Hola…Espero estén muy felices el día de hoy, yo también lo estoy, pero me embarga la nostalgia porque ahorita si llegamos a la etapa final de historia, hoy es el fin y de ahí para allá nada…XD… Tengo cositas que decir pero se los escribo al final, así que por el momento disfruten el epilogo…
Epilogo: Más fuerte que nunca
- ¿Podrías calmarte? – Caminó tras él tratando de acomodarle la camisa blanca.
- Parece un animal encerrado – Se burló un hombre vestido de smoking sentando a un lado de la habitación.
- Si ya relájate Inuyasha, ¿Por qué estas tan nervioso? – Preguntó finalmente otro de los que estaban en la habitación.
- Dejen de molestarlo, es normal que estés nervioso, es un paso muy importante – Finalmente alcanzó al joven hombre, logrando acomodarle el cuello de la camisa – Ya quiero verlos a ustedes así de nerviosos, si no estoy mal pronto será tu turno Miroku y Sesshomaru hace poco llamaron de una joyería para decir que estaba listo el anillo de compromiso
Ambos hombres se tensaron en su puesto e Inuyasha se burló de ambos.
- Ah…mis hijos están creciendo, pronto Shippo se irá de la casa con una novia y…
- Mamá, creo que aun me falta para eso – Entró el joven a la habitación – Los invitados ya están todos ubicados y Souta dijo que Kagome llegaría en media hora…
- Bien…Estoy listo – Se miró en el espejo y se vio demasiado extraño, con el traje de gala y una flor blanca adornando su pecho; ahora que se ponía a pensar nunca creyó que pudiera casarse, el matrimonio no estaba en sus planes, eso hasta que la conoció a ella.
- ¿Pensando en como escapar? – Habló Miroku trayéndolo de nuevo a la realidad, Inuyasha le lanzó una mirada reprobatoria.
- Tu padre estaría muy orgulloso de ti – Aseguró Izayoi dándole un beso en la mejilla – Siempre creí que Sesshomaru se casaría primero
- Mamá – Habló el aludido.
- Ay ya no seas gruñón Sesshomaru
- Sí hermanito, alégrate que hoy me casó y te dejó en paz – Ambos enfrentaron sus miradas y luego formaron una pequeña sonrisa, no se llevaban muy bien pero eso no quería decir que se odiaban.
- Kagome…Te ves preciosa… - Le dijo Sango emocionada.
Y no es que fuera engreída pero su amiga tenia razón, se veía y se sentía hermoso, enfundada en un vestido de color blanco, completamente entallado desde el busto hasta la cintura y luego cayendo en un faldón, con una decoración de brillantes que hacían que pequeños destellos salieran del vestido; un par de guantes cubrían sus brazos, dejando a la vista sus finos dedos con su perfecto manicure; sus cabellos estaban sueltos con algunas ondas y algunas mechas recogidas con una bella horquilla de diamantes, un maquillaje sutil y natural, se veía hermosa, como nunca jamás pensó que se vería.
- ¿No estas nerviosa? – Le preguntó un joven Souta que usaba un smoking.
- No lo estaba, gracias por recordármelo hermano
- Ya tranquilízate Kagome, todo esta saliendo a la perfección…
- Oigan es hora de que nos vayamos – Les recordó Souta.
- Bien Kagome…aquí vamos – Se dijo así misma, tomó su bouquet y salió de la casa para subir al auto y marcharse con Sango y hermano.
- Ésta tardando mucho – Se sobó las manos con impaciencia.
- Kagome llegó – Anunció Kouga llegando hasta su lado.
En unos segundos mas personas comenzaron a entrar, unas chicas entre ellas Sango y un par de amigas de Kagome, estas se hicieron al lado contrario de donde estaba Inuyasha con Sesshomaru, Miroku y Kouga. Luego una suave música se dejó escuchar y los invitados a la boda se levantaron de sus asientos, con el fin de observar mejor a la novia o lograr una fotografía de ella.
Giró su vista hacia el arco que marcaba la entrada al lugar donde se celebraba la boda, uno de los mas hermosos jardines de la ciudad habia servido de lugar para la ocasión. En uno momento pudo verla, preciosamente ataviada de blanco, caminando hacia él con su hermano llevándola del brazo, vio eterno el momento en que ella llegara hasta donde él, pero finalmente su mano se aferró a la de ella y no pudo mas que sonreírle de igual manera que ella lo hacia.
- Los declaro marido y mujer…Puede besar a la novia – Con esta frase la ceremonia culminó; Inuyasha se inclinó hacia ella y la besó con demasiada ternura.
- Para siempre…
- Siempre – Reafirmó ella.
- Felicitaciones – Con una sonrisa en sus labios abrazó a la joven mujer y posteriormente lo hizo la chica a su lado.
- Gracias Kouga y a ti también Ayame…Muchas gracias por venir
- ¿Y cuando te casas tu Kouga? – Le dijo Inuyasha llegando hasta el lado de su esposa.
- Tu siempre tan amable primo – Ambos se despidieron y los dejaron solos.
- Te encanta molestarlo
- No…me encantas tu – Le acarició la mejilla y nuevamente le dio un beso – ¿Ya te dije que te ves hermosa?
- Si creo que sí, pero no me molesta oírlo…
Las cosas marchaban de maravillas para ambos, Kagome finalmente se había graduado dos años después y posteriormente se habían casado. Ahora vivían juntos en una hermosa casa en las afueras de la ciudad y muchas mas gratas sorpresas los aguardaban.
- Gracias por venir – Le dijo la mujer vestida de una traje gris de una sola pieza – Me entere que se casaron
- Hace un mes – Le corroboró ella – ¿Para que querías que viniera?
- Quiero el perdón, sé que es cínico de mi parte pedírtelo después de todo lo que te hice, pero en serio lo necesito Kagome, aunque entendería si no me dieras
- No soy yo quien te debe perdonar, es mar por mi todo quedó en el pasado – Le aseguró ella – Por mi todo queda olvidado
- Muchas gracias y de corazón espero que seas muy feliz Kagome – Le tomó una mano y le brindó una sonrisa.
- ¿Por qué no me dijiste que irías donde ella? – Le preguntó con cierto enfado.
- Es que me fue algo de improviso
- Pero pudiste avisarme Kikyo y su madre son de cuidar Kagome y…
- Ella quería pedirme perdón, a ambos, era eso lo único que quería – Le comentó lo sucedido ayudándolo a calmarse – Eres un gruñón… - Sonrió y se acercó a él – Espero que no salga igual al padre…
- ¿Quién? – Preguntó con duda.
- El bebé… - Le respondió.
- Estas…¿Cuándo?
- Tenía mis sospechas, ayer me hice la pruebas y salió positiva… Vamos a ser padres
- ¡Kagome! – Una risa brotó de sus labios a la vez que la alzaba en el aire y le besaba - ¿No te lastimé? – La dejó de nuevo en el suelo algo preocupado.
- Claro que no mi amor…
- Te amo…Desde el primer instante en que te vi…
- Y te convertiste en mi héroe, con el poder de enseñarme a amar…
El pasado era pasado, todos los problemas se veían opacados por la luz que irradiaba su amor. De ahí en adelante todo sería más que perfecto…
FIN.
¡Ahora si se acabó!... TT, Esto es muy duro, siempre es triste terminar algo pero me alegra dejar a nuestra parejita feliz de la dicha. Bueno espero les haya gustado este epilogo, no me alargue mucho para dar tantas vueltas y evitar marearnos…Jajajaja xD, no mentiras, lo que quería hacer con este epilogo era mostrar en que había terminado todo para los malvados y cosillas así. En fin fue un placer entretenerlos con esta historia, sin ningún ánimo lucrativo solo diversión y relajación para mí y espero que para ustedes. Como última cosita es muy posible que me tarde en subir una nueva historia, pues la verdad pienso finiquitar todos estos proyectos que tengo iniciados y la verdad estoy muy cortita de ideas, pero pueden jurar que me van a tener por mucho aquí…Jajajaja XD…
Gracias, Muchas gracias por el maravilloso apoyo a lo largo de la historia, las aprecio mucho a todas, Abrazos…Besos… Bye…
