EPÍLOGO

Jane resopló por tercera vez sacudiendo la pierna desesperada delante de la puerta

- Maura venga, ¡vamos a llegar tarde!

- Ya estoy terminando de maquillarme - Dijo desde el dormitorio

- ¡Eso lo dijiste hace diez minutos Maura! Estás preciosa, no te hace falta tanto maquillaje ¡vamos ya!

Maura salió del dormitorio metiendo cosas en el bolso apresurada y se paró en el espejo de la entrada mirándose - Oh Dios este vestido me queda horrible, me aplasta el pecho - se lo tocó palpándolo

Jane miró las enormes tetas de Maura y sonrió pícara

- Pues a mi me encantan

Maura la miró de soslayo y negó con la cabeza mirándose el culo - y aun no he conseguido bajar la talla de los glúteos, no debí comer tantos donuts glaseados… - torció el labio mirándose - Voy a ponerme otro - se decidió y se fue a dar la vuelta

- Ni hablar - Jane la agarró del brazo y la cogió de la cintura pegándola a ella - Estás preciosa, no, no estás preciosa, estás increíble y ya te has probado catorce vestidos y todos te quedaban igual de bien así que no-te-pruebas-más ya nos vamos o no llegaremos - la besó en la frente y Maura le sonrió conformándose

- ¿Y tu madre?

- Está hablando con Cavanaugh en la puerta - Jane miró su teléfono para ver la hora

- ¿Y Angie?

Jane miró a un lado - Em… hace un segundo estaba en la mantita - Dijo señalando una mantita al lado del sofá

- ¿Otra vez la has vuelto a perder?

- Per… pero si yo… ¿Pero como puede moverse tan rápido? En vez de un bebé parece que has parido un bólido de Formula 1

Maura resopló negando buscando entre los sofás y Jane lo hacia en la cocina

- Voy a mirar a ver si te ha seguido al dormitorio - Angie, granujilla… -

Maura se unió a ella, escucharon un ruido y ambas se giraron y vieron a Bass en el pasillo y justo detrás a Angie intentando ponerse de pie

- Ang…- Jane la agarró y le hizo un gesto con la mano para que se callara y se estuviera quieta, ambas guardaron silencio y vieron a Angie ponerse de pie -

- Se va a caer…- exhaló Maura preocupada

- Shhh… - susurró Jane viendo como la pequeña se ponía de pie tambaleándose y consiguiendo mantener el equilibrio, Jane había apretado el botón de rec de la cámara del movil hacia solo unos segundos y comenzó a grabar los primeros temblorosos pasos de su pequeña, apretó los labios mirando como la pequeña morena de cabello tan alborotado como el de su madre caminaba insegura con los brazos extendidos y haciendo pedorretas detrás de Bass que caminaba delante de la niña con paso despreocupado

Maura se cubrió la boca con la mano y los ojos se le humedecieron, Jane sonreía mirando a su niña con aquel vestidito de los Red Sox

- Jane… Está andando - Maura tenía un nudo en la garganta, al ver a su pequeña de solu ocho meses dar sus primeros pasos y las lagrimas la sorprendieron recordando lo pequeña que era cuando nació y lo rápido que estaba creciendo

Jane notó la emoción en la voz de Maura y le pasó el brazo por encima acercándola a ella y besándole el pelo viendo como Angie llegaba hasta Bass, se subía sobre él y le palmeaba el caparazón

- Baa Baaa Baa Baa

- ¿Debería preocuparnos que su primera palabra sea Bass?

Maura rió y se limpió las lagrimas sacudiendo la cabeza yendo a por su niña y cogiéndola en brazos observando sus ojos oscuros tan parecidos a los de Jane, era una autentica Rizzoli y la abrazó colmándola de besos, Jane había dejado de grabar y le había hecho un par de fotos a las mujeres de su vida acercándose a ellas para besarlas

- ¡Decid patata!

- Oh Jane no, necesito maquillarme otra vez

- Bababababa

- Jane sacó la foto de las tres y rió al ver el resultado - Estás preciosa cariño - besó a Maura y ahora esta muchachita se va con la abuela Ángela

Maura sonrió - Creo que va a ser la última vez que te dejo vestirla, quería que le pusieras el vestido blanco

- ¡Oh Maura vamos! Si está monísima, además es un vestido, dijiste vestido blanco y no especificaste

Maura negó riendo - La próxima vez especificaré más - besó a su muñequita y se la dio a Jane - Me alegro de haberme probado catorce vestidos y haber tardado tanto en maquillarme, si nos hubiéramos ido ya nos habríamos perdido sus primeros pasos.

- Por eso te quiero - Jane rió y Maura le sonrió poniéndole morritos - Pero la abuela se va a llevar un disgusto por habérselo perdido -

Maura rió viendo como Ángela entraba en casa y escuchó como Jane le contaba el logro de su nieta, mientras las escuchaba de fondo se retocó el maquillaje y se miró al espejo sonriéndose a si misma y observando una foto que había en una esquina del espejo de años atrás cuando Jane y ella solo eran amigas, observó la mirada que esa antigua Maura le dedicaba a Jane sin que esta se percatara y aunque entonces no lo sabía esa forma de mirarla no había hecho más que ir en aumento e intensidad, mirando atrás podía ver que esa mirada estaba casi tan llena de amor como lo estaba ahora, no hacía más que confirmar que siempre estuvo enamorada de ella casi desde el primer día.

-¡Maura!

La voz de Jane desde el otro lado del pasillo interrumpió sus pensamientos

- ¡Ya voy!- Maura dio una carrerita y besó a Jane en la mejilla - Te amo - aquello hizo que Jane sonriera y cuando Maura pasó por delante te mordió el labio al mirarle el culo

- Oye esto de los embarazos como va… ¿Luego te desaparecerán esas tetazas y ese culo? Porque… me estoy acostumbrando, como se desinflen te tendré que dejar embarazada otra vez… - Alzó la ceja y Maura le tiró el bolso a la cara y Jane lo detuvo antes de que la golpeara - Vale lo pillo - la morena sonrió y subió al coche arrancando hacia el hotel.

Antes de llegar vendó los ojos a Maura y entró por el parking del hotel dejando las llaves al aparcacoches, subió al ascensor que las llevó directa a la planta más alta mientras Maura preguntaba si se podía quitar ya la venda, estaba nerviosa y sentía mariposas en el estómago, en realidad nunca había dejado de sentirlas pero ahora revoloteaban más fuerte que nunca, hoy hacía dos años que se había casado oficialmente con Jane y su vida había cambiado completamente, aunque la base era la misma, digamos que aquella amistad que sembraron en su día se había fortalecido, florecido y dado su fruto que ahora era el amor y la alegría de sus vidas

Jane abrió la puerta de la habitación donde había colocado un camino de velas y pétalos de rosa, globos con forma de corazón, serpentinas, pétalos sobre la cama, entró solo un paso para conectar la música suave y le quitó la venda a Maura para que pudiera ver el pasillo y aquel camino

- Feliz segundo aniversario amor mío - Susurró a su oído de nuevo colocada tras ella y Maura se quedó boquiabierta, sorprendida, comenzó a caminar entrando en la habitación - Oh Jane…- miraba a todas partes observando los globos y las serpentinas, las velas aromáticas y toda aquella decoración, Maura creía que a Jane no le iban aquellas cosas, pero aquello había cambiado desde que estaban juntas, porque era Jane quien las hacía, cuando Maura le regalaba una flor Jane fingía que le encantaba y Maura acabó por dejar de hacerlo, pero cuando era al contrario Jane se esmeraba en cada detalle solo para poder ver la cara de su mujer porque sabía que a Maura aquellas cosas le encantaban.

Sobre la cama descansaba una enorme tortuga de peluche con un ramo de 24 rosas y una tarjeta, Maura se acercó a leerla en voz alta

"Tengo celos del aire que respiras, de la sangre de tus venas, del agua que tiene la suerte de tocar tus labios, de ser bebida por tu cálida y dulce boca, tengo celos de cada una de esas cosas que llegan tan dentro de ti, a donde yo no puedo, te amo tanto y te necesito tanto que abrazarte no es suficiente y necesito hacerlo con fuerza, morderte por la rabia que siento de no poder estar aun más cerca, de estar en tu interior, te amo tanto que es una dulce agonía, el amor duele y es cierto, no hay nada que me duela más que amarte y me rindo a ese dolor como me rindo a tus besos, a tu sonrisa y a esos desvelos de madrugada en los que veo tu rostro dormido y encuentro de nuevo la paz del sueño entre tus brazos, no hay nada más que desee que seguir sufriendo y muriendo de amor a tu lado, junto a ti, junto a nuestra pequeña y preciosa familia que es lo más valioso que tengo y por ello esta noche te doy las gracias por ser como eres, por amarme tanto y por darme el mayor de los regalos, ser madre a tu lado"

Cuando Maura acabó de leerla las lagrimas empañaban sus ojos y sus mejillas, Jane se acercó también a ella visiblemente emocionada y se abrazaron, Maura rompió a llorar de felicidad y Jane acarició su espalda besando su frente y secando sus lagrimas con los dedos

- Ven… Que como sigamos llorando la cena se enfría y el champán se va a calentar - Maura rió y la acompañó a la mesa que estaba en la terraza con unas preciosas vistas de Boston y el cielo salpicado de estrellas

- Bueno, de todas formas yo no puedo beber champán

- Tranquila, en realidad es un asqueroso zumo de uvas, pero ¿ A que da el pego? - Dijo Jane sacando la botella de la cubitera, tenía la misma forma que una botella de champán normal y Maura rió

- Entonces está bien -

Jane hizo a Maura sentarse y destapó el plato del carrito colocándole delante un plato de salmón en salsa verde y espárragos

- umm… que rico

- Y muy sano - Jane alzó una ceja destapando después su plato y dejando ver una hamburguesa con patatas -

Maura abrió la boca y rió

- No puede ser verdad

- Es verdad - rió - Una súper hamburguesa con doble ración de patatas para cenar

Maura negó con la cabeza

- Fue lo primero que cenamos juntas cuando nos conocimos

Maura frunció el ceño

- ¿No te acuerdas?

- ¿Y tu si?

- Sí, me acuerdo muy bien porque el salmón apestaba y tu me robabas las patatas

- Oh… - Maura estaba sorprendida de que Jane se acordase de lo que cenó aquella primera vez aunque la cena de Jane no había variado mucho - Pues tendremos que seguir con la tradición - le robó un par de patatas

- ¡Eh! - Jane frunció el ceño y luego rió tirándole una patata -

- Oye no hagas eso, la comida no se tira - Maura tiró de la servilleta para cubrirse y algo cayó sobre la mesa, Jane dejó de tirarle patatas y Maura se quedó parada mirando aquel test de embarazo, miró a Jane que no pudo evitar sonreir y luego tomó el test - Es… - abrió la boca al ver que era positivo - ¡

Oh Dios mio! - se llevó la mano a la boca - ¡Vamos a ser mamás otra vez! - Maura sacudió la manos nerviosa y se levantó al mismo tiempo que Jane gritando y abrazándola - Pero ¿lo has comprobado?, ¿estás de verdad? - preguntó a Jane sin dejar de abrazarla mirando el test

- Si cariño, me he hecho más de diez test y me han hecho un análisis, tu óvulo ha cuajado, tendremos una mini Maura dentro de unos ocho meses si todo va bien -

Maura volvió a emocionarse y Jane la abrazó con fuerza, luego la tomó de las manos y la besó llevándola de nuevo a la mesa, abrieron el champán y bebieron ante las protestas exageradas de Jane sobre lo malo que estaba, rieron y cenaron bajo la luz de la luna hablando sobre el futuro, sobre el nuevo bebé y sobre todos los planes que tendrían, con gusto, que posponer, más tarde, compartieron aquella cama enredándose desnudas entre las sabanas entregándose la una a la otra dejando que sus cuerpos se fundiesen en uno solo, las caricias abrasando la piel, besos y mordiscos y respiración agitada sumado al roce de las sabanas bajo la piel era lo único que rompía el silencio de aquella habitación , los nudillos de las manos se volvieron amarillos entrelazados con fuerza los unos con los otros, los cuerpos se tensaron al mismo tiempo, convulsionaron los muslos de una y el terso abdomen de la otra y el gemido del orgasmo fue ahogado por un apasionado beso, las respiraciones agitadas de ambas se entremezclaban mientras trataban de recuperar el aliento, no se diferenciaba con claridad donde empezaba el cuerpo de una y terminaba el de la otra, la pierna de Jane entre la de Maura y la de Maura entre la de Jane, los dedos de Maura enredados en los rizos de Jane y la de Jane sobre uno de los pechos de Maura, ambas se miraron en la penumbra con la respiración ya más calmada y sonrieron arrimándose un poco más si cabe, la morena hundió el rostro en el cuello de Maura dejando cálidos besos que poco a poco comenzaron a encenderla de nuevo…