21. Aguja
Sirius Black desciende de una aristocrática familia de magos puros. Sirius Black es valiente. Sirius Black es rudo. Sirius Black, es ¡Por Merlín!, un jodido merodeador. Es temerario, se ríe del peligro, nada lo acobarda. ¡Dios! Si le hizo frente a su madre, entonces puede encarar cualquier cosa.
Cuando Sirius Black decide algo, nada ni nadie, puede hacerlo vacilar, porque es obcecado, ¡Hay que ver lo testarudo que puede llegar a ser! Sería más fácil abrir una nuez sin magia, que hacerlo desistir de sus caprichos. Y es por eso que se encuentra en una tienda de tatuajes muggles. Solo, porque ninguno de sus amigos lo quiso acompañar.
A veces también, es un poco tonto, porque un día se dijo "Quiero un tatuaje muggle" y no averiguó cómo hacerlo, y tampoco quiso escuchar a Remus cuando le explicó en qué consistía. Por eso, ahora, el animago se siente como un… cobarde. Porque acaba de ver como la aguja penetra rápida y reiteradas veces en la piel de otra persona, y acaba de ver también la expresión de sufrimiento en sus rostro. Pero Sirius Black es valiente y no se deja amedrentar por el dolor físico, así que tomo aire y se acuesta, listo para "aquello". Cierra los ojos y estoico no grita ni se queja hasta el final de la faena. Al abrir los ojos se encuentra con otros que le son familiares.
- ¿Duele?- Pregunta Remus.
- No sabes cuánto…
- A ver si la próxima vez que se te ocurra una locura me escuchas, Sirius.
- Sí, Lunático. Para la próxima vez, tal vez lo haga.
