Veintiuno: Pléyades contra Oeste.

—Todo saldrá bien.

Subaru aseguró aquello en cuanto se anunció que era el siguiente en combatir. Su oponente, Nishi del equipo Chizu, no parecía especialmente contenta, sobre todo por lo que su compañero le susurró antes de bajar al tatami.

—Buena suerte, Subaru–kun —deseo Hokuto, palmeándole la espalda.

—Sabemos que puedes hacerlo —aseguró Sekai.

Nanju se limitó a mover afirmativamente la cabeza. Subaru sonrió levemente y lanzó una fugaz mirada hacia el equipo Zoo antes de bajar.

—¿Qué tan bueno es Subaru en batalla? —se interesó repentinamente Tenshi.

Wakusei la miró un instante antes de sonreir.

—Impresiona —fue su escueta respuesta.

Tenshi asintió y prestó atención al formal saludo que Subaru le dedicaba a Byakko, el árbitro de su combate. Entonces comprendió una cosa.

Subaru se tomaba el escuadrón muy en serio.

Nishi, por su parte, no estaba cómoda con su oponente, pues su aspecto sereno y sobrio le producía una inexplicable sensación intimidante. Al ver lo que hacía, recordó las palabras de Kita.

Si Subaru te toma en serio, se pondrá los anteojos. Y entonces, estarás perdida.

—¿Listos?

Nishi asintió nerviosamente. Subaru solo dio una cabezada.

—¡Comiencen!

La chica no quiso demorarse. De una bolsa que le colgaba en la cintura, a la izquierda, sacó una larga cerbatana negra, la cual sopló con fuerza en tanto corría alrededor de Subaru. Él no hizo más que moverse con un par de pasos, esquivando cada dardo que iba hacia él, pero frunció el ceño cuando el último proyectil se clavó en el suelo. Sin previo aviso, sacó la varita e hizo un movimiento alto y seco, con lo que los dardos se alzaron en el aire como si…

—¿De qué están colgando esos dardos? —Hebi arqueó una ceja, confusa.

—Es hilo ninja, ¿no? —aventuró Uma, sonriendo con cierta sorna —Ya me lo esperaba…

—¿Por lo que Akakumo (1)? —comentó Sekai.

—El apodo de esa chica es una lata —consideró Kuroi cansinamente —No coincide con su nombre clave.

—Supongo que lo de Akakumo alude a sus hilos y a su pelo —conjeturó Sorairo con desdén.

—Además de su veneno —reconoció Sekai, estrujándose las manos —Espero que Subaru–kun no tenga muchos problemas. Hasta ahora va bien.

—Cuando dices "veneno"… —comenzó Tsuru, sin apartar la vista del tatami.

No terminó la frase. Prestaba demasiada atención a los movimientos de Subaru, que en ese instante agitaba nuevamente la varita y lanzaba los dardos e hilos ninjas a Nishi, quien sacó su varita y detuvo los objetos en el aire. De pronto, la lucha entre los dos genin's se había convertido en un reto de fuerza mágica.

—¿Se va a limitar a eso? —soltó Sorairo, entre aburrida y fastidiada.

—Claro que no —contradijo Uma al instante, pasándose una mano por la nuca —Conociendo al genio, ya debe tener listo el siguiente movimiento.

—¿Y tú de dónde conoces a Subaru? —se burló Hebi —¿De alguna pasarela?

—En realidad, solamente de oídas.

—Debí imaginármelo…

—Silencio, los dos —espetó Tsuru, aferrándose al barandal con tanta fuerza que los nudillos los tenía blancos.

Uma y Hebi iban a replicar, pero Same les hizo un gesto de mano, deteniéndolos. Para los otros dos, eso solo significaba que sería muy mala idea proseguir con su pelea, pues Tsuru tenía los nervios alterados.

Curioso, porque no conocía a Subaru de nada, ¿o sí?

—¿Por qué ninguno de los dos hace otro movimiento? —se extrañó Haruto.

—Ah… es que el siguiente movimiento decide todo, Haruto–san.

La aludida y varios de los novatos se sorprendieron al girarse y encontrarse con que Hyumaki, apoyándose en una muleta, había abandonado la enfermería. Parecía sereno observando el tatami al tiempo que se reunía con su equipo y su sensei, deteniéndose únicamente para dedicarle una sonrisa a Pinku.

—¿Qué haces aquí? —se exaltó Haruto, acercándose a su compañero.

—Ah… necesitaba ver los combates. Yo… no obtengo la información… solo escuchando.

—¿Escuchando? —Haruto ladeó la cabeza hacia la derecha, interrogante.

—Puede oírse una descripción detallada de los combates en la enfermería —aclaró Sekai al instante —Como si la transmitieran por radio.

—El sanador ordenó reposo —observó en ese momento Tenshi.

Lo curioso era que al decirlo, fulminaba con la mirada a Tensai, que no se había dignado a mirar a Hyumaki para nada.

—Lo sé, Tenshi–sensei. Pero le aseguré al sanador que… solo miraría los combates. Así que… él me dio la muleta y me dejó venir.

—¿Qué opinas hasta ahora? —Hiroshi intervino en la conversación de forma tajante.

—¿Del combate? —al ver que su compañero rainobi asentía, Hyumaki se aclaró la garganta —Yo… tengo datos que indican la alta capacidad de Nishi–san para las trampas y el uso de sustancias nocivas no letales. Pero lo que hace suele funcionar enseguida, así que ahora debe estar ganando tiempo mientras se le ocurre un contraataque. Debe saber que no cualquier cosa funcionará contra Subaru–san.

—Ni que Subaru fuera la gran maravilla —espetó Sorairo, cruzada de brazos.

—Tiene el récord actual en el examen de admisión —dejó escapar Uma como sin querer, haciendo que Hebi soltara una risita por la cara que puso Sorairo —Resolvió la parte teórica en una hora y la práctica, en tres días.

—¿Es una broma? —Sorairo no podía creer en lo que oía.

—Por supuesto que no. El hecho está registrado en los textos de estadísticas en el edificio del archivo. ¡Pregúntale a tu informante!

Ante las palabras de Uma, Sorairo miró a Kuroi, quien como de costumbre, la ignoraba olímpicamente. En esta ocasión, por estar junto a Hyumaki, sermoneándolo por su precipitada salida de la enfermería.

—Kuroi —llamó autoritariamente.

El nombrado, resoplando con fastidio, dejó por un segundo la charla con Hyumaki.

—¿Qué se te ofrece, líder? —inquirió.

—¿Es cierto que Subaru tiene el récord actual en el examen de admisión?

Kuroi arqueó una ceja, miró un instante a Hyumaki y cuando éste se encogió de hombros, regresó la vista a Sorairo, con una mueca de incredulidad en el rostro.

—Creí que a estas alturas ya lo sabrías, líder —fue su escueta respuesta.

—No tengo por qué saber cada cosa de todos los de mi generación.

—No, pero es una lata para mí que ni siquiera lo supusieras. Es decir, con el IQ que tiene el estratega de Ginga…

—¿El IQ?

—Luego van y dicen que la despistada es Haruto–chan… —desdeñó Hebi lo suficientemente alto para ser escuchada.

—¿Qué dijiste?

—Tú empezaste, Sorairo–san.

—Hebi–chan, ¿podrías callarte, por favor?

Tsuru estaba en el límite de su paciencia, eso lo sabía Hebi por su tono de voz. Así que cortó su discusión con Sorairo e interrogó a Uma con la mirada, quien se encogió de hombros.

—Ya se tardó —comentó Hokuto, haciendo un puchero —¿No lo cree, Wakusei–sensei?

El jonin arrugó la frente por un instante, antes de asentir con la cabeza. Subaru, por lo general, procuraba terminar rápido lo que fuera que estuviera haciendo. ¿Acaso en esta ocasión se había encontrado con la horma de su zapato?

La respuesta llegó pronto. Sin previo aviso, los hilos ninja comenzaron a arder en dirección a Subaru. En su palco, el resto de Ginga ahogó un grito.

Pero Tsuru liberó parte de su agarre al barandal cuando los hilos ninja se consumieron, alcanzaron a Subaru y éste sonrió con suavidad. Como confirmando algo que había previsto.

Para sorpresa de todos, Subaru comenzó a arder y tardó poco en convertirse en cenizas. Cuando Nishi bajó ligeramente la varita, preguntándose qué sucedía, un golpe en la nuca la noqueó en dos segundos.

—Ya está —comentó Subaru, con la diestra en alto y empuñando el extremo de un bo que para muchos era pequeño por medir aproximadamente metro y medio.

Sonriendo amablemente, el joven se volvió hacia Byakko, quien no atinaba a decir palabra. Confuso, el árbitro consultó su reloj y tras abrir los ojos en exceso, recuperó la compostura y se aclaró la garganta.

—Nishi, elemento sorpresa de Chizu, no puede continuar. La victoria es… para Subaru, estratega de Ginga.

—Seguro se anotó otro récord —comentó Uma, sonriendo con ironía.

—¿Cómo pudo terminar de forma tan simple después de todo ese alboroto? —se interesó Hebi, mirando a Uma.

Para su sorpresa, fue Tsuru quien le contestó, esbozando una ligera sonrisa.

—Buscaba una forma de terminar con rapidez sin tener que herir gravemente a Nishi–san.

—¡Eso no será posible siempre! —soltó Haruto con una extraña mueca en el rostro —Aunque no quieras, algún día tendrás que lastimar seriamente al contrario, ¿sabes?

Tsuru se quedó levemente sorprendida, pero enseguida se recuperó y sonrió.

—Realmente eres como dicen, ¿eh, Haruto–chan?

—¿Perdón?

—¡Bien hecho, Subaru–kun! —felicitó Hokuto en cuanto su compañero de equipo subió al mirador —Aunque te tardaste.

Subaru se encogió de hombros, risueño, y se colocó los anteojos en la cabeza.

—¡Qué lata habría sido pelear en su contra! —le comentó Kuroi a Hyumaki en un murmullo, y el segundo simplemente asintió.

—¿Qué tiene ese chico? —preguntó Tensai, rígida y con el ceño fruncido.

—Ser sensei entorpeció tus facultades de informante —Tenshi sonrió de lado, burlona.

Tensai negó con la cabeza, torciendo la boca ante la indirecta de Tenshi.

—Tiene una magia muy extraña —fue su respuesta —No me gusta. Es mala.

—Eso depende del punto de vista —señaló Wakusei, repentinamente serio —Lo bueno, en exceso, se vuelve malo. Y si tratas de contrarrestarlo a la fuerza, no siempre sale bien.

—¿Entonces su expediente no miente? —los ojos de Tensai se abrieron de par en par.

Wakusei, según el pensamiento de Tenshi, sonrió con un aire penosamente triste.

—¿Cuándo han mentido los expedientes? —inquirió a su vez.

Ante esa frase, Tensai no se sintió capaz de replicar.


(1) El apodo está formado por aka, akai (rojo) y kumo (araña), lo que significaría araña roja.


5 de abril de 2012. 11:42 P.M. (Hora de Aguascalientes, Ags. México).

Ah… No me miren mal, en realidad a nadie le importa este spin–off (por fin encontré el término "oficial" para una historia como esta). Hacía un montón de tiempo que no transcribía nada del borrador, sino que redactaba escenas sueltas, que al ritmo que voy, tardarán en salir.

Como ven, seguimos con la eliminatoria, siendo el turno de Subaru de demostrar por qué Uma lo llama "genio" a cada rato. Ya se había mencionado que Subaru tenía un IQ elevado, pero nunca lo había demostrado en batalla, así que espero haberlos dejado un poquito impresionados. Y más cuando el muchacho mostró sus dotes contra un personaje como Nishi.

Por si a alguien le interesa, regresó mi interés en transcribir lo que llevo en borrador de Juuroku por los más recientes acontecimientos de aquel trauma en línea que me animó a escribirlo en primer lugar. No sé, últimamente he estado leyendo fics del mentado manga, de unos personajes en particular, y me pregunté "¿por qué no seguir con Juuroku?". Así que aquí me tienen. Mis demás fics andan bien, por si también quieren saber eso.

Cuídense mucho y nos leemos a la próxima.