Lost Canvas y Saint Seiya son de Shiori Teshirogi Y Masami Kurumada.
Perdonen la demora, muchos problemas para actualizarlo. Culpa de mi imaginacion peresosa.
Charlas súbitas.
-¿Vas a quedarte ahí en la puerta?-pregunto el calmado Tenma.- preferiría que estuvieras más cerca, pero si te sientes bien con la distancia… No me opondré.-informo mientras volvía a tomar asiento, en la cama de Seiya.-creo que debo presentarme… -informo, el chico no se movió de donde estaba-mi nombre es Tenma, soy la punta de la lealtad en el clan Ryusei Ken y el líder del mismo-Seiya, sintió que las piernas le temblaban.
-Si ere un líder…
-Quiere decir que soy un puro.-informo el vampiro de lo más tranquilo- me case con tu madre, hace varios años, porque la amaba.-Seiya se le quedo mirando- La mate, porque la odiaba.-al oír eso sintió que una gran rabia se apoderaba de él y se lanzó contra el vampiro. Este solo se dignó, a atrapar al chico en un fuerte abrazo.
-Maldito asesino…-dijo, el menor, mientras trataba de soltarse.
-Tu madre me mato primero, cuando les aparto de mi-susurro el milenario vampiro, al oído del menor. Esas palabras, dejaron estupefacto a Seiya- Ella no tenía ningún derecho a apartarles de mi… El negarme verles crecer, fue la causa de su condena…-informo en un susurro- por casi 14 años, me pregunte si ustedes estaban bien… y me dedique a buscarles.
-La mataste…
-Ella, fue quien les aparto de mi-informo el vampiro- te aseguro, que no fue una decisión tomada a la ligera.-informo, con su melodiosa y serena voz.
-¿Qué quieres?-pregunto, con lágrimas en los ojos. Sabía que no podría escapar de ese vampiro.
-Que me comprendas…-le informo su, claramente, padre.- y me escuches... Yo, no soy el malo de la película.
-¡MENTIRA! LA MATASTE, ERES UN MALDITO BASTARDO…-Tenma intensifico su agarre, sin lastimar al muchacho.
-¿Crees que insultándome… te aliviaras?-pregunto el tranquilo vampiro- no te creas, que a mí me fue fácil, vivir… con la duda. Creyendo que podrían estar muertos…-informo con su voz neutra- no es fácil, le di una posibilidad a tu madre, ella la rechazo y se fue de la ciudad en la que estaban… ¿O me negaras que se mudaron hace diez años?-el chico dejo de forcejear- mi mensajera se presentó ante tu madre… Ella, solo les tomo a ustedes y se fue de ahí.-le susurro- yo tenía derecho de verles crecer… Tu madre, no tenía derecho de apartarles de mí… Eso es imperdonable, no importa que seas. Nadie puede apartarte de tus hijos.
-¿Quieres que crea que ella es la culpable?-comento entre llanto, tratando de sonar lo más sínico posible- ¿eso quieres?
-No, tu madre, es tu madre… Solo te estoy informando, que la culpa es compartida-informo el tranquilo vampiro- mañana tienes colegio, mejor no faltes. Sé que tienes examen de matemáticas.-el vampiro lo soltó.- Más te vale, que levantes esas notas desastrosas.-el vampiro hizo una mueca y salió por la ventana. Seiya se quedó sentado en el suelo, no sabiendo cómo actuar ni que decir.
Casa de Ikki y Shun. Mañana del Lunes.
-¿Nos llevas?-pregunto Ikki, mientras desayunaba, su padre seguía leyendo el diario en la mesa.
-Saben que siempre les llevo-informo sin apartar la vista de los titulares- Además, al parecer, alguien rompió un par de reglas…-los chicos le miraron, mientras plegaba el diario- vayan por sus mochilas, así les llevo de una buena vez.-los adolescentes asintieron.
Casa de Hyoga.
-Hyoga…-la mujer golpeo la puerta- Hyoga, hijo, se te hace tarde…
-Ya voy…-el chico se dio vuelta en la cama, no había dormido bien. Justo que conciliaba el sueño, su madre venía a despertarle.
Departamento de Saga y Kanon.
Kanon se metió una tostada entera en la boca y siguió vistiéndose para ir a trabajar. Al pasar junto a la mesa de nuevo, Saga le tendió la taza de café. El joven la tomo, comenzó a caminar hacia el cuarto para buscar sus zapatos.
-¿Tan difícil es ser ordenado?-pregunto Saga, mientras seguía leyendo el diario… Su hermano, había sido una persona sumamente ordenada y un ingeniero con gran futuro. Hasta que se enteró que su mujer le era infiel y su vida se había venido abajo… Ahí perdió una buena cantidad de sus anteriores costumbres, pero seguía siendo "bastante ordenado" en otros aspectos de su vida. Por lo menos, había tenido la decencia de no dejarse hundir a nivel laboral… Había estudiado un poco, un par de materias más, y se había recibido como profesor de matemáticas. Mataba su tiempo con ello.
-Sí, me cuesta…-informo mientras pasaba y dejaba la taza en la mesa- ¿viste una carpeta negra llena de exámenes?
-Segunda puerta del armario, junto a tus libros de ingeniería.-informo Saga, sin levantar la vista del periódico. El chico saco el objeto en cuestión, busco sus llaves, se despidió de su hermano y partió hacia su trabajo.- el día, que no tarde una hora para prepararse… Se acabara el mundo-se dijo para sí, mientras comenzaba a leer la noticia de un macabro hecho acontecido el sábado.
Colegio secundario.
Los jóvenes, entraban con el típico entusiasmo de un lunes a la mañana. En otras palabras, un entusiasmo completamente nulo. Camus, llego caminando lo más tranquilo. Nadie sospecharía que, hacia media hora atrás, había estado durmiendo con tres mujeres. Hyoga llego al poco tiempo, con la mirada gacha y un tanto cobarde. Rogaba para sus adentros, que Camus no se presentara a dar clases… No sería capaz de ver a su maestro, no luego de lo que hizo en casa de este con esas dos modelos.
Aspros se detuvo a unos metros de la entrada, los chicos se bajaron luego de despedirse de su padre.
-Ikki.-el chico se detuvo, cuando paso frente a la ventanilla de su padre.- paso algo "extraño", estate atento y no vuelvan por separado… Si oscurece temprano, les vendré a buscar.
-¿Qué es eso "extraño"?-su padre le miro, pero no respondió a la pregunta.
-Ya te enteraras seguramente-informo, antes de alejarse del colegio. El chico se quedó mirando al auto, que se perdía en la lejanía.
-¿Cómo que me enterare?-pregunto para sí, luego comenzó hacia la entrada del instituto.
Aula de segundo año.
-¿Qué cosa le paso a Argol?-Ikki, estaba que no creía lo que relataba una de sus compañeras. Todos estaban reunidos en círculo, a mitad del salón, escuchando lo que la chica decía. Ahora entiendo, a que se refería con lo de "algo extraño". ¿Habrá sido un vampiro?
-Alumnos, a sus lugares-ordeno el profesor de historia- ¿Pasa algo?-pregunto con expresión preocupada.
-Sí, alguien ataco a Argol en su casa-informo un chico.
-¿Cómo?-el vampiro abrió los ojos por la sorpresa- ¿Quién le ataco? ¿Cuándo fue?-Hyoga, sabía que el vampiro no había salido de su apartamento en todo el domingo y posiblemente tampoco lo hubiera hecho el sábado. Ikki juzgo como sinceras, las reacciones de su maestro. No porque fuera un vampiro, estaría fingiendo.
-¿No leyó el diario?
-Ni siquiera lo compre, no tuve tiempo-informo el profesor.- aguarden aquí, mientras voy a preguntar a dirección…-el hombre salió del salón de clases, dejando solo a los alumnos y sus chismes.
Hospital.
-Nuestro hijo…
-Sobrevivirá…-informo el médico- solo no me explico, como pudo perder tanta sangre- aunque realmente, sabia la respuesta.-le están haciendo transfusiones de sangre, lo colocaremos a un nivel estable. Luego le haremos unos estudios-les explico- solo serán de rutina, queremos averiguar… como término con tan poca sangre…
-Sí, entendido-informo el padre de Argol. Aún tenía en su mente, la imagen que se hayo ese funesto sábado.
Armería.
Aspros se detuvo frente a su armería, pudo ver a Shura ya sentado en el escalón de la entrada. Tenía que reconocer, que el chico era un corajudo. Se bajó del auto, se dirigió al baúl, le abrió y saco unas cajas, donde tenía un par de "encargues" que se había llevado a su domicilio.
-Eres madrugador, español, me sorprendes-informo, mientras sacaba la llave y quitaba uno de los candados.
-¿Necesita ayuda?
-No, lo eh hecho solo siempre-informo en un tono helado- tu ayuda es innecesaria.-comento. Shura no sabía si lo decía, por el tema de los vampiros o por lo de abrir el lugar.
Dentro del local.
-¿Por qué me hizo venir?-pregunto Shura, mientras Aspros comenzaba a acomodar algunas cosas en la caja registradora.
-La pregunta real.-El hombre le miro- es: ¿Por qué viniste tú?-Shura, se quedó helado ante esa pregunta. No sabía las respuestas, la desconocía.
-No estoy seguro...-informo, con notoria duda en su voz.
-No estás seguro ahora, pero estabas muy seguro hace unas noches a la hora de matar a mi sobrino.-Shura contuvo la necesidad de bajar la mirada. Mantenía sus ojos en los de Aspros. La mirada del mensajero era astuta y penetrante, parecía como si estuviera leyendo su alma.- Algo te paso, en el pasado, para que odies tanto a los vampiros... Eso está cantado.
-¿Por qué lo dices?-pregunto con recelo.
-Viví con vampiros y es algo que comienzas a notar, con el tiempo.-informo de lo más tranquilo. Mientras tomaba una planilla y se acercaba a unos estantes- Además, es curioso que un español... llegue a las costas helénicas, porque si...-Le miro por encima del hombro, Shura desvió la mirada- No todos son iguales, no todos son asesinos... y las culpas de otros. No deben pagarlas quienes no las tienen.-comenzó a contar unas cajas y anotarlo en la planilla- no te preguntare, que te paso, porque francamente no me interesa.
-Que honesto.-dijo en un tono irónico.
-¿Quieres aprender hacer mejor persona o ser un mensajero?-pregunto el hombre, sin quitar la vista de su labor.
-¿Cuál es la diferencia?-Pregunto con recelo, aunque se hacia la idea.
-Mejor persona: sigues siendo un idiota cazador. Mensajero: sigues siendo un idiota, pero entrenado para hacer cumplir las reglas de los vampiros.-informo como si nada, se acercó al mostrador y toco un botón. La puerta se abrió y entro un hombre, que comenzó a hablar de un arma con Aspros. Shura se puso a meditar la cuestión. ¿Las reglas de los vampiros? Aspros las había mencionado, muy por encima, pero él las desconocía por completo...
Cuartel de los cazadores.
-Shura no aparece, perdimos a ocho de los nuestros el fin de semana y apareció la primera víctima de ese "juego".-Shion se masajeo las sienes. Sin duda, había sido un fin de semana, digno de llamarse infernal. Según parecía, había otros vampiros en la zona... Vampiros puros, dado que había tres mensajeros más. Uno de esos vampiros, identificado como Degel, parecía ser un puro y uno bastante peligroso. Geist entro sin tocar la puerta, estaba pálida.- ¿qué sucede?-pregunto, tratando de ocultar su alarma.
-Mandaron esto, viene de un grupo de cazadores, de Francia-informo mientras le tendía un telegrama.
Cuidado. Degel es un puro. Muy peligroso. Casi extermina a la orden.
Sean precavidos. No se crucen en su camino.
-¿Es un chiste?-pregunto el hombre. La chica negó con la cabeza, Shion releyó el telegrama. - que vuelvan todos, quiero hablar con ellos.-si lo que decía ese papel, era cierto. Tenían que prevenir a todos.
-Señor, aun están buscando a Shura...-informo la chica.- él no aparece, desde el viernes a la noche.
-Normalmente, tienen un plazo de 48 horas... antes que se les pase como...
-No es un vampiro-gruño la chica- señor...
-Geist, no aparece... llevan desde el viernes, como bien dijiste, buscándole.-Shion le miro- si no aparece, para esta noche, le daré parte de perdido y posiblemente transformado.
Cocina, Armería.
-Suponiendo que aceptara a ser un mensajero- el chico miro al mayor, que ponía la cafetera en funcionamiento.- ¿No se supone que tendría que servir a un clan...?
-Yo, soy del Core, pero tengo jurisdicción en cualquier territorio. Como todo mensajero de muerte- informo, mientras sacaba un paquete de biscochos- le dije a Shun, que tirara la bolsa una vez la terminara-gruño, mientras tiraba el paquete al cesto de basura.
-¿Qué tiene de diferencia el Core con el Dairas?
-Los del Core, no cazan o no sea matan... Los del Dairas si lo hacen, ahí tienes la mayor diferencia.
-¿No matan?-pregunto sorprendido Shura- dijiste que se alimentan de donantes, por eso no matan...-recordó.
-Correcto.-informo Aspros- pero eso no quiere decir, que te fueran aceptar...-le gruño- sabiendo, que has matado por matar... Eso puede enojar a Hebe.-Shura saco un pequeño gruñido.- y eso no es conveniente… Además, dudo que quieras servir al Dairas.-le miro entrecerrando los ojos.- algo me dice, que vienes siguiendo a uno-Shura miro hacia otro lado.
-¿Qué hay del otro? Ares...
-La punta de la violencia-Aspros le miro de reojo- tal vez le caigas, pero no te lo tolerara fácilmente... Parte de sus hijos, son vampiros mestizos... Y nunca les perdono, a los cazadores, que le dieran caza.-Shura le miro, no sabiendo que decir al respecto- no te preocupes, los del Core no suelen salir del norte de Grecia...-Aspros le miro atentamente- no creo que hayas matado a ninguno de sus descendientes...
-Qué alivio.-dijo completamente irónico.
-Aunque se pondrá como fiera cuando se entere-Aspros embozo una sonrisa un tanto maquiavélica- que lastimaste a uno de los hijos, de su hija favorita.-el español paso saliva- en mi presencia, no te hará nada-dijo mientras pasaba a su lado, con una taza de café- pero a la que te dé la espalda...-se detuvo, detrás de Shura, dándole la espalda- date por muerto, si eso es lo que desea... Ojos que no ven, castigo que no se ejerce.
-¿Qué quiere decir eso?
-Las reglas las escribieron los vampiros-el hombre hizo una mueca- si un mensajero, no ve el crimen, pero se entera de él porque lo oye… No puede hacer nada.
-Ósea…
-Que ese mensajero, se ve obligado a probar que la violación a la norma se realizó. -informo en un tono helado- En caso de ser probado, se castiga al infractor.-Shura le miro sorprendido- seriamos, como los policías de los vampiros…
-sí, creo que lo acabo de entender.-informo sarcastico.
-Aunque, también hay reglas que incluyen-Aspros se le acerco, Shura se sintió diminuto.-a los cazadores y son tan estrictas, como las de los vampiros… Si te llevo con los líderes del Core, guardaras silencio, hasta que te ordene lo contrario. ¿Entendido?
-Si…-informo Shura. Aspros volvió a la tienda.
Armería.
-¿Por qué crees… que estoy tras uno de los del Dairas?
-Simple experiencia…-informo el hombre- Ya te eh dicho, no me interesa saber tu pasado.-comento sin mucho drama.-si necesitas desahogarte…-El hombre le dedico una mirada burlona- dile a Saga, él es psicólogo… Y como es un hibrido, de seguro entenderá por lo que sea que hayas pasado.
-Yo no necesito hablar con nadie.-informo el joven- porque no estoy tras ninguno de esos malditos infelices.
-¿Dónde vives?-la pregunta desconcertó un poco al joven.
-Con algunos otros en el cuartel…-informo Shura.
-Aja, me lo suponía-informo, mientras le daba un sorbo a su café- ¿ya sabes que inventarles por tu ausencia?
-Eh… no…-admitió.- no sé qué decirles… Pero tendré que volver, ahí es donde vivo… y no tengo dinero.-admitió.
-¿Enserio…? ¿Sabes que no me había dado cuenta?-pregunto irónico- ¿Sabes reparar armas?
-Sí. ¿Por qué?
-Necesito una mano con la tienda-informo irónico- tengo que revisar algunas cosas y me puedo atrasar un poco con el labor.
-¿Me estas ofreciendo trabajo?
-¿Quieres ir a decirle a Shion, que te diste cuenta que tú y todos los demás son unos corruptos?-pregunto tranquilamente Aspros. –me gustaría ver su cara…
-No, creo que no tendría el coraje…-admitió el joven.- me creerían loco…
-La cosa es sencilla.-el hombre le miro, mientras tomaba un arma de dentro de un cajón con llave.- justo arriba de este local, hay un departamento… Que es de mi propiedad, si trabajas aquí, te lo presto para que puedas vivir y te guardes el sueldo…-le miro atentamente- pero a la que me entero, que mataste un vampiro, que no estaba haciendo nada o te vas de lengua con respecto a mis hijos o sobrinos.-el hombre le dedico una mirada sumamente seria- no creo que sea necesaria la aclaración.
-No la es…-informo el joven, Aspros fue a la puerta y le puso llave.- ¿A dónde vas?
-Ven…-ordeno, mientras se dirigía a una puerta lateral y le abría con otra llave.
Departamento, sobre la armería.
Shura se sorprendió al hallar lo que sin duda, era un cómodo departamento. Había un par de cajas con contenido para la armería. Las paredes estaban pintadas con un suave color crema, todos los muebles estaban a juego y en buen estado.
-¿Quién vivió aquí?
-Aunque no fuera conveniente…-el hombre embozo una sonrisa sardónica- Kanon, las primeras semanas luego de divorciarse… Aunque siempre le mantengo en buen estado, hay veces que Shun o Ikki me vienen hacer compañía y se quedan aquí arriba… No es conveniente tener menores, cerca de armas…-Shura le miro, Shun e Ikki eran capaces de reparar armas y toda la cosa. Pero Aspros no les quería cerca de estas, mientras estuvieran en el negocio.- ¿Te quedas o ya planeaste la escusa?
-Me quedare… no creo tener otra opción-informo con un dejo de pena- tendría que avisar que estoy bien…
-Ahí tienes un teléfono-Aspros se lo indico con la cabeza- nada de decir que estás conmigo-le gruño, antes de salir. Shura tomo el teléfono y llamo al celular de uno de sus camaradas.
Enfermería. Cuartel de los cazadores.
Numero privado.
Aioros arqueo una ceja y atendió. Aún seguía en cama, por la culpa de sus costillas lastimadas.
-Sí.
-¿Aioros?
-¿Shura? Hasta que das señales de vida…-le gruño- todos están preocupados, te han estado buscando… ¿Dónde estabas?
-Con unos amigos…-mintió- dile a Shion, que estoy bien… y que quiero un respiro. Quiero reordenar unas ideas.
-¿Qué ideas?
-Tengo unas dudas-Admitió.- ¿satisfecho? Llamare luego-informo y corto.
Colegio secundario.
Ese día, y los posteriores, fue sumamente difícil para Hyoga. No podía sacarse de la cabeza dos cosas. Lo que había hecho en la casa de su maestro y lo que le pasó a Argol. Su amigo seguía internado en el hospital. Y según el maestro Camus, el colegio no disponía de más información que la administrada por los diarios.
Seiya fue incapaz de concentrarse, por más que lo intentara, su mente vagaba por el tema de su recién descubierto progenitor. ¿Qué hacer ahora que sabía lo que había pasado? Cerro los ojos, desearía tener alguien con quien hablar. No podía irle con eso a Aioros, capaz que no entendiera la situación y mal interpretara todo lo que el quería decir. De haber sabido que su compañero de banco, y mejor amigo, era hijo de una vampira pura. Las cosas hubieran sido mucho más llevadera en ese trágico y estresante momento.
Casa de Hyoga.
El chico, se había enterado por su madre, estaba muy preocupado al averiguar lo del "juego" que se traían entre manos los vampiros. Tendría que increpar a su maestro de historia y sacarle la verdad con respecto al asunto. Esperaría al sábado, era mejor hacerlo en un fin de semana, que durante los días hábiles.
Departamento sobre la Armería.
Shura se manejó de lo básico e indispensable… No quería cosas innecesarias, aparte que estaba advertido que le descontaría el adelanto. Le intrigaba lo que pasaría el fin de semana. Había escuchado a Aspro hablar por celular e informado que iría a la estancia con los chicos el sábado… Se preguntaba, con quien hablaba… Y si estaba incluido en esos planes. No tardaría en averiguarlo.
Cuartel de los cazadores.
La noticia de Shura, había sido tomada con muchas dudas por parte de los cazadores. Quienes le conocían, no creían posible que este se apartara del cuartel y que cortara abruptamente comunicación con todos.
Aioros y Geist, formaban equipo ahora. Ellos tenían el deber de localizar a Shura, saber sus razones y resguardar la zona que a este le correspondía. Ninguno, entendía que le había llevado a ese abrupto cambio. Shura había actuado normal, los días previos, por lo tanto no eran capaces de entender que había pasado.
Departamento de Aioria.
Mientras su hermano, vigilaba en la zona límite del centro de la ciudad. En los suburbios, Aioria era presa del aura de Shaka. Quien estaba aumentando el resentimiento, del joven, contra su hermano. Cuando ya se había divertido lo suficiente, provocar discordias y engañar entraba entre sus predilecciones, miro con fingida pena a Aioria.
-¿Quieres…?
-No digas nada Shaka-le dijo el joven, que tenía las pupilas dilatada- en vez de hacer el trabajo, me puse hablar de mi vida personal… Perdona por quitarte tiempo.
-No me quitas el tiempo- para mi es una inversión a corto plazo, pensó para si- no digas eso…
-es que…-el chico apretó los dientes, Shaka se levantó de su lugar y abrazo al chico… Aioria sintió reconfortante el abrazo, lo devolvió y cerró los ojos. Estaba inseguro con lo que sentía y preocupado por su hermano. Shaka se valió de eso y con una sonrisa, un tanto ladina, acerco su boca al cuello de Aioria. El chico, no noto el momento en que el rubio comenzó a alimentarse de él…
El vampiro, no se detuvo como siempre lo hacía. Sino que siguió un poco más hasta debilitar a Aioria… Ya satisfecho, con su labor, dejo al joven en el suelo. Luego, inmediatamente, paso su lengua por el cuello del pálido chico… Tomo el celular de Aioria y mando un mensaje al número identificado como el de Aioros.
Deliciosa, la sangre de tu hermanito.
Luego borro la prueba del mensaje, no quería que quedara rastro de ella. Miro al joven, sonrió con burla, sabedor que el hermano de este no tardaría en llegar. Lo cargo al hombro y lo llevo al cuarto. Le cambio la ropa, colocándole el pijama y lo deposito en la cama. Listo, ya estaba todo preparado. Si Aioria llegaba a preguntarle, le diría que se había ido… seguramente, Aioros creería que su hermano había sido atacado mientras dormía.
Se acercó a la puerta balcón, le convenía que la de entrada estuviera bajo llave, y se retiró del lugar… Aioros y Geist, tardaron 30 minutos en llegar al departamento. Para entonces, Shaka ya estaba en la mansión del clan Dairas… Leyendo tranquilamente un libro, con las noticias del día de fondo.
Estancia, al norte de la ciudad. Sábado.
Luego de varias horas de viaje, llegaron a una estancia. La casa era de dos pisos, los jardines estaban bien cuidados y el silencio era absoluto. Los chicos pasearon su mirada por el nuevo lugar, que habían conocido por cortesía del mensajero.
-Aspros, que viejo que estas...-dijo alguien, algo frio, a sus espaldas. Los jóvenes se dieron vuelta y observaron al dueño de la voz. Trayendo a un corcel negro de las bridas, con una extraña, intimidante, y amenazante aura saliendo de él. Un joven de alrededor de 25 años se acercaba con paso seguro. Tenía el cabello negro corto (estilo militar), los ojos de un intenso escarlata, la piel morena… Era tan alto como Aspros, sin duda, era una persona que imponía respeto con su simple presencia.
Vestía unos vaqueros negros, camisa del mismo color y botas de montar. Miro fijamente al par de gemelos y realizo una mueca.
-No tienen nada de su madre...-soltó en un tono cortante y helado- lo dije, cuando nacieron y lo repito… que desilusionante…
-Saga, Kanon... –comenzó Aspros, ignorando los comentarios del joven- Él es su abuelo, Ares. La punta de la violencia, en el clan Core.
-¿QUE?-Soltaron todos los presentes al unísono. Shura, Saga, Kanon, Shun e Ikki se quedaron helados ante esa revelación… ¿Un vampiro puro del clan Core? Estaban estáticos, dado que el vampiro, parecía de la edad de los gemelos o un poco más joven...
-¡ASPROS!-Una joven de cabellera verde y ojos celestes se acercó, galopando, sobre un corcel color blanco. Desmonto con increíble gracia y se acercó al mensajero- los años te ponen cada vez más mono.-informo de lo más alegre, mientras le guiñaba el ojo. A diferencia del joven, su andar era gracioso, el aura tranquilizadora y su aspecto adorable.
-Tu hermano, me acaba de decir lo contrario.-informo el mensajero, poniendo cara de niño.
-Ares es un idiota, no le hagas caso-informo la chica de lo más jovial- los años, te han sentado muy bien…-comento de lo más alegre.- ¿Estos son los chicos?-pregunto, cuando les dedico la atención de sus ojos azules/celestes.- como crecieron…-luego soltó una pequeña risa alegre- a él le desconozco-informo, cuando su mirada paso de Saga a Shura.
-Ya se los presento-informo Aspros, con un ligero gruñido- Chicos ella es Hebe, la punta de la jovialidad en el clan Core.
-Hola-la joven realizo una grácil reverencia.- un placer, verles de nuevo y conocerte.-dijo cuando miro a Shura.- ¿Qué te ha traído aquí Aspros?
-¿Por qué nos hiciste bajar?-pregunto con un tono solemne Ares. Con lo de "bajar", se refería a lo ir hacia el sur… Ah ambos, le había llamado la atención el llamado, miro a Saga… Sentía lo que su nieto era ahora.- un hibrido…-gruño haciendo una mueca de rabia- ¿Quién fue el infeliz que te dejo en ese estado?
Continuara.
