Logre acabarlo antes, por eso lo estoy publicando hoy. Tal vez todas las actualizaciones ahora sean los domingos. Disfruten la pelea y el guiño a mi futuro fic al final del cap.
Capítulo 21: Equestria en Peligro: Luz para ver el Cielo
La batalla por el destino de Equestria ya había iniciado. La meta de las princesas y el resto era resistir. Al menos lo suficiente hasta que Gobaith despierte y pueda luchar, claro que ese pensamiento es más una esperanza en el corazón del chico.
Aunque obviamente, era un intento más vano de lo que pueden imaginar. La magia era ineficaz contra el centauro, quien no quería perder tiempo con estos seres patéticos y sólo los expulsaba de él con su onda de energía. Solo las princesas, Starwill y unos más podían resistir el gran poder de Tirek. No les molestaría el apoyo de Discord ahora mismo a decir verdad. Pero el muy gracioso dijo que se iría de vacaciones… aunque no habría sido de mucha ayuda en verdad. Tras la última vez…
Lo que Tirek no espero fue el impacto de algo en su espalda. Todos se sorprendieron a ver a Mistmane de los 6 Pilares de la Antigua Equestria y el resto de ellos estar ahí presentes con sus propios apoyos.
Star Swirl sabía que sus aliados no se perderían de esta batalla por nada. Era por Equestria y el futuro de esta. Rockhoof fue contra el centauro en un impacto de cuerpo a cuerpo, logrando hacer que este deba usar algo de fuerza para detener el impacto. Al mismo tiempo que Flash Magus iba contra este desde el aire con ráfagas rápidas y veloces. Somnambula por su lado, junto Mistmane y Mage Meadowbrook fueron con las princesas.
-Lamentamos la tardanza majestades. Los caminos estaban destruidos.
-No hay nada que perdonar. – Celestia se puso de pie algo adolorida. – Llegan en el momento justo.
Llevaban horas logrando detener a Tirek, pero no habían logrado mucho. Más solo enfurecer al centauro, quien se nota a leguas, estaba perdiendo todo vestigio de paciencia.
-No es por ser molesta, pero… ¿desde cuándo los Elementos de la Armonía tienen gemelas? – Meadowbrook miraba algo confusa la presencia de las chicas. Eso era raro.
-Oh… y yo pensaba que mi vista ya me fallaba. – Mistmane se sobo los ojos tras ver como las ponis que conocían iban a ayudar a los 3 varones que luchaban contra Tirek.
-Luego, hay que atacar.
Luna alzó vuelo y desde su cuerno lanzó un poderoso hechizo que impacto en el pecho de Tirek, quien sintió el cosquilleo. Pero recibió de lleno el impacto de Rockhoof y ambas Applejack. La fuerza de los tres logró empujar al centauro para que ambas Rarity ataquen, una con su magia y la otra con sus diamantes. Y eso ya lo estaba molestando…
Flash Magus y ambas Rainbow lo trataban de molestar volando alrededor de él a gran velocidad. Y eso le dio a ambas Pinkies el momento de atacar con… ¿cañones de dulce? ¿¡Y los dulces son explosivos!?
… Mejor sigamos. Lo que vino luego fue el ataque conjunto de ambas Twilight, Sunset y Starlight. Usando el nuevo poder de las gemas de generar luz y el trabajo conjunto de las 4, lograron hacer que Tirek sea mandado hacia atrás. El impacto fue enorme, pero Tirek salió de los escombros con pocos rasguños.
-Admito que el poder que tienen es increíble. ¿Tanto les molesta que haya usado a ese niño como saco de boxeo?
A la burla de Tirek, las 7 amigas de Gobaith lo vieron con rabia y algo de odio. Twilight lanzó otra ráfaga de luz hacia Tirek, están vez mucho más grande. Pero este la desvió sin mucho esfuerzo ante la sorpresa general.
-No servirá. Ya no… - la masa de energía negra que empezó a rodear a Tirek hizo que todos se asusten un poco.
-¿Algún plan? Normalmente no soy de seguir uno, pero…
-Sólo uno. Es más un deseo simple, uno que en verdad se cumpla Flash Magnus.
-¿A qué se refiere Princesa Celestia? – Rockhoof miro a la regente, quien se limpió algo del sudor que había en su frente.
-Qué hay una esperanza mi amigo. Sólo nos queda esperar ver si esa esperanza logra oír nuestras plegarias.
Star Swirl no lo quería admitir, pero sabía que el único capaz de derrotar a Tirek como estaba ahora, era el chico. Ultraman Tiga era la última esperanza de Equestria.
-Creo que es hora de que te dejes de juegos Tirek. Muestra todo tu poder, el poder que recibiste de mi Lord.
Forgotten Nightmare habló desde el aire. Ella había sido sólo una espectadora de todo lo que estaba pasando. Ella sabía que si se mete, esto sería rápido. Pero le quitaría el chiste a todo. Es más, le gusta ver la desesperación en esos equinos. Es tan divertido.
Tirek sonrió más y dejó que la masa de energía negra lo envuelva. No pasó mucho para que los sonidos de los huesos moviéndose, dislocándose y acomodándose de nuevo a una velocidad impresionante, sacara asco y asombro en muchos.
Más al ver que estaba aumentando de tamaño, Tirek estaba dispuesto a usar todo su poder para acabar con estos seres. Y así iba a ser, porque muchos se quedaron helados del miedo al ver el enorme tamaño de Tirek.
-Creo que el plan deberá cambiar. – Shinning Armor miro a su hermana y su contraparte, ambas igual de impresionadas que el resto de presentes.
Tirek alzó una de sus manos y canalizó poder en ella, listo para atacar con una ráfaga de energía. Celestia y todos los que sabían de hechizos defensivos activaron la barrera más fuerte que pudieron.
La sorpresa de que esta se rompa al impacto del ataque de Tirek no era tan grande. Sobrevivir si lo era y más tras salir volando varios metros y en distintas direcciones luego de ello. Los que se recobraron rápido, o ayudaron a los heridos o se pusieron en posición de lucha.
Ambas Fluttershy y con apoyo de las 3 heroínas legendarias de Equestria ayudaban a los heridos para que resistan. Porque eso era lo único que podían hacer ahora. Resistir…
-Espero que Gobaith despierte pronto y decida ayudarnos.
-Lo hará. – La princesa miró de reojo a su contraparte, ver el brillo en sus ojos la hizo ver lo seria que estaba. – Gobaith se levantará. Lo sé.
-Je… en verdad te envidio. – la princesa también se puso en guardia, cargo magia en su cuerno y alzó vuelo con su contraparte. Listas para luchar hasta el final.
Despertar y verse de nuevo frente a ese techo desconocido no era algo que le agrade mucho. Y eso era un hecho. Pero se sentía mucho mejor y algo más apto para poder pararse, cosa que hizo con algo de dificultad.
Se puso sus zapatillas, que justamente estaban cerca de la cama donde estaba, y dejó a un lado su destrozada casaca. Los vendajes harán incómodo que la lleve puesta.
Se puso de pie con algo de dificultad, tenía que saber que estaba pasando. ¿Por qué siente que algo anda mal? Y su respuesta iba a venir en la forma de una alicornio rosa con una pequeña en su espalda.
-Oh, ya despertaste.
-¿Dónde están todos…?
La alicornio miro con algo de dificultad al joven. El plan era que bien él despierte, decirle de la situación en general con la esperanza de que vaya a ayudarlos. Pero ella notaba lo difícil que le era estar en pie. No estaba recuperado del todo. Y no le parecía justo poner toda la carga en un chico, cuya edad no supera la de su cuñada.
-Verás…
El rugido de algo grande y la gran energía que se sintió en el aire la interrumpió. Cadance empezó a sudar frío, Flurry parecía querer llorar y Gobaith reconocía esta energía.
Sin pensarlo dos veces, se acercó al balcón que estaba cerca y se horrorizo al ver a lo lejos, a Tirek nuevamente. Parecía estar luchando contra algo, ya que atacaba al aire y al suelo con gran fervor. ¿Qué diablos estaba pasando allá?
-¿¡Dónde están las princesas!? ¿¡Dónde están mis amigas!? – Gobaith miro a la mujer con fiereza y ella trató de no verlo a los ojos. - ¡Cadance!
-… Están allá, luchando contra Tirek mientras hablamos. Todos, mi esposo, mis tías, mis amigas… tus amigas.
Al oír ello, Gobaith sintió como un escalofrío recorrió su cuerpo. ¿Estaban allá? ¿¡Luchando!? ¿¡Estaban locas!? ¿¡Qué las poseyó para ir a enfrentar a ese ser!?
-¡Tienes que entender que lo hicieron para darte tiempo para que te recuperes!
-¿¡Cuánto pasó desde que se rompió el domo!?
-… 3 horas.
¿¡3 horas!? ¿¡Llevan peleando 3 malditas horas!? ¿¡Y no se dignaron en despertarlo!? ¡Nunca antes se había sentido tan furioso con esas 7! ¡Ya verán, les dirá todo lo que tiene en mente ahora mismo!
Pasó a ver lo que era el campo de batalla. Vio como Tirek tenía todas las de ganar. Su poder superaba al de todos los que él enfrenta en ese momento. No había nada que ellos pudieran hacer. La única esperanza que quedaba para la victoria, era Ultraman Tiga.
… Y eso le daba miedo. ¿Y si vuelve a fallar? ¿Si pierde de nuevo? Esta vez nada lo podrá salvar. Nada. Sería una muerte segura. Y eso también lo asusta. Que sus amigas mueran, que este mundo perezca, que el suyo también.
Empezó a temblar del miedo al pensar en todo lo que podía pasar si fallaba. Ya que ese siempre era el miedo y la duda que lo invadía. Fallar. No ser capaz de proteger nada y a nadie. Un fallo le costó la vida y la amistad de quienes llamó amigos, su cobardía por no hacer nada le costó tanto.
¿Iba a dejar que eso suceda ahora? ¿Dejará que el miedo que siente ahora lo domine nuevamente? ¿Ver todo esto y el esfuerzo de otros no le basta para dejar sus dudas atrás? Vio de reojo como los refugiados miraban a lo lejos la intensa lucha de sus líderes y ejército contra el Centauro, quien tenía todas las de ganar.
Pasó a ver a Cadance y a Flurry, la última viéndolo con algo de expectativa. Como deseando que él vaya y ayude. Porque la infante sabía que su padre estaba ahí, luchando. Y no quería que algo le pasara.
-Gobaith… Sé que no tengo el derecho de pedirte esto. Pero por favor, ayúdalos. Mis tías, mis amigas… todos creen que irás a ayudarlos. Sé que tienes miedo de fallar. De no ser lo suficientemente fuerte para ganar. – La alicornio miraba al joven con lágrimas en los ojos, porque le dolía tener que pedirle esto a un chico que ya sufrió mucho. Pero su esposo estaba ahí… los que ama están ahí…
Gobaith empezó a sudar, el debate mental que tenía era enorme. Por un lado, no quería salir, no quería pelear una batalla donde puede morir. Pero por otro, quería hacerlo, porque sabe que necesitan su ayuda. ¿Qué podía hacer?
-Si tienes el poder para ayudar, sería un acto cruel y cobarde no hacer nada.
Las palabras de su abuelo resonaron en su cabeza. Su abuelo… un hombre de fuertes principios morales, quien siempre velaba por el bien de otros, aún cuando no debía. Por eso lo respetaba, no sólo porque fue su maestro y mentor, sino porque le enseñó lo que era la compasión y el deseo de ayudar. De ser mejor…
Recordó las palabras de las princesas, de que inspiró a estos ponis, que les dio esperanza para luchar. Y de que los sacrificios personales eran necesarios. Porque así era la vida… Gobaith apretó sus puños y sacó el Spark Lens que llevaba en el bolsillo.
Este objeto… le ha dado tanto. Cosas buenas y malas. Amigos y heridas. Alegrías y dolores. Sabía que el peso que cargaba nadie lo iba a entender. Cargaba con el destino del mundo en sus hombros. Cargaba con su vida en cada lucha, porque podía morir en cualquier segundo. Cargaba tanto, que le daba miedo un día romperse por dicho peso. Pero a su vez, agradecía que esto sucediera, porque así conoció a sus amigas, gente nueva y pudo reconectarse en cierto modo con sus padres.
Ver como Tirek lanzó un potente ataque hacia los que lo enfrentaban… Ellas estaban ahí. Esperando por él. Al final, creían en que él se levantaría de esto y luchará de nuevo. No porque ellas lo vean como sólo eso, sino porque creen en él. Todos creían en él.
A pesar del dolor en sus heridas que no estaban curadas del todo. Del grito de Cadance al ver el ataque y de todos los que eran espectadores. Gobaith Kosei tomó una decisión. Se sacó el vendaje que le cubría el ojo izquierdo y el parche que tenía en la mejilla izquierda.
Se podía ver la cicatriz que cruzaba el párpado de dicho ojo de forma vertical y que rozaba con el corte diagonal que había en su mejilla. Si iba a quedar marcado de por vida, que así sea… pero no abandonará a nadie. Nunca lo hará.
-¡TIGAAAAAAA!
El grito del joven y el destello de luz que emergió de él cubrieron el lugar. El orbe de luz fue en dirección del campo de batalla ante la sorpresa de Cadance y la alegría de Flurry, quien daba giros de alegría en el aire.
-Por favor… sálvalos.
En el campo de lucha, Tirek notaba que los únicos que parecían aún en pie eran las princesas, los héroes legendarios de Equestria, los Elementos de la Armonía y esas forasteras. El resto estaba en el suelo, agotados y heridos. El centauro ya estaba aburrido de esto. Más cuando la mocosa que lo hirió con ese rayo el día de ayer lo miraba con fiereza. Maldita, ya verá…
Cargo poder en su mano y la apuntó hacia ella quien yacía al lado de la Princesa de la Amistad. Ambas listas para lo que se venía. Y justo cuando Tirek iba a atacar, un orbe de Luz apareció en frente de suyo. Y luego de ello, una patada lo alejó de ellas.
Quién había llegado era Ultraman Tiga. Este se irguió con la misma majestuosidad de siempre. Aunque se notaba que rastros del combate anterior siguen en él como los ligeros cortes y demás.
-¡Tiga! – Las princesas y los que sabían del gigante se alegraron de verlo llegar.
-¿Y él es…? – Somnambula miro a Star Swirl con duda. Acaso…
-La esperanza que estábamos esperando.
Tiga pasó a ver al resto, veía la felicidad en los ojos de sus amigas. Pero también las heridas que tenían por haber luchado tanto, para darle el tiempo de descansar y recuperarse lo suficiente para luchar.
-¡Idiotas! – el grito mental del gigante, sumado al insulto las sorprendió y asustó un poco. - ¿¡Qué pensaban!? ¡Pudieron haber muerto!
-¡Porque ya nos hartamos de ser las que siempre deben verte sufrir! ¿¡Crees que nos gusta verte así!?
-¡Fluttershy tiene razón! ¡No debes cargar con todo tú sólo!
-¡Es más Applejack, esa no es forma de hablarnos! ¡No luego de que lloramos por ti!
-¡Y qué te dimos tiempo para descansar, no olvides mencionar eso Rarity!
-¡No queremos que sufras solo Goby! ¡Estamos aquí contigo!
-¡Somos tus amigas grandísimo idiota! ¡Me importa poco si eres un Dios o lo que sea!
-Sunset ya te lo dijo… no te dejaremos sólo. No importa que. ¡Somos amigos! ¡Por ello estamos aquí contigo luchando!
Tiga vio a Twilight y luego al resto. No pudo evitar sentirse como un idiota. Ellas se preocupan por él. Siempre lo han hecho. Desde el inicio… para él, ellas eran todo lo que podía pedir. No quería que les pasara algo malo.
-¡Lamento interrumpir el maravilloso ambiente y charla! ¡Pero ahí viene! – Rarity, poni, sacó a todos de su propio mundo.
-¿Pueden oírme….?
-¡Claro tonto, no somos sordos!
Las palabras de la Pinkie poni confundió un poco a todos. ¿Acaso por ser un mundo de magia pueden oír sus palabras mentales? Eso facilita un poco la situación.
-¡Salgan de aquí, al castillo! ¡Todos! Tirek es mío.
Celestia y Luna no tardaron en hacer caso a las palabras del gigante. En sólo segundos, los soldados heridos y demás eran transportados al castillo. Las chicas le dieron una última mirada a su amigo quien asintió, como diciendo que todo estaba bien. Y con un simple destello de luz, desaparecieron del lugar. Dejando a Tiga, sólo contra su enemigo.
-Pensar que te pondrías de pie para luchar de nuevo Tiga.
Tirek se sobaba el cuello, esa última patada si le dolió. Y Tiga por su lado, miraba con rabia a su enemigo. Quien no solo lo atacó a traición ayer, sino que lastimó a sus amigas y a muchos más. Eso no se lo perdona. Apretó el puño y se puso en guardia.
-¿Crees poder hacerme frente Tiga? Cuando se nota que estas temblando. Jajaja, eres patético.
-¡Cállate!
Tiga fue contra Tirek rápidamente y le dio una patada que este bloqueó sin problemas, pero no vio cuando el gigante uso eso cono impulso para saltar y usar su otra pierna para darle una patada giratorio en la cara.
Tirek retrocedió por la fuerza de impacto. Este mocoso… ahora que estaba en una condición física iba a ser un oponente de cuidado. Pero eso lo hará todo más divertido.
Tirek fue el que atacó esta vez, lanzando ráfagas de energía de sus manos. Tiga se vio en la obligación de esquivar esos ataques. Dio varias volteretas a la derecha para esquivar los proyectiles, que al impactar suelo generaban fuertes explosiones.
Al parar, Tiga le lanzó a Tirek una ráfaga de luz de su mano que este desvío sin problemas. No bastó con ello, el Centauro fue contra él y lo embistió.
Tiga sintió su cuerpo recordar lo de ayer y se puso tenso. Pero rápidamente, forzó a su cuerpo olvidar dicho miedo instintivo de ser herido de nuevo y piso firme mientras agarraba con fuerza a su enemigo para detener su avance. Y al ver que lo había logrado, aprovecho la fuerza anterior para impulsarse hacia atrás y lanzar a Tirek lejos de él.
El centauro cayó al suelo, algo adolorido, pero feliz. Al fin una digna pelea contra un ser poderoso.
Aunque Tiga no lo veía de ese modo. Sabía que si no acaba con esto rápido, su propio cuerpo empezará a sucumbir por las heridas que tiene. Sabe que no está curado del todo, por lo que debe ser rápido.
Fue al ataque, esta vez lanzando golpes a su enemigo. Quien los bloqueo sin problema alguno, Tirek sabía que el chico estaba desesperado porque no puede pelear como siempre.
Lo ve, como sus heridas anteriores, en especial la del abdomen parecen hacer que no ataque como quiere. Pero aun así, Tiga logró darle una patada en el estómago, seguido de una serie de golpes en la misma zona. Y Tirek, por primera vez, sintió como su enemigo estaba logrando herirlo de un modo más preciso que antes. ¿Acaso estaba tanteando las zonas donde golpear?
Tiga le dio una patada que hizo al centauro retroceder, esta vez para que dé un salto y le propine una patada en el hombro que logró, por primera vez, hacer que este caiga de rodillas al suelo por el dolor ante la sorpresa de todos, incluso de la misma Forgotten Nightmare.
El chico era hábil, no lo niega. Pero para que de una batalla a la otra haya tal mejora… ¿Qué clase de talento natural para la lucha posee? Aún así, sabe que Tirek aún no ha ido con todo.
Ya que, al ver la expresión de rabia del Centauro, hizo que Tiga se ponga más alerta. Era inicio del combate real.
-Pensaba jugar contigo niño. Pero en vista de que eres más hábil que cualquier enemigo al que haya enfrentando, te daré el privilegio de ver todo mi poder.
Tirek se puso de pie y empezó a expulsar de nuevo esa energía oscura. Daba asco el sólo verla, pero sabía que debía hacerle frente si desea tener una oportunidad de ganar. Y cuando vio a Tirek atacar con una ráfaga de energía que salía de sus manos, Tiga saltó a un lado para esquivar el ataque, teniendo el cuidado de que ninguno de estos le dé al castillo o cercanías.
Rápidamente, lanzó una ráfaga de luz de sus manos para dañar a su oponente, pero este las desvió sin más. Aunque ya se había imaginado ello, por lo que sin perder tiempo fue contra Tirek y lo empujó con fuerza para alejarlo aún más de los civiles. Y el centauro lo pudo notar.
Le dio risa ver cómo aún tras todo, se sigue preocupando por esos seres inferiores. Mejor para él, porque así estará centrado más en otra cosa que en él mismo.
Tirek cargó poder en sus manos y las junto para darle a Tiga un golpe conjunto en la espalda. Esto hizo que el gigante de luz se resienta y detenga su maniobra debido al dolor en su espalda. Otro golpe de Tirek en su espalda lo hizo caer al suelo de rodillas, sólo para recibir rápidamente un rodillazo en la cara.
Tiga sintió como el cerebro se le sacudió y como perdió la noción de donde estaba. Momento aprovechado por Tirek para atacar. El gigante de luz sintió como su pecho recibió no sólo golpes, sino ráfagas de energía también, haciendo que este caiga al suelo y se tome la herida que aún yace en su abdomen. Algo de luz se estaba haciendo notoria, siendo signo de que la herida estaba abierta de nuevo.
Tirek volvió a lanzar ráfagas de magia hacia Tiga quien creó un escudo de luz para bloquear el ataque por los pelos. Pero el centauro fue contra él inmediatamente y lo embistió con tal fuerza que el chico dentro del gigante de luz vomitó sangre.
La caída de Tiga a unos kilómetros del castillo sólo le dio al resto una mejor vista de quizás la batalla más grande que haya visto Equestria. Porque no era llamativa como los duelos de magia al que la gente de este mundo está acostumbrada. Sino por lo brutal y sangrienta que era.
Tiga a veces lograba darle un golpe o varios a Tirek en la cara o el cuerpo, logrando hacer que algo de sangre o moretones en el cuerpo del Centauro se hagan visibles. Mientras que este lograba darle a Tiga justo en la herida que aún tiene de su última pelea, haciendo que de esta salga más y más luz. En muestra de que la situación, no era buena para el gigante.
A lo lejos, todos veían como la batalla parecía pareja. Uno dando ataques físicos en la mayoría, usando sólo energía cuando lo ve necesario. Mientras el otro hacía hincapié de sus grandes poderes mágicos y de esa nueva energía que tiene para atacar y defenderse. Tiga había lanzado un golpe hacia el centauro, sólo para que este cree una burbuja de energía que lo defendió del daño y le devolvió la fuerza del ataque a él mismo, haciendo que caiga al suelo con mucho dolor. Esto no podía ser…
Se puso de pie como pudo, el tambaleo que dio era prueba suficiente de que no estaba bien. Y Tirek rio al ver el lamentable estado del gigante enfrente suyo. Le daba risa ver como se esfuerza en proteger una raza tan patética como la que son esos equinos, que no saben aprovechar su magia al máximo y que solo viven de tal modo, que da pena.
Lo peor de todo, es que le recuerda a su hermano. Su débil y traidor hermano. Y jura que eso le da más motivos para acabar con este mocoso. Volvió a lanzar una ráfaga de magia, esta vez de sus cuernos, con tal fuerza que Tiga sabía que si eso le da, sería fatal. Pero justo está al frente del castillo… No hay otra, debe atacar con algo similar. Y no perdió tiempo en concentrar su poder en sus manos para lanzar un Zepelion Ray hacia el ataque de Tirek.
El impacto de energías fue tal que el lugar tembló mientras el choque ocurría. Uno tratando de superar al otro, pero estaban igualados. Eso sorprendió aún más a Forgotten Nightmare, ¿cómo era eso posible? El chico estaba herido y cansado de su último combate. ¿Cómo puede igualar el ataque de Tirek?
Obviamente, al final ambas energías explotaron. El efecto fue que ambos salieran volando hacia atrás, cayendo al suelo. Tirek no se vio tan afectado por eso último, pero Tiga sí. En el suelo se tomó la herida en su abdomen y maldijo que justo ahora se tuvo que abrir. Aun así, se puso de pie y alzó la guardia al ver a Tirek ir contra él.
Forzado a seguir un estilo más defensivo debido a su herida, Tiga se empezó a defender de los ataques de Tirek. Aunque uno que otro lograba darle y eso era malo. Muy malo…
Desde el castillo, las princesas y demás veían la batalla. Veían como Tiga al caer al suelo, se ponía de pie de nuevo, tratando de atacar. Pero sólo recibía un golpe como respuesta, su cuerpo no le respondía como quería. Celestia veía y oía como las amigas del joven gritaban y le decían que no se rinda. Pero al mismo tiempo veía el dolor en sus ojos, como con cada golpe que él recibía, ellas lo sentían como uno propio. Ver como este se volvía a parar y seguir peleando, a pesar del castigo que recibía por parte de Tirek, la hizo sentirse inútil. Y eso le daba rabia. ¿Qué clase de princesa era si no podía defender su propio reino y su gente? ¿Era correcto mandar a un chico, que nada tiene que ver con Equestria, a luchar una pelea que no es suya de por sí?
-Sé que piensas hermana. Y yo me siento igual. Pero ahora no hay nada que podamos hacer. Más que tener fe en ese joven que, aún tras todo, decidió pelear. – Luna miro a su hermana, quien tenía lágrimas en los ojos.
Los 6 héroes de Equestria veían con asombro la batalla, pero al mismo tiempo, algo de dolor. De saber que es un niño quien es el gigante que ven ahí, luchando con su vida. Luchando para tener a salvo a este mundo que de por sí no es suyo. Y no está haciendo más que luchar con todo lo que tiene.
Ver como Tiga volvía a caer, esta vez más presa de cansancio y del dolor de sus heridas, hizo que todos piensen que no era justo que un niño sufra tanto. Aun así, él se volvió a levantar, poniéndose en guardia más por instinto de su propio cuerpo que por pensamiento propio.
Tirek ya se estaba aburriendo de esto, admite que la batalla de por sí fue divertida en su momento. Pero ya no, el chico ya no estaba en condición de lucha. Estaba más muerto que vivo…
-¿Por qué tanto empeño en defender una raza tan patética como esta? ¿Qué ganas…? – el silencio fue respuesta que obtuvo, más porque Tiga apenas tenía fuerza para seguir en pie. – Tch, como sea. Admito que eres un gran oponente, el mejor que he tenido. Pero ya me aburrí.
Tirek volvió a cargar energía en sus cuernos, listo para acabar con esto mientras Tiga volvía a cargar energía para otro Zepelion Ray. Y el centauro no iba a ser tan tonto como para lanzar su energía para otra batalla de choque. Aprovechará el buen corazón de este pobre tonto, para acabar con esta batalla de una buena vez.
Se acomodó y ante la sorpresa, sumado al horror de Tiga, Tirek apuntó hacia la ciudad y el castillo. Todos vieron ello con miedo, rápidamente los de más poder mágico trataron de crear una barrera defensiva para protegerse del ataque. Pero dado el tiempo que tienen y el poder con que viene el ataque… no había mucho que hacer.
Sin embargo, su salvación llegó en la forma de un gigante quien usó su propio cuerpo como escudo y recibió todo el impacto del ataque en su pecho. La explosión que se generó en su pecho y el resto de su cuerpo, denotaba que el ataque fue de gran poder.
Ver como el cristal en el pecho de Tiga empezó a parpadear y como este cayó al suelo boca abajo, consecuencia del último ataque, hizo que muchos se horroricen de ver a su única esperanza en el suelo.
-Veo que al final eras como el resto. Al final, sólo eres un debilucho sentimental. El poder es todo lo que importa y existe en esta vida. Dime, ¿qué se siente saber que fallaste de nuevo gran héroe? Es como esa bruja dijo, no valoras tu vida. Y eso te llevó a esto.
Tiga no se movió del lugar donde estaba, apenas consciente de sus alrededores, apenas siendo capaz de oír lo que este tipo le estaba diciendo. Apenas siendo capaz de seguir despierto.
-No te preocupes, acabare con tu agonía. Y luego, con este mundo.
Oír como Tirek se acercaba a él, debía de bastar para que él trate de levantarse. Pero no. No estaba en condiciones para moverse. No más.
-¡Gobaith! – Twilight, humana, trató de volar hacia donde estaba su amigo, pero la magia de su contraparte la detuvo. - ¡No, déjame ir! ¡Debo ir con él!
La princesa veía las lágrimas en los ojos de la chica. Así como sus amigas trataban de evitar que el resto cometa una tontería. Ninguna soportaba la idea de que él… no querían ni imaginarlo. Pero nada podían hacer… más que ver como al parecer, Tirek se alzaba con la victoria.
-Celestia, Luna… prepárense. Porque parece que debemos seguir nosotros. – Star Swirl debía ser realista. El chico dio lo mejor de sí, pero al final había perdido. Sólo quedaban ellos…
Ambas princesas asintieron de mala gana. Mientras que Cadance era abrazada por su esposo. Flurry miraba al gigante que la había salvado, como éste yacía en el suelo, herido. Soltó unos balbuceos, como un intento de que él trate de reaccionar.
Todo, mientras Tirek ya estaba cerca de Tiga. Sólo alzó una de sus patas, listo para aplastar la cabeza del gigante de luz, quien ya cansado, cerró los ojos. En espera del final…
-¿Aquí acaba todo…? ¿Aún tras todo lo que hecho? ¿Tras todo lo que dije? ¿Hasta aquí he llegado?
Gobaith sentía que estaba en la oscuridad, flotando y vagando en ella. No había más. Se sentía cansado. Casi aceptando el final de todo esto. Y no es que tuviera otra alternativa. Estaba exhausto y herido. Lo había intentado… pero al final falló. De nuevo.
-¿Por qué te preocupa tanto fallar Gobaith?
Esa voz… Sí, la recuerda muy bien. Su abuelo. Y esa pregunta. Abrió un poco los ojos al recordar que fue unos días antes que él muriera, que tuvieron esa charla. Que sin saber, sería la última.
-Fallar es parte de la vida. Quien no falla en algo, es porque nunca lo ha intentado. – La figura de su abuelo, sentado ahí, viendo el atardecer mientras bebía té no era rara en sus recuerdos.
-Porque si fallo. Sé que alguien más sufrirá. Y no deseo ello.
-Jejeje, eres demasiado bondadoso Gobaith. Aún tras esa máscara de frialdad que portas, aún tras todo ello sigues siendo el mismo niño amable y noble. – Aún le sacudía el cabello, aun cuando estaba en las últimas… - Tienes miedo ¿no? Miedo de que todo lo que hagas no baste. Miedo de que un paso en falso, destruya todo por lo que te has esforzado. Es natural tener miedo… es natural, sentir esos momentos de duda.
-Tú no lo aparentas abuelo. – Recuerda la risa del anciano, de las pocas que dio con tanta energía, porque él no era tan expresivo.
-Muchacho. Todos tenemos miedos. Tu padre, tu madre, tu hermana, tu abuela… incluso yo. Pero no podemos dejar que el miedo nos domine. Ser valiente, equivale a dar cara a esos temores y dudas. ¿Sabes que va de la mano con el valor? – recuerda negar con la cabeza a esa pregunta. – Esperanza. Y tú, llevas ese nombre, eso es lo que significa. Por eso tus padres te dieron ese nombre. Porque creen que, si actúas con valentía, le traerás esperanza a otros. Y eso te dejará ver el futuro.
-¿Futuro…?
-Sí, recuerda Gobaith. Que, para ver el futuro, la humanidad necesitó alas para ver que había más allá de lo que creían en un inicio.
¿Alas? ¿Valor? ¿Futuro? ¿Esperanza…? Eso es… Ya lo recuerda… El porque se ha esforzado tanto… porque desea ver el futuro que puede labrar ahora… con sus amigas… con todos… Y también, las últimas palabras que él le dijo esa vez…
-Recuerda Gobaith. La familia Kosei tiene varios lemas. Pero hay uno que es el centro de todo. Y es…
Ultraman Tiga OST - Take Me Higher (Instrumental) - Extended
Tirek alzó su pata y la bajó con fuerza para acabar con la vida de su oponente, pero no espero lo que vino luego. Que Tiga detenga el ataque con sus manos y no sólo ello, que se esté poniendo de pie.
-Que el valor y la esperanza, te darán alas para ver el futuro.
Con un grito de pura voluntad, Tiga lanzó a Tirek varios kilómetros lejos del castillo. Este cayó al suelo algo adolorido y muy confundido ¿Cómo…?
Tiga se puso de pie y se pudo ver una nueva fuerza en su ser. Tirek ya se estaba hartando de la terquedad del muchacho, al inicio lo vio interesante, ahora es una molestia.
Pero lo que no conto fue con que Tiga cambiara al Power Type y se ponga en guardia. No fue al ataque, sino que espero a que su oponente ataque para primero bloquear el golpe para luego darle uno tras el bloqueo anterior. Tirek retrocedió por el dolor del último ataque…
Volvió a atacar, pero Tiga hizo lo mismo. Esperar, bloquear y/o esquivar para luego atacar de nuevo. Y el ritmo fue así por varios segundos, donde se veía que Tiga sólo estaba optando por la defensa y el contraataque.
-¡Maldito mocoso! ¡Ataca y no sólo esperes!
Se podía ver la frustración en los ojos del Centauro, quien atacó nuevamente, esta vez con más velocidad con sus ataques, así como con más poder. Pero Tiga no cambiaba su estilo, sólo esquivaba y bloqueaba para luego dar un golpe habitual o una patada en las patas de este. Y eso estaba sacando de quicio al centauro, quien rápidamente fue de nuevo contra el gigante.
-Si el oponente pierde la paciencia, aprovecha y sé una roca. No dejes que su paso te guíe, sigue tu ritmo Gobaith.
Recordando las palabras de su abuelo, Tiga siguió en su modo defensivo, solo atacando cuando ve la oportunidad. Y no fue hasta que Tirek perdió lo que sería su equilibrio luego de uno de sus ataques, que fue a la ofensiva, dando una serie de golpes cargados de luz contra el Centauro, quien sentía como la sangre salía de su boca por el daño a sus pulmones. Y con un movimiento más, Tiga tomo al Centauro de la cadera y lo alzó haciendo uso de toda su fuerza física para lanzar al Centauro lejos del castillo. Este cayó con fuerza a varios kilómetros lejos de él. No podía creer que de la nada sacara tal fuerza.
Tiga se tomó el área donde su herida estaba mientras caía de rodillas, la luz ya era presente, signo de que en verdad la herida se había abierto. Pero eso no lo iba a detener, volviendo a ponerse de pie a pesar del dolor que tenía y la determinación que sus gestos corporales daban a entender, hizo que Tirek por primera vez se sienta algo asustado. ¿Cómo podía levantarse aún luego de todo eso? Su cuerpo estaba en un pésimo estado…
Tiga analizo a su enemigo rápidamente. Y pudo ver que las piernas le temblaban, de seguro sus últimos ataques han logrado generar un daño. Y debe aprovecharlos…
-Si el enemigo tiene un punto flaco, sácale provecho. En las peleas de verdad, no importa lo que se deba usar para ganar.
Era verdad, esto no era una competencia o una pelea amistosa. Es una pelea por su vida, por la de miles. Por lo que debe empelar todo lo que tenga. Cambio a Sky Type para aumentar su velocidad y de paso hacer que algo de sus heridas sanen. Corrió rápidamente hacia Tirek quien se vio sorprendido por la nueva velocidad de su enemigo, quien le dio varias patadas en las piernas, las rodillas para ser más exactos.
Se veía como la batalla se había tornado en favor de Tiga, nadie sabía como había logrado sacar fuerzas para levantarse y luchar nuevamente, esta vez haciendo hincapié de todo lo que sabe de arte marciales. Las amigas del joven lo animaban a pesar que tal vez no lo oigan, las contrapartes de ellas hacían lo mismo. El ánimo había cambiado, ahora todos eran apoyos para Tiga quien estaba teniendo a raya a Tirek, quien cayó al suelo luego de una ráfaga de golpes de Tiga.
No lo creía, no lo quería creer. El mocoso lo estaba derrotando, no era posible. Esto no le podía estar pasando. Trato de atacar con una ráfaga de magia hacia el gigante, quien lo esquivó rápidamente. Y en medio de ello, dio un giro para darle a Tirek una patada en toda la cara. No conforme con ello, le lanzo una ráfaga de energía a las patas, logrando congelarlas ante el horror de este.
Tiga esta vez lo empezó a golpear una y otra vez, no sólo golpeando a su oponente sino al pasado que tanto lo atormentaba. Esas imágenes que tanto dolor le causaban poco a poco eran destrozadas como un vidrio, solo dejando los buenos momentos. Solo dejando lo que él sabía le daba un buen sabor de boca, más no lo iba a olvidar. Serían la referencia para no fallar de nuevo. Su mente ahora yendo a sus últimos recuerdos, sus amigas, su familia… todos quienes a conocido.
Con un golpe ascendente, mandó a Tirek a volar varios metros. El centauro cayó al suelo, sintiendo como el mundo le daba vueltas, como su cuerpo estaba tan herido que… Ya ni sabía que pensar. Pasó a ver Tiga, quien volvió a caer de rodillas. El cristal en su pecho parpadeando aún, casi sin fuerzas. Pero ahí estaba, luchando. Tirek al ver como este hizo un esfuerzo por volver a su Multi Type le hizo por primera vez sentir miedo… Ese mocoso no era normal, no podía ser humano. Ningún humano tiene tal fuerza de voluntad. Ningún ser la tiene…
-¿Por qué…? ¿Por qué haces tanto por estos seres? Eres un Dios para ellos y los humanos que defiendes. Bien puede hacerlos rendirse a tu voluntad. Puedes hacer del mundo tuyo. ¿¡Y pierdes tu tiempo defendiéndolos!? – Tirek no podía creer alguien tan poderoso haga esto, sacrificar tanto para nada. Su integridad y vida. ¿Por qué?
Tiga se puso de pie, débil. Casi sintiendo que su cuerpo estaba al borde del colapso, si seguía transformado era porque su voluntad era fuerte. Tirek hizo lo mismo, era el final. Ninguno tenía más fuerza para moverse, solo les quedaba fuerzas para un ataque más.
-No me interesa ser un regente. No me interesa eso del poder. Porque al final, sólo eso no da felicidad. Lucho porque es lo que creo correcto. No dejaré que nada ni nadie haga sufrir a gente inocente.
-¡Al final te crees un héroe Ultraman Tiga! ¡Sólo eres un hipócrita! – Tirek empezó a cargar energía en sus cuernos para lanzar su más poderoso ataque.
-No soy ningún héroe, no me creo uno. Sólo hago esto porque creo que es lo correcto. Tirek, no dejaré que sigas con tu ambición. – Tiga hizo lo mismo, listo para lanzar un Zepellion Ray.
Sin que nadie lo note, las joyas en los cuellos de las chicas brillaron en reacción a la determinación de Ultraman Tiga. A lo lejos, un árbol con 6 gemas hizo lo mismo. Era una reacción en cadena y la bruja lo pudo notar. Esta energía, este poder… No. No era posible.
-¡Tirek, aléjate de él! ¡El niño es más fuerte que tú ahora!
Pero el grito cayó en oídos sordos. El centauro lanzó su ataque y Tiga hizo lo mismo. Justo en el momento en que el gigante atacó, su cuerpo tomó un tono dorado. El impacto que se esperó fuera como el último, terminó de un modo distinto.
El ataque de luz de Tiga superó el de Tirek con tal facilidad que parecía darle al aire. Al final, Tirek recibió el impacto en su cuerpo y se quedó quieto, casi incapaz de creer lo que había sucedido. Vio como Tiga lo miraba y de algún modo, pudo ver los ojos del humano en el gigante. Llenos de determinación, valor y esperanza. Ojos que habían visto la luz luego de estar tanto tiempo en la oscuridad. ¿Esto era lo que su hermano entendió…?
Lo único que se vio de Tirek fue como su cuerpo se volvía partículas de luz luego de explotar en miles de pedazos, estos yendo hacia el cielo. Tiga se relajó luego de ver a su oponente finalmente derrotado, había acabado. Había ganado. Lo había logrado.
Forgotten Nightmare no lo creía, el mocoso lo había conseguido. Por un segundo obtuvo el potencial de su ancestro. No duda que eso lo hace interesante, pero al mismo tiempo lo hacía más peligroso. Ver como él la pasaba a ver la hizo sentirse rara. ¿Por qué tras todas esas heridas y demás, seguía teniendo ese aire majestuoso? Como si nada en este mundo lo pueda derrumbar, como si pudiera enfrentar lo que sea. ¿Y por qué eso la interesa? ¿Por qué se le queda viendo? Sacudió la cabeza y desapareció del lugar y de este mundo, ya estaba harta de este ambiente.
Tiga vio a su enemiga huir, no le importaba. Ya se hará cargo de ella luego. Estaba cansado, sólo quería dormir por horas. Pero el estruendo, lo que parecían gritos de alegría lo hicieron voltear. Vio como todos los refugiados en la ciudadela lo aplaudían y le daban gracias. Era raro. Pero no se sentía mal. Notó como Celestia y Luna volaron hacia él.
-Gracias, Ultraman Tiga. – Ambas hermanas dieron sus gracias al gigante de luz, quien asintió. Él debía ser quien deba dar las gracias.
Retrocedió unos pasos para luego alzar vuelo hacia el cielo y desaparecer rápidamente ante la vista de todos. Siendo esa la última vez que Equestria vería a Ultraman Tiga, más lo que hizo nunca sería olvidado en la historia de dicho mundo.
(FIN OST)
Despertar y volver a ver el techo de la última vez lo hizo sentirse raro. Más al levantarse y sentir más vendajes en su cuerpo… ¿Cómo…? Oh sí, volvió al balcón de la última vez para luego caer desmayado. De ahí deben haberlo traído aquí a cuidarlo y…
-¡Gobaith!
Oír el grito de sus amigas y como ellas se le lanzaron encima le hicieron contener el grito de dolor que quería dar. Vio de reojo la presencia de las princesas y el resto… Había nuevas presencias, pero en fin…
Descubrir que había dormido casi 12 horas esta vez le hizo poner una expresión de horror. ¿Tanto? Afortunadamente, nadie sabía que él estaba aquí o que él era Ultraman Tiga, quien ahora era un héroe en todo el reino. Genial.
-Lástima que no sea un poni. – Somnambula dijo ello con un tono de ligera decepción ante la sorpresa de todos los presentes. Y Gobaith alzó una ceja… - Encima sus ojos rojos son exóticos.
-¡Oiga, aléjese de mi Goby!
-¡Él no es tuyo!
Mientras ellas 7 seguían con sus discusiones habituales, Gobaith aún razonaba lo último. ¿Ojos rojos? ¿Plural?
-Un espejo. – Rarity, Poni, le entregó uno. Y pudo ver con certeza las 2 cicatrices que ahora tenía en el lado izquierdo de su cara. Más eso no lo molestaba. Lo que lo sorprendía era que su ojo azul se había tornado rojo. Señal de que… Había hallado su razón de ser.
-No te sientas mal por las cicatrices Gobaith, ya veremos como explicarlas. – Applejack, humana, trato de que su amigo no se sienta mal.
Pero en eso ella y el resto notaron que en efecto, Gobaith ahora tenía los ojos de color rojo. Aunque la sonrisa en el rostro del joven los dejaba más confundidos. Él por su lado, solo negó con la cabeza.
-Lamento tener que interrumpir esto. Pero lo mejor será que vuelvan a casa.
-¿¡Por qué!? ¡Aún no nos divertimos con nosotras mismas! – Pinkie, poni, miro a Stralight con tristeza.
-Tiene razón, pronto habrá más ajetreo en el castillo. Y no creo que muchos puedan explicar la presencia de Gobaith y la de dos de nosotras. Es más, ellos deben volver. – La princesa Twilight tenia un muy buen punto.
Es más, cierto joven desea irse a su casa y dormir un buen rato. Un minuto…
-¿Iremos del mismo modo como antes…? – El silencio fue su única respuesta. – Diablos…
Volver del mismo modo de antes no era bonito, más por como estaba. Sus amigas trataban de ayudarlo a que camine lo más erguido posible, claro que debido a sus heridas eso no era tan fácil. Pero al fin llegaron al espejo que los llevaría a casa.
Mientras Gobaith esperaba a que sus amigas terminaran de despedirse de sus respectivas contrapartes y demás, él se sentó al lado del espejo. Estaba aún cansado, pero al final se sentía mejor consigo mismo. Sintió algo en sus rodillas y se sorprendió al ver a Flurry viéndolo, balbuceando cosas. No le entendía nada, pero le daba gracia ver a la niña tratar de expresar lo que siente.
-Creo que trata de decirte, gracias. – Cadance se acercó al joven y tomó a su hija en sus cascos. – Y yo debería hacer lo mismo. Star Swirl lo haría también, pero es algo orgulloso para admitir que se equivocó contigo.
El joven negó con la cabeza, en verdad no tenía cabeza para ello. Pero aprecia el gesto de la mujer y de las princesas, no estaba acostumbrado a recibir tantas gracias tan seguidas. Vio como era la hora de despedirse. Las Princesas se acercaron una vez más…
-Gracias nuevamente por lo que han hecho por nuestro mundo. No saben cuánto lo apreciamos.
-Y no duden en visitarnos cuando puedan. Siempre serán bienvenidos.
Todos asintieron a las palabras de las princesas. Y tras ver una vez más a todos, saltaron hacia el espejo, listos para volver a su mundo.
La princesa Twilight solo suspiro al imaginar lo que deberán pasar luego, ya que por lo que les contaron, la misión de Ultraman Tiga estaba lejos de acabar.
-Vamos a celebrar por ahora. Ya mañana iniciaremos la reconstrucción y preparación de todo. Recuerda tus responsabilidades para la nueva academia Twilight.
La mencionada suspiró al oír las palabras de su mentora, ser una princesa podía ser tan cansado. A veces envidia el estilo de vida simple de su yo alterno… y que ella haya encontrado a alguien a quien darle su corazón.
La vuelta a casa no fue tan sencilla para nadie. Sin duda habían pasado los 3 días tal como lo habían planeado. Pero ayudar a Gobaith a volver a casa y luego de que él les dijo que no era necesario quedarse con él. Que él iba a afrontar la situación con sus padres y que las verá luego. Aunque oír el grito de horror de Midna, aún tras haberse alejado 3 cuadras, las hizo sudar frío. Porque en su vida habían oído un grito así.
Y tras ese momento habían pasado ya 3 días. Y las clases no esperaban a nadie. Las chicas, solo recibieron de él un mensaje en el que les decía que no se preocupen, que debido a ciertos factores no iba a ir a la escuela. Pero que no había problemas.
Aunque no dé señales de vida es algo aún preocupante. Y aquí estaban ellas, en los pasillos de la escuela, esperando a que se dé el inicio de la primera hora de clases. Y en verdad, desean saber de él.
-Buenos días a ustedes 7. – Trixie y Sugar Bell llegaron a saludar a las chicas, la primera siendo la que habló. – Vaya, sin Gobaith ustedes se ven terribles.
-No seas así Trixie, es raro que Gobaith faltara 3 días seguidos a clase. Es obvio que haya preocupación.
La chica estaba segura que no era la hora de esa clase comentarios, pero tenía un punto. Aunque los sonidos de los chismes matutinos demostraban que la actividad escolar juvenil no había fallado en llegar.
-¿En serio…?
-Si, yo tampoco me lo creí. Pero es cierto.
Las 9 chicas rodaron los ojos, nunca faltan estas cosas. Pero el sonido de los murmullos se hizo más fuertes cerca de ellas en segundos, mientras alguien se acercaba a ellas. Trixie y Sugar Bell fueron las primeras en ver al que se acercaba a ellas. Y se quedaron heladas al ver a la persona ahí presente. Y el silencio de ambas hizo que el resto se den vuelta y…
-Hey, buenos días.
Las 7 chicas, todos quienes veían la escena, se quedaron helados. Ahí presente estaba Gobaith, con sus nuevas cicatrices visibles, no las podía ocultar. Pero lo que más llamaba la atención era que se había cortado el cabello. Ya no ocultaba su cara ni sus ojos. Y por primera vez, las chicas de toda la escuela eran capaces de ver las buenas facciones que él tenía. Se le veía algo apenado por el nuevo estilo que llevaba, eso sí. Se veía muy bien.
Las chicas, que tenían sentimientos por él, no sabían ni que decir. Esto no se lo habían esperado…
-Tu… Tu… Tu cabello… - Rainbow fue la primera en salir de estupor, ella rara vez se dejaba impactar por solo una cara, pero ver a Gobaith así era… impactante.
-Mi mamá insistió en que era lo mejor. No me negué, igual quería un cambio de look. Ya saben, iniciar de nuevo.
-¿Y eso por…? – Sunset intuyó que la batalla con Tirek debía que tener algo que ver.
-Por algo personal… ¿Me veo mal? Si es así, no debí dejar que mi mamá me cortara el cabello…
-¡No, no es eso! Es que… te ves… muy bien… - Rarity se daba aire con la mano, odiaba admitir ello en público, pero no podía mentir.
-Y no somos las únicas que lo ven… - Applejack señaló a las chicas que estaban en el pasillo.
Se podía ver que todas miraban con interés el nuevo look del joven, hasta las malditas porristas. Y eso no le gustaba a ninguna.
-Más les vale que no se atrevan a hacer un movimiento. – Pinkie habló con un tono algo sombrío.
-Pero… ¿Qué dijo tu mamá sobre tus cicatrices?
A la pregunta de Fluttershy, Gobaith suspiró y bajó la cabeza con cansancio. Se notaba que el tema de por sí lo dejaba muy cansado.
-Pego el grito al cielo. Me hizo preguntas de todo tipo. Si mi papá no se metía, de seguro la cosa hubiera durado toda la noche. Sólo me llevaron al hospital para ver como estaban las heridas y si había tratamiento para estas. No hay algo que las borre, se quedaran conmigo de por vida.
-Pero el look de chico malo también te queda. – Trixie dio su opinión, ella misma admite que esas cicatrices le dan un look más sexi al joven ahí presente.
-En fin, le explique a mi mamá que fue un accidente con unos objetos filosos en el lugar donde estábamos ayudando y que me pasó por querer ayudar a alguien y evitar que salga herido. Y parece que por decir ello, me creyó.
Las chicas rieron al oír ello, se nota que la mujer sabe que su amigo es muy amable. Sin decir más, iniciaban su trayecto para ir a clase. Aunque Twilight caminaba al lado de su amigo y lo veía con mucha atención.
-¿Qué…?
-Nada… Sólo pensaba que te queda bien el cabello corto. – Gobaith se sonrojo un poco por esas palabras. – Jeje, considéralo mi devolución por lo de mi cabello.
Y no pudo refutar nada, en verdad pensaba que ella se veía bien con el cabello suelto. Eso sí, no dejará que ella lo note. Además, que aún tiene algo de orgullo…. Algo. Aunque era palpable el buen ambiente entre ambos.
-Si desean seguir en la lucha, deben ser más determinadas. – Trixie dijo eso con toda la intención de fastidiar a las chicas. Y vaya que sirvió, porque se pudo ver el fuego en los ojos de todas.
La llegada de Flash y el resto de amigos varones al grupo, sumado a la sorpresa de ver el nuevo look del joven, hizo todo más divertido. Más porque Sandalwood molestaba al joven por si se hizo las cicatrices apropósito para el cambio, aunque el golpe de Flash lo hizo callarse y hacer que pida disculpas.
Gobaith siguió caminando, viendo lo distinto que era todo para él. Como una simple decisión lo pudo cambiar todo, como paso de un estilo solitario a uno con amigos y demás. No eran muchos, pero tenía amigos en quienes puede confiar. Tal vez era por esto por lo que luchaba, porque quería que la gente sepa que no todo está perdido. Que aún en la oscuridad, puedes hallar esa pequeña luz de esperanza que te puede llevar a un futuro mejor, que te puede llevar más allá del cielo.
Todos voltearon al ver que Gobaith se había detenido y no ocultaron su sorpresa al verlo sonreír. No era una sonrisa falsa o forzada como las que estaban acostumbrados ver en su cara. Sino una real y que demostraba la alegría que yace en él.
-¿Por qué sonríes? – Twilight le hizo la pregunta, aunque ella y el resto intuían la respuesta.
-Por nada. – Un día les contará todo. Pero hoy, solo dejará que las cosas sigan su curso.
Porque desde ese día, el corazón de Gobaith Kosei finalmente empezó a sanar.
-A ver, luego de que la luz de esperanza ilumine todo. El destello del valor surgirá para proteger el legado dejado en el pasado.
La princesa Twilight leía un texto antiguo en su camino a la que sería la academia de Caballeros, de la cual debe dar inauguración. A veces odia su trabajo, solo quiere sentarse y leer por horas, rayos.
Había pasado exactamente una semana desde la batalla entre Ultraman Tiga y Tirek, la fama del gigante se había extendido en toda Equestria y más allá. Pronto este será una leyenda que nadie olvidará. Aunque…
-Spike, dame el otro libro.
La chica no quería parar de buscar conocimiento, aún caminando seguía leyendo y eso no era nada raro de ver. En medio de Canterlot, ella conocía las calles como la palma de su casco. Pero su fiel asistente estaba harto de esto, se quería dar un cabezazo contra el muro más cercano.
El dragón sólo veía la nueva estatua que se había erguido en honor al héroe que salvo a Equestria días atrás. Muchos venían a verla desde muy lejos, era ya todo un atractivo turístico.
-¡Spike!
Aunque la alicornio solo pensaba en su lectura. El dragón soltó un suspiro molesto, iba a sacar el libro que ella le estaba pidiendo de su alforja, hasta que….
-¡Twilight, cuidado!
-¿Qué…? ¡Of!
La chica impacto con algo, en este caso alguien, y cayó al suelo con sus libros incluidos. Se sacudió la cabeza por lo último, pero se dio cuenta rápidamente de su situación y…
-¡Lo siento, no me fije por donde iba! – Se disculpó tan rápido como pudo, solo que para su sorpresa ver que quien estaba cerca de ella era una figura encapuchada que se sobaba también la cabeza.
No era un poni, se notaba porque sus miembros superiores tenían dedos… Y no era un dragón o algo similar, debido a que tenía garras y pelaje. Por instinto se asustó un poco, pero al ver como tomaba uno de los libros que ella llevaba consigo.
-Wow, tienes la edición número 7 de Estrellas del Mundo. Yo sólo pude leer hasta el sexto. – Ok, eso si la sorprendió.
-¿Te gusta la astronomía?
-Algo. De donde vengo la lectura era de las pocas cosas que podía hacer dada mis circunstancias. Quiera o no, la lectura se volvió uno de mis pasatiempos.
Y eso sorprendió en gran medida a la chica, al fin conoce a alguien que también lee. Agh, no es momento para eso.
-Lamento lo último, estaba distraída y…
-¡Twiligth, ya es hora de ir hacia la academia! ¡Y te dije que no debías leer mientras caminas!
La chica le iba a responder al dragón, cuando el encapuchado se mostró sorprendido.
-¿Van a la academia? Que bien, yo también voy para allá. ¿Puedo ir con ustedes?
-Oye, sabes que le estás hablando a la Princesa de la Amistad ¿no?
-¡Spike! No le hagas caso, no ha dormido bien y así se pone cuando eso pasa.
-…. Oh, tú eres la princesa de la Amistad. Lamento si te ofendí. – Aunque le sorprendía ver que él no mostraba ese horror al saber que le hablaba a una princesa.
-No te preocupes… Y claro que puedes venir. Soy Twilight Sparkle. Y tú eres… - vio como el encapuchado se quitó la capucha. Para sorpresa de ella y su asistente, se trataba de un lobo de pelaje negro y marcas blancas. Era raro…
Más al ver que caminaba en dos patas y por ello era casi medio cuerpo más alto que ella… Pero eran sus ojos azules lo que la dejaron encantada.
-Cielos, siempre es lo mismo contigo. – De la capucha del lobo salió lo que parecía un orbe de luz con alas, brillaba de un color celeste. – Deberías tener más cuidado con como tratas con los demás.
-Jajaja, lo siento Navi. Es sólo que… ya sabes… - Ver al lobo reír tras ser regañado por esa esfera de luz era una escena extraña.
-¿Qué son….? – Spike hizo la pregunta que ella quería hacer.
-Yo me llamo Navi, soy un hada que acompaña a este idiota por casi 7 años.
-Hey… eso fue cruel… - el lobo miro a su amiga con fastidio para luego sacar de su bolsillo algo, un sombrero algo raro de color verde y se lo puso en la cabeza.
La chica notó que aparte de sus llamativos ojos azules, el lobo ahí presente tenía en sus orejas unos aretes circulares de color azul.
-Me llamo Kurago Caelesti de la villa Kokiri, que está más allá de las tierras de Equestria, y como acabas de ver soy un lobo bípedo, el único de mi especie. – el lobo se quitó la tela que lo cubría dejando ver que llevaba una túnica verde y pantalones de color gris. ¿Por qué usa botas? ¿Quién era exactamente y que era? - Y deseo ser un Caballero de la Guardia, Princesa.
El lobo extendió la que sería su pata superior derecha, que actuaría como una mano ahora debido a la forma en que los apéndices estaban, de seguro por años de andar bípedo y demás. Ella alzó su casco para devolver el saludo y… No pudo evitar sonreír, casi sintiendo que lo conocía de toda la vida.
-Un gusto Kurago Caelesti, bienvenido a Equestria. Espero que seamos buenos amigos. – Kurago asintió con mucha alegría y ella pudo notar algo de inocencia en sus ojos, como si hablara con un niño, a pesar de que puede ver a leguas que esta tratando con alguien que puede ser de su edad o incluso mayor. Navi se posó en el hombro de este, dando a entender que ella también estaba aquí.
La princesa sin saberlo, había unido su destino al de este misterioso ser y su interesante acompañante. Un nuevo héroe iba a surgir en Equestria y en ese mundo para ser recordado como una leyenda, una leyenda que recorrerá mar, cielo y tierra para disipar las tinieblas que iban a amenazar la existencia de este mundo. Pero esa ya era otra leyenda, la leyenda de un Héroe con la marca de un Valor Celestial.
Listo, con eso acabamos con este pequeño arco que marca mucho para este fic que es parte de un proyecto que tengo, a los que lograron saber de que será el futuro fic con esta serie, muy bien, espero que les guste como lo haré. Por mientras, opiniones y vamos de nuevo con la pregunta que hice al inicio de este fic, ¿Pareja única o Harem para el futuro fic? Denme sus opiniones y veamos como nos va. Estamos a mitad de este fic, si todo va como lo planeo, el fic terminara en Junio o Julio para iniciar con el otro que será secuela/spinoff. Sin más que decir, nos vemos.
