Hola, perdón por tardar tanto pero la bateria de i compu se rompió, después se rompió la pantalla (Sigue rota) entonces me cuesta mucho usarla. Además estaba en tiempo de pruebas y comencé el gimnasio, lo que ocupo casi todo mi tiempo libre. Perdón :)
Harry Potter: El hermano olvidado.
Capítulo 18:
-¿Quieres marcarnos con tu propia marca?-Preguntó Neville Longbottom, quien estaba mirando a Harry Potter con mucha inquietud- ¿No es lo que Voldemort le hace a sus seguidores?-
Harry se rió.
-Lo dices como si se tratara de una mala idea. Si lo piensas tiene un perfecto sentido. Los mortífagos pueden comunicarse con Voldemort a través de sus marcas y él puede hacerlo con ellos. También puede utilizar las marcas para convocarlos para que vayan con él. Los aurores tienen algo similar con medallones y la orden del fénix usa broches. Me parece que ustedes utilizan algo similar, galeones falsos, ¿Correcto?-
-Bueno, sí- Respondió Neville- ¿Por qué no utilizas algo como eso, en vez de un tatuaje?-
Harry sonrió.
-Hay menos probabilidades de que pierdas tu brazo-
-¿Así que, todos ustedes tienen esos tatuajes?- Preguntó Cho.
En respuesta, Hermione, Luna, Padma, Sally-Anne, Tracey, Dapnhe, Libby, Fay, Lisa, Morag, Katherine, Stephen, Wayne, y Ritchie, enrollaron sus mangas del brazo izquierdo para exponer tatuajes negros. Al principio no parecían tener nada especial, pero cuando Neville y todos los demás hicieron un examen más detallado pudieron ver un gran felino, un búho, un ciervo y un águila, agrupados juntos y firmes de pie.
-El puma- Explicó Hermione- es sinónimo de liderazgo, coraje, agilidad y equilibrio; el búho representa la sabiduría, la verdad, y la paciencia; el ciervo representa el amor, la bondad, la pureza de propósito y la capacidad de caminar hacia la luz y el águila representa el éxito, la prosperidad , el poder en la batalla y la protección contra el mal-
-Nos gusta pensar que esto nos retrata- añadió Harry- Luna lo diseñó, es hermoso, ¿no?-
La puerta de la habitación se abrió y Astoria entró.
-Acabo de hablar con Draco. Voldemort va a atacar la aldea que está cerca del campo de entrenamiento del Puddlemere United en una hora.
-¿Es un ataque por venganza?- Sugirió Neville.
Harry asintió con la cabeza.
-Él probablemente tiene que restaurar la moral en sus filas de mortífagos. Lástima que vamos a estar ahí para aplastarlos. Prepárense-
La campana de la escuela sonó, señalando el final del primer recreo y todos los estudiantes de la escuela primaria de Puddletown se alinearon en el patio para que los profesores los hicieran entrar en las aulas. Fue en ese momento en que el techo de la escuela fue arrancado por una violenta explosión.
Casi en el mismo momento, chorros de niebla purpura se abalanzaron sobre los aterrados niños, cada chorro de niebla se convirtió en una persona que sostenía en alto su brazo y emitían luces desde la punta de los palos que sostenía. Cada pulso de luz se expandió y mantuvo a los escombros en su lugar, a tres metros por encima de los niños que se dispersaban por el lugar.
Varias columnas de humo negro atravesaban la calle principal haciendo explotar coches aparcados al pasar. Uno voló y se estrelló contra las ventanas de una tienda para luego comenzar a hacer estragos en su interior. Luego columnas de humo purpura aparecieron y se enfrentaron con todas sus fuerzas contra las negras.
En la iglesia del pueblo, un grupo de dolientes observó cómo bajaban a su ser querido a la tierra (1). Sus penas fueron rápidamente olvidadas cuando la torre de la iglesia colapso y ellos corrieron mientras columnas purpuras volaban sobre sus cabezas para combatir a las negras.
Otras tres columnas negras comenzaron a atacar al bar del pueblo, disparando contra el edificio diferentes tipos de chorros de luz. Columnas purpuras corrieron por el jardín de la cervecería, tirando hechizos que se estrellaron contras las columnas negras que se arremolinaban.
En otro extremo de la aldea, los estudiantes de la escuela medial fueron enviados al patio de juegos cuando monstruos de veinticinco pies de alto armados salieron a la carga desde los árboles. Más columnas moradas llegaron para intervenir.
Amycus Carrow había estado esperando ansiosamente para poder matar y mutilar desde que su hermana Alecto había sido asesinada en el fallido ataque a Hermione Granger. Él tuvo que esperar para hacer todo lo que quería, pero su maestro se lo había proporcionado. Su objetivo no era importante pero extendería el miedo y el dolor y eso era lo suficientemente bueno para Amycus. Había sido él el que había había hecho pedazos el techo de la escuela primaria y los gritos de terror de los estudiantes habían sido como una buena dosis de de la poción Pepper-up para el Mortífago. Sin embargo, la euforia duró poco porque un grupo de brujas y magos desconocidos fueron a ayudar a los niños. Enfurecido, Amycus rápidamente se trasladó para demostrarle a esos tontos porque debían temerle a los mortífagos.
Neville y Seamus estaban emparejados, manteniendo un ojo abierto ante el peligro y Dean estaba cerca, al igual que Hannah y Susan, cada uno en su tarea. Lavander, Cho, Pavarti, Katie, Angelina y Alicia todavía tenían sus varitas en alto, manteniendo la barrera protectora contra los escombros , mientras que Lily, Sara y Serena se apresuraban a dirigir a los estudiantes y al personal a un lugar seguro.
Amycus Carrow y otros tres mortífagos hicieron frente con sus varitas levantadas. Seamus desvió la maldición Cruciatus de Amycus y luego Neville lo arrojó al suelo, haciéndolo sangrar abundantemente, la última cosa que Amycus escuchó en su vida fueron los tres golpes secos que indicaban que sus compañeros habían caído también.
Una vez que el último Muggle salió del alcance de los escombros, dejaron que el escudo desapareciera y que los escombros cayeran al suelo. Lavander, Cho, Parvarti, Katie, Angelina, y Alicia se pusieron en marcha para unirse a Lily Sara y Serena para proteger a unos muggles. Mientras que Neville, Seamus, Dean, Hannah, Susan y Enire se dirigían a la batalla.
Harry, Hermione y Luna corrieron juntos por la calle principal dirigiéndose hacia los mortífagos entrantes. Cada uno de ellos emitió un pulso de magia pura que sorprendió a los mortífagos y los hizo caer al suelo. Luego mientras Harry entraba a una tienda del pueblo para derrotar a un mortífago, Hermione y Luna les daban indicaciones a los muggles para que fueran hasta el campo detrás el consultorio médico.
Después de haber derrotado a los mortífagos que atacaban la iglesia, Padma y Sally-Anne corrieron a toda velocidad por el pueblo hasta llegar a la escuela, llegaron justo a tiempo para unirse a Dapnhe, Astoria, Tracey, Fray, Morag Katherine, Wayne, Stephen, Libby, Lisa, Ritchie, Oliver, Anthony y Justin, para correr velozmente a hacer frente a los gigantes que se acercaban.
Cada vez eran más los muggles que llegaban al campo detrás del consultorio del médico mientras Lily, Sarah, y Serena se unían a Hestia y Narcissa para hacer guardia para evitar que los mortífagos lleguen a ello Dos mortífagos intentaron atacarlos, pero rápidamente volaron por una explosión cortesía de Lavander y Cho.
La maldición reducto de Collin se clavó al costado de la cabeza de un mortífago mientras Denis y Demelza derribaban a otro. Momentos más tarde, Nigel, Rose y Vicky destruían al tercer mortífago. Con el bar del pueblo asegurado, corrieron a ayudar en otros lugares.
El nombre de la familia Higgs siempre fue patético en el mundo mágico. Oh, por supuesto, eran once generaciones puras que se aseguraban de inscribirse con cualquier señor oscuro que estuviera intentando dominar el mundo, pero eran tontos, feos, relativamente pobres y débiles mágicamente (Un nacido de muggles hubiera arreglado este problema, pero siendo una familia elitista sangre pura, preferían casarse con sus primos durante once generaciones) con una inclinación a producir squibs. De hecho, en la última generación, la relación mago-squib era de 6-1, lo que los convertía aún más en un hazmerreír. Y así fue como Terrence Higgs, quien junto con su esposa/prima (Y muy posiblemente media hermana) Winona fueron responsables de tres de los 6 squibs nacidos en su familia en los últimos años estaban dispuestos a demostrar quienes eran hoy. Hoy, el mundo sabría lo que valían.
Después de volar por la calle principal con alguno de sus compañeros, explotando autos aparcados, salieron a atacar la tienda del pueblo, dentro de ella destrozó la plataforma de conservas, el estante de frutas y verduras, explotó el frigorífico del helado, mantuvo a la chica del mostrador bajo la maldición cruciatus durante unos momentos y luego se encontró a si mismo desangrándose al lado de una pierna de cordero.
Terrence Higgs no era rival para Harry Potter.
Con un poderoso choque el primer gigante cayó entre medio de maldiciones, hechizos explosivos conjuros bombarda. A su lado, dos de sus compañeros balanceaban sus garrotes, enojados, tratando de aplastar las columnas que volaban a sus alrededores como mosquitos. Ninguno de ellos se dio cuenta de que los estaban atando con cuerdas hasta que fue demasiado tarde. Cada columna de humo se elevó, tirando fuerte de las cuerdas. Las piernas de los gigantes volaron hacia arriba, y sus cuerpos y torsos cayeron hacia abajo. Ambos cayeron al suelo y fueron atados rápidamente.
Otro gigante fue golpeado en la esquina de la cabeza por un hechizo de golpe. Este, pensando que el gigante junto a él lo había golpeado, se giró, levantó su garrote, y lo dejó caer con fuerza en la cabeza del otro. Los dos rápidamente se pusieron a pelear, luego un tercero se unió y luego un cuarto y un quinto.
Los dos últimos gigantes continuaban desatando su furia sobre la escuela. A uno lo detuvieron con un hechizo de fuego, pero el otro continuó destruyendo la cerca, las paredes de cristal de la sala de deportes/Sala de asamblea. El gigante, con un rugido poderoso, levantó el garrote y lo estrelló sobre los vidrios. El rugió furiosamente al escuchar los gritos de los estudiantes que estaban dentro del edificio, pero luego se distrajo con otro grito.
-¡Oye!, Feo!-
El gigante se dio vuelta para encontrarse con la cara de Harry Potter, quien estaba parado sobre el techo de los vestuarios, sosteniendo la varita hacia a la cara del gigante. El primer hechizo que salió de la varita causo que la nariz del gigante explotara. La gran bestia se echó hacia atrás, rugiendo de dolor y rabia, antes de levantar su garrote, preparándose para aplastar a Harry, pero Harry estaba listo. Un flujo constante y poderoso de hechizos salió de su varita y se estrellaron en su cabeza, cuello y pecho.
Gimiendo y silbando, el gigante dejo caer su garrote, se tambaleó unos cuantos pasos y luego cayó en la piscina del patio de la escuela, esparciendo una ola de agua que empapaba sus alrededores.
Harry bajó la varita, jadeando.
-¡Maldita sea!-
Harry volvió a mirar el agujero que el gigante hizo en la cerca, Neville estaba parado ahí, con la boca abierta. Con el estaban Dean, Seamus, Susan, y Hannah, y todos llevaban expresiones similares a la suya. Junto a ellos, estaban Hermione y Luna, cuyos rostros estaban iluminados por el orgullo. Padma y Sally-Anne también estaban allí, sonriendo ampliamente.
Harry inclinó la cabeza hacia atrás, como un ciervo que trataba de escuchar el peligro.
Entonces, el desapareció. Y Hermione y Luna hicieron lo mismo.
Segundos más tarde, una banda de aurores, liderados por Amelia y Scrimgeour llegó. A continuación, la Orden del Fénix, liderada por Alastor Moody y James Potter llegó también.
-Ogh, a veces podría matar a estos tres- Murmuró Padma- Siempre nos dejan para ordenar las cosas.
-¿El mismo modus operandi de la última vez?- Preguntó Padma.
Padma asintió, cansada. Odiaba tratar con el ministerio.
La oveja apenas se estremeció cuando Harry apareció en el campo, tampoco reaccionó cuando Luna y Hermione llegaron. Sin embargo, la llegada de los siete gigantes inconscientes hizo que saliera huyendo.
Hermione miró por encima de ellos y le envió una mirada inquisitiva a Harry.
-¿Qué?- Preguntó este- ¿Acaso crees que no le podemos dar un buen uso a siete gigantes?
-No, si podemos...- Dijo Hermione- pero, ¿Dónde están los otros tres?.
-Muertos- Dijo Harry- Además, teníamos que dejar algo para el ministerio.
-Pero tu mamá podría haberlos convertido en algo útil- Dijo Luna.
-¿Que podría haber convertido en algo útil?-
Harry, Hermione y Luna se dieron vuelta para ver que Lily, Sarah y Narcissa habían llegado.
-Los gigantes muertos-Respondió Hermione
- Estábamos pensando que podrías hacer lo que hiciste con Arnold y Draco-
Lily asintió con la cabeza.
-Es posible. Deberemos ver si podemos robarlos del ministerio más tarde, hey tal vez deberíamos tratar de encontrar donde enterraron a los bastardos que atacaron a Hermione en Hogsmeade.
-Suena como un plan- Respondió Harry- Lastima que quemamos a los de la mansión Longbottom. Estoy seguro que hubiesen sido de gran ayuda para ayudar a Neville, Hannah y los otros para derrotar a Voldemort.
Sarah miró a su alrededor.
-¿Dónde están Hannah y los otros?-
-Oh, están ayudando a Padma a resolver las cosas en el ministerio- Respondió Harry.
-Padma va a estar realmente enojada contigo-Dijo Luna.
Harry se rió entre dientes.
-Nah, ella sabe que la amo-
-¿En serio?- Preguntó Hermione peligrosamente-
Harry levantó la mano de una forma conciliadora, pero aun así dijo:
-Hey, ¿Esta tan mal que yo quiera probar un poco de especias de la india?-
-¡Hum!- Replicó Hermione malhumorada, cruzando los brazos sobre el pecho-
-Hablando de la india- Dijo Luna- Harry, deberíamos considerar hacer un viaje a la India. Esos Nagas podrían ser realmente útiles, y sobre todo no podemos permitirnos que Voldemort los lleve de su lado-
Harry asintió.
-Sí, supongo que será mejor discutirlo cuando Padma vuelva-
-Mientras solo hablen- Comentó Hermione, saliendo de la casa.
-Oh, no seas así Hermione- Dijo Harry detrás de ella- Sabes que eres mi chica número uno-
-¿En serio?- Preguntó Luna.
Harry la miró, abrió la boca, la cerró, la abrió de nuevo, la volvió a cerrar y luego miró a su madre.
-¡No puedo ganar!-
-Es tu culpa- Respondió Lily.
-Oh, así que está bien que vos tengas tu harén de chicas, ¿y yo no puedo tener el mío?-
Narcissa lo golpeó detrás de la cabeza al decir.
-Silencio, chico tonto- Su tono juguetón aniquilo el aguijón de las palabras.
Haciendo un puchero Harry se alejó de su madre, pero mientras lo hacía, le vino un idea.
-Hey, Luna. Desde que comenzaste los intentos para obtener aliados en el extranjero, ¿Has oído algo de Su Li?-
-No, pero estas por oír de ella- Dijo una voz desde la sala de estar.
Curioso, el grupo se dirigió a la sala de estar y se encontró a Su Li sentada tranquilamente en el sillón de Harry. Ella se veía hermosa, con su pelo negro, sonrisa amable y un par de pantalones cortos que dejaban la mayor parte de sus piernas al descubierto.
-No, no puedes probar la China, tampoco- Dijo Hermione, de forma preventiva.
-¡Fuera de mi cabeza, mujer!-
r!.
