Un día de sorpresas

- ¡¿Qué tu qué?! –exclama sorprendida Sakura volteando sobre su hombro para mirar a Sasuke.

Ambos están acostados de lado en la cama de la peli-rosa, Sasuke esta atrás de ella, abrazándola por atrás. Sus cuerpos desnudos solo son cubiertos por la sabana.

- Renuncie. –Sasuke comienza a repartir besos en el hombro desnudo de la peli-rosa.

- ¿Por qué? –dice sorprendida, ¿acaso es el día en que todos renuncian? Primero Ayari y ahora él, ¿quién seguirá?

- ¿No es obvio? Quería estar contigo, si seguía a cargo de las empresas de América eso no se iba a poder y solo nos veríamos ocasionalmente. –Sasuke se encuentra muy entretenido besándole los hombros y Sakura sigue anonadada. –Así que estoy desempleado.

- Pero Sasuke-kun me siento culpable, tal vez yo podría hab…

- No. Te gusta Japón, aquí están tus conocidos, además a mí me gusta más este país que Nueva York, haya son muy liberales. –una sonrisa ladina adorna su rostro.

- Sasuke-kun. –la peli-rosa lo mira conmovida.

- No te extrañes si Ayari renuncia pronto, la loca tomara mi cargo, se lo pidió a padre y él le da todo a su princesita. –dice indiferente mientras sus traviesas manos bajan hacia el sexo de la peli-rosa, y adentro sus dedos sacándole un jadeo.

- De hecho ya lo hizo, ahora entiendo la razón. –dice con voz entrecortada para después gemir al sentir la erección del pelinegro chocar con su espalda. –Sasuke-kun acabamos de hacerlo y dos veces.

- Me siento con energías para un tercer raund y por lo que veo tú también. –Sasuke saca los dos dedos que tenia dentro de la vagina de la peli-rosa y los pone frente a su rostro, dejándole ver como los fluidos resbalan en ellos, provocando que se sonroje.

Sakura volteo su rostro hacia él y él se acerco uniendo sus labios con los de ella en un apasionado beso. Mientras que Sasuke le tomo una de sus piernas para alzársela, para después guiar su pene a la entrada de la peli-rosa, penetrándola en la posición de la cuchara. Sakura gimió entre el beso y comenzó a mover sus caderas al igual que Sasuke.

- ¿Qué va a pasar con Kakashi? Lo conozco y sé que siente algo por Ayari. –su respiración es entrecortada y se nota la dificultad que tiene para hablar debido al placer, en cuanto Sasuke gruño molesto, le está haciendo el amor, ella no debe mencionar a alguien que no soporta porque se roba a su hermanita.

- No te sorprendas si te avisa que se va a Nueva York. –dice ronco, para volver a sellar sus labios con los de ella, no permitiéndole seguir hablando y aumento el ritmo de las estocadas.


Kakashi se esta acomodando su corbata, apenas acaba de terminar de vestirse, después de tomar a su novia tan intensamente. El peli-plata al oír el tecleo de una computadora voltea hacia el escritorio viendo a Ayari ya sentada frente al escritorio completamente vestida y mirando el computador mientras teclea.

- Ayari tomate un descanso apenas acabamos…

- Tengo muchas cosas que hacer antes de irme. Le dije a papá que solo me tomara una semana estar aquí. –dice seria sin apartar la mirada del computador y Kakashi pone los ojos en blanco.

- Eres una maniática del trabajo… ¿Cómo le vas a hacer cuando tengamos bebés? ¿Trabajaras mientras los amamantas?

Si la pelinegra estuviera bebiendo o comiendo algo se estuviera ahogando ahora mismo. Toda roja voltear a ver a Kakashi con horror.

- ¿Quieres bebés? –exclama aterrada.

- Creo que me precipite, apenas y aceptas que me amas. –Kakashi se muestra despreocupado mientras se soba la barbilla.

- ¡Kakashi! –Ayari muestra más pavor en su mirada.

- Tranquila Koneko-chan, solo juagaba… es demasiado pronto. Tal vez en un futuro me entra la curiosidad. –una sonrisa socarrona adorna sus labios y la pelinegra entrecerró la mirada al ver que solo lo dijo para molestarla. –Ya no te enojes, iré a trabajar, también tengo asuntos que arreglar. Recuerda que también renunciare y debo dejar las cosas listas para antes de una semana. –Kakashi camina hacia la puerta. –Sakura va a pegar el grito en el cielo. Sus dos mejores empleados van a renunciar. –Kakashi se soba la barbilla pensativo.

- Kakashi. –el peli-plata detiene su paso y voltea sobre su hombro, mirándola, notando como ella lo mira seria. – ¿Enserio te quieres ir conmigo?

- Si… ya me aburrió Japón. Nunca me ha gustado, Nueva York es más divertido, ahí son más liberales. –dice despreocupado, agitando una mano restándole importancia y la pelinegra le sonrío levemente, Kakashi le regreso la sonrisa.


- Vendita suerte la mía. –murmura molesto Itachi mientras sale de su departamento teniendo unos papeles en su mano derecha. – ¿Cómo a mí se me vino olvidando estos papeles por lo que trabaje hasta tarde? Lo bueno es que aun tengo tiempo para que empiece esa aburrida junta y no quedare como un estúpido por haberme olvidado de estos. –Itachi suelta un profundo suspiro mientras camina hacia el elevador, pero frunce el seño al ver que Kyoko está dentro del elevador, seguramente para salir a vaya Dios saber dónde.

Itachi molesto se acomoda en el elevador, en la otra esquina de este.

- ¿Por qué cojones siempre me la encuentro en el elevador? Desde hace meses que tengo fantasías con este modrigo aparato como escenario y ella y yo de protagonistas. –Itachi gruñe furioso, recargando su espalda en la pared, cruzando sus brazos y cerrando los ojos.

- Maldito loco. De la nada me deja de hablar desde que paso lo de la tubería, sin duda se enojo por eso… el bastardo solo fue galante y amable conmigo porque me quería follar.—Kyoko frunce el seño indignada. –Lo peor de todo es que le traigo unas ganas al maldito, deseo volver a besar sus labios y sentir sus manos en mis senos… ¡joder! ¿Por qué siempre me lo topo en los elevadores? Aquí se encierran más sus feromonas. –Kyoko suspira furiosa.

De pronto se siente un leve temblor que hizo que ambos se sostengan de las paredes, incluso Itachi abrió los ojos. El temblor solo duro unos segundos, pero hizo detener el elevador y la luz se apago.

- ¡Maldito Tokio y sus malditos terremotos! –exclama furioso Itachi a la vez que mira su reloj de muñequera.

- No abre. Estamos atorados. –Kyoko suspira resignada mientras aprieta los botones y ninguno funciona.

- ¡Maldito Tokio y tus temblores! –Itachi gruñe furioso, se le hace tarde para esa junta. –Y maldito Sasuke que me hace irlo a recoger al aeropuerto. –Itachi saca su celular y furioso lo avienta, estampándolo contra la pared.

- Oye cálmate. –Kyoko lo mira como el loco que es e Itachi al fulmina con la mirada haciéndola sonreír nerviosa.

- ¿Tu celular tiene señal?

Kyoko saca su celular y al ver que no tiene señal suspira con pesadez.

- No.

- ¡Maldito Tokio y sus temblores y maldito Sasuke! –exclama más enojado y Kyoko lo mira como el loco que es. – Más les valen que se den cuenta rápido que estamos atrapados aquí, no solo tengo una junta sino que también no me quiero quedar encerrado con esta acosadora, no sé cuánto me resista si sus feromonas andan deambulando por todo este pequeño lugar como virus.


Tirados en el piso están Sasuke y Sakura acostados, el pelinegro abraza a la peli-rosa como protegiéndola con su cuerpo y ella esconde su rostro en el pecho desnudo de él.

- Ya paso…. ¿estás bien? –el pelinegro inclina su rostro hacia Sakura que lo alza algo asustada.

- Si.

- ¿Segura?

- Solo el susto… fue algo fuerte. –Sakura le sonríe levemente.

- Vamos a vestirnos y bajamos para que tomes algo para el susto. No es bueno en tu estado. –Sasuke la mira con seriedad y Sakura se contuvo para chillar emocionada, ante lo lindo que es el pelinegro con ella.

Sakura asintió mientras que Sasuke se puso de pie y le extendió su mano para ayudarla a levantarse. Sakura levanto su mirada pero solo a la cadera de él, deteniéndose en el pene del pelinegro que esta flácido ahora y paso saliva con dificultad.

- Necesitas tomar algo Sakura y no es esa leche.

La peli-rosa alza la mirada avergonzada al verse descubierta y Sasuke le sonríe de forma torcida.

- Vamos… terminando saldremos a comer algo. –Sasuke amplía su sonrisa y Sakura avergonzada toma su mano para que la ayude a levantarse.


Sasori está sentado en la esquina de su oficina, ahí se coloco nada más e temblor pasó. Su rostro se muestra inexpresivo al igual que su mirada. Con tranquilidad saca de las bolsas que están por dentro del saco una pequeña botella de metal, la abre y se la empina dándole un gran trago al vino.

Con tranquilidad se pone de pie, cerrando la botella y camina hacia la puerta mientras se guarda l botella. Al salir todas las secretarias que están en ese piso están escondidas debajo de los escritorios, tiradas pecho abajo.

- Saldré a comer. –avisa con indiferencia caminando hacia el elevador, agradeciendo que en la empresa no se haya dañado la luz con el maldito temblor.


- ¡Ayari! –Kakashi abre la puerta de la oficina de su novia mostrándose apurado, buscándola con la mirada por todos lados.

- ¡Aquí!

El peli-pata se adentra en la oficina viendo a su novia pecho tierra debajo del escritorio leyendo unos papeles de lo más tranquila. Una gota de sudor resbala por su nuca.

- Tú no dejas de trabajar ni por esto. –comenta incrédulo.

- No es la primera vez que hay un temblor… además ha habido más fuertes. –dice indiferente mientras firma los papeles. –El mundo no se va a detener por eso… ah, por favor dile a Tayuya que venga a limpiar mi escritorio, se quebraron algunas cosas y lo necesito libre para trabajar. –dice indiferente sin despegar la vista de los papeles y Kakashi suspira con pesadez.


- Treinta minutos ¡TREINTA PUTOS MINUTOS LLEVO ENCERRADO EN ESTE PUTO LUGAR!... ya no lo resisto, su puto aroma me está enloqueciendo. –Itachi pone su penetrante mirada en Kyoko viendo como una gota de sudor resbala de su barbilla cayendo en medio de sus senos. – ¿Por qué cojones debe usar esa blusa de tirantes tan ceñida? Una blusa de cuello de tortuga no estaría mal, no me importa que se muera de calor siendo que estamos a más de treinta grados, enserio no me importa con tal de no tener a la vista ese escote. –Itachi alza su mirada viendo como ella tiene los labios entreabiertos y sus mejillas están sonrojadas por el calor. –Puto calor, maldita acosadora sexy y malditas feromonas.

- ¿Por qué tiene que estar tan bueno el condenado? –Kyoko mira como el sudor del pelinegro resbala por su cara, baja la mirada viendo como un bulto sobresale de sus pantalones haciéndola saboreárselo.

Los ojos de Kyoko se encuentran con los de Itachi dejando ver que los de ella también están oscurecidos por el deseo.

- ¡Joder! –exclaman ambos echándose encima del otro a la vez y estampando sus labios con desesperación, besándose de una forma apasionada, usando sus lenguas que chocan con la del otro.

Itachi pasó sus manos con desesperación por todo el cuerpo de ella y Kyoko poso su mano en la entrepierna de él, sintiendo la dureza de su pene, acariciándola sobre la ropa.

Ambos rompieron el beso a la vez y comenzaron a desnudarse con desesperación, media hora ahí encerrados estando con el otro, oliendo su aroma los volvió locos, solo quieren follar como dos animales salvajes.

La pelinegra termino de desnudarse, dejando toda la ropa tirada en el suelo e Itachi dejo caer sus pantalones a los tobillos, mostrando su erección. Kyoko estampo sus labios nuevamente con los de él, besándolo con desesperación e Itachi el respondió de la misma forma.

Itachi la empujo haciéndola caer se sentón ante lo inesperado por lo que alza la mirada furiosa.

- ¿Qué te pasa estúpido?

- Tómalo como venganza por haberme empujado la última vez. –dice serio acercándose a ella, tanto que su erecto pene quedo frente al rostro de ella que inconscientemente bajo la mirada, mirándolo con deseo y pasando saliva con dificultad.

Itachi la tomo de los cabello y la empujo hacia su pene gruñendo al sentirla respirar acelerada sobre él.

- Abre la boca. –ordena y Kyoko así lo hace.

Itachi empujo su cadera adentrando su pene en la boca de ella, hundiéndolo hasta la garganta. Itachi comenzó a mover sus caderas de adelante hacia atrás, penetrándole la boca como si fuera una vagina, adentrándose hasta la garganta de ella sacándole un par de lagrimas ante la sensación de ahogo.

- Mueve esa lengua, muévela como lo hacías en mi boca.

Kyoko obediente así lo hace e Itachi inclina su cabeza hacia atrás, teniendo sus parpados fuertemente cerrados ante el placer mientras gruñe al sentir esa angosta garganta, él como ella pasa su lengua por el pene mientras él lo mete y saca salvajemente.

- Si así se siente follarme su boca no quiero ni imaginarme como se sentirá meterla en su vagina.

Kyoko lleva una de sus manos a su sexo, abriendo más sus piernas y comienza a acariciarse el clítoris, sintiendo como esta toda mojada, tanto que sus bellos púbicos están empapados. Queriendo sentir algo dentro de ella mete dos dedos, sacándolos para volverlos a meter con brusquedad.

Un gruñido salvaje aflora desde la garganta de Itachi quien saco su pene y esparció su semen en la cara de la pelinegra quien entrecerró los ojos sintiendo el cálido líquido en toda su cara.

Itachi bajo la mirada, el verla toda llena de semen lo volvió a poner a mil. Se inclino y estampo sus labios con los de ella, besándola con desesperación, sintiendo su propio sabor en ella, pero no le importo, saboreo toda su boca con su lengua y ella también el de él con la suya.

Sintió como el Uchiha la toma de los brazos con algo de brusquedad y la alza a la vez que rompe el beso, para después voltearla.

- Apoya tus manos en la pared. –ordena serio, no le importa ser brusco con ella, lleva tiempo deseándola y lo que más desea es saciar su placer con ella.

A Kyoko en vez de molestarle esa actitud de él con ella, la esta excitando más, siente sus líquidos resbalar por sus piernas. Obediente apoya sus manos en la pared del elevador.

- Alza ese precioso culo que tienes.

Kyoko lo alza y gime al sentir una nalgada por parte de Itachi y vuelve a gemir al sentir otra en su otro glúteo.

- Eso te mereces por haber sido una niña mala Kyo-chan. –dice con burla, sonriendo de forma torcida.

- Cógeme, métemela duro. –ordena ella mirándolo por sobre su hombro.

Itachi gruño excitado, con la punta de su pene le rosa todo lo largo de la vagina hasta llegar al ano de ella haciéndola estremecer.

- ¿Tomas anticonceptivos?

- Si. –dice con dificultad debido a que él sigue rosándole con la punta su ano.

Itachi sonríe complacido y guía su pene a la vagina de ella, entrando de golpe, resbalo con facilidad debido a lo mojada que esta. Kyoko grita del placer e Itachi gime, de no ser por su autocontrol se hubiera corrido de solo sentir la estreches y humedad que rodea su pene.

El pelinegro poso sus manos en la cadera de ella, para ayudarse y comenzó a penetrarla de forma más brutal y salvaje que como lo hizo con su boca.

Kyoko gime enloquecida, sintiendo sus piernas flaquear ante el placer, y no quiere que pare, desea tanto que la folle hasta partirla en dos y por lo que ve Itachi ansia penetrarla de forma tan brutal hasta partirla en dos.


- ¿Vamos a comer? –Kakashi está en la entrada de la oficina de Ayari quien alza la mirada de los papeles que lee.

- Antes deja paso a la oficina de Sasori, tengo unos pendientes con él.

- Te acompaño.

La pelinegra asintió y se puso de pie tomando una carpeta, para después caminar hacia donde la espera su novio.


En un bar esta Sasori sentado en un banquillo que esta frente a la barra. El pelirrojo pasa sus dedos por la orilla del vaso que contiene whisky con hielos. El pelirrojo toma el vaso y se lo empina, bebiendo todo el contenido, para después ponerse de pie.

- ¿Agatsuma –san ya no va a querer otro? –pregunta curioso el mesero.

- No. Regreso al salir de trabajar. –dice indiferente, caminando hacia la salida.

Sasori salió del bar y camino hacia donde estaciono su automóvil. Se detuvo en la puerta en lo que busca las llaves. Alzo la mirada haciéndola topar con una imagen que le calo en lo más profundo de su ser. Ahí enfrente, en la salida del elegante restaurante que está enfrente esta Sakura besando a Sasuke quien le acaricia el vientre con algo de ternura.

- Yo debía estar ahí, yo debería estarla besando y acariciando su vientre... Uchiha está teniendo todo lo que perdí por estúpido –Maldita mi suerte, tenía que topármelos aquí. –Sasori cerró nuevamente la puerta del automóvil y regreso por donde vino, adentrándose al bar y sentándose en la misma silla.

El pelirrojo alza la mirada hacia el barman que lo mira extrañado.

- Sírveme lo mismo de siempre. –ordena furioso y el barman al instante obedece.


- Uchiha-sama, Agatsuma-sama salió a comer. –informa la secretaria al ver a la pelinegra caminar hacia la oficina del pelirrojo siendo acompañada por Kakashi.

- ¿Dijo cuando regresara?

- Supongo no debe tardar. –dice pensativa. –Ya sabe que él solo sale sin decir a qué horas regresara.

- Hmn… cuando regrese le entregas esto y le dices que los quiero firmados cuanto antes. –dice a la vez que pone la carpeta sobre el escritorio.

Ayari camina hacia el elevador siendo acompañada por Kakashi.

- Solo espero que ese estúpido no regrese tomado, como lleva haciéndolo desde hace tiempo. –dice con fastidio parándose frente a las puertas del elevador.

- Se ha vuelto un alcohólico, todos los días lo veo tomado. –Kakashi mira despreocupado los números que dicen en que piso va el elevador. –Es bueno que Sakura ya no esté con él.

- No lo corro solo porque aun seguía esperando que hiciera un mal movimiento y se eche de cabeza para meterlo a la cárcel, pero el bastardo no ha hecho nada malo, ni siquiera se le ha acercado a Sakura. –la pelinegra suelta un profundo suspiro. –además por muy alcoholizado que venga sigue siendo cumplido con su trabajo.

- Lo que sea de cada quien es bueno en lo que se refiere a lo empresarial.


Los técnicos del edificio al fin pudieron arreglar los daños que el temblor causo. Cuando la luz regreso al edificio Itachi y Kyoko ya se estaban acomodando la ropa de forma acelerada. Sin decir nada ambos salieron del elevador, tomando diferentes rumbos, haciendo como si nada hubiera pasado.

Itachi camino hacia el estacionamiento, abrió la puerta de su automóvil y aventó la carpeta al asiendo de alado. Se metió a su asiento y cerró la puerta, para después recargarse en el respaldo.

- Es obvio que ya no llegue a la maldita junta y debió suspenderse. –murmura resignado, posando una mano a su frente y suspirando con pesadez a la vez que cierra sus ojos. –Admito que no fue una pérdida de tiempo. He tenido los mejores orgasmos de mi vida… lo peor es que ahora la deseo más, ansió volver a fallármela)


Ayari y Kakashi están en un elegante restaurante comiendo. Cada uno está sentado frente al otro.

- ¿Y?

- ¿Qué? –Ayari alza la mirada viendo como Kakashi la mira de forma penetrante.

- ¿Mi regalo?

- ¿Sigues con eso? –Ayari casi cae estilo anime.

- No lo compraste. –Kakashi entrecierra la mirada con recelo.

- ¡Claro que lo compre! –exclama segura, amando ser buena mintiendo.

- Entonces dámelo.

- Kakashi estas peor que un niño. –Ayari entrecierra la mirada. – ¿Haber dónde está el mío?

- En el automóvil. Lo llevo en la cajuela desde ayer. –Kakashi le sonríe de forma socarrona y Ayari entrecierra la mirada.

- El mío no lo pude traer al trabajo, acabando de comer iré por él y te lo llevo.

- Mmmm… —Kakashi entrecierra más su mirada, no creyéndole del todo, poniéndola nerviosa, aunque no lo demuestre.

- Está en mi departamento. —aclara con seguridad.

- Te creeré. –Kakashi sonríe haciendo que sus ojos se cierren.

- ¿Ahora que le compro? No sé que regalarle, nunca sé que regalar. Si le pido ayuda a mamá no saldré del centro comercial en todo el día, Ino es una opción menos favorable y Sakura, la verdad no creo que Sasuke me la preste por un pequeño lapso de tiempo para que me ayude. –a Ayari se le sombreo la frente de negro.

- Ayari ya no iré al trabajo, así que me llevas mi regalo a la mansión.

- ¿Por qué? –la verdad oculto lo aliviada que esta, si él ya no va a la oficina ella tendrá tiempo para salir y comprar el regalo a escondidas de él.

- Quiero ir a hablar con Sakura… y a cagarle la tarde a Sasuke. –Kakashi sonríe como niño bueno y Ayari sonríe de forma torcida.


Después de comer, Kakashi llevo a la pelinegra a la oficina ya que iban en su automóvil y de ahí se paso a la mansión.

Salió del automóvil y chasqueo la lengua al ver a los tortolos en la entrada besándose. Sabe que se extrañaron mucho y no van a perder el tiempo ahora que están juntos por lo que suspira resignado.

Siendo lo más silencioso posible se acerco a ellos, se coloco atrás de Sasuke y cerro sus puños, uniendo dos de sus dedos que mantuvo alzados, para después metérselos en el culo a Sasuke a través de la ropa.

Sasuke rompió el beso abriendo los ojos que muestran dolor y horror para después un grito desgarrador salir de sus labios ante la mirada sorprendida y asustada de Sakura, que vio a su hermano atrás de Sasuke sonriendo de oreja a oreja.

- ¡¿Qué te pasa imbécil?! –exclama furioso volteando hacia Kakashi a la vez que lleva sus manos a su trasero ultrajado.

- Eso te pasa por andar besuqueando a mi hermana en la entrada de la casa.

- ¿Qué le hiciste onii-san? –Sakura lo mira enojada.

- La vieja técnica de la familia que ha pasado de generación en generación: los cien mil años de dolor.

Sakura ensancha los ojos y Sasuke lo fulmina con la mirada.

- ¡Kakashi! –exclama enojada Sakura y Kakashi amplía su sonrisa. – ¿Estás bien Sasuke-kun?

- ¡Claro que no estoy bien, ese bastardo me acaba de violar! –dice indignado y Sakura mira con reproche a su hermano. –Juro que me vengare espantapájaros. –dice amenazante.

- Tengo tanto miedo que no podre dormir. –dice con burla y Sasuke afila más su mirada.

- ¿Kakashi no deberías estar trabajando?

- Sí, pero vine a hablar contigo. –dice serio y Sakura lo mira furiosa mientras que Sasuke aun intenta matarlo con la mirada mientras se soba su culito.


Después de que Kakashi la haya ido a dejar a la oficina, ella no entro al edificio se paso al estacionamiento para ir por su automóvil y arranco al primer centro comercial que encontró.

- ¿Qué demonios le compro?—Ayari camina por el centro comercial, mirando todas las tiendas en busca de algo que le pueda comprar, no sabe ni dónde empezar.

La pelinegra siguió caminando y se detuvo frente a la vitrina de una tienda, mirando a través de esta, viendo a varios cachorros de perro ahí, mirándola con esos ojos que desprenden ternura por donde sea, pero lo que la hizo detenerse fue ese cachorro de San Bernardo que esta acostado, teniendo una mirada aflojerada, muy parecida a la de Kakashi.

- A él le encantan los perros. –Ayari se rasca la nuca, decidiendo si comprarle eso como regalo, la verdad ese perro le hace tanto recordarlo que le dan ganas de comprarlo.


En el salón de la mansión están sentados Sasuke y Sakura, cada uno alado del otro. Frente a ellos esta Kakashi mostrando seriedad. Sakura se le ve sorprendida mientras que el pelinegro se le ve indiferente.

- ¿Hablas enserio? –pregunta sorprendida.

- Muy enserio.

- ¿Por qué no me extraña? –Sasuke roda los ojos con fastidio ciertamente se esperaba eso.

- Bueno Kakashi, no me queda más que desearte suerte. Si eso es lo que tú quieres yo te apoyare… lo único que me preocupa es que no sé quien podría hacerse cargo de la empresa. –Sakura se soba la barbilla pensativa.

- Estas desempleado ¿no? –Kakashi mira a Sasuke que alza ambas cejas y Sakura se muestra emocionada.

- ¡Es verdad Sasuke-kun! –Sakura voltea a él y toma sus manos entre las suyas. –Eres muy bueno en los negocios, has manejado franquicias de empresas, él manejar la mía no será problema para ti. –Sasuke sonríe con arrogancia. – ¿Me ayudaras a manejar mi empresa?

- ¿Por qué no? Estoy disponible. –Sasuke amplía su sonrisa.

- ¡Gracias! –la peli-rosa lo abraza y Sasuke se le sube más el ego, sintiéndose su héroe y Kakashi pone los ojos en blanco.

- Más tardar en una semana terminamos los pendientes. Ayari planea hacer una junta de comité el lunes, ahí anunciara su retiro y el mío… y anunciara al nuevo presidente y vicepresidente, claramente antes mencionándole a Jiraiya a quienes elegirá.

- Entiendo.

- Ya tienen al presidente, ¿pero el vicepresidente? –Sasuke alza ambas cejas curioso.

- No sé a quién escoger. –Sakura se soba la barbilla pensativa. –Podría ser uno del comité. Son accionistas, ellos son las mejores opciones.

- ¿Qué tal Naruto?

Sasuke se tenso, y fulmina con la mirada a Kakashi.

- Es imperativo, pero es bueno en los negocios.

- Pero ayuda a Minato-san en sus empresas.

- Dios, sé que no tenemos muy buena relación, que no voy a misa, que no te doy ofrendas y no rezo, pero échame una mano, no me mandes a un dobe, todo menos eso.

- La última vez que vi a Minato-san me comento que le gustaría que Naruto pruebe el mundo empresarial en un lugar donde su propio padre no es el jefe, ya que el canijo se aprovecha de eso… seguro Sasuke lo hará hacerse más responsable. –Kakashi le sonríe de forma burlona, sabe que alguien como el rubio sacara de sus casillas a Sasuke.

- Siendo así, me agrada la idea, hablare con Naruto. –Sakura sonríe emocionada.

- ¿Por qué me odias Dios? –Sasuke mira el techo con reproche. –Piénselo bien, un dobe es un peligro para la empresa.

- ¡Con que ya lo conoces? –Kakashi mira divertido a Sasuke, si ya lo conoce sabe a lo que se enfrenta.

- Fueron amigos de la universidad. –Sakura sonríe amigable.

- Ahora serán compañeros de trabajo… ¿no estás feliz Sasuke? –Kakashi lo mira con burla y Sasuke afila más su mirada.

- Insisto; un dobe no será de ayuda. Capaz y lleva la empresa a banca rota. –dice serio.

- Naruto puede ser un idiota imperativo pero es bueno en los negocios, estoy segura que será de gran ayuda.— Sakura le sonríe de forma confiable a Sasuke el cual comienza a lamentarse por haber aceptado ser presidente de esa empresa sin que le digan quien será el vicepresidente, ahora tiene más ganas de vengarse de Kakashi por haber sugerido a ese idiota, apenas se libra de Suigetsu y ahora le mandan a Naruto, está destinado a trabajar con idiotas desesperantes.


Ayari va conduciendo el automóvil y mira de reojo al cachorro de san Bernardo que está en el asiento de alado completamente dormido. Cachorro que lleva un moño azul amarrado en el cuello.

- Son igual de flojos. –Ayari sonríe divertida. –Espero no te orines en el asiento o juro que te aviento por la ventana del automóvil en movimiento. –dice amenazante.

El cachorro abre sus ojos, mirándola con pereza para después volverlos a cerrar con cansancio.

- Insisto: son igualitos. –a la pelinegra le resbalo una gota de sudor en la nuca, sin duda hizo una buena compra.

Ayari dirige su vista al frente y frena de golpe cuando un pelirrojo que camina tambaleándose se le atraviesa. Por poco lo atropella, pero alcanzo a frenar, aun así el pelirrojo cayo sentado al suelo.

Ayari furiosa sale del automóvil y se sorprende al ver que se trata de Sasori.

- ¿Planeas matarte estúpido? –pregunta molesta.

- Si.

La pelinegra logro percibir su olor a alcohol y al verle la mirada cuando alzo la vista comprobó que está completamente borracho.

- Pero miren nada más a quien tenemos aquí… mi hermosa jefa. –dice con burla, teniendo la voz gangosa. –escogí el automóvil correcto, lástima que alcanzaste a frenar. –dice con lastima. – ¿Qué mejor persona para matarme que la persona que arruino mi vida?

- Tu solo las has arruinado. –dice con fastidio. – Y doy gracias a Dios que mi automóvil sea un Mercedes Benz, no me gustaría cargarme la muerte de una basura. –dice con desprecio. – Patético. Este idiota ya no es ni la sombra del hombre que conocí. –Ayari pasa su mirada por el ebrio pelirrojo, notándolo más ojeroso, más delgado y mirada más opacada. –Súbete al automóvil. –ordena.

- ¿Piensas ayudarme? –pregunta burlón.

- Me has provocado lastima… además aun necesito que firmes unos papeles, si te mueres harás retrasar mis planes, así que te llevare a casa. –la pelinegra lo mira con desprecio, no quiere batallar con un borracho, pero enserio si se muere ella se retrasara su viaje debido a que hay papeles que él debe firmar antes de que ella se vaya.

- No quiero ir a casa. –dice parándose con dificultad. –Mejor vamos a un hotel y te cojo… la otra vez solo nos besamos, y perdí todo por unos putos besos. Al menos si te cojo será un consuelo de que me chingue a una Uchiha. –dice con burla.

- Como digas, solo súbete. –dice con fastidio. –Y hazlo en el asiento de atrás.

Sasori tambaleándose camina hacia el automóvil, subiéndose en el asiento de atrás. La pelinegra molesta camina hacia el automóvil y cierra la puerta para luego subirse en el asiento.

- Mira qué lindo perrito. –dice con burla, asomándose entre los asientos de adelante.

- No lo toques o lo vas a apestar de alcohol. –dice molesta.

- Perro y perra, linda pareja. –Sasori alza su mirada hacia ella quien maneja teniendo un tic nervioso en su ceja derecha. –Le tengo lastima a mi ex cuñado, mira que tener algo contigo. Eres una mujer fría, calculadora, arrogante, pedante, ególatra, rencorosa, maldita, orgullosa, arrogante, mandona, enojona. –dice con desprecio. –No te pareces nada a ella, nada, nada, nada. Ella es dulce, romántica, celosa, cariñosa, amable, risueña, tímida, ¡pero eso sí!, muy apasionada y entregada en la intimidad, es enojona, pero no es rencorosa… entonces no entiendo porque la perdí por tu culpa… Teniéndola a ella me tuve que fijar en ti. –dice furioso y Ayari lo ignora. –Teniéndola a ella estuve con otras… teniéndola a ella me cogí a mujeres que no se le acercan ni un poco, teniéndola a ella no la supe aprovechar… ¡todo es tu culpa! –Sasori la mira furioso. –Si tú no hubieras ido a esa junta, entonces yo no me hubiera sentido cautivado por tu belleza, no hubiera ido a ese restaurante contigo y Sakura ahorita estuviera conmigo, amándome, y yo cuidándola, cuidando su embarazo, esperando ansioso a nuestro hijo. Por tu culpa tu puto hermano me robo lo que es mío, mío y solo mío.

- Sakura dejo de ser tuya hace mucho. –Ayari se fastidio de solo escuchar sus estupideces. –Y yo no tengo la culpa de nada. Las cosas pasan por algo, y aunque Sakura no te hubiera descubierto conmigo ya te habría descubierto después… tu no tenias descaro idiota, incluso ella había visto antes marcas de labial en tus camisas y llegabas oliendo a perfume barato de tus amantes y ella lo percibía.

- ¿Ella te lo dijo? –dice dolido.

- Si… ella ya sospechaba, pero necesitaba verte para confirmarlo.

- Soy un estúpido. –lagrimas comienzan a salir de los ojos del pelirrojo y Ayari que lo vio por el espejo ensancho los ojos sorprendida, jamás pensó verlo así, no pensó que sintiera algo por ella. –Perdí en mi propio juego… la hice sufrir, no la valore y ahora ya no la tengo. La perdí, ella no me ama, nunca me amo como le ama a él, nunca me miro como le mira a él aun así era mía y por estúpido le perdí.

- Ni siquiera has intentado conquistarla nuevamente. — Ayari roda los ojos con fastidio.

- ¿Para qué? Sé que ella no lo dejara, solo le daré lastima. Sé que ama a tu estúpido hermano, lo puedo ver y ella me lo dijo… la amo tanto que solo quiero que sea feliz y su felicidad esta con ese estúpido Uchiha… yo solo la hice sufrir, baje su autoestima todo lo que pude, ella no merece estar con una mierda como yo.

- Al menos lo admites. –Ayari sonríe con burla. –Dame tu dirección. Ya me quiero deshacer de ti… y te advierto que mañana te quiero a primera hora en el trabajo y sobrio.

- Lo que digas perra. –dice con fastidio, recargándose en el asiento, posando una mano sobre su frente, mientras sus lagrimas resbalan por sus mejillas. Ayari simplemente rodo los ojos. –Mi dirección es…


Ayari está en la entrada de la mansión Haruno, teniendo en sus brazos al cachorro que sigue dormido, frente a ella se encuentra Kurenai sonriéndole amigable, intentando no mostrarse incrédula, jamás imagino a esa chica cargar animales tiernos.

- ¡Buenas tardes Uchiha-sama!

- Buenas… –dice con indiferencia. – ¿Está Kakashi?

- Se encuentra en su habitación, déjeme la guio. –la mujer se hace a un lado para que ella pueda pasar.

- No es necesario, conozco el camino. –Ayari siguió caminando, pero se detuvo y volteo sobre su hombro hacia Kurenai. –Vi el automóvil de Sasuke afuera.

- El joven se encuentra con la señorita Sakura en los jardines, si gusta puedo decirle que se encuentra aquí.

- Am… no, no le digas que aquí estoy. –Ayari sigue su camino y a Kurenai le resbalo una gota de sudor en la nuca.


Sakura esta recargada en un grueso y gran tronco de un árbol de cerezos que está floreciendo. La peli-rosa tiene los ojos cerrados, sus mejillas están sonrojadas y su respiración es acelerada debido a Sasuke que esta frente a ella, dejándose acariciar el cabello por ella mientras él besa y masajea sus senos desnudos, el travieso pelinegro le ha bajado la parte de arriba del blusón junto con el sostén para deleitarse con los senos de ella que se están volviendo en su adicción número dos, la número uno son los labios de ella.

Todo empezó con un inocente beso que se volvió más apasionado cuando de pronto sintió algo duro chocar contra su vientre y sabia que no era el celular de su novio, no pudo evitar excitarse, y lo hizo más cuando él empezó a jugar con sus senos sensibles.

Gemidos suaves salen de la boca de la peli-rosa ante la sensación de sentir uno de sus pezones ser succionados por la boca del pelinegro, mientras su otro pezón es pellizcado y estirado por dos dedos de la mano de Sasuke.

- Sasuke-kun… paremos, aquí pueden vernos. –dice con voz entrecortada.

- Eso lo hace aun más excitante. –dice ronco, llevando una de sus manos al elástico del mallón de ella, adentrándola y buscando su sexo húmedo y deseoso.

- ¡Sasuke-kun! –gime extasiada cuando siente los dedos de él entrar con facilidad en su entrada.

- ¿Te gusta? –ronronea coqueto, alzando su rostro, rosando sus labios con los de ella y mirándola a los ojos, deleitándose con esos jade oscurecidos por el deseo hacia él.

- Si.

- ¿Qué quieres que haga?

- Muévelos. –suplica, mostrándose más deseosa y moviendo sus caderas de forma inconsciente.

- Eres una golosa Sakura, siento como absorbes mis dedos. –Sasuke le sonríe de forma socarrona.

Sakura avergonzada unió sus labios con los de él en un apasionado beso que él respondió gustoso mientras comienza a meter y sacar sus dedos, dándole más placer a la peli-rosa.


Kakashi está sentado en el diván que está pegado en la pared que está debajo de la ventana que da hacia el jardín. El peli-plata fuma un cigarrillo mientras mira por la ventana, teniendo un tic nervioso en su ceja derecha. Si, ese tronco del árbol enorme que está ahí frente a su ventana le tapa todo, pero puede ver el cabello de su hermana y los brazos inquietos del pelinegro, no es tonto, de hecho su lado pervertido le deja saber con claridad que esos dos están jugando, y no un juego inocente, ¡claro que no!, esos están jugando un juego muy pervertido.

- Que coincidencia que estén frente a mi habitación. Seguro es la venganza de ese cabrón que me cargo como cuñado. –el tic en Kakashi se marco más.

El peli-plata apago su cigarrillo en el cenicero que había puesto sobre el marco de la ventana. Y se pudo de pie, dispuesto a entretenerse con cualquier cosa antes de que sus celos de hermano lo hagan ir a pelearse con su cuñadito, y su hermana termine echándole la bronca a él.

La puerta de su habitación es abierta y el peli-plata mira hacia ella, solo hay una persona que entra a su habitación sin tocar, y efectivamente es ella quien se adentra a la habitación, cerrando la puerta tras de sí.

Kakashi alza ambas cejas al verla cargar un cachorro que tiene un lazo celeste amarrado en el cuello.

- ¿Y ese cachorro? –pregunta extrañado.

- Es tu regalo. –Ayari lo extiende hacia él dejándole ver la linda cara del cachorro que lo mira de forma perezosa.

- Su mirada me parece familiar. –dice divertido, tomando el cachorro en brazos y posándolo frente a su rostro para mirarlo de forma analítica. –Es lindo. Me gusta… gracias. –el peli-plata dirige su mirada hacia Ayari sonriéndole amigable y esta voltea su rostro a un lado en un intento de ocultar su sonrojo, haciéndole ampliar su sonrisa.

- ¿Cómo le vas a poner? –Ayari lo mira curiosa, cuando ya controlo su sonrojo.

- Mmm… —Kakashi posa su mirada en el cachorro que sigue mirándolo aflojerado. – ¿Alguna sugerencia?

- No soy buena con los nombres. –dice indiferente.

- Pero debes aportar Koneko-chan, es nuestro hijo. –dice de forma juguetona y a al pelinegra le aparece un tic nervioso en la ceja derecha.

- Es un perro Kakashi. –dice con obviedad.

- ¡Es nuestro hijo insensible! –su expresión adquiere una muestra melodramática y abraza al cachorro de forma protectora, aunque ese brillo divertido en los ojos muestra que se está mofando de ella. –No le hagas caso Teppei-kun, mamá no te odia, solo que aun está en estado de negación. –dice en forma de consuelo mirando al cachorro en sus brazos que ya ha cerrado los ojos durmiéndose y el tic nervioso en Ayari se marco más.

- ¿Y mi regalo? –la verdad se siente curiosa por saber que le compro, además que es buen pretexto para parar el juego de Kakashi.

- Eres una interesada Ayari. –Kakashi la mira con decepción y el tic nervioso en la pelinegra se marco más, en momentos así no sabe que le vio.

Kakashi suspira con pesadez, mostrando falsa resignación. Camina hacia la cama y pone al cachorro encima de esta, para luego tomar la bolsa de papel de color roja con un moco azul que esta sobre el buro. Se coloca frente a Ayari y se lo entrega, sonriéndole de esa forma que le hace cerrar los ojos.

Ayari toma el paquete y lo mira curiosa.

- Seguro te va a gustar. Tu mamá me ayudo a escogerlo.

- ¡Mamá! –exclama sorprendida. – ¿Cuándo?

- Este sábado que paso vino a la casa por Sakura, y me pidió que las acompañe al centro comercial. –su frente se sombreo de negro de solo recordar el día pesado que tuvo con ellas, se canso y solo que estuvo solo dos horas con esas mujeres maniáticas de cosas lindas y ropa, fue inteligente y saco un buen pretexto para escapar de ella.

Ayari lo mira con lastima, ella más que nadie sabe la tortura que es ir de compras con esas dos.

- Ábrelo.

La pelinegra abre la bolsa y alza la mirada incrédula hacia el peli-plata.

- Sácalo para que lo veas bien… está muy bonito. —dice complacido.

La pelinegra teniendo la frente sombreada de negro saca una blusa blanca corcel de color blanca que en la parte que cubre los senos es de encaje trasparente, y tiene una cruz roja en donde sería el seno derecho, donde queda el pezón, luego saco un gorrito de enfermera y unas bragas de encaje de hilo y muy pequeñas.

- Tu mamá dijo que es tu talla. –Kakashi agranda su sonrisa.

- No puedo creer que mamá le haya ayudado a escoger esto. –Ayari se muestra más incrédula.

- Desde que lo compre ansié verte. Sé que se te vera genial y no he dejado de fantasear con vértelo, imaginándomelo. –un aura brillante lo rodeo. –Mídetelo Koneko-chan, quiero vértelo. –dice mostrándose ansioso y hasta desesperado.

- Una pregunta. –Ayari entrecierra la mirada. – ¿Este es un regalo para mí o un regalo para ti? –la pelinegra entrecierra más su mirada.

- Para ti por supuesto, yo solo lo quiero ver. –Kakashi agranda su sonrisa.

- Sigo sintiendo que es más un regalo para ti mismo que para mí. –Ayari suspira resignada, pero igual camina hacia la puerta de baño, sinceramente a ella le pareció excitante la situación.

Kakashi abre los ojos mostrándose ansioso. Rápidamente corrió hacia la puerta para ponerle seguro, ahí anda su cuñado, capaz se da cuenta que Ayari está ahí al ver su automóvil y viene a intentar sacarla y no quiere que lo interrumpan, pero acordándose de algo que hacían en la universidad, abrió nuevamente la puerta se quito un calcetín y se lo puso en la perilla, para después volver a cerrar la puerta con seguro.

De forma desesperada se quito la ropa quedando solo en bóxer. Camino hacia la cama y tomo al cachorro en brazos, colocándolo en una esquina de la habitación, acostado.

- Duerme Teppei-kun, no vayas a abrir los ojos y ver lo que mamá y papá hacen. –dice con burla.

El perro como si entendiera cerró los ojos, cayendo completamente dormido. Y Kakashi corrió hacia la cama sentándose en ella.

- Genial. Aun no veo nada ni pasa nada y estoy duro. –Kakashi baja la mirada viendo como su pene alza el bóxer, formando una carpa. –Es que desde que lo compre que me la ando imaginando. –un aura brillante lo rodea al saber que pronto su fantasía se hará realidad.

La puerta del baño se abre por lo que el peli-plata voltea aniso, y lo que vio no se comparo con ninguna de sus fantasías. Podía ver como esa tela que cubre sus senos deja ver sus pezones que se han puesto erectos. Como esa pequeña tanga no deja nada a la imaginación, y como ese corcel alza los senos de ella haciéndolos ver más grandes. Su pene palpito ansioso y más al ver a Ayari sonreírle coqueta.

- Los estimule un poco para deleitarte. –la pelinegra camino hacia él, sentándose a horcadas en sus piernas, restregando su sexo con la entrepierna del peli-plata quien entrecerró los ojos ante el placer, la podía sentir como la humedad de ella traspasa la tela del bóxer. –Y también me encargue de humedecer un poco ahí abajo. –ronronea coqueta. –¿Quieres estimularlos más? –Ayari pone sus dos manos debajo de sus senos, alzándolos más, ofreciéndoselos.

- Muero por hacerlo. –Kakashi gruño excitado y dirigió sus labios a unos de los pezones, tomándolo entre sus dientes aun sobre la ropa, provocando que la pelinegra gima e incline su cabeza hacia atrás a la vez que su espalda se arquea.


Frente a la puerta de la habitación de Kakashi esta Sasuke quien mira la perilla de la puerta, tiene un tic nervioso en su ceja derecha, estuvo en la universidad sabe que significa ese puto calcetín en la perilla, además el oír los gemidos femeninos provenir de una voz muy conocida para él y los gruñidos masculinos que le provocan asco sabe lo que está pasando.

Sakura que está a su lado le sonrío nerviosa, ella siguió a Sasuke cuando ambos vieron el automóvil de Ayari afuera. Lo siguió porque no iba a dejar que mate a su hermano, pero su frente se sombreo de negro al oír los gemidos y gruñidos que provienen desde adentro.

- ¿Segura que Kakashi no es adoptado? –Sasuke mira a la peli-rosa mostrándole la mirada de desquiciado que tiene.

- No, es hijo legítimo, el ADN lo muestra. –una gran gota de sudor resbala por su nuca y su sonrisa se marca más.

Sasuke suspira resignado, no va a intentar abrir la puerta de una patada, no es tan idiota, no se va a traumar a si mismo viendo a su hermana haciendo esas cosas.

- Vamos a cenar, tengo hambre. –dice resignado, tomando la mano de la peli-rosa y caminando hacia las escaleras. Sakura lo mira con algo de lastima, sintiendo pena por él

Continuará

jajajaja e itachi cedio ante la tentacion, no cabe duda ke los tres uchihas son unos pervertidos jajajaj

aunke sinceramente kien no kiere un uchiha? *¬* se envidia a kyoko y a sakuraXD jajajajaja

espero les haya gustado el cap

MUCHAS GRACIAS POR SUS REVIEWS

CUIDENSE

BESOS

KRISS