DISCLAIMER: Yuri on ice no me pertenece.
ADVERTENCIAS: OCC(?), Errores de ortografía, fluff, diabetes y mucha azucarrrr~
Al capitulo.
Respiro profundo y se recargo en sus codos para poder levantarse mientras que sentía algo húmedo caer de su frente. Miro hacia abajo notando la toalla mojada que antes estuvo enfriando su fiebre y la detallo tocándose ligeramente la cabeza.
La fiebre había bajado y ya no tenía migraña, sin embargo se sentía aturdido y sobretodo confundido.
¿Que había pasado? ¿No se supone que había despertado y lo primero que vio fue un miembro erecto en su rostro? Espera…¿Todo había sido su imaginación?
El sonrojo se esparció por todo su rostro mientras que apretaba las sabanas entre sus dedos demasiado sumergido como para notar la presencia que dormía a su lado, más concretamente, arrodillado en el suelo con la cabeza en el colchón.
—Oh Dios ¿Que me pasa? Debo de estar loco…
Y mientras que el nipón se deshacía en pequeños suspiros y chillidos de pena, el albino ocultaba una pequeña sonrisa a través de su bello rostro durmiente.
Viktor lo miraba apoyado en la cama con una gran sonrisa mientras que el termómetro entre sus labios comenzaba a mostrar su temperatura. Se sentía caliente, sobre todo por la vergüenza que tenía desde hace rato, tanto era que no podía ver directamente al rostro del albino sin abochornase.
—Miremos si ha bajado la fiebre.
Además, estaba un 95% seguro de que seguía enfermo, ya que desde hace rato escuchaba la voz de Viktor más aterciopelada. Se sentía bien porque lo arrullaba como un bebé cada que hablaba, pero también se sentía enfermo porque lo miraba y podía notar pequeñas cosas que antes no, por ejemplo como su flequillo se movía delicadamente cada que cada que ladeaba la cabeza. Se le hacía realmente extraño, pues su corazón no dejaba de latir desenfrenado
Iba rápido, como si fuera un tambor, gritaba advertencias por todas partes que sin embargo, no escuchaba.
Viktor saco el termómetro de su boca y lo miro detenidamente mientras que él, agarraba las frazadas entre sus manos sintiéndose tembloroso de repente. El albino poso un dedo en sus labios dudoso y lo masajeo con suavidad hipnotizando su mirada cobriza. La manera en la que los acariciaba hacia agua su boca.
— ¡Mira Yuuri! ¡Ha bajado la fiebre!
Y la felicidad que mostraba inevitablemente comenzaba a contagiarlo. Se sentía aún más idiota ahora que lo tenía cerca, casi como un sentimiento de asfixia que lo obligaba a apartar la mirada.
¿Sería posible…? Tenía sospechas, pero seguía dudando. ¿Quién le confirmaba que era amor si nunca antes lo había sentido?
¿Tendría que preguntarle a su madre?
— ¿Estas bien Yuuri?
Jadeo de la sorpresa cuando sintió una respiración muy cerca de sus labios. Una melena albina estuvo en frente de sus ojos y luego unos ojos índigos estaban penetrando los suyos rompiendo cualquier centímetro de espacio personal.
— Parece que la fiebre si bajo.
Aguanto la respiración sintiéndose acalorado, el aire era sofocante mientras que la frente del ruso reposaba en la suya.
Se permitió tragar saliva cuando Nikiforov lo miro directo a los ojos y sonrió dulcemente. Se veía reflejado en sus luceros, y era lo único que Viktor deseaba y quería ver el resto de su vida.
—Adoro el color de tus ojos.
El halago que salió de los labios de ese multimillonario hombre solo hizo que su raciocinio se hiciera trizas. Sin tener todos sus cabales bien puestos, bajo la mirada encontrando sus labios brillantes de saliva, y se perdió entre la pigmentación rojiza que tenían aquellos manjares.
Pero como se esperaba, no era el único embelesado, la miel parecía escurrir de los labios del nipón a los ojos del extranjero que cerrando los parpados, al igual que su acompañante, se acercaban brevemente a darse un beso.
Sintió la piel erizarse y después un jalón en la fibra más sensible del cuerpo, cuando antes de que sus labios calientes se tocaron, famélicos de beber de los otros, se separaron con rapidez al momento en que una voz se alzó ante el silencio.
—Yuuri ¿Necesitas al-
Mari entro sin tocar la puerta, después de todo su hermano nunca estaba haciendo nada malo, o bueno, hasta el día de hoy. La mayor de la familia Katsuki volteo la mirada hacia el par de personajes que había en la habitación y después de procesar la información, enrojeció disimulando muy bien su sorpresa, o casi intentándolo
—D-Disculpen…
No había nadie con más mala suerte que Viktor Nikiforov, el hombre al que le habían arrebatado cruelmente un calido besos con Yuuri Katsuki.
Después de la bochornosa situación, Mari le informo que la cena ya estaba servida; por ello estaba sentado en el cojín posicionado en el suelo, de rodillas, al frente de la mesa, mientras que carraspeando miraba de reojo al atractivo ikemen a su lado.
¿Quién creería que un gran personaje de la sociedad rusa como Viktor Nikiforov, estaría sentado a su lado, en su casa, a punto de comer la misma comida?
— ¡Ah! ¿Comeremos Katsudon?
Lo miraba sonriente sin importarle estar comiendo en el suelo. Estaba seguro que los extranjeros comían en sillas y no sentados en cojines, sin embargo Viktor parecía ya haberse acostumbrado, y debía admitirlo, esa era una de las tantas cosas que le encantaban.
Pensó, antes de conocerlo, que era quisquilloso, que solo comía en platos de oro y se limpiaba el rostro con servilletas de plata, pero ahora, que lo veía bien, con su ropa casual, podía darse cuenta de lo simple que podía ser Nikiforov, o eso antes de que sacara de su bolsillo un reloj que brillaba más que los pendientes de Minako.
Bueno, el ruso se daba sus privilegios, pero al fin y al cabo, no era complicado.
—La verdad no tengo ni idea…Solo espero que mamá no se-
Y así como predecía su frase, Hiroko se había emocionado. El buffet que había encima de la mesa era toda la comida del mes; había tanto ramen, Yakizana, sushi, Kastsudon, Yakisoba y Tonkatsu. Colores, olores y muchos sabores.
—Pruébenlo por favor.
Cuando su madre apareció detrás de la montaña de comida, muy buen vestida y sonrojado, supo que algo andaba mal.
Miro apenado al albino pensando que se sentiría hostigado de tanta atención, sin embargo, y para su no tan grata sorpresa, Viktor babeaba cual niño hambriento mirando con otros resplandecientes la comida en la mesa
— ¡Aw! ¡Se ve delicioso!
Fue entonces cuando el ruso tomo el primer plato y rugió un "Itadakimasu", que descubrió que era un caso perdido. Ruborizado pidió las gracias también y agarro un plato con los palillos comenzando a comer lentamente, al contrario de Viktor que se atragantaba con comida olvidándose de sus modales.
Hiroko se agarró las mejillas y se fue a llamar a su papá para que viviera a cenar mientras que Mari atendía algo en la cocina.
Se quedaron a solas y el peso del silencio cayó encima de ellos como dos grandes baldes de agua. Se sentía nervioso a su lado, con sus manos temblando y ruborizado hasta la medula. Pensaba que lo que hacían era demasiado íntimo, mas allá de un acercamiento sexual, estar a su lado comiendo la misma comida hacía de la experiencia algo casi como un acercamiento de novios….de esposos.
— ¡Y-Yuuri! ¿Estás bien?
Tosió alejando el rostro de la mesa y se tocó el pecho sintiendo el salvaje latido de su corazón. Estaba tan abochornado por sus pensamientos que solo asintió sin tener el valor de mirarlo al rostro, pero Viktor a cambio lo miro preocupado dejando el plato a un lado.
—S-Solo trague muy rápido
Odiaba mentir, pero tampoco sería capaz de decirle lo mucho que su corazón había anhelado que aquello que imaginaba, fuera real.
— L-Lo siento, interrumpí tu com-
Callado por una fuerza magnética, una mano agarro su barbilla y un rostro se acercó a suyo. Viktor le miro preocupado bajo su puchero infantil mientras que sus anteojos resbalaban.
Lo observo por unos momentos y descubrió para risa suya, que un grano de arroz estaba posado en la mejilla del ruso.
Se veía extremadamente gracioso a su lado.
Tonteando, lo quito con el pulgar sonriendo y se lo llevo a la boca observando como la tibia mano del ruso acunaba su mejilla, que sin poder evitarlo, le hizo recargarse en ella acostando su cabeza y tomando su mano.
Viktor se le quedo viendo atentamente mientras que se acurrucaba en su palma, pero Yuuri no se dio cuenta de su mirada hasta que abrió los ojos y pude ver el suave sonrojo en sus mejilla con aquel hermoso brillo de sus pestañas tupidas.
Sus ojos brillaban más que mil soles y era para él. Era por él. De nuevo el mismo sentimiento, nervios, y ansiedad combinaba. No cabía ya duda cuando sentía la famélica sed de besar esos labios. No era normal, no era para nada normal, porque se trataba de amor ¿No? Por lo tanto todo lo que sintiera a partir de ahora sería abrumador y asfixiante.
Y sabiendo eso, se había dejado llevar y tenía el latente calor en sus mejillas martillando los ojos zarcos del albino, que tomando permiso se acercaba, robando entonces de su boca, un ligero beso. Un contacto íntimo y casto que más que aligerar el ambiente solo les conecto por un momento, la misma corriente eléctrica por la espalda y la calidez opresiva.
—D-Disculpen
- La suave voz de su madre logro despabilarlos rápidamente aun con el calor en la cara. El primero en reaccionar fue Yuuri, que sobresaltándose, se separó del albino levantando la mirada. y luego Viktor, que embobado. se tocó ligeramente los labios sorprendido.
— ¿S-Si mamá?
Hiroko señalo detrás suyo y sorpresa, sorpresa, Su papa vestido de etiqueta asalta su visión con una mirada seria, que al contrario de cumplir su deber, solo le da risa.
—Así que… Viktor Nikiforov
Por dentro susurro un Oh no… mientras que volteaba a ver al albino rezando para que no cayera en el juego, pero, como sería obvio, el albino borro toda facción tonta o sonrisa idiota que tenía antes.
— Necesito hablar seriamente con usted.
Una gotita de sudor recorrió su cien sin entender muy bien lo que pasaba, o más bien sin tener el valor de aceptarlo todavía. El albino se levantó del suelo y abochornado, su madre lo agarro del hombro y se acercó a su oído
—Lo siento cariño, no pude evitar contárselo
La miro desesperado por saber a qué se refería. pero ella desvió la mirada apenada antes de que escuchara las siguientes palabras.
—Por favor ¡Deme la mano de su hijo!
Y seguidamente, Nikiforov se arrodillo esperando a que el suegro le diese la bendición, mientras tanto, Yuuri literalmente se estaba muriendo de la vergüenza en ese momento, su cara acalorada y la garganta seca le confirmo que lo que veía era verdad. ¡Lo estaban malinterpretando! ¡Su madre lo estaba malinterpretando!
¡Viktor estaba malinterpretándolo todo!
Claro, y por eso se estaban besando hace unos minutos y tú imaginando que era tu esposo.
Callo la voz que rondaba en su cabeza y sintió en su pecho un sentimiento que le quemo por completo. La rabia. ¿Acaso jugaban con él? ¿Era el único que no sabía sobre sus propios sentimientos? ¿Qué no los aceptaba?
Se levantó furioso de la mesa y miro iracundo a su padre mientras que Viktor de reojo lo miraba curioso
— ¡Ya es suficiente!
Frunció el ceño respirando aceleradamente y salió por la puerta de su casa a tomar aire fresco, la noche estaba fría, y eso solo delataba que el otoño ya estaba pronto de pisar sus talones. Se recargo en un árbol que había a unos kilómetros y suspiro cansinamente mirando el cielo que por si las dudas, no mostraba ninguna estrella.
Tal vez unas dos o tres, pero eso era poco a las muchas que podría ver si estuviera fuera de la ciudad. Tenía que despegar su mente de todo lo que estaba pasando, todos los sucesos que sucedían, lo que había pasado en unos pocos meses. Miles de sensaciones y situaciones que más que dejarlo deshecho. también lo dejaban confundido.
Tenía que aceptarlo ya, si no, viviría en la etapa de la negación toda una vida.
— ¿Yuuri?
Se sobresaltó soltando un chillido cuando un par de manos tocaron sus hombros. No fue necesario mirar quien era cuando ya por el rabillo del ojo vislumbraba una cabellera albina
— ¿Estas bien…?
Viktor trago saliva nervioso, él no era el mejor en consolar gente, de hecho era mejor en ponerla peor. Sus ideas eran horribles, y si no hacía que la persona lo odiase por toda una vida, lograba que esta llorara y se fuera despavorida.
Sin embargo con Yuuri debía de hacer lo posible, porque ¿Que tenia de malo? ¿Acaso no era tradición pedir la mano al suegro de su hijo? ¿Había fallado en su investigación? Pensó en preguntarle algo al respecto, pero cuando lo contemplo con la mirada perdida en el suelo, la pregunta salió de sus labios sin su permiso.
—Yuuri ¿Yo te gusto?
El aire del lugar se esfumo con rapidez cortándole la respiración. Alarmado volteo a verlo brillando en rojo como un adorno navideño y pensó en negar desenfrenadamente, sin embargo, antes de hacerlo, los latidos de su corazón que bailaban desenfrenados, lo detuvieron y lo hicieron replantearse la pregunta.
—Yuuri ¿Tú me amas?
Gimió sorprendido mientras que las manos del ruso, bajo el manto nocturno, buscaban las suyas entrelazando los dedos. Se dejó hacer aun sin tener el valor de alzar la mirada y retrocedió ante el paso intimidante de Viktor hasta que su espalda chocase con un árbol.
—Y-Y-Yo…
Sus manos contra el tronco y una pierna entre las suyas acorralándolo sin escapatoria, le nublo la mente- ¿Por qué lo dudaba tanto? ¿Se le hacía difícil aceptar que estaba enamorado del brillante Viktor Nikiforov, un magnate de la industria?
—Yuuri, tú me gustas.
Se contrajo en el árbol haciéndose más pequeño. La declaración hizo que sus ojos se aguaran como los de un pequeño a punto de llora, pero Viktor lo miro tiernamente buscando sus ojos, los que miraban borrosamente los pies del ruso y el suelo a las afueras de su casa.
—Yuuri, yo te amo.
Cerro los ojos y Viktor le beso las comisuras de la boca alzando su cabeza. Él no se atrevía a ir mas allá, pero cada contacto con su piel comenzaba a estremecerlo, lo hacía temblar por dentro.
—Yuuri…
Acorralado y con los ojos cerrados, los besos se desviaron a sus mejillas. Su nombre en los labios del ruso sonaban extasiados y aterciopelados, casi como si susurrasen un canto celestial de amor.
—Yu-
Sorpresa y silencio. Viktor siempre asocio al azabache como una cajita de sorpresas y nunca, nunca se arrepentiría de acoger esa similitud. Se quedó estático sintiendo como sus labios eran acogidos por unos tibios y suaves, Yuuri se empino pegando sus bocas y se impulsó hacia arriba asiendo su ropa con fuerza.
Estupefacto abrió la boca para tomar aire, pero el pelinegro aprovecho esto y profundizo el beso con una hambre famélica. Sorbió de su saliva inexpertamente y Viktor parpadeo ruborizado hasta las orejas. Luego se recuperó y sonrió contra el beso deteniendo al azabache.
La saliva que conectaba sus bocas se rompió, y mientras que el albino observaba al azabache sumergido en un mar de vergüenza, Sonrió contemplándolo mientras que abría los ojos con un calor asfixiante.
El ruso sonrió encontrando en su pecho, a un lloroso Yuuri con los labios hinchados. Su corazón comenzó teniendo una taquicardia que a cada segundo incrementaba más, mientras que Yuuri avergonzado tomaba entre sus dedos los hilos de su camisa con los ojos rebosantes en lágrimas.
—Oh Yuuri~
Un suspiro sobresalió de sus labios extasiado, sus luceros brillaban más que una vela en plena penumbra, quería cogerlo en brazos y estrujar su cintura contra la suya, pero antes de hacerlo solo debía de saber algo. –Entonces...
—Y-Yo amo a Viktor
Confeso recargado en su pecho fornido, el que media un doble más que el de Yuuri, el que hacía ver al nipón más pequeño a su lado.
–Y-Y-Y ya por fin l-lo acepto a-a-así que…
Se alejó un poco aun con las mejillas rebosantes de rojo y se inclinó rectamente con las manos entrelazadas.
— ¡C-Cuide de mi por favor!
Bajo el manto nocturno, y una afonía casi sepulcral, una figura abraza a la otra bajo una corriente de frio helado y un beso cálido de reconciliación y amor.
Respondiendo Reviews
Ninna Tendo: Woa, parece que funciono pues no tengo tareas JAJJAJA xDD JAJAJ, ya sabes, carpa y nipon 7v7, algo en los pantalones, ¿Lo he malinterpretado? JAJAJ xD Cuando las leo me da cosita, pero cuando las escribo no realmente xD es la costumbre, soy una pervertida sin remedio amante del hard xD, el lemon que leem de mi no es nada comparado a lo que veo en ocasiones, eso si es HARDCORE xDD ¡Muchas gracias por leer! ¡Espero leerte de nuevo! adios~
Mushu Smaug: ¡Me alegro que te hiciera reír! AJAJAJ xD El modus operandi xD, Viktor salio ileso JAJJA Pues, no desaprovecha nada, uff se nota a leguas 7v7 Yuuri se mejoro super rápido xD Gracias por rezar, Funciono JAJAJ no perdi ninguna materia y sali enterita de las evaluaciones Jjajjaj ¡Gracias por leer! Espero te haya gustado, nos vemos~
Marigabi: Pues, no me vi Free! Por varias razones, pero si conozco a Nagisa JAJAJJA ¡ESe UKE CASI SHOTA! JAJJA Viktor es todo un loco, le enciende la pasividad de Yuuri, su vulnerabilidad 7v7. Pues, le quedo como un sueño al pobre, aunque todos sabemos que fue real 7v7 ¡Muchas gracias por leer! Espero te haya agradado, Chauu~
Fujioka. Miyazono: Buena esa Miyazono xD ¿un sueño? Pues la verdad, Tal vez Yuuri piense que fue eso JAJAJ, nunca miento en mis advertencias 7v7 ¡Muchas gracias por leer! Espero te haya encantado, nos vemos~
PINKDIAMOND4000: JAJAJJA ¡Yuuriiii, no muerasssssss! xDDD Uff, pues Yuuri penso que era un sueño(?) Pobre bebé xD ¡Muchas gracias por leer! Espero que nos leamos pronto, bye~
¡ADIVINENNNNNNNNNNN! YA SOMOS 100 REVIEWS *Saca el confeti* :DDD ¡MUCHAS GRACIAS A TODOS! Sin ustedes no se hubiera podido cumplir esto :'v Espero sigamos juntos y podamos seguir leyendonos 7v7. Para los que estan algo confundidos, pues Viktor es dotado es muchas cosas, entre ellas, dormir nipones en pleno acto JAJJAJ Pobre bebé, ahora cree que es un pervertido xD
¿Merezco un review? ¡Me encantaría saber que te pareció! owo
Gateway To Infinite~
