¡Y ya estoy de regreso! De verdad gracias a todos los que pasan por aquí, por su tiempo y por sus palabras, cuando se deciden a dejarme un comentario, como en el o los capítulo(s) anterior(es) (Kyoga HK; gracias por las porras siempre; KohanaSaotome, gracias por las observaciones detalladas n_n; xandryx, me hiciste el día con tu comentario, espero que no te hayas quedado sólo en el capítulo 6, no pude responderte porque comentaste como invitada, pero en verdad agradezco infinitamente tus palabras; Andy Saturn, es necesario que maduren aunque sea a su paso lento; kikyo4, le diste al clavo con varias cosas; akarly, si, ambos piensan en su familia a futuro, ¡ya van en serio! ¡vaya!; netokastillo, no serían ellos sin su necedad)

En el capítulo anterior nuestros personajes no quedaron bien parados, se dijeron cosas que se habían guardado o que resaltaron en virtud del descubrimiento del secreto de Ryoga/p-chan, ahora¿qué pasará con ellos? Los invito a descubrirlo conmigo n_n

Obviamente no me pertenecen los personajes de Ranma ½, son propiedad de Rumiko Takahashi, yo solo los tomo prestados para esta historia sin fines de lucro, los demás son de mi creación. Para este capítulo me tomé la libertad de referirme a la letra de la canción "Nada es fácil ni difícil" que interpreta Chenoa, una cantante española, está claro que no me pertenece.

Capítulo 17. "¿El inicio del fin?"

Por eso en este cielo hay una nube

Y es todo lo que tengo

tira y afloja entre lo que se añora

y el fuego propio y la ceniza ajena

y el entusiasmo pobre y la condena

que no nos sirve ahora.

Mario Benedetti (Escritor uruguayo)

- Dices que la chica acompañante del descendiente de la dinastía Fa ¿es la que te ganó? – preguntó Cologne a su nieta, quien asintió con la cabeza. Shampoo le había contado a su bisabuela, muy a su pesar, el encuentro con la joven Zimmerman el día que había ido en busca de Akane

- La próxima vez no me ganará ¡te lo aseguro abuelita! – exclamó la joven de cabellos púrpuras al rememorar la técnica peculiar que la joven de cabellos negros había realizado, algo muy parecido a la que algún día la anciana, dirigente de las amazonas, le había enseñado.

- No te metas con ella –

- Pe… pero… ¡ella me hizo quedar en ridículo! -

- Entonces ¿por qué no le diste el beso de la muerte? – la joven se quedó callada – porque cometiste un error al ocupar esa técnica y lo sabes, te lo expliqué aquella vez, esa técnica de verdad es mortal, te lo advertí, sólo se debe utilizar si las circunstancias lo ameritan, si peligra tu vida realmente; escucha Shampoo, el compromiso con el ex – yerno se ha roto, debes recuperar tu honor con este torneo no con tonterías ¿entiendes? – la joven hizo una mueca y en su lengua aborigen le dio la razón a la anciana mujer para después salir de la habitación, no entendía porque su bisabuela se alteraba tanto con el asunto, la muchacha no comprendería los amargos recuerdos que la líder de las amazonas tenía al respecto.

Cologne cerró la puerta de su recámara con llave, se dirigió al armario al que nunca había dejado acercarse a nadie, ni a Shampoo, para sacar de él un pequeño jarrón, el jarrón de Osiris, el objeto que había ganado en el ritual Kagamiru por ganar, por sobrevivir, por eliminar a su igual del otro lado… el premio que le había brindado tantos centenares de vida… el recipiente que le recordaba a Karîm, su compañero de aventuras, su compañero que no regresó…

- Cologne ¿has pensado en que pedirás al obtener el jarrón? – preguntó un muchacho de sonrisa encantadora, alto, moreno, fornido, cabellos azabaches, nariz aguileña, pómulos anchos y grandes ojos de color cobrizo.

- No lo sé Karîm, la verdad no quisiera pensar en eso – comentó Cologne, con sus 22 años recién cumplidos, mientras ambos subían una escarpada montaña.

- sé que regresarás – dijo con firmeza el muchacho de procedencia árabe – y quiero que vivas mucho tiempo – alcanzaron la cima y vieron un destello de luz a pocos metros – creo que por fin encontramos la gema, primera parte de la misión lista-

- ¿cómo puedes tomar las cosas con tanta ligereza Karîm? Esto sólo significa el principio del fin – espetó de manera seria la muchacha - a mí no me hace gracia enfrentarme conmigo misma, no quiero esa responsabilidad, además quizás ni siquiera llegue al combate–

- pelearás y deberás recordar que no eres tú Cologne, es una versión de ti pero en otro espacio ¿entiendes? Deberás verla como tu enemigo porque sólo una sobrevivirá y más vale que seas tú – señaló el chico al tomarla de la mano para conducirla hacia el destello de luz – debes luchar y volver –

- tampoco quisiera pelear contra una versión tuya- declaró la joven de repente.

- no lo harás – la china se detuvo un momento y lo miró - ¿a qué te refieres?-

- originalmente yo no era tu compañero de misión, lo era Siba, mi esposa, pero yo tomé su lugar -

(N/A: Karîm es nombre de chico en árabe que significa noble y Siba, nombre de chica en árabe que significa amor y anhelo).

No sé que decir, no sé como hacer

Hoy tenemos la oportunidad

Amarnos otra vez ¿qué mal nos puede hacer?

Otra bola de papel caía encima de Keichi sin hacerlo chistar; desde muy temprano, Ranma intentaba, sin éxito alguno, escribir algo decente para su prometida ¡si que era idiota con el uso de las palabras! Pensó el joven, suspiró, tomó una hoja nueva y la observó con detenimiento, cuando Akane y él asistían juntos a Furinkan era mucho más sencillo, lo que mejor le funcionaba para acercarse a ella de manera discreta era una nota en clase; ahora era distinto, no estaba en un salón donde podía aventarle un pequeño papel.

Además no sabía como acercarse… tampoco tenía idea sobre qué decir; a pesar del historial de disculpas hacia su prometida respecto a sus metidas de pata, inclusive cosas que no había hecho a propósito, esta vez no sabía de que forma abordar las cosas con ella… nunca habría imaginado que Akane se tomara tan a mal lo de Ryoga, bueno, ahora que lo analizaba era lógico, esa chica tenía un gran corazón pero tampoco le gustaba que jugaran con ella, y seguramente es lo que había pensado de él, Ranma gritó ante este pensamiento, le desesperaba que Akane creyera cosas que no eran, enseguida se tapó la boca con sus manos, lo que menos necesitaba era que Keichi se despertara y empezara a darle sus "absurdas ideas" de reconciliación…

Se recostó sobre sus brazos cruzados y miró el techo, no solamente se trataba del tonto de p-chan, en realidad su prometida había tenido razón en al menos una cosa: él nunca había sido claro con ella, ni siquiera el día que se reconciliaron en Tokio... y por si fuera poco, él… o más bien, su estúpida boca no había logrado quedarse callada, le había echado en cara a Akane que ella tampoco era perfecta, aunque realmente ¿quién lo era? ¡Eran un par de tontos! Pero nadie les dijo que fuera tan complicado sostener una relación por propia convicción y no por acuerdo de sus padres, antes era sencillo echarle la culpa de sus problemas a ellos, también era más fácil asumir el arreglo de sus diferencias por el "compromiso obligado entre ambos", ahora era distinto, si quería que funcionara debía dejar de ser tan idiota y hacer bien las cosas pero ¿cómo?

"No estaba lista ¿de acuerdo? ¡no me sentía lista! y ¡tú lo negaste!" palabras que retumbaron en su cabeza en ese momento ¡eso era! Ninguno había estado listo pero… aquel primer beso en la Torre de Tokio… aquel almuerzo en la preparatoria Nori… aquella noche en la que apareció Kogane… aquella navidad juntos… debían ser señales de que… si… de repente se levantó con una sonrisa en los labios, tenía la seguridad de querer estar con Akane, eso no le generaba dudas, comunicárselo a su prometida era su problema…

Mientras tanto en el U-chan, Ukyo se ponía sus ropas de combate: unos pantalones negros y ceñidos que marcaban su figura y una blusa color verde agua, después se sujetó el cabello de una coleta y bajó, se sorprendió al encontrarse con Akari preparando el desayuno.

- buenos días – dijo la joven de mechones rosados.

- no era necesario que –

- oh no no, ustedes deben ir bien alimentados para la siguiente pelea-

- ¿qué quieres decir! ¿Qué lo que yo hago no alimenta al desorientado de tu prometido! – la chica de cabello verdoso hizo caso omiso, la joven castaña suspiró y se sentó en la barra.

– ayer él estaba preocupado por ti – escuchó decirle a la chica amante de los cerdos.

- ¿perdón?-

- al regresar de casa de Maki no se atrevió a salir pero sé que quería ir a buscarte, no lo hizo porque temía perderse, Ryoga se preocupó por ti, y eso que dejaste una nota – la joven Kuonji sintió un tono de reclamo en la última frase – oye, yo no le pedí que se preocupara, sé cuidarme sola –

- creo que eso es lo que le agrada de ti – comentó con tiento Akari.

- no digas ridiculeces –

- yo no soy como tú Ukyo- ¿qué le ocurría a esa chica con comentarios tan extraños en su conversación? Se preguntó la experta en okonomiyakis.

- ¿de qué hablas?-

- mi familia ha entrenado campeones para el sumo de cerdos por generaciones, no es una cosa sencilla, no es tener una mascota ni adiestrar un animal ¿entiendes? es prepararlos para el combate, por lo tanto uno debe ser conocedor al respecto… cuando era niña intentaron enseñarme las artes marciales en casa para seguir entrenándolos pero no fui capaz de aprender, no soy buena en eso como tú – la joven de ojos azules, dueña del Uchan, veía a Akari con desconcierto, parecía la misma chica gentil pero había algo distinto en ella - ¿y qué sucedió? – preguntó sin más Ukyo.

- Ryu era mi vecino, él entrenó a Katsunishiki desde que era un lechón, él prometió que me ayudaría a entrenar a cada uno de los cerdos que estuvieran a mi cuidado pero... lamentablemente se destruyó su dojo y salió de viaje, no lo había vuelto a ver desde entonces –

- parece que le importabas mucho a Ryu y él a ti – comentó Ukyo con suavidad, y con un vacío contenido en el vientre le preguntó –es eso… te sigue importando ¿no es cierto? – la joven Unryo sonrió de lado – Ryoga es mi prometido, él logró vencer a Katsunishiki, como mi abuelo ha decretado, es con quien me casaré, además que mejor hombre para mí que uno que se convierte en un cerdito adorable -

- eso no fue lo que te – pero el comentario de Ukyo quedó trunco ante la irrupción de Keichi, quien entró al establecimiento con una gran sonrisa - ¿me podrías hacer un favor personal Ukyo?- la chica quedó estática por unos momentos - ¿podrías hacer un okonomiyaki especial para Maki?- la joven castaña sonrió y asintió con la cabeza, Keichi, era de todos los muchachos que había conocido, el más honesto y abierto con sus sentimientos, era una lástima que la amiga de Akane no le hiciera caso…

Hazlo sin pensar, sin mirar atrás

Hoy tenemos la oportunidad

- ¡achu! –

- parece que alguien está hablando de ti Maki – declaró Akane vestida en un traje de combate color amarillo que hacía lucir sus torneadas piernas – seguro que es Keichi – la chica Zimmerman no pudo evitar sonrojarse y desviar la mirada – no digas bobadas, él es tan amigo mío como tuyo –

- pero yo no le gusto –

- es su problema – Maki cruzó los brazos y frunció el ceño - yo no he hecho nada especial que lo haga pensar en tonterías – la joven Tendo sonrió, le parecía bastante gracioso ver a Maki negando lo que todo mundo sabía ya, Keichi le gustaba y él estaba loco por ella, por un momento la sonrisa se le desdibujó y pensó "¿así sería como me verían a mí?" contuvo el aliento hasta que su amiga la sacó de sus pensamientos – hoy te veo de mejor humor Akane, me alegra eso-

- digamos que… me di cuenta de algunas cosas –

- ¿perdonarás a Saotome y a su amigo cerdo? – Akane suspiró pausadamente y respondió – no es tan sencillo pero… tuve un sueño revelador que… me hizo ver las cosas desde otra perspectiva-

- ¿en verdad? – preguntó interesada Maki, esperaba le dijera algo respecto a los ancianos que se comunicaban con los comisionados pero la respuesta de la chica de cabellos azules fue otra – iré por mi maleta, agradezco tu hospitalidad pero hoy regresaré a casa – se inclinó ante Maki y enseguida se fue al cuarto donde había dormido; la joven de cabellos negros sonrió con ternura, "no quiero que renuncies a todo lo que tienes Akane", pensó la chica de origen alemán al recordar lo escrito en uno de los textos que su abuelo le había dejado, el diario del otro Albert Zimmerman…

"Día 365:

Aún tengo esas extrañas pesadillas, han variado pero se parecen, ayer soñé que corría por un lugar desértico con la firme convicción de que debía encontrar algo pero no sabía qué. A veces aparecen dos viejos ancianos en mis sueños, me hablan de decisiones y de la vida, creo que yo mismo me reprendo por haber participado en la cruenta guerra, hice lo que pude, sé que no fue suficiente, un soldado siempre debe seguir órdenes pero un humano siempre debe elegir por sí mismo y yo lo hice tarde ¿será que estos sueños me están diciendo algo? ¿me espera algo más? ¿tengo un destino por cumplir? No lo sé, hoy es el último día de este año, quiero creer que el siguiente espera algo mejor de mí."

Si la suela de la recámara de Nabiki hubiera podido expresarse se habría quejado de las pequeñas caminatas de la castaña; sobre el buró había un gran ramo de orquídeas, enviadas por Kuno Tatewaki, parecía que de verdad el chico hablaba en serio, ¿cómo se le ocurría? Tomó de nuevo la pequeña tarjeta que acompañaba el arreglo floral y lo leyó por enésima vez "Querida tigresa de hielo" la joven rodó los ojos, Kuno de verdad era ocurrente, aunque no estaba del todo mal el pequeño apodo "eres como las orquídeas que te mandé: elegante, como ninguna; altiva, como era de esperarse; orgullosa y segura, como sólo tú sabes serlo; pero hay algo que tú tienes que las flores no: el misterio de tus ojos cobrizos, esos mismos que me han abierto, aunque no lo quieras, tu corazón, por favor Nabiki Tendo acepta el mío y escribamos juntos nuestra historia de amor" que cursi y ridículo sonaba todo aquello, que idiota era Kuno, pero era un idiota que la había hecho leer esa nota más de una vez…

- ¡le digo que no me toque! – exclamó enfurecida la joven Fa asestándole un gran golpe a Happossai.

- pero ¿por qué tratan tan mal a un viejito como yo?– lloriqueaba el anciano mientras Hitomi con fuerza lo sostenía contra el piso, de repente la presencia de alguien la hizo voltear: sobre el muro del jardín se encontraba Cologne – juar juar – reía la anciana - veo que la dinastía Fa ha mejorado su desempeño, nunca hubiera imaginado que alguien de tu familia pudiera contener a Happi de esa forma –

- ¿qué quiere señora? – espetó Keichi, quien llegaba al lugar, momento que aprovechó Happossai para zafarse del fuerte agarre de la joven Fa.

- tu hermana es mucho más fuerte – declaró Cologne con naturalidad, todos (a excepción de Nodoka y Kasumi, quienes estaban en la cocina) observaban atentos la escena.

- Hitomi Fa ¿no es cierto? – le preguntó a la joven de cabello cobrizo – la lechuza dorada, así es como te llaman – la chica sonrió de lado y se acercó a la anciana.

- ¿qué rayos sucede? – Preguntó Ranma al notar la tensión entre ambas chinas.

– no quiero nada con tu familia, vengo a buscar a una jovencita que responde al apellido Zimmerman – dijo en respuesta la anciana amazona.

- ¿y qué quieres con ella exactamente? – farfulló Keichi molesto, Hitomi alzó su brazo y le hizo un ademán a su hermano a fin de que se contuviera, después con serenidad habló – lamento informarle que a menos de que nos diga que quiere con esa chica no le diremos nada sobre ella- la vieja levantó su bastón y señaló a Ranma – ex – hijo en ley… ¿dónde puedo encontrar a Maki Zimmerman? Si no mal recuerdo Shampoo alguna vez le dio el beso de la muerte a tu prometida, lo dejé pasar pero por nuestras leyes yo puedo completar la tarea – el joven de trenza se sorprendió mas no se dejo amedrentar – no se atreva siquiera a acercarse a Akane – espetó el muchacho y de un salto quedó frente a la mujer de baja estatura.

- No es necesario muchacho – dijo una pequeña figura al lado de él, parecía… no… era… si… ¡esa anciana era la de sus sueños! Pero ¿cómo era posible? Y ¿por qué lo detendría?

- Cologne, creo que hemos sido claros contigo al respecto – refirió un hombre de baja estatura al lado de la líder amazona, Hitomi miró a ambas figuras, se parecían mucho a los que aparecían en sus sueños… ¿qué significaba eso? ¿y que tenía que ver Maki en el asunto? - ¡hermana! – la voz de Keichi la sacó de sus pensamientos - ¿qué tienes Hitomi?-

-no, no… nada – respondió la muchacha mientras Cologne, resignada, bajaba el bastón – de acuerdo, de acuerdo, no me entrometeré… pero tú… muchacho – dijo tajantemente al referirse a Keichi – ten cuidado con esa chiquilla Zimmerman… no es una mujer ordinaria – acto seguido saltó sobre los tejados y se alejó del lugar, los dos ancianos que habían rodeado a la mujer china y a Ranma, también habían desaparecido, todos parecían sorprendidos y se escuchaba un silencio sepulcral hasta que Happossai habló misteriosamente – más te vale que hagas caso muchacho – le dijo a Keichi.

- ¿usted que sabe de eso Maestro? – inquirió Soun

- si maestro, ¿de qué rayos hablaba la vieja momia? – preguntó Ranma al sostenerlo con su puño, el viejo se soltó y farfulló - ¡Ranma! ¡Tenme más respeto o no te diré nada! ¡recuerda que soy un maestro consagrado! – el joven castaño se acercó al chico de trenza – por favor deja que nos explique, Maki está en medio de esto… tú… harías lo mismo por Akane – el joven Saotome sintió el calor invadir su rostro, giró la cabeza hacia un lado, aventó al maestro, cruzó los brazos y declaró – bien, díganos que sabe – no solamente tenía curiosidad de saber porque la anciana buscaba a la amiga de Akane, sino que quería conocer la relación entre Maki y esos viejos, con los que había soñado reiteradas veces…

- con una condición – señaló con voz ronca el maestro, sonrió y sacó un pequeño juego color rosado de ropa interior de mujer - ¡ponte esto Ranma! –

- ¡aaaahhh! – vociferó el muchacho al aventarle una patada - ¡está usted loco! – Hitomi tomó al maestro del cuello y con autoridad espetó - ¡déjese de juegos y díganos quienes eran esos ancianos! ¡hágalo! – todos miraban incrédulos la actitud amenazante de la joven y aún más al ver al maestro Happossai rendirse, el anciano se tornó serio, se sentó con las piernas cruzadas y refirió – en uno de mis arduos entrenamientos al sur de Egipto, me encontré con un pequeño templo…

Happossai de joven veía extasiado una escultura de una mujer que tenía un rostro afligido, la sinuosidad de su cuerpo la hacía parecer una hermosa diosa, lo más sorprendente era la tenue tela que semi-cubria su cuerpo, parecía una especie de prenda aperlada, extrañamente relucía como si la mujer se hubiera estrenado ese pequeño vestido por la mañana, el joven japonés no dudó en tomar la prenda para hacerla parte de su colección pero un campo de energía lo aventó a metros de ahí, al levantarse se percató de una figura masculina a su lado, imponente y varonil, cubierto por una especie de tela mágica como el de la mujer, entonces un joven le habló – al parecer no eres de aquí ¿cierto? si intentas hacerle algo a Siba – indicó el joven hacia la escultura de la mujer – Karîm se molestará – refirió al señalar con su índice a la estatua masculina.

- yo sólo quería sentirme más cerca de ese primor – decía con voz melodiosa Happossai, no creo que le moleste a una Diosa que un chico como yo esté cerca de ella – el joven sonrió y negó con el dedo índice – no son dioses, son los antepasados de la pequeña aldea que está a unos kilómetros de aquí, cuenta la vieja leyenda que los seres humanos nutren la naturaleza tal como la naturaleza nutre al ser humano, ying y yang, equilibrio en el mundo es igual al equilibrio en el universo, se dice que los dioses crearon la Tierra pero son las almas humanas las que la hacen vivir… por eso cada cierto tiempo, al cumplirse los ciclos establecidos, son los seres humanos quienes deben enfrentar adversidades para mantener al planeta con vida, por lo tanto son llamadas las almas elegidas para cumplir con el destino de nuestro hogar… no se sabe cómo pero alguien erigió un pequeño templo a esta pareja como representación del infranqueable amor que existía entre ellos y como homenaje al sacrificio que hicieron para que…-

-… la humanidad siguiera con vida – finalizó el anciano happossai con aires de sabihondo.

- eso es sólo una leyenda – declaró Nabiki restándole importancia al asunto

"entonces ¿qué significa?" decía el letrero de Genma como panda.

- ¿qué tiene que ver Cologne y la amiga de Akane? – preguntó Soun.

- pues… - Happossai puso su dedo índice en la barbilla, inhaló profundamente y dijo - no tengo idea- haciendo caer a todos de bruces, Ranma y Hitomi estaban decididos a sacarle información más coherente al "anciano" pero una gentil voz no los dejó…

- ¡a desayunar! – exclamó Kasumi

- ¿pasa algo malo? – preguntó la Sra. Saotome al observar la cara contrariada de los presentes.

"Nada querida, lo que pasa es que tenemos mucha hambre" decía el letrero de Genma, todos se dirigieron al comedor ensimismados en sus propios pensamientos: Keichi, quien había regresado del restaurante de Ukyo con su okonomiyaki especial, se preguntaba que tenía que ver Maki con esa antigua historia que había escuchado; Hitomi, cavilaba sobre sus recientes sueños y sobre los motivos de la líder amazona en saber el paradero de Maki, ¿sería ella a la chica que veía en sus sueños? ¿qué sería lo que les esperaba? ¿por qué tenía la corazonada de que la leyenda contada por Happossai le indicaba algo importante?, y Ranma, al muchacho le llegó de repente un recuerdo lejano como un flashazo: Maki era la misma niña que él había ayudado cuando tenía 10 años ¡la niña del monte Tsukuba! Entonces… ¿a eso se refería la vieja momia al decir que no era ordinaria? ¿tendría relación alguna la técnica que le había enseñado a su prometida? ¡rayos! Todo parecía complicarse cada vez más – Hijo ¿pasa algo? – el joven Saotome movió la cabeza hacia los lados de forma negativa – pues entonces ¿Qué esperas? Debes alimentarte bien para tu próxima pelea junto a tu prometida- comentó Nodoka.

- eh… mamá –

- ¿si? –

- ¿podrías prestarme tu cámara fotográfica? -

Aun empezando desde el final

No todo pasa así sin más

Siempre hay un precio que pagar

Akane se situaba en el pequeño jardín de la casona, se aproximó a un columpio que colgaba bajo la fuerte rama de un roble, sacó del bolsillo derecho de su pantalón de mezclilla una pequeña caja y enseguida se sentó para columpiarse suavemente, abrió el paquete y vio los anillos que Kogane alguna vez les había dado… se puso uno en su dedo anular y contempló su mano sonriendo "Saotome, Akane Saotome" se sonrojó tan solo pensarlo pero se emocionó con la idea, eso pasaría, estaba segura de ello…

Se quitó el anillo y lo guardó en la caja para después asirse de ella. Lo primero que debían hacer era… ¿reanudar su relación? ¿alguna vez estuvo rota? O más bien ¿alguna vez no lo estuvo? Su relación se originó entre fracturas, cicatrices que iban separándolos y uniéndolos a la vez… tal vez… solamente debían comenzar de nueva cuenta, sacudió la cabeza ¡imposible! Aun si quisieran ya tenían una historia… entonces… ¿qué seguía?

Suspiró, detuvo el andar del columpio con sus pies, puso la cajita en un pequeño espacio al lado de sus piernas, recargó sus codos sobre sus rodillas y su cara sobre las palmas de sus manos y suspiró de nuevo recordando el sueño de la noche anterior…

Akane se encontraba en su antiguo salón de primer año en Furinkan, se encontraba vacío el lugar de Ranma ¡seguro se encontraba con una de sus otras prometidas! Pensó con furia antes de darse cuenta de su larga cabellera, con su mano derecha tocó suavemente algunos cabellos sueltos… pero… ¿cómo?... llegó uno de los profesores y todos se sentaron en su lugar, pasó lista y omitió el nombre de su prometido, por un momento Akane pensó en interceder por él pero los celos inminentes que sintió al imaginarse a Ranma con Shampoo la mantuvieron en su lugar…

En el descanso, Akane comía con sus amigas bajo la sombra de un árbol y no había rastro del joven de trenza… ¿dónde rayos se había metido? … vio acercarse a un cerdito negro con pañoleta ¡aja! ¡seguro peleaba con Ryoga! Lo miró de soslayo, aún seguía molesta con él… pero quizás sabría donde se encontraba su prometido, se disculpó con sus amigas y tomó al cerdito, alcanzó a escuchar a una de ellas "¿es tu mascota?" ella no respondió, no más, pero lo había sido… lo cubrió con una cortina que encontró en un pequeño ático y le vertió agua caliente… el joven Hibiki la veía con sorpresa – je je ho… hola… disculpa ¿cómo es que? verás… -

- Ryoga, después te disculparas mil veces – señaló la joven aún indignada, cruzó los brazos y giró su cabeza hacia un lado – necesito que me digas donde se metió Ranma, no ha llegado a cla…- pero el chico la interrumpió -¿tú conoces a Ranma? – la tomó de los manos y le imploró – por favor dime donde puedo encontrarlo – ella se soltó tajantemente – Ryoga, no es gracioso hacer que no me conoces –

- no te conozco – declaró sinceramente el chico, Akane salió corriendo directo a casa, algo estaba mal, sentía un vuelco inexplicable en el corazón, al estar frente al portón suspiró profundamente y pasó con naturalidad, se descalzó y vio a Kasumi quien soltó la cacerola que sujetaba – Akane ¿qué haces aquí? ¿pasó algo en la escuela? –

- ¿Has visto a Ranma? –

- ¿Ranma? ¿Quién es Ranma? – la muchacha de cabellos azulados subió a la recámara donde usualmente se hospedaba la familia Saotome pero se topó con – Nabiki –

- Rayos Akane ¿no se supone que deberías estar en la escuela? –

- Como tú –

- Claro que no, Akane ¿ya olvidaste mis horarios? Tú deberías estar en la Universidad en clase ¿no? – Akane se dio cuenta entonces que sus ropas habían cambiado, no traía ya el uniforme de Furinkan, llevaba una blusa color lila y un pantalón de mezclilla, su cuerpo no era el de una adolescente y su cabello lo tenía recogido de media coleta – Nabiki ¿sabes dónde está Ranma? –

- ¿Ranma? ¿Es un chico? –

- ¡Ranma! Un chico más alto, cabello negro trenzado, ojos azules, artista marcial… Ranma Saotome – declaró Akane con desesperación.

- Así que te has decidido por fin a salir del capullo, pues no sé donde se encuentre tu cita pero no creo que sea en nuestro departamento – Akane observó la habitación, sin duda no estaba en la casa Tendo… y despertó…

- ¿Estás bien Akane? – la joven Tendo sonrió y contestó – tienes un jardín muy bonito Maki –

- este fresno lo planté con mi abuelo al llegar aquí- dijo la joven de cabellos largos y negros al tocar un árbol de mediana altura - ¿todo bien Akane? –

- si – sonrió la chica al tomar la pequeña caja de anillos – es decir, si queremos que funcione debemos… intentarlo… ¿no es cierto? –

- ¿perdonaras a Saotome y a tu amigo? –

- sigo molesta y decepcionada pero…todos tenemos errores… no sé… no sé como lo lograremos pero creo que -esbozó una pequeña sonrisa y suspiró – creo que encontraremos la forma de seguir juntos – declaró con un rubor en las mejillas que enterneció a Maki, si fuera así de fácil para ella tomar esa decisión…

(N/A: el roble y el fresno son árboles "característicos" en la mitología alemana)

Déjalo atrás…

Porque empezar desde el final

Nos llevará a la verdad

Mediodía y el gran bongo anunciaba el inicio de la pelea entre Hitomi Fa y Shinnosuke, el joven podía olvidar detalles pero era un artista marcial excepcional, pensó la joven china cuando se acercó a él tratando de propinarle fuertes y contundentes golpes, mismos que el chico con agilidad esquivó.

- eres mucho mejor de lo que pensé – declaró la joven con la respiración agitada mientras el chico la volvía a atacar…

- ¿qué rayos te pasa Keichi? Te invité a estar aquí para que vieras a tu hermana no a mí – declaraba Maki molesta al ver, por enésima vez, una mirada misteriosa de parte del muchacho castaño.

- lo… lo siento es que… -

- ¿qué? – preguntaba exasperada la muchacha, temió incluso que supiera su secreto, que era de otro plano existencial, que no pertenecía aquí, que…

- es que… quería darte eso pero no sabía cómo hacerlo – enseguida le dio un pequeño paquete – en agradecimiento por permitirme estar aquí contigo – ambos se encontraban en la zona exclusiva de las gradas a donde Maki tenía acceso por ser "observadora" del torneo.

- yo… bueno… - tomó la caja y la observó con detenimiento, sentía su corazón acelerarse a medida que iba abriendo el paquete… encontró un okonomiyaki que decía "eres una chica excepcional" la joven sintió un nudo en la garganta, tenía ganas de abrazar y besar al muchacho pero se contuvo y haciéndose dura dijo de forma seca – gracias – Keichi no se sintió decepcionado en absoluto, sonrió y volvió su mirada al combate., tal vez no era un experto en artes marciales como Ranma, pero de esa forma "cercana" a Maki sentía que podía "protegerla".

Mousse se había registrado al torneo junto con Shampoo, por algunos yenes extras que cayeron directo al bolsillo de Nabiki, no le había avisado a la amazona hasta días antes de navidad, la joven estaba furiosa en ese entonces; ahora era su oportunidad de recobrar el honor ante el clan de las amazonas, sólo debía ganar y regresar a China con el trofeo en manos, su bisabuela le había dicho que quienes estaban detrás de la organización del mismo, tras Nabiki y Kuno, eran unas personas extremadamente importantes en el mundo y que el peso de ese trofeo la haría la inminente heredera de su lugar en el clan, era algo muy importante para ella.

- No tienes que repetírmelo Shampoo, lo sé, he visto pelear a Ryoga, he luchado junto a él contra Herb y también en China, conozco sus movimientos– decía irritado Mousse, tenía cara de fastidio ante la declaración repetida de Shampoo sobre la siguiente pelea contra Ryoga y Ukyo, Shampoo sintió un desazón con la actitud de Mousse… parecía ignorarla, y realmente no lo hacía, se comportaba de manera cordial con ella pero reservado, en extremo, y si ella se acercaba parecía incomodar al joven chino, incluso parecía ponerlo a la defensiva.

- Yo sólo digo que debemos ganar el torneo a como dé lugar, recuerda que está mi honor de por medio– contestó la joven de cabellos morados con autoridad.

- Tengo un as bajo la manga –

- no tus trucos baratos por favor –

- ¡que no son trucos baratos! Confía en mí esta vez – la joven amazona lo miró con suspicacia - ¿esta vez? ¿será que ya me recuerdas Mousse? –

- yo… yo no… no sé porque lo dije – explicó un poco confundido el chico - ¿sabes? Deberíamos mirar los demás combates – refirió el muchacho y se alejó apresurado. Shampoo lo observó, la verdad empezaba a cansarle la falta de memoria del joven cegatón pero no tenía más remedio, no estaba dispuesta a aceptar la ayuda de la dinastía Fa, eso sería rebajarse, además… comenzaba a conocer a Mousse de otra forma, era un tanto confuso: por un lado, extrañaba al chico acosador y empalagoso que le subía el ego a cada minuto, pero por otro lado, tratarlo como "amigo" le permitía conocer más naturalmente al muchacho, sin que él quisiera quedar bien, y… finalmente no era tan molesto después de todo… si no fuera por las reglas del clan quizás… sacudió la cabeza, las reglas eran las reglas… emitió un leve suspiro, ya no se sentía tan herida pero si perdida, las reglas del clan no sabían de corazones rotos ni de renuncias ¿cómo debía hacer frente a que Ranma nunca estaría con ella?

De repente vio pasar al muchacho en cuestión, esa expresión, Ukyo había tenido razón, esa expresión en su rostro sólo la tenía cuando parecía pensar en Akane, quizás Nabiki tenía razón… en la fiesta de noche buena… lo que ella le dijo quizás era verdad…

te lo dije pero no quisiste entender – refirió Nabiki con tono burlón –no niego que fue divertido lo de tus hermanas… pero creo que es tiempo de que los dejes en paz – la china la miró con recelo y molestia – no te metas conmigo o te arrepentirás-

- si claro, con eso que salen tan bien tus planes- la amazona se levantó y se puso en guardia – pero soy capaz de acabarte si me lo propongo – Nabiki sonrió de lado y comentó – escucha… sólo quiero que recapacites –

- ¿y desde cuando la mujer de hielo se preocupa por alguien? – la castaña por un momento quitó su sonrisa – mira si yo no te hubiera invitado a la boda ellos dos ya estarían casados –

- ¿sientes culpa por eso? Al menos obtuviste grandes ganancias ese día ¿no?-

- no te distraigas Shampoo… lo que quiero decir es que desde el primer momento Ranma eligió a mi hermana… te guste o no-

-…-

- Él intentó decírtelo… - la castaña sacó una pequeña grabadora y antes de oprimir el botón de reproducir sentenció - sus palabras fueron…

- Shampoo… escúchame en estos días si pierdes contra una mujer no la matas y si pierdes contra un hombre tampoco te casas, esas reglas ya no tienen valor… ¿ya entendiste Shampoo? Rayos parece que no entendió nada… ¡escucha con atención! ¡no quiero saber nada de ti! ¡entiéndelo!... además yo ya estoy comprometido…-

- ¿lo ves? – comentó Nabiki con sorna – mejor deberías enfocarte en el torneo, quizás te darías cuenta de otras cosas.

- ¿por qué me dices esto? –

- no quiero que eches a perder el evento con otro de tus planes ¿de acuerdo? – la joven amazona sonrió – ya decía yo que era extraño que tú preocuparte por Akane y Ranma, siempre tienes algo oculto ¿no es cierto?-

"Ya decía yo que era extraño que tú preocuparte por Akane y Ranma, siempre tienes algo oculto ¿no es cierto?" eran las palabras que Nabiki tenía en su mente en ese momento, no era la primera vez que alguien le había dicho lo fría que podía ser, incluso Akane lo había pensado o quizás aún lo pensaba… en aquella ocasión en la que Ranma por un corto período había sido su prometido, su propia hermana le comentó algo similar... (N/A: Cap 110 ánime)

- jajajaja no te pongas así Akane, yo no amo a Ranma, era sólo una broma, que boba eres-

- más vale que me digas la verdad, Nabiki yo sé que eres egoísta y muy fría pero con esas cosas no se deben jugar… son sentimientos y eso es muy delicado-

¡Ja! Su propia hermana pensaba eso de ella, pues así era y punto, egoísta y muy fría, si supiera Akane que su cita con Ranma, esa cita que el muchacho de trenza le había pedido a Nabiki para su tonta venganza, terminó disfrutándola su hermana y había sido gracias a ella ¿fría y egoísta eh? Quizás Nabiki había incitado a que las cosas se enredaran aquella vez, pero vamos, le había parecido divertido y oportuno tomar a Ranma como prometido: su guardarropa había quedado casi vacío por regresar las prendas a Akane, necesitaba comprarse ropa nueva y que mejor fuente de ingresos que el joven Saotome; con la renta del muchacho en diversos equipos y a sus autoproclamadas prometidas, sumado a la venta de fotos de Ranma como chica sacaría una gran cantidad de dinero, además era divertido jugar con los celos de su hermana, quizás, pensó en esa ocasión, con un poco de presión, esos dos por fin aceptarían lo que sentía el uno por el otro, era desesperante verlos avanzar sin aceptarlo, aunque… no podía negar que esos espacios le daban oportunidad de múltiples negocios…

Mientras caminaba al lado de Kasumi, Nabiki sonrió, debía reconocer que los días que fue la prometida Saotome sintió la "protección" brindada por el chico ante Ukyo, Kodachi y Shampoo (N/A: manga). Sintió envidia de Akane ¿Qué no podía ver su hermana lo mucho que el bobo se preocupaba por ella? Ranma se la pasaba recriminándole a Nabiki que debía salvarla pero jamás se había quejado por hacer lo mismo con Akane, y Akane no había sido capaz de verlo ¡si que era torpe! pensó Nabiki… ¡que boba era Akane al pensar que Nabiki estaba interesada en el chico Saotome! Claro, si lo acompañara un fajo de billetes en vez de sus habilidades en artes marciales, tal vez se lo pensaría pero… naahh… Ranma no le interesaba en absoluto, no era su tipo en definitiva, sin embargo, si ella hubiera estado un poco interesada en el chico, por la propia inseguridad y orgullo férreo de su hermana, habría sido la futura esposa Saotome en un santiamén… ¿y decían que era mala hermana? Le regresó a Akane su torpe prometido después de todo ¿no es así? Además, el joven le había dado la excusa perfecta para salir del embrollo al pedirle la cita.

Nabiki miró de soslayo a Ranma, parecía nervioso y ansioso, el chico estaba al frente de la comitiva Tendo; en la segunda fila Soun y Genma cuchicheaban entre sí, y en la tercera fila, tía Nodoka, Kasumi y ella seguían el paso con calma… entonces se amplió la sonrisa de la castaña, pudo observar a su hermana Akane con el traje que ella le había comprado, se veía bastante bien, por un momento dudó en que su hermana lo usara pero al parecer todas las hijas de Soun, incluyéndose, estaban madurando ¿o no? ¡ja! ¡Ahí estaban! Esas miradas entre Akane y Ranma, le parecía divertido que nadie se diera cuenta de esas miradas ¡si! Justo esas, las que veía en este momento: miradas discretas de uno hacia el otro en complicidad.

Nabiki entonces recordó la tonta venganza de Ranma, no pudo evitar reírse al recordar la intención de su "cuñado", de haber sabido que iba a gritar como loco que la amaba, ni siquiera se hubiera tomado la molestia de cancelar la reunión que tenía ese día por perseguirlo y "proteger" a Akane aunque… había valido la pena ¡cómo podría sacar dinero de la pequeña cinta que tenía guardada en su armario!, esa cinta de la cita de Ranma y Akane en el parque, la primera seguramente de esos chicos atolondrados, quizás podría ser el regalo de bodas para aquellos dos locos, el día que decidieran unirse.

Unirse… no pudo evitar mirar hacia donde sabía, se encontraba Kuno, ¿podría ser tan malo? ¡Que estupideces pensaba! ¡Ella no era así! ¡No lo era! – Nabiki ¿te pasa algo? – preguntó Kasumi al ver la cara de desconcierto de su hermana.

- No, nada- pero sin quererlo pensó en el día en que Kuno la había defendido ante Ryu Kumon, había sentido regocijo con ello, un placer distinto al de Ranma protegiéndola de las tres locas que siempre lo habían asediado, algo así parecido a la alegría de saberse cuidada… si… ya estaba perdiendo el toque…

- Hola – dijo Akane de forma tímida y sin mirar a nadie al rostro.

- Mira que bien te asienta ese traje, te ves maravillosa querida ¿no crees Ranma? – preguntó Nodoka haciendo sonrojar al muchacho tan sólo ver a Akane, Nabiki sonrió, sin duda… ese par siempre sería así… loco uno por el otro aunque lo negaran a primera vista…

Ryoga y Ukyo se encontraban dentro del gimnasio, previo a su pelea contra Shampoo y Mousse, daban las últimas patadas y golpes de práctica, parecían haberse coordinado bastante bien, la joven castaña se secó el sudor de la frente con su brazo y le sonrió al chico – es hora de hacerlos papilla –

- si ganamos iremos contra Ranma y Akane – dijo el joven un poco apesumbrado

- para ese entonces ya te hablará –

- ¿qué dices? –

- Akane no es una persona rencorosa, lo que debes hacer es ofrecerle una sincera disculpa… y eso implica ser totalmente honesto – el joven se sonrojó ante la idea de confesar su ingenuo amor hacia la chica de sus sueños… de repente alzó la mirada y se topó con las iris azules de la joven frente a él ¿por qué parecía tan fácil hablar con Ukyo? Ni siquiera con Akari se sentía así… Akari - ¿qué piensas Ryoga?-

– ¿por qué huiste?- la chica tragó saliva, no pensó que retomara el tema de su escape en estos momentos - no quería entrometerme… con tu secreto y Akane presente, era algo con lo que a ti te tocaba lidiar – el joven sonrió en respuesta.

- deja de pensar en Akane ¡Concéntrate! – demandó la especialista en okonomiyakis.

- pensaba en Akari – Ukyo sintió un pequeño hueco en el estómago – si claro – dijo la cocinera girando su cabeza hacia la izquierda – es lógico, es tu prometida –

- oh no, no pensaba en ella así… - nervioso puso su mano tras su nuca ¿cómo rayos se había atrevido a decir eso? Era su prometida – es decir, bueno –

- no tienes que darme explicaciones Ryoga – dijo burlona la chica tratando de aparentar ser dura – no me interesa lo que hagas, es tu vida – el joven se tornó serio y uno de los voluntarios del torneo se acercó para indicarles que era su hora de pelear…

No sé que decir, no sé como hacer

Hoy tenemos la oportunidad, amarnos otra vez

Que mal nos puede hacer

Mientras tanto en las gradas, Ranma y Akane, uno junto del otro no se atrevían a mirarse o hablarse, la presencia de la familia hacia mella en su relación, como siempre…

"Es hora del combate de Ryoga y Ukyo contra Shampoo y Mousse" se escuchó de uno de los megáfonos, los cuatro participantes entraron al ring y se inclinaron en forma de cortesía, enseguida se escuchó el bongo tocar, señal para Shampoo para atacar con sus chúi a la joven cocinera, Ukyo se defendía de cada ataque con su espátula de forma sorprendente… uno, dos, diez, quince, treinta puñetazos de Ryoga pero sólo unos cuantos llegaron al cuerpo de Mousse de forma certera, las fuerzas parecían estar en equilibrio…

- Ryoga está un poco lento ¿qué lo distraerá? – dijo Ranma en voz alta, con afán de romper el hielo con Akane, jugada que dio resultado.

- Shampoo está desesperada, que extraño en ella pero es algo que debería aprovechar Ukyo – señaló Akane mientras Ranma sonreía para sus adentros, al menos le había seguido la plática.

- ¿Eso es todo lo que tienes chica espátula? – preguntaba Shampoo jadeante – tú ser muy brusca, por eso Ranma no desearte, ni siquiera pareces chica - intentaba sacar de sus casillas a la cocinera para tener mayor ventaja.

- ja… al menos no me despreciaron por ¡resbalosa! ¡toma esto! – le aventó a la china una serie de pequeñas espátulas veloces, la joven amazona giró hacia atrás evadiendo los artefactos, excepto uno que logró cortar su rostro - ¿qué has hecho? No puedo permitir que atentes contra mi belleza – refirió la joven de cabellos morados al atacar a su oponente de vuelta, Shampoo vestía un sexy traje de combate color rosa que cubría sin recato su cuerpo, dejando entrever sus atributos.

- Nunca había visto así a Shampoo – declaró Ranma sin pensar y recibió un codazo de Akane - ¿ahora que dije?-

- Nunca la has visto así… claro… si hasta sin ropa la has visto… descarado… pervertido… - la joven frunció el ceño y Ranma se dio cuenta de cómo había sonado lo que había dicho, no sabía si reír ante la reacción de Akane o golpearse el rostro por lo estúpido que había sido…

- Creo que haber olvidado a Shampoo te ayudó a mejorar, no te distraes tan fácilmente – refirió Ryoga antes de dar un salto de altura para posicionarse a dar una patada al chico "pato", quien la evadió con dificultad.

- ¿de qué nos perdimos? – preguntó Hitomi al llegar en compañía de su hermano, Maki y Akari quienes se sentaron al lado de Akane y Ranma pero ninguno contestó, Maki carraspeó la garganta y Ranma la miró, si, definitivamente era esa niña del Monte Tsukuba.

– Akane – pronunció la joven Zimmerman.

- ¿si? –

- Shinnosuke preguntó por ti – dijo con sutileza la chica de origen alemán.

- es un chico bastante fuerte – refirió Hitomi provocando que Ranma bufara por lo bajo y apretara sus puños.

- si claro, si una chica pudo derrotarlo – soltó Ranma sin tiento haciendo referencia a la victoria de Hitomi sobre el joven olvidadizo – sólo falta que el idiota se acuerde que no pasó a las finales jajajaja – exclamó burlonamente el joven de trenza.

- ¡Ranma! ¿podrías dejar de molestar a Shinnosukke? –

- ¿y a ti que más te da si lo hago? -.

- es mi amigo –

- ¿estás ciega? –

- ¿qué dices? –

- ¡ese tipo quiere algo más contigo! –

- ¡pero yo no quiero! –

- ¡pues no haces nada por alejarlo! –

- ¿y por qué tendría que hacerlo? –

- ¡porque eres mi prometida! – los jóvenes ya se habían levantado de sus lugares y se veían con el entrecejo fruncido, enseguida en medio de ellos apareció un pequeño hombre "ninja" que los tomó de los brazos y de pequeños saltos fugaces los sacó de las gradas y del evento - ¡ustedes son muy escandalosos! ¡se quedan aquí hasta que termine el combate! – declaró el ninja antes de desaparecer, ambos chicos se cruzaron de brazos y se veían de soslayo hasta que Akane estalló en carcajadas.

- ¿te parece gracioso que nos hayan sacado? – Preguntó Ranma molesto, pero rápidamente se le bajaron los ánimos al ver a su prometida asentir con la cabeza con una gran sonrisa - ¿te das cuenta? – refirió Akane - Hace mucho que no nos sacaban de algún lugar juntos jajajaja ¡Extrañaba eso! – el joven de trenza enarcó una ceja e indagó con tiento - ¿Akane?-

- Ranma – señaló la joven con una sonrisa – somos un desastre ¿cierto? –

- ¿de qué hablas? –

- lo somos, en verdad lo somos pero… - suspiró y se acercó a él – yo… es decir… -

- de verdad lo lamento Akane –

- ¿eh? – el joven pasó una de sus manos tras su nuca y la otra la metió al bolsillo – yo… no quise decir todo lo que dije -

- Ranma – declaró con ternura la joven de cabellos azulados y se acercó aún más a él

- sé que… lo de Ryoga… mira yo… no hay excusa pero – la chica sonrió, le enternecía ver como Ranma siempre trataba de arreglarse con ella desde siempre.

- entiendo – refirió la joven – yo también cometí errores –

- no más que yo –

- tantos como tú – finalizó la joven al tomar suavemente la mano de Ranma que aún tenía en el bolsillo, al no sentirse correspondida por Ranma lo miró un poco desconcertada y con miedo ¿seguía molesto? – el día de la boda yo… debí – comentó Akane.

- perdón por haberlo negado – decretó el joven sin más – es decir, lo que dije en el Monte Fénix… yo… no debí negarlo… yo debí –

- yo no tuve que responder así ese día… yo debí – dijo Akane casi al mismo tiempo…

- ¡debí habértelo dicho! – dijeron al unísono y se sonrieron, se miraron por varios segundos profundamente, ninguno de ellos podía pronunciar las cosas claramente pero entendieron la disculpa mutua y los verdaderos sentimientos de cada uno…

- tenía miedo – reveló Akane

- yo también – contestó Ranma - pero ya no más – refirió suavemente el joven al sacar un cuadernillo que sacó de la pequeña mochila que tenía sujeta a la espalda – toma –

- ¿qué es esto? –

- ¿recuerdas aquél proyecto del profesor Mitsumoto? – la joven asintió con la cabeza: el orientador vocacional de Furinkan les había pedido al inicio del primer cuatrimestre un proyecto que duraría todo el año escolar, era un proyecto de vida, en un cuaderno debían integrar fotografías, textos o cualquier otro material que refiriera el pasado, presente y futuro del estudiante - si no te molesta, me gustaría que lo revisaras – señaló el chico con timidez, la joven se sorprendió pero empezó a hojear lo que tenía en manos… en la sección "pasado" había recortes de periódicos de lugares de Japón que desconocía, algunos otras escenas eran de China… seguramente Ranma se refería a sus entrenamientos de niño; en la sección "presente" había una fotografía del Instituto Furinkan, sonrió al observar aquella fotografía que Nabiki le sacó cuando lo golpeó con la katana de madera de Kuno (N/A: Capítulo 4 ánime), también observó aquella foto grupal del viaje a la "isla de las doncellas", una del dojo Tendo, del consultorio del Dr. Tofú, la fotografía responsable de que fuera secuestrada y llevada hacia China… fotografías familiares de las navidades pasadas, una fotografía de la preparatoria Nori, el club de artes marciales, la fotografía que ella le dio en la cartera que le regaló en navidad, entre otras… hojeó y llegó a la tercera sección "futuro" estaba el espacio en blanco, miró desconcertada a Ranma ¿qué quería decir con eso? – si no mal recuerdo, lo más importante del proyecto era cómo te veías en el futuro – el joven asintió y se acercó a ella, la tomó de los hombros y la miró directamente a los ojos – ese es el que quiero contigo –

- Ranma – pronunció con voz queda la muchacha.

- eres lo más importante en ese apartado – dijo con sinceridad el chico y enseguida sacó la cámara fotográfica que le pidiera a su madre por la mañana y se acercó a uno de los ninjas que vigilaba la entrada al podio, donde aún tenía lugar la contienda de sus amigos – disculpe ¿podría tomarnos una fotografía? – el ninja lo vio indeciso, pero una voz gentil, conocida por ambos dijo – yo se las tomaré – al ver a Kagome ambos jóvenes se sonrojaron, tímidamente el chico estiró su brazo para darle la cámara, la joven Higurashi sonrió mientras les hacía señas con los brazos para que se juntaran, ambos se miraron con reserva pero se sonrieron mutuamente y se pusieron uno al lado del otro, Ranma dudó un momento, respiró profundo y enseguida abrazó a Akane tiernamente, ella correspondió recargando su cabeza sobre el hombro del chico – listo – dijo Kagome con una sonrisa, se acercó a su amiga y se inclinó – perdóname Akane –

- no te preocupes Kagome, disculpa aceptada – dijo sonriente la chica, la joven Higurashi sonrió, le dio la cámara a Ranma y caminó hacia la entrada - ¿quieren estar a solas verdad? – preguntó pícara, ambos se sonrojaron y al unísono dijeron - ¡nos sacaron! – la joven Kagome sonrió y manoteó mientras se disponía a cruzar la entrada del lugar – lo que sea, aprovechen el tiempo – ambos jóvenes se miraron frente a frente, Ranma tomó la mano de Akane y ella la apretó con suavidad…

Hazlo sin pensar, sin mirar atrás

Hoy tenemos la oportunidad, y empezar desde el final

Desde el final

Empezar desde el final

- ¿qué te parece si vamos a comprar algo de comida? Debemos alimentarnos bien antes de enfrentar a los payasos de Mikado y Asuza – comentó Ranma con naturalidad, se sentía más que contento, tal vez aún no podía pronunciar claramente lo que sentía por Akane, no por miedo, no por pena, simplemente sentía que las palabras no alcanzaban a describir lo que realmente quería decirle, lo que realmente le dijo, que quería que estuviera a su lado, en su futuro, pese a todos los problemas que pudieran enfrentarse.

- Escucha Ranma – suspiró la chica – si queremos que esto funcione… es decir… no podemos dar por sentado siempre las cosas – comentó con timidez, no quería echar a perder el momento pero tampoco quería que las cosas fueran asumidas como siempre ocurría.

- somos un desastre… - soltó Ranma – pero lo importante es seguir así, es decir, no así, no quiero que siempre seamos un desastre – Akane emitió una risita, lo intentaba, Ranma lo intentaba y ella también lo haría – lo sé, pero es lo que mejor se nos da – respondió la joven.

- te quiero en mi futuro Akane, es lo único que tengo claro, las cosas las iremos resolviendo, siempre lo hacemos –

- sólo quizás… podríamos hablar un poco de ese futuro, me gustaría contarte que deseo estudiar y que me contaras de tus planes, no sé – la chica alzó los hombros – nuestros padres han dado por sentado que al finalizar la preparatoria nos haremos cargo del dojo y yo–

- tú quieres estudiar una carrera universitaria – interrumpió Ranma – nuestros padres exageran, ellos pueden hacerse cargo un tiempo más mientras… es decir… hasta que tú y yo realmente estemos juntos y lo… lo administremos – la chica asintió con la cabeza y caminaron unos minutos hasta que Akane se atrevió a hablar - tomé la oportunidad porque sabía que papá no podría costearme la Universidad y esto es casi un pase directo, además no soy tan hábil como Nabiki para ahorrar dinero – Ranma guardaba silencio escuchando las "explicaciones de Akane" sobre su cambio de escuela – hice los exámenes sin que nadie supiera, temía hacerme ilusiones y no entrar al programa… yo no sabía cómo abordarlo contigo –

- tampoco yo sabía como hablar contigo lo de Ryoga, sé que no es lo mismo y que estás en tu derecho de estar enfadada… yo sólo… quiero que sepas que espero que ese cerdo no se haya aprovechado de su condición porque soy capaz de aventarlo desde el Monte Fuji – la chica sonrió y se recargó en él tomando su brazo – no te preocupes, de él me encargo yo –

- ¿Akane? – Ranma la miró con duda, seguro no le iría bien a su amigo.

- tampoco pienso matarlo, no te angusties –

- ¡ja! ¿yo preocuparme por ese idiota? ni que fuéramos amigos o algo así – la joven sonrió y con reserva preguntó – Ranma ¿tú qué piensas hacer… al … ya sabes… terminar la escuela? – el joven tragó saliva, no podía decirle a Akane sus planes sobre ir a China, no ahora - ¿por qué no nos concentramos en el torneo y cuando ganemos hablamos sobre el futuro con más calma? –

- tienes razón, en este momento hay que concentrarnos en derrotar a Mikado y a Azusa, ¿algún plan en mente? –

- no dejar que ese tarado se te acerque – dijo sin pensar el chico – es decir, bueno – Akane sonrió – no dejaré que se acerque, no te preocupes –

- por cierto Akane… ¿qué sabes de Maki? –

- ¿eh? ¿por qué lo preguntas? – inquirió un poco confundida la chica.

- no, bueno… por el tonto de Keichi… es decir, Zimmerman no es un apellido común y… -

- ¿tú ayudando a Keichi? –

- puedo ser amable si me lo propongo ¿sabes? –

- lo sé – sonrió la joven y se detuvo, Ranma tampoco siguió caminando, en cambio volteó a verla y profirió con dulzura – Akane… en verdad hemos sido un desastre pero… quiero poner de mi parte –

- yo también – Ranma la tomó de la cintura y la acercó a él mientras la joven se le colgaba del cuello para plantarle un tierno y corto beso en los labios a su prometido – quiero estar contigo Ranma hoy… y siempre –

- yo también – y se abrazaron tiernamente, escena que conmovió a Kiyoshi-sama, quien los observaba en su esfera, tronó los dedos, desapareció la imagen y en cambio tenía frente a sí a – Cologne ¿no es cierto? –

- tú no eres kiyoshi-sama – respondió la bisabuela de Shampoo.

- no soy el que tú conociste, pero soy el que ahora es –

- ¿por qué me trajiste?-

- sabes que nadie puede intervenir en el ritual Kagamiru ¿cierto? – dijo en forma de reprimenda el dios del este, la anciana cruzó los brazos y contestó – pues esa chica Maki está interviniendo en sus narices –

- lo sé –

- ¿y no hará nada? –

- no es de mi competencia –

- quiere decir que… -

- quiero decir Cologne que si no es competencia de un Dios tampoco lo es de un humano… no intervengas más por favor, una vez lo hiciste y se te pasó pero no podemos ser tan condescendientes –

- ¿lo dices por el pequeño templo de Egipto? Karim dio su vida por su esposa Siba, merecían ser reconocidos por ello… además la vieja leyenda es muy vaga, nadie la entendería, sólo quería que en su aldea recordaran su memoria, era todo –

- No abuses de tu suerte Cologne – dicho esto la anciana amazona en un santiamén se encontraba de nuevo en el torneo, pudo vislumbrar a Akane y a Ranma tomados de la mano comiendo bocadillos y sonriéndose, de repente lo comprendió… ellos… eran ellos como Karim y Siba, uno de ellos sería el comisionado y el otro tomaría su lugar… al parecer Ranma nunca había estado destinado para Shampoo… ni tampoco para permanecer al lado de Akane…

o-o-o-o-o-o o-o-o-o-o-o o-o-o-o-o-o o-o-o-o-o-o o-o-o-o-o-o o-o-o-o-o-o

Uff ¿qué tal? ¿ya va agarrando forma esto o aún no? Espero que sí bueno, sólo unas cuantas acotaciones:

- Se va perfilando la misión de Akane o quizás será de Ranma, Hitomi también tiene que ver en este asunto, no la pierdan de vista… no es algo grato pero por eso existe Maki, como dijeron en algunos reviews, Maki podría hacer la diferencia ¿lo logrará?

- Personajes secundarios: Nabiki, me gustó que recordara la ocasión en que Ranma fue su prometido y su punto de vista de lo que pasó jajaja además de su "duda" de estar o no con Kuno; Ukyo y Akari, creo que es explotable el pasado de cada uno de los personajes, incluyendo los secundarios, y en este caso Akari tiene un pasado revelador ¡conocía a Ryu Kumon! Ahí había algo, no lo pierdan de vista; Ryoga, ¿confundido? ¿por qué será?.

- Ranma y Akane, disculpen si lo que querían era la declaración de "te amo" mutuo, perdónenme pero no creo que cedan tan fácilmente, lo importante, siempre he creído, es que ellos solos escriben esta historia, en verdad, y son más necios que nada pero ya saben que deben hablar, es algo que avanzaron porque antes sólo lo daban por sentado, digamos que ya empiezan a difuminar esa nubecita negra que confusa de la que hablaba Kohana :P un poco más claros entre ellos, un poco, no coman ansías.

- Una disculpa si querían ver más peleas pero no quise saturarlos de tantas escenas, el próximo capítulo si tendrá más de eso, ojalá no les decepcione. Si tienen dudas también pueden contactarme, aunque igual tardo un poco en contestar :( disculpen.

Espero recibir sus opiniones al respecto, ojalá tengan tiempo de hacerlo, un gusto leerlos como siempre, de verdad n_n

Finalmente, ¡por fin hice esos exámenes que me traían loca! Aún no tengo resultados uff estuvieron muy muy difíciles, ojalá los haya pasado u_u sino pues no pasa nada, otra experiencia más en la vida, ya les contaré :D

Ahora sí, hasta la próxima!