Hola lectores! Aquí les traigo un capitulo muy interesante que espero les guste. Espero sus comentarios para saber que opinan.

Responderé a algunos reviews que me dejaron.

daniel2610994: Jejeje si, Hadrian es alguien que controla muy bien su temperamento, pero cuando lo desata hay que temerle, sin duda Riddick tiene mucha información que le dará a Hadrian para hundir a Dumbeldore, y sin duda James tendrá muchas cosas por las cuales arrepentirse, pero como es alguien tan arrogante y estúpido, quizás solo se de cuenta al final. Y por otro lado, si, Daphne resulto traviesa, pero lamento decir que ninguna de las dos sera la primera, primero tiene que aprender, luego si ira por las principales.

Mar91: Gracias por comentar, espero disfrutes este cap.

lalo80: Gracias por tu comentario, y hablando de Ginny, sin duda encontrara la forma de llamar su atención.

EtheriasD: Si, casi adelanto la primera vez de los dos jejeje, y bueno Hadrian llamo la atención incluso de la misma Astoria, así que te darás una idea de por que, por ahora, te daré el primer momento MILF de la historia. Y hablando de Tonks, te aseguro que pronto interactura con ella ya que ella puede ser muy importante. Con Gabrielle interactuara mas en los siguientes años, y si exagero un poco, pero era por que tenia a un importante testigo para hacer caer a Dumbledore y no lo dejaría ir. Por ahora, disfruta este cap que esta genial.

Ana Luisa: Gracias por comentar, espero disfrutes la historia.


Disclaimer: Los personajes y el Mundo de Harry Potter pertenecen a la escritora J.K. Rowling, no busco animo de lucro. También contiene elementos de las series de Bleach y Naruto que tampoco me pertenecen.


- MMMMM - (Dialogo de personajes)

- MMMMM - (Personaje Pensando)

- MMMMM - (Dialogo de demonios)

- (MMMMM) - (Demonio Pensando)

- MMMMM - (Hechizos y Encantamientos)

- "MMMMM" - (Dialogo de Serpientes)

- MMMMM - (Dialogo de Vampiro)


Créditos: Agradecimiento a AirdaIII por permitirme inspirarme y sacar ideas de su historia. También a una antigua y gran inspiración como blackcirce y el apoyo siempre de mi hermano kurai-sho.


Advertencia: Este capitulo contiene escenas fuertes y escenas subidas de tono, se recomienda discreción y no quejarse, después de todo, les advertí.


Capítulo 20

Ritual de Magia de Sangre

(This Fire Burns)

Las vacaciones de navidad llegaron, Alucard y Hadrian emprendían otra vez el viaje a la India rumbo aquel templo que habían encontrado en ese verano para realizar el ritual que tanto quería hacer Hadrian para alcanzar su máximo nivel de la magia de sangre.

Hadrian había dejado bien custodiado a Riddick, estaba seguro que no escaparía, además no le convenía ya que él podría darle la libertad, así que Dobby se encargaría de darle alimentos y mantenerlo vigilado mientras él iba a la India.

Alucard le había dicho que ya tenía al dragón de bola de fuego chino listo para sacrificarse para usar su sangre para el ritual.

Antes de irse, le había escrito a Hermione, Daphne, Tracey y Luna que se iría de viaje y que cuando volviera quizás notarían el cambio por el que pasaría, ellas no supieron cómo responder a eso, pero algo les decía que él estaría bien y si decía que sería un buen cambio entonces le creerían.

Hadrian y Alucard llegaron al templo en la India y Hadrian vio como había un dragón de bola de fuego chino encadenado a unos cuantos metros de la piscina que estaba vacía alzó la vista y vio cómo se veía la brillante luna roja que cada vez se reflejaba en dentro del patio interno, Alucard le dijo a Hadrian que se preparará para el ritual, Hadrian se quitó la camisa, los zapatos y medias quedándose solo él pantalón, tenía su varita en mano mientras veía como Alucard de un solo tajo decapitaba al dragón la sangre voló por todos lados mientras esta comenzaba a regarse por el piso hasta llegar a la piscina y comenzar a llenarla, Hadrian comenzó a trazar unas runas antiguas de manera que rodearan la piscina, Alucard se puso frente a Hadrian al otro lado de la piscina mientras comenzaba a realizar un cántico haciendo que las runas del suelo brillaran mientras Hadrian entraba a la piscina hasta el fondo, la sangre le llegaba por la cintura y se preparó para el ritual.

Hadrian con su varita la agitó e hizo aparecer el huevo de dragón petrificado mientras lo metía en la sangre mientras recitaba un cántico en una lengua muy antigua, las runas volvieron a brillar, Hadrian alzó la mirada para ver a Alucard que vio que tenía una daga brillante de plata para rituales, el vampiro se cortó una de sus muñecas y dejo que la sangre cayera en la piscina mientras Hadrian usando su varita se preparaba para el otro "ingrediente" para el ritual, un sacrificio suyo, con su varita la uso para extirparse el mismo sus ojos verdes, sin importarle el dolor y como su sangre caía de sus cuencas vacías por sus mejillas, Hadrian arrojo los ojos a la sangre de la piscina mientras Hadrian tiraba su varita a la orilla y se dejaba hundir en la sangre se sumergió por completo sin dejarse ver cubriendo por completo su cuerpo.

Alucard realizó un cántico con fuerza mientras la luz de la luna roja reflejaba por completo la piscina de sangre y el vampiro comenzó el ritual.

- Ryūgishiki: Ketsueki Kontororu (Ritual del Dragón: Sangre Control) – Exclamó mientras las runas brillaron con gran intensidad mientras la sangre se agitaba con fuerza comenzando hacer un remolino en el centro donde Hadrian se había sumergido la sangre brillo roja intensa mientras la piscina de sangre estallo en un torbellino de sangre que se elevó a lo alto saliendo por el patio sin techo mientras dentro del torbellino de sangre se podía ver una figura humana y Alucard solo pudo sonreír perversamente mientras el torbellino estallo regándose la sangre por todos lados, veía como la figura estaba flotando con lo que parecía ser unas alas, unas alas de sangre.

Creo que el ritual salió mucho mejor de lo que esperabas, Hadrian – Dijo mientras veía los grandes cambios que había hecho en el chico, pero vio que sus ojos estaban curados, el chico abrió los ojos y Alucard se sorprendió enormemente al ver esos extraños ojos nuevos que ahora había obtenido Hadrian.

Los ojos de Hadrian tenían una coloración rojo sangre en todo el globo ocular, la pupila era por completo negra y el iris dentro era blanca, pero alargada de manera horizontal, Hadrian sonreía de manera macabra mientras su pelo se paraba en puntas mientras miraba con sus nuevos ojos otorgados por el ritual de magia de sangre.

– No cabe duda, después de todo, ahora tengo los ojos de la sangre control, los ojos del dragón de sangre – Dijo mientras comenzaba a reírse de manera maniática y desquiciada mientras Alucard por primera vez veía a Hadrian bajo una nueva luz de respeto, llegando incluso a temerle.

Mientras tanto, en Hogwarts, Albus Dumbledore se mostraba intranquilo mientras miraba con atención al sombrero seleccionador que estaba en su mesa.

No que el sombrero era interesante, la verdad era que el viejo estaba perdido en sus pensamientos, sus inquietudes, sería una mejor expresión.

Y como no estar inquieto cuando empezaba a notar las pérdidas que habían pasado en solo dos años. No entendía muy bien como pasaban las cosas y eso le molestaba.

Pero el mayor problema de todos era que, se encontraba sin nadie a quien culpar, quien convencer de que vea el bien mayor o a quien quitar del medio.

¿Hadrian Black?

Imposible, lo necesitaba, por mucho que el joven no parecía interesado en él para nada, también se demostró no solo tener un poder mágico increíble, sino que Albus sabía que cualquier ataque a su persona, terminaría en una guerra, o peor en su propia muerte.

¿Richard B. Riddick?

Ese maldito mercenario le estaba haciendo la vida imposible, cuando finalmente mando a Alastor a terminar con su miseria escapa. ¿Cómo se atrevía? Luego de lo que él hizo.

Quien fue él el que no lo denuncio al ministerio por sus delitos.

Quien fue el que lo invito al orden del Fénix.

Quien tuvo piedad de dejarlo vivo en Azkaban cuando pudo matarlo cuando quiso.

- Riddick - Gruño el viejo encontrando a alguien a quien culpar.

Cada cosa que paso en los últimos dos años fue un dolor en el culo. Una cosa tras otra debilitándolo políticamente en el ministerio, John Davis y Amelia Bones tras su cabeza. La posible ayuda de Riddick a su causa y como si fuera poco, los malditos Goblins investigándolo.

Era como si alguien desconocido lo esté atacando sin que lo note, y ahora con el misterioso personaje que salvo a Draco Malfoy, o peor aún él que lo ataco, el viejo no tenía duda que había nuevos posibles jugadores en el tablero, y alguien desconocido para todos.

No sé quién sea, pero debe estar cerca - Pensó él.

No había duda de eso, de alguna manera alguien se había encargado de frenar cada intento del Director para tener el poder de Wizengamot, ahora mismo tenía un poder para elegir profesores y mantenía a sus aliados cerca y protegidos. El hecho de que su instinto le decía que no debía pelear contra alguien desconocido solo preocupaba a Dumbledore.

Y finalmente Hadrian Black, el viejo no entendía para nada al muchacho. Supuestamente debió estar con sus tíos ya que eso fue lo que le dijeron los Potter que harían con él, no paso, debió necesitarlo, no paso, debió depender de él... No paso y jamás pasaría.

Porque Hadrian conocía el mundo de los magos, a tal nivel de no necesitar de su ayuda.

Porque no era Gryffindor, emocional, como su padre, alguien a quien podía manipular fácilmente.

Porque sospechaba de él.

¿Por qué lo hacía?

Si lo hacía, después de todo, se encargó de decirle eso en otras palabras la última vez que hablaron en privado.

- Pero, ¿Por qué? – Murmuró viejo.

Era como si al joven Black le hubieran apoyado entre las sombras.

Como si estuviese pendiente de todo gracias a un misterioso aliado.

- O quizás simple coincidencia - pensó el viejo.

El viejo giro hacia una hoja en su escritorio, ahí indicaba claramente que Remus Lupin seguirá siendo profesor de Hogwarts.

Uno más quien no le agradaba, Remus era un aliado de los Potter, pero también alguien al que no se podía confiar, no tenía duda de eso, discutieron en el pasado. Había intentado persuadir al Wizengamot de no ponerlo, era licántropo y uso eso como arma. Pero John y Amelia contratacaron. Demostró los títulos del Licántropo, y el mismo Dumbledore estaba sorprendido por sus trabajos en Europa y Estados Unidos.

El Wizengamot quedo encantado y el viejo supo que si seguía atacándolo con su licantropía, John o Amelia sin duda lo acusarían de racista, y perdería aún más puntos en Wizengamot.

El problema es que Remus era uno de los mejores amigos de James y uno de los confidentes de Lily, lo que significaba que posiblemente Hadrian le dé más importancia, y quizás lo pondría más en contra de él.

- Pero, ¿Cómo evitarlo? No puedo despedirlo, no con el apoyo del Wizengamot, no puedo hacer nada sin que pase algo aun peor que con lo de Flint, si quiero al menos restringir a Hadrian, necesito a los Potter, estoy seguro que harán lo que sea con tal de recuperar a su hijo - Pensó desesperado.

Mansión Black, Dublín.

Hadrian sonreía con astucia, después de haber hecho el ritual y ver sus resultados no pudo haber estado más feliz.

El ritual le había otorgado unos nuevos ojos que poco a poco descubría sus habilidades, sus nuevos ojos podían cambiar al verde esmeralda por el de los ojos del dragón de sangre, así como con los ojos de Quetza o los de Redhearth, pero estaba fascinando con sus habilidades, entre ellas las ilusiones, pero sobretodo leer la mente de las personas a su alrededor, cuando salió del templo vio que podía controlar la sangre como si fuera parte de él, podía controlar el hierro en ésta haciéndola un arma, si llegase a dominarla y solidificarla podría crear armas de sangre.

Pero lo más increíble fue que aumento su presencia y su aura haciéndolo alguien muy interesante y el resultado era a la mujer que estaba con él.

Narcissa gimió mientras sentía las manos ágiles, pero firmes del muchacho que recién se había encontrado no hacía unos dos días atrás que llego de su viaje a oriente. Ella gimió aún más mientras las manos de Hadrian se movía entre sus caderas y torso, ella por otro lado movía sus manos bajo la camisa negra de Hadrian que respiraba un poco más fuerte de lo normal, quizás por el nerviosismo o la excitación, era su primera vez después de todo. Narcissa gimió cuando Hadrian accidentalmente poso su mano en uno de sus senos, parecía que quería mover un poco su vestido para besar aún más su cuello, pero movió mal, ella no se quejó porque en realidad ella no sabía mucho del sexo o hacer el amor, en cualquier caso, pero se sintió emocionada. Aquella mano se movió y tomo la mejilla de Narcissa que se movió para encontrarse con unos ojos verdes esmeraldas intensos que estaban nublados por la excitación, había una gran cantidad de energía mágica en el aire, Hadrian no podía controlar su aura que estaba impregnando de un fuerte deseo de saciar su lujuria. Ella decidió cumplir con su deseo, por eso le beso con fuerza mientras su lengua se encontró con el del joven.

Merlín, se sentía tan viva.

Hadrian había llegado de su viaje y fue recibido por su padrino Sirius y su tío Regulus, al verlo se dieron cuenta que el chico había cambiado mucho, cualquier cosa que haya hecho le había dado un aura intimidante, si pensaban que Alucard era aterrador, Hadrian era peor, la presencia que generaba era de alguien que demostraba su poder y ser un Alfa, eso lo dejo claro el mismo Hadrian ya que ahora tenía instintos de macho dragón y que sus sentidos se habían potenciado, eso sorprendió e impacto a los dos hombres por qué no lo dijeron, lo pensaron.

Hadrian podía leer la mente de las personas a su alrededor sin el menor esfuerzo, no era legeremancia, era algo extraño, pero el chico obtuvo una forma de que las mentes de las personas estuvieran abiertas para él.

Hadrian les explicó que había realizado un ritual de magia de sangre que lo había hecho más poderoso y le había dado nuevas habilidades, no entro en detalles en cuanto al ritual, fue un día que mientras estaban reunidos hablando sobre los movimientos que realizaba Dumbledore y su tal Orden del Fénix, cuando por la chimenea aparecieron Narcissa junto a Draco, el chico al ver a Hadrian se le quedara viendo sorprendido y se le notaba asustado y Hadrian solo sonrió ladinamente al oír lo que pensaba el chico.

¿Cómo es posible? Se ve más intimidante que incluso Dumbledore – Pensó el chico, pero fue lo que pensó Narcissa lo que más le importó en ese momento ya que podía ver lo sonrojada que estaba.

Merlín, ese si es un hombre – Pensó mientras evitaba la mirada del chico, al parecer, Regulus y Sirius invitaron a Narcissa a cenar y Draco quería visitar a su tío Regulus, pero también quería que estaba haciendo o planeando Hadrian y miró fijamente al chico y solo le bastó decir lo siguiente para que el rubio no se metiera donde no debía.

– Esperó tengas claras tus lealtades, Draco, la protección que tu madre me pidió es muy frágil para que hagas algo estúpido – Dijo mientras el chico solo lo miro, tomaron asiento para tomar algo en lo que la cena estaba lista, Narcissa les ofreció te y galletas para antes de la cena, pero una fugaz mirada a los ojos del ojiverde basto, de pronto todo había cambiado y Narcissa estaba gimiendo como loca mientras el ojiverde sobre ella hundía su miembro en lo más profundo de ella sin compasión alguna haciéndola gemir con fuerza mientras un violento orgasmo la sacudía, parpadeo y de nuevo estaba en la sala aunque algo confundida por lo que se disculpó y se fue a la cocina mientras el ojiverde de sentidos mejorados percibía el sutil aroma de la excitación en ella – Adoro estos nuevos ojos jejeje - miro a sus acompañantes y con suavidad se trono los dedos mientras realizaba el encantamiento – Bakudō 5: Rotatsu Dorimu (Sueño del Loto) - separo sus manos y Sirius, Regulus y Draco jurarían haber visto una flor de loto abrirse en el aire justo antes de caer dormidos mientras el ojiverde se levantaba e iba por su presa.

Entro a la cocina donde Narcissa cortaba los vegetales suavemente, despacio el serio ojiverde se le fue acercando hasta que estuvo detrás de ella y suavemente la tomó de las caderas.

– Ha… Hadrian, ¿Qué haces? - Pregunto la sorprendida mujer mientras el ojiverde suavemente se le acercaba hasta el cuello oliendo su aroma.

– Lo siento, Narcissa, pero no dejo de preguntarme porque una mujer tan bella está sola – Dijo, suavemente el ojiverde se acercó a su oído y mordisqueo suavemente su lóbulo arrancando un dulce gemido de la mujer – Gimes muy hermoso, Narcissa – Dijo, la mujer trato de alejarse, pero las manos del ojiverde subieron por su vientre hasta que tomaron suavemente sus pechos que dicho sea de paso eran de un muy buen tamaño, sin duda, cualquier mujer los envidiaría - Esta ropa no te hace juego, Narcissa, con encantos así deberías presumirlos – Dijo, las manos del ojiverde apretaron suavemente mientras el rostro de la mujer se volvía aún más rojo, poco a poco las manos del ojiverde ascendían mientras sujetaba el cuello de la blusa jalando con fuerza mientras el sonido de la tela desgarrándose llega a los oídos de la mujer. El ojiverde la giro y viendo sus bellos pechos copa quizá d en ese sostén blanco la beso con fuerza repegando su miembro endurecido bajo la ropa contra ella - Uff, Narcissa, tus labios son…tan jugosos…. - Susurro con voz ronca Hadrian separándose de los labios de Narcissa para después volverlos a besar con más pasión, su lengua se encontraba con la de la mujer que gemía sin poderlo evitar, sus manos tocaban todo lo que podía, desde el pecho firme del joven como igual sus brazos y torso. Se sentía más excitada, es más, al mover un poco sus piernas gimió al darse cuenta que estaba comenzando a mojarse. Algo que jamás había sucedido e incluso en su noche de boda. Ella realmente quería sentir a Hadrian dentro de ella – Y pensar que tus primos y tu hijo están al otro lado de esa puerta – Dijo, los ojos de Narcissa se abrieron como platos cuando recordó a sus primos y Draco en la sala, pero el beso del ojiverde y sus manos poco a poco le nublaban la mente – Puedo hacer esa visión realidad Narcissa, solo dime si es lo que deseas, y no te apures que mis tíos y Draco están bien dormidos, quiero hacerte mía ¿qué dices? - la mujer fue besada de nuevo mientras sus labios se entreabrían suavemente dejando que la lengua del ojiverde rozara la suya en una íntima y húmeda caricia.

– S…sii hazme el amor, Hadrian – Dijo, las manos y caricias del ojiverde la convencieron y con gran facilidad el ojiverde la cargo mientras esta lo abrazaba con las piernas y subían las escaleras.

Entraron a la recamara a toda prisa mientras el ojiverde la arrojaba sobre la cama mientras le arrancaba la falda dejando el cuerpo de espaldas tendido sobre las suaves sabanas usando solo su ropa interior blanca.

- Eres muy bella, Narcissa – Dijo mientras se subía sobre ella sin dejarla de besar.

- Hadrian…uff, oh Merlín -Murmuro mientras volvía a besarlo. Ella solo había besado una sola vez en toda su vida, con el cretino de Malfoy, ella sonrió mientras besaba a Hadrian, ahora ella ya no portaba ese apellido que aprendió a odiar, pero besar en ese momento a Hadrian le era tan refrescante. Ella siguió con su caricia hasta que encontró la hebilla del cinturón del pelinegro y sonrió maliciosamente. Ella con su mano izquierda separo un poco a Hadrian y con un movimiento sensual de su otra mano, algo que no creía posible haber hecho, pero lo hacía y disfrutaba como con su mano lo movía encima de la carpa de campaña en los pantalones de Hadrian y ella se lamio los labios con gusto, era tan enorme.

- Oh, oh, señor Black, veo que esta emocionado ¿Qué debería de hacer?

- Slytherin como siempre ¿eh, señorita? – Dijo, Hadrian descubrió lo que quería hacer Narcissa, quería hacerlo excitarse aún más, pero jugar con él al mismo tiempo, bueno, él era Hadrian jodido Black, él no se dejaría ganar así. Él tomo la otra mano de Narcissa y con una sonrisa comenzó a lamerle los dedos, su nerviosismo paso a orgullo al sentir como la mujer tembló levemente ante su movimiento. Aprovechando ese momento el tomo la otra mano de Narcissa y lo llevo justamente encima de la cabeza de la mujer mientras daba besos por los brazos de la rubia y se acomodó más en la cama, con el tiempo el comenzó a besar el cuello de Narcissa con deleite y se sintió un poco más emocionando al escuchar los gemidos roncos de la rubia.

– Uff, ahí, eres un… uff, que pillo uff, ¡uff! ¡Hadrian! - Chillo de improvisto Narcissa al sentir un mordico de Hadrian en su cuello siendo seguido por una lamida lenta y sensual. El tomo el rostro de Narcissa y lo volvió a besar mientras quitaba su mano del brazo de la mujer y decidió que era mejor comenzar, ver su cuerpo escultural, sin ninguna clase de marca con un tono de blanco tan divino, con un brasier blancos dorados de encaje que retenían unos senos que gritaban a Hadrian que los tomara, le hizo pensar que valió la pena. Entonces la mente del joven Black se cerró y dejo salir toda su lujuria.

Él rápidamente poso sus manos en los senos de Narcissa que gimió ante el contacto, él movió sus manos con curiosidad y eso encendía más a Narcissa que puso sus manos en la cabeza de Hadrian y las paso entre su cabello negro haciéndole gruñir complacido. Hadrian se movió para besar a Narcissa mientras sus manos se movían entre tocar los senos de la mujer como tocar con casi dulzura su estómago sacando una risita de parte de Narcissa. Mientras Hadrian le besaba tanto en los labios y su cuello como le acariciaba con excitación sus senos aun cubiertos, Narcissa pensó que como era la primera vez del pelinegro y como ella solo tuvo una única vez, estaban haciéndolo muy suave. Y ella quería más emoción. Con una sonrisa decidió hacer algo más. Mientras Hadrian besaba y lamia su cuello, Narcissa con cuidado comenzó a quitarle el cinturón de su pantalón y no perdió tiempo en quitarlo y abrir su pantalón lo suficiente como para meter su mano y tomar su miembro con su mano. Hadrian se detuvo para sisear complacido.

- Narcissa, eres una chica mala –ronroneo al sentir la caricia suave de Narcissa sobre su miembro, era un simple contacto, pero se sentía tan bien. Narcissa se sintió aún más encendida ante la palabra de Hadrian. Hadrian viendo que ya estaban entrando en juego, decidió ir directamente al plato principal, él con rapidez metió su mano bajo el lado derecho del brasier de Narcissa y comenzó a amasarlo sacándole quejido y gemidos de Narcissa. Ella por otro lado estaba moviendo lentamente su mano en el pene de Hadrian que ya estaba temblando por las caricias.

- Tan grande Hadrian, eres tan enorme, uff, si, si, acaricia mis pechos - Decía Narcissa mientras aceleraba un poco más su masaje en el pene de Hadrian y este movió una de sus manos para acomodar su pantalón y dejar libre su polla ante los ojos de Narcissa, ella se acomodó un poco para verlo mejor y se lamio los labios ante lo que haría con tal falo, era muy grande, era de 11 pulgadas, era muy grueso, pero se recordó que Hadrian tenía apenas casi 14 años y sintió como de su coño salía más jugos ante el pensamiento de que será más grande y más grueso. Hadrian al ver la mirada hambrienta de la mujer se sintió orgullosamente macho, agradecía el aumento de poder ya que había adquirido una nueva apariencia en general como tal su cabello, altura, eso y aún más importante, su orgullo masculino, su pene. De verdad que agradecía su aumento de poder. Él sacudió su cabeza y siguió tocando el seno derecho de Narcissa, tomando con sus dedos el pezón moviéndolo de un lado para otro. Narcissa únicamente gemía como respuesta a eso.

- Si, los voy a acariciar ¡porque son míos! – Dijo, con una sonrisa que mostraba cuan lujurioso se sentía Hadrian se movió para quedar de rodillas encima de la cadera de Narcissa, ella confundida separo su mano del miembro de Hadrian que estaba erguido apuntado directamente a Narcissa, ella tuvo que morderse los labios para no dejar escapar un gemido ante tal vista, rayos, ese chico la ha hecho sentir como nunca antes se había sentido.

El ojiverde se despojó de su ropa lentamente mientras ella aun sobre la cama lo miraba con ansiedad, fue entonces que los ojos de la mujer se centraron en el miembro erecto.

– Es tan grande - balbuceo un poco sorprendida mientras el ojiverde tomaba asiento en la cama.

– Ven aquí, Narcissa, es hora de comer – Dijo, la mujer se sonrojo y aun así se acercó gateando al ojiverde y despacio bajo al miembro erecto, su lengua asomo de la boca lamiendo la cabeza suavemente mientras sus manos acariciaban los testículos de Hadrian.

- Mmm es muy delicioso, Hadrian – Dijo, de nuevo lo lamió, pero esta vez acerco sus labios en un suave beso que lo endurecía aún más.

– Y esta noche es todo tuyo, Narcissa – Dijo, la mujer abrió la boca y despacio trago el duro miembro del ojiverde despacio mientras chupaba con fuerza tragando poco a poco el miembro del ojverde.

– No desperdicies aahhh – Dijo, y el ojiverde empujo su pene en la garganta de Narcissa llenándola por completo mientras la sensación de ahogamiento la saturaba, el ojiverde la soltó y ella retrocedió un poco, pero fue ella misma la que volvió a devorarlo de aquella manera, pronto el pene del ojiverde se inflamo mientras un abundante caudal de semen caliente y espeso inundaba la boca y garganta de Narcissa que con algo de dificultad lo trago todo.

El ojiverde la alzo y arrojo sobre la cama mientras le arrancaba el sostén y se dejaba caer sobre sus pechos, con suavidad los acaricio mientras mamaba suavemente los pezones endurecidos arrancando gemidos de la garganta de la mujer que no paraba de lanzar gemidos gustosos, el par de pechos de un tamaño modesto con unos pezones medianos y una gran aureola dándole un aspecto erótico a opinión del pelinegro. El bajo la cabeza y tomo uno de los senos de Narcissa, supuestamente en tal estado de excitación Hadrian debía de atacar de nuevo, pero él en cambio miro a los ojos a Narcissa mientras sostenía con una de sus manos uno de las tetas de ella, él con el dedo pulgar e índice tomo el pezón y sonrió al escucharla gemir con fuerza.

- ¿Te gusta? ¿Te gusta ver a un chico menor que tu tomar así tu teta? ¿Te gusta, eh, chica mala? ¿Quieres eso? ¿Qué lo lama, que lo muerda, que lo bese, que lo haga mío? Dime Narcissa ¿de quién son estas tetas?

- S-so-n uff- ¡ahh!

- ¿Mmm? ¿Dijiste algo, Cissy? Es que estos lindos pezones me están llamando, son tan sabrosos, exquisitos, pero eres una niña mala ¿no quiere que haga mío estos pezones?

- Yo, eh- ¡ahh, oh! Ohm

- Vamos Narcissa, solo debes de decir: "estas tetas mías son de Hadrian Black" solo dilo y te hare sentir muy bien.

Él comenzó a besar, lamer y chupar las tetas de Narcissa lo cual la hacía gemir aún más y ante lo que hizo antes Hadrian de hacerle pedir, continúo hablando.

- ¡Si, chúpalos! ¡Chúpalos! ¡Me encanta como lo haces!

- ¡Pues te va a gustar más lo que voy a hacer! – Exclamó, y seguido de eso fue que Hadrian con únicamente los labios tomo el pezón de Narcissa y lo estiro un poco, ligeramente y eso hizo que la mujer arqueara la espalda, pero ahí no termino, Hadrian tomo con su otra mano el otro seno y lo apretó ligeramente, lo suficiente como para no dañarle y lo giro con delicadeza, pero como respiraba Narcissa supo que estaba haciendo bien. Hadrian no sabía que su magia misma y la de Narcissa se estaba comunicando e inconscientemente el centro mágico de la mujer rubia pasaba el instinto a Hadrian para hacerle saber donde debía de tocar. El necesita ayuda, él era Hadrian jodido Black, pero no era un dios del sexo. No aún. El siguió con su tarea de hacer gemir más y más a Narcissa solo lamiendo y succionando sus senos, pero entonces gimió fuertemente al sentir como su polla fue tomada por Narcissa de nuevo que uso sus dos manos para poder acariciar tanto su verga como sus testículos con avidez.

- ¡Eres tan bueno! ¡Jamás me he sentido así! ¡Y tu pene, oh, tan grande! ¡Te hare llegar de nuevo! - Exclamo perdida levemente de la excitación, pero aun así en eso ella posee su orgullo Slytherin, ella haría igual sentir de maravilla a Hadrian. Ella envolvió con sus dedos alrededor del pene de Hadrian y con maestría que ella no sabía tener comenzó a pajearlo sacándole un gemido y un temblor en Hadrian, ella sonrió maliciosa, pero apretó los labios porque por casi se le sale un gemido cuando Hadrian apretó un poco fuerte uno de sus pezones.

– Son sabrosos, Narcissa – Dijo, el ojiverde dijo justo antes de saltar al otro repitiendo el proceso sin dejar de amasar el pecho recién dejado, los dejo brillantes y ensalivados mientras descendía hasta la entrepierna de Narcissa, sus blancas pantaletas estaba por completo humedecida y eso lo hacía sonreír bastante, la retiro suavemente mientras el poco vello lleno de los fluidos se asomaba entre las piernas de la mujer, se dejó caer sobre ella sin decir nada y lamió con pasión adentrando su lengua en su tibia vagina mientras las manos de Narcissa arañaban las sabanas y su espalda se arqueaba, el ojiverde se separó dejando la entrada entreabierta mientras se colocaba sobre ella – Eres mía, Narcissa y siempre serás mía - el ojiverde se dejó ir con fuerza abriéndola de golpe mientras ella gemía con fuerza víctima de un orgasmo inesperado que le nublaba la mente, el ojiverde ya estaba entrando en ella de nuevo con fuerza hasta llegar al cuello de su matriz, el ojiverde empezó a moverse con fuerza mientras el placer la cegaba su mente se doblaba, el miembro de Hadrian empujo con fuerza y abrió su útero adentrándose en el de golpe hasta el fondo del mismo mientras un orgasmo nuevo azotaba la mente de Narcissa quien gemía con fuerza y fuera de control – Aahhh eres mía verdad aahh dilo anda aahhh – Dijo, el ojiverde se movía con fuerza mientras Narcissa gemía sin parar mientras su orgasmo se alargaba más y más partiendo su mente y sometiéndola al ojiverde.

– Sii aahh lo soy, soy tuya, no pares, no pares Hadrian más dame más – Dijo, el ojiverde la beso de nuevo empujando con mucha más fuerza mientras su miembro de nuevo se hinchaba y derramaba una abundante descarga de semen caliente en el vientre de la mujer – Me preñara Hadrian va a preñarme, voy a darle un hijo - pensaba Narcissa sumida en su placer mientras el ojiverde la inundaba con su semen. El ojiverde permaneció dentro de ella, un par de minutos antes de retroceder y dejar salir algo de su semen de su entraba entreabierta mientras la giraba suavemente dejando su trasero expuesto.

– Ahora tomare tu sexy trasero, Narcissa – Dijo, el ojiverde empujo suavemente mientras ella se alzaba gimiendo de dolor mientras su orificio posterior cedía ante el invasor ojiverde inefrenable y poderoso.

– E…espera duele, Hadrian aahhh – Dijo, el ojiverde tomo sus pechos y suavemente los acaricio mientras empujaba más y más dentro de ella que mantenía sus ojos cerrados del dolor, el ojiverde se detuvo cuando estuvo todo dentro de ella y al abrir sus ojos se aterro, ahora mismo estaban en la sala con sus primos e hijo dormidos justo frente a ellos.

– Hadrian, ¿Qué haces? – Pregunto asustada mientras el ojiverde la depositaba en cuatro frente a ellos, su rostro avergonzado y aterrado solo divertía al ojiverde.

– No te apures, grita y gime todo lo que quieras que ellos no despertaran, Narcissa – Dijo, el ojete verde la sujeto firmemente de las caderas y comenzó a hundirse en su trasero suavemente, de adentro a afuera repitiendo el movimiento suavemente mientras ella luchaba por reprimir los gemidos de placer, pero al final fue inútil.

- Aaaahhh mas Hadrian mas dame más - Gemía gustosa y entregada al ojiverde que ahora empujaba fuera de control.

– Diles Narcissa aahhh diles lo que eres… diles lo que eres aaahh – Dijo, el ojiverde la empujo con mucha más fuerza mientras sus gemidos retumbaban amenazando con despertar a su familia cuando finalmente cedió.

– Soy tuya, Hadrian, soy tu puta, Hadrian – Dijo, y el ojiverde se clavó hasta el fondo dejando salir una abundante descarga que le arranco un poderoso orgasmo mientras se desplomaba sobre la mesita de centro.

Al volver a abrir los ojos estaba de nuevo sobre la cama mientras el ojiverde le daba la vuelta con su miembro aun duro.

– No fue una ilusión si es lo que piensas, pero ya que aceptaste lo que eres mejor seguir en donde estés más cómoda, mi bella Narcissa – Dijo, el ojiverde volvió a la carga mientras la sometida mujer gemía gustosa recibiéndolo con piernas abiertas, el resto de la noche lo único que pudo hacer la mujer fue gemir mientras el ojiverde la poseía una y otra vez casi hasta el amanecer cuando fue el momento de regresar a Hogwarts.

Y era aquí donde alguien estaba pensando planes. Dumbledore estaba en su despacho sentado delante de su escritorio apoyando su cabeza con una mano mientras reflexionaba sobre los acontecimientos del último semestre.

Hadrian había sido, de lejos, el mayor enigma al que jamás se había enfrentado hasta la fecha, ni siquiera Voldemort se acercaba al dolor de cabeza que el ojiverde le estaba provocando en este momento.

Durante los últimos 4 años, vio cómo su influencia le fue arrebatada de las manos sin poder hacer nada. Todo esto habría podido ser evitado si hubiera intervenido en cuanto noto las desapariciones y los arrestos que acompañaban a los alumnos puristas de Slytherin. Pero claro, tenía las manos atadas, si hubiera intervenido, los puristas habrían podido sospechar no solo de él, sino también de Severus. Por lo que tuvo que esperar en silencio y con gran pesar a que la tormenta pasara rezando para que no hubiera demasiadas víctimas, en cuantos más quedaran, más información tendría en cuanto Voldemort hiciera su aparición. Por mucho que no le gustara al anciano, sacrificios debían hacerse por el bien mayor y tampoco es como si fueran a morir, además, esos mismos agresores siempre podían ser traídos al lado de la luz con un poco de esfuerzo. Estaba convencido.

Por desgracia para él, resultó tener razón en algo, estaba ocurriendo un cambió de poder dentro de los Slytherin, pero no entre los puristas e hijos de mortifagos, sino entre ese grupo de gente y el propio Hadrian Black, y eso que el chico no pertenecía a esa casa, pero tenía el apoyo de muchos de esa casa. No sospecho en ningún momento que algo así podría pasar, quizá si se hubiera mantenido en contacto más estrecho con la familia, quizá hubiera podido evitar que el ojiverde recorriera este oscuro camino. Pero no lo hizo y ahora tenía que pagar con las consecuencias.

Cuando descubrió hace 2 años que era un mago de sangre, pero eran sus logros los que le habían hecho ganar respeto e influencia en el bando neutral y del bando de la luz, incluso unos pocos que pertenecieron al bando oscuro, pero no lo apoyaban públicamente. Las suposiciones de Dumbledore se convirtieron en conclusiones en cuanto veía como los Black habían estado ganando un gran peso político desde las sombras.

Desde aquel día que descubrió lo que podía hacer Hadrian, las cosas habían ido de mal en peor, no solo había comprobado que Hadrian y los Black eran los que manejaban las cosas en las sombras y que tenían información privilegiada y que no tenía problemas en usarla para destruirle si hacia algo en su contra. Desde que su mayor secreto había sido descubierto había pensado en moverlo de su prisión para así volver a tener la ventaja y poder maniobrar a través de él. Todo fue en vano, en cuanto el anciano lo guardó en su nueva prisión, alguien le envió una carta felicitándole por encontrar un nuevo hogar para su 'perra'. Quedo claro para Dumbledore que no podía esconder a Gellert sin que lo supieran por lo que desistió.

En 2 años, Hadrian había conseguido lo imposible, unir a las 4 casas de Hogwarts y dejar atrás los prejuicios de todos. Claro, no era perfecto y aun había alumnos y padres que se aferraban a sus prejuicios y odio mezquino, pero eran una minoría y eran muy mal vistos por el resto del alumnado. Los prejuicios con los nacidos muggles también seguían ahí, pero estaban desapareciendo poco a poco, solo los alumnos más tradicionales y orgullosos por ser sangre-pura se agarraban a sus ideales como sanguijuelas. Dumbledore estaba realmente molesto por eso, el ojiverde había conseguido algo que llevaba años intentando y tenía su orgullo herido por ello. Ahora, con Frank Longbottom curado también y siendo Hadrian el autor de este milagro, a pesar de que era un secreto, su popularidad e influencia estaban por las nubes. El chico se veía cada vez más poderoso e incontrolable.

Aun así, no se rindió, Hadrian tenía una cantidad incalculable de recursos tanto políticos como materiales si los rumores que había oído tenían parte de verdad. Necesitaba al chico de su lado, aunque fuera por la fuerza no solo para sacar alguna ventaja sino también para tenerlo controlado. Hadrian era un parsel y también un mago de sangre, estaba claro para Dumbledore que había alguna relación inherente con ese tema, pero no sabía cuál.

Hadrian le había dado un montón de problemas. Años de preparación, de planificación para la guerra que, en el fondo, sabía que se avecinaba y todo para nada. Los planes arruinados, sus recursos e influencia reducidos. ¿Es que no se daban cuenta de que lo necesitaban para guiarlos por el camino correcto? A este paso Hadrian iba a seguir el mismo camino que Voldemort y no necesitaba otro señor oscuro en sus manos, 2 ya eran más que suficientes para toda una vida.

Otro problema importante era Henry, Dumbledore no podía evitar suspirar con cansancio solo de pensar en el mocoso arrogante.

El anciano había conocido a los Potter a nivel personal desde hace mucho tiempo y pensó que la pareja sería capaz de criar al chico de manera correcta, quizá hubiera sido un poco arrogante debido a James, pero con Lily en la mezcla estaba seguro de que sería una buena persona… se equivocó.

Henry Potter era incluso más arrogante que su padre a su edad y Severus no perdía una sola oportunidad para recordárselo, estaba en baja forma, sus habilidades en la magia eran mediocres y era codicioso, además de extremadamente celoso. En resumen, era una decepción como héroe nacional.

Dumbledore suspiro de nuevo, no lograba comprenderlo, se suponía que era la persona que derrotaría de forma definitiva a Voldemort. El anciano sabía que no estaba muerto, solo derrotado, e iba a volver tarde o temprano. Pero, ¿Cómo podría Henry derrotarlo si ni siquiera era capaz de hacer los hechizos más básicos? ¿Acaso era irrelevante? Después de todo, una de las líneas de la profecía seguía bastante turbia.

Tendrá un poder que el señor oscuro no sabe.

Ara más de 15 años, Dumbledore escucho una profecía que involucraba a la persona que iba a derrotar a Voldemort y esa misma persona seria elegida por el propio señor oscuro.

Y el señor oscuro lo marcara como su igual.

Había demasiadas incógnitas, demasiadas variables y por ello era mejor tener todas las ventajas en cuando Voldemort volviera, pero hasta ahora todo había ido mal.

El anciano suspiro por tercera vez antes de ponerse recto sobre su silla. De momento, era mejor para él centrarse en la actualidad, debía encontrar el modo de poner a Hadrian bajo su ala. Con ello, su influencia, aliados y recursos estarán a su disposición.

Dumbledore sonrió.

- Creo que sé exactamente como conseguirlo.


Nota: Espero pronto poder subir las imágenes, no me las han pedido pero para mi es importante, así que estén atentos para que puedan verlas.

LeNashSkoll