El mapa merodeador
Severus se quedó por algunos minutos más en la puerta, tratando de escuchar algo más de lo que decía Black, pero un estornudo lo hizo girarse.
-Hola Alan- Severus voltea a ver a la pequeña pelirroja que hace tiempo no veía.
-Lily, hola, ¿qué haces aquí?- pregunta volteando la mirada levemente a la puerta, temiendo que se abriera en cualquier momento.
-Me gusta venir a practicar pociones-
-Espera, ¿las haces tu sola?- al verla asentir continuó -no puedes hacer Lily-
-¿Por qué no?- pregunta inocente.
-Si tienes algún accidente nadie lo sabría, no debes trabajar así, eres muy pequeña aún para eso-
-Pues por lo que veo, Severus Snape también hacía las cosas así- responde un poco enojada.
Touché.
-Temo decirte que no es cierto, practicaba siempre con Slughorn- contesta con un tono ligeramente molesto.
-¿Cómo estás tan seguro?- pregunta entrecerrando los ojos.
Imbécil.
-Te dije que era muy cercano a mi madre… le contaba muchas cosas de cuando estudiaba aquí-
-Yo quisiera ser tan inteligente como él- confiesa bajando la cabeza.
En la que te has metido Snape. Severus suspira.
-Seguro que a él le hubiera gustado tener a una alumna tan buena como tú-
-¿Te puedo decir un secreto?- sube la mirada con una sonrisa un poco maliciosa.
Él solo levanta la ceja y al sentir como jalaba su mano, se hincó frente a la pequeña niña.
-Creo que me gusta- le susurra al oído.
Severus se separa sorprendido levantando su ceja, estaba completamente anonadado.
-¿Qué?-
Al escuchar pasos que se acercaban del otro lado de la puerta, toma a la pequeña niña de la mano y la lleva corriendo afuera de las mazmorras. Cuando por fin se sintió más tranquilo por la revelación de la niña se volteó a encararla.
-No puedes estar hablando en serio-
-Lo dices por mi edad ¿no es cierto?- responde enojada.
-Él ya está muerto de todas maneras, no puedes…
-Yo sé que no-
-¿De qué hablas?- pregunta tratando de sonar normal, pero internamente se estaba asustando.
-Él sigue aquí, en el castillo, lo sé porque una vez vi el mapa de Harry…-
-¿Mapa?- pregunta ya temeroso.
-Sí, es un mapa que te dice dónde está cada persona del castillo, hace unos días, en la sala común, él buscaba a Ginny, sacó el mapa y vi su nombre, en las mazmorras, también por eso paso mucho tiempo ahí, trato de encontrarlo- dice feliz.
-Ese mapa debe estar mal…-
-No lo creo, yo creo que sigue aquí, solo que trata de esconderse mientras se revela toda su verdad-
-En primera, él no se escondía de nada, no era un cobarde…-
-Lo sé-
-Y en segunda- continúa como si no hubiera escuchado la interrupción de la joven -si se estuviera escondiendo ¿no crees que hubiera elegido otro lugar?-
-Claro que no, nadie lo buscaría aquí, ya sabes, por el último año que pasó como director- responde como si nada, feliz de mostrar lo bien que conocía a su héroe.
Tengo que admitirlo, es bastante inteligente.
-¿Tengo que recordarles a qué hora es el toque de queda jóvenes?- ambos voltean a ver a su profesor de Defensa, que había "llegado de repente" a su lado.
-No señor, lo sentimos- dice la joven con tono afligido, bajando la cabeza, triste.
-De acuerdo, solo ya váyanse y que nadie los vea- responde sin dejar de ver a Snape. Con esa pequeña niña no tenía problema alguno, es más, podría decir que era su Gryffindor favorita, obviamente por el parecido que tenía con la que fue la madre de su ahijado, pero Snape, bueno, eso era otra cosa.
-Ven Alan, vámonos- le toma de la mano y se van a la sala común.
-Cambias de estado de ánimo muy rápido-
-No, con él ya sé cómo llevar las cosas-
-¿Cómo es que estás en Gryffindor? Eso sonó muy Slytherin-
-Sí, creo que he pasado mucho tiempo con Draco-
No, ya no preguntes nada.
Al llegar a la sala común se encontraron con Hermione, Ginny, Harry y Neville, éstos últimos se veían un poco inseguros mirando un sobre que sostenía la joven Weasley.
-Oh, ahí están- comenta Harry subiendo volteando la mirada a los recién llegados.
-No, seguimos en las mazmorras de hecho- junto a él, la pequeña se ríe y se despide con la mano de Alan, yendo por fin a descansar.
-¿Dónde estabas?-
-Tengo que hablar con ustedes de algo serio- contesta evadiendo su pregunta.
Con estas palabras, Hermione, Harry y Ginny se sientan de forma un poco más seria, mostrando que lo escuchaban atentamente.
-Pues… yo me voy a descansar… adiós chicos- responde Neville levantándose y dirigiéndose a su habitación. Al estar seguro que ya no había nadie más ahí, Severus comienza.
-¿Qué pasa?- pregunta Hermione seriamente.
-Ya sé cómo quedé así-
Harry se sienta un poco más recto escuchando con más atención.
-Fue culpa de Black- dice sin más.
-No lo puedo creer-
-¡Claro, por eso reaccionó así cuando se dio cuenta que eras tú!- comenta la castaña.
-Pero… esto no tiene sentido… ¿por qué te ayudaría así?-
-No, esto no era para ayudarme, escuché que quería mezclar de nuevo varios cosas, por lo tanto, seguro mezcló varios ingredientes de pociones esperando a que me pasara algo peor-
-¡Pero eso te pudo haber matado!- Ginny se levanta enojada e indignada por la actitud de Sirius Black.
-Lo sé, tal vez… eso quería-
Harry y Hermione estaban anonadados, sobretodo él, pensaba que Sirius ya había superado esa etapa de odio, bueno, no superado al cien por cierto, pero al menos no hacer algo tan estúpido como eso.
-Tengo que hablar con él-
-¡No!- lo detiene Snape.
-¿Por qué no?-
-Seguro se dirá que Severus vino a quejarse contigo para ponerlo en su contra o que está inventado eso y así no podríamos sacarle la verdad- contesta Hermione.
-Cierto-
-Veritaserum- los tres jóvenes voltean a ver a Ginny sorprendidos -funcionará-
-El detalle es que hay que hacerlo, Slughorn ya no tiene-
-¿Así que sabes qué es lo que tiene?- pregunta la pelirroja riendo.
-Sí, a veces no le salen las pociones a la primera y adivina quién tiene que hacerlas bien-
-Menos mal que él es el profesor ¡eh!- se burla Ginny.
-¿Para cuándo se tendría esa poción?- pregunta Harry muy serio.
-Tengo que buscar algunos ingredientes también, posiblemente…-
-Malfoy-
-¿Qué?-
-Sí Severus, seguro que Malfoy puede conseguir esa poción muy pronto-
Ahora que lo pensaba era cierto, y era mejor no perder tiempo, cierto que le habían dicho que podría tener aún más de dos semanas, pero ¿y si no?
-Mañana lo buscaré-
-Bien, pues será mejor que vayamos a descansar- Weasley se levanta y se estira, para después imitarla Harry y Hermione.
-Que pasen buena noche chicos- se despiden las chicas y suben a descansar.
Severus comenzaba a subir cuando el comentario de Harry lo hizo detenerse en seco.
-Lo lamento… por todo… desde… lo que te hizo mi padre… hasta esto que estás pasando con Sirius- se escucha afligido, por lo que Severus voltea sorprendido.
-Te diré algo, esto me lo dijo muchas veces Dumbledore… pero… mi odio hacia tu padre y sus amigos… en ese entonces, era muy intenso… y me negaba a verlo…- Harry sube la mirada confundido por sus palabras, pensaba que lo golpearía y lo mandaría a volar por la ventana -tú no tienes la culpa de nada, no tienes porqué decir eso, tú no eres como el estú… como tu padre, o como Black… yo ya estoy tratando de superar todo y… quisiera que también tú dejes ese tema- voltea y sube a su habitación, dejando al niño que vivó sonriendo levemente, para después de unos minutos seguirlo a la habitación que compartían.
-o-
-Muy buen día jóvenes, viendo que este desayuno casi termina sin que sucediera alguna broma- dice con tono insinuante mirando a Severus, quien solo voltea arrogante la mirada -permítanme recordarles que pronto se reanudarán los duelos, y sin más, que tengan buen día- se levanta y sale del Gran Comedor.
-Ya era hora-
-Y por cierto Weasley, ¿cuándo me pagarás? Si mal no recuerdo me debes por lo menos más de 200 galeones-
-Pues…-
-Weasley- le advirtió Severus con su tono.
-Ya, ya… ten- frustrada le dio una bolsa llena de galoeones -ya me parecía raro que no me lo pidieras antes-
-Por cierto Potter, debo advertirte algo- dice caminando a su lado en dirección a su primera clase del día -no uses tu mapa en un lugar tan público-
-¿A qué te refieres?- pregunta confundido.
-Una pequeña niña vio el nombre de Severus Snape en el mapa- le susurra.
-¡¿Quéé?!- Harry grita asustado, llamando la atención de todos a su alrededor.
-¿Qué pasa?- Hermione y Ginny llegan a su lado asustadas.
-Vamos Potter, grítaselo a todos ya- dice molesto.
-Harry…- Hermione le advierte con un tono peligroso, éste solo observa a su compañero de habitación pidiéndole perdón con la mirada.
-¿Qué pasa?- pregunta ya desesperada su novia.
-Alguien vio el nombre de Severus en el mapa del merodeador-
-¿Quién?- preguntan asustadas.
-Esa niña de primer año, la pelirroja, Lily-
-¿Cómo sabes?-
-Ella me lo dijo-
-Espera…- Hermione hace detener a los tres -¿cómo por qué te dijo eso a ti?-
-Le dije que llegué a conocer a Snape-
-¿Por qué le dijiste eso?- Ginny estaba confundida.
-Ella dijo que soy su héroe-
-No entiendo… ni siquiera llegó a conocerte… ¿o sí?- ahora Harry era el confundido.
-Algo así… solo porque le salvé la vida ella dice que le gusto-
-¡¿Quééé?!- ahora los tres gritaron sorprendidos.
-o-
-¡Minerva!- llega Pomfrey corriendo a la oficina de la directora.
-¿Qué pasa Pomfrey?- Minerva y Albus voltearon a ver a la enfermera.
-Creo que ya encontramos una cura para Severus- dice enseñando un frasco con una poción verde azulado brillante.
-o-
Sí, sé que son más cortos, pero así actualizo más seguido. :P
Espero les guste así.
