A diferencia de esa vez, hoy estaba soleado.

Comparando con aquel mes, hoy no llovía, no había vientos altos, ni días nublados, ni charcas de lodo.

La luz del sol se posaba en su gran esplendor, era un día tan cálido y alegre en el que se anunciaba la primavera. Regresaban los días brillantes mientras que las noches largas y frías se iban despidiendo a lo lejos, las flores y pequeños arbustos resurgiendo de la espesa nieve confirmaban la llegada de la época más querida por algunos, aunque odiaba por otros.

Pero aún en tan bello esplendor, estábamos reunidos aquí. En este cementerio lejos de las ciudades, en un lugar donde la época, año, mes e inclusive día no importaba para nadie.

Decidí guardar silencio mientras todos se despedían. Algunos se acercaban a mi dándome su pésame, pues solo tres personas en este pequeño mundo sabían que Yuri y yo ya no eramos nada.

- Lo lamento amigo...

- Te deseo lo mejor Yuuri...

- Él ya está descansando...

- No fue tú culpa...

En verdad no lo fue. Pueden asegurarme que no fui el causante de que esto terminará así. Yo cité a Yuri en aquel reloj, yo le pedí salir a pesar de saber que no quería, lo obligue a caminar por aquellos lugares, lo lleve a ese destino. Ahora era yo quien llamaba a la muerte, quien proclamó por ella sin saber que no me llevaría a mi, sino a lo que más amo.

No me di cuenta en que momento el entierro había dado su fin. Las horas pasaban lentamente y lo único que tenía a mi alrededor era una simple lápida en donde yacía su nombre.

- ¿Cómo sabrías que vendría? - gire mi cara en busca de aquella voz. Se ubicaba en la sombra de un árbol, contemplando con aquel penetrante iris rojo.

- De hecho no sabía que lo harías.

- Entonces, ¿por qué sigues aquí?

- Necesitaba un tiempo a solas. Y mi casa es el menor de los lugares a los cuales quiero ir.

- Y posarte sobre la tumba de tu amado igual a un perro abandonado fue el mejor de tus planes. Vaya, tan Yuuri. "Fiel ante su amor"- camino hasta mi lado, no conteste nada ante su inútil sarcasmo. Sólo aguardé hasta que se fuera.- ¿Y ahora que harás?

- Como diablos quieres que lo sepa, tú eres el experto aquí. Quien me engañó prometiéndome mi mayor sueño y solo me llevo a recordar mis pesadillas.

- Ahora buscas culpables.- soltó una risa sarcástica para luego sentarse sobre el frío césped- Si eso haces déjame decirte que yo conozco al verdadero culpable.

- No quiero reproches de tu parte.

- Puff ya quisieras ser tú. Pero el causante de su muerte no fuiste ni tú, ni ninguna otra persona, ni siquiera es algo físico y palpable. Es algo más abstracto y que siempre atormenta a la gente, todo mundo lo ama y lo odia, algunos lo esperan mientras otros suplican que jamás llegué. Pero es algo que siempre vendrá.

- El tiempo...

- Correcto, te comió el tiempo Yuuri. Te comió en el instante que llegaste a esta línea. No pudo tolerar que lo brincaras y pasaras por alto, así que cambió la línea en la que nos posamos, creo una nueva en la que tú destino jamás cambiará, una en la que volverías a sufrir.

- Tu mencionaste que no se puede cambiar el futuro.

- Y eso es cierto mi cerdito. El futuro está escrito en piedra, pero tú decides si quieres ese o vas en busca de otro. -suspiro con suma tranquilidad- Antes eso no se podía hacer, te conformadas con lo que tenías y aceptabas tu derrota o triunfo. Tenías que ver cómo tú felicidad era consumida lentamente mientras te condenabas buscando razones que justificara el odio del mundo hacia tu persona.

Razones que jamás llegarían a ti.

Bueno eso era hasta que el ser humano descubrió que se podía vencer al tiempo.- cortaba el césped mientras veía la nada misma.

- Pero yo no logré vencer esta vez.

- Al parecer el estar deprimido te hace más inteligente. Tú no pudiste ganarle al tiempo... Esta vez...

Quedé mudo ante su idea, acaso podía volver al pasado.

-Puedo reiniciar.

- Igual que un videojuego - levanto su rostro mostrándome una sonrisa que jamás había visto. Algo en mi se estremeció, era tan parecido a él. - pero, eso no significa que ganarás esta vez. Podría ocurrir lo mismo y ...

- No me importa. -corte sus palabras, no tenía interés en saber los riesgos que le secundarian a este nuevo plan.- No importa que tenga que sacrificar, lo haré.

-Puff, sabes Yuuri, siempre tienes que leer el instructivo antes de usar el objeto. ¿Qué acaso eso no lo sabes?

- No soy ningún niño, se perfectamente a que te refieres. Pero no me importa, solo regresame a la fecha de mi cumpleaños. No tendré sexo con Viktor y nada de esto pasa...

- No puedo. No es así de simple, no tengo el poder de elegir la fecha a mi antojo. Nunca podría regresarte a ese dia por mucho que lo intenté.

- Entonces... ¿A qué fecha iría a parar?.

- Depende

- ¿De quién?

- De tu memoria. - un aire frío género un fuerte ruido entre los árboles. Estaba comenzando a perder el hilo en esta conversación. Vi a Aleksëi levantarse con toda la tranquilidad.- Sinceramente no recuerdo cuando ocurrió ni quién lo descubrió. Fue una noticia que sacudió el mundo y de la cual millones de personas se volvieron ricas y muchas otras murieron. "Hecatombe et Ananké" como muchos lo mencionaban, o "Chronos", como fue llamada en realidad. Era una máquina del tiempo la cual no usaba los agujeros de gusano, hoyos blancos o negros, donde la masa, peso, carga eléctrica y velocidad no influían. Pues el cuerpo no era transportado de una zona A ha una B

Una máquina cuya base era la teoría de la relatividad y neurología, donde lo único que necesitabas para volver al pasado era de tu memoria a largo plazo y algún hecho que permaneció por siempre en tu mente.

Chronos funciona de manera sencilla si lo comparamos con las ideas iniciales que se planean en cuanto máquina del tiempo se refería.

Primero necesitabas conocer a profundidad un recuerdo; fecha, hora, ubicación, vestimenta, entorno, lo que sea. Ser lo más explicito posible era lo primero que se solicitaba. Acto seguido consistía en abandonar la línea del tiempo en la que habitabas. ¿Recuerdas como lo hice contigo?

- Me mataste.

- Exacto, de igual forma lo hacía la gente con Chronos, debían matarse en frente de un investigador. Algunos pedían ser asesinados, otros simplemente se suicidaban pues aseguraban que su felicidad estaba del otro lado de la línea.

- ¿Y una vez que pasará?

- Has visto con atención la pulsera que tienes.

- No, bueno si. Pero no del todo, solo veo que cambia de color.

- Eso es Chronos, Yuuri. Una vez que el ser humano fallece el cuerpo comienza un estado de apagado, lentamente cada sistema, órgano, cada célula se van muriendo, algunos más rápidos que otro. Pero el resultado es el mismo, la muerte.

Durante la muerte celular, las neuronas son una de las primeras. La sinapsis va disminuyendo, como pequeñas luces que desaparecen en la oscuridad. Chronos lo que hace es copiar toda la información que contiene dichas neuronas lo más rápido posible. De esta forma en miles de segundos se tiene un respaldo de tu mente. Una vez almacenado la máquina saca una secuencia numérica irrepetible, en donde indica la fecha y línea del tiempo que deseas ir.

Observe la pulsera, por un momento note que tenía en una esquina un número. Era tan pequeño que resultaba difícil distinguir.

- ¿Y cómo llegó a esa línea del tiempo?

- No puedes hacerlo por ti solo, necesitas un mapa de dimensiones.

- ¿Eh?

- Como sabrás el tiempo es algo intangible, no podemos verlo pero sabemos que pasa, que está ahí. Einstein cuestionó que para poder ubicarnos no solamente se necesita conocer el espacio, sinó también el tiempo, ante ello lo consideraron como una cuarta dimensión. De esta forma, a pesar de no tocar el tiempo, sabíamos donde estábamos posicionados.

El mapa de dimensiones, igual que uno de constelaciones o geográfico, sirve para ubicarnos y conocer la posición de otras líneas de tiempo. Una vez identificada, solo quedaba colocar esta pulsera en tu otro yo.

Chronos te reconocería a través de tú DNA e instalaría tus datos.

- Suena un poco... Bueno ya sabes.

- ¿Ciencia ficción? Lo sé, nadie creía en el poder de Chronos ni la facilidad con la que se hacía. Si lo vemos desde un punto digital, sería cómo hacer un "copiar y pegar". Pero tiene sus limitantes.

- ¿Cómo cuáles?

- Si la persona no conocía o recordaba al menos un 75% del evento que deseaba cambiar, era imposible ser llevado a su línea deseada. Mucha gente murió en valde, pues jamás llegó a su línea del tiempo. Por otro lado algunas llegaban pero sus recuerdos no estaban del todo con ellos, olvidaban cosas, su cerebro sufría una especie de saturación ocasionando transtornos cognitivos y problemas en la zona prefrontal del cerebro. En pocas palabras podían sufrir desde demencia hasta esquizofrenia.

Otros llegaban a su nueva vida pero no recordaba como lo habían hecho así que acababan por cometer los mismos errores. Y finalmente la más común de todas, el tiempo les ganaba y la situación se repetía.

- ¿Por eso no puedo volver a aquel día de noviembre?

- Si, tu memoria no recuerda más del 37% de aquel día. Es imposible llevarte sin que sufras alguna de esas consecuencias. Por eso Chronos está muy limitado.

- ¿Es porqué solo puedes ir a fechas relativamente cercanas?

- No necesariamente deben ser cercanas, pero debieron dejarte alguna marca muy profunda en ti. Lo suficientemente para que con solo ver, oler, escuchar, tocar o saborear tu mente lo recuerde. Y los únicos eventos que ocasionan eso son traumas.

Una persona a pesar de que no quiera podrá recordar con la mínima señal cuando lo violaron, murió un ser amado, secuestraron, asaltaron por primera vez o vivió una mala experiencia. Lamentablemente tenemos la capacidad de recordar lo que no queremos recordar. Y con la llegada de Chronos todos aquellos traumas que te dejaron en tu vida podrían ser cambiados. Tenías la oportunidad de repetir.

- Se compadecian de ti. - Ale asintió a mi expresión mientras veía hacia la lápida de su padre. A pesar de ser su progenitor, no mostraba ninguna señal de dolor o sufrimiento, se podía decir que lo tomaba con la misma serenidad que ver el cielo.- Hay algo que no entiendo, si Chronos solo instala información debido al reconocimiento genético. ¿Como lo hizo contigo? Tú no existes en este mundo.

- Eso es obvio Yuuri. Yo sí existo en este mundo. Yuri tenía un hijo a tus espaldas.-

No necesitaba verme pasa saber que sus palabras me habían provocado un shock total, sentía que todo me daba vueltas hasta que escuché su risa. - jajajajaja es tan fácil engañarte. No seas tonto, Yuri no podía tener una amante, te amaba demasiado que fuiste su primer y único amor. Además mi mamá no está en Rusia, ella sigue soltera en Suiza estudiando Derecho.

- No dijiste que era patinadora.

- En donde yo nací lo era. Pero aquí no. Recuerda los universos paralelos. - suspiré aliviado de su pésima broma, ahora que entendía todo estaba decidido.

- Aleksëi, yo lo haré. Déjame regresar al pasado y volver a intentarlo. Déjame salvarlo.

- ¿Y sino lo logras? ¿Y si vuelve a cambiar el tiempo?

- No lo permitiré. Intentaré ganarle. - Soltó una risa ante mi actitud positiva y sin titubear. Ahora que entendía la situación, sabía que no existía ningún dios qué me estaba dando una segunda oportunidad. Al contrario, era pelear contra él para poder obtener lo que deseó.

- Entonces. - No note en que momento sacó un arma y antes de cualquier reclamo apuntó a mi cabeza.- Adiós Yuuri.

El recinto de los muertos fue perturbado por el eco de una bala.

Hola Ara aquí. Muchas pero muchas gracias por continuar leyendo este fic, les doy todo mi corazón por llamarles y continuar.

Perdón por olvidar subir capítulos. Generalmente ando más en wattpad y solo cuando uso la computadora recuerdo que debo publicar.

Lo siento pero no se preocupen ya vamos a la mitad de esta historia. Espero puedan seguir leyendo y no me odien por romper uno que otro corazón :p

Gracias y nos vemos después