¿NOS CONOCIMOS ANTES?
NO SE PIERDAN VULNERANT OMNES, ULTIMA NECAT.
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Roguelion: Espero que estés bien, hoy definitivamente extrañe tu review.
Mónica: Eres sorprendente, tus comentarios me dejan helada. Degustan mucho. Gracias por seguir aquí y por dejarme los reviews mas largos, Haces que me quede una sonrisa en el rostro por días.
Cande: me haces reír mucho con tus comentarios, pero en una parte tienes razón, es más doloroso los dolores del alma que los físicos y Jack los tiene y si también por eso lo admiro y los quiero más. Bueno tratare de buscar a Jack para que te quite ese dolor de cabeza.
Silvia: Gracias por dejar review eso es lo importante y te lo agradezco con el alma.
Danny: Pues déjame decirte que ignoro si Jack pudo haber calmado sus "instintos" por así decirlo, de hombre. Creo que estaba tan asustado que eso paso a segundo termino. Y aun mas preocupado para dejarse levar por la naturaleza humana. Pero me gusto mucho tus comentarios. Me hiciste reír por buen rato.
Pauliz.Sparrow: Creo que esos latidos la dejan así, porque son un recordatorio de su pasado que de cuenta manera ella se niega a recordar porque en este estilo de vida se encuentra en paz y feliz. Y a de ser un gran tormento para ella y al menos yo la compadezco. Gracias por tu review.
Wiiixx: Muchas, pero muchas gracias por dejar review. No importa si estas creativa o no, lo importante es que leas la historia y que la disfrutes. Y bueno uno que otro comentario alimenta mi espíritu. Gracias.
MUCHAS GRACIAS A QUIENES LEEN PERO NO PUEDEN DEJAR REVIEW, PERO OJALA Y SE ANIMEN. BESOS.
CAPITULO 21
Jack espero a que Elizabeth se durmiera. La miro acariciando con su mano el cabello de ella. Se pregunto ¿Qué era lo que estaba haciendo exactamente? ¿A dónde lo llevaría todo esto? ¿A dónde quería él que llegar con su mentira?
Y ¿Por qué quería llegar a donde quería llegar?
Sin embargo dejo que las palabras de ella inundaran su mente placenteramente. Le dijo que lo quería… le dijo que tal vez ella quería olvidar… y él quería creer en el "quizás." Quería creer que ella en eso no estaba confundida. Quería olvidar que toda acción tiene su consecuencia. Cada acción y también algunas palabras.
No obstante era muy tentador pensar que ella todavía tenía su libre albedrío (¿la dejaste elegir? oh, genial, tu no eres la persona mas amable. Compañero.) Y todo lo que ella estaba haciendo era. (Ahora, se creativo)… ¿Conciente? ¿Deliberado? ¿Intencionado? ¿Decidido? ¿Por ella? Por su puesto, "por ella." Ahora ¿todo era culpa de ella? por ser tan malditamente hermosa. Tan malditamente fascinante. Tan malditamente… Lizzie. Y por ser tan malditamente… malditamente…
Se levanto para marcharse. Ella dormía. Podía dejarla ahora. Ella suspiro en su sueño.
No podía imaginar diciéndoselo… ¿Qué le diría ella? ¿Le creería? quizás al principio.
¿Y si… y si despierta recordando todo? Sabía que era posible. Un día simplemente podría abrir los ojos y saber todo… ¿Qué es lo que diría ella entonces? ¿Ella creerá que de verdad él quiso decirle? Pero… ¿Ella creerá, porque no él no quiso decirle? ¿Creería en él? ¿En todo? ¿En nada?
Se acostó en la cama junto a ella una vez mas, acaricio su cabello y lo quito de su cuello. Si él le decía, nunca podría hacer esto de nuevo. Si le decía ella nunca lo besaría otra vez. Si le decía, todo desaparecería…
Pero ha comenzado. Sabía que había comenzado. Y lo que acababa de ocurrir era el resultado. Ella empezaba a recordar, o mas bien el pasado llegaba hacia ella…
La acechaba, su pasado le daba pistas. Y él no tenia derecho de hacerla sentir culpable, porque ella no tenia la culpa, que… que hubiera pasado…que estuviera pasando… algo entre ellos… tal vez…
Jack puso la cabeza entre sus manos, suspirando. Estaba equivocado. Muy equivocado. Incluso sabía que era un error.
Levanto la cabeza y la miro. Y no quiero dar un maldito… si esta bien o mal… ahora ¿qué hago?
Se inclino hacia abajo, como si fuera a besarla, pero entonces después de un momento de vacilación, se retiro de nuevo bruscamente y salio de la cabina. Estuvo cerca de cerrar la puerta con un golpe fuerte,pero en último momento la cerró silenciosamente. Reposo su cabeza contra la puerta y se quedo así, con los ojos cerrados, por un tiempo, antes de que una voz lo sacudiera de su mundo.
"Sabes Jack no hay una manera fácil de conseguir a una mujer." Dijo Barbosa con saña.
"Me preguntaba si hay una manera de sacarte de este barco." Dijo Jack indiferente pasando por un lado de él.
Se suponía que lo mantuvieras a salvo.
Elizabeth despertó agitada. Viendo alrededor aterrorizada. La cabina estaba oscura y estaba sola. Se sentó en la cama en posición vertical y cerro los ojos, tratando de respirara constantemente.
Otra pesadilla. Pero diferente, esta vez, al sueño que había tenido en Tortuga. Acerca de un brazalete de oro que rodeaba su muñeca fuertemente, ahora parecía más evidente… el anillo de boda… esa era la razón por la cual quería deshacerse de él… pero una parte tenía miedo, quizás irracional, pero aun así, sentía que podía hacerle daño, ese anillo. Por otra parte no lo quería porque no sentía conexión con él.
Abrió los ojos y lentamente movió su mano para ver el anillo que Jack le había dado. A pesar de la oscuridad de la habitación, sintió que la luz que emanaba el anillo la rodeaba, no lo podía ver, pero lo sentía.
Su mano cayó sobre la manta que la cubría. Cerró los ojos una vez mas, recordando su reciente sueño. Estaba en la niebla y escuchaba una voz llamándola. "Se suponía que lo mantendrías a salvo" la voz era desesperada, desquebrajada, familiar, pero aterradora. No sabia que pensar… Mantenerlo a salvo… ¿mantenerlo a salvo?... ¿Qué se supone que tenia que cuidar? ¿Qué podría ser? Mantenerlo a salvo. Así que no se trataba de una persona. Por lo menos eso. Haber descuidado a una persona habría sido terrible. Se suponía que lo mantendrías a salvo… se suponía… ¿tenia? ¿Una obligación? ¿Una promesa? ¿Tenia que ver con el anillo?
Elizabeth recostó su cabeza en la almohada. No quería pensar en el anillo. Se había ido. Olvidarlo. De muchas maneras…
Se pregunto que momento del día o de la noche seria. La pequeña ventana de la cabina estaba completamente oscura, por lo que probablemente era de noche…
Se quedo quieta por un momento, escuchando. El sonido de latidos. Lo recordó de repente. Escucho para asegurarse que no los seguía escuchando. Suspiro con alivio. El sonido se había ido. Ese sonido… Que… abrió los ojos muy grandes, repentinamente haciendo conciencia de que le enviaba escalofríos. El sonido era… un latido de un corazón.
Subconscientemente, sabía que desde el principio lo había sabido, pero de alguna manera se negó a pensar el ello. Pero ahora le acababa de golpear con toda su fuerza. Los golpes era el sonido de un corazón latiendo. ¿Qué corazón? ¿Su corazón? ¿Por qué seria tan doloroso si era el de ella? no podía ser. No podía ser… o ¿podría?
Se deslizo fuera de la cama, se levanto. Todavía se sentía un poco mareada. Fue a la puerta con vacilación. Quería ver a Jack, pero ¿Dónde estaría? Se preguntó ¿Cómo encontrarlo?
Se estremeció de repente. Arrugo su frente. ¿Qué fue eso? Solo había sentido algo extraño por un momento. Había sentido algo cuando pensó en buscarlo… era como si… verlo… buscarlo… era como si… como si lo hubiera buscado antes… extraño.
Elizabeth suspiro y camino lentamente hasta la puerta. Tal vez podría comprobar si estaba en su camarote… no quería caminar por ahí sola, pero su cabina estaba ahí, muy cerca, por lo que podía ir ahí…
Presiono la perilla y salio de su cabina. Camino directamente a la cabina de él y golpeo suavemente la puerta. No respondió. Golpeo de nuevo. Nada. Al parecer él no estaba ahí.
Por cierto, no esta aquí. Después de dejar a Elizabeth dormida, Jack se dirigió al timón. Había dirigido al Perla por varias horas, ni siquiera había pensado en ello. Él había estado solo ahí, indiferente, ausente… y no podía decidir que hacer con ella.
Antes de que llegara el amanecer, dejo el timón a Cotton y se dirigió a su camarote, cuando caminaba por las escaleras, la vio. Se detuvo a distancia. Ella… estaba llamando a su puerta. La vio tocar un momento y luego él se giro y se fue. Camino lo más rápido posible a la seguridad de la cubierta y se quedo lo más quieto posible. Olvidando…
… olvidando el hecho de que ella se había dado cuenta.
Elizabeth vio las escaleras, con la mano todavía en alto, a punto de golpear de nuevo. Pero después de un momento bajo la mano dejándola a un lado involuntariamente.
Ella de repente sintió frió. ¿Por qué se fue? Él me había visto… debió verme… pero se alejo… ¿Por qué me había visto?...
Miro alrededor confundida, medio desconcertada, medio triste, perdida.
Era ridículamente infantil, pensar que evitarla resolvería el problema, o lo cambiaria.
Aun si resolvería el problema si decidía decírselo todo…
¿Simple? Jack sonrió. No. No era simple. No era sencillo en lo absoluto.
Su mente estaba ausente, recorría con la mano toda la barandilla del Perla Negra. Se sentía inanimado. Extrañamente. Después de tantos años de ser el hombre mas animoso del mundo. Tenia que haberla tocado.
Alejo su mano de la barandilla, vio su mano inerte en el aire. Miro el negro océano. Seguía ahí… cuando estaba pensando en él… podía sentirlo todavía… podía sentir todavía como se sentía la piel de ella bajo su toque… podía sentir su cabello entre sus dedos…
Apretó con impaciencia de nuevo la barandilla. No.
¿No? Una parte de él se reía de su otra parte. ¿No que? ¿No le seguirás mintiendo o no le dirás?
Y por supuesto, sabía la respuesta. Y con el paso del tiempo un nuevo mañana se había ido.
La mejor parte del día siguiente, Elizabeth paso paseando por el barco con el señor Gibbs. Ella lo encontró muy agradable, trato de ser lo más agradable con él, pero se le dificulto, ya que mucho tiempo sus pensamientos se alejaban a la deriva, y no escucho muchos de los comentarios o preguntas del señor Gibbs.
No podía dejar de pensar en Jack. En la forma tan maravillosa que había sentido al estar junto a él, de estar en sus brazos… y en la forma en que la había besado… tan abrumadoramente, intoxicante… no podía respirar de tan solo recordarlo. "Ya me tienes." No podía entender porque ahora la eludía.
Tenía la esperanza de tal vez estar equivocada y que la noche anterior no era él, el de la escalera… Pero… cuando el señor Gibbs había tocado a su puerta esa mañana, con el alegre anuncio de que la llevaría a conocer el Perla Negra. Supo que algo estaba mal. Sabía que, por alguna razón, Jack no quería verla. Y no tenía ni la más tenue idea de la razón de esa actitud. ¿Qué había hecho mal?
Elizabeth trato de sacudirse esos malos pensamientos y concentrarse en lo que le decía el señor Gibbs.
"De la proa a la popa va la quilla." Prosiguió Gibbs, apoyando sus palabras con gestos vivos. "y el casco del barco construido en torno a él…" se detuvo a media oración, observando una peculiar expresión en el rostro de Elizabeth.
Ella dejo de caminar y miraba pensativamente a la distancia, levantando las cejas.
… No es solo una quilla y un caso…
"¿Esta todo bien, señorita Elizabeth?" Preguntó con cautela, viéndola preocupado.
Un barco no es solo un casco y una quilla… "Si." Respondió Elizabeth mecánicamente. "Un barco…" Ella dudo.
"¿Si?" Gibbs se acerco a ella. "¿Hay algo que quiera saber sobre la nave?" Preguntó amablemente.
Elizabeth entrecerró los ojos, su mente buscando algo intensamente en ese momento.
"Un barco." Comenzó de nuevo, lentamente, cuidadosamente. Como si fuera a decir cada palabra que saliera de su boca con dificultad. Gibbs la miro expectante. "Un barco no solo es una quilla y un casco…"
"Bueno, por supuesto." La interrumpió Gibbs. "Hay también…"
"… Una cubierta y las velas…" Susurro ella con los ojos fijos en la nada.
"¡Si!" Sonrió con entusiasmo Gibbs. "Una cubierta, la mayoría definitivamente…"
"… Eso es lo que necesita un barco…" Elizabeth mordió su labio inferior y miro intensamente a la distancia.
"Así es." Sonrió Gibbs. "Eso es lo que necesita un barco. Así como de…"
"Un barco no solo es una quilla y un caso, y unas velas y una cubierta, eso es lo que necesita un barco." Repitió Elizabeth toda la secuencia de palabras muy rápidamente, para asegurarse de que no las olvidaría: de nuevo.
"Aye." Dijo Gibbs un poco confundido, empezando a darse cuenta de que Elizabeth no estaba prestándole atención a lo que él decía.
"Pero ¿Qué es un barco…?" Intentaba recordar, nerviosamente se arrugo la nariz. "Lo que un barco es…" Murmuro ella, un poco molesta por alguna razón.
Gibbs la miro preocupado. Hecho un vistazo alrededor, vio a Jack dejando el timón, buscándolos, pero claramente no tenía la intención de acercarse más. Gibbs le hizo una señal con la mano, sugiriéndole que debería ver algo.
Jack lo miro indeciso. Él se había prometido a si mismo… la miro, Elizabeth. La expresión en su cara le intrigo. Miro hacia Gibbs. Tal vez en efecto, algo estaba sucediendo.
Camino apresuradamente hacia ellos. Elizabeth ni siquiera parecía notar que se él se acercaba, perdida en sus pensamientos. Gibbs se inclino hacia él y le susurro:
"Creo que esta recordando algo."
Jack lo miro por un momento, estupefacto y luego dio algunos pasos hacia Elizabeth, de pie junto a ella. Pero ella parecía aun no reconocer su presencia.
Y entonces ella dijo algo que lo sorprendió.
"Un barco no solo es una quilla, un caso, velas y una cubierta, eso es lo que un barco necesita" Ella murmuro algo obstinadamente, desesperada por recordar la frase completa en ese momento. "Pero lo que es un barco…lo que es… lo que…" Sus ojos bien abiertos, como si no creyera las siguientes palabras. "¿Lo que el Perla Negra realmente es…?" ¿El Perla Negra? El Perla Negra. No sabia nada acerca del Perla Negra… yo… el Perla Negra… como…
Jack se dio cuenta que de pronto ella se quedo en silencio. ¿Qué podría estar pensando ella ahora? Miles de pensamientos cruzaron en la mente de él. Ella estaba recordando… pero, ¿Por qué recordaba ese momento?...
Le hizo gestos a Gibbs para que se fuera. Gibbs parecía desconcertado y curioso, pero él siguió la orden, sin embargo se fue lentamente, echándoles de vez en cuando una mirada por encima del hombro.
"La libertad." Dijo Jack firmemente, pero con la voz hueca.
Elizabeth brinco y rápidamente volteo. Lo miro desconcertada. La sacudió, la mirada en la cara del él, la tristeza de los ojos de Jack. Pero en algún lugar de su mente ella había notado que él se acercaba, que lo había visto, que… pero un momento. ¿Qué dijo?
"¿Qué dijiste Jack?" Preguntó en voz baja, dando un paso hacia él. De repente lo único que quería era lanzarse a los brazos de él, pero algo la hizo detenerse.
"Libertad." Repitió Jack en un susurro, sus ojos perdidos en el rostro de ella, en sus ojos, sus labios, su cuello, sus hombros, como si quisiera ver todas esas partes simultáneamente. "Lo que el Perla Negra es en realidad, es la libertad." Dijo viendo el rostro de ella intensamente.
Se acabo. Él pensó, con amargo pesar. Se acabo.
CONTINUARA…
