Agradecimientos:
Mis más sinceras gracias a: Sazzi, , marun15, dilaripa_tsuzuki, kibakage, Psyco-Kaye, mar_erandie, luna, Ayame-chan, Hime-Sora, HEIDI, clarita18, kuranieves jaganshi, Dark-ekin, Himeno Sakura Hamasashi, Lady Palas, Noy-chan y natita. También agradezco a todos aquellos que han seguido y no dejaron sus comentarios pero agregaron este fanfic como uno de sus favoritos.
Notas:
Muy bien, el capitulo 21 ha llegado… jejeje… creo que la inspiración por fin ha regresado y con ella, esté hermoso capítulo que es lo bastante largo como para entretenerlos un buen rato. Pero antes que nada déjenme aclarar algunas cosas… primero he de decirles que toda esa historia acerca de la madre de Naruto no es cierta, ni un poco… en el manga no se habla de ella más allá del nombre y de la forma tan idéntica que es Naruto a ella en cuanto a su personalidad; lo que yo he escrito es solo algo que se me ocurrió y por supuesto lo que me gustaría que sucediera en el manga (lo cual obviamente no será)… tampoco sé si las fechas serán exactas, aunque espero que se acerquen un poco a las que utiliza Kishimoto-sensei…. Lo mismo va para lo que leerán hoy con respecto a Yondaime…
Bien, ahora… en este capítulo lamentablemente no colocaré lo que les había prometido en el cap pasado; sin embargo es por eso que el día de hoy les hago entrega de él, siendo el más largo que he publicado hasta ahora... ¿por qué es más largo?, pues simplemente porque este Fic ha superado lo 300 reviews, así es... así que espero que les guste… pero además me da la oportunidad de agregarle un poco de aventura al Fic (algo de lo que carece últimamente) y también me da la oportunidad de preparar el camino del inicio de la relación entre Gaara y Sai. Lo cual me hace decirles lo siguiente, las votaciones para ver como cuál de estos dos chicos será el seme quedaron de la siguiente manera… 7 votos a favor de Sai como seme y 3 votos a favor de Gaara… Así que para los que querían ver a Gaara como seme, se los voy a quedar a deber (tal vez si me animó hasta podría hacer un one shot dedicado a ellos)
Bueno, ahora si ¡¡¡DISFRUTEN DEL CAPITULO!!!
Disclaimer: Todos los personajes de Naruto, desafortunadamente, son propiedad de Masashi Kishimoto-sensei.
.
De ante mano les pido disculpas por las faltas de ortografía que encuentren.
Capitulo 21: Herencia familiar (Parte I)
.
El sol apenas comenzaba a asomarse, y en el hospital de Konoha la actividad ya tenía rato de haberse dado… en los pasillos se podían ver a las enfermeras y enfermeros ir de una habitación a otra, revisando los signos vitales de sus paciente más graves y que los que estaban fuera de peligro, no necesitasen de algo urgente. Una joven peli rosa de ojos verdes, caminaba presurosamente por los pasillos, su rostro serio y preocupado dejaban intrigados a todas las personas con las que se topaba; en su mano derecha llevaba un pequeño papel, que para ese entonces ya se encontraba completamente arrugado…
Sakura había estado de guardia parte del día anterior y esa noche completa, por lo que no había tenido tiempo de visitar a ninguno de sus amigos, en especial a sus compañeros de equipo que, se había enterado, se habían convertido en los guardaespaldas del Kazekage de Suna; por lo cual había planeado visitarlos ese día… sin embargo durante su turno le había llegado aquella nota… la letra era lo bastante mala para reconocerla a primera vista, una nota que le había enviado Naruto… De haber sabido que en ese papel diría algo tan importante lo habría leído inmediatamente que se le informó sobre ella; y por eso en ese momento se reprochaba por semejante acto de irresponsabilidad… porque en aquella nota, su rubio amigo le informaba que saldría de la aldea ese día a las 10 de la mañana y que tardaría un par de semanas en regresar… y aunque sabía que aún le quedaba tiempo para poder ir a despedirse de sus amigos, en ese momento se dirigía a la oficina de la Hokage… necesitaba preguntarle algunas cosas… algo que escuchó esa mismo noche de boca de un par de jounnin que estaban en revisión…
Tardo poco tiempo en encontrarse por fin caminando por el pasillo que la llevaría a la oficina de Tsunade, lo que hizo que su caminar se volviese más ligero y lento, sabía que era temprano y que irrumpir intempestivamente en la oficina de su sensei, algunos minutos más y ya estaba frente a la puerta que necesitaba cruzar… Toco un par de veces sin obtener respuesta, por lo que llevó su mano al pomo de la puerta, girándola y entrando por ella al tiempo en que decía un suave 'Tsunade-sama'… lo que encontró sin embargo, era algo que ya se esperaba; después de todo no había sido alumna de la Hokage por esos años solo para conocer su lado… 'amable'… Porque sí, la rubia estaba en su oficina, pero no se encontraba trabajando… no, de hecho su cabeza estaba recargada muy cómodamente sobre sus antebrazos, los que a su vez estaba colocados sobre el escritorio; y hacían de almohada a la Hokage. La oji verde suspiró de modo resignado, abrió por completo la puerta de la oficina y dejándola de ese modo camino hasta estar al lado de su sensei…
- Tsunade-sama – llamó mientras la movía un poco con una de sus manos, sin obtener ningún tipo de respuesta, por lo que suspiró nuevamente e irguiéndose se alego algunos pasos de la rubia al tiempo en que veía de reojo la puerta de la oficina… cuando ya se encontraban alejada de la Hokage y separadas por el escritorio, nuevamente intentó despertarla, en esa ocasión respirando profundamente antes de gritar - ¡Tsunade-sama! ¡Ninjas enemigos de han infiltrado en su oficina e intentan robar su Sake! – no fue ni medí segundo de que había soltado aquello que ya estaba fuera de la oficina de la rubia, escuchando con ojos cerrados el enorme estruendo que se formó.
- ¡Nadie toca mi Sakee! – fue el gritó que se escucho por el edificio y que provenía desde la misma oficina de la Godaime, y al instante también podía escucharse el sonido de algo rompiéndose.
- …. – Sakura espero pacientemente a que todo el alboroto terminara, agradeciendo a todos los dioses el hecho de que aun fuese temprano como para que ninjas de la aldea estuviesen cerca del lugar… cuando todo hubiese pasado, se atrevió a acercarse a la puerta y asomarse un poco por ella para observar los daños causados. El escritorio de la Hokage ya no se encontraba en su lugar, pues en ese momento podían verse restos de lo que alguna vez fue, justamente en la pared donde se encontraba la entrada, justo al lado derecho de la puerta… los papeles que en algún momento se encontraban sobre el mueble ya destrozado, se hallaban desperdigados por el suelo de la oficina, mientras que algunas botellas de sake, completamente vacías también yacían destrozadas en el suelo… y en medio de ese caos, de pie y con rostro un tanto serio y confundido; se encontraba la actual Hokage de Konoha, observando directamente a la peli rosa… quien sin más por hacer, se adentro por completo a la oficina. – Tsunade-sama, necesito hablar con usted… - dijo, tratando de ignorar el completo caos del lugar.
- … ¿De qué quieres hablar Sakura? – preguntó la rubia, observando a su alumna - … ¿Fuiste tú quien me despertó?... – cuestionó con sospecha.
- … cof… es algo importante Tsunade-sama y no podía esperar… - se justificó lo mejor que pudo, intentando con ello que su sensei no se enfádese y pagar por ello las consecuencias.
- … Espero que lo sea, porque si no te aseguro que te haré trabajar tanto en el hospital, que olvidaras por completo que tienes una casa donde vivir… - amenazó la Hokage, su voz y rostro mostrando la molestia que sentía, dejando en claro que lo que decía era en serio.
- Se trata de algo que escuché mientras hacía revisión a un par de jounnins… Tsnade-sama, ¿es cierto que han encontrando a Orochimaru y Kabuto muertos? – preguntó finalmente la peli rosa.
- … - Tsunade ante eso no pudo evitar mirarla fija y seriamente por eternos segundos, preguntándose que tanto es que había avanzado ese rumor y quien lo había iniciado… claro que el rumor no lo era tanto, puesto que aquella información era cierta pero apenas hacía dos días que había tenido completo conocimiento de ello por propia boca de Jiraiya, quien había regresado a la aldea para informarle de aquello y por qué le preocupaba el hecho de que Akatsuki comenzaba a moverse y Naruto era uno de sus objetivos… - … es cierto, Jiraiya me lo dijo hace dos días… y lo confirme el día de ayer muy temprano…
- ¿Cómo lo confirmó? – preguntó Sakura con seriedad.
- … de los jounnin de Konoha, existe uno al que le había sido colocado el sello de maldición de Orochimaru… ese sello es imposible de removerse del cuerpo al que se le ha colocado, a menos de que el ser que se lo haya colocado muera por completo… ese jounnin ya no tenía el sello y no parecía haber dejado rastro el su cuerpo… como si nunca hubiese existido. – contestó con seriedad la rubia.
- … ¿Saben quién es el responsable de eso? – preguntó Sakura.
- No hay nada seguro, pero… – dijo Tsunade.
- Pero sospechan de alguien, ¿no es así? – completo la peli rosa.
- Si… pero hasta que no estemos seguros de que nuestras sospechas son cien por ciento ciertas, no diremos nada – aseguró la Hokage. - … ¿es todo lo que querías preguntarme?
- mmm… Naruto-kun me envió una nota diciendo que saldría de la aldea por un tiempo junto con Sasuke-kun, creí que no les enviaría a ninguna misión hasta que terminaran los exámenes chounnin – comentó la peli rosa.
- … Esté es un caso especial… no te preocupes Sakura, no es una misión peligrosa. – respondió a la pregunta no formulada de su alumna.
- Si no es una misión peligrosa, ¿por qué es que tardarán tanto en regresar? – preguntó Sakura.
- Es por qué la aldea a la que van está un poco lejos, y necesitaran unos cuantos días para poder asegurarse de lo que harán cuando estén en ella… - explicó la rubia comenzando a caminar por su oficina recogiendo un poco los papeles - … por el momento es lo único que puedo decirte, pero si quieres saber de que trató esa misión, sería mejor que se lo preguntaras a Naruto cuando regresen a la aldea. – sugirió.
- … Esta bien… muchas gracias Tsunade-sama… - aceptó la propuesta Sakura, y un segundo después se retiraba lo más rápido que podía evitando de ese modo que su sensei la obligase a limpiar la oficina del destrozo ocasionado.
Salió del edificio poco después, deteniéndose en la entrada a observar cómo es que el sol ya iluminaba parte de la aldea, alejando el ambiente fresco y poco frio del otoño… y la posición de ese astro le hizo saber a la peli rosa que aún le quedaba tiempo de poder ir a su casa y tomar un baño, para después ir a despedir a sus dos compañeros a la puerta Este de la aldea… donde según le había dicho Naruto en su nota, sería el lugar por donde abandonarían Konoha.
+.+.+.+.+.+.+
Mansión Uchiha.
- ¿Estás seguro de querer hacer esto? – preguntó Sasuke a su rubia pareja, mientras lo veía acomodando algunas cosas dentro de su mochila de viaje… él estaba recargado en el marco de la puerta de la habitación del otro, vestido por primera vez desde que habían vuelto a la aldea con ropa de diario, del mismo modo Naruto también dejo de lado su uniforme ninja.
- No, pero… tengo que hacerlo… si no lo hago ahora, creo que no podré hacerlo más adelante… - respondió el oji azul sin parar de guardar sus cosas. – Además ya hemos obtenido el permiso de Tsunade para hacer este viaje – terminó diciendo girando solo un poco el rostro para entregarle una sonrisa tranquila al Uchiha.
- … Aun si la vieja no te hubiese dado el permiso, seguro que salías de la aldea… - aseguró el oji negro sonriendo tenuemente por unos instantes, y cuando vio como es que el rubio volvía su atención a su equipaje continuo - … le he dicho a mis padres que iremos en una misión y que tardaremos un par de semanas… no creo que ellos necesiten saber qué es lo que haremos con exactitud…
- Son tus padres Sasuke, creo que deberías de ser más honesto con ellos – declaró Naruto cerrando por fin la mochila, signo inequívoco de que había terminado de empacar y colocando su atención por completo en el otro.
- … Por si no te has dado cuenta Naruto, hay muchas cosas que les he ocultado a mis padres… en especial una que nos involucra a ambos y una vida diferente… - dijo Sasuke sarcásticamente.
- Eh, bueno… no creo que eso cuente… ya que es difícil de creer… - intentaba excusar Naruto.
- Tu asunto… te fue difícil de creer… así que creo que tampoco contaría… - contraatacó Sasuke con una sonrisa arrogante, sabiendo que esa pelea la había ganado.
- … - y Naruto no pudo hacer otra cosa más que inflar sus mejillas, en un claro puchero… de esos que hacía mucho no formaba.
- … Vamos, será mejor apurarnos… entre más pronto comencemos con el viaje más rápido regresaremos… - aseguró el moreno sonriendo de manera alegre a su pareja…
- Sugoi…. Hace mucho tiempo que no te veía sonreír así Sasuke – comentó Naruto después de ver el gesto del Uchiha, lo que causo que esa sonrisa desapareciera casi de inmediato.
- … No voy sonriendo a cada persona que me encuentro por el camino, Dobe… hasta ahora solo mi familia y tú tienen ese privilegió… - terminó diciendo el moreno sonando más arrogante que nunca.
- Baka; no puedo creer que esa arrogancia tuya no haya desaparecido después de todos estos años – declaró con reproche el rubio, se acercó hasta donde Sasuke estaba, llevando su mochila en clara señal de estar listo. - ¿Tú ya tienes tus cosas listas? – terminó preguntando al llegar al lado del moreno.
- Si, mis cosas ya están abajo… junto con Kyuubi.- contestó el Uchiha apartándose de la puerta y dando paso a Naruto, comenzando así a caminar ambos por el pasillo en dirección a la planta baja de la casa. – Fue extraño ver al zorro de esa forma, cuando te dijeron todo… en especial porque Minato-san fue quien lo encerró…
- … Debo admitir que eso me sorprendió mucho… Kyuubi nunca se había comportado así conmigo antes… - devolvió el rubio intrigado por el comportamiento del nueve colas. - … supongo que no le afectó tan mal la noticia porque no tiene muchos recuerdos de lo que sucedió ese día… claro que es posible que comprenda las razones por las que sucedió así…
- … - en esa ocasión Sasuke se guardo el derecho de comentar algo más… para él, que había convivido con Naruto y Kyuubi por más de dos años, había podido ser testigo de algunas situaciones que le hacían evidentes el cariño que el zorro sentía hacía Naruto, un cariño que era fácil de comprender que sentía… y eso era por el simple hecho de que en él mismo había nacido ese sentimiento al poco tiempo de conocer al rubio. Claro que, el hecho de que lo hubiese querido negar, borrar de su corazón e incluso llagando a extremos de querer matarlo… sin duda había sido un enorme error para él… y era en esos momentos, cuando se veía feliz al lado de Naruto y notaba la mirada alegre que permanecía en esos ojos azules, que se arrepentía de todo lo que había hecho en el pasado y al mismo tiempo agradecía que se les hubiese dado una segunda oportunidad para ser felices.
- Ya que están listos, será mejor irnos – la voz de Kyuubi sacó a Sasuke de sus pensamientos, para darse cuenta de que ya habían llegado a la entrada de la casa, donde además se encontraban su madre, seguramente para despedirlos.
- Es una lástima que se tengan que ir tan pronto… - comentó Mikoto a los dos muchachos; en su mirada podía apreciarse un poco de tristeza mezclado con preocupación.
- Madre, no te preocupes… ya verás que estamos de regreso antes de que se terminen los exámenes chounnin – tranquilizo Sasuke a su madre, viéndola con tranquilidad.
- … ahhh… es una lástima que tu padre haya tenido que salir temprano a trabajar… seguro que le habría gustado despedirse correctamente. – declaró la señora Uchiha.
- Si, pero ninguno de nosotros puede desligarse de sus responsabilidades tan fácilmente – comentó Naruto, sabiendo que lo dicho no se les aplicaba a él y Sasuke en ese momento.
- Bueno, será mejor que se apresuren, seguro que Jiraiya-sama los estará esperando ya – dijo Mikoto sonriendo tenuemente - … cuídense mucho, si se involucran en una batalla, procuren no salir heridos de muerte… quiero que ambos regresen con bien y con vida – al terminar de decir eso, abrazo maternalmente a ambos muchachos.
- Hai – dijeron los dos jóvenes cuando se hubiesen separado del abrazo de la madre de Sasuke.
- Muy bien, vámonos – ordenó Kyuubi, para después serle aplicado el henge y convertirse así en Konran.
Ambos jóvenes entonces salieron de la casa y caminaron por las calles de lo que en ese momento era el sector del Barrio Uchiha, acompañados por Konran, por el camino fueron encontrando a miembros del clan que los saludaban amistosamente y algunos otros solo viéndolos marchar con cierta curiosidad, pues aun tenían un par de semanas en la aldea y su retirada a otra misión en medio de los exámenes chounnin les hacía preguntarse qué tan peligrosa sería. En el recorrido de la casa Uchiha hasta la entrada de la aldea solo se encontraron a Chouji e Ino que iban de camino a algún puesto de comida a tomar su desayuno… la rubia saludo efusivamente a ambos muchachos, alegando que sería bueno que todos los muchachos de la generación e inclusoel equipo de Gai se reunieran en algún momento… ante eso, Naruto pensó que posiblemente la boda de Itachi con Deidara habría sido un buen momento, pero casi de inmediato re direcciono esa idea a otra que le decía que ese debía ser un día especialmente dedicado a la felicidad de su cuñado, así que opto por decir a su rubia amiga que podrían reunirse en cuanto él y Sasuke regresaran en dos semanas… y ante esa idea Ino se alegró, aceptando esa fecha y por supuesto proponiéndose para ser la que avisase a todos… sin mucho más que decir entre ellos, los cuatro se despidieron, Sasuke y Naruto retomando su camino hacia la salida de la aldea, mientras que Chouji e Ino caminando esa ocasión en dirección diferente a la original para comenzar con la planeación de la reunión, siendo que el muchacho que la acompañaba, caminaba ahora con rostro deprimido.
Pocos minutos después la joven pareja, junto con su 'mascota' llegaba a la entrada Este de la aldea, donde pudieron observar cómo es que además de Jiraiya, se encontraba también la chica peli rosa que se había convertido en su compañera de equipo y amiga… viendo cómo es que ella iba a su encuentro en cuanto lo vio aparecer caminando hacía ellos.
- Chicos, que bueno que puedo despedirme – comentó la muchacha llegando hasta ellos, entregándoles una sonrisa.
- Sakura, creí que estarías muy cansada para venir a despedirnos – dijo Naruto.
- ¿Qué quieres decir con eso? – preguntó la peli rosa morando al rubio con su mirada entrecerrada.
- Eh, ah… no, nada… bueno… olvídalo… - tartamudeo el oji azul, no sabiendo que decir, pero sin realmente llegar a formular alguna frase que lo ayudase a salir librado de lo que podría ser un golpe mortal… después de todo él mejor que nadie conocía a la perfección la tremenda fuerza que su amiga poseía, no por nada había sido alumna de Tsunade.
- … No te golpeare solo porque si lo hago seguramente no podrás hacer bien la misión a la que vas… - comentó Sakura con seriedad, para después de un segundo volver a sonreír – les deseo mucha suerte a ambos, y espero de corazón que regresen con bien.
- … Gracias, Sakura… te aseguro que volveremos sanos y salvos… - aseguró Naruto con una enorme sonrisa llena de confianza y seguridad, a su lado Sasuke solo movió la cabeza asintiendo a las palabras del rubio.
Poco tiempo después los dos jóvenes caminaban hasta el sannin, donde ya se encontraba Kyuubi y después de un pequeño intercambio de palabras, los cuatro tomaban rumbo a la aldea que le daría varías respuestas al rubio. Durante el camino, los cuatro apenas y hablaban, reservándose ese placer solo para cuando se detenían a descansar un poco o a comer… así fue como pasaron el primer día de viaje, hasta que se detuvieron esa noche en medio del bosque a descansar por algunas horas, encendiendo una pequeña fogata y preparando sus futones para dormir una vez que terminaran de cenar… Y fue mientras descansaban que Naruto comenzó a recordar toda la conversación que había tenido el día anterior en la oficina de Tsunade… y los eventos posteriores que lo llevaron a tomar la decisión de ir a la aldea del remolino…
.---- Flash Back ----.
- … Ante s deberías de sentarte, supongo que tendrás muchas preguntas y esto tardará mucho… ¿Qué es lo que quieres saber?... – preguntó Tsunade al final cuando vio como es que el rubio tomaba una silla que se encontraba cerca de una de las paredes de la habitación.
- Háblame de ella primero… todo lo que sepas, ¿Cómo era?, ¿Qué le gustaba y disgustaba?... cualquier cosa que puedas decirme de ella, por muy pequeña que sea… - dijo Naruto con seguridad.
- … - la Godaime miró fijamente al oji azul, después girando un poco su rostro, desvió su mirada hasta encontrar las figuras del joven moreno y del 'gato' anaranjado, que estaban cómodamente en el marco de las aberturas de las ventanas.
- Ellos saben lo mismo que yo… y quiero que escuchen cada palabra que me digas sobre ellos. – aseguró Naruto, cuando vio como es que la rubia miraba a sus dos acompañantes.
- … ahhh… - la Hokage suspiró con resignación, girando nuevamente su cabeza y fijando su mirada en la azulina frente a ella. – … Bueno, conocí a tu madre al poco tiempo de que se convirtiera en gennin de la aldea del remolino, estuve en la aldea apenas cuatro meses, pero fue tiempo suficiente como para que formara amistad con ella… - hizo una pausa observando nostálgicamente al rubio - … te pareces tanto a ella… no en lo físico, sino en tu forma de ser… ella era muy alegre, positiva e irradiaba un aura de inocencia increíble… su color favorito era el naranja y tenía un chakra tipo viento… poseía buenos jutsus por esa razón....
- Si ella era de la aldea del Remolino, ¿cómo fue que llegó a Konoha? – preguntó Naruto con seriedad, ante todo necesitaba saber cómo es que su madre se había salvado de la masacre que se cometió hacía su familia.
–… - Tsunade tomó un hondo respiro, para después responder a esa pregunta - … cuando me fui de la aldea, no creí que volviera a verla en el futuro; sin embargo unos años después, cuando ella tenía ya diecisiete… mientras estaba viajando, tuve la oportunidad de cruzar por esa aldea y quedarme unos días ahí, con ella… y fue en esos días en que se daba inicio a la tercera guerra ninja… una noche, mientras que todos dormían escuché algunos sonidos extraños y sentí el tenue chakra de ninjas ingresando a la casa… - la mirada almendrada de la Hokage se había vuelto nostálgica y profunda, en esos momentos estaba completamente hundida en sus pensamientos - … rápidamente llegue a la habitación de los padre de Kushina, encontrándolos despiertos y preparados para pelear en cuanto fuese necesario. Terochi-san –tu abuelo- se colocó ante mí y con voz seria, me ordenó que fuese al lado de Kushina y que la protegiese en la batalla… Noriko-san –tú abuela- y él entonces salieron de su habitación buscando a quienes se habían atrevido a invadir su casa. Cuando llegué tú madre ya estaba preparada para pelear en contra de quienes fueran los invasores… la detuve antes de que saliera de su habitación, diciéndole que por ese momento lo mejor era esperar a que sus padres…
- ... ¿Qué pasó después? – instigó el rubio a que continuara con la historia, cuando la rubia se detuvo en su narración por mucho tiempo.
- … Desaparecimos nuestra presencia, intentando pasar desapercibidos… Tericho y Noriko era excelentes ninjas; habían participado en muchas batallas y siempre salían vencedores… pero… - la nostalgia se convirtió en algo parecido a la furia - … los que atacaron no eran ninjas comunes y corrientes… sus habilidades y jutsus eran distintos a cualquiera que hubiese visto… no pasó mucho tiempo cuando nos vimos descubiertas por ellos… todos cubiertos completamente, sin ningún símbolo que nos pudiese decir de que aldea procedían… comenzamos a pelear para sobrevivir, yo eliminé a varios con mis golpes y heri a otros de gravedad… lo mismo había hecho Kushina… sin embargo… en cuanto nos deshacíamos de uno, aparecían otros tantos para suplirlo… pronto nos dimos cuenta de que no podríamos vencerlos por mucho que peleásemos, además tú madre había sido herida en uno de sus brazos y no podía seguir de ese modo… - su mirada seria se enfoco totalmente en la mirada de Naruto - … ahí tomé una decisión… me deshice de los ninjas con los que peleaba y me acerque a Kushina… toque algunos puntos de presión para hacerla dormir y tomando su cuerpo en mis brazos, salí de la casa ya destruida…
- … Huiste… - comentó incrédulo Naruto, sin realmente querer creer que la mujer que se encontraba al frente de él hubiese llagado a utilizar esa opción en algún momento.
- Si nos hubiésemos quedado más tiempo, ninguna de nosotras habría salido con vida… y aunque eso no me hubiese importado, yo tenía una promesa que cumplir a Terochi-san… le prometí que protegería a Kushina y la salvaría de la muerte… - aseguró la Godaime, justificando un poco su huida - … cuando salí de la casa, solo me detuve a golpear una de la paredes, haciendo que se derrumbase sobre los ninjas que no alcanzaron a salir… siendo perseguida por varios ninjas más. Mientras corría por las sombras de la aldea, fue que se escuchó la alarma de ataque, lo que provocó que los ninjas que nos seguían optasen por salir de ahí; mientras que yo continuaba con mi camino, pues sabía que no debía de fiarme de esa retirada… me adentre al bosque y entre la maleza y la oscuridad intente camuflarme. Estuve toda la noche y parte del día siguiente viajando, con el cuerpo de tú madre a cuestas… hasta que llegué a Konoha. – en ese punto ella se detuvo en su historia.
- … ¿Ella se quedó aquí sin… decir nada? – preguntó el rubio con desconcierto.
- A decir verdad… se tuvo que colocar una guardia de AMBU especial a que la vigilase. No era que no quisiera dejarla regresar a su aldea, pero para el momento en que despertó dos días después de que llegásemos a la aldea… la Guerra ya comenzaba a tener relevancia, y era más que obvio que cualquier persona fuera de las aldeas, sería emboscado y asesinado sin piedad, y Kushina no se recuperaba por completo para ese entonces, muy a pesar de que yo misma la curé. Y cuando estuvo completamente recuperada un mes después, ya era imposible salir de Konoha… Después Kushina pareció acostumbrarse a vivir en la aldea, aunque en su mirada ya no había tanta alegría como antes; tomó la decisión de convertirse en ninja de Konoha… y esa petición Sarutobi la acepto. Poco tiempo después yo fui enviada a pelear con un grupo de jounnin… y deje a tu madre aquí, donde conoció a tu padre… - su voz pareció perder un poco de fuerza cuando había dicho que había sido enviada al frente, ante lo cual Naruto se preguntó ¿Por qué?, ¿qué había sucedido para que ella dejase ver cierta tristeza?... por un momento no supo cómo responderse, pero después; como si de un flash se tratará recordó aquella ocasión cuando Jiraiya y él fueron en su búsqueda, y donde ella había apostado el collar que poseía… esa misma noche, había escuchado de la propia Shizune la historia del collar maldito, siendo que Tsunade había perdido a dos personas muy importantes para ella… su hermano menor… y su primer amor… ambos muertos en batalla, separados por varios años, pero entendiendo que lo más lógico sería que el último hubiese ocurrido en ese momento en que la rubia había sido enviada al frente… - … después de regresar a la aldea, estuve en un estado indispuesto… así que no volví a ser enviada a pelear, en cambio me quede al lado de Kushina… al ser ella una kunoichi recién ingresada, se había decidido a que ella esperaría en las fronteras de la aldea en caso de que la ofensiva fallara… Afortunadamente no fue necesaria su intervención, y la guerra ninja termino un año después… y fue después de eso que tú madre supo sobre la muerte de toda su familia –aunque ya lo intuíamos- y por esa razón, después de eso decidió quedarse a vivir en la aldea indefinidamente… - esa última narración había logrado sacarlo de sus pensamientos, y lo había hecho volver su atención al tema que en verdad importaba en ese momento.
- ¿Cómo conoció a… Yondaime? – preguntó el rubio, después de todo, a pesar de que sabía que él era su padre… todavía no se sentía lo suficientemente preparado para llamarlo de ese modo… no hasta saber todo lo que necesitaba saber.
- Creo que eso sería mejor que se lo preguntaras a otra persona… - comentó la Hokage con seriedad.
- ¿A quién? – cuestionó el rubio con curiosidad, además de ella era obvio que Sarutobi sabía sobre sus padre, pero no creía que él fuese a decirle demasiado… no es como si el Sandaime hablase mucho.
- Jiraiya es una muy buena fuente de información… - contestó la Godaime sonriendo tenuemente al ver el rostro un tanto sorprendido de Naruto - … ese pervertido fue el sensei de Minato, por lo que lo conoce más y por supuesto él deberá saber cómo es que se conocieron él y tu madre.
- … Creo que tienes razón… - aceptó Naruto, respirando profundo y levantándose de su lugar, si mirada quedó fija en un punto indefinido del ambiente, pensando en todas las palabras escuchadas, en la vida que había tenido su madre… ante ese pensamiento sonrió… su madre… ya la llamaba así en su mente y posiblemente en poco tiempo pudiese llamar también a Yondaime su padre… - … Gracias por decirme todo esto… - su mirada y sonrisa sincera regreso a enfrentar el rostro de la Hokage - … me has ayudado mucho… ahora solo necesito saber lo que paso después de eso y tal vez… tal vez pueda comprender todo… - terminó diciendo sin borrar su sonrisa de su rostro… un segundo después caminaba hasta la ventana donde se encontraban sus compañeros y dedicándoles la misma sonrisa, salió de la oficina, saltando por los tejados.
- … ¿A dónde vamos ahora?... – preguntó Sasuke cuando hubo alcanzado al rubio, corriendo a la misma velocidad que el otro.
- Bueno, ya que Tsunade no puede decirme todo lo que necesito saber… creo que estaría bien preguntárselo a Jiraiya – contestó Naruto sin borrar la sonrisa.
- ¿cómo piensas encontrarlo? – preguntó en esa ocasión Kyuubi.
- No creo que sea difícil… conociendo como conozco a ero-sennin… el primer lugar donde él estaría es en los baños públicos – respondió Naruto con una sonrisa divertida.
- Es de suponerse… después de todo no es como si su tiempo en la aldea lo ocupase en otras cosas… - comentó Sasuke emitiendo por un segundo una sonrisa igual de divertida que el rubio, pero borrándola casi al instante - … Naruto, ¿estás bien?... – preguntó un poco preocupado por la tranquila reacción de Naruto después de la charla con Tsunade.
- ¿eh?... sí, estoy bien… la información que me dio Gaara sobre mi madre me ayudo un poco a comprender esto; por lo que no me afectó demasiado lo que me dijo Tsunade-obachan… - contestó seguro el rubio sin detenerse en su recorrido.
Y ningunos de los otros dos volvió a preguntarle nada, sabían que en esa situación no sería conveniente, más que nada por el hecho de que aún faltaba por que Naruto supiese todo lo que estuviese relacionada con la vida del Yondaime Hokage… por que Sasuke y Kyuubi sabían, que a pesar de que en toda la aldea se hablase del gran genio que era Minato Namikaze, ninguno de ellos en realidad sabía sobre su pasado o algún dato de la vida personal de aquel difunto Hokage. Tardaron apenas cinco minutos en llegar a los baños termales y mucho menos tiempo en encontrar al sannin peli blanco, pues este se encontraba claramente espiando por una de las rendijas que había en las paredes de madera que rodeaban el baño exclusivo para las mujeres.
- Veo que nunca cambiaras, ero-sennin. – comentó Naruto colocándose unos metros detrás del peli blanco.
- … Naruto, es extraño verte por estos lugares… - comenzó a decir el sannin mientras giraba su rostro para ver a los recién llegados, viéndolos un segundo con un poco de confusión y después mostrando una sonrisa pervertida - … ¿no me digas que por fin has decidido conocer los placeres que te pueden dar las mujeres y vienes a buscarme para que te muestre el camino? – preguntó sin cambiar de expresión llegando en menos de un segundo al lado del rubio y sostenerlo de los hombros.
- … - Naruto se sonrojo ante esas palabras, pero más aún se molesto mucho por el hecho de que Jiraiya pensara remotamente que de un día para otro cambiaria sus… preferencias… claro que no era como si al él le gustasen los hombres en general, pero amaba a Sasuke y él era el único hasta ese momento que hacía que perdiese el control sobre su cuerpo… el punto era que el que el peli blanco tomara a la ligera la relación que llevaba con el Uchiha lo molestaba y mucho. Sasuke, ante las palabras de Jiraiya sintió como es que la cólera comenzaba a invadirlo y un tic nacía sobre su ojo derecho. – No digas tonterías ero-sennin… - le dijo seriamente el rubio - … hay algo que quiero preguntarte… algo referente a mi padre… - la seriedad y seguridad con la que dijo esas palabras causaron un efecto en el peli blanco, llenado su rostro de seriedad.
- ¿Por qué piensas que se algo de tu padre? – preguntó el sannin sin alejar su gesto serio.
- … Sé que mi padre fue Yondaime, así que Tsunade me dijo que tú fuiste su sensei y que eras el más indicado para hablarme de él – contestó Naruto igualmente serio.
- … - el sannin miro de esa forma a Naruto por varios segundos, hasta que finalmente asintió con la cabeza.
- … Sería mejor cambiar de lugar para conversar… - sugirió Sasuke, su voz sonando un poco forzada… el enfado aún se mantenía dentro de él, muy a pesar de que Naruto hubiese pasado de las palabras del sannin y se enfocasen en ese momento en el tema del padre de su rubio.
- Muy bien, síganme – dijo Jiraiya seriamente, soltando los hombros de Naruto y brinco al tejado más próximo, diciéndoles con eso que lo siguiesen a donde quiera que los guiase… pero eso quedo claro cuando unos minutos después llagaban a uno de los campos de entrenamiento de la aldea y asegurándose de que nadie más estuviese cerca, los cuatro se sentaron en las ramas altas de uno de los arboles del lugar. - … Con lo que me dijiste antes, he de creer que Tsunade ya te ha confirmado que Minato es tu padre, ¿cierto? – fue lo primero que salió de la boca del peli blanco, después de que se acomodasen en sus lugares.
- Si… ella me ha hablado de mi madre… pero ahora necesito saber de mi padre… - contestó Naruto.
- ¿Fue ella quien te dijo quienes eran tus padres? – preguntó Jiraiya viendo fijamente al oji azul.
- No… y antes de que preguntes, te aviso que no pienso decirte quien lo hizo… - dijo Naruto con seriedad.
- … Bien, aunque creo que debiste de enterarte de esto hasta que cumplieras la mayoría de edad y por boca del propio Sarutobi… creo que no hay mucho que hacer con respecto a eso… - comentó el peli blanco, para después dejar escapar un pequeño suspiro y terminar preguntando - ¿Qué es lo que quieres saber exactamente?
- Bueno, todo lo que puedas decirme… no omitas información, por favor… - pidió Naruto.
- … Minato, lo conocí cuando él se convirtió en gennin… llegó a Konoha siendo muy pequeño y sin familiares que pudiesen cuidar de él… sus padrea habían sido asesinados cuando un enfrentamiento ninja los alcanzo, y no parecía tener a nadie más que lo cuidase… - comenzó a narrar Jiraiya, su voz no había cambiado de expresión ni un poco ante la mención de la orfandad de su difunto alumno - … al llegar a la aldea quedo bajo la custodia del Tercero, con una pensión y un pequeño lugar donde vivir… después al convertirse en mi alumno, fue que lo conocí mejor… Minato no era el mejor alumno que había en la academia, era solo un alumno promedio… sin embargo en la prueba de los cascabeles, fue el único que quedo atado a uno de los troncos… - una sonrisa divertida se formo en su rostro al recordar ese momento, mientras que Sasuke giraba su mirada para ver a Naruto, recordando la primera vez que habían cruzado por la prueba del cascabel con Kakashi - … ese día Minato me dijo algo que me dejo muy sorprendido después de que le dijese que lo entrenaría a él y su equipo… "En ese caso sensei, vas a entrenar… al futuro Hokage"… esas fueron sus palabra exactas, y las dijo con tanta determinación, como la que vi en ti cuando te escuche decir esas mismas palabras… - aseguró el sannin mirando a Naruto con cierto orgullo y nostalgia refulgiendo en su mirada.
- … El mismo sueño… es increíble – comentó Naruto con sorpresa cuando escuchó las palabras que Minato le había dedicado a Jiraiya.
- Si… eso me sorprendió a mí también cuando te escuché decirlo. Tu padre era muy perseverante, a cada misión que iba siempre salía bien librado y nunca retrocedía en batalla, sin importar que tan difícil fuera… - continuó diciendo el peli blanco. - … cuando tenía quince años, se había convertido en jounnin… a los diecisiete era conocido por toda la aldea… especialmente por las mujeres, ahh que tiempos aquellos, tú padre era todo un don Juan, él además de ser atractivo por fuera, sabía las palabras exactas para agradar a las mujeres al primer momento… todo un adonis… - la mirada del sannin pareció adquirir un brillo de orgullo al hablar así de Minato. - … en ese entonces, también comenzó con la creación del Rasengan. Después, a los diecinueve años participó activamente en la guerra ninja y para ese entonces ya era conocido como el Rayo amarillo de Konoha… más tarde, cuando terminó la Guerra fue que conoció a Kushina, de inmediato quedó prendado de ella y aunque intentó conquistarla desde el comienzo, tú madre no se lo dejo fácil… en especial por la fama que Minato había adquirido con el tiempo… - la sonrisa divertida que emitió al final les hizo saber a los otros, que lo que decía le era bastante divertido recordarlo.
- ¿Cómo es que terminaron juntos? – preguntó con curiosidad el oji azul.
- Bueno… no fue fácil, pasados unos meses de que tus padres se conocieran, Kushina acepto salir con él… solo estuvieron dos meses juntos y después se separaron por los celos tan grandes que sentía tu madre cada vez que Minato se comportaba como un don Juan con otra… en ese tiempo que estuvieron separados, tu padre entendió que la única mujer a la que amaba era Kushina, y se puso como objetivo volver a conquistarla… jajaja… le costó mucho hacerlo, aún a pesar de que tu madre para ese entonces ya estaba embarazada… - declaró el peli blanco viendo el rostro sorprendido que ponía Naruto.
- ¿No se habían casado cuando…? – comenzó a preguntar el oji azul.
- No… como te dije tuvieron una separación, y tú madre a pesar de que estaba embarazada no quería dar su brazo a torcer… por lo menos no hasta que ella vio el verdadero interés que Minato tenía hacía ella y el embarazo… Kushina tenía ya seis meses cuando nuevamente lo aceptó y un par de semanas después se casaban… - su rostro cambio a seriedad después de decir eso. - … tal vez fue apresurado, pero tu padre, en todo el tiempo que intentó que tu madre lo aceptase de nuevo, no puso atención a ninguna otra mujer; sin importar que tan hermosa fuera.
- … Solo estuvieron dos meses casados… - dijo suavemente Naruto, después de escuchar la historia, y no pudo evitar sentir cierta tristeza ante eso, ante lo que Sasuke y Kyuubi giraron a verlo.
- … Fueron los más felices de sus vidas… - dijo Jiraiya con seriedad, haciendo con eso que nuevamente los otros tres fijasen su vista en él. - … con la vida que ambos vivieron, a pesar de las perdidas de sus familias, ellos no se rindieron nunca y lucharon continuamente por alcanzar la felicidad, así como para cumplir con sus sueños…
- … - Naruto quedó sorprendido ante esas palabras, no esperaba que el sannin dijese algo para animarlo aunque sea un poco… después de todo él recordaba perfectamente como es que el peli blanco no era de los que les importase demasiado lo que él sintiese o por lo menos eso es lo que demostraba al principio…
- ¿Cuándo fue que se convirtió en Hokage? – preguntó de pronto Naruto.
- mmm… fue un par de semanas antes de que nacieras… - contestó el peli blanco y sonriendo un poco continuo - … estaba muy feliz por eso, ver su sueño hecho realidad y más aun con una familia propia…
- … pero entonces llegue yo y lo arruine todo, ¿no es así? – comentó Kyuubi sin parecer alterado por lo que había escuchado.
- Es una forma de decirlo – afirmó el peli blanco. - … no pareces afectado de saber que Naruto es el hijo del hombre que te sello… - comento
- ¿Debería de afectarme? – preguntó sarcásticamente elzorro.
- ¿Seguro que no tomaras represalias contra Naruto? – preguntó serio Jiraiya.
- No tengo intensiones de hacer eso… además creo que Naruto ya ha sufrido demasiado sin que yo tuviese que intervenir – aseguró Kyuubi, refiriéndose a toda aquella infancia donde el rubio fue despreciado y donde hubo perdido a muchos de sus seres queridos.
- ¿A qué te refieres con eso? – preguntó el peli blanco con intriga y un poco de desconfianza.
- N-No le hagas caso ero-sennin… jejeje… Kyuubi no sabe o que está diciendo – interrumpió Naruto con cierto nerviosismo.
- Hay algo que siempre me he preguntado, ¿Por qué le decían el rayo amarillo de Konoha? - ´preguntó de pronto Sasuke, hablando por primera vez y evitando de esa forma que el sannin cuestionara a Naruto.
- … Minato tenía un jutsu muy especial… podía correr a una velocidad tremenda… es decir, en un segundo se encontraba en la Torre del Hokage dentro de su oficina y al siguiente podría estar en el hospital… eso sin necesidad de utilizar sellos de manos… - contestó orgulloso Jiraiya.
- … Wow, ¿Tú le enseñaste ese jutsu? – preguntó Naruto sorprendido.
- No… eso es algo que solo él sabe… - contestó muy serio.
- … ¿Qué más hay acerca de él?... – esta vez el rubio adquirió una enorme seriedad; para él que conocía a Jiraiya, sabía que cuando se ponía realmente serio es porque algo importante estaba por decir.
- … Como te dije, tu padre quedo huérfano desde muy pequeño… pero, lo que no te dije es que al momento en que llegó a la aldea cambio su apellido… - aseguró el peli blanco sin apartar la seriedad de su rostro.
- ¿Cómo que se cambio de apellido?, ¿Por qué no te explicas bien? – exigió Naruto saber la verdad al completo.
- Tú padre era el último miembro vivo de un clan muy poderoso… un clan que fue destruido en su mayoría por el temor de que este se hiciese más grande y quisiese gobernar sobre los cinco países… las habilidades que poseían los miembros eran terribles, había caso en los que algunos de ellos podían llegar a dominar los cinco tipos de chakra y combinarlos para crear nuevos jutsus… - comenzó a narrar nuevamente.
- ¿En verdad podían hacer eso? – preguntó Sasuke impresionado.
- Si… pero, en algún momento algunas aldeas se unieron para llevar a ese clan a la muerte. – continuo diciendo el peli blanco.
- ¿Cómo es que pudieron derrotarlos si podían hacer uso de diferentes chakras? – esta vez el que preguntó fue Kyuubi.
- Todas las personas tienen una debilidad, sin importar que tan poderosos sean… y la debilidad de un clan como el de Minato radica principalmente en la familia, en las personas que ama… ningún miembro de ese clan, que se respete, permitiría jamás que alguien amado saliese dañado… en especial si se tratan de niños… - la seriedad se volvió más palpable junto con el tinte de indignación que comenzaba a crecer - … los ninjas asesinos, tomaron como rehenes a varios niños que aun carecían de sus habilidades ninjas; y con eso como amenaza obligaron a los miembros inferiores del clan matar a los de gran poder, sin que estos últimos opusieran resistencia… después los propios ninjas procedieron a matar ellos mismos a los que quedaban…
- ¿Qué sucedió con los niños? – preguntó Naruto con aprehensión notándose en su tono de voz.
- … después de matar a los adultos del clan, no tuvieron remordimientos en deshacerse de los niños… - confesó tétricamente el sannin, conmocionando de esa forma a Naruto… porque aunque el rubio mismo sabía que existía gente que era capaz de cometer semejantes actos; no esperaba en realidad tener que enfrentarlos algún día, pues estaba seguro de que no podría contenerse para matarlos.
- …. Pero, para que mi padre perteneciera a ese clan, debían de haberse salvado algunos, ¿no es cierto? – preguntó Naruto.
- … No sé cómo es que sucedió eso, pero se salvaron dos jóvenes enamorados… lo que vendrían siendo tus abuelos… ello posiblemente habían estado en algún notro sitio en el momento de la emboscada… - aseguró Jiraiya.
- … - el silencio después de esas palabras inundo el lugar completamente… más que nada porque tanto Naruto, Sasuke y Kyuubi sopesaban la información que se les había dado, intentando comprender todo con respecto a lo que correspondía a Minato Namikaze.
- … Antes… dijiste que mi padre había cambiado de apellido en cuanto llegó a la aldea… ¿cuál es su verdadero apellido? – preguntó Naruto con curiosidad.
- Creo que eso no debes de saberlo… - comentó simplemente el peli blanco, viendo el rostro sorprendido y confundido que ponía el rubio - … tú padre se cambio el apellido por una razón, Naruto… y esa era que a pesar de que su clan era increíblemente reconocido y por supuesto poderoso; él no quería tener nada que ver con él por el simple hecho de que portar ese apellido le ocasionaría más problemas que beneficios… - comenzó a explicarle con seriedad - … se que eres hijo de Minato y por ende de ese clan, pero tu sangre no es pura como la de él… tú apellido es el de tu madre y por ello tienes más oportunidad de pasar desapercibido… vive como Naruto Uzumaki o Naruto Namikaze, vive como has vivido hasta ahora y no pienses en las cosas que no sucedieron en tu momento… si te he contado lo que sucedió con el clan de Minato es porque necesitabas saber un poco más de las sangre que circula por tus venas… - confesó finalmente el sannin, emitiendo una tenue sonrisa al final de todo.
- … ahhh… supongo que no puedo hacer mucho para que cambies de opinión… - comentó Naruto sonriendo de igual forma que su sensei, viendo la respuesta del peli blanco con un movimiento de cabeza de manera negativa - … bueno… por cierto, ¿cómo es que tú sabes todo eso?... – preguntó refiriéndose a la narración del asesinato de la familia de Minato.
- Te dije que cuando llegó a la aldea tuvo que cambiarse el apellido… para eso tuvo que decirle sus razones a Sarutobi; yo estaba presente cuando eso sucedió… así que puede decirse que el mismo Minato me lo dijo – contestó Jiraiya.
- Era muy pequeño para saber algo así – comentó Sasuke de pronto, con gran seriedad - … ¿se lo dijeron sus padres?, no, mejor aún ¿Cómo es que no se vio afectado por esas palabras? – preguntó al final.
- Minato era un niño muy alegre… él siempre demostró que no le importaba el pasado de su familia, él solo veía a futuro… posiblemente es por eso que deseaba convertirse en Hokage, para que así pudiese tener control sobre esas situaciones que no solo su familia vivió… además él nunca conoció a esa familia que fue asesinada, no estoy diciendo que no le afectó esa noticia, claro que lo hizo… - explicó el peli blanco.
- …pero no al mismo grado como le hubiese afectado de haberlos conocido, ¿cierto? – completo Naruto el pensamiento.
- Si – contestó el peli blanco.
- … ¿sabes?, todo esto… la vida de mis padres… me parece más una historia de ciencia ficción que la realidad… aunque si lo pienso bien, he conocido momento más difíciles de creer… - habló Naruto, diciendo la última frase en un susurro, refiriéndose claramente a la extraña forma en que se vio envuelto por un justu y llevado de vuelta al pasado… algo que aún no había terminado de entender, aunque tampoco es como si en esos años hubiese estado muy interesado en saber lo que realmente le llevó hasta esa situación…
- Bueno, cualquiera diría que tú vida ha sido escrita y dirigida por una mente psicológicamente dañada – comentó Kyuubi de pronto, sonando completamente burlón - … en especial por la parte en que la familia por parte de tus dos padres han muerto asesinadas… - terminó de decir mostrando cierta diversión en sus palabras.
- … - Naruto solo pudo mirar de mala manera a Kyuubi, sin realmente tener nada que decir, después de todo él mismo a veces tenía una impresión muy parecida… pero su pensamiento casi siempre se iba a que estaba dentro de un genjutsu y que pronto eso terminaría…
- Supongo que ya no tienes más preguntas… - comentó Jiraiya al rubio, sin saber que había interrumpido sus cavilaciones y lo había devuelto a la realidad.
- … - el oji azul miro fijamente los ojos de su sensei, pensando en la respuesta a ese comentario, si bien era cierto que la información que había obtenido por parte de Tsunade y de Gaara le había dicho mucho acerca de su madre, no había sido lo mismo con su padre… pero eso, intuía, no podía cambiarlo… por lo menos no hasta que tuviese una forma de convencer a Jiraiya o Sarutobi… - … ¿Tú sabes exactamente donde vivía mi madre?... – y aún así quería averiguar más sobre ella, lo que implicaba tener que ir directamente al lugar donde crecía.
- ¿Hablas de la aldea del remolino? – preguntó el peli blanco.
- Sí, sé que ella es de esa aldea, pero… no sé cual esa la ubicación exacta de su casa… ¿tú lo sabes? – contestó el rubio.
- Sólo he estado un par de veces en esa aldea, sin embargo creo que puedo recordar donde es que vivía… - respondió el sannin con seriedad - … ¿Por qué lo preguntas?
- … Quiero conocer esa casa… - declaró sin dudas en su voz - … si no puedo conocer más acerca de mi padre "Por el momento"… creo que tengo derecho a saber sobre mi madre – explicó brevemente viendo fijamente a su sensei.
- … necesitaras el permiso de Tsunade para abandonar la aldea… - dijo Jiraiya serio, aceptando con ello que lo acompañaría - … recuerda que estas en una misión, en la cual deberías de estar ahora mismo… - le recordó el sannin.
- … - Naruto miró al sannin por un par de segundos, para después levantarse rápidamente de su lugar y brincar hacía el suelo… siendo visto en todo momento por las miradas de extrañes que le mandaban sus acompañantes - … creo que podría arreglar con obachan un permiso especial… - declaró mientras giraba a verlos con una sonrisa reflejada en su rostro y comenzando a caminar casi de inmediato, alejándose de los otros.
- Se lo ha tomado con demasiada calma – comentó el sannin observando a los otros dos que quedaban con él.
- … Eso es porque no le han mentido en nada de lo que le ha dicho… seguro que su lo hubiese hecho, Naruto estaría realmente molesto con usted… - contestó el Uchiha y un instante después seguía a su pareja rubia.
- … Será mejor que no se aleje de la aldea, conociendo al mocoso, obtendrá el permiso de la Hokage para salir de la aldea y dejar de lado la misión… - aseguró el zorro al sannin antes de hacer lo mismo que el moreno.
Los tres entonces, se dirigieron a la oficina de la Hokage nuevamente, esta vez Naruto iba con una intensión distinta a la primera vez que fue ese día...
.---- Fin de Flash Back ----.
Cuando había vuelto a hablar con la Godaima a decirle lo que deseaba, ella no parecía muy complacida por lo que le estaba pidiendo y de hecho tuvo que estar hostigándola por un par de horas hasta que al final accedió a lo que él quería…
- … esa espada que llevas contigo, ¿Dónde la conseguiste?... – la voz lejana de Jiraiya haciendo esa pregunta lo saco de sus pensamientos, provocando con ello que fijase su vista en el peli blanco.
- La obtuve mientras entrenábamos… - habló Sasuke sin realmente contestar a la pregunta realizada,
- Cuando nos separamos hace cuatro meses no la tenias… así que supongo fue en este último tiempo en que la obtuviste… puedo saber, ¿quién te la ofertó? – pregunto el peli blanco sin apartar la seriedad de su voz.
- … nadie me la ofreció… digamos que la gane en una… 'apuesta'… - contestó el Uchiha sonriendo con prepotencia.
- ¿Una apuesta? – la incredulidad en el rostro del sannin de dijo a Naruto y Sasuke que no creía nada de lo que había dicho…y eso los alertó, sus sentidos diciéndoles que fuese cual fuese la razón del peli blanco para no creerles, los llenaría de dificultades en algún momento.
- … - el movimiento repentino que hizo Kyuubi alerto a los tres ninjas, pero sin dejar que eso se notase en sus cuerpos.
- "¿Qué sucede Kyuubi?" – preguntó Naruto al zorro de forma mental.
- "Capté el olor de un humano… se mueve cerca de aquí… pero no detecto ningún tipo de amenaza, es más parece moverse de manera nerviosa…" – contestó Kyuubi sin realizar ningún otro movimiento.
- "¿Es posible que este perdido?" – preguntó retóricamente el rubio.
- "… se acerca…" – dijo simplemente el zorro.
Naruto se puso aún más alerta ante la advertencia de Kyuubi, poniendo al máximo sus sentidos y esperando por la persona que llegaría hasta a ellos en poco tiempo… todo eso sin olvidar las palabras, acerca de que no parecía haber amenaza, repitiéndose en su cabeza. Así fue que los tres ninjas y el demonio, se mantuvieron en sus lugares y listos por si un ataque llegase… esperando… tan solo un par de minutos después fue que pudieron obtener respuesta a la pregunta que todos se hacían… ¿Quién se acercaba a ellos?... porque de entre las sombras que los árboles y la misma noche creaban, apareció frente a ellos… un niño…
+.+.+.+.+.+.+
Al día siguiente
Era increíble la cantidad de sorpresas que podían recibir en un solo día… la noche pasada sus tres compañeros y él habían estado realmente sorprendidos por lo que sus ojos veían frente a ellos. Un niño… así era, un niño había aparecido de en medio de las sombras y los había observado con ojos desolados… ojos de color miel; su cabello castaño claro, lo llevaba corto y un poco revuelto, sus ropas estaban sucias por el polvo y tierra del bosque, pero lo suficientemente cuidadas como para decirles que ese niño podía estar perdido… Naruto, que era el más comprensivo de todos en cuanto a los sentimientos de los demás, fue quien se acercó hasta el niño, procurando no asustarlo y preguntando por su estado.
El pequeño de apenas siete años de edad, cuyo nombre era Hiroshi, entablo casi de inmediato una amistad con el rubio… para el niño le fue agradable encontrar a un muchacho que le sonriera y se encontrara completamente relajado ante su presencia… le ofrecieron un poco de comida, después de que escucharan el peculiar ruido que producía el estomago vació, provenir del pequeño y al no tener mantas suficientes, le ofrecieron compartir una, a lo que Hiroshi eligió de inmediato estar con Naruto, quien aceptó gustoso ante, la enfadada y celosa mirada de Sasuke… Esa noche se turnaron para vigilar su lugar de campamento… siendo Sasuke el primero en tomar ese lugar y después ser sustituido por el sannin… Naruto, por estar con el pequeño, había obtenido el privilegió de dormir toda la noche.
Cuando todos estuvieron despiertos esa misma mañana, y ya listos para partir hacia su objetivo; nuevamente fue Naruto quien se acercó a hablar con el pequeño, preguntándole en esa ocasión sobre la aldea a la que pertenecía… y fue justo en ese momento en que la segunda sorpresa lo atrapo, porque el pequeño les informó que la casa donde había estado viviendo toda su vida, con su familia; se encontraba en la aldea del Remolino… la misma aldea a donde ellos se dirigían… Después de escuchar la respuesta del niño, inmediatamente se decidió por llevarlo con ellos y de esa forma evitar que algo malo le sucediera. En el camino, los tres ninjas se turnaron para llevarlo cargando, puesto que el pequeño no tenía conocimientos ninja y necesitaban llegar lo más pronto posible a su destino, esa era la mejor manera en que podían hacerlo… cada uno de ellos entablando una pequeña amistad… una amistad que fue más grande para Naruto que para ningún otro.
Llegaron a las fronteras de la aldea pasando del medio día, identificándose con los guardias que había en las puertas y dando una explicación de lo que iban a hacer a ese lugar; así como haciéndoles ver que iban acompañados de Hiroshi… Los ninjas guardianes, ante la presencia del pequeño los dejaron pasar con alegría y uno de ellos se ofreció a llevarlos ante el Kage de la aldea, una proposición que los ninjas de Konoha aceptaron gustosos, puesto que no todos los días eran bien recibidos por los ninjas de otras aldeas y mucho menos de una aldea que había estado, en todos esos años, intentando recuperar el poder perdidos, reconstruyendo de apoco sus hogares y evitando cualquier tipo de contacto con otras aldeas, aún si eso involucraba a las aldeas del propio País del Viento (N/A: mmm, no estoy segura de que la aldea del remolino sea del País del viento, pero supongo que lo es por el tipo de chakra, jejeje), puesto que muy raras ocasiones admitían la presencia de ninjas de la arena y solo después de una exhaustiva revisión e interrogatorio.
La oficina del Kage del remolino se encontraba ubicada justo en medio de la aldea, en un edificio de apenas cinco pisos, donde además también eran los cuarteles que utilizaban los ninjas para las juntas… la oficina se encontraba en lo más alto del edificio, teniendo así una buena vista de la aldea, tuvieron que subir por largas escaleras y pasar por pasillos repletos de ninjas antes de poder estar frente a la misma puerta de la oficina del Kage, el ninja que los acompañaba tocó un par de veces y cuando escuchó el permiso para entrar, abrió la puerta pasando primero él y presentándolos, les permitió el paso a la oficina; inclinándose respetuosamente frente al hombre que era el líder de la aldea observaron detalladamente al Kage… era un hombre joven, no mayor de 30 años, sus ojos eran color miel y su cabello de color castaño, las facciones de su cara a pesar de ser severas –como la de cualquier Kage- se relajaron visiblemente cuando ellos pasaron; algo que extraño sobre manera a los tres ninjas y el zorro… pero todo se vio un poco aclarado cuando el pequeño Hiroshi soltaba la mano de Naruto –de la que se había ferrado en cuando llegaron a las puertas de la aldea- y corría hasta el Kage, impulsándose en un brinco con los brazos abiertos… y el hombre lo recibió de la misma forma, envolviéndose así en un abrazo que demostraba lo felices que ambos estaban.
- Hiroshi, Kami, ¿Dónde te habías metido?... estaba tan preocupado… - escucharon como es que se expresaba el Kage, su voz sonando preocupada y aliviada, una extraña combinación.
- Sumimasen, Otosan… - la disculpa del pequeño llegó a oídos de los ninjas de Konoha, lo que los hizo sorprenderse en demasía. - … yo estaba enfadado y no sabía…
- Shhh… ahora lo que importa es que estés bien… me alegro de que no te haya sucedido nada malo… - confesó el hombre sin dejar de sostener amorosamente al pequeño, que refugiaba su cabeza entre el especio del hombro y cuello de su padre… el Kage entonces giró su vista a ver los tres ninjas extranjeros y mostrándoles una tenue sonrisa le habló - … Muchas gracias por traerlo de vuelta… ¿Cómo puedo agradecerles?
- … Tal vez si nos diese la oportunidad de quedarnos en la aldea por unos días… - comenzó a decir Jiraiya con el mayor respeto posible.
- ¿Quedarse en la aldea?, ¿Por cuánto tiempo, exactamente? – preguntó el Kage poniéndose serio al escuchar el pedido.
- Cinco días – contestó en cambió Naruto, adelantándose a lo que fuese a decir el sannin.
- ¿Por qué tanto tiempo?, ¿Qué es lo que quieren hacer en la aldea? – preguntó más serio el Kage.
- Otosan – dijo en un susurro el pequeño, algo que solo escucho el líder de la aldea, haciéndole recordar el hecho de que los tres ninja que tenía frente a ellos habían sido los que encontraran y devolvieran a su hijo.
- Kage-sama – habló nuevamente Naruto, adelantándose un paso pero sin dejar de mostrar respeto - … he escuchado que en esta aldea existía un clan llamado Uzumaki… - comenzó a decir sorprendiendo un poco a sus compañeros de viaje, pero aún más al Kage y al shinobi que los acompañó, que aun no se iba - … necesito saber todo lo que pueda de ellos… - terminó diciendo únicamente el rubio, no les diría la verdad del porque quería hacer eso porque había visto lo tensos que se ponían con la mención de la familia de su madre.
- ¿Del clan Uzumaki?, todos están muertos, ¿Qué es lo querrías saber de ellos?, pero más que nada ¿Por qué? – dijo con voz severa el Kage, inclinándose hasta poder colocar a su hijo en el suelo, espero paciente por la respuesta.
- Hace un tiempo en Konoha, se escucharon rumores de esa masacre… no hubiese afectado de no ser porque en nuestra aldea existía una mujer que portaba el mismo apellido – esta vez fue el peli blanco el que hablo, comprendiendo lo que su alumno rubio quería evitar decir.
- ¿cómo es la mujer?, ¿vino ella con ustedes? – la voz impaciente y un tanto anhelante por parte del Kage, así como un brillo de alegría en los ojos color miel, llenó de extrañeza a los ninjas de Konoha.
- No señor… ella murió hace mucho tiempo, mucho antes de saber sobre el clan Uzumaki – declaró el sannin, y ante eso todos se percataron de a rápida desaparición de ese brillo en los ojos.
- ¿Muerta?... – preguntó, recibiendo un asentimiento por parte de Naruto - … ¿Cómo se llamaba?... – preguntó después de unos segundos en silencio.
- Su nombre era Kushina Uzumaki – declaró Jiraiya.
- K-Kushina Uzumaki – repitió el Kage girando su vista el Shinobi que aun se encontraba en la oficina - … déjanos solos y que nadie nos interrumpa… - ordenó entonces al ninja, ante lo que el aludido no hizo más que salir de la oficina dispuesto a cumplir la orden recibida… el Kage giró de nuevo hacía ellos - … No habíamos sabido nada de ella por 18 años… - comentó caminando hasta encontrarse detrás de su escritorio y sentarse en la silla que había allí.
- ¿Usted conoció a… Uzumaki-san? – preguntó Naruto con cierta sorpresa y aprehensión en su voz.
- … Kushina-sempai… fue mi sensei por un corto tiempo, me ayudaba a mejorar mis jutsus – declaró el hombre con una sonrisa en el rostro - … Me llamo Koshiro, pero ella siempre me llamaba Koro-chan… decía que ese nombre me quedaba mejor... – emitió entonces una corta risa ante el recuerdo - … Después de esa noche en que el clan fue atacado, y de que su cuerpo no se encontrara, tuve la esperanza de que ella siguiese con vida y que regresará algún día… pero con lo que me han dicho, hoy muere esa esperanza… - declaró tristemente Koshiro - … ¿Cómo es que murió?... – finalmente preguntó.
- … Ella, murió en el Ataque en la que nuestra aldea recibo por parte de Kyuubi… - declaró Jiraiya.
- Kyuubi… sí, recuerdo ese ataque… se habló mucho de él hace años… así que lleva muerta; ¿trece, catorce años? – preguntó el Kage observado cómo es que si hijo comenzaba a jugar con la capa que portaba y lo reconocía como el líder superior de esa aldea.
- En realidad ya se han cumplido quince años – aseguró Sasuke hablando por primera vez en todo ese tiempo.
- … quince años… es mucho tiempo… - murmuró Koshiro.
- … ¿Nos permitirá quedarnos? – preguntó Naruto después de eternos segundos en silencio.
- … - el Kage los observo por unos segundos, posiblemente analizando las consecuencias de dejarlos quedarse en la aldea… después de un tiempo y de que un suspiro abandonara su boca, por fin dio a conocer su decisión - … Esta bien, supongo que no habrá nada de malo en dejarlos estar un tiempo en la aldea… pero si quieren saber sobre el Clan Uzumaki, les recomiendo que no hagan preguntas a las demás personas… - sugirió el castaño.
- ¿Por qué no? – soltó la pregunta Sasuke.
- … después de lo que sucedió ese día a todo el clan, muy pocos se atrevieron a hablar de eso con extranjeros… eso no sería grave, de no ser porque los que hablaban morían siempre en circunstancias muy extrañas… desde entonces que todos se negaban a nombrar siquiera el nombre esa familia; creyendo que sobre ellos caería la muerte de hacerlo – declaró Koshiro con extrema seriedad.
- Pero usted no ha hablado de ellos… ¿no le teme a las maldiciones? – preguntó Naruto.
- Yo no creo en las maldiciones… todo lo que se refieren a ellas me es indiferente, y hasta ahora no ha habido maldición alguna que me haya afectado – confesó el Kage. – por eso es que si quieren saber algo acerca del clan y que pueda decirles, no duden en preguntarme – se ofreció con sinceridad. - … aunque creo que esto no cubrirá que hayan traído de vuelta a mi hijo.
- … Fue un placer escoltar a Hiroshi-kun hasta aquí… - aseguró el oji azul con una sonrisa en el rostro, dirigiéndola al pequeño.
- Supongo que deben de estar cansados por el viaje, así que no los entretendré más… - comenzó a decir el Kage, pero su frase se interrumpió cuando sintió como es que su hijo, que aun mantenía sostenida su capa, tiraba de la tela tenuemente.
- Otosan… - dijo el niño - … ¿por qué no dejas que se queden en nuestra casa? – preguntó mostrando un tenue sonrojo en las mejillas.
- … - el padre del pequeño lo miro con un poco de sorpresa, algo que su hijo nunca haría es pedirle hospedar a unos completos extraños, así como también sabía que tampoco era muy abierto con nadie ni siquiera con los niños que eran sus vecinos… y que le estuviese pidiendo algo así, significaba que Hiroshi había creado un vinculo con aquellos ninjas en una sola noche… un vinculo que posiblemente le haría un gran bien - … ahhh… muy bien, pueden quedarse en mi casa… - terminó aceptando la petición de su hijo, girando a ver a los de Konoha y sonriéndoles con sinceridad.
- Es muy amable de su parte, pero… - intentó declinar en la proposición, Naruto.
- No permitiré que rechacen esto… mi hijo mismo los está invitando a pasar estos días en nuestra casa, y si ustedes no aceptan seguramente él se pondrá muy triste con eso – dijo el Kage sin dejar de sonreír, aumentando aun más esa sonrisa cuando vio como es que el chico rubio suspiraba con resignación… y de pronto se dio cuenta de algo, durante todo ese tiempo en que había estado hablando con los ninjas no había preguntado en ningún momento los nombres de ellos… - … oh, disculpen mi falta de modales, pero comprenderán que para mí era más importante encontrarme con mi hijo… ¿Podrían decirme sus nombres? – explicó con mirada avergonzada.
- Usted es quien debería de perdonarnos… - fue el peli blanco quien hablo en ese momento - … Soy Jiraiya – se presentó.
- Mi nombre es Naruto – dijo el rubio sonriendo sinceramente.
- Sasuke – fue la escueta palabra que dejo salir de su boca el Uchiha.
- Es un gusto conocerlos, como ya les he dicho antes mi nombre es Koshiro, Koshiro Higurashi.
- Para nosotros también es un placer conocerlo Higurashi-sama – devolvió el sannin.
- … Será mejor que los llevé a la casa y les muestre las habitaciones donde dormirán… - continuo el Kage, sorprendiendo a los ninjas de Konoha por la declaración y aun más cuando lo vieron levantarse de si silla, tomando de la mano al pequeño y comenzar a caminar.
- No creo que sea necesario que usted nos acompañe – declaró Naruto.
- Oh… yo creo que es necesario que deje de trabajar por un día… le diré a un amigo que se encargue lo que resta del día de mi trabajo… - confesó simplemente el hombre mostrando nuevamente una sonrisa - … creo que es mejor que hoy pase mi día con mi familia… - terminó declarando al tiempo en que giraba a ver a su hijo, quien sonreía feliz ante esas palabras.
Y sin decir nada más todos lo que estaba dentro de la oficina salieron de ella… los tres ninjas de Konoha caminaron detrás del Kage, que iba escuchando alegremente lo que su hijo decía, sin importar que tan pequeño fuera, mientras que ellos caminaban callados observando la escena que se presentaba ante sus ojos… Sasuke caminaba al lado derecho de Naruto, con su rostro indiferente y calmado; Jiraiya iba a la izquierda del rubio, mirando con seriedad cada uno de los pasos que daba el Kage con su hijo; en tanto el oji azul llevaba en brazos al que ante todos era su mascota… a Konran… él observaba con felicidad la forma tan amena en que se llevaban el Kage y su hijo, percatándose del gran amor que sentían entre ellos
+.+.+.+.+.+.+
Cuatro días después.
A pesar de que habían sido pocos los días en que habían estado viviendo en esa casa, recorriendo la aldea e investigando todas las propiedades que la familia Uzumaki tenía bajo su posesión… descubrieron muchas cosas que le ayudaban a Naruto a poder aceptar mejor la situación por la que cruzaba. De las casas que habían pertenecido a todo el clan Uzumaki, solo la que pertenecía al líder del clan se encontraba destruida… lo que los hizo notar la falta de atención o mejor dicho el miedo que los aldeanos tenían de acercarse a aquella parte de la aldea, lo único que podían decir del lugar es que los escombros de lo que fue la casa los habían apilado en tres puntos, seguramente tratando de buscar cuerpos debajo de ellos… sobre la zona libre se podían observar manchas oscuras, lo que les indicaba que eso en algún momento fue sangre… indudablemente no pudieron obtener mucho de ese lugar, solo una cosa, un objeto que Naruto decidió conservar y atesorar… De entre los escombros, el Uzumaki pudo apreciar un marco con una fotografía… el objeto estaba hecho de lamina, por lo que el paso del tiempo sólo lo había oxidado más no destruido, el cristal tenía ralladuras e incluso se encontraba manchado… cuando el rubio lo tomó en sus manos no dudo en pasar sobre él una manga de su chaqueta, limpiando así lo mejor que podía el objeto para poder ver la fotografía que resguardaba; grande y agradable fue su sorpresa cuando pudo observar la imagen; en ella había tres personas, un hombre y dos mujeres… el hombre de cabello castaño y ojos verdes, vestía con el uniforme típico de los ninjas de la aldea del remolino, se encontraba serio abrazando a una de las mujeres; está tenía el cabello color fuego, ojos de un color azul claro –más suave que el de Naruto- y portaba un vestido de tirantes azul oscuro, la sonrisa que mostraba era tan brillante como la que poseía la otra mujer, más joven que los otros, posiblemente teniendo quince años, el cabello era del mismo color que el de la otra mujer, pero los ojos eran verdes como los del padre, ella estaba detrás de los adultos manteniendo la cabeza entre las de ellos, mientras que pasaba sus brazos por sobre los hombros de sus padres –era fácil deducirlo por el parecido entre ellos-.
De las demás casas, no pudieron obtener demasiado, lo único que descubrieron y eso gracias en gran parte a las fotografías intactas, es que todos los miembros del clan podían poseer dos cosas que los identificaban como parte de la familia, la primera y la que en todos predominaban eran los ojos color verde, cada una de las personas que veía en los retratos que había encontrado, poseía esa peculiar mirada… la segunda y la que parecía perderse ya en ese entonces era el color castaño de los cabellos… solo unos cuantos había poseído esa característica… lo que les dijo a los shinobis de Konoha, que esos eran los miembros del clan con sangre completamente pura… algo que sin duda les ayudo mucho a entender el porqué Naruto no poseía ninguna de esas características, porque Minato era de sangre pura y Kushina era una mezcla de sangres, teniendo de parte de su madre genes que pudieron ayudar a que los ojos de Naruto salieran de color azul y obteniendo el rubio cabello de su padre.
Cuatro días en los que solo habían logrado obtener esa poca de información además de lo que Naruto ya sabía… pero él no se quejaba por lo encontrado, no… en realidad parecía estar satisfecho… cuando llegaban a la casa del Kage después de estar investigando, el rubio siempre se iba en compañía de Hiroshi, con el que jugaba hasta muy tarde y en algunas ocasiones hasta le contaba las aventuras que había tenido en su vida pasada, disfrazándolas de cuentos; todos ellos teniendo siempre un final feliz.
- Parece que no han encontrado demasiado en estos días. – comentó la mujer de cabello color café y ojos del mismo color… la madre de Hiroshi, Ukyo… ya había anochecido, Koshiro había llegado del trabajo y la cena estaba servida en la mesa del comedor, donde todos se encontraban en ese momento.
- Siempre es difícil encontrar algo que nos ayude cuando han pasado muchos años... nosotros tardamos demasiado en venir. – dijo el peli blanco con una sonrisa conciliadora.
- Sí pero… posiblemente aunque hubiesen venido unas semanas después de ese día, no habrían encontrado más de lo que en estos días… - comentó el Kade.
- ¿Por qué esta tan seguro? – preguntó Naruto con intriga.
- Bueno, en ese tiempo se encontraba comenzando la tercer guerra ninja, muchos de los ninjas de la arena se vinieron a refugiar en nuestra aldea… - comenzó a explicar Koshiro con voz seria y mirada distante - … nuestra aldea es la más cercana a la frontera del País del Fuego, por lo que la escogieron como punto de encuentro y refugio para heridos o armamento… muchas veces los ninjas tomaron cosas de ese lugar sin siquiera llegar a pensar que tan importantes fueran… comúnmente los utilizaban para hacer hogueras alrededor de la aldea y así vigilar mejor por las noches… - terminó de hablar y se llevó un poco de comida a la boca.
- … Bien, supongo que no estábamos destinados a saber más del clan Uzumaki… - comentó de pronto Naruto, haciendo que todos girasen a verlo, encontrándolo con una sonrisa en el rostro - … aunque no puedo decir que lo que encontramos no sirve… de hecho creo que es más de lo que pensaba encontrar…
- ¿Por qué te interesaba saber sobre el clan? – preguntó el Kage viendo al rubio con confusión.
- … Bueno, es que yo… - comenzaba a decir el oji azul; sin embargo su frase no se vio completada puesto que una sacudida y un fuerte sonido llego hasta ellos.
Sin pensarlo demasiado, los tres ninjas de Konoha, Kyuubi y el Kage del remolino salieron de la casa rápidamente, dejando dentro a Ukyo y el pequeño Hiroshi, siendo custodiados por dos de los ninjas protectores del Kage… cuando salieron pudieron observar cómo es que humo y llamas salían de una de las casas que se encontraban en esa calle… gritos de terror comenzaron a escucharse entonces, y personas corriendo por las calles en dirección del siniestro los hizo reaccionar… acudieron hasta el lugar velozmente, observando los intentos de la gente por extinguir las llamas, fuese lo que fuese que había provocado ese incendio tenía claras señales de que había sido un accidente…
Inmediatamente que llegaron al lugar, Koshiro comenzó a dar órdenes a todos los que se encontraban ahí, muy independientemente de que se tratasen de ninjas o personas comunes, él les decía como actuar para poder controlar el siniestro e incluso él mismo llego a participar en las acciones para hacerlo… Sasuke, Naruto y Jiraiya también ayudaron mucho para lograr apaciguar el fuego y que esté no se extendiese a las demás casas y edificios que había alrededor… logrando hacerlo en un tiempo de diez minutos… algo que los sorprendió pero que agradecieron inmensamente… pero cuando eso sucedió uno de los ninjas que habían dejado al lado de Hiroshi y su madre, llegó hasta ellos, su uniforme estaba completamente manchado de sangre, su brazo izquierdo inmóvil, parecía estar roto y una larga mancha de sangre caía desde su cabeza pasando por su frente, ojos y mejillas, hasta perderse dentro de la misma ropa.
- ¿Qué sucedió? – preguntó rápidamente Naruto.
- Un ataque… Ukyo-sama… Horoshi-sama… los atraparon… - fue lo único capaz de decir el ninja para después caer al suelo desmayado.
De inmediato Koshiro pidió que se le atendiera, para después salir él mismo corriendo en dirección de su casa, seguido por los ninjas de Konoha y algunos otros ninjas de la aldea del remolino… todos estaban en ese momento conscientes de lo que realmente sucedía, pues era más que obvio que aquella explosión no había sido más que una forma de distraer a todos, quienes quiera que estuviesen atrás del secuestro de Ukyo y Hiroshi, debieron prever que el Kage acudiría en auxilio de las personas que podrían estar dentro de la casa en llamas… ya que ese secuestro y el incendio, no podrían ser simple coincidencia. Llegaron a la casa en pocos minutos, el Kage y sus ninjas entraron para ver su existía un rastro que pudiese ayudarles, mientras que Sasuke, Naruto y Jiraiya se quedaban a fuera, buscando ellos mismos alguna pista que les dijese la dirección a la que se habían ido los secuestradores… para ellos era más que obvio que los sujetos ya no se encontraban cerca.
- Los huelo – era la primera vez que Kyuubi hablaba sin preocuparse de quienes escucharan.
- ¿Hacia dónde se fueron? – preguntó Sasuke.
- Hay dos olores, parece ser que se dispersaron para confundir a los ninjas del remolino – dijo el zorro.
- ¿Puedes saber quiénes de ellos llevaban al niño? – esta vez preguntó el peli blanco.
- … snif, snif… - el zorro comenzó a olfatear el aire intentando detectar los olores - … si, lo huelo… pero… - comenzó a decir Kyuubi.
- pero… ¿Qué? – se atrevió a preguntar Naruto.
- no solo los causantes de esto se dividieron… también dividieron al niño y a su madre… si quieren que los guie, deben de elegir a quien seguir… - declaró seriamente el zorro.
- ¿Qué dices?... no, debe de haber una forma para perseguir a esos dos grupos… - la voz del Kage se escuchó detrás de ellos.
- si encuentras un modo, dímelo… pero debes de encontrarlo rápido… - declaró Kyuubi.
- ¿Por qué debe hacerlo? – preguntó Naruto.
- … porque hay un olor que existe sobre todos ellos… el mismo olor que capté en ti hace siete años, antes de separarnos… el olor a muerte… - respondió Kyuubi con seriedad, viendo fijamente a Naruto.
- ¿cómo dices? – preguntó el sannin al escuchar las palabras del zorro.
- … Si no nos apresuramos, tanto Hiroshi-kun como Ukyo-san morirán a manos de esos ninjas… - dijo Naruto con voz vacía… y girando a ver a Koshiro continuo - … Yo desearía salvarlos a ambos, pero si él dice que el olor a muerte los rodea a ambos, y el olor es fuerte… solo tenemos la oportunidad de salvar a uno… - terminó diciendo el rubio, su mirada se había opacado al decir eso.
- … ¿Qué estás diciendo?... – rugió Koshiro con furia, acercándose ferozmente hasta el rubio, pero siendo Sasuke quien ese metiese en su camino e impidiéndole el paso. - … ¿Quién eres tú para decir que es lo que sucederá?, tú no sabes nada… - aseguró cuando el Uchiha lo sostuvo fuertemente para que no se acercase al rubio.
- Si siguen discutiendo no lograremos salvar a nadie… - declaró el zorro con severidad - … Debes de elegir, solo tienes una verdadera oportunidad; que vida es la que eliges… - eso ultimo lo dijo dirigiéndose al Kage de la aldea, quien solo lo vio escépticamente, bajando la mirada y cerrando las manos en puños.
- No me pidas elegir… no puedo elegir a uno sobre otro… - declaró el un murmullo el líder.
- … Debes hacerlo… si no quieres hacerlo solo, piensa en lo que tu esposa haría estando en tu lugar y elige… - esta vez fue Sasuke quien habló, su voz seria y calmada contagio un poco a Koshiro, haciéndolo pensar por primera vez en lo que era la mejor elección.
- … Salven… - murmuró lentamente, casi como si no quisiera decirlo - … salven a mi… hijo… - terminó diciendo Koshiro, derrumbándose en el suelo sin que sus piernas pudiesen sostenerlo más y por la dura elección que acababa de hacer.
- Muy bien la elección ha sido hecha… síganme… - declaró el zorro comenzado a correr, alejándose del lugar.
- … Ustedes dos, quédense con él… - dijo el rubio señalando a dos de los ninjas que los habían acompañado y refiriéndose al final al Kage de la aldea; viendo el asentimiento de cabeza por parte de los dos ninjas, comenzó a correr detrás de Kyuubi, siendo seguido por Sasuke, Jiraiya y otros cuatro ninjas del remolino. No hubo recorrido más cien metros cuando encontró al zorro detenido, observando dos direcciones distintas.
- ¿Qué sucede? – preguntó en cuanto llegó a su lado.
- Hay que dividirnos… - dijo el zorro con seriedad - … he notado que el olor se mantiene constante en ambas direcciones… no parecen zigzaguear ni preocupados de que los sigamos; ellos mantendrán el cruzo en línea recta…
- ¿Podemos salvarlos a ambos? – preguntó uno de los ninjas.
- Con seguridad podremos salvar al niño… yo guiara a ese grupo, pero no puedo asegurarles de la madre… podrían no llegar a tiempo e incluso perderse… ¿Quieren arriesgarse? – aseguró y preguntó Kyuubi.
- Es mejor intentarlo a no hacerlo. – aseguró el rubio.
- Muy bien… yo iré por la madre y me acompañaran tres de ustedes, mientras que el otro irá con ustedes… - habló Jiraiya con seriedad, sin titubeos. - ¿hacia qué dirección debemos ir?
- Hacía allá… no se detengan a menos que encuentren rastro de que cambien de dirección… usted es bueno para eso – dijo el zorro señalando hacía el lado derecho de todos.
- … Vamos… - dijo el peli blanco a los ninjas y en poco tiempo salían rumbo a la dirección señalada.
- Nosotros debemos ir por aquí – declaró el zorro saltando hacía un tejado y comenzando a correr velozmente, seguido por los tres ninjas que debían de salvar al pequeño Hiroshi.
-.-.-.-.-.-.-.-
Continuara…
-.-.-.-.-.-.-.-
Fin del capítulo 21…
Notas: Terminé este capítulo… si, de nuevo lo deje en lo más interesante (pero como leyeron el el nombre del capi, habrá una segunda parte, donde les aseguro que incluiré la boda de Itachi y Deidara)…. Pero bueno, la inspiración se me fue un poco y forzarlo a continuar a partir de este punto no resultaría muy bien… Originalmente este capítulo en realidad iban a ser dos, pero como no terminé el segundo, lo que llevaba de él lo coloque aquí… jejeje… para el próximo capítulo les haré entrega de la batalla que se llevará a cabo para lograr rescatar al pequeño Hiroshi y su madre, además de que Koshiro descubrirá el porqué del interés de Naruto por el clan Uzumaki… otra cosa más es que, si lo notaron Koshiro pareció tomar muy bien el hecho de que Kyuubi hablaba, era más que nada por el shock de saber que sus dos personas importantes habían sido secuestradas y estaban en peligro de muerte… bueno, creo que eso es todo por ahora, espero sus comentarios de este capítulo… Nos escribimos pronto!!!
.
La gloria o el mérito de algunos hombres es escribir bien; la de otros no escribir nada.
Jean de la Bruyere
.
.
