Siento mucho la tardansa realmente no sé que etá pasando conmigo y hay días que no me siento como yo misma... Asique bueno, como sabía que iba a tardar más tiempo (del que ya tarde) en actualizar decidí cprtar el capítulo en dos y subir ahora.

Lo tendría que haber dicho en el capítulo anterior, pero el 6 de diciembre hizo un año de mi primer capítulo de este fic asique FELIZ UN AÑO Y 85 DÍAS! ESTE FIC ME HA DADO TANTOO Y ESPERO QUE LES HAYA DADO ALGO BUENO A USTEDES TAMBIÉN.

SALUDOS Y ESPERO NO TARDAR TANTO (En una semana empiezan mis clases otra vez, pensé que estando en vacaciones iba a poder atualizar más pero parece que actualizo más seguido en tiempo de clases asique supongo que que empiecen las clases es algo bueno)


"Que vamos a hacer?"-preguntó David, estaba muy preocupado y alterado, no quería perder a Regina una vez más, pero sabía que era muy posible que ella se fuera de la ciudad luego de todo lo que había pasado. Toda la situación lo estaba desbordando y eso se podía notar perfectamente en su cuerpo, la forma de caminar y en como salió disparado de la habitación de la morena. Necesitaba encontrar una solución a todo esto-"La voy a perder otra vez"

"David, por favor no te desesperes"-contesto Zelena tratando de tranquilizar al rubio-"Todo va a estar bien"-siguió diciendo ella, poniendo una mano sobre el hombre del príncipe y apretando un poco de manera confortadora. Pero no estaba segura que esas palabras fueran a funcionar, ya que ni ella las creía totalmente.

"Todo va a estar bien?"-repitió David las palabras que la colorada había pronunciado-"Nada va a estar bien, Zelena"-dijo él, girandose abruptamente quedando de frente a ella y haciendo que la mano que la colorada había puesto en su hombro cayera-"ELLA SE VA A IR, Y CON ELLA MIS HIJOS"

Zelena sabía que había una GRAN posibilidad de que él tuviera razón, su hermana ya no confiaba en ella y David... bueno él estaba en peores términos con Regina que ella misma, después de todo ella creía que la había usado para aliviar el dolor que él sentía por la pérdida de la que Regina llamó 'La otra Regina'.

"HENRY VA A ESTAR DESTROZADO Y NEAL Y GOLD..."-David no podía parar de pensar en lo que podía pasar si Regina se iba-"Ella nunca va a recordar si se va...Y si ella no recuerda..."

"Tal vez no necesitamos que ella recuerde completamente"-dijo Zelena, pensando en todo lo que había pasado en los últimos días. El desmayo de Regina y como describió claramente lo que había visto, Cora siendo arrojada a través del espejo, las sensaciones de Déjà vu que había tenido en los momentos más extraños. Ella no había sido una persona muy esperanzada en su vida, pero esta vez realmente creía que todavía quedaba una oportunidad.

"Ese era el plan, hacerla recordar todo, que se rompiera la maldición que VOS pusiste sobre ella...Y no lo logramos, como podes decir que no es necesario que recuerde toda su vida y todo lo que vivió con nosotros?!"-No entendía como ella podía ser tan cruel, y decir que no era necesario que Regina recordara toda su vida.

"Eso no es lo que quería decir David"-dijo Zelena, entendiendo lo que sus palabras podían haber parecido para él.

"Entonces explícame"-dijo David, tratando de calmarse y de que su enojo no se dirigiera tanto a Zelena. Estaba frustrado y quería hacer algo para solucionar todo, pero no había mucho que él pudiera hacer.

"Lo que quiero decir es que tal vez solo teníamos que...Desbloquear su memoria, por así decir"-trato de explicar Zelena lo que su cabeza estaba pensando a mil revoluciones por segundo.

"Desbloquear?"-pregunto el rubio un poco confundido.

"Ella no recordó todo de una sola vez David, no fue como en la maldición que ella puso sobre toda la ciudad donde todos recordaron con un beso de amor verdadero"-realmente no sabía cómo no se había dado cuenta, pero estaba contenta de haberlo hecho finalmente-"Creo que de alguna forma el amor que ustedes sienten por ella, vos y Henry con esas ganas de estar cerca de ella y que quiera ser feliz, Gold tratando de arreglar sus errores, Neal queriéndola conocer como nunca tuvo la oportunidad, Mal siendo la amiga incondicional que Regina siempre tuvo, Granny y Ruby, y mis adorados mellizos, creo que el amor de todos fue lo suficiente poderoso como para desbloquear su memoria...Ella comenzó a recordar sin necesidad de un beso de amor verdadero"

David se daba cuenta que la colorada tenía razón, y estaba agradecido por esas palabras. Porque le devolvieron la esperanza-"Eso quiere decir...Que aunque ella se vaya puede seguir recordando?"-se sentía tan bien, tan bien poder pensar que al final del camino había una luz de esperanza, una muy muy pequeña luz pero allí estaba. Que después de todo el dolor, podría haber un nuevo comienzo para ellos dos que podrían ser felices con sus hijos.

"Tal vez"-dijo Zelena, con una sonrisa en su rostro que era igual de grande de la que tenía David en el suyo-"Sí"-no quería ilusionarse pero de verdad quería creer en que eso era posible.

David no aguanto la felicidad, dejando a un lado el rencor que le tenía a la colorada por haberles hecho lo que hizo y el enojo que tenía en ese momento, alzo a su cuñada en brazos con toda la felicidad que tenía y la hizo girar causando que la morena soltara un grito de sorpresa.

"¿Que paso? ¿Funciono?"-pregunto Mal, que venía de la cafetería donde había pasado los momentos más estresantes de su vida luego de que todos salieran de la habitación, con una gran sonrisa al ver el tan feliz abrazo que David y Zelena se estaban dando.

David y Zelena se separaron de su abrazo, al ver y escuchar a Mal sus rostros de felicidad se fueron para darle paso a la expresión seria y preocupada que llevaban antes-"No, no funciono"

El resto de la familia de Regina venía detrás de Mallory, y habían visto la interacción de la colorada del rubio e igual que Mal habían sacado la conclusión de que la reina había aceptado lo que había pasado que todo estaría bien. Pero al escuchar las últimas palabras de David y ver el cambio en su rostro los corazones de todos se pararon por un segundo, la esperanza que tenían fue rota.

"Por favor, Zelena, explícales lo que paso"-pidió David, ignorando las caras de preocupación y dolor de los demás presentes-"Necesito hablar con Mary Margaret"

"Okay, no te preocupes"-dijo Zelena, dándole una sonrisa que intentaba reconfortarlo.

"Luego de hablar con ella, quiero ver a los mellizos..."-comento el rubio, un poco triste, sabiendo que esa podía ser la última vez que vería a sus hijos.


"¿Estás bien?"-pregunto Henry, un poco preocupado por su madre, la expresión que tenía en su rostro no era una muy tranquilizadora.

"Sí, estoy bien"-contestó ella, tratando de no darle mucha importancia para no preocupar al joven. Pero Henry vio a través de la mentira-"Solo me duele un poco la cabeza, Henry, no te preocupes"

"¿Queres que llame al doctor?"-sabia que era probable que solo fuera por todo lo que paso, en la charla con David y Zelena, pero le preocupaba que fuera algo grabe por el accidente.

"No, no"-dijo la morena tomando la mano del joven para tranquilizarlo-"Solo...Pasaron muchas cosas, y mi cabeza no estaba preparada para todo eso"

"Lo siento"-respondió Henry. No quería causarle dolor a su madre, pero ya lo habían hecho ¿Tal vez había sido muy pronto? No, tenían que contarle la verdad y atenerse a las consecuencias... Lo que paso con su magia no era algo que podían dejar sin explicar.

"No, yo lo siento"-dijo Regina mirando a Henry a sus confundidos ojos-"Siento, no ser la persona que queres Henry"-la sinceridad de esas palabras le llegaron al corazón al chico, sin saberlo había estado esperando.

"Aunque sea tu madre, o no... En este momento no soy la persona que te cuido durante diez años, no soy quien te cantaba ni quien te preparaba tus comidas favoritas, no te recuerdo"-esas palabras les dolían ambos-"Siento no recordarte"-con sus manos cubrió las mejillas de Henry, adorando al pequeño joven que tiene enfrente.

"Yo también lo siento"-respondió él, poniendo sus propias manos sobre las que tenía su madre en su rostro.

"No quiero que pienses que te estoy abandonando Henry"-confeso la morena sinceramente. Henry quiso protestar y decir que no se sentía así, bueno no totalmente por lo menos, pero ella lentamente levanto una mano para que la dejara terminar-"Pero esto es lo mejor, siempre hay una posibilidad de que no sea tu madre, y no quiero que te ilusiones ni me quieras de esa forma y luego resulte que no soy esa mujer...No quiero lastimarte Henry"

"Yo sé que vos sos mi mamá...Pero entiendo, estás haciendo lo que crees es mejor para mi"-respondio el, una lagrima cayo por su mejilla.

"Como te prometí...Te voy a llamar todos los días, hasta que te canses de mí"-le sonrió ella con lagrimas en sus ojos.

"No me podría cansar de vos"-técnicamente cuando era más chico no se había cansado de ella, asique no contaba. Pero no se alejaría de ella como lo había hecho antes, seguiría con ella, aunque sea a través de una llamada.

"Ahora necesito que me prestes tu celular, para otro tipo de llamada"-dijo ella, con otra sonrisa, un poco incomoda.

"¿A quién vas a llamar?"-pregunto Henry, un poco preocupado, sacando de su bolsillo su celular para entregárselo a su madre.

"A Peter"-respondió la reina, mientras buscaba por las aplicaciones de Henry el conocido icono del teléfono verde.

Henry no sabía quién era Peter, pero sentía que era la persona que se iba a llevar a su madre del pueblo. ¿Que ironía no? El mismo celular que los mantendría cerca mientras ella estuviera lejos, era el mismo que los separaba.


"¿SNOW ESTÁS ACÁ?"-grito David, abriendo la puerta del loft, donde había vivido por todos estos años, y mirando a su alrededor por algún rastro de su futura ex-esposa.

Podía oler la comida que se estaba cocinando en el horno, asique Mary Margaret no podía estar lejos. Ese olor... ¿Era el de su comida favorita?

"David!"-grito Snow, Saliendo del baño con un jarrón con flores, donde había estado buscando una tijera para cortar el tallo que sobraba. Estaba muy contenta de ver a su esposo otra vez en su casa-"Sabia que volverías a casa"

El rubio la miraba, pero no sabía que decirle, estaba mudo. ¿Qué demonios le pasaba a Snow? Ella se movía por la cocina muy contenta, dejo el jarrón con flores sobre la mesa y se dio vuelta para mirarlo a los ojos.

"Hice tu comida favorita, en unos minutos va a estar lista"-dijo ella como si nada hubiera pasado y ese fuera un mediodía perfecto en su matrimonio-"Te extrañé"-revelo la morena, acercándose lentamente al rubio, posando una mano en la mejilla del rubio y poniéndose en puntita de pies para darle un beso en los labios.

Ella sabía que una vez que Regina estuviera fuera de sus vidas el volvería a ella. Él se había perdido, como tantas otras veces, pero siempre la encontraría.

"NO SNOW"-grito David, saliendo del trance en el que había estado, tomando a la mujer de los hombros y alejándola de él rápidamente. No podía creer que había tratado de besarlo después de todo lo que ella había hecho.

"¿Qué pasa David?"-pregunto ella, su rostro mostrando toda la confusión que estaba sintiendo ante el rechazo de su esposo-"¿No es a esto que viniste?"-volvió a preguntar, claramente coqueteando con él y tratando de acercarse una vez más para conseguir lo que no había podido antes.

"NO! No vine a esto Snow"-le aclaro él, dando unos pasos para atrás para poner entre ellos un necesario espacio-"Vine a hablar"

"Acerca de nosotros lo sé- comenzó a decir ella, pero antes que pudiera terminar David la interrumpió.

"No hay un nosotros Snow...No más"-le aclaro el rubio. No entendía que es lo que ella tenía en su cabeza para pensar que podía haber algo entre ellos después de todo lo que habían pasado.

"Lo sé, por culpa de Regina"-con la mención del nombre de la otra morena los ojos de la supuestamente dulce princesa se volvieron fríos y su rostro se llenó de enojo-"Pero ahora ella ya no está"-la sonrisa volvió a su rostro al pensar en lo que había pasado-"podemos arreglar esto"

"Por dios SNOW"-él no sabía que decir, parecía que tenía en frente a una total desconocida...Esta mujer no era la misma con la que se había casado hace tantos años-"¿Qué hiciste Snow?"-pregunto David, cayendo en el sofá que estaba cerca completamente derrotado con sus codos apoyados en sus rodillas y las manos sosteniendo su cabeza.

"Lo hice por nosotros"-dijo Mary Margaret, tratando de que su esposo entendiera que ella los había salvado-"Lo hice por toda la ciudad"-explico como si lo que estaba diciendo tuviera sentido.

Ella no entendía por qué su esposo no veía la verdad, era tan simple.

Se sentó en el otro extremo del sofá en el que se encontraba el rubio, quería estar cerca pero no quería enojarlo ni abrumarlo.

"NO Snow, eso no estuvo bien...Regina ella..."-pero la morena lo interrumpió antes de que pudiera seguir.

"Sé que no fue de la mejor forma"-dijo ella rodando sus ojos. David al ver la actitud de su pronto ex-esposa la quiso interrumpir pero ella no lo dejó-"Solo escúchame..."

El realmente no quería hacerlo, quería gritarle y largarse de ahí. Pero sabía que Snow tenía una razón, una horrible y loca razón para hacer lo que ella hizo, pero tal vez sí ella lo decía en voz alta, si se escuchaba a sí misma, se podría dar cuenta de lo mal que estuvo.

Al mirarla a los ojos podía ver que su estado mental no era uno muy bueno. Y lamentaba eso, tal vez sí él hubiera manejado mejor las cosas...Todo esto no hubiera pasado. Si él hubiera aceptado mucho antes los sentimientos que hace años tenía por Regina, si hubiera hablado con Snow más tranquilos acerca de lo que sentía y de lo que estaba pasando en su matrimonio, si hubiera... tantas cosas podrían haber sido diferentes y tal vez ahora Snow y él podrían tener una relación más amistosa y tal vez Regina no estaría en un hospital y a punto de abandonar la ciudad.

"Lo hice por todos nosotros"-explico ella, repitiendo lo que había dicho anteriormente-"Nosotros somos los héroes"-sus ojos se volvían cada vez más expresivos y grandes con cada palabra que pronunciaba-"Yo soy la que tengo que protegerlos...Protegerte a vos, vos sos mi esposo y ella te había puesto bajo su hechizo"-quería que él entendiera, algo que era tan simple de ver.

"Ella es la villana, la que nos separó y nos arruino la vida por tantos años ¿Que querías que hiciera? ¿Qué me quedara tranquila mientras La Reina Malvada entraba otra vez en nuestras vidas, a arruinar todo lo que habíamos conseguido? ¡Ella ya había desaparecido una vez David, y gracias a eso pudimos recuperarnos el uno al otro y estar bien otra vez! Lo mismo puede pasar ahora"

"Snow, ella ya no es la misma...¿La viste con Oliver e Isabella?"-trato de defender y que ella entendiera. Era muy difícil escuchar las palabras que salían de la boca de la que fue por tanto tiempo la mujer que amo, que hablara así de Regina le dolía. Ella creía que habían estado bien por estos últimos años, que había sido un buen matrimonio, ¿Cómo podía creer eso? ¿Que el gritarse era estar bien, el a veces no querer ni verse, dormir en lugares separados? ¿Como creía que eso estaba bien?

Claramente estaba demasiado ciega y se estaba aferrando a una realidad que no era buena para ninguno.


"Por dios David, eso es porque no recuerda quien es y todo lo que ella hizo... Una vez que lo haga vos y todos los que a aceptaron de vuelta en la ciudad se van a dar cuenta de la verdad, ella es y siempre será La Reina Malvada"

"Hola?"-pregunto Peter a la persona que estaba del otro lado del celular, no conocía el numero desde el cual lo estaban llamando.

"Peter, soy Regina"-contesto ella. La última vez que habían hablado había sido unos días atrás cuando él le había dicho acerca de la muerte de Matt, el padre de Peter. Esperaba que él le pudiera hacer este favor, pero no quería meterlo en problemas con su loca esposa.

"Regina! No sabes cuánto me alegra escucharte"-había pasado unos días muy malos desde que se enteró que su padre había muerto. Estaba encargándose de todas las cosas de Matthew y le estaba resultando muy difícil. Escuchar la voz de Regina siempre lo había calmado, lo había ayudado en los momentos más difíciles de su vida, y ahora no era diferente. Él la seguía amando y la extrañaba mucho.

"A mí también me alegra escucharte, ¿cómo has estado?"-pregunto ella, con verdadero interés por la respuesta.

Henry se levantó de su silla donde se había sentado al lado de su madre y le hizo una señal a ella indicándole que se iría por unos momentos, no quería estar presente para esta charla... la confirmación de que de verdad su madre se estaba yendo otra vez. Regina lo miro con cara de confusión y quiso evitar que se fuera, pero no hubo caso el joven salió por la puerta sin decir nada.

Ella quería que él se quedara y estuviera más tiempo con ella, pero entendía que era difícil para Henry asique se concentró en la llamada que estaba teniendo con su ex.

"La verdad?"-preguntó él, aliviado por finalmente poder hablar sinceramente con alguien que de verdad se preocupaba y no con esas personas que hacen la tipica preguntan 'estas bien?' solo para aliviar su conciencia de que hicieron lo correcto en preguntar.

Regina asintió, aunque sabía que Peter no podía verla.

"He tenido mejores momentos"-respondió él, recordando la primera vez que su padre conoció a Regina, ella estaba tan hermosa y feliz con su pancita esperando a sus monstruitos. ¡Dios! como los extrañaba, le vendría muy bien uno de los característicos abrazos de los pequeños-"Es difícil estar en esta casa y que él no esté"

Ella sonrió tristemente, no se imaginaba estar en esa casa y que Matt no estuviera allí-"Lo siento mucho Peter"-dijo Regina con su voz entre cortada y una lagrima rodando por su mejilla.

Al escuchar su voz Peter decidió cambiar el tema-"¿Como están yendo tus vacaciones?"

"De eso te quería hablar...Necesito que me ayudes"-respondió ella, su tono completamente serio.

La conocía muy bien y aunque no la estuviera viendo podía saber que algo andaba mal-"¿Pasó algo malo? Sabes que estoy para lo que sea"

"Tuve un accidente"-ella pudo escuchar a través del celular como él tocía y tocía para no ahogarse-"¿Peter? ¿Estás bien?"-preguntó la reina preocupada por su ex.

"Sí, sí, solo me ahogue con el agua que estaba tomando"-respondió él. No dándole importancia a lo que había pasado, aunque su garganta le había quedado doliendo, quería saber cómo estaba ella-"¿Estás bien? ¡Regina?"-

No podía creer lo que sus oídos habían escuchado ella había tenido un accidente, ¿estaría bien? ¿los niños estaban bien?

"Físicamente estoy bien, no te preocupes"-sabía que había sido muy brusca al decir que había tenido un accidente, tendría que haberle dicho inmediatamente que ella estaba bien-"Los mellizos también están bien"-añadió ella, sabiendo que en eso estaba pensando Peter.

"¿Qué fue lo que pasó?"-necesitaba saber lo que pasó, tener detalles, no le bastaba con que Regina le dijera que estaba bien. Él la conocía, y sabía que ella se podría estar muriendo y aun así ella diría que estaba bien. Odiaba que esa palabra saliera de su boca, casi nunca eran palabras verdaderas.

"Un auto salió de la nada y fue contra Oliver"-comenzó a explicar Regina, y podía imaginarselo, casi verlo, a él caminando de un lado a otro en la oficina de su padre tomando en seria consideración cada palabra que ella decía. También lo conocía muy bien-"Yo lo saqué del medio, pero no me dio tiempo a hacer nada más"

"Por dios! Regina!"-no podía creerlo, se suponía que esas vacaciones eran para que ella se relajara! - "¿Cuándo pasó esto? ¿Seguís en el hospital? ¿Que tipo de heridas tenés? ¿Te hicieron todos los estudios? ¿Una tomografía? ¿Como son los médicos? ¿Necesitas que vayas para allá?"-no podía dejar de hacer preguntas, quería asegurarse de que ella estuviera bien. Si era necesario iría hasta allá, aunque eso le causara muchos problemas con su esposa si se llegara a enterar.

"Peter, tranquilo, estamos bien"-contestó Regina, de la manera más calmada tratando de transmitirle la misma calma a él. Escucho como respiro hondo, aspirando y soltando el aire lentamente y una vez que él lo había hecho respondió las preguntas del castaño de ojos azules-"Esto paso hace unos días"-explico ella contestando la primer pregunta.

Peter se lamentó el no haber sabido antes.

"Estuve inconsciente por la mayor parte del tiempo, no te preocupes, me hicieron todos los estudios para asegurarse de que no hubiera ningún daño, estoy bien, y sí, sigo en el hospital, los médicos me atendieron muy bien."

"Aunque no creo que sean tan buenos como nosotros"-dijo él, haciendo una broma tratando de no quedarse con el mal aire de la conversación.

"No, no se acercan ni un poco"-dijo ella con una pequeña sonrisa. Lo había extrañado. Todo había terminado en muy buenos términos entre ellos y siempre serían amigos, pero no podían hablar como antes y realmente lo había extrañado.

"No contestaste mi última pregunta... ¿Queres que vaya para allá? Y me dijiste que necesitabas mi ayuda, ¿es por el accidente?"-quería que ella dijera que sí, pero sabía que había riesgos en que él lo hiciera. Quería asegurarse de que ella estuviera bien.

"Sí, necesito que vengas, pero no es por el accidente"-explico ella, un poco insegura no quería traerle problemas. Tal vez no debería haber llamado, pero él era el único en quien podía confiar en el momento. El único que la podría llevar a casa-"Necesito que me vengas a buscar"

"¿Gina? ¿Por que? ¿Que pasó? ¿Y Zelena?"-era obvio que ella no podía volver por su cuenta por el accidente, pero ¿Zelena? ¿Por qué no la podía traer ella de vuelta?

"No confió en ella ahora mismo"-respondió Regina sin dar muchas vueltas. La historia era muy loca como para contársela por teléfono-"Sos el único en el que puedo confiar"-exceptuando a Henry por supuesto.

Él no sabía que decir, tenía miles de preguntas en su cabeza para la morena. ¿Qué había pasado para que Regina no confiara en Zelena? Esas dos eran inseparables. Él iba a contestarle, pero Regina le ganó.

Tomando su silencio como una mala señal la morena dijo-"¿Sabes qué? No importa, no debí haber llamado, no quiero meterte en problemas con Diane"

La esposa de Peter, Diane, era una mujer muy celosa.

Había pasado un mes desde que Regina le había dicho que al increíble hombre que vivía con ella y quien era el padre de sus hijos, estaban muy felices y ya habían empezado con los preparativos de la boda. Ellos creían que todo estaría bien y que tendrían una vida normal y aburrida, tal como la querían, cuando sonó la puerta.

Y ahí estaba en la puerta... la ex de Peter, la mujer que él no había visto en un poco más de 6 años y que si fuera por él jamás querría volver a ver.

Pero ahí estaba ella con un pequeño de 6 años.

Peter sin verdaderamente quererlo, luego de que ella dijera que solo quería 'hablar', la hizo pasar al departamento, que ahora compartía con su prometida la que estaba sentada en el sillón esperando a que su futuro esposo dejara pasar a quien fuera que estaba en la puerta o que hiciera que se vaya.

Para su sorpresa una mujer que no conocía entró. Pudo ver en la cara del hombre que amaba que el que ella estuviera en el living del departamento no era nada bueno.

Peter las presentó, y al pronunciar el nombre de esta mujer ella inmediatamente supo quién era.

La ex loca, celosa y obsesiva de Peter que le había hecho la vida imposible. Él le había contado la historia de cómo ellos habían comenzado y de que al principio todo era normal, hasta que ella comenzó a sospechar de cada movimiento que él hacía y comenzó a celarlo, él no podía ir con sus amigos o siquiera ver a su padre sin que ella sospechara. Al final ellos quedaron en muy malos términos y ella se mudo a otra ciudad para 'No verle la cara nunca más', como ella lo había dicho.

¿Asique que hacía ella acá? ¿Qué quería? Y ¿Que hacía con ese pequeño?

Conociendo a su ex, y las escenas que ella podía armar, Peter le pregunto al pequeño si quería mirar unos videos en su Tablet, el pequeño 'Lucas' contestó que sí y Peter le dio los auriculares para que él no escuchara si su madre se ponía a gritar.

Luego de unos minutos la mujer se puso a contar como se había enterado por una amiga de que Peter se iba a casar y de como ella debía evitarlo. Que no podía dejar que el padre de su hijo se casara con cualquiera.

Y así le dio la noticia a Peter, era padre de un niño de 6 años y si se casaba con Regina...Diane se aseguraría de que él nunca volviera a ver a Lucas. Debía casarse con ella y los tres debían ser una familia feliz. Esas fueron las condiciones de Diane.

Por meses intentaron con Regina que esta mujer viera razón, que ella no podía hacer eso. Peter quería tener una relación con su hijo, pero no quería perder a Regina ni a los mellizos.

Al ver que Diane no iba a ceder Peter llamo a su abogado, y ahí fue cuando la madre de Lucas se volvió aún más loca y amenazó con matarse y a Lucas si Peter no volvía con ella.

Realmente estaba desquiciada, y ninguno de los dos quería que Diane cometiera una locura. Asique con mucho pesar y corazones rotos ambos se separaron, la despedida les dolió como si les estuvieran clavando millones de cuchillos a la vez.

Ver las lágrimas en los ojos de la mujer que amaba y de los pequeños que consideraba sus hijos lo devastó. Finalmente cerró la puerta de la que había sido su casa y en la que había pasado momentos tan felices, mientras escuchaba los llantos de los pequeños a través de ella, y se casó con esa mujer horrible que jamás amaría.

Pero él amaba a su pequeño, y haría cualquier cosa por él, tenía que protegerlo de esa mujer, aunque eso significara renunciar a todo lo que él había amado.

La esposa de Peter, Diane, era una mujer muy celosa y loca.

"NO, no, Regina no hiciste mal en llamarme"-se apresuró a decir él antes de que ella colgara-"Diane no tiene que saber acerca de esto, te quiero ayudar"

Regina iba a contestar cuando vio a Neal en la puerta de su habitación, con una cara que le demostraba a ella la indecisión que él sentía acerca si debía entrar o no. También podía ver el miedo que él sentía al rechazo, miedo de que ella no lo quisiera recibir.

Ella al ver esto le hizo una señal, indicándole que entrara pero que esperaba unos momentos. Aunque no quería ver a nadie de Storybrooke en ese momento, otro que no fuera Henry, lo dejó pasar.

No podía ver esa expresión en el rostro de este hombre, él creía que ella era su hermana que había desaparecido y nunca había conocido. No creía que hiciera algún daño el dejarlo pasar y escuchar lo que él tenía que decir.

"¿Regina? ¿Estás ahí?"-preguntó Peter notando el silencio del otro lado de la línea, comprobó la pantalla de celular para ver si la llamada seguía en curso y vio que, sí, la llamada seguía conectada.

"Sisi, perdón me distraje por unos momentos"-explicó Regina-"Gracias Peter, sabía que podía contar con vos"-respondió la morena, verdaderamente agradecida por lo que él estaba haciendo.

Estaba arriesgando la relación que él tenía con su hijo si su mujer se enteraba. Con la amenaza de ella de quitarse la vida, y a Lucas, Peter nunca pudo ir a un tribunal a presentarse como el verdadero padre del niño entonces la relación de ambos dependía específicamente de Diane ya que ella tampoco le había permitido el adoptar legalmente a Lucas como su hijastro, aunque él fuera su padre biológico.

"Mandame la ciudad y la dirección y nos vemos en unas horas"-respondió él con una pequeña sonrisa, después de tantos meses iba a volver a verla y a sus pequeños-"Después me contas bien lo que pasó"

"Sisi, te lo prometo"-respondió ella, con una pequeña sonrisa y sintiendo un dolor de cabeza con solo pensar en contar esa loca historia-"Gracias otra vez"

"Chau"

"Chau"


Henry se había sentado afuera de la habitación de su madre a esperar que ella terminara la llamada quería estar con ella el mayor tiempo posible.

Pero luego llegó su padre y ese tiempo de espera se alargaría un poco más, sabía que ellos tenían que hablar, sabía que Neal necesitaba hablar con Regina antes que ella se fuera. Él era su hermano e igual que él iba atesorar el poco tiempo que tenían.

Casi no tienen tiempo para nada, el accidente podría haber resultado mucho peor y ellos podrían haberla perdido para siempre. Sabía que tenía que estar agradecido porque todas las heridas físicas las pudo curar su abuelo con su magia y que al final todo salió bien, por lo menos físicamente, pero él no quería perder a su madre. Y si ella estaba bien... no había nada que le impidiera el irse.

No quería sentirse así, sus sentimientos estaban encontrados, pero no podía evitarlo. Por lo menos ella creía que él podría ser su hijo.

"Henry, ¿Estás bien?"-pregunto Mal, sentándose en la silla que estaba al lado de la del joven.

"Sisi, solo estaba pensando"-respondió Henry, dándole una pequeña sonrisa a su tía Mal-"¿Fuiste a ver a los mellizos?"

"Si, estaban solos con Granny, el doctor Harper tenía que atender unos pacientes"-ella quería preguntarle que le pasaba y que él se abriera con ella como lo había hecho en estos años, pero ya creía saber que le pasaba-"Oliver se despertó por unos segundos, pregunto por su Mami y luego se volvió a dormir"

"Los voy a extrañar, ya me había acostumbrado a tenerlos cerca"-confeso tristemente el castaño.

"¿De verdad se va a ir?"-preguntó Mallory, con la misma expresión de tristeza en su rostro que la de Henry. Ella también se había acostumbrado a tener a los pequeños cerca, y había recuperado a su amiga...La que tanto había hecho por ella, si no fuera por la morena ahora ella no tendría ni su hija ni su fuego de vuelta. La había extrañado y ahora la perdería otra vez.

"Sí, ya hizo la llamada para que alguien la venga a buscar"

Mal no contestó, no sabía que decirle para hacerlo sentir mejor...Sabía que no había nada que alguien dijera para hacerla sentir mejor a ella, asique solo le agarro fuertemente la mano y se quedó acompañándolo.


Bueno espero que les haya gustado, no me maten por la larga espera... Tal vez ya ni se acuerden por donde iba esta historia y lo SIENTO.

Espero que se haya entendido la explicación de como termino la relación de Peter y Regina :)

Saludos y hasta la proxima xoxo

-Lu