Ambos estábamos vestidos y sentados a un lado de la mesa de madera, habíamos terminado ya hace unos minutos y nos encontrábamos perfectamente bien, el problema era que no pudimos salir del salón. Si, este estaba cerrado con llave, supuse de inmediato que los guardias que habían pasado mientras estábamos ocupados fueron los que nos encerraron. No teníamos nada que hacer, bueno, ambos sabíamos cuál era la última opción que teníamos.

Ya era tarde y el edificio estaba completamente inhabitado, por más que gritásemos nadie vendría en nuestra búsqueda. Tampoco había otra salida más que esa puerta, no a menos que deseásemos rompernos algunos huesos y lanzarnos por la ventana enorme.

Definitivamente solo teníamos una opción. Aunque a ninguno de los dos le agradaba la idea.

Tome mi celular y lo mire dudoso, lleve mi mirada hasta Sawamura, el me la devolvió y soltó un suspiro antes de hablar.

- Solo llámalo, no tenemos de otra – dijo

- Jamás nos dejara olvidar esto

- Lo sé, pero no tenemos opción

Y marque el número de Kuramochi. Entonces, se avecinó otro gran susto, el idiota no contestaba el celular, ¿y ahora qué? Fue lo que pensé rápidamente. La otra solución sería pasar la noche en este lugar, idea que a ninguno de los dos nos agradaba demasiado. Corte la llamada y solté un suspiro, es bastante extraño que él no conteste su celular, en especial si aún no es tan tarde, para nada.

Decidimos esperar unos minutos antes de volver a llamarlo.

- Miyuki, recuerda que dentro de poco es mi exposición fotográfica – dijo distraídamente Sawamura, él estaba de pie frente a la ventana mirando por esta, era una gran vista a todo el campo, en especial al diamante

- Lo sé – dije abrazándolo por su espalda, repose mi mentón en su hombro y mire por la gran ventana ante nosotros, definitivamente era una gran vista – tu recuerda que tengo un partido bastante importante dentro de poco y quiero que vengas ese día

- Lo sé – me imito – aunque aún no confirman la fecha

- Estas bastante informado – dije burlonamente

- Claro que si – contesto él y la verdad es que me tense un poco – después de todo puede que me pidan a mí el venir a tomar las fotografías para un artículo – entonces me decepcione un poco, lo admito, me gusta sentirme como algo sumamente importante y vital para él. y al parecer todo lo sucedido en mi cabeza fue notado de inmediato – además, mi novio es el gran cátcher del equipo que jugara, no puedo perdérmelo – dijo en voz baja, sabía que se avergonzaba de decir todo esto.

Y pensé en besarlo, pero el sonido de mi celular mando a un lugar lejano estos planes, claramente era Kuramochi. Solté un suspiro de alivio al contestar la llamada, pero no me sentí tan aliviado en el minuto en que escuchaba su risa al contarle todo, además de la de Ryosuke que lo acompañaba, entonces, empezaron a trazar un verdadero plan para sacarnos de aquí.

Me sorprendió bastante el hecho de que esos dos supieran con lujo de detalle los puntos ciegos de las cámaras de seguridad y algunos datos importantes para cometer un perfecto allanamiento de morada.

- Kuramochi-san, Aniki, de verdad son increíbles – dijo Sawamura, podía notar el brillo de sus ojos que muestra cuando de verdad se encuentra impresionado

- No es para tanto – escuche que decía Kuramochi

- ¿Cómo saben todas estas cosas? – pregunto Sawamura, entonces fue mi turno para reír en voz alta

- Lo leímos por internet – escuche que decía Kuramochi, Ryosuke también reía

Entonces pude hacerme una clara idea de cómo terminaron por saber todas estas cosas.

El lugar estaba completamente desierto, o así debía de ser, así que no teníamos la necesidad de cuidar más el volumen de nuestra voz o la cantidad de ruido que hacíamos. Kuramochi tardaría aun unos minutos en llegar en su auto con Ryosuke, no desaproveche esta oportunidad para dejarme mimar por Sawamura, el cual con cada minuto estaba más nervioso o ansioso.

Me encontraba sentado en una silla con la mitad de mi cuerpo reposada contra la mesa, mis brazos extendidos sobre esta, mi mejilla estaba sobre la fría madera, miraba con atención a Sawamura a mi lado, pero él no me devolvía la mirada, estaba completamente absorto en su mundo, mirando por la gran ventana que estaba frente a nosotros. Y la verdad es que si no lo hubiese visto tan ensimismado no habría volteado observar lo que llamaba tanto su atención.

Ahí había un gran paisaje nocturno, además de la gran vista nocturna hacia el estadio y pasando esta por alto, las luces de la ciudad junto con el tráfico lograban todo un espectáculo. Sawamura se movió rápidamente de su asiento a mi lado y se dirigió a su mochila, la cual estaba en el piso en una esquina de la habitación, la habíamos dejado ahí antes de que él me permitiera comenzar a pasar de bases.

Vi como él sacaba su cámara rápidamente y la preparaba, hacia un montón de cosas que no entendía para nada. Se acercó a la ventana y vi como enfocaba a través del cristal, murmuraba algo para él mismo, movía algunas cosas y pulsaba algunos botones, entonces volvió a levantar la cámara.

El verlo de esta forma, tan concentrado, era todo un profesional y por un segundo pude ver como sus ojos y su sonrisa se iluminaba de la misma forma en que lo hacía en el montículo. Y de verdad comencé a sentir la urgencia de cuestionar el hecho de que no decidiese dedicarse al beisbol profesional.

Sé que Ryosuke no se dedicó al beisbol profesional por el hecho de que el entrar en ese mundo no es para nada fácil, si alguno de los grandes mandos no pone los ojos en ti mientras estás en la preparatoria, entonces las oportunidades de quedar en algún equipo de las grandes ligas es casi nula, y eso siendo optimista. Ryosuke sabía esto, y es por ello que decidió dedicarse a la otra cosa que más le apasionaba, la literatura.

Pero no sabía si había sucedido lo mismo para Sawamura.

Él termine con sus fotografías y se giró a mirarme, sonreía y se notaba satisfecho con su reciente trabajo.

- ¿me dejaras ver las fotos? – pregunte ahora apoyando mi codo sobre la mesa y reposando mi mejilla contra mi mano

- No – dijo con todo infantil y enseñándome su lengua con burla – deberás esperar hasta mi exposición para verla – sonreí divertido

- Que cruel eres

- No soy ni la mitad de lo cruel que tú eres – dijo él – ahora no te muevas – dijo ahora levantado su cámara y apuntándome con esta

- Ya me sacaste muchas fotografías el día de hoy – dije

- Esas son para un artículo – dijo él – estas son para mi

- ¿sí? – dije ahora sonriendo abiertamente – ¿tienes planeado verlas en tus noches frías y solitarias? – y no me contuve en dedicarle mi sonrisa más lasciva de todo mi repertorio, también note que él se sonroja, sin embargo fotografió cada segundo en el que yo cambiaba mi expresión

- Claro que no – dijo bajando su cámara y revisando las fotografías recientes

- Entonces ¿Por qué te sonrojas tanto?

- Porque tú dices muchas idioteces Miyuki Kazuya

Entonces, le hice unas señas con la mano para que se acercase, él dejo su cámara sobre la mesa y camino hacia mí. Cuando ya estaba lo suficientemente cerca, lleve mis manos hasta sus piernas y las separe, lo guie para que él terminase por sentarse a horcajadas sobre mí. De inmediato el paso sus manos sobre mis hombros.

Sería una verdadera pena que Kuramochi llegase en este momento, porque no deseo irme aun.

Tome aire, deseaba preguntar y escucharlo. Aunque si él no deseaba contarme nada, yo no lo forzaría a hacerlo. Pero este hecho si me molestaría, después de todo no es ningún tipo de secreto el hecho de que deseo enormemente ser conocedor de cada parte de su vida con lujo de detalles.

- Sawamura, tengo algo que preguntarte – dije en voz baja, lo suficiente para que él me escuchase

- ¿sucede algo? – noto como él se tensa de inmediato, está pensando en algo malo y me siento un poco culpable de hacerlo preocuparse de este modo en menos de un minuto

- ¿Por qué decidiste no jugar beisbol profesional? ¿Por qué fotografía? – termine por decir rápidamente, note como él se sorprendía un poco por la pregunta

- Hay más de una razón para todo eso – termino por decir, note como se tomaba el tiempo para pensar y soltaba algún suspiro – cuando iba en tercer año recibí mas de alguna oferta a un equipo profesional, lo hable con mis padres y tanto ellos como yo llegamos a la conclusión de que sería una mejor opción hacer lo mismo que hiciste tu

- Tener una profesión en caso de que el otro plan no funcione – dije

- Exacto – coincidió – entre a fotografía y termino por agradarme más de lo que tenía planeado, bueno, aun no termino de estudiar, solo me queda este año

- ¿piensas comenzar a jugar? – pregunte algo esperanzado, de verdad deseaba que él volviese al montículo

- No lo sé – me dijo sinceramente – veo a mis padres y ellos parecen tan orgullosos de que me vaya tan bien en esto de la fotografía, parecen tan felices, no quiero decepcionarlo

Sawamura es un idiota hecho y derecho, no hay lugar a dudas en eso, sin embargo piensa bastante las cosas y se preocupa mucho de las personas que le importan. La verdad es que no me esperaba una respuesta tan sincera de su parte, por lo general me lleva un gran esfuerzo el sacarle la verdad sobre algún tema.

- No los decepcionarías, solo harías algo que todo el mundo sabe que amas – dije besando su mano – jamás decepcionas a nadie

- Tampoco me quejo en esto de la fotografía – dijo sonriéndome – admito que en el inicio no me llamaba especialmente la atención, pero con el tiempo termino por hacerlo y ahora lo disfruto mucho

Pero ambos sabíamos que eso no era lo que en realidad él deseaba hacer, ambos sabíamos que lo suyo era el beisbol, desde hace mucho que lo es. Sin embargo, no comente nada al respecto, no era necesario que le dijese cosas que él ya sabía de sobra.

Entonces, escuchamos sonidos afuera de la puerta, supusimos que sería Kuramochi, unos pasos y susurros. "Así que decidió venir con Ryosuke" pensé, ambos nos levantamos de la silla y tomamos nuestras cosas, listos para marcharnos, después de todo, Kuramochi conocía tan bien como yo este lugar y ya le había contado con lujos de detalles la habitación en la que estábamos, no tardaría más de un minuto en llegar.

Pero nadie llego, nadie abrió la puerta ni golpeo esta, tampoco escuchamos más ruidos provenientes del otro lado de esta. Solo un sepulcral silencio, ambos nos percatamos de todo esto, para ese entonces, ya teníamos las luces de la sala encendidas, sin embargo, esto no perduro por mucho tiempo, en menos de un minuto estas se habían apagado y por más que intentásemos volver a encenderlas, nada sucedió.

- Como toda una película de terror – comente en voz alta, estaba al tanto de que Sawamura seguía y siempre será un completo cobarde

- Solo debe ser una broma de Kuramochi – escuche que él decía

- No lo sé – dije, entonces decidí no desaprovechar esta oportunidad - ¿escuchaste eso? – claramente ningún sonido se había producido pero aun así, era casi una obligación para mí el jugar con él de esta forma

- ¿Qué sonido? – dijo tenso – no he escuchado nada – Sawamura cada vez se acercaba más a mí, no me sorprendería si en cualquier momento comenzase a esconderse a mis espaldas

- ¿de verdad? Yo lo escuche claramente

- No bromees Miyuki Kazuya – dijo enojado ahora

- No lo hago – no tengo perdón por hacerle todas estas cosas a la persona más crédula del mundo

Pero entonces escuchamos un verdadero escándalo al otro lado de la puerta, Sawamura se aferraba a mi brazo izquierdo como si quisiera cortar la circulación de mi sangre. Mire con expectación hacia la puerta y luego de que la manija se moviera, esta se abrió lentamente, saque rápidamente el celular de mi bolsillo y puse la linterna de este.

GRACIAS POR LEER.