DISCLAIMER: ningunos de los personajes de Rayearth me pertenece, solamente Stephany y Steve...Hasta el momento ^^U yo solo los uso para mi propio beneficio sin fines de lucro.
.
PD: Kamui Shiro es uno de los personajes creados por CLAMP del manga X y del anime X/1999. Por si necesitan ver la apariencia física de este.
PD2: LAMENTO LA DEMORA! Y PERDON POR LO CORTO DEL CAPITULO! He estado sin inspiración realmente y hace un tiempo intenté avanzar y solo pude hacer esto por ahora Mis más sinceras disculpas
.
Creado por xCAMIMILLAx
Revisado y aceptado por oOAmaltheaOo
.
o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o
.
Capítulo 21:
"Rumbo"
.
Los mellizos corrían a gran velocidad. Solo los guerreros en mejores condiciones físicas como Latis y Ráfaga podían seguirle los pasos pero con esfuerzo.
- "Sin duda se nota que es su hijo" – Pensó Ráfaga al mirar al hijo de su Latis – "Tiene la fuerza y la seriedad de él".
Steve sintió el pensamiento del guerrero de Céfiro en su mente pero no se giró a responderle. Sin embargo ese comentario ocasionó que el chico mirara de reojo a la dirección de su padre que corría a su izquierda un poco detrás de él. Tenían razón en su parecido, si bien era más que obvio que era su padre, Steve apenas recordaba cómo era tener uno. Al perderlo tan pequeño se crió solo y no solo eso, tuvo que ser fuerte por él y por Stephany. Su niñez había desaparecido en el "Día Rojo".
Latis por su parte pudo sentir la mirada de Steve fugazmente en él, pero decidió no hacer preguntas. En parte comprendía la sorpresa del chico al verlo, después de todo, él había muerto cuando ellos apenas tenían 10 años y eso no era algo fácil de digerir.
Rápidamente llegaron los mellizos y los dos guerreros, seguidos por Gurú Clef, Ascot y Paris.
Stephany vio las puertas de la biblioteca cerradas y con llamas y sentía como los recuerdos de su pasado se hacían presentes. Steve sacó su espada y miró a su hermana.
- ¡Steph! – Gritó Steve al ver la mirada perdida de su hermana - ¡Steph mírame!
Ella lo hizo, y sus ojos volvieron a ser los violetas brillantes.
- Steph tienes que hacerlo – le dijo Steve y luego le sonrió – Yo estoy contigo.
La pelirroja le devolvió la mirada con una sonrisa y se preparó para lanzar sus hechizos.
- "Ráfaga Acuática" – Las llamas de las puertas de la biblioteca se extinguían poco a poco.
Steve intentó acercarse pero un sello de color dorado se presentó frente a la puerta. En ese momento llegaron Paris y los demás.
- ¿Un sello? – Preguntó Ráfaga y luego vio el símbolo - ¿Qué significan esos símbolos?
- Es de Daimon – dijo Steve seriamente reconociéndolo – Sin duda no quiere que entremos
Steph se acercó al sello y lo tocó suavemente y este empezó a brillar.
- ¿No lo puedes romper? – Preguntó Ascot. La chica lo miró dulcemente.
- Este sello, es un sello de fuego – contestó la chica suavemente. Ella miró a Steve y éste le devolvió la mirada.
- ¿Qué pasa con ustedes? – dijo Paris al ver a los mellizos no decir palabras.
- Steph tuvo una idea – contestó Steve y miró a su padre – Solo un guardián puede romper el sello.
- Entonces si es de fuego – prosiguió Gurú Clef – Lo más probable es que Latis pueda romperlo
- No estoy muy segura – contestó la chica – Latis es de esta dimensión y el clon es de otra.
- Quiero intentarlo – dijo seriamente Latis - ¿Qué debo hacer?
- Coloca tu mano en el centro del sello – contestó Steph – El resto solo depende de ti.
Latis se colocó al lado de su hija, al frente del sello. La chica le sonrió, al hacerlo Latis vi a su pequeña guerrera de fuego reflejada en ella.
- "Lucy…" – Y con decisión tocó el sello dorado – "Te juro que te encontraré sea donde sea que estés"
.
o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o
.
En un lugar oscuro, en una habitación redonda, se encontraba en el centro suspendido con cables el pequeño cuerpo de una joven, donde solamente se podían ver sus cabellos rojizos.
- La… Lati…Latis…. – La voz era seca y áspera, ronca.
La chica no sabía dónde estaba, no podía mover su cuerpo, no sabía lo que había pasado con ella. Solo sintió que alguien la había llamado. Y en su mente apareció ese nombre.
.
o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o
.
Dos siluetas caminaban por un oscuro pasillo iluminado solo con velas.
- ¿Qué sucede? – Preguntó una voz ronca y hostil.
- El sello – respondió seriamente la chica de cabellos rojos para luego mirar al hombre al frente de ella – Se ha roto.
- ¿El sello de la biblioteca? – Daimon miró como Lucy asentía - ¿Pero cómo?
- El guardián de fuego, Latis.
- Así que los guardianes pueden destruir sellos de ambas dimensiones…. Esto es un problema.
- ¿Quieres que vaya a intervenir? – preguntó la Guerrera.
- No – dijo rápidamente – Ya cumplimos ese objetivo. El que hayan roto el sello no les servirá de nada – Rápidamente Daimon conjuró una esfera al frente de él – Kamui
- Si señor – respondió el servidor dentro de la esfera.
- ¿Esta listo Tercero?
- Estamos terminando con los últimos detalles para iniciar el ritual – respondió – La bruja está el ello.
- Excelente – Rápidamente hizo desaparecer la esfera – Vamos a ver a Segundo. El títere tiene problemas.
Lucy asintió y ambos siguieron caminando por el amplio pasillo.
.
o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o
.
Latis vio como el sello reaccionó al tacto de él. Expandía un brillo que al rodear todo el sello simplemente se desintegró. Lentamente las puertas de la biblioteca se abrieron dando la salida de una gran cantidad de humo en su interior.
A medida que se abrían las puertas y entre el humo se podían ver solo cenizas y materiales esparcidos. Todo, absolutamente todo había sido consumido por las llamas de la guerrera de fuego.
- ¡Qué horror! – Dijo Presea ocultando su boca con sus manos al igual que el resto por el humo.
Los rostros de los mellizos eran vacíos, mirando el suelo, perdidos en sus pensamientos.
Caldina miró el rostro del guerrero del futuro y algo adentro de ella la impulsó a ir cerca de él y tocarle la mano. El chico se asombró de la presencia de la bailarina. Estaba tan hundido en sus pensamientos que no la sintió y menos cuando tomó su mano.
- No debes estar triste – habló la morena – Aun podemos hacer algo para detenerlos.
- Si… - Steve estaba tembloroso, afectado por el tacto de la peli rosa.
"Está aquí" le dijo a su hermana mentalmente. Su melliza salió de su trance al sentir el tacto de su hermano en su mente. "Es ella" siguió Steve.
Stephany vio como la bailarina tomaba las manos de su hermano.
- ¿Sucede algo? - Le preguntó Presea a su lado. Steph miró a la herrera.
- No es nada – sonrió – Es solo que recordamos cuando nuestro hogar fue consumido por las llamas.
- Creo que hoy deberíamos descansar – Exclamó Gurú Clef para luego mirar la biblioteca – Sea como sea, acá no hay más que escombros.
- ¡Que! ¡Pero si las guerreras no están! ¡Anais y las chicas han desaparecido! – Comentó Paris - ¿Cómo pueden dejar las cosas así?
- Las naves de Autozam, Fareh y Cizeta están destruidas – Dijo Ráfaga – Nos tomará unos días repararlas. No podremos hacer nada hasta tenerlas reparadas por completo.
- ¿Dónde están los demás? – dijo Presea.
- La princesa Aska está en una de las habitaciones que designamos para ella junto con Sanyun– contestó Ráfaga – La gente de Autozam están con las naves. Las princesas están aún en la sala principal.
- Bueno – dijo Gurú Clef – Creo que debemos regresar – miró a la gente a su alrededor – Aquellos que estén cansados pueden ir a sus habitaciones. El resto puede ir a la sala principal
Caldina soltó la mano de Steve tan abruptamente que lo alertó.
- ¡Caldina! – gritaron todos al ver el cuerpo de la chica empezar a caer.
Steve con mucha delicadeza y rapidez tomó el cuerpo de la bailarina entre sus brazos evitando que cayera. Caldina recupero lentamente el conocimiento.
- ¡Caldina! – Dijo Ráfaga a su lado – ¿Estas bien?
- ¿Estás bien? – Dijo Steve mirándolo seriamente asustado.
- Si lo estoy ¿Qué fue lo que me paso? De repente me sentí perdida – miró el rostro del chico – Ahora veo. Realmente eres un chico muy apuesto jajaja quien diría que mi pequeño Steve sería tan atractivo.
Steve sintió como su rostro subía rápidamente de color para sonrojarse, pero solamente Caldina y Ráfaga pudieron notarlo dejando a ambos sorprendidos de la actitud del chico.
- Yo..Yo… lo siento – contestó y rápidamente extendió los brazos entregándole a Caldina a Ráfaga para levantarse y colocarse al lado de su hermana que curiosamente estaba sonriente.
"Saca esa sonrisa de tu cara" Le dijo Steve "Te ves fea". Steph no le respondió con palabras solo con una risa que resonaba en la mente del chico.
"¿Tanto te afecta?" intentó decir entre risas la pelirroja mirando divertidamente a su hermano.
"Sabes que no puedo evitarlo" contestó molesto "Nunca pude resistirme a ella"
Steph volvió a reír en su mente y miró a Gurú Clef.
- ¿Ocurre algo Caldina? – Dijo Presea a lo que la bailarina negó.
- La llevaré a su habitación para descansar – respondió Ráfaga caminando en el sentido opuesto a los demás.
Ninguno quiso retirarse a descansar. Todos seguían a Gurú Clef camino al gran salón.
- ¡Chicos! – Dijo Tatra alegremente - ¡Ya estábamos asustados que no llegaban!
- Lo lamento Tatra – dijo Gurú Clef.
- ¿Qué ha pasado? – Preguntó Tata a su lado – Claro, aparte de que nuestra nave está dañada.
- La biblioteca era el blanco de Daimon – contestó el mago – Ha sido destruida.
- ¿La biblioteca? – dijo Tata confundida - ¿Y por qué diablos quería destruir ese feo lugar?
- ¡Tata! – Habló su hermana tranquilamente - que tu no sepas leer no lo hace un lugar feo
- ¡TATRA! – gruñó la gemela empezando una disputa.
Gurú Clef hizo aparecer unas sillas para que algunos se sentaran. Presea, Ascot, Tata y Tatra se sentaron mientras que los mellizos juntos con Latis y Paris decidieron estar parados.
- ¿Qué pasará ahora? – empezó Presea. Y esa era una de las preguntas que todos tenían en sus cabezas.
- Debemos ir a Fahren – contestó Steve apoyado en un pilar de la sala.
- ¿Y por qué no Cizeta primero? – preguntó desafiantemente Tata. Steve miró a Steph y ella simplemente agacho el rostro.
- ¿Saben quién es el guardián de cada una? – habló el mellizo a lo que todos lo miraron.
- ¿Cómo es eso? ¿No es obvio? Yo soy el guardián de Anais y Latis el de Lucy – contestó Paris.
- ¿Y de la guerrera de agua? – le preguntó Steve.
- ¿De Marina? – Paris pareció dudoso.
- ¿Cómo se elige el guardián? – Preguntó Latis a su hijo – Porque no creo que sea una coincidencia que yo y Paris seamos los guardianes.
- Un guardián es aquel que comparte un afecto por la guerrera y que es mutuo – contestó Steph algo triste.
- ¿Entonces la persona que Marina ama es su guardián? – dijo Tatra y Steve asintió - ¡Que tierno!
- ¿A quien ama Marina? – preguntó su gemela.
Ningún cefiriano pudo responder esa pregunta. Pero fue lo suficientemente claro para Steve ver a los dos posibles candidatos al leer los pensamientos.
- Es por eso – aclaró Steve – Que iremos primero a Fahren, Paris deberá ir para abrir los sellos y pasar la prueba.
- ¿La prueba? – Preguntó el príncipe - ¿Qué clase de prueba?
- No lo sabemos bien – respondió Steph – Solamente sabemos lo que hemos podido recolectar de los pergaminos antiguos. Dicen que para romper el sello el guardián debe pasar la prueba.
- Entiendo… - contestó Gurú Clef - ¿Y en que parte de Fahren está el sello?
- No lo sabemos – Steve aclaro – Solo el guardián puede sentir el sello de los clones.
- Claro – dijo Gurú Clef – Es por eso que debían eliminar a los guardianes
"Empiezo a dudar que sea un genio" ironizó el mellizo.
"¡Hermano! ¡Muestra algo más de respeto! ¡Es mi maestro!" lo regañó Steph "Ellos no tienen ni idea de todo esto. Ellos no han pasado 8 años de sus vidas buscando respuestas"
"Él no lo sabe aún" Steve cambió el tema mientras miraba en silencio a los dos hechiceros de Céfiro "Está confundido"
"Lo sé" contestó tristemente la pelirroja mentalmente.
"No es justo" recriminó su hermano "No es justo para ti"
"No debes decir nada Steve ¿Me oyes? Hasta que él no aclare sus sentimientos por tía Marina no debemos interferir. Él debe darse cuenta que es el guardián"
"Yo no hablo precisamente del guardián, hermana"
"Ya lo sé. De igual modo…. Simplemente no digas nada. Sabes que…"
" Si si, claro que lo sé" La interrumpió " Es solo que no me gusta ver a mi hermanita sufrir viendo al hombre que ama estar confundido"
"Tú tampoco la debes estar pasando bien con Tía Caldina"
Steve no pudo responderle por que otro pensamiento vino a él.
- Vaya, nunca pensé que volvería a escuchar algo así – dijo medio riendo. A lo que todos lo miraron, incluso su hermana.
- ¿Qué ocurre?
- Alguien viene hacia acá – dijo Steve semi sonriendo – Y muy molesto.
- ¡QUE NO ME CALMES ZAZ! – Se escuchó una voz detrás de la puerta-
- ¡Pero capitán!
Geo entró violentamente golpeado la puerta intentando ser detenido por un Zaz. Miró a su alrededor para volver a gruñir.
- ¿¡Que está pasando?! – Gruñó exasperado Geo – Mis naves están todas dañadas, me enteré que parte del castillo entro en llamas, y sobre todo…. ¿¡Por qué diablos estaba Águila con ellos?!
- No lo sabemos – Contestó tristemente el mago más sabio de Céfiro.
- ¿Dónde están Lucy y las demás guerreras? – preguntó inocentemente Zaz.
- Las tiene Daimon – Contestó Steve.
- Realmente eres muy parecido a tu padre – le respondió el capitán de Autozam. Latis solo lo miró seriamente en respuesta.
- Es mi hijo Geo – dijo irónicamente Latis.
- Si pero me refería a la seriedad
- Chicos este no es el momento de pelear por esas cosas – corrigió Presea para luego mirar a su tan preciado mago
- Por ahora debemos esperar a que las naves se reparen - contestó Guru Clef.
- Las naves de Fahren se demoraran por lo menos dos semana – respondió Chanan entrando al salón – El fuego afectó enormemente a nuestros barcos por el material que utilizamos.
- Las naves de Cizeta deberían estar en una semana – contesto la princesa Tata.
- Entonces no nos quedará otra que ir a Fahren con nuestras naves – expuso Geo orgulloso – Mis naves deberían estar listas en dos o tres días
- Perfecto – contesto Gurú Clef y luego miró al guardián de Fahren - ¿Cómo sigue la princesa y Sanyun?
- En perfecto estado – contesto amigable – Sanyun acaba de despertar y la princesa sigue con él.
- Guardias – Dijo Guru Clef y un guardia apareció ante él – Quiero que aseguren las habitaciones de todos en especial de la princesa Aska.
- Si Guru Clef – Y el guardia se retiró.
- Creo que deberíamos descansar – comentó Guru Clef – Mañana se discutirán los planes.
- ¡Nosotros seguiremos en las naves! – Contestó Zaz – mientras menos nos demoremos más rápido podremos acaba con Daimon.
- No te exijas demasiado Zaz – contestó tiernamente Guru Clef y luego miró a los mellizos – El resto se puede retirar
Steve miró a Gurú Clef para luego mirar a su hermana gemela.
"Guru Clef quiere que nos quedemos" le dijo Steve a Steph
"¿Te quedarás?"
"No" contestó Steve "Iré a verla"
Enseguida todos se empezaban a retirar y Steve los siguió.
- Lo lamento – dijo silenciosamente Steph – Steve tenía algo que hacer.
- Si – dijo en un suspiro – Ya me lo hizo ver
- ¿Telepáticamente?
- No… - luego la miró - ¿Qué esconde Steve?
- ¿Esconder? – preguntó confundida Steph
- Cuando me comunique con él mentalmente, pude sentir una gran cantidad de maldad
- Oh eso – Steph hizo un gesto dudosa pero permaneció unos segundos en silencio
- ¿Debería preocuparme? – le preguntó al ver la incomodidad de la guerrera.
- No, en absoluto – contestó alegremente y luego miró sus propias manos – Hay cosas que debimos hacer, cosas que debimos sacrificar para sobrevivir contra Daimon.
- Comprendo…
- Todavía hay cosas maestro – contestó mirando el suelo arrepentida – hay cosas que no deben ser reveladas.
- ¿Por el futuro?... ¿O por vergüenza? – La chica lo miró asombrada – No necesitas decirme todo cuando tus gestos lo expresan
- ¿Cómo supo que era vergüenza?
- Haces los mismos gestos que la pequeña Steph – contestó sonriente – Además, me llamaste maestro. Supongo que estabas recordando a mi otro yo del futuro
- Discúlpeme – La pequeña le hacia una reverencia de disculpas – pero fue usted mismo quien me enseño que todo debía darse a su tiempo.
- Por supuesto que entiendo – confesó – sin embargo en este momento me gustaría saber tantas cosas
Steph lo miró y cuando Clef le devolvió la mirada no hizo más que sonreír tiernamente.
- Aun hay cosas que puede responder maestro – contestó alegremente – Si mal no recuerdo, en mi niñez usted solía jugar un juego conmigo.
- ¿Un juego? – Preguntó confundido – Aun no he jugado a ninguno con la Steph de este mundo.
- ¿Qué tal si lo practicamos ahora? – En ese momento Steph hizo aparecer frente al gran hechicero esferas rosadas – Estoy segura de que no se arrepentirá
.
o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o
.
