Los personajes le pertenecen a J.K. Rowling, por supuesto...
Muchas gracias por TODOS los reviews
OTRA OPORTUNIDAD
Capítulo 21:
Al mismo tiempo que Severus Snape emergía de las escaleras provenientes de las mazmorras, tres personas entraban por la puerta principal del castillo.
-Severus-. Susurró el hombre mayor. -¿Alguna novedad?
El Profesor inclinó la cabeza a modo de saludo. -Molly...William...No, Arthur, voy camino a la Enfermería...-. Siguió caminando junto a la mujer, mientras los otros dos se dirigían hacia la oficina del Director.
-Iré contigo, querido, Arthur y Bill tienen asuntos con Albus...Bill se quedará en Hogwarts...
Severus Snape cerró los ojos por un momento y respiró hondo...justo lo que necesitaba.
Molly Weasley no había criado a sus hijos para verlos infelices, y por la razón que fuese, Bill estaba completamente obnubilado por este mago. Ella observó la reacción a su comentario y le tomó el brazo, con suavidad.
-Severus...- Dijo, mirando alrededor y asegurándose de que no había nadie en las cercanías. El mago se detuvo y la miró. -Mis hijos serán siempre mis niños, aún cuando se enamoren, se casen, tengan sus propios hijos...Bill ya no es un niño...-El Profesor intentó zafarse, pero ella le apretó el brazo. -Escúchame, Severus-. Lo reprendió. -Bill no es un niño y sus sentimientos por ti son genuinos-. Bajó la voz, y agregó. -Ni se te ocurra hacerlo sufrir. Si él se acerca a ti, más te vale no rechazarlo. He visto cómo lo miras, hijo, he visto que él no está solo con sus sentimientos, ten el valor de aceptarlo y te daré la bienvenida a mi familia; pero si lo rechazas...-. Con esa advertencia, Molly entró a la Enfermería, dejando a Snape, parado, en medio del pasillo.
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Lucius Malfoy sintió que un enorme alivio lo invadía. A unos metros, podía ver clara mente que la magia de la unión veela de su hijo y su pareja actuaba sin pausa, ante la total inconsciencia de Harry Potter, que no dejaba de hablarle dulcemente a su Draco, ni de acariciarle la mano que llevaba el anillo de compromiso.
-...y nunca hicimos planes para el futuro...apenas te despiertes haremos planes. Tenemos que tener planes, Draco...¿qué haremos cuando dejemos Hogwarts? ¿Ves? Tú quieres ser Sanador, y vas a serlo...el mejor...Sanador de Niños...- Harry apoyó la cabeza sobre el pecho de su veela. Escuchar los latidos de su corazón lo tranquilizaba. -¿Vamos a casarnos enseguida, Draco? ¿qué crees, después de que me deshaga de Voldemort? ¿cuántos niños tendremos, amor? ¿quieres hacer planes conmigo...?-La voz fue haciéndose más y más suave...Lucius notó que la cabeza de Harry se había quedado quieta, y se acercó. La magia veela seguía su curso, era tal como su padre se lo había explicado: el veela expelía toda influencia nociva y la magia de su pareja ayudaba a apurar el proceso de sanación, pero el asombro de Lucius se debía a que eso sucedía con años de vínculo, y ellos ni siquiera habían consumado su unión. Se sentó del otro lado de la cama, dispuesto a velarles el sueño a ambos.
Apenas clareaba cuando Molly entró a la Enfermería y se acercó sigilosamente hasta la cama ocupada, al fondo. Sonrió tentativamente al rubio sentado del otro lado y dijo en voz baja.
-Buen día, señor Malfoy. ¿Cómo está Draco?
-Buen día, Señora Weasley-. Respondió él, con la voz un tanto ronca. –Duerme...está sanando, Harry y su magia lo están sanando...-Terminó, mirándolos con afecto.
Molly suspiró. -¿Me permite quedarme con ellos?
El veela inclinó la cabeza; la bruja tomó una silla y se acomodó junto a la cama.
-Lucius, nosotros nos quedaremos con los chicos, ¿por qué no vas a despertar a Remus?- La voz profunda de Severus agregó, dando la vuelta y parándose junto a su amigo. –No te digo que vayas a descansar porque sé que no lo harás, pero Remus se pondrá muy mal si no te ve cuando despierte. Moody debió darle una poción, anoche.
Sin más, Lucius se puso de pie, acarició la frente de Draco y dejó la sala.
Molly pasó la mirada de los chicos a Severus; el mago la sintió y se volvió a enfrentarla.
-¿Cómo puedes aprobarlo...? Soy-
Molly se apresuró a interrumpir. -Un buen hombre. El pasado ya no cuenta...
Severus hizo una mueca parecida a una sonrisa, muy a pesar suyo. -Iba a decir viejo, Molly...
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Lucius sintió que su mundo volvía a estar bien. Allí estaba su esposo, profundamente dormido, con una mano apoyada sobre el vientre y la otra estirada, como buscando algo del otro lado de la cama. Se desvistió, tomó la mano y la apoyó contra su pecho, acostándose junto a Remus.
Todo lo vivido en la tarde del día anterior volvió a pasarle en un flash brillante, detrás de los párpados cerrados: Petigrew levantando la daga, Draco saltando delante de Remus, la rata apuñalando a su pequeño...Casi los había perdido, otra vez...
Los labios de Remus besaron un párpado primero y luego el otro, tomó la mano y la llevó, apoyándola contra su pecho.
-Siéntelo, amor. Estoy bien. Abre los ojos, por favor-. Lucius abrió los ojos y la angustia que los inundaban le estrujó las entrañas a Remus. -¿Draco?
Eso pareció aliviar la carga del veela.
-Duerme, Harry duerme con él. Está sanando-. Una ligera sonrisa relajó aún más sus rasgos. -Tienen un vínculo muy poderoso. Actúa como si fuesen una pareja de años, deberías verlos...
-¿Poppy está con ellos?
-No. Severus y Molly Weasley-. Remus le buscó los labios, con suavidad, pero luego la lengua de su dominante y sus manos posesivas, en la nuca y en la cadera, le recordaron que la mejor manera de tranquilizar a un veela era renovar la unión. Se separó apenas y dijo, casi jadeando. -Soy tuyo Lucius. Déjame demostrártelo.
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'SIRIUS BLACK INOCENTE'
El Ministerio de la Magia reconoce haber condenado injustamente a Lord Black…
Ron Weasley le pasó el Profeta a sus hermanos, unos asientos más lejos en la mesa Gryffindor. -¿Pasaste por la Enfermería esta mañana?- Preguntó a su novia, que se sentaba frente a él en ese momento, y recorría con la vista el enorme titular en la tapa del periódico.
-Sí, pero Madam Pomfrey no me dejó ver ni a Draco ni a Harry. Dijo que tu madre estaban con ellos...Mira...el Director y Bill...- Le señaló la entrada del comedor. -¿Sabías que vendría?
-No...aunque mamá dijo algo de reemplazo...¿crees que reemplazará a alguien? Lucius reemplaza a Remus, no hay nadie más.
-Sí, a Hagrid-. Interrumpió Ginny, sentándose junto a su hermano. -Anoche vimos que Hagrid salía del castillo con ropas de viaje.
-¿Anoche, a qué hora? ¿y quiénes 'vimos'?- Preguntó Ron.
-Anoche, Ron. Neville y yo usamos la capa de Harry..
-¡Tú la tienes!- Ron levantó la voz y Hermione le propinó un soberano codazo. Ginny continuó, en voz baja y amenazante.
-Si gritas no te contaré lo que vimos-. Su hermano mordió una tostada y masticó con fuerza. -Bueno. Después de que McGonagall nos dejara en la sala común, Neville y yo quisimos ir a la Enfermería a ver a Draco y a Harry, pero no pudimos. Nos topamos con Hagrid y el Director, a mitad de camino. Dumbledore lo acompañaba y le decía que no se preocupe, que Bill era muy paciente con las criaturas mágicas...Después nos señaló y dijo que todo estaba bien en la Enfermería y que el sueño era una bendición para los jóvenes o algo así, no oímos más porque volvimos corriendo a la sala común.
-Bueno, yo sé que Remus no quería dejar a los chicos solos y que Moody debió darle una poción sedante, porque Lucius tuvo que presentar el caso en el Ministerio-. Hermione señaló el periódico. –Todo ha salido a la luz, ahora el mundo mágico conoce la situación familiar de los Malfoy...
-¿Pero por qué Lucius debió ir al Ministerio?- Preguntó Neville, en un susurro.
-¡Porque mató a Petigrew!- Replicó Ron.
-¡Pero es un veela que defendió a su esposo!-Dijo Neville.
-Sí, y por eso ahora puede estar con Draco-. Los tranquilizó Hermione. -Vamos, a ver si nos dejan pasar aunque sea unos minutos...
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Harry despertó de un sueño precioso...a una realidad aún mejor: los ojos grises de Draco lo miraban con adoración, y la sonrisa del veela le cortó la respiración. Era tan hermoso, tan hermoso...Tragó saliva y tartamudeó. -¿Ccómo te sientes?
Draco pensó la respuesta, respiró hondo, se movió un poquito...nada. -Muy bien...como si hubiese descansado muchas horas...estoy muy bien-. Incrédulo, intentó sentarse, pero la voz de su papá lo detuvo.
-Espera, hijo. No te apures. Déjeme llamar a Madam Pomfrey.
-No es necesario, Remus. ¿Cómo se siente, señor Malfoy?- Preguntó la medimaga, varita en mano y acercándose a la cama.
-De verdad, muy bien.
-Hmmm-. La bruja hizo algunos movimientos de varita y murmuró varios hechizos. Satisfecha, dio un paso atrás.
Harry y Remus la miraban expectantes, en cambio Draco sonreía tranquilo.
-Como nuevo-. Dijo Pomfrey. -Puede irse. De todos modos, le recomiendo una cena ligera en su cuarto y que recién mañana se reintegre a la actividad del colegio.
-¿Cena?- Preguntó Harry.
-Sí, hijo. Hace casi veinticuatro horas que duermen. No quisimos molestarlos ni moverte a ti. Lucius explicó que tu cercanía física y la magia de la unión veela fueron los motivos de la recuperación rápida de Draco.
El veela le tomó la mano a su pareja y le besó los nudillos. -Gracias...
Un estremecimiento recorrió el cuerpo de Harry, los labios de Draco contra su piel y el tono de la voz elevaron su temperatura instantáneamente.
Remus sonrió y sacudió la cabeza, alcanzándole una muda de ropa a su hijastro. -Aquí tienes. Cámbiate, Harry y yo te esperaremos. Los acompañaré a sus nuevas habitaciones.
-¿Tenemos nuevas habitaciones?- Preguntó Harry, asombrado.
Remus apoyó ambas manos sobre su vientre, su bebé se movió con ganas. -Así es. Sus cosas ya están allí. Son vecinas a las nuestras, en las mazmorras.
¡Vamos, ya saben lo que viene en el próximo capítulo!
D.L.
