Mundo de Fantasía.

"La fantasía no es otra cosa que un modo de memoria emancipado del orden del tiempo".

Samuel Taylor Coleridge

Makoto bajo el arma y comenzó a sollozar en silencio. Nunca había comprendido en aquella época porque su padre había decidido querer dejar todo en Japón para querer comenzar una nueva vida en otro país.

-¿Qué fue lo que hizo mi padre?.- Pregunto Makoto con voz entrecortada.- ¿Por qué Serenity lo quería eliminar?… ¿Por qué mando a que dañaran a toda mi familia?

-Tu padre se había metido en negocios turbios, trafico de drogas.- Dijo Zoycite.- No se si recuerdes que hubo un tiempo en que tu padre viajaba a Osaka los fines de semana.

Makoto apretó los puños y después se limpio una de las lagrimas que corrían por sus mejillas. No entendía por que razón su padre se había metido en esa clase de negocios.

-¿Mi padre metido en trafico de drogas?.- Comenzo sollozar.- ¿En que demonios estaba pensando?… ¡Nada nos hacia falta, éramos una familia de clase media pero estábamos bien!… ¿A todo esto nos orillo su maldita ambición?… Claro y después quiso remediar sus actos cuando ya había hecho mal.

-No juzgues a tu padre hija de Hiroki Kino.- Dijo la mujer sintiendo lastima de la hija de Hiroki.- El no se inmiscuyo en eso por ambición. Si, fue una mala decisión, pero lo hizo por amor a su familia, porque tenia miedo y estaba muy asustado.

-¿Amor a su familia?.- Rabiosa Makoto.- Un hombre que ama a su familia no la pone en riesgo por ambición. ¡Por dios en que demonios estaba pensando mi padre!

-En salvar la vida de su esposa.- Respondió Zoycite dejando sorprendida a Makoto.- ¿No recuerdas cuando a tu madre la operaron de la apéndice?

10 años atrás…

Makoto y Lita se encontraban dentro de la sala de espera del hospital, vistiendo aun el uniforme escolar en color café de la escuela secundaria donde estudiaban.

Ambas estaban angustiadas, puesto que no sabían como saldría su madre de aquella operación a la que había sometida, después de que tras días de quejarse de dolores, vomito y fiebre hubiera tenido finalmente un fuerte dolor teniendo que ser llevada de urgencia al hospital.

Miraron de pronto que se abrió la puerta del área de urgencias y miraron salir a su padre vistiendo un traje sastre en color café.

-Mis Luciérnagas.- Se acerco el hombre estrechando en cada brazo a cada una de sus hijas.

-¿Cómo esta mamá?.- Pregunto Lita sin poder evitar que algunas lagrimas salieran de sus ojos.-

-Tranquila Lita.- Le apretó la mano Makoto.- Seguro mamá sale bien, veras que si, ten fe… ¿Verdad que si padre?

-No se preocupen hijas, su madre esta fuera de peligro.- Dijo el hombre sonriendo con tranquilidad.- Saben que jamás permitiría que su madre les falte.

-¿Y el dinero?.- Pregunto Lita que días atrás había escuchado que su padre había intentado pedir un préstamo al banco pero le había sido negado.- Estuve preocupada de que por dinero no pudiera ser operada mamá y…-

-No te preocupes por eso Lita.- Dijo el hombre a una de sus hijas.- Encontré la manera de conseguirlo. No se preocupen por nada. Todo estará bien. Su madre ya esta fuera de peligro y eso es lo único que importa.

Fin del Flash Back.

-Entonces… ¿Era mentira que el banco siempre si le había dado el préstamo?.- Pregunto con lagrimas en los ojos Makoto.- ¿Entonces se inmiscuyo en drogas para obtener ese dinero?

-No precisamente.- Respondió Zoycite.- Serenity le hizo un préstamo a tu padre. Hubo un tiempo en el que Serenity usaba la aerolínea de su marido para blanquear dinero y traficar sustancias ilegales, muchas veces era ella misma quien viajaba a Kioto para distribuir la mercancía, después de todo… ¿Quién pensaría mal de la esposa de Luke Hansford?… Por obvias razones Serenity no era candidata a estar inmiscuida en ese tipo de negocios, pero ella era muy astuta y muchas veces le gustaba involucrar entre los suyos a personas que no tuvieran el perfil de sospechosos. Tu padre por ser un profesor era un candidato perfecto para distribuir la mercancía en el bajo mundo, después de todo… ¿Quién sospecharía de un respetable profesor y padre de familia?

-Fue entonces que mi padre acepto.

-Acepto un préstamo. Mas no hacer ese tipo de trabajo. Despues el no supo como pagarle, porque Serenity le iba subiendo los intereses… Y llego el momento en que lo amenazo con atentar contra tu madre, tu hermana y tu.

8 años atrás…

A las afueras de una de las carreteras de Kioto se encontraba Serenity reunida con Jedite, Neflyte, Rubeus y Zoycite, mientras esperaban a que Hiroki Kino llegara.

De pronto, el auto en color gris se acerco y de este bajo Hiroki, vistiendo traje sastre como de costumbre, tal cual acudía a dar clases a la preparatoria.

-¿Qué es lo que quieres Serenity?.- Pregunto Hiroki enfrentando a Serenity, tratando de no mostrar el miedo.

Serenity rió con una mezcla de coquetería y burla.

-Solo quiero que me pagues Hiroki.- Dijo Serenity.- Los intereses han ido subiendo, ya paso un año desde que operaron a tu mujer y tu todavía no terminas de liquidarme el dinero que te preste. Quiero que el fin de semana lleves nueva mercancía a Osaka.

-Serenity por favor.- Molesto Hiroki Kino.- El trato fue que te pagaría poco a poco, no trates de cambiarme la jugada, eso no fue en lo que habíamos quedado.

-Neflyte ha averiguado la dirección donde vives… ¿Qué creías?… ¿Qué no lo averiguaría?.- Soltó una carcajada Serenity.- Ahora que si te pones difícil podría divertirme mucho con la insípida de tu mujer y conocer a ese par de gemelitas que aquí Neflyte y Jedite dicen que son como dos muñequitas.

-¡Malditos hijos de puta, no se atrevan a meterse con mi familia o…-

-Por favor Hiroki.- Soltó una carcajada Serenity acercándose al hombre mientras le daba un beso en la comisura de los labios.- Aquí tu no estas para dar amenazas, pero si me haces ese trabajo y me das un poco de placer podríamos estar tranquilos.

Hiroki se separo de Serenity mirándola con repugnancia.

-Dame la mercancía.- Dijo Hiroki.

-Mas tarde te espero en el hotel Wakamatzu.- Dijo Serenity.- Nos divertiremos mucho. Me imagino como serás en la cama Hiroki.

-Soy casado.- Respondió el hombre mirándola con rabia.

-Bueno, entonces en un semana podría ir a Kyoto y eliminar a tu mujer… ¿O empezamos con una de las gemelitas?

Fin del Flash Back.

-Esa maldita vieja.- Makoto se llevo una mano a la boca sollozando en silencio.

-Serenity obligo a tu padre no solo a repartir sustancias ilegales, sino también a tener relaciones sexuales con ella. Al principio el se negó, pero siempre lo amenazaba con atentar contra ustedes. Tu padre se sentía acorralado.

-¿Cómo fue que esa maldita decidió matarlo?… ¿Por qué lo hizo?.- Pregunto Makoto llena de rabia.

-Para Serenity tu padre era un reto.- Dijo Zoycite.- Despues de amenazarlo para repartir la mercancía y tener sexo con ella, no tuvo suficiente. Serenity siempre quiere sentirse controladora de todo, llego el momento en que las cosas se complicaron y le pidió que se separara de tu madre, Hiroki se rehúso y bueno llego el momento en que Serenity supuso que tu padre querría traicionarla y entregarla a la policía. Yo supe que Serenity tenia planes de asesinar a Hiroki y a toda su familia para asegurar que se mantuviera callado y de hecho puse sobre aviso a tu padre, yo supe que Serenity lo iba a matar y lo puse sobre aviso para que huyera.

Makoto soltó una risa irónica.

-Y pretendes que yo crea que tu ibas a ayudar a mi padre.- Dijo Makoto.- Entonces porque el dia que esos hijos de puta fueron a asesinarnos y abusaron de mi hermana… ¿Por qué demonios ese dia no lo pusiste sobre aviso, porque demonios no diste aviso a la policía y esperaste a que nos mataran a todos?

-Yo también quería salir de eso.- Dijo Zoycite.- Serenity se entero de que Hiroki y yo teníamos planeado salirnos de todo eso, denunciarla o huir… pero Serenity sospecho que yo quería traicionarla y por eso adelanto el dia del asesinato de tu familia y me hizo ir a mi junto con ellos para poner a prueba mi lealtad.- Zoycte hizo una pausa y comenzo a sollozar.- Yo estaba asustada y llame a la policía esperando que llegaran a tiempo para evitarle tanta desgracia a Hiroki…

6 años atrás…

Era de noche en la ciudad de Kioto, dentro del automóvil negro conducido por Neflyte, iban sentados en el asiento de copiloto Jedite y detrás Rubeus y Zoycite.

-Listo, por fin se acabaron los negocios con Hiroki Kino.- Dijo Neflyte deteniendo el auto en un callejón cerca de la casa de los Kino.- Nos pagaran una buena fortuna por la cabeza de ese profesor barato y su familia… ¿O tu que dices Zoycite?.- Pregunto con burla Neflyte.- ¿Es cierto que estabas pensando en traicionarnos?

-¡Por supuesto que no imbecil!.- Exclamo Zoycite.- Como se te ocurre que me pondría en contra de Serenity.

-Pues tenias demasiada cercanía con Kino.- Soltó una carcajada Rubeus.- Pero bueno, tu la tendrás sencilla. Nosotros entraremos y eliminamos a quienes estén ahí dentro y tu solamente estarás espiando para que avises en caso de que veas algo extraño. Ni siquiera tendrás que ensuciarte las manos.

-Yo quisiera probar a las gemelitas.- Soltó una carcajada lasciva Jedite.- Esta mañana espíe a Hiroki cuando iba saliendo de la preparatoria, y las gemelitas que lo acompañaban, supongo eran sus hijas, no están nada mal.

-¡No seas marrano imbecil!.- Molesta Zoycite.- Esas dos niñas no tienen la culpa de nada y…-

Zoycite no pudo terminar de hablar pues Neflyte estiro una mano apretujándole el cuello.

-Cállate maldita, aquí nosotros hacemos lo que queremos.- Dijo Neflyte.- De todas maneras se van a morir, que mas da si las tocamos o no. No seriamos tan malvados como para dejarlas morir vírgenes… Claro si es que lo son.

Los tres hombres bajaron del automóvil y después de que entraran dentro de la casa, Zoycite marco el numero de emergencia, pero aquella noche parecía que el mundo conspiraba en su contra pues nadie contestaba, hasta que finalmente después de 15 minutos alguien atendió la línea. Zoycite derramo unas cuantas lagrimas, sabiendo que en ese tiempo fácilmente ya los integrantes de la familia Kino ya estuvieran muertos pero enseguida marco para alertarlos de que la policía estaba cerca y así salieran de la casa.

Fin del Flash Back.

-La maldita policía.- Dijo Makoto con rabia en su voz recordando que aquella noche después de que aquellos hombres hubieran abusado de su hermana, tenían pensado hacer lo mismo con ella, pero una llamada donde los alertaban de que la policía venia en camino los hizo huir.- Es cierto… alguien los alerto de que la policía estaba cerca… pero la maldita policía inútil tardo en llegar. Nos dejaron a mis padres, a mi hermana, a Tamahome y a mi sin justicia… ¿Pero como es que si Serenity creía que mi padre o tu podrían actuar en su contra lo mato a el y no a ti?

-Yo decidí salirme de eso. Pero ese mundo, una vez que entras dentro de el es difícil de salir.- Dijo Zoycite.- Si te sales siempre te toca ir a la cárcel o morir. Pero Serenity no me ha matado porque cree que tengo pruebas en su contra. Le dije que si llegaba a matarme alguien tenia pruebas en contra de ella y que inmediatamente serian entregadas a la policía.

-¿Eso quiere decir que no tienes pruebas?

-Yo no.- Dijo Zoycite.- Pero eso le hice creer. En efecto yo tenía pruebas contra ella... ¿Pero que podría yo hacer ante el poder de Serenity Hansford?... En este mundo donde ella tiene el dinero en su poder facilmente puede comprar a cualquier fiscal, , abogados y porque hasta al mismo juez.

-¿Y si tu las tenias entonces como es que ya no las tienes idiota?.-

-Un dia desaparecieron, yo crei tenerlas seguras pero un dia alguien entro a la casa, no le pude ver el rostro porque traía pasamontañas.- Dijo Zoycite.- Eran dos personas, me golpearon, las buscaron por todo mi pequeño departamento hasta que las encontrarón. Hasta ahora le sigo haciendo creer a Serenity que las tengo, en un principio creí que era ella quien las habia mandado robar, pero lo dudo, de lo contrario ya me hubiera mandado matar.

Makoto sonrio maliciosamente, no le creía del todo a Zoycite, no confiaba del todo de su bondad pero se le vino a la mente un plan que podría llevar a cabo a futuro y para eso necesitaba a Zoycite.

-No te creo del todo.- Dijo Makoto.- Si me compruebas que estas siendo sincera te recompensare y te prometo que tendras la vida que mereces.- Makoto se le quedo mirando y puso el arma en la sien de la mujer.- ¡Pero si te atreves si quiera a pensar en traicionarme perra, escuchame muy bien, seras la siguiente en morir!... Hagamos un trato.

-¿Un trato?.- Desconcertada Zoycite.

-Si.- Respondio Makoto.- Ahora te llevare justo a donde te encontre, pero antes te dire lo que planeo.

-Por favor hija de Hiroki, no te ensucies las manos de sangre, no vale la pena... ¿Quieres vivir escondiendote, con remordimiento o ir al corredor de la muerte?... Vivo pensando siempre en ello, el remordimiento me corroe, no puedo vivir tranquila a pesar de que Serenity no se mete mas conmigo, pero se que si me atrapan ire directo al corredor de la muerte.

-Eso no me importa. Yo ya estoy muerta en vida.- Dijo Makoto.- Escuchame, mi plan es el siguiente...

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Rei lloraba desconsoladamente por lo que Amy le ofreció un pañuelo desechable que se encontraba dentro de la caja dorada encima de la mesita de centro de la sala.

-Tranquila amiga.- Habló Amy.- No te voy a decir que justifico tus errores pero se que estas arrepentida. Yo no voy a ir en contra tuya o de Makoto porque por encima de todo las aprecio a las dos… No pretendo aprobar lo que hacen ni aplaudirles, pero solo les pido que se detengan con esa absurda venganza… Rei, por favor dime… ¿Qué es lo que tu y Makoto hicieron?

Rei comenzo a sollozar de nuevo, hasta que finalmente aclaro su garganta y habló:

-Yo mate a Rubeus Amy.- Confeso Rei.- ¡Yo lo mate, soy una asesina!… Yo no quería matarlo pero…

Rei no pudo continuar hablando pues de nuevo las lagrimas se hicieron presentes:

-Amiga, lo hecho ya esta hecho.- Dijo Amy.- No te voy a regañar ni recriminar nada porque ya bastante tienes con ese cargo de conciencia… ¿Pero te has dado cuenta de que esa no es la mejor manera de ayudar a Makoto?…

-Yo no quería hacerlo Amy.- La interrumpió Rei.- ¡El quería matar a Mako y…

5 meses atrás…

Rei conducía por las calles de Tokio aquella noche pues Makoto no había llevado su auto y tenia que pasar por ella al restaurante, pero se le había hecho tarde ya que minutos antes había estado a las afueras de AeroSky Enterprises para pegar panfletos que acusaban a Serenity de ser una delincuente, iba preocupada, pues sabia que Makoto al estar sola y mas de noche podía caer en una crisis de nervios puesto que desde que había vivenciado la tragedia de su familia se había creado un temor excesivo de ser atacada.

Al llegar al restaurante, Rei se dio cuenta de que Makoto no estaba ahí. El corazón comenzo a latirle de preocupación y sus manos temblaron. Rápidamente saco el celular y marco el numero de Makoto, pero al no contestarle comenzo a desesperarse y recorrió los alrededores, hasta que de pronto le pareció escuchar unos gritos cerca.

-¡Mako!.- Balbuceo para si misma y como guiada por una fuerza superior bajo del auto corriendo hacia un callejón oscuro donde miro a Makoto con su navaja en mano dispuesta a encajarla en el cuerpo de un hombre mal herido.

-¡Muere hijo de perra, muere imbecil que tu sufrimiento será mi placer!- Escucho que Makoto gritaba sádicamente dispuesta a encajar el cuchillo en el cuerpo de aquel hombre.

-¿Mako?.- Balbuceo la hermosa pelinegra.- ¿Qué hiciste amiga?.- Pregunto horrorizada.

-Rei.- Balbuceo Makoto.- ¡Este imbecil es uno de los que violaron a mi hermana y merece pagar, merece pagar!.- Exclamo Makoto entre lagrimas.- ¡Este infeliz me desgracio la vida y merece morir, quiero que sea violado como lo fue Lita, quiero torturarlo como a mi me torturaron!

-Makoto, tranquila.- Balbuceo Rei acercándose a su amiga mientras escuchaba los alaridos de aquel hombre.- Dame esa arma.

-¿Acaso tu no me prometiste que me ayudarías?.- Pregunto Makoto con lagrimas en los ojos.- Tu me prometiste que me ayudarías a que se hiciera justicia Rei.

-Pero no de esta manera.- Dijo Rei.- Amiga, dame el arma… por favor… Haciendo eso solo te harás mas daño.

-¡No!.- Exclamo Makoto.- ¡Este cerdo acabo con mis padres, con la vida de mi hermana, con tu hermano… y con mi alma!.- Comenzo a sollozar Makoto cerrando los ojos.

Rei se acerco lentamente a su amiga dispuesta a quitarle el arma de entre las manos, pero antes de siquiera poder acercarse, aquel hombre aun mal herido le incorporo sentándose en el piso tomando a Makoto de las manos dispuesto a quitarle el arma, Rei al ver el forcejeo y que su amiga podría salir herida en el intento corrió hacia donde Makoto y Rubeus forcejeaban tratando de apoderarse del arma y de un momento a otro Rei miro como la navaja entre el forcejeo se clavaba en el pecho del hombre.

Fin del Flash Back.

Amy comenzo a sollozar en compañía de su amiga. Había descubierto lo que temía, que en efecto Rei y Makoto habían asesinado a Rubeus, de la manera en como se lo contaba Rei parecía legitima defensa y algo dentro de ella le decía que Rei había sido sincera, pero aun había cosas que no se explicaba.

-¿Y el detalle de la mano?.- Pregunto Amy.- Rei, creo en ti… Pero ese hombre dio muestras de haber sido torturado, le mutilaron una mano y fue violado… ¿También ustedes hicieron eso?

-No.- Respondió Rei.- No me explico eso.

-¿Qué fue lo que sucedió después de que le hundieras el arma en el pecho?

-Estaba muerto.- Dijo Rei.- En otras circunstancias podría haber alegado legitima defensa, pero debido a como sucedieron las cosas seria difícil comprobárselo al fiscal.

5 meses atrás…

El hombre de cabello rojizo pego un alarido de dolor y callo al piso. Rei miro horrorizada como la sangre corría a borbotones por el pecho del hombre y con manos temblorosas saco la navaja de cuerpo.

-¡Que hizé!.- Exclamo espantada.

Rei miro que Makoto se quedo en estado catatónico, con los ojos clavados en el cuerpo de Rubeus, no se movía, no había ninguna expresión en su rostro, era como si Makoto se hubiera convertido en una estatua que ni siquiera respirara.

-Yo lo hice Rei.- Balbuceo Makoto.- Tu no hiciste nada, yo lo hice todo.

Rei sintio como las manos comenzaban a temblarle, no sabia Makoto entraría en crisis o si aquel hombre sobreviviría. De pronto miro como de la boca de Rubeus la sangre comenzo a salir a borbotones y Rei comprendió que si no estaba muerto en cualquier momento moriría y que si alguien las miraba ahí no habría como demostrar que ese no había sido un accidente o defensa propia.

-¡No puede ser, esto no puede ser!.- Balbuceo tratando de controlarse.- Levántate Makoto… ¡Que te levantes Makoto, tenemos que huir de aquí, en cualquier momento podrían encontrarnos y será difícil comprobar legitima defensa!

Fin del Flash Back.

-¿Estas segura Rei?.- Pregunto Amy.- ¿Entonces ustedes no lo mutilaron?… ¿No fueron ustedes quienes le mutilaron la mano y se la enviaron a Serenity junto con los volantes que aparecieron en AeroSky Enterprises?… ¿Qué fue lo que hicieron tu y Makoto esa noche cuando Kunzite las infracciono?… ¿Por qué estaban nerviosas?

-Yo pensé que la policía se había dado cuenta de lo que había sucedido.- Confeso Rei.- Tenia miedo, Mako estaba en estado catatónico, como idiotizada, yo temía que su actitud fuera a delatarla. Y después de que Kunzite nos dejara ir la lleve al dojo de mi familia, pensé que tu podrías venir a casa con tu novio y tenia miedo de que vieran a Makoto en ese estado y se delatara…

5 meses atrás…

Rei sentía que las manos le sudaban frente al volante, tan resbaladizas como si fueran mantequilla. Estaba haciendo un escuezo enorme por no explotar, pero deseaba llorar y gritar después de lo que había hecho, pero ya era suficiente con ver a Makoto en ese estado en el que parecía encontrarse fuera de si, callada, como si estuviera ida.

Finalmente Rei estaciono el automóvil a las afueras del dojo que fuera de su familia. Ese era el mejor lugar, ya cuando tranquilizara a Makoto volverían a casa, no quería que al llegar Amy la mirara así, y menos si iba acompañada de aquel policía.

-Makoto.- Balbuceo Rei.- ¿Estas bien?… Makoto, mírame por favor.

-Si.- Balbuceo Makoto.- ¿Tu estas bien?… Rei, no te sientas culpable, no paso nada, tu no hiciste nada.

Rei sentía que las lagrimas le quemaron los ojos y estas no se hicieron esperar bajando en silencio por sus mejillas.

-¿Sabes?.- Comenzo a sollozar Makoto.- Yo deseaba que ese cerdo muriera, quería violarlo lentamente con una botella para que sienta lo que se siente, deseaba torturarlo y que en sus últimos momentos me mirara y suplicara perdón.

-Makoto… No hables así.- Respondió Rei.- Ya esta muerto.

-¡Pero yo me siento igual!.- Estallo en llanto Makoto.- ¡Nada cambia lo que yo siento, cada uno de esos cerdos desgraciados merecería morir y sufrir lentamente como mis padres sufrieron, como mi hermana sufrió, como yo sufrí!

-Tranquila amiga.- Balbuceo Rei.

-Rei.- Habló Makoto subiendo los pies en el auto abrazándose a sus rodillas.- ¿Sabes?… ¡Me dio mucho miedo ver a ese tipo encima de mi!… ¡Sentí que yo era Lita y que de nuevo me iban a lastimar!

Rei miro como Makoto comenzaba a llorar descontroladamente, diciendo el horror que había sentido al tener a aquel hombre encima de ella, narrándole como temía ser atacada nuevamente.

-¡Yo sentí que era Lita, cuando lo vi encima de mi yo creí que era Lita!.- Gritaba Makoto.- ¿Quién soy?… ¿Acaso me estoy volviendo loca?… ¡No, no , a mi no me pudo suceder eso Rei, dime que no fue así, por favor dime que no fue así!

Rei sentía que no podría mas con aquello.

-Mako, por favor tranquilízate… amiga, Lita ya esta muerta, tu estas aquí, a ti no te sucedió nada.- Balbuceo Rei.

-¡Yo no soy Lita, no soy Lita, a mi no me paso nada, no me sucedió nada!.- Escucho a Makoto gritar dentro del auto.- ¡A mi no me sucedió nada, no, no!… ¡A mi ningún cerdo asqueroso me toco, no!

Rei quería ayudar a su amiga, sabia que lo mucho que le había afectado todo lo sucedido a ella y a su amiga, pero a veces pensaba que ayudarla era imposible.

-Por supuesto que no Makoto.- La tomo del brazo tratando de tranquilizarla.- A ti nada de eso te sucedió amiga, tranquilízate, tu sabes que no es así. Eso le sucedió a Lita, pero tu eres Makoto, tranquila, a ti no te paso nada.

Rei miro como Makoto dejaba de llorar poco a poco. Sabia que eso era malo para su amiga, pero cuando había intentado hacerle ver la realidad, siempre se ponía histérica o en el peor de los casos intentaba quitarse la vida.

-Claro, yo soy Makoto.- Balbuceo Makoto entre lagrimas.- Jamás hubiera permitido que un asqueroso ultrajara mi cuerpo… ¿Verdad que no Rei?… Yo jamás lo hubiera permitido, porque de ser así mejor estaría muerta, muerta como Lita que murió de asco y repugnancia.

-Así es amiga.- Dijo Rei.- Lita no tenia la culpa, pero a ti no te sucedió nada porque no hubieras podido soportarlo, por eso ahora estas aquí conmigo.

-¿Dónde estamos?.- Pregunto Makoto.

-En el dojo donde mi abuelo y Tamahome daban clases de Kendo.- Dijo Rei tratando de tocar un tema mas tranquilo. Sabia que mencionar a Tamahome era una manera de tranquilizar a Makoto, pues era parte de sus fantasías amorosas.- ¿Tu lo recuerdas?… Tamahome te enseño a practicar Kendo.

-Claro.- Respondió Makoto.- Pero no sabia que tenían un dojo… Bueno, seguro si lo sabia pero lo olvide.

-¿Te sientes mejor?.- Pregunto Rei.

-Si.- Respondió Makoto.- Es solo que a veces cuando recuerdo lo que le sucedió a Lita, siento como si me hubiera sucedido a mi, pero se que no fue así… ¿Nos vamos?

-De acuerdo.

Fin del Flash Back.

-Entonces eso quiere decir que hay alguien mas detrás de la muerte de Rubeus.- Dijo Amy.- ¿Y que hay de los volantes en AeroSky Enterprises?… Esos volantes aparecieron al siguiente dia.

-Los volantes afuera de la empresa los habíamos hecho yo y Makoto.- Dijo Rei.- Ese dia antes de pasar por Makoto al restaurante pase por la empresa y los deje caer a los alrededores.

-Y… ¿Qué hay de la muerte de Neflyte?.- Pregunto Amy.

-No lo se.- Respondió Rei.- Pero el dia que la noticia salio en el periódico…

5 meses atrás…

Era medio dia y Rei entro en el departamento, donde se encontró a Makoto leyendo entretenidamente el periódico.

-¿Qué haces Mako-chan?.- Pregunto Rei dejándose caer pesadamente en el sillón.-

Makoto la miro y esbozo una sonrisa de triunfo.

-Mira la noticia. Estaba leyendo un poco.- Dijo ofreciéndole el periódico a Rei la cual lo tomo y comenzo a leer la nota donde se explicaba que el cuerpo de Neflyte Sanjoi había sido encontrado la noche del dia anterior, con quemaduras en el cuerpo, cortes y balazos.

-¡Ves amiga, te dije que el Karma tarde o temprano todo lo cobra!.- Exclamo Rei.- Cerdos como este así terminan su vida. Merecido se lo tiene y aplaudo por quien lo hizo.

-Claro.- Exclamo Rei.- Y eso gracias a mi, me encanta que el imbecil haya visto mi cara de terror antes de expirar su ultimo aliento… ¿Sabes como gocé echarle en cara que haya matado a mis padres, a tu hermano y violado a mi hermana?

Rei se sobresalto al escuchar las palabras de Makoto, ciertamente sabia que su amiga quería justicia, que mas de una vez había dicho desear matarlos con sus propias manos, pero Rei sabia que Makoto no había hecho eso, pues precisamente esa noche habían estado en una fiesta de egresados de TODAI de la facultad de derecho.

-Makoto, deja de bromear con esas cosas.- Dijo Rei.- Me alegra que este cerdo este muerto, porque sabes que su vida implica un peligro para ti, pero tu no hiciste eso y si lo hubieras hecho hoy quizá estuvieras arrepentida.

-¡Claro que yo lo mate!.- Exclamo Makoto.- ¡Y no me digas que no porque así fue, yo lo mate!… ¿Acaso no recuerdas que tu me acompañaste?… Tu lo sedujiste en el bar para después llevarlo a la carretera y que yo pudiera matarlo.

Rei se levanto del sofá y se acerco a su amiga.

-Mako… sabes que eso no fue así, esa noche tu y yo estuvimos en un bar, con nuestros ex compañeros de la universidad. No pudimos haber estado en dos lugares al mismo tiempo.

-¡Claro que lo mate!.- Se levanto Makoto molesta.- ¿O no?… ¡Ese maldito hombre tenia que haber visto mi cara antes de morir, tenia que haberlo torturado yo con mis propias manos, no, no se pudo ir sin mirar mi cara de satisfacción al torturarlo como mis papas y Lita fueron torturados, tuve que haberlo matado yo!

Rei al darse cuenta de que Makoto de nuevo entraría en crisis si le llevaba la contraria trato de seguirle el juego.

-De acuerdo Makoto.- Dijo Rei.- SI tu dices que así fue yo te creo. Solo que quizá lo olvide… ¿Recuerdas como sucedieron las cosas?

-Claro, tu lo sedujiste y lo atrajiste a la carretera. Cuando ese imbecil me miro se lleno de espanto, pero yo le dispare en la pierna, después lo arrastre hasta la carretera y comencé a hacerle cortes en la piel con una daga.- Rió Makoto.- Lo hice suplicar perdón por haber matado a mis padres, por haber matado a Tamahome y por haber abusado de Lita, y al ultimo después de darle algunos disparos mas le hache gasolina en el cuerpo y lo prendí.

Makoto apretó los labios y unas lagrimas salieron de sus ojos verdes.

-Pero se merecía eso y mas. Ni con su maldita muerte le devuelve la vida a mis padres, ni a mi hermana, ni a Tamahome… tampoco me devuelve mi dignidad.

Fin del Flash Back.

-Me tranquiliza saber que tu no harías algo así Rei.- Dijo Amy.- Lo de Rubeus, por tu parte tu no tuviste la culpa de nada, pero Makoto abuso de la defensa propia… Sabes que si llegan a ser descubiertas eso será difícil de probar tanto para ti como para ella… ¿Cierto?

-Lo se.- Respondió Rei.

-¿Sabes?… A pesar de que me alegra saber que tu no serias capaz de hacer esas cosas tan asquerosas, no puedo justificar lo que has hecho con Makoto.- Dijo Amy.- Tu sabes que ella tiene un problema Rei, el no querer aceptar su realidad y vivir en ese mundo de fantasía no es sano para ella… ¿Por qué no la has llevado con un especialista?… Así como esta Makoto puede ser un peligro no solo para los demás sino para si misma.

-Ya lo intente.- Dijo Rei.- Mucho antes de que tu llegaras a vivir a esta casa, poco después de la muerte de mi abuelo, yo fui intuyendo que Makoto estaba viviendo una vida que no es suya.- Rei hizo una pausa y comenzo a sollozar de nuevo.- Ella no era la novia de mi hermano… ¿No te has dado cuenta de que siempre habla de su hermano?… ¿De ese odio acérrimo que le tiene a Zafiro y de sus problemas con la sexualidad?… ¡Cada que habla de Lita habla de si misma, y las veces que yo intente hacerle ver la realidad se ponía peor, hasta intentar suicidarse!…

6 años atrás…

Makoto y Rei se encontraban sentadas frente a la mesita de centro de la sala, mientras terminaban de hacer una de las tareas que les habían encargado en la universidad.

Rei de pronto se levanto cerrando los cuadernos.

-Voy a preparar algo de comer… ¿Te gustaría ayudarme a preparar algo rico Lita?.- Pregunto Rei tratando de ver si su amiga, ahora con el paso de los meses después de la muerte de sus familiares, ya por fin podría volver a rehacer su vida normal.

Miro como la pelicastaña de ojos verdes cerraba el cuaderno de mala gana y le sostenía la mirada.

-Lita esta muerta.- Respondió la joven pelicastaña.- ¿Entiendes eso?… ¡Yo soy Makoto Kino, tu cuñada y no te voy a ayudar a cocinar porque ya sabes que no se cocinar!

Rei tomo y soltó aire, pese a que sabia que no era la novia de su difunto hermano, en ese lapso de tiempo le había tomado aprecio a la joven. No sabia si porque tenían afinidad, por el tiempo conviviendo juntas, o sencillamente porque ahora eran compañeras del mismo dolor.

-De acuerdo.- Respondió Rei tranquilamente sentándose a un lado de ella.- Tu nombre ahora es Makoto porque tu fuiste al registro civil y pagaste para que se te cambiara el nombre, pero eso no cambia lo que eres Mako… ¿Crees que dejar de hacer lo que te gusta es sano?… Las pocas veces que platique con tu hermana por msn ella me decía que tu cocinabas muy rico y no veo porque dejes de hacer lo que te gusta… ¿Sabes?… A veces hacer lo que nos gusta nos ayuda a sentirnos mejor… ¿No lo crees?

-¡Yo no me cambie de nombre, no soy Lita, soy tu cuñada!.- Exclamo Makoto. Rei noto que de nuevo las lagrimas salían de sus ojos.- Y si no te agrada entonces me largo de tu casa y punto, no necesitas retenerme aquí o…-

Makoto no termino de hablar, pues los sollozos y las lagrimas no se hicieron esperar. Rei se dio cuenta de que tratar de hacerle ver y aceptar la realidad seria difícil.

-Makoto, tranquila.- Se acerco Rei hacia donde estaba su ahora amiga, con el rostro recargado en la mesa, mientras la escuchaba llorar desconsoladamente.- Se que lo que te sucedió es difícil, pero tu no tuviste la culpa, si, me imagino que lo que te hicieron esos hombres fue…

-¡A mi nadie me hizo nada, a mi no me hicieron nada!.- Le grito Makoto.

-Makoto, tranquila, ya entiendo, no te hagas daño.- Dijo Rei con voz serena.- Perdón cuñada, es solo que, eres igual a tu hermana, pero yo se que tu eres Makoto.

-¿En verdad lo crees?

-Por supuesto.

Fin del Flash Back.

-Es por ello que no volví a insistir.- Dijo Rei.- Se que no es lo ideal, que esta mal que Makoto viva en ese mundo de fantasía que se ha creado, que no acepte su realidad… ¿Pero sabes?… Tu nunca viste lo mal que llegaba a ponerse… Y fantasía o no, ella es feliz creyendo que nada le sucedió. Ella prefiere creer que es Makoto, para ella es muy difícil aceptar que fue violada, que su novio la abandono, que quedo embarazada de unos malditos cerdos, ella no soporta eso. Así que si ella es feliz en con su fantasía, no veo porque no creársela. A veces la realidad es demasiado dura y en el caso de ella puede acabar con su vida.

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Makoto se encontraba con los pies arriba del asiento, abrazándose a sus piernas mientras las lagrimas corrían copiosamente por sus mejillas tras escuchar la confesión de Zoycite.

Jamás hubiera pensado que al ir en búsqueda de venganza contra aquella mujer, fuera a descubrir en ella a alguien que hubiera sido aliada de su padre y que hubiera tenido las intenciones de ayudarlo. Ahora era que comprendida muchas cosas, tenia claro porque Serenity había mandado matar a su familia, porque su padre había querido irse a vivir a Canadá y llevársela a su madre, a su hermana y a ella.

-¡Maldita mujer desgraciada, como fue capaz de tanto, como!.- Gritaba Makoto golpeando el tablero del auto con los puños cerrados.

-Tranquila.- Le detuvo las manos Zoycite.- Mira, se que Hiroki te adoraba, al igual que a tu hermana y a tu madre. Ustedes eran lo mas importante para el… ¿Sabes?… A diferencia de tu familia, mis padres se involucraron en el narcotráfico por ambición, mi padre murió cuando yo era una niña y mi madre era alcohólica… Cuando yo tenia 12 años huí de casa porque ella y su marido me maltrataban… Fue entonces que busque el camino fácil y ese camino me lo brindo Serenity… Claro, era mas fácil tener a una menor de edad metida en el narcotráfico… No me justifico, se que hice mal, trafique sustancias ilegales, me he prostituido, y he matado a gente al servicio de Serenity… a cerdos que no valen la pena, cerdos ambiciosos que se meten en ese mundo por querer tener mas, que me miraban lascivamente… Pero tu padre era diferente, el me miraba como a una niña, siempre me decía que le parecía triste que una señorita de la edad de sus hijas estuviera metida en ese mundo. El quería que tu hermana, tu madre y tu estuvieran a salvo… Estaba dispuesto a entregarse y pagar su culpa si era preciso y mandarlas a ustedes a Canadá, pero las cosas sucedieron de una manera que el no tenia planeada.

-Y pensar que tenia contemplado matarte también a ti.- Confeso Makoto.- Toda la vida he vivido odiándote, pero te doy las gracias por haberte abierto conmigo. Al menos veo que tu no una persona asquerosa como esos mal nacidos.

-Si que lo soy Makoto.- Dijo Zoycite.- La infancia que tuve no justifica mis actos, no solo he traficado, como te dije he matado, y aunque he matado a cerdos tan asquerosos como la misma Serenity, soy tan asesina como ellos y eso lo estoy pagando en vida… No se hacer nada y mira, ahora solo soy una prostituta tratando de salvar su pellejo. Makoto, yo se quien acabo con la vida de Neflyte, y bueno, con la de Rubeus no estoy tan segura.- Zoycite hizo una pausa y continuo hablando.- Hija de Hiroki, se que lo que esos desgraciados te hicieron fue terrible, matar a tus padres frente a tus ojos, matar a tu hermana y al otro chico que creo era novio de una de ustedes… Se que lo que esos cerdos te hicieron especialmente a ti, es asqueroso y traumático… ¿Pero crees que tu padre hubiera querido eso para ti?… Claro que no, el te adoraba y estoy segura que no hubiera querido que su hija se convirtiera en una asesina, el hubiera querido que fueras feliz, se que lo que te hicieron no es fácil… pero asesinando llegara el momento en que te sientas peor o termines en la cárcel y sabes que una vez en la cárcel pasarías directamente al corredor de la muerte.

-¿Tu como sabes que es lo que me hicieron?.- Lloraba Makoto.- A mi no me hicieron nada, fue a mi hermana a quien esos cerdos dañaron y le destrozaron la vida en pedazos. Por eso murió mi hermana, para no vivir con el maldito estigma de ser señalada como la mujer violada, la que abandono su novio por parecerle asquerosa… ¡A mi nadie me hizo nada!… Y te juro que se va a hacer justicia Zoicite, no permitiré que la muerte de mis padres, mi hermana y Tamahome quede impune.

-Serenity es peligrosa Makoto.- Dijo Zoycite.- En verdad detente. Rehaz tu vida, si ella sabe quien eres no dudara en querer asesinarte, Serenity es peligrosa. Y la venganza no te ayudara en nada, por el contrario solo te ayuda a hundirte cada dia mas en ese estado depresivo que no te deja ser feliz.

-No tanto como yo lo soy ahora.

-Si no te detienes solo te dañaras a ti misma.- Dijo Zoycite.- Estas mal, pero puedes terminar peor, así como yo, cargando con este lastre de vida, tu aun estas a tiempo de recuperarte… ¿Sabes lo que llegas a sentir cuando has matado a personas y tocas fondo?… Se que lo que te sucedió es horrible señorita Kino, pero convertirte en un monstruo te hará sentir mucho peor.

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Rei se levanto del sofá para dirigirse a su habitación y traer una cobija, aun no tenia sueño y al parecer Amy tampoco, pero ambas tenían un poco de frío. Al pasar por la habitación de Makoto miro la puerta entreabierta lo cual la hizo sobresaltarse, no lo había percibido cuando se había levantado.

Entro con paso sigiloso dentro de la habitación y se dio cuenta de que la cama de Makoto estaba vacía.

Rápidamente salio a la sala, donde Amy aun la esperaba.

-¿Qué te sucede Rei?… ¿Dónde esta la cobija?… ¿Estas bien?

-¡Makoto no esta en casa, no esta en su recamara!.- Exclamo Rei alterada.

-¡Por favor no digas eso!.- Se levanto preocupada Amy del sofá.- Justo te acababa de decir que Makoto es un peligro para si misma… Hasta ahora me has confesado que mato a Rubeus en un exceso de defensa propia, y aunque fue excesivo no la culpo… La manera en que fantasea que ella mato a Neflyte es terrible y eso significa que ella esta mal, solo espero que no valla a cometer una estupidez y lleve sus fantasías a la vida real.

-¿Qué estas diciendo?.- Preocupada Rei.- Makoto ni siquiera sabe donde están los otros dos asquerosos… Además la mansión Hansford esta custodiada por guardias, no creo que sea capaz de entrar y asesinar a Serenity.

Ambas se miraron por un momento y entonces Rei tomo el teléfono de la casa.

-Tenemos que buscarla.- Dijo Rei tomando las llaves de su auto.- ¡El panteón, ella suele ir al panteón a donde se encuentra la tumba de Tamahome, iré ahí a buscarla!… Tu quédate aquí por si regresa.

-Yo llamare a Andrew.

-¿Para que queremos a Andrew en este momento?.- Alterada Rei.

-No lo se Rei.- Desesperada Amy.- Como sea es su prometido y aunque ella lo niegue un poco de confianza la tiene… ¡Pero bueno, no ya se que no tiene lógica pero prefiero descartarlo o que nos ayude a localizarla!

-Yo iré al panteón.

Amy miro como Rei salía del departamento y por un momento pensó en llamar a Andrew, pero no lo hizo.

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Andrew se encontraba sentado en su cama, cubierto de la cintura para abajo con un grueso cobertor en color café mientras en sus manos sostenía un libro el cual leia para tratar de tranquilizarse, puesto que después de la discusión con Zafiro había quedado con una sensación de malestar emocional. Zafiro y el eran amigos desde hace cuatro años, cuando este había aplicado para trabajar como piloto en la aerolínea.

-No Andrew, deja de pensar en estupideces.- Se dijo así mismo, puesto que a su mente aun venia la sensación de que Zafiro había mirado con otros ojos a Makoto.

Estiro la mano y tomo una fotografía que se encontraba enmarcada en un cuadro, la cual estaba adornando el buro de su recamara. En la fotografía aparecía su querida Makoto, no era una fotografía profesional, era una simple foto que el le había tomado meses atrás en la cual ella salía de la cintura para hacia arriba. En la fotografía, Makoto traiga un elegante vestido en color verde, sujeto por dos delgados tirantes y llevaba el cabello suelto, adornado por una rosa en color rosa del lado derecho, la cual combinaba con sus aretes en forma de rosa.

-Mi querida Makoto.- Balbuceo para si mismo tocando con su dedo índice la imagen.

En verdad que la amaba, sabia que Makoto aunque no lo dijera, en el fondo lo amaba también, muchas veces se lo había demostrado con su actitud. Recordaba que meses atrás había hablado con Makoto sobre llevarla a terapia psicológica debido al dolor que le provocaba la muerte de su hermana y la falta de atención por parte de sus padres, pero Makoto parecía haberlo superado, pues se mostraba mas alegre y menos triste, lo cual alegraba a Andrew, pues si algo deseaba era ver feliz y hacer mas feliz a la mujer que amaba. Sin embargo el hecho de que Makoto se hubiera desmayado al ver a Zafiro era algo que rondaba su cabeza. ¿Acaso se conocerían?

Andrew escucho de pronto que el timbre de su telefono celular y al mirar que le marcaban de un numero privado contesto.

¿Eres tu?.- Habló con seridad.

-Asi es Hansford, soy yo.- Escucho una voz ronca del otro lado de la línea.- ¿Como salío todo?

Andrew tomo y solto aire.

-Mejor de lo que pense.- Dijo Andrew.- Ni siquiera se dieron cuenta del momento en que lo hice. Fue demasiado facil, sabes que nadie desconfiaría de mi.

-Jamas pense que se prestaria para eso Hansford, de Darien lo hubiera esperado, pero no de ti.- Escucho de nuevo la voz del otro lado de la línea.

-Cualquiera hubiera podido sospechar facilmente de Darien.- Dijo Andrew.- Pero no del respetable Andrew Hansford.

-Te dejare Andrew, descansa. Y si sabes algo comunicate a mi otro numero.

-Y a ti no se te olvide bajar la guardia.- Dijo Andrew en tono autoritarío.- Quiero que todo este bajo control y que por favor no le quiten el ojo de encima.

Una vez que hubiera terminado la llamada Andrew apago su telefono celular no sin antes eliminar aquella llamada. Nadie tenía acceso a su número movil, pero siempre era mejor borrar la llamada del historial de llamadas contestadas.

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Makoto se detuvo a las afueras del edificio de departamentos donde vivía Zafiro Black.

Despues de haber dejado a Zoycite en el mismo lugar donde la había encontrado, manejo sin rumbo fijo mientras las lagrimas bajaban por sus mejillas. Sabia en el fondo de si que había cosas que prefería no recordar y cubrir con otros recuerdos.

Lentamente bajo del auto, recordaba como esa noche en la casa de Andrew se había encontrado con Zafiro.

¿Qué pretendía Zafiro?… ¿Por qué la había ignorado como si no la conociera?.

El verlo en la mansión Hansford, acompañado de esa mujer había provocado que le dieran ganas de golpearlo, aunado con la indiferencia con la que el la había tratado.

Entro dentro del edificio, y tras tomar el elevador y llegar a la planta alta busco el departamento de Zafiro. Sentía que las manos le temblaban a la vez que no podía parar de llorar. Dentro de si misma tenia sentimientos encontrados para con ese hombre.

Lentamente llevo su dedo al timbre y a los pocos instantes se abrió la puerta y miro frente a ella a Zafiro. Al verlo, las lagrimas fueron acompañados por sollozos desgarradores, mirando con rabia y rencor a Zafiro.

-Lita.- Balbuceo Zafiro y al instante unas cuantas lagrimas comenzaron a salir de sus ojos. Algo le decía que la que estaba frente a el era la mujer que amaba, la que siempre amó.

Makoto levanto su mano en alto dándole una sonora bofetada a Zafiro en el rostro a lo cual el no dijo nada y al instante recibió una bofetada en la otra mejilla. Esa actitud le hizo pensar que la mujer que tenia frente a el fuera Lita, pues Makoto solía golpear con los puños.

¡Te odio maldito desgraciado!.- Gritaba Makoto entre lagrimas golpeándolo con los puños cerrados en el pecho.- ¡Como pudiste hacerle eso a Lita, como pudiste abandonarla cuando mas te necesitaba a su lado, todo por tu orgullo machista, ella no pidió que esos asquerosos mal nacidos la tocaran, no pidió a ese parasito en su cuerpo, te odio Zafiro, te odio con toda mi alma!

Zafiro sentía las lagrimas bajar por sus mejillas pero reprimió un sollozo, sabia que todos los reclamos los merecía. Miro como Makoto se dejaba caer al piso y lloraba desconsoladamente, pudiendo notar en su rostro la rabia, el rencor y el dolor que seguro aun cargaba consigo.

Zafiro lentamente se agacho poniendo sus manos en los hombros de ella.

-Yo regrese a buscarte Lita.- Balbuceo.- Pero cuando regrese alguien me hizo creer que tu habías muerto y no ha habido ni un solo dia en que no deje de pensar en ti Lita… Por favor perdóname, perdóname, siempre te he amado.

Makoto levanto su rostro, mirando aun a Zafiro, notando el arrepentimiento en su rostro, algo dentro de ella le decía que sus palabras eran sinceras.

-¿Por qué la abandonaste?.- Pregunto ella aun con lagrimas en los ojos y voz quebradiza.- Le hiciste tanta falta. Se quedo sin sus padres y sin ti.

-Por estupido.- Dijo Zafiro mientras llevaba las manos a sus mejillas, limpiándole las lagrimas y acariciándole la suave piel.- Pero si la vida te ha puesto de nuevo en mi camino, luchare por reparar el daño que te hizé Lita. No quiero perderte. Porque aunque finjas ser Makoto, aunque estés comprometida con otro hombre se que eres tu, mi querida novia y no te voy a volver a perder.

Makoto miro a los ojos a Zafiro, sintio como el acercaba su rostro al de ella, pudo sentir su respiración y el sabor de su aliento, entrecerró los ojos sabiendo lo que iba a suceder y de un momento a otro sintio los labios de Zafiro sobre los de ella…

N/A: Jajajaja, bueno este es el capitulo 21 de ángel caído, puede que a muchos no les guste, afortunadamente a mi Nickypedia si le gusto (gracias por saber todo desde antes boludita por permitir que te adelante las cosas), y pues bueno si a alguien no le gusta lo lamento pues finalmente uno escribe en primera instancia para satisfacerse así mismo ya sii a alguien le gusta pues que bueno es ganancia.

Saludos a Nicky, Omar, Mario, Malkav Iztli, Patty Ramírez, Leonor de Eboli, Hotaru No Hikaru, Bermellón, UsagiMaudite, Danevas, Alina, gracias a todos y

Atte:

Mlle. Rousseau.