Las puertas de la iglesia se abren y una hermosa figura vestida de blanco ingresa a pasos lentos y cabizbaja por el pasillo de la iglesia, era Tifa quien se dirigia lo mas lento que podia hasta donde le esperaba el monarca , la joven morena sentia que caminaba hacia la horca proxima a ser ejecutada. El monarca queda impresionado ante tanta belleza que denostaba aquella mujer, una leve sonrisa se marca en su rostro, la joven mujer continua lentamente caminando por aquel pasillo llevando una de sus manos hasta el collar de caracoles de su cuello sujetandolo fuertemente mientras muerde sutilmente su labio inferior y cierra sus ojos, no queria llorar pero la angustia de su alma era muy fuerte "no voy a llorar, puedo hacerlo, tengo que hacerlo...por mi madre mis amigas, debo hacerlo...vamos Tifa" se decia a si misma una y otra vez la joven mujer, mientras avanzaba por aquel pasillo la joven mujer levanta sutilmente la mirada visualizando a su izquiera a su madre y las guerreras amazonas amenazadas con espadas que reposaban sobre sus cuellos, Tifa lanza un suspiro de sorpresa retirando su mano del collar y llevandola hasta sus labios...su rostro cambio de expresion a uno de molestia e inmediatamente acelera sus pasos y se aproxima hasta donde el monarca
- Ya estaba casi durmiendome pensando que no llegarias nunca – dijo sarcasticamente el monarca
- Que se supone que es esto? - indica la joven morena entre dientes señalando con su mirada al lado izquierdo donde esta su madre - hicimos un acuerdo que dejarías libre a mi madre, mis amigas amazonas y los aliados de estas.
- Es solo un regalo de bodas princesa – responde sarcasticamente el monarca mirandola firmemente a los ojos – Toda mujer desea que su madre este presente el dia de su boda, no quise arrebatarte la oportunidad de tener a tu familia presenciando tu gran e inolvidable dia.
- Porque tienen espadas en sus cuellos maldito – susurra furiosa la joven morena
- Es solo para asegurar el 'si acepto' de su parte princesa, en caso contrario dare la orden de una ejecucion instantanea siendo tu madre la primera cabeza en rodar.
- Eres un maldito miserable despreciable – susurro la joven morena con mirada fria y furiosa
- No tengo piedad, ni compasion ni sentimientos pense que a estas alturas ya sabrias eso – expuso el monarca sonriendo
- Terminemos con esto – indico la joven morena
- Por cierto, te ves hermosa doncella
- Lastima que no me sienta halagada de recibir tales palabras de usted – replico con una sonrisa falsa la morena
El cura procedio a dar los votos matrimoniales entre el monarca y la joven mujer, la reina Hipolita no podía contener sus lagrimas….la vida de su hija , su secreto mas preciado , que ocurriria si algun dia este rey se entera que su hija es descendiente directa de Robert Lockhart ….ese pensamiento no podía abandonar su mente.
- Los declaro, marido y mujer…puede besar a la novia su alteza – exclamo el sacerdote.
El joven monarca procede a levantar suavemente el velo de la joven mujer, esta voltea su rostro para impedir visualizar a este hombre a los ojos, el monarca sujeta la barbilla firme de la mujer y moviliza su rostro quedando frente a esta, el rey sonrie sarcasticamente y aproxima su rostro al oído de la morena,
- Debes ahora aceptar mi beso sin oponer resistencia ni mala cara, deberas sonreir como una mujer completamente enamorada, tengo invitados muy importantes en el publico visualizando todo y ante la minima actividad rebelde o audaz que te gusta demostrar te juro que tu madre y tus amigas sufriran severas consecuencias.
Una lagrima corrió por la mejilla de la morena ante aquellas palabras, la mujer responde de forma inexpresiva:
- Termina rápido con este circo su majestad
- Desde ahora prefiero que me llames Cloud, no majestad, ni alteza ni ningun titulo monarquico
- Yo prefiero que mantengamos la distancia emocional, termine con esto su alteza, ambos sabemos que esto solo es un circo o entrentencion para sus adorados invitados. - responde en un suspiro de enfado la mujer.
- Ya te adverti – susurra firme el rey en los oidos de la morena, el monarca lleva sus manos suavemente a las mejillas de la morena, los ojos de la joven mujer reflejaban un fuego intenso de furia el monarca ignora esta actitud interna de la doncella y procede a unir suavemente sus labios a los de la joven morena en un beso tierno como si fuese la primera vez, aquel beso ocasionaba escalofrios en la mujer quien procede a cerrar sus ojos para no visualizar al hombre quien le besaba, su mente se negaba a mirarlo, pero su corazon siente una rara sensacion de sumision ante el contacto con aquellos labios, el monarca intenta profundizar el beso sin embargo la joven morena corta aquel contacto separandose sutilmente del rey ofreciendo una sonrisa falsa, la realidad era que la morena no deseaba continuar sintiendo aquella rara e inexplicable sensacion desconocida en su corazon, odiaba a este hombre y debia mantenerse asi, el monarca se siente un poco incomodo ante aquel corte del beso pero intenta no demostrarlo publicamente, los labios de ambos solo rozaron en un beso tierno cuando el rey deseaba devorar aquellos suaves y tersos labios de la joven morena, el monarca decide ignorar la actitud de la mujer por el momento y sujeta la mano de su recien esposa y se coloca frente al publico e invitados.
- Quiero indicar que bajo el poder que tengo sobre el reinado de Nibelheim, designo la libertad absoluta para la reina Hipolita y las guerreras amazonas a partir de este momento, ordeno que se les otorguen caballos y se les dejen abandonar el reino lo mas inmediato posible...sin embargo, bajo este mandato de libertad queda estrictamente prohibido cualquier aproximacion futura hacia este reino o el resto de reinos pertenecientes a Nibelheim por parte de la reina Hipolita o cualquiera de las guerreras amazonas, en caso de violentar este mandato el imprudente en mi reino sufrira una ejecucion instantanea.
- Que? Que! – exclama Tifa – No puedes impedirme ver a mi madre, hermana, amigas, familia….tu…
- Todos perdemos a nuestra familia mi amada, tu no seras la excepción, esto es una orden no una opción.
La joven morena no pudo contenerse mas sus ojos estaban llenos de lagrimas contenidas deseosas de salir como cascadas, la mujer sabia que cualquier acto negativo delante del publico invitado le jugaría en su contra estaba advertida en hacer el papel de doncella feliz casada con el hombre que ama, la morena angustiada procede a suplicar al monarca:
- Su majestad no me siento bien, debo marcharme a mi habitación porfavor – exclama Tifa, humillándose como mecanismo de protección hacia su madre y tropa
- No iras a ninguna parte, tenemos el baile matrimonial al cual asistir asi que acompañame. - expreso friamente el rey, dando orden a sus soldados de retirar a las amazonas de la iglesia
Durante el baile oficial, Tifa mantenía la cabeza baja todo el tiempo.
- Yo pensé que el dia de bodas de una mujer era uno de sus sueños mas anhelados desde su infancia – expresa Cloud
- Solo cuando la boda es consentida su majestad – respondio Tifa
- No siempre tenemos finales felices en la vida princesa – expreso Cloud
- Sobretodo cuando es otra persona quien decide por tu felicidad o no su alteza? – exclama Tifa
- Lo dices por lo de impedirte ver a tu madre y amazonas
- Es mi familia, las personas que conozco y me aman, con quienes creci maldito miserable
- Todos perdemos a nuestras familias en algún momento de nuestra vida
- Yo no las he perdido, usted me las esta arrebatando
- Escuchame bien – exclama Cloud, deteniendo el baile y mirándola fijamente a los ojos – A mi también me arrebataron a toda mi familia, era solo un niño pero perdi a mi madre embarazada asesinaron a mi padre frente a mis ojos y también a gran parte de mi pueblo gracias a la avaricia de otro rey….tu no tienes idea del dolor que eso representa, aprendi a luchar, soy un gran guerrero y un gran rey, reconstrui mi reinado nuevamente desde los escombros y tengo uno de los reinados mas poderosos y temidos.
- Acaso debe pagar su sufrimiento con los demas solo porque la vida le presento una mala situacion?
- Es hora que conozcas la realidad del mundo y dejes de ser tan mimada...que es esa porqueria que llevas en el cuello? - consulta friamente el monarca al visualizar el collar de caracoles
- Es un regalo que aprecio mucho – indico Tifa
- Como te atreves a colocarte esa miseria insignificante junto al costoso y lujoso vestido de mi madre! - expreso el monarca arrancando aquel collar del cuello de la mujer rompiendolo en el proceso
La joven morena visualiza caer los caracoles al suelo, sus ojos se llenan aun de mas lagrimas la mujer se separa del hombre empujandolo, su mirada llena de angustia y furia hacia el monarca quien se mostraba inexpresivo y frio.
- Miserable infeliz, piensas que todo se compra con riquezas! tanto te interesan los lujos… - replicaba entre dientes la morena, sus lagrimas ya no podian ser contenidas y comenzaron a salir en cascada – toma todo esto que te interesa...a mi no me interesan tus malditas riquezas bastardo, ni quiero esta vida ni menos estar a tu lado! - gritaba la morena mientras se arranca la corona de la cabeza y empieza a rasguñar el vestido de novia intentando romperlo
- Basta! es el vestido de mi madre! - exclama el monarca sujetando fuertemente a la mujer por los hombros
- Es el vestido de una mujer que dio a luz a un monstruo! - indico furiosa la morena, empujando al monarca y retirandose rapidamente del lugar
El monarca lleva sus manos a su cabellera, los invitados impactados ante aquella escena visualizan al monarca estupefactos, los invitados empiezan a secretear entre ellos la furia y rabia del rey se incrementa ante aquella imagen.
- Largo – indica friamente el rey , el personal parecia no haberle escuchado bien – dije LARGO! - exclamo fuertemente el monarca – LARGO TODOS DE MI PALACIO, LA BODA TERMINO!
Los invitados impresionados y asustados comenzaron a salir de aquel lugar lo mas rapido que podian, la boda del monarca habia sido un fiasco total, la imagen de aquel rey frio y despiadado que el monarca intentaba limpiar entre los demas palacios parecia ser dificil de alcanzar mas con esta escena ocurrida entre el y la joven morena.
