N/A: Jajaja ¡Cómo me maldijeron con el final abierto que dejé la última vez! Jajaja Y siento decepcionarlos pero. . . Con el de este cap dudo mucho que puedan dormir ¡Buajaajaja! XD ¡¡Soy mala malísima!! Jajaja Ya saben como es esto, dejen muchos reviews o si no tardaré muuuucho más de lo normal en actualizar y creo que nadie quiere eso. ¡Fuerza que se acerca Navidad! Y no sé ustedes pero yo quiero regalitos Jeje Dejenme reviews navideños y yo subiré la conti pronto n_n
Capitulo 21: Naruto vs Sasuke
-¡Ya basta, Sasuke!
La batalla había comenzado. Aquello era muy diferente a cuando entrenaban juntos. Ninguno de los dos se andaba con rodeos y habían pasado rápidamente a desenfundar sus armas y a sacar a la luz sus mejores jutsus sin detenerse un instante.
Naruto intentaba por todos los medios hacer reaccionar a Sasuke. Le gritaba una y otra vez que no quería herirlo y que detuviera aquel combate sin sentido de una vez y para siempre. Pero sin importar lo mucho que se esforzaba, no obtenía respuesta alguna. El Uchiha guardaba silencio mientras lanzaba un ataque tras otro contra el rubio.
Sin embargo, la vida de los aldeanos estaban en riesgo y el Uzumaki no iba a dejarse vencer tan fácilmente. A pesar de que no quería lastimar a Sasuke, hacía lo imposible por defenderse y esquivar todo lo que le lanzaba el moreno. Y este ya comenzaba a darse cuenta que Naruto no estaba peleando con todo su poder.
-¿Qué estás haciendo, dobe? Jamás me vas a vencer si no me atacas más seguido. ¿O crees que no me di cuenta que sólo te preocupas por defenderte?
-Ya te lo dije ¡No quiero atacarte!
-Si no lo haces acabaré con la vida de todos en Konoha.
-No si puedo evitarlo.
-¿Y cómo lo harás si no me atacas?
-¡Encontraré la forma ttebayo!
-No quiero que te retengas, Naruto. ¡Usa todo tu poder! ¡Muéstrame de lo que eres capaz!
-¡No, Sasuke! ¡No quiero lastimarte!
-Tsk Muy bien. Entonces tendré que obligarte.
Tras decir eso, Sasuke formó una serie de sellos rápidamente los cuales Naruto identificó de inmediato como los necesarios para utilizar el chidori. De inmediato, el rubio pegó un gran salto hacia atrás. A aquella distancia, le sería muy fácil esquivar el ataque.
Pero entonces, Sasuke estiró el brazo hacia delante y de él salió despedida una rayo de luz que impactó en una de las piernas de Naruto en un abrir y cerrar de ojos.
El ojiazul cayó al suelo al instante. No esperaba aquello. Definitivamente ese no era el chidori que siempre usaba Sasuke.
-¿Qué fue eso?- preguntó con hilo de voz mientras revisaba rápidamente su herida. Esta era muy profunda. Dudaba que pudiera levantarse en un buen tiempo, aún con el chakra de Kyuubi curándolo.
-Mi nuevo jutsu.- respondió secamente Sasuke caminando en dirección del rubio.- A diferencia tuya, yo no he estado perdiendo el tiempo todos estos años, Naruto. Mejoré mi chidori y ahora soy capaz de atacar con él a larga distancia a un punto más preciso y a una velocidad mucho mayor.
-Yo tampoco estuve perdiendo el tiempo, teme.- lo fulminó con la mirada mientras intentaba ponerse en pié nuevamente.
-Pasaste años enteros buscándome en lugar de entrenar.
-Eso no fue perder el tiempo, Sasuke. Lo hice porque me importas ttebayo.
-Y cuando me encontraste continuaste perdiendo el tiempo.- siguió hablando como si nada.- En todo este tiempo juntos, no entrenaste ni una sola vez. Te la pasaste haciéndote el gracioso con Suigetsu, Karin y Juugo. Para vos todo es diversión.
-No tenía idea de que pensaras de esa forma. Porque para mi, estos han sido los mejores días de mi vida ttebayo porque estuve a tu lado después de tanto tiempo que estuvimos separados.
-Hum.- sonrió de lado.- Y te dejaste llevar por el momento y te olvidaste que soy un criminal para toda Konoha. Si me hubieras atrapado cuando bajé la guardia cientos de veces, ahora serías Hokage, estoy seguro.
-¡No quiero volverme Hokage por algo como eso, Sasuke! Si voy a ser el mejor ninja de Konoha, quiero que sea porque recuperé a la persona que amo más que a nadie.
-Ye me recuperaste.- dijo encogiéndose de hombros.
-. . .
-No hay razón para que nos separemos de nuevo. Aún podemos estar juntos. Y a decir verdad no tenés que hacer nada. Sólo espérame aquí y. . .
Naruto ya sabía el resto y no quería oírlo otra vez. De la nada se levantó y clavó su kunai en uno de los brazos de Sasuke.
-No digas ni una palabra más de esa mierda, Sasuke.- lo miró con odio haciendo más profunda la herida.- Quería llevarte de vuelta a Konoha pero no para que la destruyeras. No me importa lo que me pase, o lo que te pase a vos pero no dejaré que nadie le haga daño a la aldea ttebayo.
-De acuerdo pero. . . No digas que no intenté razonar con vos.
De repente el cuerpo del ojinegro comenzó a emitir una serie de chispas que rápidamente se convirtieron en potentes descargas de electricidad. Naruto se separó de él en un abrir y cerrar de ojos pero no pudo evitar ser alcanzado por aquella técnica nuevamente.
Era obvio que Sasuke no retenía su poder en lo más mínimo. Él estaba decidido a obtener su venganza y no le importaba tener que pasar por el cadáver del rubio para lograrlo. Y Naruto lo sabía. No le agradaba en lo absoluto pero él no era ningún tonto y sabía que si no comenzaba a pelear en serio pronto, Sasuke acabaría con él y luego con toda la aldea. No quería matarlo pero morir en su lugar no era una opción.
"Bien, Sasuke. Si buscabas pelea, la encontraste ttebayo."
Muy lejos de donde se encontraban el Uzumaki y el Uchiha, Deidara se paseaba por los puestos de dulces de un parque de diversiones realmente enorme.
-¿Me das uno hum?- le preguntó a un hombre que vendía algodón de azúcar.
-Como no, princesa.
B O O M ! ! !
Y aquello fue el fin del puesto de algodón de azúcar. Deidara había formado una pequeña pero poderosa araña con su arcilla y había destruido el carrito en un instante.
Todos a su alrededor se quedaron petrificados ante el ataque pero el rubio simplemente los ignoró y continuó caminando con su golosina en mano. Ni se le pasó por la cabeza pagarlo.
En un par de minutos ya se hallaba frente a la gran montaña rusa. Aquella era increíblemente grande y seguramente una de las más rápidas de todo el mundo. Tenía tantas vueltas y giros, subidas y bajadas que te garantizaba que vomitarías antes de que el juego terminara. El rubio la observó por un tiempo en silencio mientras se llevaba el algodón a la boca. Y cuando el carro pasó a toda velocidad frente a sus ojos, una enorme sonrisa apareció en su rostro.
-¡¿Te gusta, Tobi?! Divertido ¿No?
-¡QUIERO BAJARME SENPAAAAAI!
-¡Pero el sistema se averió! ¡No hay forma de parar el juego hum!
-¡NO ME IMPORTA! ¡QUIERO QUE SE DETENGA YAAAAA!
El enmascarado gritaba a más no poder y hasta le rogaba a su compañero para que lo salvara pero Deidara se encogió de hombros y continuó disfrutando su caramelo.
Rápidamente el carro en donde iba Tobi se perdió de vista y entonces el rubio se dirigió hacia el encargado de la montaña rusa.
-¿Y bien? ¿Tienen suerte?
-Lo. . . Lo siento mucho ¡Muchísimo! Créame cuando le digo que intenté todo pero parece como si alguien lo hubiera echo estallar.- explicaba alarmado.- No me explico como sucedió pero todos los circuitos están destruidos y verdaderamente no sé que hacer.
-¿Tiene solución?
-Seguramente pero tendrá que esperar a que llegue el técnico para que podamos bajar a su amigo.
-¿Y cuándo será eso?
-No sabría decirle. . .- balbuceaba rascándose la nuca nervioso.- No quiero asustarlo pero. . . Podría demorarse unas tres horas más. . . Y repararlo le tomaría al menos dos horas o quizás más.
-Entiendo hum.
Deidara se acercó nuevamente a la montaña rusa justo cuando pasaba Tobi por centésima vez.
-¡En cinco horas estás libre, Tobi!
-¡¿CINCO HORAS?!
-¡Vas a estar bien! ¡Yo mientras tanto me voy a dar una vuelta hum!
-¡NO ME DEJES SENPAAAIII!
Pero el rubio no le prestó atención, lo saludó con la mano y se perdió entre la multitud que veían con temor la horrible situación en la que estaba atrapado el enmascarado.
"Gomen, Tobi. Pero esto es algo que debo hacer solo."
-Karin. . .
-¡Callate y seguí filmando!
-Pero Karin. . .
-¡¿Qué?!
-¿No crees que ya es momento de intervenir?
Karin, Suigetsu y Juugo habían llegado al combate momentos después de Naruto. Todos sabían de lo que eran capaces esos dos así que se habían escondido en una zanja que Juugo había echo en un abrir y cerrar de ojos. Allí llevaban filmando por un largo rato cada uno de los movimientos de Sasuke y Naruto pero hacía unos minutos que el peliblanco comenzaba a preocuparse por ellos.
-¿Y eso por qué?- preguntó extrañada la pelirroja.
-Porque ellos no están "discutiendo" ¡Se están matando Karin!
-Estás exagerando. . .
-¡Naruto ya utilizó el rasengan como unas cuatro veces! ¡Y en dos ocasiones le dio en el pecho a Sasuke!
-¿Y? Es una pelea, Suigetsu. Si no utilizaran algún que otro jutsu, sería muy aburrido y nuestra película; un fracaso.
-¡¿Podrías dejar de pensar en tu jodida película un momentos?! ¡Sasuke va muy en serio!
-¿Y qué querés que haga? ¿Qué le de una medalla por eso?
Suigetsu levantó el puño en alto listo para golpear con todas sus fuerzas a Karin pero algo lo detuvo. No estaba seguro si no la había herido porque en ese momento había otras cosas más importantes, o porque después de pasar tanto tiempo juntos, le había tomado cierto cariño a la pelirroja. De cualquier forma, prefirió golpear el piso y así desahogarse un poco.
-Juugo, decile algo para que entienda.- le pidió al pelinaranja viéndolo muy seriamente.
Juugo meditó por unos instantes y finalmente habló.
-Creo que Naruto y Sasuke tienen que arreglar sus diferencias. Algunos prefieren hablar sobre sus problemas pero en el caso de esos dos. . . Creo que es mejor que se enfrenten de esta forma.
-¡Gracias, Juugo!- exclamó la de gafas abrazándolo como si fuera un peluche enorme para luego sacarle la lengua a Suigetsu.- ¡Y vos seguí filmando, CÁMARA 2!
-Eso es Naruto.- hablaba entrecortado Sasuke.- Parece que finalmente comprendiste que debes atacarme para detenerme.
-Esto no lo hago para complacerte, teme.- hablaba con dificultad el rubio.- Lo hago para proteger a las personas que me importan ttebayo.
-Te escuchas cansado, usuratonkaichi.
-Vos también. ¿Podríamos dejarlo en empate?
-Eso nunca.- sonrió de lado.- Esto no se termina hasta que utilices todo tu poder. Quiero que lo dejes salir, Naruto. Mostrame a Kyuubi una vez más.
-No lo necesito para vencerte.
Se escuchó muy seguro de sí mismo pero la verdad era que temía utilizar el poder del zorro de nueve colas. Sin lugar a dudas con ello podría ganarle a Sasuke finalmente y terminar con esa locura. Pero no estaba seguro de poder controlar su inmenso poder. ¿Y si Kyuubi tomaba el control? No quería ni pensar en lo que podría ocurrirle a Sasuke.
-Anda, Naruto. Si no lo sacas no podré comprobar el poder de mi mangekyou sharingan.
-¿Qué? ¡¿Lo querés por eso?!
-Ya lo sabías ¿No? El sharingan puede controlar al Kyuubi. La última vez pude entrar en tu mente y volver completamente inútil al más grande bijuu. ¡Imaginate de lo que soy capaz ahora que poseo el mangekyou!
-¡En lo único que pensas es en poder, Sasuke!
-Claro. Vos no tenés ese problema. No tenés que preocuparte por volverte más fuerte. Hace años que llevas al Kyuubi dentro tuyo ¿Qué más necesitas?
-Maldito envidioso ¡Yo no pedí ser un jinchuriki!
-Pero yo si.- sonrió con malicia.- Y muy pronto lo conseguiré.
-¿De qué estás hablando? Lamento estropearte la idea pero sólo hay nueve bijuus, Sasuke. Y todos ellos ya tienen sus propios jinchurikis o ya han sido atrapados por Akatsuki.
-Exacto.
-¿Eh?
-¿Ya te olvidaste? Hablé con Madara antes de venir aquí. Él es el líder de Akatsuki, Naruto.
-¡¿Nani?! ¡Ya es bastante con que esté vivo y ahora resulta que es el líder de Akatsuki!
-Si. Y él me prometió un gran poder. Me dará un bijuu si destruyo a Konoha.
-Un momento. Entonces la verdadera razón por la que estás haciendo todo esto es. . .
-Son ambas cosas, Naruto. Estoy matando dos pájaros de un tiro. Obtendré mi venganza y el poder que envidié por años al mismo tiempo. ¿Qué te parece mi plan?
-¡Es horrible ttebayo! ¡¿Qué no te das cuenta que Madara te está utilizando?! ¿O acaso crees que él simplemente te va a regalar un bijuu sin pedir nada a cambio?
-¿Con quién te crees que estas hablando, usuratonkaichi?- se burló.- Eso ya lo tenía previsto desde antes y llegué a un acuerdo con Madara. Lo único que debo hacer para él es unirme a Akatsuki.
-¡¿Te vas a unir a Akatsuki?!
-Ya lo hice.- respondió con tranquilidad.
-No puedo creer que lo hayas echo. Ellos no son más que un grupo de asesinos despiadados que sólo se preocupan por ellos mismos y en atrapar bijjus. Secuestraron a Gaara, asesinaron a Asuma ¡Y me buscan a mi también dattebayo!
-No lo entendés ¿O si, Naruto? No tengo la menor intención de seguir las órdenes de Madara. Sólo fingiré que estoy de su lado hasta que él me entregue el bijuu. Luego me encargaré de él como hice con Orochimaru.
-¡BAKA! ¡Orochimaru era mucho más débil que Madara y además estaba enfermo cuando lo mataste!
-¿Crees que usé todo mi poder contra él?
-¡No importa lo que hagas, Sasuke! ¡No podés ganarle solo!
-Ya te pedí ayuda pero te negaste. De cualquier forma cuento con mi mangekyou sharingan y sé que Karin, Suigetsu y Juugo harán lo que les diga.
-¿Sólo son peones para vos? ¿Y qué hay de mí? ¿Sólo soy el jinchuriki? ¿Sólo te importa el bijuu en mi interior?
-Yo te amo, Naruto. Pero es verdad que desde que supe que tenías al Kyuubi he estado pensando en como controlarlo y utilizarlo para mi propio fin. Y de todos modos, Naruto, vos siempre dijiste que lo odiabas y que querías deshacerte de él. Bien. Akatsuki te lo quitaría fácilmente pero perderías tu vida en el proceso. Yo, por otra parte, puedo dominarlo y usarlo a mi favor.
-Sasuke. Kyuubi no es un zorro cualquiera. ¡Es muy peligroso dattebayo! Me esfuerzo mucho en mejorar y volverme cada vez más fuerte para no tener que depender de su poder. Porque no quiero utilizarlo. Porque tengo miedo de no poder controlarlo y que él me controle a mí. Y si eso pasa. . .
-¿Es eso? ¿Es por eso que no usas todo tu poder? Hum No te preocupes, usuratonkaichi. Puedo manejarlo a la perfección con mi mangekyou.
-¡Teme! ¡Esto no es un juego!
-No, Naruto. Yo voy muy en serio pero parece ser que no lo entendés. Muy bien. Hay una forma en que sé que podré convencerte de usar a Kyuubi.
Sasuke abrió sus ojos de par en par y el mangekyou sharingan resplandeció de inmediato. Y un instante después, el brazo izquierdo de Naruto comenzó a arder en llamas del color de la noche.
El rubio no lo dudó un instante y se quitó el buzo lo más rápido que pudo. Lo lanzó al piso y allí el fuego consumió sus ropas en cuestión de segundos. Naruto permaneció en silencio un poco más mientras observaba las llamas moverse junto con el viento y luego levantó la vista hacia un sonriente Sasuke.
-Amateratsu. Lo conocías ¿No es así?
-Llamas que nunca se apagan y queman todo lo que tocan. Es una de las técnicas de Itachi.
-Es un regalo suyo.
-¿Y no se te pasó por la cabeza que tal vez te haya dado eso además de sus ojos para que los utilices en alguien más que no sea yo?
-Son para vengar su muerte. Y si te opones a que cobre las vidas de los aldeanos, entonces el amatetarsu te consumirá a vos también.
-Estás loco.- susurró más para sí que para Sasuke.
-Es un Uchiha ¿Qué esperabas?- resonó una voz dentro de su cabeza.
-¿Conciencia?
-No. Soy Kyuubi, baka. Creí que después de todo este tiempo juntos al menos me reconocerías cuando te hablo.
-Callate, maldito zorro. No tengo tiempo para vos ahora.
-No. S ya me di cuenta del problema que tenemos en frente.
-¿Tenemos?
-Ya te lo dije antes. Si vos morís, yo también.
-No quiero tu ayuda.
-Eso es una pena porque no pienso quedarme detrás de las rejas sin hacer nada mientras un maldito Uchiha me arrebata la vida.
-No voy a morir ¡Yo sólo puedo con esto!
-No. No podés y es momento de que lo enfrentes. Sasuke se ha vuelto mucho más fuerte desde la última vez que peleaste con él. Y te recuerdo que me pediste ayuda en esa ocasión.
-Esta te necesito.
-Si no lo haces por mí, al menos piensa en Konoha. Comprendo a la perfección que tengas tu orgullo y no quieras depender de nadie excepto de vos mismo para conseguir tus propias metas. Pero no crees que estás siendo demasiado orgulloso al ponerte a tus amigos por debajo de ti. Quiero decir. . . Si continúas peleando como lo estuviste haciendo hasta ahora, es muy obvio que acabarás muerto. Y eso significa que tus amigos en Konoha morirán también. Y no querés eso ¿Verdad?
-¡Por supuesto que no ttebayo!
-¡Entonces dejame tomar en control!
-¡No!
-¿Qué tanto estás balbuceando dobe?- preguntó Sasuke al notar lo ausente que se mostraba Naruto quien hacía un par de minutos había comenzado a hablar solo.
-¡Entrené muy duro y no necesito tu ayuda!
-¿Naruto?
-No. . . No quiero que. . . ¡No!
-¿Qué te pasa?
-Sasuke. . . Yo amo demasiado a Sasuke ttebayo. No quiero lastimarlo. Por eso. . . ¡Por eso no quiero que le pongas un dedo en cima!
-Si no lo hago moriremos ambos y toda Konoha ¿Es eso lo que querés?
-¡Claro que no!
-¡Entonces debemos matarlo pronto!
-¡No!
-¿Qué le sucede a Naruto?- le preguntó Karin a Suigetsu.
-No lo sé. . .
-Actúa muy extraño.- comentó Juugo.- No es el Naruto que conozco.
-Este chakra. . . Es inmenso.- murmuró la pelirroja.
-¿Hablas de Naruto o de Sasuke?
-Proviene de Naruto pero él no tenía un chakra tan poderoso hace unos instantes. No sé que esté pasando. . . ¡Pero no dejen de filmar!
El Uchiha continuaba con la vista fija en Naruto y en cada uno de sus movimientos con el mangekyou sharingan activado. No quería perderse de nada. Debía estar muy atento si quería atrapar a Kyuubi y controlarlo. Sabía que no sería fácil incluso con sus nuevos ojos pero no estaba dispuesto a echarse para atrás sin importar nada.
Poco a poco la voz del Uzumaki se volvió un montón de gruñidos indescifrables. Alrededor de su cuerpo comenzó a aparecer un manto de color rojo brillante que envolvía todo su ser. Aparecieron colmillos y garras lentamente y sus bigotes de zorro parecían resaltar más de lo normal. Y sus ojos se volvieron del color de la misma sangre. Naruto se puso en cuatro patas sin apartarle la vista a su oponente mientras un par de colas se formaban rápidamente.
-Bien, Naruto. Muy bien.- sonreía Sasuke.- Finalmente comprendiste lo que debías hacer.
-Grrr.- Naruto sólo gruñía como una bestia mientras más colas se formaban sin parar. Al parecer Kyuubi no se lo iba a dejar fácil a Sasuke.
Mientras el poderoso bijuu tomaba cada vez más control sobre el cuerpo del rubio, Naruto perdía la conciencia lentamente. Primero dejó de ser capaz de controlar sus movimientos. Luego ya no podía escuchar lo que sucedía a su alrededor. Y finalmente, cuando ya sentía que sus fuerzas lo abandonaban para siempre, su vista se fue oscureciendo más y más. Lo último que consiguió ver antes de cederle el mando a Kyuubi, fueron los ojos de Sasuke. Aquellos ojos de los que se había enamorado locamente. Esos ojos del color de la oscuridad que solían verlo con amor y que ahora, teñidos de rojo, lo veían con odio.
No tenía idea de cuánto tiempo había transcurrido cuando finalmente logró tener el control de nuevo. Al principio veía muy borroso y tuvo que parpadear varias veces para comprobar que continuaba en el mismo sitio. Su cuerpo pesado le dolía y sentía que no tenía fuerzas ni para caminar. Giró la cabeza varias veces buscando a Sasuke. Debía saberlo. Debía saber en que condiciones se encontraba luego de que Kyuubi hiciera de las suyas.
Lo encontró de inmediato. El cuerpo del Uchiha yacía a varios metros del suyo. Debido a la distancia no podía estar seguro de qué tan herido estaba así que se levantó con alto de torpeza y movió un pié delante del otro lentamente.
-Sa. . . Sasuke. . .- murmuraba el rubio sin fuerzas.
Pero cuando estuvo lo suficientemente cerca de Sasuke, se quedó sin habla de inmediato. El moreno estaba completamente destrozado. Su cuerpo bañado en sangre tenía cortaduras y arañazos profundos por todos lados. Su estómago había sido perforado, probablemente por un rasengan. Y a un costado de su cuello, las marcas de un par de colmillos afilados relucían bajo la luz del sol escondiéndose en el horizonte.
Naruto se derrumbó ante aquella escena. Se arrodilló a su lado sin poder apartar los ojos de aquella persona. Se sentía muy triste. Demasiado. Jamás había pensado que sentiría tantas ganas de llorar. Y sin embargo no era capaz de dejar caer una sola lágrima. Estaba demasiado enojado consigo mismo para eso.
¡¿Cómo había dejado que pasara aquello?! Era su culpa que Sasuke estuviera en ese estado tan lamentable y se odiaba por eso.
-Naruto.- susurró una voz detrás de él a la vez que alguien lo tomaba del hombro haciendo que volteara.
Y justo cuando creía que nada podía empeorar lo que había sucedido, aparecieron junto a él Suigetsu, Karin y Juugo. Sus cuerpos estaban cubiertos de tierra y sangre. Al parecer, habían intentado detenerlo pero no habían tenido éxito y Kyuubi los había lastimado gravemente también.
"Estúpido zorro."- maldijo para sus adentros aunque sabía que él era el único al quien culpar. Él era el jinchuriki y se suponía que debía ser capaz de dominar el inmenso poder del nueve colas. Pero una vez más, había decepcionado a todos.
En ese momento no podía hablarles. Por más que abría su boca, ninguna palabra salía de ella.
Entonces se volteó hacia Sasuke. No soportaba tener que verlo morir así. Y aunque sentía que él mismo estaba a punto de dar su último aliento, lo tomó entre sus brazos y se lo cargó al hombro como pudo.
-¡Esperá un momento, Naruto! ¿Qué estás haciendo?
-¡No podés cargarlo en el estado en el que estás!
Pero por más que los otros tres intentaban detenerlo, Naruto no los escuchaba. Él sólo oía su propia voz.
-Obachan. . . Tengo que llevarlo con obachan. Si alguien puede salvarlo, es ella ttebayo.
Estaba al borde de sus fuerzas y sabía que con cada paso que daba, su muerte se acercaba más y más.
Con torpeza caminó un poco más en dirección a Konoha. Estaba aún muy lejos pero intentaba convencerse que en unos cuantos minutos ya estaría en la oficina de la Hokage. Entonces Sasuke estaría bien y sólo entonces él podría descansar.
Sin embargo al dar el siguiente paso, sintió que su cuerpo pesaba demasiado como para sostenerlo con sus piernas débiles. Tambaleó y cayó contra el suelo de tierra. Su mente le decía que debía levantarse pronto pero su cuerpo no le respondía. Su vista se nubló y finalmente todo se volvió negro.
Continuará. . .
-Jajajaja
-¡¿De qué te reís dobe?!
-Jajaaja ¡De Tobi ttebayo!
-¡¿Cómo te podés reir cuando ambos morimos?!
-No seas baka, Sasuke. Yo soy el protagonista y no puedo morir ttebayo.
-¿Y yo? ¿Acaso no te impoto?
-Seguramente te revivimos de alguna forma. . .
-¿Cómo podés decir eso tan tranquilo?
-¡Hay que ser positivos ttebayo!
-Como sea. . . Debemos dar el spoiler, Naruto.
-¡Hi! En el próximo capitulo. . . ¡Cumplo mi promesa!
-¿Eso quiere decir que me llevas a Konoha?
-¡Si!
-Pero. . . ¿Vos no estabas inconciente?
-¡Si!
-Un momento. . . ¿Me llevas vivo o sólo mi cadaver?
-¡Y aparece Deidara de nuevo!
-No respondiste mi pregunta, Naruto.
-¡Eso es todo por ahora!
-Naruto. . .
-¡Dejen muchos reviews! ¡Nos vemos! ¡Sayonara!
-. . .
