CAPÍTULO 21
DESTINOS YPROYECTOS
Cuando Hermione despertó estaba sola en la cama y tenía frió. Sirius no estaba allí. Aún no había amanecido, la luz azulina del instante previo a la salida del sol, le daba a su blanca recámara un toque de frescura. Ella se incorporó, arregló su rebelde cabellera, más rebelde que nunca antes, colocó un broche para sostenerla y bajó de la cama envuelta en una sábana, su bata predilecta no estaba cerca puesto que no había tenido tiempo de desempacar. Sonreía y se estremecía de solo recordar lo sucedido, pero se sentía delicioso. Nunca antes había estado tan completa.
Recorrió toda la cabaña y ni rastros de Sirius, se preocupó un instante pero se dio cuenta que había un solo sitio al que no había ido. Regresó a su habitación y salió por la gran puerta de vidrio cubierta por delicadas cortinas de muselina blanca, por allí entraba la fresca brisa del lago, testigo silencioso del amor que ellos se profesaron. Caminó descalza por el deck, llegó a las barandillas y lo vió, sentado, también descalzo, con las piernas cruzadas en el embarcadero que poseía la cabaña mirando hacia el lago envuelto en una manta de piel blanca que Hermione tenía en su cama. En paz, con él y con el mundo. Hermosamente apacible.
No quiso interrumpir ese momento único y se retiró hacia el interior de la cabaña a esperar que Sirius regresara cuando estuviera listo. Se dirigió a la cocina y se sorprendió de encontrar a Kreacher allí, un instante antes no lo había visto.
-Buen día Srta. Hermione- saludó con una reverencia y se retomó sus actividades.
-buen día amigo pero qué haces aquí? ya terminaste con la tarea que te encargué, muchas gracias por cierto, todo está hermoso pero es hora que regreses con los Potter- le habló tiernamente.
-la Sra. Ginny está al tanto de la situación, ella y yo tuvimos una charla al respecto y entendió que yo debo estar con Ud. o con los dos para ser más precisos.
Hermione se estremeció con las palabras que le había soltado el elfo muy tranquilo- pero tienes un contrato con ellos y son muy amables en permitir, que yo en algunas ocasiones, te pida algún favor…..
-Srta. Hermione- interrumpió el discurso de la sanadora- tengo entendido que su relación con el joven Black al fin se supo.
-cómo te enteraste Kreacher, te lo contó Ginny acaso?
-no milady, yo lo sé desde hace mucho tiempo- dijo el elfo ante el estupor de la castaña- por eso mi fidelidad es hacia Ud., mi deber es estar con Ud., sobre todo a partir de que se haya consumado la unión.
Hermione lo miraba absorta, con el ceño fruncido, confundida- consumado la unión?- un instante después entendió a qué se refería el elfo y se ruborizó completamente.
-si milady, yo soy el elfo que la familia elige para atender por siempre a la Sra. Black- Kreacher se había acercado a ella, le dejó un vaso con agua cercano a ella y le explicó- recuerda que le dí un pañuelo bordado?- ella asintió- LB decía, significa Lady Black señorita, Ud.
-Pe….pero estabas con la Sra. Black y al fallecer ella te liberaste de ese destino.
-No Srta., mi padre era el elfo de la difunta, yo estaba siendo entrenado para continuar con la noble tradición- Kreacher tomó su mano y se confesó- cuando su prometido empezó a mostrar su rebeldía, yo sentí que mi mundo se venía abajo, yo había nacido para servir a la próxima Sra. y la conducta del heredero tiraba por tierra mi llegada a este injusto mundo- comenzó su relato- Cuando fue expulsado de la familia, mi odio hacia él se hizo presente y esto me llevó a actuar de una forma totalmente reprochable. Intenté congraciarme con el joven Regulus para que me conservara y lo conseguí, sufriendo mucho en el camino, Ud. sabe a qué me refiero, en su paso por la oscuridad yo estuve a su lado siempre, lo cuidé y casi muero por él y lo volvería a hacer pero cuando finalmente el joven Regulus desapareció, mi vida se derrumbó por completo. Entonces yo-bajó su cabeza avergonzado- rogué que el joven Sirius, no encontrara al verdadero amor en esta vida a menos que la elegida demostrara que es digna de llevar el apellido Black. O sea que lo aceptara a pesar de su familia, de su pasado, de su presente y que estuviera dispuesta a renunciar a un futuro mejor solo por estar junto a él- suspiró el elfo triste - creí que de esa manera me estaría vengando por mi desdicha, yo no cumpliría con mi deber pero él estaría siempre solo- sollozó fuerte- y entonces apareció la Srta., hija de muggles, la mejor bruja de su generación y- los inmensos ojos del elfo la miraban con arrepentimiento y los de Hermione ya dejaban caer sus lágrimas- apenas la ví supe que Ud. era la única capaz y digna de llevar el antiguo y noble apellido Black- sollozaba sin soltarse de ella- Cuando intentó defenderme de sus amigos por el maltrato allí entendí que MI Sra. Black había llegado pero entonces aún no podía acercarme a Ud. como lo merecía pues la antigua Sra. me lo impidió pero supe que mi destino estaba a salvo, entonces que el joven Black desapareció, otra vez. Pero a pesar de ello yo me quedé con Ud., pues yo sabía que era cuestión de tiempo antes que él regresara, su cicatriz lo manifestaba, aún permanecía rosada.
Hermione miró su mano y la vió, como lo había dicho el elfo ella nunca había renunciado a creer que él regresaría- quiere que siga mi relato o prefiere ir a vestirse.
La castaña reaccionó ante las últimas palabras y dijo- lo siento, voy a bañarme y regreso….
-ya tendré el desayuno listo para Ud. y el joven Black, buenos días Señor- el moreno había escuchado lo que estaban hablando y sonrió por primera vez al elfo que le había hecho la vida imposible desde que tenía memoria.
-Kreacher- saludó a secas y se acercó a su castaña, tomó su mano y la besó sin dejar de mirarla a los ojos, la amó así, en silencio, la ayudó a levantarse y caminaron hacia la habitación.
Ella solo lo seguía hipnotizada. La condujo hasta el baño, donde sin saberlo ella, le había preparado la bañera.
No había necesidad de hablar, las miradas eran suficientes. Sirius secó su dulce rostro, tomó la sábana y la despojó de ella, respiró profundo ante la desnudez de su mujer. La ayudó a entrar y el agua tibia le dio la bienvenida. Él la siguió y se sentó a sus espaldas. Hermione se recostó sobre el fuerte pecho y cerró los ojos. Estaba en el cielo.
Él le besó el cuello- por cierto muy buenos días mi reina- seguía con los besos- por qué no te acercaste al lago?
-era tú momento a solas en paz con el mundo y …..
-por ti estoy en paz- la interrumpió besando su boca- pero gracias por entenderme- entonces acariciaba su vientre y ella gemía.
Pero el ruido de su estómago vacío rompió el momento mágico- lo siento- se disculpó ella y reían.
-Yo también estoy hambriento amor, y sin energías pero aparte del apetito, estás bien, te duele algo- se preocupó.
-Estoy mejor que nunca antes- confesó mientras deslizaba con cuidado una suave esponja por los brazos tatuados del merodeador.
-podría estar así todo el día- le susurró besando su hombro.
Ella giró y se sentó en su regazo envolviendo la cintura con sus bellas piernas.
-cambié de opinión, quiero tenerte así toda la vida- murmuró sobre los dulces labios de su mujer y la pasión los consumió, una vez más.
Una hora después llegaron a desayunar dichosos y plenos, Kreacher les había preparados unos manjares y no les quedó más que proceder a recuperar energías.
-Kreacher, cuando termines puedes regresar a tu casa.
-Estoy en casa Srta.- le dijo el elfo mientras levantaba la vajilla- la Sra. Ginny y el Sr. Harry ya están al tanto, les expliqué las dudas al respecto y ellos aceptaron de inmediato.
-Pero y mi Sirius?
-Aquí me tienes- respondió el merodeador y ella le dio la mirada de "no me refería a ti"- ahhh ok, el otro Sirius entendí- y prefirió guardar silencio.
-Srta., no puedo dejarla sola aquí, mi deber es estar a su lado siempre, creo que ya le hice saber esto pero le prometo que no seré un estorbo- las grandes orejas del elfo estaban aplastadas contra la cabeza y se restregaba las manos nervioso, presentía que no lo querían allí.
-Amor, Kreacher tiene mucha razón, no puedes estar aquí sola, es peligroso.
-Sirius he atravesado demasiados peligros en mi vida, vivir tranquila en mi espacio no es riesgoso, puedo cuidarme perfectamente bien- se había exasperado la castaña- y no puedes abandonar a mi ahijado, él es tu prioridad.
-Hermione- Sirius habló serio mientras el elfo llorisqueaba- está contra la naturaleza de este elfo apartarse de ti, él nació para esto.
-Y si yo no deseo esto!- gritó ella y Sirius palideció.
-Cómo?- de repente el moreno se había levantado y retrocedía sorprendido- no quieres esto?- dijo señalándose a ellos dos.
-Oh por Merlín, Sirius, no pienses eso, me refería si yo no quiero o no me siento cómoda con el elfo aquí- el aludido lanzó un fuerte sollozo- no por ti Kreacher, oh por Dios- se quejaba Hermione refregando su cara- me refiero a que me parece un absurdo condenar a un elfo a servir a alguien de por vida- intentaba explicar la castaña- nunca entendí el servilismo de los elfos- miraba suplicante al mago- aparte él ya es un elfo libre- le acotó.
Sirius la abrazó fuerte pues la castaña estaba a punto de llorar más fuerte que el elfo y le susurró- Amor entiende, la madre de Kreacher lo trajo al mundo para cumplir esta misión, es su deber, no entiende otra orden, es imposible intentar cambiar eso, me explico?- le secó su rostro- prometes por su bienestar y mi tranquilidad aceptar a Kreacher como tu elfo personal?- mirándolo con sus chocolatosos ojos llenos de lágrimas ella asintió era inútil luchar contra lo irremediable.
-Kreacher, como nuevo señor de la casa Black te regreso tus deberes, vas cuidar a Hermione Jean Granger mi prometida, vas a respetar sus deseos y velar por su seguridad- habló mirando al elfo.
Kreacher inmediatamente dejó de llorar y en un acto totalmente de devoción se aferró a las piernas de Sirius- amo como Ud. ordene, cumpliré con sus mandatos con la mayor fidelidad.
El moreno acarició su cabeza y el elfo se regresó a sus tareas dando saltitos de emoción.
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Sirius y Hermione aparecieron por la chimenea pública en una sucursal del departamento de Aurores, un proyecto de Harry que había sido aceptado por la totalidad del Wizengamot. Al ser domingo y muy temprano solo estaba presente un Auror de guardia pero en esos momentos dormitaba en su cómoda butaca.
La pareja salió en silencio y comenzaron a caminar por la calle principal de Hogsmeade, que llevaba hacia el majestuoso castillo de Hogwarts.
-Soy todo oídos mi cielo, ilústrame con tu papel en el proyecto de Brian.
-por qué lo llamas así?, es un tipo de broma privada o algo parecido?
-es uno de sus nombres y es de mi exclusivo uso- replicó-pero no te desvíes del tema.
-Yo te comenté algo al respecto, sabes que financiamos con los hermanos Krum un orfanato- él asintió- también te dije que la mayoría son como yo hijos de muggles.
-Lo recuerdo.
-En los últimos años estuve investigando este fenómeno, se incrementó exponencialmente el nacimientos de magos en familias muggle y arribamos a la conclusión que por la guerra y con los caídos, la magia ha estado en un desequilibrio como nunca antes- Sirius la miró intrigado- en guerras anteriores también sucedió pero no hubo tantos alumbramientos de este tipo, nada puede documentarlo, como también llegamos a la conclusión que hay menos nacimientos en las familias de magos.
-En serio?- ella asintió para sorpresa del moreno-cómo intervienen Brian y Snape en esto?
-casi sin querer- Sirius no le entendió-te explico, fueron los únicos, aparte de Víktor por su trabajo, que se interesaron en mis investigaciones, ellos opinaban, me sugerían dónde buscar datos, además debo reconocer que si no fuera por Silvia, mi residente a cargo y mi mano derecha en las arduas búsquedas, no sé que hubiera hecho- ella tropezó con una piedra pero Sirius la sostuvo y evitó su caída- gracias amor, entonces Albus y Severus basándose en mis hallazgos presentaron un proyecto que es innovador.
-no entiendo a qué te refieres con ello- realmente el moreno estaba perdido en sus explicaciones.
-Crear una institución para la preparación de los padres de estos niños.
-Cómo?
-nosotros los nacidos muggles tenemos nuestros brotes mágicos a muy temprana edad, una porque nuestra magia es casi pura, y además no encuentra las barreras mágicas que los padres magos crean en los niños para evitar daños.
-Ahora voy captando, entonces al quedar la magia libre los problemas aparecen muy tempranos además del temor que estos fenómenos causan.
-Exacto, mis padres son únicos, ellos no me rechazaron ni intentaron abandonarme sino que ellos creían que yo era especial y me apoyaron- explicaba ella embalada por encontrar el interés en Sirius- pero sé que fue duro para los míos. Durante mucho tiempo hasta que llegó la carta de Hogwarts, recorrí, psicólogos, psiquiatras hasta les habían propuesto un exorcismo pero ellos se opusieron, es un tema bastante delicado Sirius.
-Y cómo sería esa institución, qué funciones cumpliría?
-Sencilla, se visitaría a los padres apenas aparezca el primer brote y se les avisa de la condición del niño, con todo lo que ello implica. Se los invitaría a formar parte de nuestra comunidad, como padres de un mago, ya no se los dejaría de lado, ellos participarían del proceso educativo tanto mágico como muggle de sus hijos, desde pequeños hasta su ingreso al colegio.
-Wouuu, en serio que es un proyecto bastante ambicioso- estaban cerca de los portones de acceso al castillo y Sirius se detuvo para observarlo otra vez, la emoción se notaba en su rostro.
-Mira quiénes vienen por allí- Hermione le indicó hacia un sendero que entraba en el bosque que rodea los terrenos de Hogwarts y vieron a Albus Dumbledore y a su casi hijo Severus Snape que venían a recibirlos.
-Bienvenidos a Hogwarts- exclamó el director mientras los abrazaba- mi hermano los vió pasar por frente de la taberna y me avisó- su alegría era desbordante.
-Gracias profesor- respondió Hermione y se acercó a abrazar a su ex profesor- buen día Severus gusto en verte.
-Srta. Granger- e incómodo la soltó- Black- lo saludó por educación, aunque interiormente no tenía ganas ni de recibirlo.
-Snape- respondió Sirius con igual entusiasmo.
-Profesor me tomé el atrevimiento de invitar a Sirius y le estaba comentando sobre el proyecto…
-Excelente, cuantas más gente involucrada mejor.
- Albus será mejor que descanses un poco, tu salud no es la mejor.
-No exageres hijo- trataba Dumbledore de mostrar indiferencia.
-Albus, hay algo que no le hayas dicho a Luna?- se preocupó Hermione.
-Nada, precaución solamente, pero si estoy más cansado que antes, el proyecto absorbe todas mis energías, Severus podrías aparecernos a los cuatro en el Castillo?
-Manos unidas por favor- lo obedecieron, formó una burbuja grande y desaparecieron en silencio.
-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-
El almuerzo había pasado en paz, no hubo insultos mal disimulados ni miradas fuera de lugar.
-tengo una duda?- Severus levantó una ceja y gruñó- cómo se sabe qué niño nacido es mago, supongo que el libro de los nacimientos no sobrevivió a la guerra?
-Gracias a Merlín, durante la guerra no se destruyó aunque Tom siempre estuvo tras él no pudo acceder, Severus me lo acercó a mi escondite y así logró salvarse.
-Qué necesitan entonces para dar inicio al proyecto?, por lo que contaron ya tienen prácticamente el aval del Ministerio, solo les falta el Wizengamot- se notaba el verdadero interés de Sirius.
-Primero un espacio físico, en el castillo es imposible, voy a empezar gestiones para conseguir un lugar que el Ministerio no esté haciendo uso pero esto será difícil- habló Severus- y la otra idea sería disponer del presupuesto del Colegio para alquilar alguna propiedad aunque esto no sería lo indicado.
-Tiene que ser un edificio grande?- Sirius lo miró preocupado.
-No como Hogwarts pero si, deberíamos disponer de aulas para los alumnos pequeños, un lugar para sus padres, acceso fácil para los muggles pero sin que despierte sospechas, algo como un pequeño colegio, no sería un internado pero de ser necesario se dispondría de habitaciones y demás dependencias.
Sirius se quedó mirando fijamente a Severus, quien no desviaba la mirada- tengo el lugar indicado- habló seguro.
Hermione lo miró sorprendida, le rozó la mano y lo trajo a la realidad- en serio, dónde?
-La propiedad que era de los Lestrange, ahora me pertenece y si les sirve es tuya Brian, esa será mi manera de colaborar- dijo muy tranquilo y se acomodó en la silla con los brazos cruzados en la nuca.
-Black, muy gentil de tu parte- habló Severus en un tono seco- pero estamos hablando de muggles en una casa que perteneció a una familia completamente seguidora del Señor Oscuro.
-ellos ya no están y la magia oscura murió con el último Lestrange Severus, lo sabes muy bien- intervino Dumbledore.
-Conozco gente que con gusto podría inspeccionar la propiedad para asegurarse- Hermione estaba exultante con la idea- Víktor se pondrá a disposición seguramente, Remus cuando le contemos también, Harry por descontado….
-ahí vamos de nuevo con el entusiasmo de la insufrible sabelotodo- la interrumpió Severus y Sirius se ofuscó.
-No la trates de esa manera y menos en mi presencia Snape- habló entre dientes.
Severus los miraba detenidamente, el lenguaje corporal los delataba, Hermione y Sirius estaban muy juntos y por momentos rozaban sus manos y las miradas que se dedicaban a gritos dejaban ver que allí había una relación.
-Volviendo a las antiguas mañas Black?- refutó Severus.
-Ese estilo de vida quedó en el pasado Snape- el moreno captó su intención- a partir de ahora solo vivo por una mujer.
-pobre inocente, espero que tengas el valor de contarle toda….. tu agradable vida…. Black.
-no hace falta Severus, la conozco mejor que nadie- interrumpió Hermione y entrelazó sus dedos a los de Sirius, sorprendiendo a los dos grandes magos.
Albus Dumbledore les ofreció su mejor sonrisa- Es verdad eso mi amigo?- el moreno asintió y besó la mano de su prometida.
-Srta. Granger está Ud. consciente de que es Sirius Black?- preguntó Severus incrédulo de lo que veía y escuchaba.
-completamente segura profesor y esperé muchos años para que se concretara.
-Explíquenme porque me perdí, debe ser mi vejez prematura- comentó Albus y logró la sonrisa de todos y cortar la tirantez del momento.
-es muy largo pero te daré la versión corta- comenzó Sirius a explicar y Hermione no pudo ocultar su sonrisa, ella había usado la misma frase.
La tarde se había pasado en medio de relatos, verdades y secretos develados. Dumbledore se había sorprendido sobremanera y Severus no había emitido ningún comentario despectivo, seguía atento cada detalle.
-Verdaderamente fascinante es la magia familiar- comentó el antiguo espía- realmente fascinante, ya tu difunta prima hacía alarde de ella pero lo que cuentas es sin duda inesperado. Con razón Bellatrix no pudo hacer uso de las propiedades.
-Entre otras cosas- agregó Albus- dicen que la colección de libros antiguos de la familia Lestrange es mayor a la de los Malfoy.
-En serio?- preguntó Hermione entusiasmada y con un brillo salvaje en los ojos.
-espero que como la futura Sra. Black le dé un uso coherente a ellos porque la magia no es negra o blanca sino mal aprovechada- le aconsejó Severus.
La futura Sra. Black había dicho Severus, su enemigo desde la infancia, adolescencia y parte de su adultez, pero con esta frase demostraba que se podía dejar los rencores de lado y seguir adelante. El merodeador miró disimuladamente la cara de Severus y vió un gesto de aceptación cuando hablaba a Hermione.
Ese detalle no pasó desapercibido para Sirius.
Uno más, pero también uno menos.
Gracias por seguir acompándome como siempre.
El lugar donde estaba Sirius frente al lago desde donde lo miraba Hermione:
http: / www.l .uk /coniston
La mansión que dona Sirius:
http: - architecture. com/STYLE/ 800px-Seaton_Delaval_Hall_-_main_block_from_
