Ciego en la Oscuridad
Escotomafobia: Aversión a la ceguera
"Hatake es Hokage..." Murmuró el ahora llamado Inuzuka Ibiki con su ahora constante compañero Kiiromaru sentado al lado, mientras observaba incrédulo a Mitarashi Anko la cual estaba atiborrándose de dango en su rostro.
Esa afirmación solo complicaba su cabeza al sumarse a su aterradora duda de como convencer a Sakura de que tenga hijos con otros hombres, otros dos hombres para ser más específico, otros dos hombres GAY ya que estaba en el tema. Ahora además de preocuparse de eso se tenía que preocupar de que la encarnación del enamorado de la anterior encarnación de su esposa estaba dando vueltas ("¿A que te refieres, Ibiki-kun?") y que el Hokage se las traía con la misma mujer...
Realmente comenzaba a espantarle esto de que él, el interrogador cabeza de Inteligencia de Konohagakure no sato, uno de los hombres más intimidantes de todas las naciones que sin ser tan poderoso o destructivo como el ahora Hokage o su esposa podía causar pavor en los corazones de los enemigos, él que el mismo Hoshigaki Kisame asesinó todo un grupo de Kirigakure para mantener lejos la información de sus manos, él precisamente no tenía ningún problema con nadie, todos lo tenían con Sakura y él acababa en medio.
Quizá no era el más seguro de su apariencia, cosa comprensible con solo ver su cabeza sin la bandana de Konoha, pero estaba seguro de Sakura, esa era la única razón por la que no reaccionaba con celos ante toda esa maraña de verdades inconclusas y sentimientos encontrados de los otros shinobi.
Bueno, quizá si sentía celos, pero al menos tenía suficientes ANBU a su cargo como para que nadie se enterara de nada. Y si de repente no había más narutomaki en Ichiraku justo cuando Uzumaki iba, o los tomates se habían acabado en el mercado, o casualmente Nara era el encargado de llenar todos los papeles para el próximo examen encerrado en la torre Hokage mientras fuera había un hermoso día soleado con perfectas nubes blancas... pues que lástima.
Como nota al margen, los Inuzuka tras la boda hicieron una fiesta de dos días enteros donde les obsequiaron los nuevos uniformes marcados con el símbolo del clan que eran los colmillos rojos y un círculo blanco alrededor como la estampa bastarda de los Eien. Realmente tras eso no sabía si sentirse un rebelde o un infomercial con el símbolo tan grande marcándolo como miembro de un clan.
"Mitarashi, ¿que mierda haces en mi despacho? Aleja tus manos pegajosas de los archivos." Avisó de antemano al ver la salsa sobre la brocheta de dulces.
"Solo disfrutaba del día libre viéndote trabajar." Admitió la mujer que últimamente sin moverse y consumiendo tantos dulces comenzaba a ganar un par de kilogramos de más.
"Anko, eres una maldita psicótica que estuvo en coma por semanas luego de encontrarte cerca de la base de Kabuto, personalmente encuentro tu afirmación un tanto irrelevante o completamente absuda, ni estoy seguro de que debieras estar fuera del hospital tan pronto."
"Sakura-chan se fue a entrenar con Gai, los otros alumnos de él están pasando por la etapa de duelo con la muerte de un integrante del equipo genin. Aunque conociéndolo y siendo anunciado Hatake como Hokage y la inauguración siendo mañana lo más probable es que se metan en una tontería... la última vez fue una carrera de una punta a la otra de la aldea, así que me imagino que arrastrarán al pequeño topo con ellos."
"Tengo miedo de preguntar... ¿a donde se dirigían?" Preguntó resignado.
"A la punta más alta de la Hokage Iwa... tenían deslizadores aéreos con ellos."
"¿De donde mierda sacaron objetos de Iwagakure? ¿Donde tenían eso escondido?"
"¿Y como quieres que lo sepa? Sakura iba atada en un arnez al pecho de Gai."
"¿¡QUE SAKURA QUE?! ¡MAITO!" Fue ese instante en que soltó el grito que escuchó algo aterrador...
"¡IBIKI-KUUUUN!"
"Maa, Gai, Sakura-chan se ve cómoda..." Comentó Hatake que se inclinaba para ver a la chica que iba viendo de frente en un arnés que la ataba al pecho del otro jonin.
Era duro admitirlo, pero realmente la chica se veía demasiado cómoda. Una parte de él sentía celos, aunque sabía que ella no recordaba mucho o nada de él, trataba a Gai como si hubiera sido su jonin-sensei en lugar de él. No que tuviera mucho que decir al respecto, cuando fue la invasión en el primer examen chunin de su equipo las fuerzas de combate de la aldea se habían visto disminuidas hasta necesitar llamar a todos los posibles de regreso al cuerpo corriente, incluyéndolo a él que solo tenía una alumna para entonces.
Admitía no haberse preocupado mucho fuera de tratar de consolarla cuando Naruto y Sasuke se fueron.
Pero, ¡Diablos! Él era su sensei.
"¡Sakura-chan tiene el alma juvenil necesaria como para enfrentar cualquier desafío!" Fue la respuesta... de Sakura. Tras ella Maito Gai reía con orgullo, sacando pecho para demostrarlo.
"Maa, Sakura-chan, ¿No estás un poco grande para ser cargada por Gai así?" Volvió a preguntar a consciencia de que el hombre había sido recuperado milagrosamente, Yamanaka Ino insistiendo que la persona que operó fue Sakura, por lo tanto si, se trataba de un milagro. Estaba convencido de que en pocos años la chica Yamanaka alzaría un altar en nombre de Sakura, eso si no convencía a su familia de no hacerle un pequeño templo.
"¡Nunca! ¡Sakura-chan tiene el tamaño perfecto para ayudar a Gai-sensei en su entrenamiento!" Exclamó nuevamente ella con testarudez infantil solo para ser abrazada, su mejilla frotada por la del maestro de Taijutsu.
"¡Ah, Kakashi! ¡Jamás dejaría de cargar a Sakura-chan aunque estuviera condenado a pasar mis días en una silla de ruedas! ¡Es el espíritu de lo que falta en este lugar!"
Como si se burlara de él la chica sonrió orgullosa de haberse salido con la suya a lo que con resignación el Hatake decidió revolver sus cabellos rosas... si tan solo pudiera tocarla, porque en cuanto extendió la mano Gai se movió de lugar, volvió a intentarlo y nuevamente.
"No, es mía, Sakura-chan me pertenece, tu ya tienes a tu joven de conflictivas emociones poco juveniles."
"Gai-sensei se refiere a Sasuke-emo."
"Oi, Gai... Sasuke no tiene emociones conflictivas... solo digamos que tiene sensibilidades 'especiales'." Trató de no estar de acuerdo con el hombre de cejas espesas.
"Lo que quiere decir es que Sasuke-chan es super gay." Aclaró nuevamente ella, alzando la cabeza para ver al maestro de taijutsu desde abajo.
"¡Ah! ¡Ya entiendo, mi eterno rival! ¡Debo encomendarte por poder aceptar y abrazar las decisiones de tus alumnos con tanto esmero! ¡Tu empatía devuelve la juventud a tu camino!" Felicitó el hombre de spandex verde, alzando su pulgar en aprobación.
"Gai-sensei dice que tu también eres super gay." Tradujo por tercera vez la chica.
Así fue que llegaron a la parte más alta de la Hokage Iwa: Kakashi con un kunai en una mano alzada amenazante mientras con la otra arrojaba piedras al hombre. Delante de él, Gai corría a toda velocidad por el camino que iba a destino, y en el arnés Sakura sacaba sellos explosivos antes de hacerlos bollos arrugados y tirarlos hacia atrás en un intento de retrasar al hombre de cabello gris.
Claro que no tuvieron suerte por mucho tiempo, Hatake sin dudarlo un momento los ató de manos a los dos, les colocó el deslizador en la espalda y los empujó al vacío dejando que se alejaran volando.
Claro que nadie contaba con que Sakura con la fuerza aprendida de Tsunade lo pateara... pendiente abajo.
Y así empezaba un nuevo día en la Aldea Oculta en la Hoja: Con el nuevo Hokage anunciado en el hospital, un Jonin descubriendo su nuevo pánico a las alturas y por supuesto, la aprendiz de Senju Tsunade saludando desde el cielo a su reciente esposo.
"¡IBIKI-KUUUUN!"
"¿Se puede saber que es lo que estaban pensando?" Les regañó Ibiki mientras Sakura sostenía con una mano hielo sobre su cabeza y la otra que emitía chakra sanador la posaba sobre la espalda de Gai.
"En que Hatake-san tiene un grave problema de actitud... eso de empujarnos al vacío no fue muy amable de su parte."
"Sakura le dijo gay... a Kakashi." Admitió finalmente Gai a media voz antes de comenzar a reir sin poder contenerse seguido de Ibiki que tampoco se pudo resistir.
"Momo, comienzo a creer que estás obsesionada con la sexualidad de la gente." Le dijo con un apodo cariñoso Ibiki, no solía ser muy demostrativo, pero si le había dicho Gay en la cara a Hatake, los cielos sabían que se había ganado el ser consentida. Aparte que solo estaba Gai con ellos que tras todo lo ocurrido casi lo podría considerar un buen amigo.
"Yo lo dije sobre Sasuke-chan y Naruto-chan... y tuve razón. ¿Que te hace pensar que no lo tengo esta vez?"
"Akatsuki..."
"Pequeño fallo de cálculo, a cualquiera le pasa. Aparte, Tenshi siempre habla de las partes de Naruto-chan y nadie le dice nada..." Se encogió de hombros terminando de sanar los golpes de Gai antes de estirarse. "Entonces, ¿cuando podré tener alguna misión fuera? Ya me aburro, Hospital, Inteligencia, Hospital, Inteligencia, no soy ANBU para quedarme sentada todo el día... ¿no hay nada? ¿Ni siquiera una escolta?"
"¿Eres consciente de que solo te llaman del hospital en caso de emergencia?"
"Detalles menores... por cierto, ¿quien está arreglando la Hokage-Iwa? El parque de flores se ve inmenso realmente."
"No sé, no he visto a nadie en la Hokage Iwa en misiones de mantenimiento." Comentó Gai en un gesto pensativo.
"Bueno, ya suficiente diversión, vayan a trabajar, tienes una persona en el salón 604. Sakura. Quiero un reporte si consigues algo." Explicó él, tomando una carpeta y poniendo unos papeles dentro de esta para pasárselos a ella, probablemente la información que tenían del sujeto.
Sin mucho ella lo abrió para ver la información.
"Un no afiliado del subsuelo 6, eso significa que es un chunin o un genin muy ingenioso realmente."
"Yo me marcho, mi juvenil pareja amiga." Habló de repente Gai. "Debo ir a ver como siguen mis alumnos... Luego de lo de Neji no sé como vamos a continuar."
"Tranquilo, todo estará bien, Gai-kun. Confía en Sakura-chan." La chica sin dudarlo puso su mano en la espalda de él, frotándole en un intento de confort.
"Sakura, ¿que haces comiendo comida de hospital?" Preguntó de repente Ibiki que veía a la chica salir de la sala 604 con una bandeja en una mano y los Hashi en la otra y muchas manchas de secreciones que realmente no quería conocer el origen.
"Tenía hambre."
"Sakura... sabes que tenemos comida perfectamente edible y con más sabor en casa, ¿verdad?" Había momentos en los que no podía creer lo que veía. Luego de la guerra y demostrándose que Sakura no veía nada a más de un metro de distancia si es que acaso eso, lo que antes era comestible en manos de ella pasó a ser imposible.
Las cacerolas quemadas, mezclar la sal con el azúcar, el cardamomo con las uva pasas, el arroz con el daizu y una infinidad de variedades de las cuales sospechaba que solo conocía una parte.
Hasta Sakura había tenido problemas para ingerir lo que había cocinado, lo cual llevó a que la chica directamente decidiera DEJAR de cocinar por el bien de... ella misma. Claro, que al no cocinar e Ibiki con horarios que se extendían a extrañas horas de la noche solo podía significar una cosa, que debía conseguir alimento en cualquier otro sitio que no fuera su propia casa.
Así fue como comenzaron las interesantes cruzadas alimenticias de Sakura, la cual de un día para otro y gracias a Nara Shikamaru había hecho buenas migas con el clan Akimichi los cuales siempre tenían un plato de comida extra para ella, ("No me curarán la ceguera pero al menos me darán uno de los mejores platos de comida que encontraré en mucho tiempo.") y por supuesto, una visitante continua a la cafetería del hospital donde curiosamente desaparecían las bandejas aun antes de ser entregadas a los pacientes.
"Oh, pero Hatake-san no iba a comer..."
"Conociéndote, probablemente Hatake estuviera dormido y solo le dejaron la bandeja para cuando despertara."
"... ¿acaso importa? No creo que se lo fuera a comer de todas formas." Se encogió de hombros ella mientras seguía su camino por el pasillo de interrogación. "Por cierto, este sujeto tiene los más interesantes miedos, ¡le teme a los escorpiones!" Mientras hablaba fue a abrir la segunda sala donde se encontraba el espejo de una dirección para sacar a la cachorra Murasaki la cual corrió a ella y se le subio a los brazos de un salto.
"¿Debo suponer que casualmente O-Sasori encontró el camino al interior de la sala?" Sospechaba que esto era una obra de la chica, casi temía entrar a preguntar que pasó allí dentro.
"Oh, no... Nada de casual. Invité a Sasori a pasearse por los brazos del hombre, fue realmente divertido, grita como niña."
"Creo que... necesitas salir en misión. Si, creo que tengo un rescate para ANBU, la sobrina del damyio que estaba visitando fue secuestrada, estoy seguro que con eso podrás entretenerte unos días, no te preocupes por el hospital, ahora mandaré aviso de que no estarás en la aldea en unos días."
"Oh, ok... pero quiero algo rico cuando regrese, aunque sea kakigori." Comentó ella al tomar el pergamino directo de su mano para salir, la cachorra corriendo a su lado y soltando ladridos agudos.
"¿En serio?" Preguntó de repente Kiiromaru a su lado. "¿En serio vas a mandar a la ninja más descuidada y cegata de toda la aldea a un rescate ANBU? ¿Acaso no sabes lo que va a pasar?"
"Sé exactamente lo que pasará... eso es lo que lo hace divertido." La media sonrisa era realmente notoria.
"Dime que al menos me mandarás a mi con ella... las posibilidades de que llegue al lugar de los hechos sin saber ni ver a donde va es más un milagro que un hecho." Reclamó el perro que se puso en dos patas, apoyándose contra una pared para que lo vea de frente.
"Murasaki podrá llegar, tu mismo la has estado entrenando así que no tienes nada de que preocuparte. Aparte, en realidad la misión no es el rescate, el rescate es una consecuencia de la misión." Admitió él, entrando en la oficina y sentándose antes de estirar un pergamino para mostrarle al viejo perro.
"Como dicen los Nara... Mendokusai."
"Oye, Murasaki, ¿estamos cerca?" Preguntó tres horas después Sakura a su nueva y fiel compañera la cual trotaba a su lado alegremente.
Murasaki como muchos sabían era apenas una cachorra y una de las pocas hembras que mostraron capacidad de manipular chakra lo cual la había ascendido a ser ninken, un honor que pocas hembras habían recibido en primer lugar y que ella con apenas unos meses de edad aun desconocía. De hecho, con decir que era una Spitz era suficiente, a pesar de su raza esta parecía sobre desarrollada, en lugar de ser como los perros normales que en su adultez apenas superaría su rodilla, esta fácilmente ya la alcanzaba con solo 4 meses de edad.
Lo malo es que aun no sabía hablar, de hecho, conociendo a Akamaru, era posible que nunca lo hiciera, quizá debería pedirle a Kiiromaru que le enseñara, sería mucho más fácil así para seguir direcciones que tratar de interpretar el significado de sus ladridos.
Era evidente que no, no estaban cerca, porque la perra solo movió la cola, dio dos saltos de bailarina y siguió caminando.
"Vale, te buscaré una escuela de danza que acepte perros..."
"¿Sabes algo, Ibiki?" Interrumpió Shikaku al hombre que trabajaba en su escritorio el cual solo hizo un sonido de haberlo escuchado mientras seguía firmando papeles. "Ahora que lo pienso, nunca he visto pelear a Sakura-chan, ni siquiera en los entrenamientos ha tenido enfrentamientos, ¿hay alguna razón para eso?"
La respuesta fue un encogimiento de hombros.
"La viste en la guerra, eso debería ser suficiente." Respondió el hombre indiferente al tema.
"Se supone que soy comandante jonin hasta el próximo mes cuando pueda pasar el puesto a Shiranui, con las heridas no estoy a la par de un entrenamiento de ese nivel así que prefiero quedarme como jonin de inteligencia. Se supone que he revisado el entrenamiento de todos los jonin y altos cargos de la aldea, no por nada tengo el título, pero Sakura se me escapa, nunca he sabido nada específico de ella."
"Quizá porque no quiere que sepas nada." Agregó el hombre cicatrizado al otro que solo poseía un brazo.
"Si, pero..."
"¡¿Se puede saber por que vamos a retrasar la bendita ceremonia de inauguración de Kakashi?!" La puerta había golpeado la pared con tal fuerza que dejaría una marca permanente donde estaba el picaporte, y allí estaba la reina de la aldea, la princesa babosa, la diosa de los grandes melones echando chispas por los ojos y escupiendo fuego ante la idea de permanecer en el puesto de poder un par de días más.
"Porque está en el hospital." Aclaró Ibiki, agradecido por el cambio de tema.
"Nuevamente, Inuzuka, a menos que quieras que yo misma te tatúe el símbolo de clan en las mejillas, ¿por que está Kakashi en el hospital?"
"Porque Sakura lo pateó bajando la Hokage Iwa..."
"Ah, ya vamos entendiéndonos... ahora, ¿donde está Sakura?" Al decirlo la rubia se presionó la frente tratando de borrar el potencial dolor de cabeza, ¿por que siempre que trataba algo referente a Sakura todo terminaba en dolor de cabeza? Incluso Shizune que siempre hablaba en contra de que ella bebiera durante el trabajo había creado un pequeño estante de Sake exclusivo para temas relacionados a Sakura.
"En una misión que le entregue."
"... sin mi permiso."
"En su defensa Kakashi la arrojó a ella y a Gai al precipicio."
"¡¿Que defensa ni que diablo?! ¡Cuando regrese se va a reportar y tu no serás quien tenga que intentar traducir su pergamino!" Se quejó la mujer antes de enredar sus dedos en el cabello en un gesto desesperado.
"No vale quejarse, la letra de médico no la aprendió de mi." Le recordó el hombre con una media sonrisa divertida, a lo que Shikaku tuvo que pararse en medio para evitar que la Hokage saltara sobre el comandante.
"Quizá, pero esta vez tu vas a ser el que traduzca su pergamino antes de entregármelo. ¿Comprendes? Vas a traducir todos los 'woops' 'yuuugh' 'yosh' 'youth' que diga y no quiero escuchar peros, tu te lo buscaste." Reclamó ella claramente molesta aun.
"Si, Hokage-sama." Respondió con una media sonrisa al aire. "Por cierto, ¿cómo van los planes de esa cita con Jiraiya-sama?" Preguntó con una sonrisa burlona en venganza, ganando un chillido frustrado y un portazo fuerte que dejaría la puerta además de marcada en la pared salida de sus bisagras.
"Tu esposa es un dolor de cuello." Comentó el hombre Nara cuando volvían a estar solos.
"Ese dolor de cuello es tu subordinada y la que salvó tu trasero y el de Inoichi en la guerra, acostúmbrate. Al menos hoy día todos están tan concentrados en Naruto que nadie ha notado a Sakura aunque ella haya sido quien salvo el trasero de mucha gente hace unos meses."
"A todo esto, quería hablar algo de la guerra... El sharingan." Le recordó el manco hombre que se buscó una silla y se sentó frente al escritorio del otro.
"Olvida que alguna vez lo tuvo, ya no podrá volver a despertarlo." Admitió encogiéndose de hombros sin interés.
"Necesito más información, no han permitido que la vea pelear y no sé la extensión total de sus capacidades o de su kekkei genkai."
"Te diré lo que me comente Uchiha, yo de esos temas no sé y la sombra de Mebuki no quiere hablar del tema, entenderás que precisamente ella murió para que Sakura lo pudiera despertar." Admitió con un gesto pensativo, cruzando sus manos en el escritorio para dar tiempo al morocho de hablarle. "Como sabrás la familia materna tenía una mínima posibilidad de activarlo ya que los ojos están conectados al cerebro y toda esa cosa del chakra en la primer y segunda puerta. Sakura pudo activarlo forzosamente por emociones negativas, así que los ganó en toda ley, sin embargo ya no recuerda la guerra ni las emociones que provocó la muerte de Mebuki. En estos momentos supongo que solo mi muerte podría volver a activarlo y eso sería nuevamente por poco tiempo hasta que su cerebro consuma la memoria de mi muerte."
"Entonces, ¿no planeas morir pronto?" Bromeó el Nara.
"Claro que no, lárgate, ya escuché suficientes tonterías por un día."
"No me eches aun, hay otra pregunta seria al tema." Admitió tras un momento. "No soy tonto, sé que Uchiha y Uzumaki tendrán que tener hijos ambos para poder seguir las líneas familiares y que los genes de Sakura son los más compatibles con ambos según Tsunade."
"Eso es porque los Eien están directamente relacionados con ambas líneas genealógicas." Le recordó harto ya que esto era algo que habían discutido mil veces, aunque suponía que nunca directamente con Shikaku.
"Sakura ha activado el Sharingan una vez, quizá no lo vuelva a hacer, pero sus ojos ya cambiaron, incluso el color desde la guerra ha comenzando a oscurecer, si llega a tener un hijo con Uchiha lo más probable es que deba entregar sus ojos para que el niño no pierda la vista también."
Oh... OH... eso no lo había pensado, hasta ahora había tratado el tema del sharingan y descendencia, hijos, Uzumaki, Uchiha y la mar en coche como algo de una sola vez, jamás consideró que un descendiente de Uchiha con Sakura pudiera llegar a desarrollar el dojutsu. Esto era horrible, más que malo, estaban jodidos por donde lo vieran.
"Estamos jodidos." Admitió tras analizar el tema. "Probablemente Sakura no dudará en entregar los ojos, pero... mierda, ahora que ve poco es un problema con patas, ¿te la imaginas ciega?"
"Mendokuse..."
"Agradece, yo tendré que hablar con Uzumaki y Uchiha sobre la vida sexual de ellos... eso es más problemático todavía."
"Son una panda de bastardos." Escuchó en su cabeza la voz de 'Buki' al mismo tiempo que hacía comer la suela de su zapato a un ninja.
"El problema es distinguir cuales son los nuestros y cuales los ajenos." Comentó Kiiromaru. "Con la vista tan borrosa no puedo distinguir los hitai-ate y aun Murasaki no ha sido introducida a la colmena."
"¿Usar a Murasaki para ver en lugar de Sakura? Creo que en situación de combate como esta se ve un tanto... complicado. Cuidado, Sakura, un Kunai viene por la izquierda."
El cuerpo flexible de la onnashinobi se retorció hasta salir del paso, formando un perfecto puente con la espalda hasta tocar el suelo y con un giro perezoso volviendo a estar de pie.
"Saca de combate a este así puedes disparar al que está en los árboles." Aconsejó Gaara con su característica calma.
"¿Pueden dejar de distraerla? No sé por que mando a Sakura a una misión sola y pareciera que va con toda una tropa armada encima, sabe pelear, lo peor que puede hacer es que acabará curando a los enemigos una vez que les haya partido todos los huesos... para volver a partirlos otra vez."
"Sakura hace eso aunque no sean enemigos te recuerdo-ttebayo." Comentó el nuevo integrante de la colmena.
Oh, si, para disgusto de Ibiki y de Kiiromaru, desde el final de la guerra habían estado entrenando a Uzumaki, aceptando irremediablemente que si, Sasuke y Naruto tenían una relación que parecía demasiado en serio. No le extrañaría empezar a escuchar campanadas de matrimonio en cualquier momento y ni tenían 18 años.
"Deja de gritar en este lugar, mocoso..." Oh, ¿mencionó el hecho de que si Uzumaki estaba allí, por supuesto que su felpudo amigo lo acompañaba? El lado positivo es que tras la guerra al menos el ahora llamado Kurama, el bijuu kyubi, era una presencia casi aceptable y no exudaba deseos homicidas... además que era más inteligente que el duo dinámico y más locuaz que el Kazekage, sin contar que permanecía despierto más tiempo que la sombra de Mebuki.
"Ey, Kurama, ¿Por que no le prestas un poco de Chakra a Sakura-chan?"
"Porque Sakura-chan no lo necesita." Respondió la misma Sakura que había dejado inconsciente a su enemigo de salto donde pisó su espalda hasta que no pudiera moverse más, sacando el pergamino de su cintura y de él su arco Yumi el cual apenas tocó la tierra fue tensado hasta disparar una flecha normal seguida de una sombra de chakra que había tomado la forma de una segunda flecha. Efectivamente al impactar la primer flecha no dio en el blanco, la persona se había movido del lugar por lo que había sido inútil, pero la segunda generó una onda expansiva de chakra que causó una explosión de humo. "¡Sakura-chan es una bomba humana!"
"Suenas como el rubio de Akatsuki..." Murmuró el Uchiha confundido.
"También puedo imitar a Hidan." Acotó al tema. "¡Los sacrificaré a todos en nombre de mi señor Jashin-sama! ¡Putos paganos de mierda, pagarán con su sangre!"
"¿Sakura?"
"¿Que ocurre Ibiki-kun?"
"No vuelvas a hacer eso, es escalofríante."
"Ey, pasé casi veinte años con él, no debería sorprenderte."
"Solo apúrate y regresa, no te distraigas, mantente fuera del Haibu."
"Hai-hai"
Sin decir más la joven selló nuevamente su arco para poder ver la destrucción que dejó a su alrededor. Casi no recordaba haber causado todo este daño, pero allí estaban, varios cráteres pequeños, una flecha extraviada que cayó en un cuerpo inconsciente, los troncos de los árboles cortados pos diferentes filos e incluso uno partido de forma tosca.
"Ups."
