Disclaimer: Todos los personajes (salvo algunos de mi invención) pertenecen a J.K. Rowling y a W.B.
Capítulo 21: Mundos paralelos
Tras mi vuelta después de mis pequeñas vacaciones me había puesto al día. Hacía más horas en la biblioteca y estudiando que nunca. Ya nunca estaba con mis amigos. Iba y venía de la biblioteca a la sala común, a las clases, al Gran Comedor, pero nunca estaba con ellos en nuestro tiempo libre durante el fin de semana. Solamente los alumnos del Extasis teníamos acceso a la sección prohibida de la biblioteca y aún así Madame Prince nos acompañaba cada vez que entraba un alumno, no nos dejaban campar a nuestras anchas detrás de las verjas que la separaban. Llevaba varios días investigando sobre lo de Sirius, buscando libros sobre el limbo, los mundos paralelos y cómo cruzar de uno a otro. Aquella tarde me fui a la biblioteca después de acabar las clases.
Señorita Granger… He encontrado un libro que contiene la teoría de los mundos paralelos más extensamente.
Gracias Señora Prince.
Me senté en una mesa y me puse a ojearlo. Por lo que decía aquel libro había ifinidad de universos paralelos que se entrelazaban unos con otros. Pero aquel era un tema desconocido ampliamente por los muggles y a los magos no les interesaba especialmente así que hasta ahora no había encontrado referencia alguna a cómo cruzarlos y cómo saber elegir el universo al que quieres trasladarte. Comencé a pasar páginas a lo tonto, frustrada y enfadada conmigo misma. Quería desde el fondo de mi corazón ayudar a Harry aunque le mantenía a buena distancia de mi. Vi una página que ponía algo sobre el Limbo. "Según ciertos teólogos, existe un mundo paralelo al nuestro donde solo las ánimas pueden entrar. Algunos han convenido en llamarlo Limbo. Solo se accede al limbo cuando el camino a seguir después de una muerte, se malogra" Eso hizo que aumentase mi curiosidad sobre el tema. Si Sirius había caído en el limbo, era que su camino hacia el más allá se había malogrado. ¿Por qué se había malogrado?. En los días sucesivos investigué e investigué pero no encontraba una respuesta firme, solo indicios. Pero en otro libro encontré algo muy interesante que decía que el tejido celeste del que estaba hecho la separación entre mundos solo podía romperse con una daga de plata.
Esto se complica cada vez más- dije cerrando el libro de golpe.
¿El qué se complica?- preguntó Harry, estaba detrás de mi.
Lo de Sirius…a medida que avanzo en la investigación me voy metiendo en un pozo sin salida. Todo lo que hay escrito sobre el Limbo son supuestos. Nadie ha vuelto vivo de él para contarlo. Y al parecer nadie ha cruzado de un universo a otro.
Bueno… eso es potencialmente problemático.
Harry se quedó allí conmigo ayudándome a investigar. En los días sucesivos estuvimos intentando trazar un plan con unas mínimas garantías de éxito, pero no se nos ocurría nada. Era frustrante
Unos pocos días después llegué a la biblioteca después de la última clase. Madame Prince estaba ocupada así que me dejó entrar en la sección prohibida. Estuve mirando algunos libros y dentro de uno de ellos encontré unas cuantas hojas manuscritas. Estaban amarillentas y con las esquinas raídas. Cogí el libro y me senté en mi mesa. Me puse a ojearlo. Aquellas hojas eran a modo de testimonio de un hombre que había cruzado a un mundo paralelo. Y sorprendentemente había escrito todo lo que tenía que hacerse. Y cuando vi quién firmaba me quedé como si estuviera petrificada. Aquellas hojas habían salido del puño y letra del mismísimo Albus Dumbledore. Las guardé en mi carpeta para estudiarlas esa noche en mi cuarto. Salí corriendo de la biblioteca después de recoger todas mis cosas. Estaba entusiasmada. Encontré a Harry en la sala común. Me tiré a sus brazos.
¡Lo encontré¡Lo conseguí!- dije.
¿De qué hablas?
De nuestra investigación…- dije porque Ronald estaba allí y sabía que Harry no quería que se enterase.
Oh, sí ese trabajo de Oclumancia… Vamos a ver qué tienes.
Encontré esto en la biblioteca, en la sección prohibida.
¿Te lo dio la señora Prince?
¡No!, como estaba ocupada me permitió entrar sola. Y mira quién lo firma, así que creo que puede resultar bastante fiable.
Harry lo cogió y lo guardó entre sus libros.
Gracias Hermione. Has sido de gran ayuda…
Cuando… vamos…
No, tú no vas a ir, es demasiado peligroso.
¡Cómo que no! Me voy a enfadar contigo si no me dejas ir.
Enfádate, pero no irás.
Me levanté de su lado enfadada. Subí a mi habitación ofuscada. Era un egoísta, y yo una tonta que había estado en la biblioteca tragándome un montón de libros buscando y buscando para que él pudiera rescatar a su padrino, pero no se iba a deshacer tan fácilmente de mi, no lo iba a permitir.
Capítulo 22:
Harry: Ya vamos a llegar. A quién te gustaría ver cuando despiertes en la enfermería.
Sirius: A mi ratoncito.
Hermione y Harry se miraron confusos. O Sirius estaba delirando, o se había vuelto completamente loco.
Hermione: Sirius, no puedes estar hablando de Peter…
Sirius: Oh, no… no es Peter… es Lizzie
¡¡Dejad reviews!!
