No era buena siguiendo un rastro pero si recordando los pasos que había dado y los diferentes árboles al rededor de su camino conocía esa parte del bosque a la perfección, cuando arrancaba las flores de cierto tipo se aseguraba de darle importancia al tipo de tierra y el ambiente en donde crecía, en verano cuando la tormenta de nieve no azotaba en la montaña.
De ahí podía obtener material para hacer sus diversas cremas medicinales y uno que otro brebaje curativo.
En esa semana era la segunda vez que se arriesgaba a salir, no había podido evitarlo se sentía inquieta y necesitaba rodear los límites de las montañas en busca de humanos que pudieran estar ahí por error.
Ella podía mantenerlos a salvo, Ella podía hacer que se alejaran, convencerlos de regresar e incluso obligarlos a volver.
Aunque casi nunca había humanos dado al frío de esa época, algunos cazadores que estaban por curiosidad y a veces simples humanos que se encontraban de caminó hacia otro lugar y terminaron perdiéndose.
Fuera el motivo que fuera ella tenía que alejar a todo lo que no se pudiera defender de "él"
Y entonces fue cuando vio el terreno de la nieve algo alterado y supo que tenía que averiguar hacia donde la llevaba.
Ajustó su máscara de zorro y siguió el camino alejándose de su propio lugar seguro y fue cuando los vio, al principio se despreocupo al ver al lobo negro, aquellos animales mágicos a veces rondaban por ahí pero nunca se quedaba por aquella zona, por otra parte, ellos sabían defenderse y más que nada "él" no tenía razón para atacarlos, su mirada se fijó en la chica de cabellos castaños, aunque la apariencia engañó a Hinata al principio pero segundos después de observar su caminar ligeramente ágil supo que también era una loba, la mirada de Hinata se quedó paralizada cuando vio al tercero hablando con la chica para después darse la vuelta retrocediendo en su camino seguido por el lobo y por último la chica loba en apariencia humana volteó hacia ella, a Hinata le dió un vuelco al corazón cuando se quedó viéndola fijamente y olfateaba ligeramente, Hinata apretó la máscara con su mano derecha ajustándola más asegurándose de que su camuflaje funcionara, suspiró de un alivio cuando aquella loba se sacudió la nariz y de dio la vuelta caminando a la misma dirección que sus acompañantes.
"Serás invisible" recordó la voz alegre de Naruto y la imágen de él dándole aquella máscara con una sonrisa apareció en su mente "¿genial no?, llévala todo el tiempo, te protegeré siempre aunque no esté contigo"
Y así era, sentía la magia de Naruto rodeando cada parte de su piel, nadie podía verla si no hacia movimientos bruscos, nadie podía olfatear su olor por qué este estaba completamente cubierto con el de Naruto que se extendía por varias partes de la montaña.
Frunció el ceño recordando a la tercera persona que acompañaba a la pareja de lobos, reconoció la vestimenta de cazador de inmediato así como los ojos opalina y mirada inexpresiva de la persona que siempre había considerado como a su propio hermano.
Poco a poco el ocaso cedió y la oscuridad reinó alrededor del bosque, entonces sintió su presencia, lo vio a él corriendo entre los árboles, apenas una sombra a metros y metros de ella y aún así lo reconoció, se dirigía hacia los intrusos en su territorio, Hinata sabía que debía irse a su lugar seguro el cual Naruto había seleccionado especialmente para que ni siquiera el mismo lo encontrara, pero Hinata sabía también que la única persona a la que había llamado familia en los años del palacio estaba en un gran peligro sin importar que dos lobos lo protegieran jamás sería lo suficiente, ella tenía que hacer algo.
Ajustó su máscara de nuevo y se encaminó hacía la misma dirección, del bolsillo de su kimono sacó dos pergaminos y los dejó caer, estos se quemaron instantáneamente antes de caer al suelo y del fuego salieron dos zorros con máscaras uno en cada lado de ella caminando a la par, se detuvo a una distancia prudente sabiendo que "él" también se encontraba ahí pero a diferencia de ella estaba más cerca, Hinata vio al mismo lobo negro volver a entrar a la cueva y después de eso observó la sombra que se movía en los árboles rodeando la cueva, asechaba y se preparaba para atacar.
En ese momento Hinata alzó la mano hacia esa dirección y los dos zorros que había invocando corrieron llamando la atención de aquella sombra que salió en su caza.
Hinata corrió hacia la cueva, no tenía mucho tiempo antes de que "él" se diera cuenta de que esos zorros eran una distracción, apenas observó a los lobos y después a Neji sentado frente a ellos en una fogata, Hinata lo vio sonreír hacía la loba apenas fue un parpadeo al notar aquello en su primo, un brillo que no había visto con frecuencia, pero Hinata no se dejó distraer, levantó una mano hacia ellos haciéndolos dormir gracias a la magia que Naruto le había prestado por poco tiempo, después se acercó a ellos, sacó otro pergamino y un zorro un poco más grande salió de éste, le ordenó traer a su primo dormido en su lomo, ella inspeccionó la cueva, ella sabía que los lobos no llevaban cargas innecesarias como mochilas que pudieran entorpecer el transformarse rápidamente y correr del peligro, tomó las cosas de Neji y dio un vistazo hacia los lobos, ella sabía que "él" no tenía nada en contra de otras especies mágicas así que no les haría daño salvo advertirles que salieran de su territorio, posó su mirada en la chica lobo que vestía una chaqueta negra más grande que ella, miró extrañada preguntándose el por qué ella no se había transformado a pesar del frío en aquella montaña.
El flujo de su magia prestada disminuyó y supo de inmediato que "él" se había dado cuenta de su distracción y destruido a sus pequeños señuelos.
Le ordenó al zorro correr junto con ella hacia la dirección contraria, hacía el lugar seguro donde "él" no los encontraría.
Cuando Neji despertó recordó que justo antes de perder la consciencia la última imagen frente a él fue la de Tenten al desvanecerse junto frente a él quedándose dormida, de un segundo a otro él hizo lo mismo al sentir todo su cuerpo agotado.
Al abrir los ojos observó la madera del techo, se levantó exasperado y observó al rededor, era obvio que no se encontraba más en la cueva, observó cada rincón en busca de alguien más hasta que sus ojos opalina se toparon con dos cosas, su mochila en un rincón y a un pequeño zorro que la olfateaba, el pequeño zorro se dio cuenta de que lo observaba y le regresó la mirada con agilidad, Neji contempló como el zorro tenía la mitad de su rostro una pequeña máscara que hacia sólo ver su hocico, el pequeño zorro se acercó a él.
Neji se levantó y buscó entre sus pantalones su navaja para defenderse, sin embargo el zorro se detuvo a una distancia prudente y su cola se erizó, segundos después corrió asustado en dirección opuesta a esconderse detrás de los pues de alguien.
Una persona con un kimono blanco resplandeciente, le llamó de inmediato la atención la máscara de zorro en su rostro que a diferencia de la del pequeño zorro cubria todo el rostro en su totalidad, observó el cabello largo azul oscuro se le hizo familiar en seguida, se quedó atónito sin poder creerlo, la chica no tardó en quitarse la máscara para confirmar lo que Neji ya había imaginado.
Estaba totalmente sorprendido y ahí entendió que aunque se trataba de autoconvencerse siempre de que ella seguía viva realmente no lo había creído hasta ese momento.
—No te hará daño— los ojos opalina de la chica observaron al zorro, por un momento Neji creyó que se lo decía a él, pero en realidad lo hacía hacía el zorro, este desapareció en una bola de fuego que se extinguió al instante.
—Hi... Hinata-sama— habló incrédulo y se dio cuenta de que le falta el aire de igual manera, la chica le miró con preocupación y al final le sonrió un poco.
— Neji-niisan— habló al fin dirigiéndose a él y Neji creyó que después de tantos años aquello sólo era un sueño.
—Hinata-sama... yo...
—Debes irte, ya es de día, te ayudaré a regresar al bosque lejos de la montaña.
Y el sueño de Neji se volvió una realidad que él no esperaba cuando el tono de voz de Hinata sonaba serio y autoritario, como si ya hubiera decidido que hacer con el desde hace tiempo antes de encontrarse.
—No entiendo a qué se refiere— la voz de Neji se volvió fría mostrando algo de enojo— yo he venido a...
—Lo siento no deberías de estar aquí, corres peligro fue tonto venir— de nuevo la actitud fría de la chica lo tomó por sorpresa.
—Vine a llevarte conmigo de vuelta a casa, vine a rescatarla Hinata-sama— dijo seriamente a lo que la chica sólo negó con la cabeza negando aquello.
—No necesito que me rescaten, estoy bien Neji-niisan— Hinata bajó la mirada algo apenada— no volveré al palacio, esta es mi casa ahora.
—¿De qué está hablando?, usted fue secuestrada por un zorro de nueve colas...— se acercó a ella extrañado.
—No es así, yo me fuí por voluntad propia con él.
Neji no sintió los pies sobre la tierra al escuchar aquello mientras su prima lo veía con una expresión preocupada, las palabras de Tenten vinieron a su mente, ella había tenido la razón todo el tiempo
"...quizás dejó que se la llevara...por alguna razón extraña..."
La respiración de Neji se agitó un poco y se sintió mareado.
—¿Neji-niisan?, ¿estás bien?— el asintió con la cabeza lentamente y ella le miró aún con preocupación— no tenemos mucho tiempo, toma tus cosas y sígueme, tenemos que irnos.
—Hinata-sama... dígame ¿qué es lo que está pasando?
Hinata bajó la mirada por unos segundos y después respondió.
—Yo... yo me fui con él ese día, me trajo aquí a su hogar y me protegió hasta de él mismo— La chica apretó una mano junto a la otra nerviosa— no puedo irme, no voy a regresar porque... él me necesita.
—¿Qué es lo que...
Algo retumbó e hizo que ambos llevarán su atención hacia la puerta de la casa, otro golpe se oyó a las afueras de ésta.
—La barrera... es... es imposible... él no debería de...— La voz de Hinata tembló— ¿cómo nos encontró?
—¿Quién?— otro golpe se escuchó más cercano a la puerta y una voz detrás de ella.
—¡Sé que están ahí asquerosas alimañas!— la voz masculina sonó divertida— oye cazador... tengo un regalo solo para ti, ¿por qué no sales a ver de qué se trata?
—¡Neji-niisan tenemos que irnos ahora!— Hinata le dijo alarmada— iremos por la parte trasera sígueme, mi familiar lo mantendrá ocupado un rato— la chica invocó pergaminos con dos zorros que se colocaron en la puerta a la defensiva.
Neji tomó sus cosas, y aunque no entendía lo que pasaba le bastó la mirada de su prima para confiar en ella.
— Piénsalo dos veces antes de irte con ella y escapar cazador— la voz detrás de la puerta lo detuvo en seco— podría ser que pongas en riesgo algo más importante que esa asquerosa mujer humana con ojos de luna, pondrías en riesgo a alguien que te importa más que incluso tu propio bienestar.
—Neji-niisan...espera...— observó cómo Neji había quedado sin moverse por unos segundos al escuchar y ahora se dirigía a la puerta para abrirla.
En el exterior yacía un chico con vestido con un abrigo azul y pantalones negros, el cabello negro resaltaba junto con sus ojos azules y su sonrisa divertida, en su mano derecha Neji observó cómo sostenía un cuerpo que casi estaba seguro de conocer a la perfección, el cabellos castaño de Tenten caía completamente cubriendo su rostro y sus manos estaban heridas y Neji se dio cuenta de que había hecho lo posible por escapar, el chico frente a él la levantó sin esfuerzo y el rostro de Tenten inconsciente se mostró ante él, el chico que la sostenía sonrió y tomó el rostro de la loba con los dedos pulgar e índice de su libre acercando lo a su propio rostro, el chico sonrió hacía ella con satisfacción y luego mencionó sus últimas palabras con diversión hacia Neji.
—Si, estoy seguro que ella también se alegra tanto de verte de nuevo.
