Los personajes de Bleach pertenecen a Tite Kubo.

La historia es una adaptación del dorama "Full House"

Advertencias: AU. Contiene OoC .


Gracias a quienes leyeron y comentaron la primera vez: IchirukiLullaby, Yeckie, Dokusho, Kiaru87, Kureimy, Gzn, stephanie Za, Haibara 21, Darisu-chan, LaBev713, chik-yinyang, Akemi227-chan, Le.


Gracias: KattytoNebel: Así es Ichigo aún necesita un incentivo para abrir los ojos y este capítulo es básico para ello.Kinverlins: Por supuesto que Ichigo va a tener su dosis de sufrimiento por lo que le hace a Rukia.Arsarsursa: Gracias por comentar y espero te guste este capítulo. Andyantopia: me alegra que te haya gustado el capítulo, gracias por leer.FrikiHimechan: me temo que seguirás odiando a Senna, pero pues también sufrirá un poco por su comportamiento. Guest: Gracias por comentar, me alegra que te guste la historia. Nessie black 10 Frany H.Q: Este capítulo refrescará tu memoria un poco en cuanto a las dos cuestiones. Ojalá te guste. ManiiAcosta1: gracias por leer y comentar.


CONTRATO DE AMOR

CAPÍTULO 21.- RUMORES.

―Ichigo, cuando una persona cuida a otra significa que le gusta ¿No?―preguntó Rukia. ―Tú puedes cuidar de Senna, que yo te cuidaré a ti. ―declaró con tristeza. El amor implicaba sacrificio, lo sabía y lo aceptaba.

―¿Eh? —él estaba confundido.

―Yo...Ichigo…creo que me enamoré de ti. ―declaró mirándolo a los ojos. Él también la miró fijamente, por un momento se quedaron en silencio. Después de un par de minutos el primero en reaccionar fue Ichigo.

―Rukia, deja de bromear. ―le pidió Ichigo desanimado. Pensó que sólo lo dijo para tratar de levantarle el ánimo, pero también le parecía una broma de mal gusto pues no creía que ella podía llegar a enamorarse de él.―Por poco y me la creo. ―mencionó con una leve sonrisa.

―Claro que fue una broma.―respondió ella fingiendo una sonrisa a pesar del dolor tan profundo que sentía. ―¿Verdad que es gracioso? ―Ichigo sólo meneó la cabeza en señal de desaprobación. Rukia ya no se atrevió a sostener su confesión pues temía que él pudiera alejarla de su vida y eso le dolería más. Ella lo amaba sin esperar nada a cambio, sin condiciones y estaba dispuesta a permanecer a su lado para apoyarlo cuando la necesitara, aún si él amaba a Senna.

―Te agradezco la intención pero no es gracioso. ―dijo el joven actor. ―Ya es tarde y estoy cansado, es mejor ir a dormir. ―propuso.

Rukia y él se despidieron y se fueron a acostar.

IOIOIOIOIOIOIOIOIOIOIOIOIOI

Al día siguiente el desayuno trascurrió normar. Rukia preparó los alimentos mientras Ichigo leía un libro, ninguno dijo nada sobre la confesión de la noche anterior. Tratarían de dejarla en el olvido.

Al mediodía Ichigo salió para ver a Senna por asuntos de su trabajo y Rukia se quedó trabajando en su novela.

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Ichigo llegó con Senna para probarse la ropa que usaría en las entrevistas que tenía programadas para ese día para promocionar su película.

―¿Y cómo le va a la película? ―le preguntó Senna, mientras le acomodaba el cuello de la camisa de manga larga color gris.

―No lo sé todavía. ―respondió Ichigo alzando los hombros. ―Espero que bien. ―contestó esperanzado, pues había puesto mucho empeño y dedicación a la película.

―Seguro que sí. ―le animó ella. ―¿Y no te ha dicho nada Rukia? ―preguntó con curiosidad.

―¿Sobre qué? ―cuestionó Ichigo, desconociendo la plática que habían tenido Rukia y Senna.

―No es nada importante, olvídalo. ―le contestó Senna con una sonrisa. Suspiró aliviada pues no quería tener problemas con Ichigo. ―¿Podemos cenar esta noche?

―Claro. ―contestó Ichigo con una sonrisa.

Después de que Ichigo eligiera su ropa, Senna salió a despedir a Ichigo a la calle y mientras veía como se alejaba en su auto se quedó pensando en lo que estaba pasando. Aunque claramente seguía amando a Renji, últimamente se había dado cuenta de lo importante que era Ichigo en su vida, del gran apoyo que era y aunque al principio sólo enfrentó a Rukia porque estaba enojada por verla con Renji, ahora estaba decidida a no alejarse de Ichigo.

IOIOIOIOIOIOIOIOIOIOIOI

Las entrevistas de Ichigo se llevaban a cabo en la sala de conferencias del edificio donde estaban las oficinas, primero estuvo con los medios de radio, televisión y de la prensa escrita. Sólo se encontraban aparte de Ichigo y los reporteros, dos personas de seguridad, Urahara, pues se encargaba de las relaciones publicas y tenía que cuidar lo que contestaba Ichigo e Ishida que, como asistente de Urahara, estaba ahí para encargarse de que no le faltara nada al actor.

―¿Crees que tenga buena aceptación la película? ―preguntó Hisagi, quien como buen reportero de espectáculos no podía faltar a la conferencia.

―Yo creo que sí, pues todos hemos trabajado mucho en ella. ―contestó Ichigo.

―¿Cómo te sentiste en este personaje? ―le preguntó otra reportera.

―Muy bien, fue algo nuevo para mí, pero me preparé mucho para hacerlo. ―Respondió Ichigo. Así siguieron las preguntas sobre su trabajo y sus futuros planes, hasta que al final la pregunta obligada salió a la luz.

―Ichigo, sabemos que la diseñadora Senna te ayuda con tu vestuario. ―mencionó Hisagi. ―pero últimamente se les ha visto salir muy seguido, ¿Hay algo entre ustedes? ―preguntó desconcertando a Ichigo, Urahara y hasta a Uryu.

―Sólo somos amigos. ―contestó serio. ―y de mi vida privada no voy a hablar. ―puntualizó molesto.

―¿Y su esposa que dice al respecto? ―preguntó otra reportera de espectáculos.

Ichigo se puso de pie indignado porque los periodistas no respetaban su intimidad, caminó hacia la salida entre los murmullos de los reporteros y los flashes de cámaras.

―("Eso no me lo creo") ―pensó Hisagi ante la respuesta de que sólo eran amigos mientras veía marcharse al actor. ―Será mejor investigar. ―murmuró con aire amenazante.

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Después de calmarse un poco, Ichigo siguió atendiendo a los demás reporteros, ahora fue el turno de las revistas de espectáculos, atendió a los reporteros individualmente, pero todos coincidían en la misma pregunta, si tenía algo que ver con Senna, a la cual respondía con un seco no y con la que daba por terminada la entrevista.

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Después de las entrevistas Yoruichi mandó a llamar a Ichigo, pues Urahara le había comentado sobre los rumores y estaba muy preocupada por su situación.

―Así que se ven en un bar. ―le dijo Yoruichi, sentada tras su escritorio. ―¿Quedan a menudo? ―le preguntó enojada.

―Algunas veces. ―contestó Ichigo preocupado.

―Además el día del estreno te fuiste con ella y dejaste sola a Rukia. ―lo regañó Yoruichi, Ichigo no contestó. ―Los rumores empiezan fácilmente, por eso te dije que tuvieras cuidado. ―agregó. ―Recuerda que la gente hace daño, ten cuidado.

―Pero Senna está bien ¿no? ―preguntó inquieto. Yoruichi no le contestó, lo miró de forma inquisidora. A ella le daba mala espina que se preocupara tanto por Senna y no por como esos rumores afectarían tanto a su relación con Rukia como a su carrera.

―Para mañana he organizado una entrevista sobre esto en tu casa. ―informó Yoruichi.

―¿Qué? ―preguntó Ichigo sorprendido por la rapidez con la que actuaba su jefa.

―Será mejor que le cuentes a Rukia como están las cosas, para que no tengan malentendidos. ―le aconsejó ella.

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Durante el trayecto a su casa Ichigo llamó a Senna para cancelar la cena, pues estaba preocupado por los rumores, él ya estaba acostumbrado a ellos pero no quería que Senna ni Rukia pasaran por esa situación.

Mientras comían le platicó a Rukia sobre la entrevista en su casa y la alentó a que no se preocupara, pues todo saldría bien. Ella se tranquilizó pues sabía que Ichigo estaría junto a ella.

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Mientras tanto Ishida le llevó a Senna los accesorios que Ichigo había usado en el estreno y en las entrevistas.

―¿Por qué no vino Ichigo? ―preguntó Senna desilusionada al ver entrar a Ishida solamente.

―Él está muy ocupado, así que ahora yo vendré a buscar y dejar la ropa que utilice. ―le informó Ishida serio mientras la observaba. No podía creer que quisiera cambiar a Rukia por ella.

― Ah. ―exclamó seria. Ella se imaginaba que él la estaba evitando, primero canceló la cena y ahora mandaba a alguien más, y eso no le gustaba para nada.

―Por cierto, quiero advertirte que Rukia es mi mejor amiga. ―dijo Ishida acomodándose los anteojos. ― Así que ten cuidado con ella porque no está sola. ―dijo con mirada desafiante. Uryu estaba convencido que Rukia e Ichigo hacían buena pareja y haría todo lo posible por ayudarlos. Después se dio la media vuelta y salió del local, dejando a Senna intranquila.

IOIOIOIOIOIOIOIOIOIOI

Por la noche Uryu y Orihime terminaban de cenar en su casa, pero Uryu se veía muy pensativo.

―¿Qué tienes? ―preguntó Orihime mientras se levantaba para recoger los platos.

―Te lo voy a decir pero no se lo cuentes a nadie. ―comentó el chico. Orihime asintió y volvió a dejar los platos sobre la mesa para sentarse y escuchar a su marido.

Uryu le comentó acerca de los rumores de Ichigo y Senna y también de que Yoruichi y Urahara planearon una entrevista para que los medios vieran que la relación de Ichigo y Rukia estaba bien.

―Esto lo tiene que saber Rukia. ―sentenció Orihime poniéndose de pie. ―no podemos dejar que le vean la cara a nuestra amiga.

Y aunque Uryu intentó evitarlo, Orihime le marcó por teléfono a Rukia.

―¿Qué pasa Orihime? ―preguntó Rukia medio adormilada, pues ya estaba dormida. Ishida le hacía señas a su esposa para que se callara.

―Es sobre la entrevista, no la hagas. ―le pidió su amiga exaltada, ignorando a su esposo. ―No lo sabes, pero tu esposo tiene una aventura amorosa.

―¿Un romance?¿con quién? ―preguntó Rukia sobresaltada sentándose de golpe.

―Los rumores dicen que con una diseñadora. ―contestó Orihime. Uryu suspiró resignado. ― Ya sé que tú estás siendo discreta con el otro chico, pero Ichigo no te puede hacer eso. Así que ten cuidado. ―Ishida la miró intrigado.

―Ichigo no es así. ―contestó Rukia. ―Yo sé quién es esa diseñadora y sé que no hay nada entre ellos, así que ya no digas tonterías. ―le pidió molesta Rukia. ―¡Y yo no tengo nada que ver con ningún chico! ―exclamó irritada y colgó el teléfono. Pero a pesar de todo se quedó preocupada por lo que le dijo Orihime.

―¿Qué otro chico? ―preguntó Uryu en cuanto su esposa colgó. Ella le contó a Ishida lo que sospechaba de Renji. ―¡pero que tipo! ―exclamó molesto el chico de gafas.

Y aunque nunca habían tenido diferencias, esta vez cada uno tenía ideas desiguales sobre quien le convenía más a Rukia.

IOIOIOIOIOIOIOIOIOIOIOIOIOIOI

A la mañana siguiente Rukia e Ichigo se encontraron en las escaleras, él se disponía a salir a correr, ella a preparar el desayuno.

―Recuerda que hoy vienen los reporteros. ―comentó Ichigo. ―pero no te pongas nerviosa.

―Sobre eso. ―interrumpió Rukia seria. ―No pienso hacer la entrevista. ―declaró. Estaba enojada por lo que Orihime le contó.

―No puedes hacer eso Rukia. ―exclamó molesto Ichigo. Básicamente el futuro de su carrera dependía de la entrevista. ―¡Tienes que hacerla! ―ordenó. Pero Rukia no se dejó amedrentar.

―Tengo muchas cosas que hacer, hay que cocinar, lavar los trastes, lavar el baño, limpiar. ―enumeró con los dedos. ―así que si quieres que haga la entrevista tendrás que ayudarme. ―dijo con una sonrisa.

El actor no tuvo más remedio que ayudarla de mala gana.

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Las personas encargadas de la entrevista llegaron pasado del medio día. Eran dos mujeres jóvenes, Lisa Yadomaru, la reportera y Kiyone Kotetsu, la fotógrafa.

―Me gustaría empezar por las fotografías en el jardín. ―mencionó Kiyone con cámara en mano. Ichigo y Rukia aceptaron con una sonrisa.

Los fotografiaron sentados en el columpio, regando el jardín, tomados de la mano mirando hacia el mar y por último abrazados recargados bajo la sombra de un árbol de Sakura, el único de su tipo en el jardín.

Rukia se sintió tan bien así, disfrutando del delicioso aroma a cítricos que desprendía Ichigo y por un momento deseo no separarse de él. Ichigo a su vez sintió algo que no pudo describir, sentía la calidez que proporcionaba el cuerpo de Rukia y se embriagó por su suave olor a lilas. Tal vez si las reporteras no le hubieran dicho que ya era suficiente, se hubieran quedado así por un rato más.

Después les tomaron fotos cocinando y abrazados sentados en el sillón. Esto dio pie a que comenzaran con la entrevista y Kiyone siguió tomando algunas fotos.

―Está muy bonita la casa. ― comentó Lisa, con su grabadora en las manos.

―Gracias. ―contestó Rukia. ―Mi padre la diseñó y construyó. ―dijo con orgullo.

―Entonces ¿Has vivido aquí mucho tiempo? ―Preguntó Lisa.

―Sí, desde que recuerdo. ―mencionó Rukia con nostalgia. ― Las flores y los arboles de afuera los plantó mi mamá, los bancos y el columpio también los hizo mi papá. ―dijo con una sonrisa al recordarlos. ―Y el árbol de Sakura lo plantamos entre los tres, como símbolo de que siempre estaríamos juntos. ―dijo Rukia, Ichigo la volteó a ver conmovido.

―Por eso esta casa es una casa llena de amor. ―agregó Ichigo, Rukia lo volteó a ver, todavía se sorprendía al escuchar una mentira de Ichigo.

―¡Ah!, ya veo. ―contestó Lisa, también conmovida por el relato de Rukia. ― Y dime ¿Ichigo ayuda con los quehaceres de la casa?

―Me gustaría hacerlo, pero por mi trabajo no tengo mucho tiempo. ―se apresuró a responder Ichigo.

―No, él es bueno ayudando. ―comentó Rukia. ―Incluso hoy me ha ayudado con los pisos y ventanas. ―dijo sonriendo.

La entrevista siguió por un rato más, Ichigo se sorprendió porque Rukia hablaba bien de él a pesar de todo. Pero el tema obligado salió a la luz.

―Rukia ¿Conoces a Senna? ―le preguntó Lisa, Ichigo se molestó y trató de parar la entrevista pero Rukia le hizo una seña para que la dejara hablar.

―Claro que la conozco. ―contestó ella. ―Es una buena amiga de Ichigo y lo ayuda con el vestuario.

―Ellos parecen muy íntimos. ―dijo Lisa con curiosidad.

―Claro que sí... ―respondió Rukia haciendo una pausa, asustando a Ichigo. ―Se conocen desde los nuevos años y se ayudan cuando tienen problemas. A menudo cuando peleamos va con ella para pedirle consejos. ―dijo Rukia para tranquilidad de Ichigo quien quedó sorprendido por su respuesta. ―Es bueno tener alguien en quien confiar.

―Muy bien, para terminar me gustaría una foto de un beso suyo. ―pidió alegre Kiyone, pues había recibido órdenes estrictas de Yoruichi y Urahara de no regresar sin esa foto.

―¡Eh! ―exclamaron al mismo tiempo Rukia e Ichigo.

―Eso sería genial y echaría por tierra los rumores. ― agregó Lisa.

Ante la insistencia de las reporteras, los chicos no tuvieron más opción que hacerlo.

Ichigo tomó entre sus manos la cara de Rukia y lentamente se fue acercando a ella. El ritmo cardiaco de los dos se aceleró. Cuando por fin sus labios se rozaron, por inercia Ichigo llevó una de sus manos a la espalda de ella y con la otra mano sujeto su cabeza, acercándola más hacia él. Por un momento se perdieron en la calidez y suavidad de los labios del otro. A diferencia del beso anterior, Rukia disfruto mucho este, estaba consciente de que Ichigo no sentía lo mismo por ella, pero se conformaba con volver a sentir sus labios. Ichigo no podía explicarse la sensación que le provocaba ese beso, pero se dejó llevar por el momento.

―Genial, quedó magnifica la toma. ―dijo Kiyone, su voz y el flash de la cámara regresaron a los chicos a la realidad. ―Se ve que hay mucho amor.

―Sí. ―respondió Rukia de forma nerviosa, pues apenas estaba saliendo del shock.

Después Ichigo salió despedir a las reporteras mientras Rukia se quedó en la cocina para lavar los trastes. Cada uno decidió que no iba a hablar sobre el beso pues les resultaba muy vergonzoso. A diferencia de la última vez, a ninguno de los dos les desagrado este beso pero no tenían el valor para hablar de lo que habían sentido con él, así que mejor decidieron pasarlo por alto y dejar las cosas como estaban. Así que cuando Ichigo regresó con Rukia le preguntó sobre otro tema.

―¿Por qué dijiste eso sobre Senna? ―preguntó intrigado Ichigo.

―Porque es tu amiga ¿O debería haber dicho otra cosa? ―preguntó Rukia.

―¿Qué?

―No es malo que te veas con ella, pero debes ser más cuidadoso para que la gente no sienta pena por mí. ―contestó Rukia desganada.

―¿Pena por qué?

―Porque piensan que tú tienes una aventura amorosa con ella, recuerda que para los demás somos un matrimonio.

―¿Aventura? ―preguntó Ichigo. ―pues en ese caso pasa lo mismo contigo e Ishida, pueden pensar que es tu amante. ―le dijo molesto.

―No compares. ―pidió Rukia. ―No es lo mismo.

―¿Qué es diferente? ―preguntó él.

―El caso es que si te atrapan de nuevo y me pidan que te encubra yo voy a...

―¿Qué vas a hacer? ―interrumpió Ichigo. ―agarrar tu maleta e irte, eso te sale muy bien. ―le contestó Ichigo.

―¿Me amenazas con echarme? ―le preguntó Rukia.

―No es eso. ―respondió él. ―cuando te vas la casa parece solitaria y oscura. ―respondió con sinceridad dejando asombrada a Rukia. ―Cuando tú te vas no hay nadie que encienda las luces, por eso está oscuro. ―agregó por orgullo, por no querer aceptar que necesitaba a Rukia.

―¡Ah! Es por la historia de fantasmas que te conté. ―contestó Rukia con una sonrisa, tan ingenua como siempre. ― Te da miedo ¿Verdad?

―¿Qué?

―I..chi..go, I..chi..go.. ―dijo Rukia volviendo a imitar a un fantasma.

―De verdad que contigo no se puede hablar. ―contestó molesto Ichigo y subió a su cuarto.

La tarde trascurrió con normalidad, pero esa noche soñaron con el beso, Ichigo no entendía porque, si según él ese beso no significaba nada.

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Pasó una semana desde la entrevista en casa de Ichigo, en la cual Senna llamó varias veces por teléfono a Ichigo para invitarlo a salir, pero él siempre puso un pretexto para no hacerlo, pues no quería involucrarla en más rumores, casi siempre después de esas llamadas se quedaba algo triste, pero gracias a Rukia se le pasaba pronto. En esos días, para variar, no pelearon, a excepción de un par de veces que a Rukia se le ocurrió contar uno de sus chistes.

Por las mañanas Rukia e Ichigo hacían lo concerniente a su trabajo, además de que Rukia fue dos veces a ver a Renji por lo de su sinopsis. Por las tardes salían a ver a la familia de Ichigo, pues gracias a ella se llevaban un poco mejor a pesar de que Ichigo seguía con resentimientos hacia su padre, o a veces iban a dar una vuelta en bicicleta al parque.

Esa noche Ichigo se encontraba en su cuarto escuchando música y esperando a que Rukia lo llamara a cenar, cuando nuevamente le habló Senna por teléfono.

―Ichigo, ¿podemos vernos? ―preguntó ella.

―No puedo, estoy ocupado. ―le contestó afligido. No le gustaba ser cortante con ella, pero siempre se repetía que lo hacía por su bien.

―¿Me estás evitando? ―preguntó Senna, pues él nunca le había negado verse. ―¿Te ha dicho algo Rukia? ―preguntó temiendo que Rukia le hubiera contado de su plática anterior y que él estuviera enojado.

―Claro que no. ―contestó él. ―es sólo que no puedo.

―No me interesan tus pretextos, ven a verme hoy. ―le ordenó a Ichigo. ―Te espero donde siempre. Si no vienes no sé qué pueda hacer.―y Senna colgó el teléfono.

Él se quedó preocupado, no quería que ella cometiera una tontería, pues le era muy fácil deprimirse. Así decidió ir a verla para aclarar la situación con ella, que si no iba a verla era por su bien, para no envolverla en escándalos. I chigo bajó a la sala y se despidió de Rukia, a pesar de que ella ya había servido la cena.

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Llegó hasta el bar "Las noches", al cual siempre acudían porque estaba en una de las mejores zonas de la ciudad y porque les gustaba el ambiente tranquilo.

Senna ya lo esperaba sentada en la barra con una bebida en mano. Cuando Ichigo se sentó junto a ella, el mesero le sirvió lo de siempre, un whisky.

―Ichigo, ¿Por qué me evitas? ¿Te he hecho algo? ―preguntó Senna deprimida, pues en estos días se dio cuenta de que Ichigo le hacía mucha falta.

―No es eso. ―le contestó Ichigo. ―sólo que no quiero que la prensa te moleste. ―le dijo viéndola a los ojos. ―me da miedo que te hagan daño. ― Senna sonrió aliviada ante su contestación, pues le gustaba saber que él seguía pensando en ella.

―Gracias Ichigo, gracias por preocuparte por mí. ―le contestó ella. ― Por estar siempre a mi lado, como Renji. ―dijo Senna recordando al chico de cabello rojo, su cara denotó tristeza.

―Senna…―Susurró Ichigo, le seguía dando tristeza que ella siguiera sufriendo por Renji.

―Renji también estaba ahí para mí, aun cuando se fue de aquí seguía mandándome regalos en mi cumpleaños. ―mencionó Senna con nostalgia, con la mirada perdida en su copa. ―no sé si hago bien dejándolo en paz. ―dijo suspirando. ―Ichigo, si lo hago ¿Volverías conmigo? ―le preguntó mirándolo.

―¿Eh? ―Ichigo se asustó al escuchar esa pregunta.

―Relájate, es una broma. ― le contestó al ver la cara de preocupación de Ichigo. ― Pero si quiero que mantengas tu promesa de no soltar mi mano hasta que no suelte la tuya. ―le pidió Senna recordando su promesa.

Después de que se fue Senna, Ichigo se quedó un rato más en el bar. Estaba pensando en lo que le dijo ella, tiempo atrás él le habría contestado que sí de inmediato, pero esta vez se había sentido incómodo, pues había pensado en la persona que estaba junto a él, en Rukia, en que ella no se merecía algo así y que una parte de él no quería alejarse de ella. Tomó de jalón otra copa de Whisky, como si quisiera que con ella se borrara el recuerdo de Rukia. Luego salió del bar. No se dio cuenta que desde lejos había sido observado y fotografiado por un reportero, Hisagi.

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Cuando llegó a su casa Ichigo encontró a Rukia dormida sobre su escritorio, ella lo había esperado hasta que el cansancio la venció.

―Rukia, vete a dormir. ―le pidió Ichigo mientras la movía del hombro para despertarla.

―Ya llegaste. ―dijo ella todavía adormilada. ―¿ya cenaste? ―preguntó preocupada.

―Sí, ¿Te preocupas por eso? ―preguntó Ichigo con una pequeña sonrisa, pues le había dado ternura. ―Vete a descansar. ―le pidió y subió a su cuarto. Rukia hizo lo mismo.

IOIOIOIOIOIOIOIOIOIOIOIOI

Al día siguiente, en la tarde y después de que ella terminara la limpieza de la casa, Rukia le llevó a Renji su sinopsis corregida. Estaban sentados como siempre, en los sillones de un lado. Ella esperaba ansiosa mientras Renji leía su trabajo.

―Es bueno el guion. ―dijo Renji al terminar de leer. ―aún le faltan algunos detalles, pero vas mejorando. ―Rukia sonrió por el comentario. ―Ya estaba empezando a preocuparme porque los últimos borradores no eran interesantes. ―señaló Renji que como siempre decía las cosas sin rodeos. ―Por cierto ¿Te gustó la película de Ichigo? ―preguntó cambiando de tema.

―A decir verdad no la he visto. ― reveló Rukia con pesadez al recordar el incidente con Senna.

―¿Pero si fuiste al cine conmigo? ―preguntó sorprendido.

―Pero me salió un imprevisto y no pude verla. Iré a verla de camino a casa.

―Pues entonces ¿quieres verla conmigo? ―le propuso Renji.

―Pero tú ya la viste.

―Pero quiero verla otra vez. ―le contestó con una sonrisa. Rukia aceptó aunque algo incómoda, porque recordó las palabras de Orihime sobre que le gustaba a él.

Renji le dejó unos encargos a su secretaria y se fue con Rukia en su auto.

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En el cine Renji le compró palomitas y un refresco con estampado de Chappy que se estaba vendiendo con motivo del próximo estreno de la nueva película del conejo. El muchacho de cabello rojo se sorprendió de que Rukia se emocionara ese conejo, pero a la vez le produjo ternura.

En la entrada de una de las salas en las que se exhibía la película de Ichigo, afortunada o desafortunadamente, se encontraron con Uryu y Orihime, que estaban entregando y recibiendo una encuesta sobre la película, pues la empresa de Ichigo quería saber lo que opinaba la gente sobre ella.

―¿Qué hacen aquí? ―preguntó Rukia, estaba nerviosa por encontrárselos porque sabía que la chica de cabellera naranja empezaría a fantasear con ella y Renji sobre cosas que no eran ciertas.

―Vine a acompañar a Uryu mientras trabaja. ―contestó Orihime alegre. ―además que en la casa hace mucho calor y me bebé necesita del fresco del clima. ―mencionó con una sonrisa mientras se sobaba el vientre de un poco más de tres meses de embarazo. ―¿Él es el mismo chico del otro día? ―le preguntó a Rukia.

―Soy Renji Abarai. ―dijo él mientras saludaba a Ishida y Orihime.

―Yo soy Orihime Inoue y el mi esposo Uryu Ishida. ―mencionó alegre. ―¿Han venido juntos a ver una película? ―preguntó con malicia.

―Venimos a ver la película de Ichigo. ―contestó Rukia, luego se acercó a ella. ―No inventes cosas que no son. ―pidió en voz baja para que sólo ella escuchara.

Después de que Ishida le diera a cada uno una encuesta, entraron a la sala y se sentaron las butacas de en medio de la octava fila.

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Ishida y Orihime de nuevo discutieron un poco sobre Rukia, pues a Ishida no le agradó Renji, para él sólo era un mujeriego arrogante mientras que para ella Renji era el indicado para Rukia, pues Ichigo le parecía prepotente, grosero y sobre todo infiel.

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―Rukia ¿Estás incómoda por que tus amigos nos han visto? ―le preguntó Renji al notar la tensión por parte de su acompañante.

―Lo que pasa es que mi amiga cree que yo te gusto, pero eso no tiene sentido. ―respondió Rukia con una sonrisa, prefirió contarle la verdad para aclarar las cosas, así cuando él le dijera que no era cierto que ella le gustaba, volvería a estar más tranquila.

―Pero es verdad, me gustas. ―le confesó Renji, ella quedó en shock.


Aproveché que tengo día libre para actualizar.

Renji ya entró oficialmente a este triángulo, o más bien cuadrado amoroso.

Les dejo un pequeño avance del próximo capítulo:

―¿Rukia? ―llamó Ichigo al notar que no hacia ruido. ―¿Rukia? ―volvió a llamar y de nuevo no recibió contestación.

Entonces, intrigado, se paró del comedor y entró al cuarto de lavado. Gran sorpresa que se llevó al ver que Rukia no estaba ahí. Observó la habitación y notó que la ventana que daba al patio lateral estaba abierta.

Al imaginarse lo que había pasado se acercó a la ventana, al asomarse vio que Rukia ya iba corriendo por la calle. Ichigo saltó rápidamente por la ventana y corrió tras ella.

―Rukia, detente. ―gritaba furioso Ichigo. ―¡Qué te detengas! ―seguía gritando furioso al ver que Rukia corría más rápido.


Gracias por leer.

Saludos.