Capitulo 21

"La debilidad no es buena compañía"

Ya hemos pasado un día en estos bunker subterráneos. Las explosiones siguieron por la noche y un poco por la mañana, pero al parecer ya se dieron por vencidos, ya que no hemos sentido más desde ese momento.

Es de noche y me encuentro acostada en mi cama junto con Prim. Ella luego de dormir una noche en una colchoneta en el suelo por la impresión de que la litera no resistiera a los temblores de las explosiones; por fin decidió dormir conmigo en la cama. No he podido dormir bien y ahora me encuentro viendo hacia la luz de emergencia del pasillo. Los pensamientos dan vuelta en mi cabeza constantemente y no me permiten estar tranquila. Al colocar mi mano sobre mi cuello y no sentir mi collar ahí, me hace sentir un vacío en el estómago y los recuerdos hacen presencia, causando en mí un dolor en mi corazón.

¿Por qué no se lo dije desde un principio? ¿Por qué cada vez que estoy frente a él las palabras no quieren salir y me dejan como una tonta? Se que él está atravesando por un momento difícil, pero igualmente me enoja saber que yo no estoy allí junto a él, para consolarlo y brindarle todo mi amor y comprensión.

A mala hora tuvo que pasar esto. ¿Por qué la felicidad dura tan poco? Si tan solo pudiera devolver el tiempo y detenerlo justo cuando estábamos en el Distrito 12, felices y tranquilos en nuestro hogar junto a mi familia y nuestros amigos. Como quisiera regresar al momento en que Peeta y yo compartíamos todo el tiempo juntos y comenzábamos a vivir como una familia de verdad. Estoy consciente que para ese momento no sentía lo que ahora siento por él, pero sin duda estaría contenta de poder estar a su lado, en sus brazos protectores y admirando su hermosa sonrisa llena de sinceridad y cariño.

Maldigo cientos de veces el momento en que me separe de el al final de los juegos y no lo protegí. Si tan solo hubiera obedecido y subido a ese árbol junto a él ¿Por qué Dios? ¿Por qué?

Estoy cavilando todavía en mis pensamientos, cuando veo que algo se mueve en el compartimiento de al frente. Como está oscuro, no puedo visualizar bien, pero gracias a la luz de emergencia del pasillo y que esa persona movió un poco su brazo; logro distinguir mejor.

Por la curiosidad y falta de sueño, decido levantarme e ir a ver quién se encuentra despierto al igual que yo esta noche.

Camino sigilosamente y cuando estoy más cerca, compruebo que es Finnick quién se encuentra allí. Está sentado en el suelo y se mantiene absorto a todo, mientras hace nudos en una cuerda.

- ¿También sin sueño? - dice sin quitarle la vista a la cuerda.

- Si… no he podido pegar un ojo desde que apagaron las luces - digo en voz baja.

- Te entiendo. Esta cueva fría no es muy reconfortante - comenta y con un ligero movimiento, logra desatar el nudo fuertemente hecho en la cuerda - siéntate, estás en tu casa - por la luz tenue que se refleja de la lámpara de emergencia, puedo distinguir su sonrisa y eso me da más confianza. Finnick y yo hemos entablado mucho desde que nos conocimos, a tal grado que puedo considerarlo un buen amigo. Sin duda su apoyo a mi y a mi Peeta, ha sido incondicional y eso lo aprecio mucho.

El sigue atando y desanudando nudos en la cuerda, mientras que yo miro con admiración la destreza que posee en las manos al momento de realizarlos. Después de eso, los míos son de categoría de jardín de niños.

Finnick al notar mi asombro, me entrega la cuerda y me enseña como hacerlos; paso por paso me indica por donde tengo que anudar y apretar con fuerza cada doble. Mis manos arden pero yo hago caso omiso a ello y sigo con mi labor.

- ¿Cómo está tu tobillo? - me pregunta después de pasar un momento en silencio.

- Mejor. Ya mi madre le cambió la venda antes de acostarse y me dijo que solo fue una doblada, pero que tenga más cuidado para la próxima - recuerdo como resbale por las escaleras y luego como Peeta me llevo en brazos por el resto del recorrido.

Sacudo mi cabeza para alejar esos pensamientos y aprieto con fuerza el nudo.

- Tienes una suerte Katniss - dice en tono burlón y yo le propino un golpe juguetón en su costado.

- Si, eso ya me lo han dicho - respondo y logro desatar el nudo a la perfección.

Nos quedamos en silencio por un rato y en un momento veo como Finnick se queda viendo a un punto en la pared; sus manos las remueve y suspira profundamente.

No se por qué, pero se me vino un pensamiento a la cabeza y esta vez, las palabras aparecieron - ¿Cómo lograste mantenerte todo este tiempo después de ganar los juegos? - el sigue mirando hacia la pared y se encoje de hombros.

- Con mucho esfuerzo - baja la mirada al suelo - con mucho esfuerzo - repite en susurro y voltea a verme - pero de una cosa estoy seguro, es que las pesadillas siempre van a estar ahí, esperando por mi en todo momento - nunca me imaginé a Finnick luchando con las pesadillas. Siempre que lo veía por televisión, él mostraba un lado alegre y jocoso; sinceramente no se me paso por la cabeza el que, al igual que yo, las pesadillas lo arroparan por las noches.

- Te entiendo - respondo y coloco la cuerda a un lado para descansar las manos, las cuales me han empezado a sangrar un poco - nunca sabes como apartarte de ellas.

- Pero al final del camino siempre estaba un punto de esperanza, algo que me decía que debía seguir adelante, por mi bien y por lo que me esperaba en el futuro - suspira - lo que no se me vino a la cabeza es que ese futuro estuviera lleno de dolor - un ligero brillo se percibe en sus ojos y algo me dice que es producto de su preocupación por Annie.

- El futuro es incierto. No sabes lo que pueda pasar en el camino - digo recordando mi situación actual.

- Pero tienes a tu familia. Ellas van a estar para ti siempre - asiento y sonrío al imaginar la sonrisa cálida de Prim y los abrazos de mi madre - en cambio yo… yo no tenía a nadie por quien luchar - dice y puedo ver como trata de reponerse. No me acostumbro a verlo así de consternado.

- Pero… no estabas solo.

- Lo estaba hasta que… - sonríe de medio lado - ella apareció. Annie - su sonrisa recae y se pone de pie - ellos lo están haciendo para tenernos así, sometidos - lo pienso por un momento y si, el tiene razón. El Capitolio sabe que si ellos tienen a nuestros seres queridos, podrán usar esa arma para mantenernos al margen y conseguir una debilidad en nuestros actos.

- Odio tener que pensarlo - no saben cuánto.

- Por eso muchos creen en ti, en tu fortaleza. No dejes que te opriman - se voltea hacia mi y la luz de emergencia se refleja a mitad de su cara, lo cual me permite confirmar que se encuentra mirándome directamente a los ojos - no permitas que se repita mi historia de nuevo - lo miro extrañada y el se voltea de nuevo hacia el pasillo - por no aceptar algo que se suponía debía cumplir; el Capitolio se llevó lo que más quería, a mi familia. Es por eso que procuraba no viajar tanto al Distrito 4, me sentía tan desdichado cuando regresaba, me sentía culpable por todo. Mi tío Marcus perdió a su esposa y yo perdí a mis padres - suspira y apoya su mano de la pared - pensé que no tendría más nada por lo que luchar y por eso me deje llevar por lo que me decían; actuaba según lo que me ordenaban y con ello trataba de olvidar mi pasado y pensar que si seguía así, podría por fin sacar de mi mente todo lo que me atormentaba; pero como ves, no es así de fácil. No lo es - me quedo sin poder decir nada y solo me levanto y me coloco a su lado.

- Tenemos que ser fuertes. Eso me lo dicen todos, tal vez… en algo tengan razón - coloco mi mano sobre su hombro y nos quedamos así por largo tiempo, llorando en silencio, hasta que nuestras almas nos pidieron a gritos que tratáramos de descansar.

En algo Finnick y yo nos parecemos. Estamos los dos sufriendo a causa del Capitolio; dos luchas distintas, pero el mismo dolor, el mismo que nos acompaña día con día y nos hace reflexionar el por qué de nuestra situación. Nos sentimos desolados por dentro, pero con odio en el exterior, odio que tal vez nos permita terminar con todo esto y de una vez por todas recuperar, aunque sea lo que queda de las cenizas; un poquito de tranquilidad y felicidad, aunque sea un poco.

Pasado ya dos días, se nos permite regresar a los pisos de arriba. A mi familia y a mi se nos asignó otra habitación, ya que la que poseíamos antes, sufrió varios daños a causa de los bombardeos. Agradezco el que Gale y Peeta hayan ido por mi, porque sino yo formaría parte de esos daños.

Luego de reubicarnos y que mi madre y Prim se dirigieran al hospital para seguir con su labor; yo tuve que ir a una reunión con Plutarch en su oficina. Al llegar estaban sentados Haymitch, Cressida, Mesalla y una chica que hasta ahora se que se llama Fulvia.

- La alcaldesa Coin está muy complacida por como todos los habitantes del distrito se comportaron ante el llamado de evacuación y de su permanencia en el refugio - Plutarch comenta sonriente - a pesar del inconveniente vivido con la señorita Everdeen, podemos decir que todo fue un éxito - todos aplauden, menos Haymitch y yo.

- ¿Y dónde está la señorita Allyson? - ¿Qué? ¿Desde cuándo a Haymitch le importa dónde esté?

- Ella se tuvo que excusar, ya que fue requerida para una junta con la alcaldesa - Plutarch responde y toma un sorbo de café de su taza. Yo miro la mía y lo único que hago es ver mi reflejo en el líquido negro - pero para no tenerlos aquí por mucho tiempo; el motivo de la reunión es que se requiere que hagan un nuevo propo, pero esta vez en el centro del distrito. Esto es para que se puedan admirar los daños ocasionados por los bombardeos del Capitolio y también para dar señal de que no pudieron cumplir con su misión. Cabe destacar que en este hecho, también estaba involucrada Katniss, por lo que queremos que su imagen no se pierda y que el Capitolio y los demás distritos vean que ella se encuentra con vida. Esto sin duda podrá darnos muchas ventajas - toma otro sorbo de su café y nos ve a todos, esperando una respuesta.

- Supongo que la señorita Brent está al tanto - pregunta Cressida.

- Por supuesto.

- Entonces se podría hacer ¿estás de acuerdo Katniss? - me pregunta Haymitch.

- Si… hagámoslo - contesto con indiferencia y luego todos se ponen al tanto para organizar lo que se va a hacer.

Luego de salir de la sala, me dirijo a la habitación donde me tienen el vestuario y allí, Corina y Camile me ayudan con el traje gris que hizo Cinna para mi. Camile me maquilla con tonos muy suaves y Corina me peina con la trenza que uso habitualmente. Menos mal que Allyson no va a estar con nosotros, porque sino estaría hiperventilando de la rabia.

Ahora me encuentro caminando por el pasillo junto con el equipo, para tomar el ascensor que nos llevará a la base por donde vamos a salir a la superficie. Haymitch está a mi lado y me lanza miradas de aliento de vez en cuando. El me acompaño el día anterior a nuestra salida del refugio; me dijo que había visitado a Peeta y que él permanecía algo distante. Como quisiera estar a su lado.

- ¿Katniss? - una voz infantil me llama y yo me volteo extrañada, para luego ver allí frente a mi, a Frank, el niño del Distrito 4.

- Hola - le saludo - ¿cómo has estado? - él se encoje de hombros y sonríe.

- Bien. Han sido muy serviciales aquí - contesta - mi padre se siente a gusto y quería darte las gracias por ello; nos ayudaste y eso lo agradecemos mucho - sonrío al escuchar sus palabras.

- No tienes por qué agradecerme, hice lo que era correcto.

- Eres muy valiente y nos da gusto que te encuentres bien - suspira - además, permitiste que nos encontráramos con alguien especial.

- Si, Finnick - el asiente y lleva sus manos dentro de los bolsillos de su pantalón - mi padre ahora pudo soldar varias cosas - baja la mirada y puedo percibir un aire triste. Se que debe dolerle mucho la muerte de su madre. Ahora el odio hacia el gobierno de Snow crece aún más - pero se que ella va a estar feliz de vernos todos juntos de nuevo.

- Dalo por hecho - le peino un pequeño mechón de cabello en su frente y el se sonroja un poco.

- ¿Frank?... Oh ahí estás. Mira que me tenías preocupada - una mujer de mediana edad se acerca y toma de la mano del niño.

- Discúlpeme profesora, pero estaba conversando con una amiga - dice y me guiña un ojo con complicidad.

- No se preocupe, el se encuentra bien - la mujer al verme se sonroja y se acomoda torpemente su falda. No se por qué la mayoría de las personas en este distrito se ponen así en mi presencia, es absurdo.

- Hasta luego Katniss - Frank se despide agitando su mano.

- Con su permiso señorita Everdeen - la profesora de Frank inclina su cabeza hacia abajo y luego comienza a caminar de regreso por el pasillo con Frank tomado de su mano.

Ese niño me recuerda mucho a Finnick. No cabe duda de que son parientes.

Al llegar al ascensor, ya todos me esperaban y Haymitch me sonrió y me dijo lo bien que lo había hecho con el niño. A el le agradó mucho Frank y compartió conmigo el que se parece mucho a Finnick.

Cuando salimos al distrito pudimos observar los daños que ocasionaron los bombardeos del Capitolio. Hay hoyos de grandes diámetros y de mucha profundidad; en especial uno que se encuentra muy cerca de donde se encontraba mi antigua habitación. Tuve mucha suerte al ser rescatada por Peeta y Gale ese día.

Las ruinas del Distrito 13 se han deteriorado un poco más de lo que estaban, e incluso, el edificio de justicia presenta otros daños en su fachada.

- Grabemos por aquí - nos indica Cressida y nosotros la seguimos. Ese edificio me recuerda la vez que tuve la conversación con las chicas que huían del Distrito 8; esa conversación en donde me aseguraban que existía un Distrito 13 y que allí era a donde se dirigían. Para ese momento estaba a la defensiva con la idea, pero ahora puedo comprobar que me equivoqué y ahora estoy pensando muy seriamente el como estas personas pudieron surgir de nuevo después de los hechos en los días oscuros.

- Si, por aquí puede ser - dice Mesalla y se adelanta con Cressida.

En eso veo algo que se ondea con el viento, cerca de donde se dirige Cressida; yo me adelanto y al llegar, un olor me hace quedar estática - no puede ser - digo para mis adentros y veo como esa rosa roja como la sangre, está allí indomable. Un temor crece en mi y me hace actuar sin pensar, ya que voy hacia ella y la arranco de raíz del suelo - déjame en paz - grito y la lanzo lejos con todas mis fuerzas. Haymitch está de inmediato a mi lado y me sostiene de los brazos, mientras lágrimas se fugan de mis ojos.

- Ya tranquila - me dice en tono conciliador.

- ¿Percibes eso? - le pregunto, ya que el olor horrendo a rosas y sangre penetran con fuerza por mi nariz.

- No - responde extrañado y me comienza a dirigir hacia un lugar apartado - tranquila preciosa, no pasa nada - el me consuela mientras yo lloro todo lo que no había llorado en estos días. No se por qué me pongo así, pero en realidad la presencia de Snow me abruma y me hace estremecer. Soy una cobarde, una total cobarde que pretende matar a un presidente que solo lanza amenazas y me da donde más me duele y en donde soy más vulnerable - Katniss mírame - me toma la cara entre sus manos y me hace verlo - tu eres fuerte y ninguna flor o amenaza va a derribarte ¿me entiendes? - el me mira a los ojos esperando una respuesta.

- S-si - digo después de recobrar el aliento. No se como haré este mensaje, no estoy segura de lo que vaya a decir.

Todos olvidan el incidente de hace un rato y Camile me retoca el maquillaje. Todos están listos y veo como Finnick se acerca a nosotros. No recuerdo haberlo visto en el ascensor con nosotros; lo más seguro es que acabe de llegar.

- Bien Katniss, podrías decir algo como que la amenaza no ocasionó los daños esperados y que sigues viva y lista para comenzar el trabajo. ¿Puedes mejorar eso? - Cressida me sugiere.

- Si, puedo hacerlo - respondo sin ánimos y me ubico donde Mesalla me indicó hace unos segundos.

- De acuerdo. Entonces, comencemos - Castor me enfoca con la cámara y espero a que la luz roja me señale el momento para comenzar a hablar.

- Como puede apreciar señor presidente, su amenaza contra el Distrito 13 no tuvo los resultados que esperaba - tomo aire y prosigo - sigo con vida y ahora estoy más lista para continuar… - mi conciencia me dice que no estoy siendo sincera de verdad ¿estoy dispuesta a cumplir lo que prometí?

- Creo que así puede quedar - dice Cressida con cautela luego de quedarme en silencio por unos segundos.

- ¿Puedo retirarme? - Haymitch me mira con compasión y asiente.

- Podemos darle un respiro, esto ha sido muy fuerte para ella - dice e intercambia miradas con Plutarch.

- Si… si puedes retirarte. Haymitch acompáñala - Plutarch le ordena a Haymitch y yo comienzo a caminar junto a el, mientras dejábamos atrás a los del equipo de grabación.

Para cuando estuvimos más alejados, Haymitch tomo mi mano para llamar mi atención.

- Kat..

- Quiero estar sola por favor - le interrumpo - se me el camino - veo como se debate en si dejarme ir sola o no, pero al parecer se dio por vencido y soltó mi mano.

- Está bien - me señala la puerta por donde debo ir - piensa muy bien las cosas - asiento como respuesta y camino hasta la entrada al distrito.

Al momento de estar ya sola en el ascensor, comienzo a llorar a mares. Lloro por todo. Mi pecho sube y baja bruscamente por los sollozos y las lágrimas me nublan la vista. No se por qué ahora el miedo se apodera de mi; es un temor que me envuelve y me hace cuestionarme si lo que estoy haciendo está bien o no. Yo misma prometí seguir con esto y vengar muchas cosas. Yo misma dije que lucharía por el bien de todos y sobretodo de los que más quiero; y en esa lista incluyo a Peeta.

Todos cuentan conmigo, pero yo no estoy segura de mi misma. Temo fallar. Temo que mi futuro no esté escrito y que por más que luche, no logre conseguir lo que quiero. Temo a que mis miedos que consuman. Le temo a todo.

Ahora me encuentro corriendo como muchas veces lo hago para huir de todo. No me importa lo que piensen de mi las personas a las que me cruzo, con tal, para algunos yo estoy mentalmente desorientada, así que posiblemente esté afirmando un hecho.

- Ey - tropiezo con alguien al doblar una esquina y al levantar la mirada, veo a Johanna con extrañeza y acusación en sus ojos - chiflada ¿qué diablos…? - no la dejo terminar porque queda en silencio al momento en que me lanzo a sus brazos, llenando de lágrimas su camisa, al mismo tiempo que tiemblo gracias a los sollozos.

Ella se resiste al principio, pero luego poco a poco me corresponde el abrazo y me da palmadas torpes en la espalda para tratar de consolarme. Al cabo de unos minutos, yo logro calmarme un poco y ella me conduce hacia una sección donde hay unos bancos.

- ¿Estás mejor? - me pregunta con cautela.

- S-si… eso creo - trato de tomar aire - eso creo - repito y ella me entrega un pañuelo.

- Toma, es para tus mocos - dice y ríe por el comentario. Yo la miro y sonrío también - vaya ¿esto se lo aguantan en tu casa? Porque déjame decirte que si es así, admiro mucho a tu madre - sacudo mi nariz disimuladamente y limpio mis lágrimas con la mano.

- No todos tienen el privilegio de verme en estas condiciones - respondo con ironía.

- Bueno… entonces tengo que considerar que soy una de esas pocas, lamentablemente - la miro y puedo ver como aguanta la risa.

- Gracias, entonces.

- No me agradezcas, más bien cuéntame por qué estás así - respiro profundo y respondo levantando los hombros.

- Por todo - ella me mira con escepticismo y asiente desviando la vista a un lado.

- Mmm… de acuerdo. Entonces me vas a decir que es por todo - voltea de nuevo hacia mi y asiente - puedo aceptarlo - no tengo la confianza suficiente con ella para contarle lo que siento. Todavía no me acostumbro al trato que me ha dado, pero considerando como me ha ayudado últimamente, creo que debo por lo menos ser más abierta y tener, por lo menos, la delicadeza de confiar en sus palabras. Así que decido contarle lo que me pasa.

Me sorprendió la manera en como me escucho y se mantuvo en silencio hasta que termine de decirle las mil y una cosas por las cuales mi cabeza sufre colapsos y me impiden seguir adelante.

Johanna no es muy buena dando consejos, ya que no sabes si los dice con sarcasmo, ironía o simplemente los dice por decirlos; pero igualmente me hizo sentir mejor y me ayudo a darme cuenta de mi fortaleza y que tal vez las cosas no salgan como lo esperamos, pero siempre hay que tener en cuenta que lo que importa es la disposición y las ganas con las que luchas para llegar a ellas. Tengo que decir que me equivoqué con respecto a ella. Johanna es una buena persona, solo que esa coraza de antipatía y rudeza la utiliza para guardar lo que en verdad siente; miedo y dolor.

Después de mi sesión de psicología, como Johanna lo llamó; nos tuvimos que dirigir hacia la sala de juntas del distrito, por un llamado impuesto por Coin.

Cuando llegamos ya todos estaban allí y Haymitch me recibió con una sonrisa, no muy común en él; tal vez lo hace para darme ánimos. También vi que Finnick estaba sentado junto a Peeta, por lo que me alivié en no tener que sentarme a su lado y aparentar que no ha pasado nada entre nosotros.

- Ven - me dice Johanna y me indica que me siente a su lado. Seguro se dio cuenta de mi reacción al verlo.

Gale se mantiene distante, pero pude ver una media sonrisa cuando pase junto a el. Johanna no paso desapercibido eso y me dio un codazo juguetón en mi brazo. Creo que la palabra disimular no está en su diccionario.

Como es costumbre, Coin comienza a hablar sin rodeos - esta mañana se permitió el regreso de los habitantes del distrito a sus habitaciones y me complace en decir que todo fue un éxito, gracias al aviso que nos dio el estilista personal de Katniss Everdeen - todos asienten por la afirmación - por lo que puedo decir que confiar en su palabra fue lo mejor que pudimos hacer - yo cierro los ojos por un momento para tratar de borrar las imágenes de Cinna siendo golpeado luego de delatar al Capitolio - así pues, se ha organizado una misión de rescate para los rehenes - abro los ojos de golpe y me sostengo del filo de la mesa. Varios voltean a verme por mi reacción y Johanna me toma del brazo.

No puedo creer en lo que ha dicho. Yo se que esa fue una de mis propuestas al momento de considerar ser su Sinsajo, pero lo que no pensé es que lo tomara tan en serio y programara su rescate tan rápido.

- Como verá señorita Everdeen, yo cumplo con mi palabra - Coin me dice mirándome a los ojos con mucha seriedad. Tal vez pueda confiar en ella esta vez.

- Gracias - digo y me recuesto del espaldar de la silla.

- Así que se tratarán de ser lo más precisos y rápidos al momento de hacerlo. El comandante Boggs y Hawthorne estarán a cargo de la misión - esperen ¿Gale irá al Capitolio?

- No - digo en voz baja y Johanna vuelve a tomarme del brazo, mirándome con reproche.

- A sus órdenes - responde Gale y puedo ver como me mira de reojo; yo niego con la cabeza y lo miro con preocupación ¿Qué pasa si le ocurre algo? ¿Qué pasaría si lo atrapan? No me perdonaría el que le hagan daño; es mi amigo después de todo.

- Quiero ir también - digo en voz alta y todos me miran con desconcierto.

- ¿Qué haces? - Johanna me susurra con reproche y me toma con más fuerza del brazo.

- Señorita Everdeen creo que eso no va a ser posible - contesta Coin.

- ¿Por qué? - pregunto con enojo.

- Porque como usted sabe, su presencia es una de los principales objetivos del Capitolio y nosotros no podemos arriesgarnos a perderla.

- No me van a perder…

- Eso es lo que usted cree, pero el presidente Snow estará dispuesto a mandar a capturarla y, lo más seguro, a asesinarla - Coin se sienta en su silla, toma una hoja y comienza a escribir - ellos al ver este hecho la pondrán como principal cabecilla y créame cuando le digo, que no sabemos como vaya usted a tomar sus emociones, tomando en cuenta su falta de control hacia ellos - quiero decirle unas cuantas palabras, pero esta vez es Chaff, quien está a mi otro lado, quien me toma del otro brazo.

- No digas nada de lo que te puedas arrepentir - me susurra rápidamente y me obligo a morder mi lengua, respiro profundo y me vuelvo a recostar del espaldar de la silla. Haymitch quien está frente a mi, me acusa con la mirada y me dice, por lo que puedo entender al leer sus labios; que me calme.

- En este caso, podría ayudar en otras cosas - Finnick comenta y la atención de todos se dirige hacia el esta vez.

- Según usted ¿En que podría ayudar? - pregunta Coin sin apartar la mirada de su hoja.

- Pues… mientras los soldados estén en el labor de rescate, se podría transmitir uno de los mensajes y así mantener al Capitolio distraídos con ello - lo que dice Finnick puede parecer sencillo, pero deduciéndolo mejor, puede que funcione.

- Mmm… si, puede que tenga razón señor Odair - Coin asiente y comienza a anotar algo más en la hoja - señorita Brent, tome en cuenta lo que se ha propuesto y prepare de inmediato a su equipo para grabar un mensaje que capture a la audiencia del Capitolio y sobretodo, al presidente Snow. Quiero algo que impacte y los deje vulnerables - Allyson quien está a su lado, asiente y anota algo a una hoja que está frente a ella.

- Pueden llevarla al Distrito 12 - comenta esta vez Peeta, que para el asombro de muchos, nos quedamos en silencio para esperar a lo que diga luego - si quieren que impacte, seguro ese lugar le dará fuerzas; con tal, de allí viene ¿no? - su tono de voz me incomodó; mostró algo de reproche.

Me tengo que obligar a respirar y a alejar mis emociones. Tengo que estar serena.

- Buena idea señor Mellark - comenta Coin con una sonrisa - está dicho, el equipo de grabación irá al Distrito 12 esta misma tarde después de la hora de almuerzo ¿Podrá hacerlo? - pregunta mirando a Allyson.

- Si señora - ella responde y dirige una mirada fugaz en mi dirección.

- Muy bien. Hawthorne, estarás encargado de ir con ellos - Gale me mira por unos instantes y asiente en dirección a Coin.

- Si señora - responde con seriedad en su voz.

En eso, un pitido se escucha y confirma que se va a transmitir un mensaje. Las pantallas se proyectan frente a cada uno en la mesa y una más grande en la pared, detrás de Coin.

- Es del Capitolio, pero viene directo de la señal de la casa presidencial - dice Beetee confirmando desde una pantalla portátil donde, al parecer, le informa de las transmisiones recibidas.

El escudo del Capitolio se refleja en las pantallas y el himno se escucha estruendosamente, hasta que finalmente acaba y luego las cámaras enfocan al presidente Snow sentado en el escritorio de su oficina presidencial, tal como lo dijo Beetee.

- Buenos días a todos - sus labios están más hinchados y ahora porta en su solapa, una rosa roja, igual a la que vi junto al edificio de justicia del distrito - me complace en decir que los bombardeos al Distrito 13, han sido desarrollados hasta el final, esperando a que los daños sean suficientes - como lo detesto - así pues, que desde ahora nuestras fuerzas estarán más fuertes y atentas a cualquier amenaza por parte de los rebeldes, quienes cuentan con la imagen de la señorita Katniss Everdeen para fortalecer su espíritu - yo miro la pantalla con repulsión y solo deseo poder traspasar la pantalla y clavarle una flecha en su garganta - lo cual… se puede poner en duda, ya que como todos sabemos, actuar con emociones acumuladas pueden lograr más daños de los que reparan - dice con suficiencia y sonríe de medio lado. ¿Qué querrá suponer con eso?

- Este tipo es sumamente repulsivo - escucho como Johanna susurra y se recuesta del espaldar de su silla.

- Ustedes se preguntarán el por qué he dicho esto - ladea su cabeza a un lado y luego se aclara la voz para continuar - para los que no lo saben, las fuerzas rebeldes cuentan con la presencia de varios de nuestros vencedores de los Juegos del Hambre, dícese de el señor Finnick Odair, Johanna Mason, los vencedores del Distrito 3, Beetee y Wiress; la señora del Distrito 4, Mags; el señor del Distrito 11, Chaff; y por último al señor Haymitch Abernathy y a Peeta Mellark. Cabe destacar que estos dos últimos han dado mucho de que hablar en todo Panem, ya que el primero tuvo una gran participación en los 74° Juegos del Hambre al nombrar al Distrito 12 vencedor por partida doble, trayendo a Peeta Mellark y, como ustedes saben bien, a Katniss Everdeen con vida.

No se por qué, pero me siento nerviosa; no se a lo que quiere llegar con esto.

- Y a Peeta Mellark lo recordarán como el chico que defendió a muerte sus ideales y estuvo dispuesto a morir con tal de mantener con vida a su compañera, Katniss Everdeen - me sostengo con fuerza del filo de la mesa y miro con temor a la pantalla. Los susurros se escuchan en la sala y comienzo a temblar ¿Qué es a lo quiere llegar con esto? - y luego nos tomó por sorpresa al ver su desenvolvimiento en la arena junto con ella, para posteriormente coronarse como vencedores en estos juegos y dándonos una muestra de que el amor y la constancia son buenas compañeras - ríe de medio lado y yo miro a Haymitch quién ahora se encuentra viendo fijamente a su pantalla con ojos preocupados.

- ¿Qué es esto? - pregunta Peeta con enojo.

Los susurros en la sala han cesado y lanzo una mirada fugaz a Coin, la cual se mantiene con actitud firme, mientras le dice algo al oído a Boggs.

No se como esté ahora Peeta, ya que no puedo mirarle desde mi posición, pero igualmente me aterra lo que esté pensando. ¿Será que el no lo sabía? Ay Katniss ¿Qué cosas dices? Seguro que algo pudo deducir todo este tiempo y, considerando la vez que estuvimos a punto de besarnos, en donde me dijo que me veía en sueños; estoy segura que el solo quería confirmar quien era. O ¿tal vez no? Mi corazón no deja de latir con fuerza y mis manos tiemblan.

- Ese amor, señores; puede llevar a mucho, pero al mismo tiempo, a nada - comenta Snow y esta vez sonríe con más ganas - déjenme decirles fuerzas rebeldes, que nosotros estaremos listos en cualquier momento y que, para nuestra suerte, no contamos con la debilidad de dos personas que juraron amor eterno, pero sin pensar que estaban cavando su propia destrucción - toma su vaso con agua y lo alza - saludos Peeta Mellark y también a su esposa, Katniss Everdeen; los amantes trágicos del Distrito 12 - sonríe y con esto, el escudo del Capitolio nos indica que ha terminado la transmisión.


Snow soltó la sopa, como muchos dicen. Él habló sobre la relación de Katniss y Peeta ¿Podrá el asimilar bien esto?

No todos lo esperaban, por lo que podemos decir que fue algo muy inesperado. Katniss tendrá que enfrentar esto y hablar con mucha sinceridad a Peeta acerca de la información brindada por Snow ¿podrá él perdonar su silencio?

Gracias por sus comentarios! Besos y recuerden que pueden seguirme en twitter: marydc_26 ;)

Chrushbut: Hola :D Descuida, yo te entiendo. Últimamente no he tenido mucho tiempo libre por las obligaciones de la universidad y es por eso que me tardado en actualizar, pero intentaré no dejarlos con la intriga mucho tiempo

Sobre tu duda, pues el padre de Peeta sabe que ellos dos no tienen la culpa de nada, y no es porque el hubiera estado ahí, sino porque él conoce a su hijo y sabe que no sería capaz de hacer semejante cosa. Y con Katniss, él confía en la chica que conoce de la Veta y ya sabes ¡Es el amor de Peeta! Jejeje *-* Nuestro suegrito Mellark le tiene aprecio a Katniss!

Allyson es una muy mala persona y no se sabe de lo que puede ser capaz :S Así que es bueno que Katniss esté atenta de ahora en adelante. Gracias por tu comentario y espero haberte aclarado la duda xD Muchos abrazos y espero que te encuentres bien! Nos leemos luego.

EllaCampbell: Vecina! Sabía que te enojarías por lo de Gale jejej pero tranquila que no todo es eterno para él… ¡Peeta es el chico perfecto! *-* Así que no te preocupes que Katniss y Peeta tendrán su momento y… ok, no te voy a seguir diciendo porque ya no estaría el factor sorpresa xD

Estoy de acuerdo contigo en matar primero a Allyson y después a Gale muajajaja (ya me imagino nosotras con pasamontañas cubriéndonos la cara y con armas en las manos para acribillar! ¿Viste que la maldad se pega gemela? Jajaja sigo diciendo que eres una muy buena profesora en planes malignos, aunque me falta todavía xD

Peeta es un suertudo al tener a Johanna y a Prim de su lado, las cuales siempre estarán dispuestas a ayudarle ;) Y sí, Katniss está lenta, pero… jajaja mejor lo lees!... Gracias vecina por sacarme de nuevo una sonrisa con tu testamente :D Se te quiere mucho gemela! Un abrazote enorme desde aquí tu país vecino Venezuela! Un beso a mi ahijado bello y dile que no sea tan intenso.

AHutcherson: Jajaja hola xD créeme que no eres la única que la odia y la insulta jajaja (creo que no volveré a ver telenovelas). Peeta si que ahora estará más que confundido y por eso se espera a que pronto le den respuestas, por lo a partir de este capitulo que acabo de publicar, las cosas van a cambiar!

A mi también me gusta la parte de Peeta y Katniss cuando están frente a Gale *-* Se me ocurrió cuando vi a una parejita en la universidad jajaja el chico la estaba cargando y de repente se me vino la idea a la cabeza xD Pero me alegra mucho saber que te ha gustado! Un abrazo para ti y muchos panes de nuestro querido Peeta! Nos leemos.