Gracias a: Desirena, Neri Dark, AzulBlue06, RatillaFresa, kagome18, Cris, Clau Gazz, elvi, setsuna17, Orkidea16, Nina Parker, Bastard Tendendcies, SakuraKikyou, aky9110, JOAN, Anii, bruxi, Katia XD, haru10, azucenas45, Carla Taisho, Johan Taisho, Almarice, Marlene Vasquez, KagomeDeTaisho22, valeaome, titis.

Bienvenidas de nuevo, hemos llegado a la segunda parte! Con 524 reviews y un montón de lectoras locas y hermosas acá vengo de nuevo a subirles el primer capítulo de la segunda parte de este fic que aman tanto! Wuju! Gracias a todas por los comentarios, los favs, follows y las felicitaciones y etc etc.

*Gracias a Alejandra (Almarice) por crearse una cuenta para poder comentar y hacer todo más práctico a la hora de entrar a FF y leer! Besos nena.

**Felicidades atrazadas por ahi a Kagome18 por su cumpleaños, espero que te la hayas pasado super bien!

***Gracias a Katia XD y a Carla Taisho por leer mi historia aunque el español no sea su primer idioma! Thanks Katia! Obrigado, Carla!

Review Talk: Bueno, InuYasha sospecha... y ella no esta jugando muy bien su papel que digamos, así que vamos a ver que sucede por acá... Se que muchas (medio incluyéndome) odian a InuYasha... y no es para menos u.u Pero Kagome esta decidida a muchas cosas y en esta nueva temporada vamos a ver que es lo que se propone, que es lo que hará y como reaccionara InuYasha ante tanta cosa que esta chica haga y deje de hacer. También veremos mucho de Koga y Ayame, poco de Sango y Miroku y por supuesto, mucho de Sesshomaru y Rin. Me reclamaron por ahí que pasaron tres días en todo el capítulo, SÍ! Jajajajajaja, es cierto y no me arrepiento, así son este tipo de historias, están en Las Vegas y solo fueron por algunas semanas, las cosas tienen que ir lentas porque si no, ya no sería Vegas, Baby, sería: Japón, Baby jajaja, y ps así no u.u Si, contesto preguntas, Sesshomaru y Rin tendrán intimidad en el próximo capitulo o probablemente del que sigue al que sigue. Estos dos son pura ternura y hasta parece que ya están casados, es que ellos deben de estar juntos forever! Bueno, acá Kagome va a empezar una revolución que a nuestro protagonista no le va a gustar nada... prepárense para muchas más rabietas de parte de Idiotasha y de celos y arrepentimientos! Kagome ya perdonó a InuYasha, pero... ¿es suficiente? Na-ah, I don't think so.

Sigan leyendo para más sorpresas... y esperen pronto el Spin-Off de Ayame y Koga! También pasen a leer mi historia Muñecas de la mafia :3

Besos, las amo, gracias infinitas por el amor!


SEGUNDA PARTE

21.

― ¿De qué carajos hablas, Kagome? ¿Una pareja de verdad? ¿Tú y yo? ―habló altaneramente, hiriendo el poco orgullo que a Kagome le quedaba después de haber sido pisoteado tantas veces por él.

―No es una mala idea, podríamos hacer esto funcionar… tu no querías anular el matrimonio, ¿o si?

Él no dijo nada y ella se le quedó viendo por lo que pareció una eternidad.

―Tengo pruebas de que tú y Kikyō se estaban besando ayer… te podría demandar por adulterio. ¿Quieres eso? ―él se le quedó viendo con la boca abierta― ¿O prefieres hacer que esto funcione? Yo quiero que funcione ―sonrió volviendo a ser la Kagome dulce.

El arrugó el ceño.

―Mientes, Kagome. Te conozco tan bien… ―dijo negando lentamente con su cabeza, con una vaga sonrisa en los labios, dándole a entender que aquella amistar era vieja y que él conocía sus gestos, sus mentiras y hasta lo que pensaba o no.

―No miento ―mintió ella.

―Lo haces. Lo que no entiendo es ¿Por qué? ¿Por qué querrías que este matrimonio funcione? ―la cuestionó con la mirada.

― ¡Todos hablaran de nosotros si no hacemos algo, InuYasha! ―dijo desesperada, en realidad no le importaban las habladurías, pero si le importaba la cara de su padre al enterarse―. Y ya que tú no quieres firmar los malditos papeles de la anulación… ―rodó sus ojos y se cruzó de brazos.

Él se sintió frustrado por lo que parecía la milésima vez en todo el viaje, esa chica no hacía nada más que confundirlo, hacerlo explotar y voltear su mundo repetidas veces para dejarlo mareado y con dolor de cabeza, ¡es que era tan insoportable y a la vez no podía dejar de estar ahí con ella!

―No voy a firmar los papeles de anulación…

A ella casi le da un tic nervioso en el ojo y exhaló vehemente para tranquilizarse.

―Entonces hay que hacer que esto funcione ―sonrió de nuevo―. Vamos… ―se acercó a él― sé que podemos hacer que funcione ―le pasó un dedo a lo largo del musculoso brazo para hacerlo temblar.

―Y―yo… no lo sé… ―se sintió débil por un momento, Kagome empezaba a tomar las riendas de aquello, eso no podía ser, no lo podía permitir ¡maldita sea! Él había tenido el control sobre Kagome durante muchos años y a pesar de haberse disculpado y de haberse arrepentido, ahora sentía que Kagome podría irse de su ladro por siempre y si no tomaba el control, aquello acabaría en un santiamén. Haría lo necesario para poder estar junto a Kagome como siempre lo había estado.

―De acuerdo, hagámoslo funcionar ―dijo él sonriendo como el canalla galán que era y que ella amaba con locura y pasión.

Ella casi se atraganta con su saliva pero sonrió feliz, su plan empezaba a funcionar y ahora las ideas malévolas para alejarlo de ella de una vez por todas, empezaban a tomar fuerza y forma.

Ayame se había tomado el día libre de todos y había salido a pasear sola por la ciudad de La Vegas, Sango y Miroku no se separaban y se les veía agarrados de la mano por todo el hotel, Kōga no había salido de la habitación y había pedido comida y más comida hasta comer por comer, InuYasha se había quedado ido en su habitación después de la visita de Kagome y Kagome había partido a su habitación donde Rin había regresado de desayunar con Sesshōmaru.

― ¿Dormiste con él, cierto? ―preguntó Kagome con una mirada maternal.

Rin sonrió.

―Solo eso hicimos.

―Pasó algo más, cuéntalo ya.

Rin se sonrojó, riendo y recordando.

― ¡Somos novios! ―gritó emocionada.

Kagome se quedó con la boca abierta y después sonrió como lela.

― ¿Novios? ¿Enserio? ¡Estoy muy feliz por ti!

―Gracias… ¿tu?

Kagome levantó una ceja.

― ¿Yo que?

― ¿Qué pasó con InuYasha?

Sesshōmaru tocó a la puerta de la suite de InuYasha y él abrió aun serio por la conversación pasada.

― ¿Qué demonios te pasa? ―preguntó Sesshōmaru viéndolo. Estaba serio a mas no poder y hasta un poco pálido.

―Nada. ¿Qué quieres?

Sesshōmaru arrugó levemente el ceño.

―Necesitamos hablar, tu, Kagome, Rin y yo.

InuYasha levantó una ceja.

― ¿Para qué?

―No cuestiones nada, InuYasha. Solo vamos ―lo sacó de su habitación para ir a la suite de las chicas.

InuYasha no dijo nada y caminó a un lado de Sesshōmaru. Al llegar frente a la puerta, Sesshōmaru quiso tocar, pero InuYasha lo vio de mala gana y solo abrió la suite.

―No sé porque pretendes tocar, siempre dejan esto abierto.

Sesshōmaru negó levemente demostrando el claro desagrado hacia su hermano por sus pocos y toscos modales.

―Pues no hay nadie ―se rascó la cabeza, InuYasha.

Sesshōmaru escuchó unos ruiditos en las habitaciones y ambos caminaron hacia ellas. Rin lloraba y hablaba y él quiso entrar rápidamente a la habitación pero InuYasha lo detuvo cuando escuchó la voz de Kagome.

―Espera, están diciendo algo ―susurró apenas InuYasha.

Sesshōmaru no dijo nada, quería saber porque su Rin lloraba.

La puerta de la habitación estaba medio abierta y ellas estaban sentadas de espaldas a la puerta, frente a frente sin percatarse de que ellos dos estaban ahí afuera escuchando todo.

―Yo le he hecho tanto daño, Kagome… ―sollozó Rin, ahogando un llanto doloroso y fuerte de escuchar para su hermana y Sesshōmaru ahí―. Él ha sido tan bueno conmigo… yo no lo sabía, no sabía que él me amaba de esa forma ¡Soy una estúpida, Kagome!

InuYasha vio de reojo a Sesshōmaru quien veía a la pared de frente, sin mirarlo a él o mostrar ninguna expresión.

―No lo eres, Rin… solo eres muy distraída.

― ¿Puedes creer que siempre ha estado enamorado de mí? No solo eso, ¡me ha amado! ―sollozó como loca―. Lo he lastimado, Kag… lo veo y me odio, me odio tanto… es que no lo puedo ver a los ojos sin sentirme culpable. Siento que no se merece a alguien como yo…

Sesshōmaru sintió algo dentro de él, algo que no supo cómo explicar, pero no era bueno, era caliente de una forma dolorosa y filosa también.

―Alguien tan tonto y distraído como yo… ¿Por qué lo hizo, Kag? ¿Por qué soportó todo esto por años? ¡Por Dios tiene veinticinco años, Kagome! Pudo haber formado una familia ya, pudo haberse comprometido con una chica de su edad, hacer su vida lejos de mí, solo soy una chiquilla de dieciocho años ―rio amargamente, llorando y sintiéndose inservible. Sesshōmaru tensó la mandíbula, maldiciendo la forma en la que Rin pensaba acerca de él y de ella misma también, sintiéndose culpable por hacerla sentir de esa forma―. Solo mírame, Kagome… él pudo haber hecho una vida pero la pasó a mi lado, es que soy tan tonta y mala… y no sé cómo le veré a los ojos de ahora en adelante.

―Cállate ya, Rin ―ordenó Kagome―. Tú y él se merecen, son perfectos el uno para él otro… no los veo con nadie más mas que juntos.

Rin la vio con infinita tristeza.

―Tienes que alejarte de InuYasha, Kagome ―dijo ella limpiando sus lágrimas―. Tienes que hacerlo por tu propio bien.

Fue el turno de Sesshōmaru de ver a su hermano de reojo, tenía la mirada baja y las manos hechas puños, podía ver su mandíbula tensa y pareciera querer golpear algo.

―Yo…

―No importa que lo hayas amado desde pequeñita, no importa que pienses que es el amor de tu vida o que es tu maldita alma gemela, InuYasha no te merece ―hipó―. Todos lo sabemos, hasta Sesshōmaru me lo dijo una vez.

InuYasha le lanzó una mirada colérica a su hermano quien le echó una mirada despreocupada y volvió a ver a la nada.

―Todavía tienes tiempo de alejarte de él… encontrar a un chico que te ame tanto como tú a él y olvidarte para siempre de él… si es necesario, podrías salir del país, terminar tu carrera en el extranjero, mamá estaría feliz ―sonrió Rin acariciando la pierna de su hermana. Kagome empezó a soltar lagrimas sin sonido alguno y se dio cuenta que era la primera vez que Rin le rogaba que se alejara de ese hombre.

― ¿Por qué me dices todo esto, Rin? ―habló con la voz quebrada.

Rin sonrió y le acarició la mejilla.

―Porque he sufrido contigo todos estos años y hemos llorado juntas por un chico que nunca valió la pena. InuYasha no te ve con esos ojos, cariño. No creo que InuYasha vea a nadie con esos ojos… es buen chico y un buen amigo… pero no ha hecho nada más que lastimar tus sentimientos por casi diez años. Todos sabemos que te mereces algo mejor que esto.

Kagome escondió su mirada bajo su flequillo y lloró silenciosamente como hacía mucho no lo hacía, escuchar esas palabras de la boca de alguien, era peor que saberlo sin que nadie se lo dijese… era cien veces más doloroso que los insultos de InuYasha, que verlo con otras chicas, que todo lo que él pudiese o no hacer.

―Se disculpó conmigo ―dijo Kagome jugando con las puntas de su cabello.

― ¿Se disculpó contigo? ―preguntó sorprendida―. ¿Hablamos del mismo InuYasha?

Kagome asintió.

―Dijo que se arrepentía de todo y que… no soportaba la idea de verme lejos o con alguien más, dijo que se arrepentía… ―repitió de nuevo, recordando las palabras de InuYasha.

― ¿Arrepentirse? ―soltó Rin con burla y desdén―. ¿Después de diez años se arrepiente? ¡Y tú lo perdonaste, por supuesto! ―exclamó enojada.

― ¿Qué querías que hiciera? ¿Decirle que no? ¿Qué me ha lastimado tanto que no puedo perdonarlo? ―Rin asintió―. No puedo hacer eso Rin, le amo demasiado como para no perdonarle… ―InuYasha tragó en seco al escuchar eso y Sesshōmaru pensó lo tontos que amos eran, Kagome por enamorarse de alguien como su hermano y su hermano por ser el patán que era con una chica como Kagome―. Además, me hace bien perdonarle, yo… me he decidido a olvidarlo ―dijo firmemente.

― ¿Enserio?

―Nos casamos en una capilla… estábamos ebrios y drogados ―confesó mordiéndose los labios.

A Rin se le cayó la quijada y Sesshōmaru mató diez veces a InuYasha con la mirada quien no lo veía.

― ¡Que! ―gritó Rin exaltada―. ¡Casados! ―empezó a caminar frente a ella.

― ¡Nos drogaron sin que nos diéramos cuenta, Rin! ―gritó al igual que ella.

Rin suspiró sonoramente y empezando a tranquilizarse.

― ¿Qué demonios piensas hacer ahora? ―preguntó de mala gana.

―No quiere firmar los papeles de anulación.

― ¡Claro que los va a firmar! Aunque yo misma tenga que atarlo a una silla y forzar su mano a que los firme.

Kagome negó lentamente con su cabeza.

―No, déjalo ―ordenó sentando a Rin―. Sabemos que InuYasha no me ama… ha sido egoísta e inmaduro al querer tenerme a su lado por tantos años, pero no me ama, Rin, yo lo sé y aun así lo he seguido siempre como un perrito perdido… algún día firmara esos papeles, estoy segura. Solo tengo que asegurarme de que se harte tanto de mí, que me odie de verdad.

Rin sonrió tristemente, viendo como su hermana luchaba contra el inmenso amor que le tenía a ese patán.

InuYasha levantó una ceja. ¿Con que eso era? ¿Quería que ella lo odiara? ¿Ese era su plan?

―InuYasha no te odia, solo se ha portado como un cabrón contigo, pero esa actitud no podría jamás a llegar ser un odio.

Kagome sonrió vagamente y se encogió de hombros.

―No lo sé… ¿sabes? Hay veces que pienso que en realidad si me odia… o que le desagrado de tal manera que me ha hecho todo aquello… siempre supo que le amaba y aun así me presentaba a sus novias y me contaba de ellas como si no le pudiese contar a Miroku…

―Kōga siempre pensó que él estaba enamorado de ti.

InuYasha se quedó de piedra y Sesshōmaru sonrió levemente sin que él lo viera.

―Por eso odiaba tanto a InuYasha, porque él juraba que InuYasha estaba tan enamorado de ti que se había convertido en un niño de kínder, de esos que molestan a la chica que les gustan.

Kagome soltó una risa irónica.

―El odio de Kōga hacia InuYasha es diferente y no tiene nada que ver conmigo.

―Una parte sí. Aunque yo nunca lo vi de esa forma, InuYasha fue egoísta, es lo que yo pienso. Pero también pienso que la culpable aquí eres tú, por permitirte mangonear por él por tantos años. Has sido tonta en extremos y no permitiré que te sigas haciendo estúpida ―habló severamente.

Kagome tragó en seco y se retorció los dedos con desesperación.

― ¿Sabes que será lo primero que harás llegando a Japón? ―dijo Rin parándose de nuevo―. Te aislaras del mundo por un tiempo. ¿Querías vivir sola? Entonces lo harás y no le dirás a nadie tu ubicación, tampoco a mi ―Kagome la vio con sorpresa, ¿Rin hablaba enserio?―. Aprovecharas que son vacaciones para alejarte de todo el mundo y si quieres, poder conocer a otro clavo.

Kagome sonrió de lado.

―Los clavos no funcionan.

―No me interesa, nunca sabrás si no lo intentas.

―Un clavo no suena mal.

InuYasha caminó furioso lejos de ahí. ¡No podía escuchar nada más! Kagome iba a desaparecer frente a sus narices y él no podría hacer nada, se evaporaría como el agua y no sabría de ella en mucho tiempo. ¿Por qué Rin la animaba a hacer eso?

Sesshōmaru lo siguió y ambos salieron sigilosamente de la suite. Una vez en el pasillo y lejos de la suite, InuYasha explotó.

― ¡No puedo creer que le hayas dicho eso a Rin! ―gritó enojado.

Sesshōmaru cerró el ceño.

― ¿Qué carajos está mal contigo, InuYasha? ―preguntó Sesshōmaru enojado―. ¿No escuchaste todo lo que Kagome dijo? ¿Tuviste el descaro de pedirle disculpas y decirle que no soportabas verla lejos de ti y por eso la habías mantenido siempre a tu lado? ¿Estas enfermo?

InuYasha se revolvió la cabellera plateada y zapateó.

― ¡Kagome me pertenece! ―gritó a los cuatro vientos.

Sesshōmaru no pudo más y le soltó un golpe en la cara que lo mandó directo a topar contra la pared del pasillo. Rio endemoniadamente e InuYasha sintió miedo de su hermano.

―Eres un cabrón, Rin tiene razón. Cuando Kagome se olvide completamente de ti y este de la mano de otro sujeto, más enamorada de lo que está de ti, amando a alguien más de lo que te ama a ti, vas a querer morir, te vas a perder en el abismo y nadie te va a ayudar, InuYasha ―aseguró Sesshōmaru haciendo temblar a InuYasha por imaginarse a Kagome en todos esos escenarios―. Espero que Kagome forme su vida con alguien de valor, alguien que valga la pena y alguien que la ame demasiado. Ella se merece a alguien así, no se merece a alguien como tú, estoy apenado de que seas mi hermano. Eres una vergüenza para la familia Taishō ―soltó con enojo, desdén y decepción.

Se fue de ahí dejando a InuYasha solo y tirado contra la pared. Aquel día había sido el peor de su vida; había visto a Kagome deshecha ante él, la había perdido como amiga aunque ella hubiese dicho lo contrario, había hecho que Sesshōmaru le hablara más de la cuenta y lo pero era que lo había hecho para culparlo, para decirle que era una escoria y para echarle en culpa algo que el sabia era verdad. Y lo peor de todo, es que había perdido a Kagome definitivamente, como amiga, mujer y como un posible amor.