Dulce Vicio

... "Si lees estas líneas, no recuerdes la mano que lo escribió, recuerda solo el verso, el lamento del compositor, el único sin lagrimas"...

Nigthwish

Capitulo XXI

DesiLuSióN

-Aquí esta su pedido, eh….Conde D su pedido…

-¿eh? Sí, lo lamento que desconsiderado de mi parte-

-esta bien, conde no tiene que excusarse, es compresible, usted debe tener muchas responsabilidades en las que pensar

-Agradezco su amabilidad señora Wong. Por cierto ¿como se encuentra su hija, la pequeña Ayano?

-bien, ella ha estado de mejor animo desde que Chris se volvió su amigo – contesto la mujer guiñándole el ojo al conde mientras daba a enfatizar la amistad cercana que tenia la pequeña con Cristopher

-me es grato saber eso, señora Wong por favor de le mis saludos a Ayano dígale que siempre es bienvenida en nuestra casa.

-esta bien, por cierto conde yo, hay algo que quisiera preguntarle desde hace un tiempo

-¿de que se trata?

-es sobre ese joven Detective americano, el señor Orcot la verdad estoy preocupada por ciertos rumores que rondan sobre usted y el

-¿rumores? ¿Podría ser mas clara?

-si, es decir se dice que ustedes, son mas de lo que aparentan

-¿mas de lo que aparentamos?

-así es, se comenta por estos sectores que ustedes son amantes y incluso hablan de que tienen un hijo, la verdad me preocupa que un rumor así siga difundiéndose dado que en el barrio chino hay muchos quienes valoramos su estatus como Conde sucesor y divinidad y es un desagrado que acusaciones como esas manche su honor.

-comprendo su inquietud, pero los asuntos entre el señor Orcot y yo solo pueden ser discutidos entre nosotros.

-me esta diciendo que entonces ustedes son

-le estoy diciendo que el señor Orcot es la persona mas cercana a mi y eso no cambiara

-si, lamento haber sonado un tanto dura con respecto al tema

-descuide, y con respecto al niño del que hablan, efectivamente es mi hijo, y le pediría por favor que no vuelva a preguntarme de estos aspectos.

-entiendo

-tengo que retírame a atender asuntos de la tienda, señora Wong, ah sido un gusto hablar con usted- dijo el joven kami haciendo una reverencia Cortez y retirándose

El conde siempre había sabido que las cosas no le serian sencillas desde que había aceptado estar con Leon, y mas aun después cuando supo que estaba esperando a Darien, ya que los humanos no estaban preparados para aceptar ese tipo de asuntos por que ni si quiera aun ellos mismos estaban listos para aceptarse entre ellos o para entender la diversidad de géneros dentro de su misma especie, entonces menos aun comprenderían una relación como la que tenia con Leon. Y D temía profundamente que su hijo Darien pasara por los problemas que el había tenido que vivir durante mucho tiempo, aunque D tenia la seguridad de que mientras Leon estuviera ahí, nada de eso podría suceder.

El conde se hallo repentinamente pensando en Leon mas de lo habitual, mientras caminaba de regreso a la Tienda, entonces, D se sonrió al pensar en lo sumamente enamorado que podía llegar a estar de aquel rubio ruidoso y malhumorado, pero sin duda eso era algo que no le diría al americano, no. Ese era un secreto que el se guardaría solo para el.

Lo que no era un secreto era la nueva noticia que tendría que darle a Leon, Darien había aprendido a dar sus primeros pasos solo y D no podía esperar para mostrarle al americano.


Estaba parado en una especie de huerta, todo a su alrededor parecía un campo de trigo dorado brillante a punto de madurar, la brisa corría haciendo bailar a las espigas, en el atardecer, el sol jugaba con los colores del cielo que ahora parecía enrojecido. Y a lo lejos se veían unas casas que indicaban el inicio del interior de la ciudad.

-Disculpa la tardanza!

Esa voz, Tan delicada pero tan familiar, el sabia que la conocía muy bien. Se giro para encarar a la persona responsable, pero por algún motivo no pudo distinguir su rostro.

Aunque si, pudo ver sus cabellos azabaches, largos delicados, que jugaban a danzar con el viento.

-no hay problema, sabes que te esperaría toda la tarde de cualquier forma- dijo el, sin estar seguro del por que le estaba diciendo eso

Y entonces sintió como un par de brazos se cruzaban por sobre su cuello y le abrazaban calidamente dedicándole un te quiero.

Y el apreció su corazón vibrar bajo el abrazo del otro mientras le respondía un – lo se-

Ese sentimiento, el nerviosismo, esa efecto de paz ajeno pero natural…

Hagamos una promesa- dijo con sus largos cabellos ébanos balanceándose- esperaras por mi, no importa cuanto tardemos, pero si no es ahora, mas adelante estaremos tal como en este momento para siempre-

-lo prometo, te juro que esperare hasta volver a encontrare contigo una y otra vez- dijo el con seguridad y convicción

-es una promesa, en esta vida o en la otra nos encontraremos-

-¡Howell, oye Howell!

-¿Detec-tive Orcot?

-Hey puedes decirme solo Leon, oye estabas dormido sabes, si estas agotado seria bueno que fueras a casa

-No, no es eso yo… solo estaba soñando despierto, por alguna razón últimamente eh soñado cosas muy extrañas

-¿cosas extrañas?

-si, como si hubiera vivido mucho tiempo atrás y hubiera echo una promesa, cosas así ya sabes

-¿Hmm, no es por nada pero quieres tomar una cerveza?

-si, creo que lo necesito- dijo Howell refregando una mano en su cabeza

-Ok vamos yo invito-

-por cierto Leon tu… ¿crees en la reencarnación?

Leon le quedo mirando un poco extrañado por la pregunta, aunque para el rubio la respuesta era obvia después de haber conocido a D eran pocas las cosas en las que el no podía creer.

-si, por que no, ¿no hay nada que me demuestre lo contrario verdad?' contesto el sonriendo- ahora vamos es mejor que despejes tu mente antes de seguir trabajando

En el ultimo tiempo la relación entre Leon y Vesca había mejorado, tanto así que en la oficina todos estaban mas que sorprendidos ya que ahora se les veía muy a menudo conversando amenamente.

Para Leon las cosas estaban aun un tanto enredadas, él poco a poco había conseguido ganarse la confianza de Howell y con ello había podido saber mas de los aspectos que le unían a papa D sin embargo, para Howell era como si no estuviera al tanto de muchos asuntos, como si esa parte importante de los problemas se le hubiera borrado de la cabeza por arte de magia, ya que a pesar de haber conocido a su mismo hijo y nieto, esto no había provocado absolutamente Ningún cambio en el hombre tan solo habían aumentado la intensidad de esos sueños en donde el se reunía con una persona de cabellos largos negros a quien no le podía ver el rostro.

Y por otra parte estaba el asunto de que Leon aun no había revelado a D nada al respecto aunque el bien sabia que tenía que hacerlo pronto, por que el kami no le perdonaría jamás que él le ocultara una cosa así, fue por eso que el detective se vio decidido a decirle esa misma noche lo que había descubierto.


Se había echo tarde para Vesca cuando salio del trabajo, el hombre había decidido ir al almacén de paso antes de llegar a su departamento, había entrado y eco las compras estaba saliendo cuando a lo lejos diviso una figura.

"Ese cabello"- se dijo para si, al ver la silueta delicada por la espalda

Howell pensó que estaba atrapado nuevamente en esos sueños tan perturbantes que tenia últimamente, por lo que no vacilo ante la idea de salir corriendo como loco tras esa persona, corrió y corrió sus piernas no daban mas pero el no desistiría tenia que saber de una vez de que se trataba todo, su corazón latía desembocando por su boca, -tengo que dejar de fumar- pensó entre medio mientras seguía su camino, y sus pulmones se esforzaban, cada vez estaba mas cerca y las ansias le comían, solo debía doblar una esquina mas y por fin por fin podría verle y…

No había nada

Howell abrió lo ojos con sorpresa, ni el mismo creía que estaba frente a un callejón sin salida, se restregó la vista, parpadeo un par de veces y camino sigiloso mientras palpaba una de las paredes de concreto del callejón

-no es posible- dijo con el alma en un hilo

-"¿me esperaras?"- escucho nuevamente retumbar en su cabeza esas palabras

-maldición…me estoy volviendo loco- se dijo arrugando el ceño- no podía creerlo había pasado todos esos 20 años tras un fantasma, tras ese hombre asiático loco que una vez conoció y le deslumbro por completo, y ahora ya no había nada, ni siquiera una pista que le hiciera sentir que no se estaba volviendo un desequilibrado

La impotencia le invadía, la frustración, la ira, el enojo de no ser comprendido, de haber gastado su vida en ello.

-¡madita sea! ¡Maldito seas D!!!!!- comenzó a gritar desgarrando su alma, pegándole a la pared mas cercana que tenia y entonces…

Un golpe en la cabeza le hizo caer de golpe, lo último que vieron sus ojos antes de nublarse fue aquella figura que le atormentaba incluso en los sueños… si el supo con seguridad que se trataba de la misma persona, por que al fin pudo recordar el rostro de aquel con quien se reunía en sus sueños.

-D…-susurro antes de caer inconciente

-ha sido mucho tiempo Howell, te acuerdas de mi?- dijo papa D mientras le veía con una sonrisa complaciente.

Había una vez un príncipe desilusionado de las personas

Su corazón había sido herido, marchitado, y traicionado,

Había tenido que huir de quienes se dijeron sus amigos

Y se había llenado de resentimientos

El príncipe había decidido secar su corazón, y apartarlo de si mismo

Pero un día conoció a un joven,

El era diferente del resto, y se lo demostró

El príncipe creyó que no todos tenían que ser de la misma manera

Decidió creer en el joven abrir su corazón

Y así ambos fueron felices

Felices hasta que el joven enfermó, por que el no era inmortal como el príncipe.

La muerte vino entonces a buscarle

Y fue ahí que esta se conmovió por el dolor del príncipe

La muerte le dijo que se lo llevaría pero que en unos años mas

Renacería para volver a amarle.

El príncipe dijo que esperaría

Y le esperaría

Y así fue, un día después de mucho tiempo

Era principio de otoño

El príncipe se encontró nuevamente con el joven

Pero este no le reconoció

Lamentablemente el corazón del príncipe no pudo soportar aquello y se trizo otra ves

Pero por completo

Por que el príncipe había guardado un secreto durante mucho tiempo

El había concebido un pequeño bebe de aquel joven

Y le había estado esperando, esperando,

Hasta que de nuevo su corazón se congelo…

Se envolvió de sangre y venganza

Y se volvió del odio todo su inmenso amor…


-¡Estoy en casa!-

-¡Hermano!

-¡¿Hey campeón como estas?!- dijo Leon saludando a Chris mientras le entregaba unas bolsas- estas son para ti, es lo que me habías pedido recuerdas?-

-¡Woow! Las cosas para jugar baseball! Gracias se las mostrare a Tet Chan y a pon chan!!!

-Ja ja esta bien, solo procura que D no las vea ya sabes que no le gustan esos juegos

-¡si!

-¿por cierto donde esta D?

-esta cambiando a Darien

-Bien- dijo el rubio mientras dejaba en la mesa un paquete de chocolates suizos de una nueva tienda que se había establecido en los alrededores y se dirigía al interior de la tienda a buscar a D.

Y efectivamente ahí se encontró con el conde quien ya había cambiado a Darien y ahora jugaba con el pequeño pacíficamente.

Leon se quedo quieto observándoles, le agradaba ver el comportamiento natural de D con su hijo y entonces se dio cuenta, de lo que Darien estaba haciendo, el pequeño estaba dando pasos firmes solo, el detective no pudo ocultar su emoción por lo que se adentro al lugar, y en ese instante al ser visto por Darien el pequeño salio a su encuentro gritando ¡papi Lon!, el rubio lo tomo de inmediato y lo abrazo mientras lo besaba, verdaderamente la sensación de ser padre, era indescriptible y nueva en cada descubrimiento por fin había podido comprender por completo la razón por la que su madre había dado su vida por la de Chris sin dudarlo siquiera un momento.

-te iba a mostrar la sorpresa pero veo que ya lo has visto tu mismo- dijo D con tono suave mientras se acercaba al rubio

-lo siento, no pude aguantar la emoción- contesto Leon sosteniendo a Darien

-bien, ¿tienes hambre? te eh preparado sukiyaki (plato de comida japonesa con carne y verduras)

-si, no, es decir D, hay algo de lo que quiero que hablemos

-muy bien podremos hacerlo después de que comas- dijo el conde felizmente

-escucha D tenemos que hablar ahora- rebatió con semblante serio Leon sosteniendo a D por el brazo

-esta bien, dejare a Darien con Chris y Tet Chan- contesto el asiático tomando al pequeño para volver seguidamente donde estaba Leon

-¿y de quieres hablar?- pregunto D arqueando una ceja con los brazos cruzados

Leon examino la situación, sabia que tenia que decirle la verdad a D, aunque aquello le trajera mas problemas y aunque con eso dañara mas a su pareja, pero tenia que hacerlo de lo contrario estaría traicionándole y D jamás le perdonaría algo así, por eso el americano tomo aire antes de decirle:

-es acerca de tu padre-

El conde le miro un poco confundido, ¿que era lo que Leon tendría que decirle sobre de su padre?, D sentía la tensión en sus músculos aumentar poco a poco, por que en ese momento supo intuitivamente que el asunto del que leon le quería hablar era mas complejo de lo que el se había imaginado, por ello con un poco de recelo D se decidió a preguntar

-¿Le has… visto te ha hecho algo?

-no es eso D, no hablo de él, si no de tu otro padre

Esas ultimas palabras le llegaron como una fría aguja en la cien, ¿su otro padre?, desde cuando Leon se estaba volviendo loco…

-mi otro… pa-dre- repitió con tono bajo e inestable

-D por favor siéntate, esto es muy delicado- dijo el americano acercándose al conde mientras este daba un par de pasos atrás rechazándole

-que es lo que quieres decir a que te refieres con eso de mi otro padre- exigió D de forma amenazadora

-estoy diciendo que tu padre kami no es tu único padre, estoy diciendo que tu al igual que Darien también tienes un padre humano

- yo…soy hijo de un humano…- redundó el conde tratando de procesar y digerir las palabras, y entonces se sintió ligeramente mareado le costaba mantenerse en pie por lo que perdió el equilibrio siendo alcanzado por Leon.

-¿estas bien? – dijo el rubio sosteniéndole de la cintura y sentándolo en el borde de la cama mientras se inclinaba frente a el

-¿Pero de donde has sacado todo esto?

-yo, escuche por casualidad a Tet chan y a pon chan discutiendo la razón por la que tu padre no le hizo nada a Darien la vez anterior fue por que Tet chan le amenazo con revelar su secreto.

-No, no puede ser cierto-

-Mírame D- dijo Leon obligándole a verle directo a los ojos- todo esto es cierto, la razón por la que tu abuelo te cuido desde pequeño es esa

-mi abuelo. Acaso el también lo sabe- pregunto D sin querer saber la respuesta obvia que el ya esperaba

-si-

Leon vio entonces como los ojos de D perdían vida extinguiéndose y como sus manos comenzaban a temblar de a poco sin que el pudiera controlarlo, el conde dejo su cabeza descansar en una de sus manos sus cabellos lacios se mezclaron entre sus dedos finos y el silencio que sobrevino en la habitación se torno angustiante.

D sentía que le punzaba el pecho, su cabeza le daba vuelta con muchas ideas y no podía pensar con claridad, lo único que rondaba en su mente azotada era

"Todos sabían menos el"

Pero ¿por que ocultarle algo tan delicado tanto tiempo?, ¿por que traicionarle de esa forma?, ¿por que? cuando el había seguido las ordenes siempre con suma obediencia y su único fallo había sido escoger a Leon y concebir a Darien de lo cual el nunca se arrepentiría pero por que entonces también todos le habían juzgado de alguna manera por tener un bebé de un humano ¡con que moral! su padre le había querido a arrebatar a su hijo si el mismo había cometido el mismo error con el…

Es insoportable cuando necesitas llorar y las lágrimas no brotan

Y D se sentía así, no sabia como reaccionar, si reír como un idiota o gritar hasta desgarrar su garganta.

No, el se había quedado en la misma posición mudo, quieto como una muñeca sin vida, y esa escena le partía el alma a Leon.

El rubio intento acercarse a D levanto una de sus manos para tocarle pero en ese momento recibió los rasguños de D quien le veía con aquel rostro y sonrisa impávida que solía tener antes cuando no dejaba que nadie viera través del, cuando se sentía solo en el mundo, cuando no era mas que una muñeca rota.

-¡no me toques!- le dijo

-que demonios- dijo Leon al verle con ese rostro, el rubio sabia que D usaba esa mascara para ocultar sus sentimientos

-lo siento Leon, no quise hacer eso- dijo D repentinamente levantándose ante la mirada atónita del rubio

-¿que vas a hacer?-pregunto sorprendido Leon

-voy a ver a los niños y a calentar tu comida- contesto gentilmente con la misma sonrisa

El rubio vio como D se alejaba en dirección a la cocina, entonces el americano al salir del cuarto se dio cuenta de la presencia de pon chan quien le veía con tez muy preocupada

-¿ponchan?

-¿le has dicho verdad?

-si, pero el…, ¡Diablos! no se que le pasa, no ha gritado, ni siquiera ah llorado solo se levanto y …

-Es normal Leon, el conde se siente herido y por su mismo orgullo no se va a permitir expresar su dolor, el siempre hacia esto, antes se escondía bajo esa cara de muñeca de porcelana feliz…hasta que llegaste tu

-¡mierda!, es que no puedo dejar que siga así las cosas ya no son como antes

-¿y tu estúpido humano realmente lo amas tanto como dices?

-¿Tetchan?-dijo pon chan al ver al totezu interrumpir la conversación

-¡que pregunta es esa cabra endemoniada por supuesto que lo amo!

-¿entonces que estas esperando?

-¿que?

-tu eres el único que puede hacer que el saque a la luz sus verdaderos sentimientos, es hora de que demuestres la razón por la que te escogió a ti

¡Crash!

Leon sintió un estruendo seguido de una quebradera de cosas, los animales de la tienda se agitaron violentamente y comenzaron a gritar Tet chan, pon chan y Leon se miraron y decidieron dirigirse hasta la cocina donde provenía el tronar, una vez llegaron ahí hallaron a D recogiendo el desorden, se le habían quebrado algunas tazas y platos.

-D estas…-

-esta todo bien Leon querido, no pasa absolutamente nada, - contesto el conde con semblante tranquilo

Entonces ambos sintieron el llanto de Darien, lo que os hizo dirigirse de inmediato al salón central donde D lo cogió en brazos para calmarlo, lamentablemente el pequeño era demasiado perceptivo con las emociones fuertes que emanaba D por lo que termino por estallar en un llanto aun mayor, D le vio desconcertado pero no se inmuto al menos eso intento hacer, cuando Leon se lo arrebato de los brazos para calmarlo.

El pequeño cedió casi de inmediato en los brazos de su padre humano quien comenzó a pasearlo hasta hacerlo dormir.

-parece que Darien no quería que le tomara- comento D cuando Leon volvió de la habitación donde había dejado a Darien durmiendo

-D…yo quiero-

-hay que tomar el té, tengo unas infusiones que me dio la señora Wong que aun no pruebo y…

-¡ya basta!-grito Leon

-¿Leon?

-¡Para ya! Es suficiente D. – Dijo Leon firmemente tomando a D por las muñecas y sacudiéndole un poco para que reaccionase. Lamentablemente D estaba entrando al borde del colapso, y eso era algo que Leon venia esperando hacia tiempo, ya que según la experiencia del detective, nadie podía tolerar semejante estrés sin estallar de alguna manera . Leon vio a los ojos de D, y no hallo respuesta, entonces sin mayor preámbulo , acerco mas a su amante al que sin mayor cuestionamiento tomo en brazos. Leon busco con la mirada a Tet Chan quien estaba en el lugar y había presenciado todo, el totetzu le vio dándole su aprobación, ya que sabia que el único que podía hacer que D sacara todos sus problemas a fuera era el americano, su enemigo natural como él le llamaba en ocasiones.

-preocúpate de los niños Tetzu, y pase lo que pase no entres a la habitación -

Después de decir eso Orcot llevo a D quien le rasguñaba y golpeaba hasta su alcoba, el americano entro y dejo al asiático en su cama para después cerrar la puerta con llave, voltear y mirarle, mientras se cruzaba de brazos.

-muy bien D, ya puedes soltarlo

- no, no se de que estas hablando - contesto el asiático sin mirar a Leon, mientras arrugaba un poco nervioso la tela de cheogasam que estaba en su regazo

-OH! si, si lo sabes, mírame a los ojos- insistió el rubio acercándose y levantándole la barbilla con una de sus manos- puedes mentirle al resto, pero no a mí-

D le miro fijo, y no sabia que decir, y menos que hacer. Leon le estaba dando la oportunidad de descargar toda esa mezcla extraña de sentimientos que poco a poco se habían ido instalado en él, para trastornarlo, por que D aún no había sabido superar el temor a la furia de su padre, ya que el era consciente de que siendo el mas joven de los de su especie, era también uno de los mas débiles y ello le espantaba, por que ahora el no estaba solo, ahora el tenía una familia y ni si quiera sabia si iba a ser capaz de defenderla. Mas aun ahora que sabia la verdadera razón de su existencia.

Cólera, pena, angustia, ira, incertidumbre, ansiedad

Era un tifón, una borrasca imparable en su entrañas, por que aunque el era un experto en el arte de las caretas, no había conseguido engañar al americano, por que Leon le conocía bien, desmedidamente bien.

Entonces sintió como el huracán venia de nuevo a el y esta vez era irreprimible, quería gritar, reír, llorar, en una danza cíclica e infinita.

Tanto así que ya estaba haciéndolo cuando se dio cuenta.

Lamentos…

No se podía describir de otra manera, el conde lloraba pero a gritos. Chillidos, de esos que solo provienen de la congoja de un alma angustiada.

Y Leon como único testigo de aquel espectáculo no dudo en volver a acercarse. En un inicio recibió los golpes y cortes ocasionados por los rasguños de D, pero eso no lo detuvo, no le importaba, el rubio siguió aproximándose hasta que logro envolver la delicada figura entre sus brazos. D luchaba por liberarse, por seguir magullando y lanzando todo lo que se le cruzaba en el camino, hasta que Leon ejerció su fuerza en él sujetando sus brazos y robándole un beso. D no dudo en apretar los dientes impidiendo el acceso, estaba fuera de sus cavilaciones, no reaccionaba ni entendía lo que acontecía a su alrededor, para él todo era inexistente. Hasta que finalmente sus fuerzas cedieron, se dejo vencer ante la caricia y callo casi desfallecido en los brazos de Leon.

-intenta descansar necesitas hacerlo- dijo Leon sonriéndole mientras le recostaba en la cama

-odio….

-¿que?-

-odio a todos los humanos-dijo D mientras las lagrimas brotaban de sus ojos sin parar

-no, eso no es verdad cariño y lo sabes, tu amas a Darien, a Chris, a tus fuking mascotas extrañas y incluso me amas a mi- dijo Leon acariciando sus cabellos y secando las lagrimas

D sonrío de forma sincera mientras se dejaba inducir por el sueño estaba muy cansado para seguir protestando por que después de todo Leon había logrado sacar casi todo su dolor a flote y eso era algo que D le agradecía por que él solo no era capaz de hacerlo, sin embargo el resentimiento con su padre había crecido y tal extremo, que de no ser por lo débil que se sentía su cuerpo ya hubiera salido a exigirle cuentas, pero ahora era hora de descansar. Entonces el oriental hizo un esfuerzo para sentarse en la cama mientras Leon no le perdía de vista sentado a su costado y entonces D le abrazo, escondiendo su cabeza en su hombro acurrucándose como si fuera un gatito pequeño que busca protección:

-Hey que pasa?-pregunto Leon asombrado

-te amo Leon, lo siento –cuchicheó mientras lo abrazaba mas fuerte

-no D, el que tiene que disculparse no eres tu- dijo Leon mientras le sostenía y le acariciaba.


Al día siguiente D había vuelto a la normalidad, Leon no podía decir lo mismo había resultado bastante arañado y golpeado producto de la pelea anterior por lo que prefirió quedarse en casa además para aprovechar de ver el comportamiento de D.

-adonde vas?- pregunto Leon viendo que el conde se había alistado

-iré buscar unos insumos que la señora Wong me tendrá para hoy- dijo D

-de acuerdo cuidare a los niños mientras

-muy bien Darien y Chris acaban de merendar

-ok ve tranquilo- dijo Leon despidiéndose de su amante cuando este se devolvió

-Ah Leon,- dijo D un tanto inseguro mientras se veía en ese par de ojos azules que tanto amaba

-¿si?

- no, no es nada

Leon le quedo viendo un poco extrañado, sin embargo pensó que se debía a lo ocurrido el día anterior por lo que prefirió no preocuparse.


-¿hermano has visto al conde?

-D salio hace una hora el fue a buscar insumos donde la señora Wong- contesto Leon

-pero, hermano el conde fue ayer a hacer eso

-¿que?

Leon supo al instante que algo no andaba bien y entonces de golpe recordó lo que D le había dicho la noche anterior

"te amo, lo siento"

-demonios D…-

Y repentinamente entendió todo el embrollo, D ya lo había decidido desde entonces, el conde de seguro había ido a buscar a su padre, para saldar cuentas y si no lo detenían a tiempo podría ocurrir algo terrible…

ConTinUaRA…

Hola se que eh tardado mas de lo que debía en la actualización, la verdad el capitulo estaba echo de antes, no se si saben pero soy chilena, como sabrán hubo un terremoto muy fuerte, dejo lugares totalmente destruidos, yo tuve que ir a la zona de catástrofe a buscar a mi familia y bien la situación fue bastante critica, lo bueno toda mi gente esta bien y no hay grandes daños mi lapton se salvo así que también los fic con ella hice las correcciones del fic espero que les guste el capitulo, de cualquier forma si tienen ideas o algo que quieran aportar como siempre les digo estoy dispuesta a escuchar gracias por leer ¡un abrazo a distancia gente nos vemos en el próximo capitulo!.