El Digital World es impresionante, a la vez que tenebroso y escalofriante. Estos chicos que has conocido en estos 20 capítulos son los salvadores de este mundo. Algunos a su manera, otros enemigos redimidos. Pero a final de cuentas con el mismo objetivo. Ahora, el verdadero enemigo ha aparecido...
Opening: Dream5 – COME ON!
21. Amigos y enemigos
-¿Y Ryousuke-nya? -preguntó Tailmon desde el Xros Loader.
Shoutarou estaba viajando por el espacio aéreo digital, cuando la pregunta de Tailmon lo sorprendió y lo sacó de sus pensamientos.
-¿Ryo… Ryousuke-kun? –preguntó Shoutarou. –Pues… debo reconocer que es un chico genial… Que no se merece lo que está pasando…
-¿Qué le está pasando-nya? –preguntó Tailmon.
-Verás… -siguió hablando el General rojo. –Su padre está encerrado en prisión desde hace seis meses por homicidio. Tengo entendido que a pesar de las pruebas a su favor, no son suficientes… Y por eso Ryousuke…
-Ya veo-nya. –dijo Tailmon. -¿Pero por qué dices que es un chico genial-nya?
-Porque… a pesar de todo… Él sigue firme, sin importar nada. Por eso no se merece el que lo haya traicionado. –respondió Shoutarou.
-¿Traicionado-nya?
-Lo engañamos para obtener el Code Crown de una Zone. –dijo Megadramon.
-Me arrepiento de eso, Tailmon. –habló de nuevo Shoutarou. –Usé a mi favor el hecho de que Ryousuke no sabía que yo era el Dark General, y lo engañé para robarme un Code Crown. Quisiera hacer las paces con él, y pedirle que fuésemos amigos, como me lo pidió en aquel momento.
-¿Crees que aceptará-nya? –preguntó Tailmon.
-No lo sé. –dijo Shoutarou. –Jamás he sido bueno hablando con los demás…
-¡Ya lo lograrás-nya! –gritó Tailmon tratando de animarlo.
-Gracias, Tailmon. De algún modo me siento un poco mejor.
-Este lugar es…
-¡Sand Zone! –gritó Shoutarou. -¡Ya habíamos estado antes aquí! ¿Por qué de nuevo?
-¿Qué pasa, Shoutarou-nya?
-No entiendo por qué Ryousuke me pidió que viniera aquí. –dijo Shoutarou sosteniendo en sus manos su Xros loader.
Shoutarou tomó de nuevo su Xros Loader con un mensaje muy frío en la pantalla que decía "Estoy en Sand Zone". Bastante frío si suponemos que Shoutarou le había enviado un mensaje diciendo que había podido recuperar su Xros Loader.
-¡Ahí viene alguien-nya! –gritó Tailmon al ver a alguien a lo lejos.
Shoutarou volteó hacia la dirección donde señalaba Tailmon, y vio a Ryousuke, Hiromi y a Karin, acompañados de una chica algo extraña.
-¿Quién es ella? –preguntó Shoutarou a sí mismo.
Antes de hacerse esa pregunta, vio cómo Ryousuke se acercaba a él con rapidez, y antes de darse cuenta, asestarle un puñetazo en la cara que lo lanzó al suelo.
-¡Shoutarou-nya! –gritó Tailmon al ver cómo era golpeado su General.
-¿Pero qué fue eso? –gritó Shoutarou al darse cuenta de la reacción de Ryousuke, y el semblante que tenía en su rostro, como su hubiese vengado a algo o a alguien. -¡Karin-chan! ¡Hiromi-san! ¿Qué está pasando?
-¿Es cierto eso, Shoutarou? –preguntó Hiromi triste.
-¿Es cierto qué? –preguntó Shoutarou todavía confundido.
-¡Él fue, hermano! –dijo una chiquilla llorando. -¡Él fue el que me atacó!
-Ya te dije que Shoutarou no haría eso. –dijo Karin tratando de defender a su amigo.
-¡No… No entiendo de lo que hablan! –gritó Shoutarou aun en el suelo. –Ryousuke, ¿por qué…?
-Ai-chan dijo que tú la atacaste. –contestó Ryousuke con una mirada maligna.
-¿Ai… chan? –preguntó Shoutarou…
En ese momento recordó que cerca del castillo del difunto Lucemon había escuchado una voz similar, una chica de un vestido negro con un velo, la había saludado. Su nombre era… Ai. Fue entonces cuando Shoutarou abrió los ojos completamente y se dio cuenta de que la que estaba detrás de Ryousuke era ella misma.
-Tú… -dijo Shoutarou tratando de levantarse. –Eres la que está provocando todo esto, ¿verdad?
-¿Provocar qué? –preguntó Karin.
-Ryousuke… Esa chica es la que está detrás de los Death Riders. –dijo Shoutarou. –Ella es la que está cazando a todos los Generales, inclusive a nosotros.
-¿Cuánto tiempo vas a seguir con tus mentiras, Shoutarou? –gruñó Ryousuke. –Ella apenas acaba de llegar a este mundo.
-¡No es ninguna mentira, Ryousuke-kun! –gritó Shoutarou con desesperación, aun sabiendo que no escucharían sus palabras. -¡Ella está tramando algo muy malo! ¡No sé qué es lo que tenga en mente, pero el que esté del lado de Beelzebumon no está nada bien!
-¿De qué hablas, Shoutarou? –preguntó Karin demasiado confundida.
-Ella nos estuvo cazando a Monodramon y a mí cuando Lucemon nos secuestró. –dijo Shoutarou sin dudar. –Sin duda es ella, la reconozco por su voz.
-¿Es verdad eso, Ai? –preguntó un Ryousuke que no daba crédito a las palabras de Shoutarou.
Ai tragó un poco de saliva, y comenzó a llorar.
-¡No es verdad! –gritó ella. -¡Ni siquiera lo conozco! ¡Solo recuerdo que me envió a un extraño túnel y terminé aquí!
-¿Es verdad eso, Shoutarou? –preguntó Ryousuke bastante molesto.
-¡Claro que no! –intentó disculparse Shoutarou, bastante avergonzado. -¡Es más, apenas acabo de obtener mi Xros Loader! ¿Por qué no me creerías?
-Porque has mentido muchas veces, Dark General. –dijo Ryousuke con una mirada aterradora, como nunca se le había visto antes.
Shoutarou bajó la mirada en ese momento. Sabía que tenía todas las de perder, pero no esperaba que Ryousuke sacara nuevamente ese tema a discusión.
-¿Sabes, Ryousuke? –preguntó Shoutarou. –Esas palabras duelen más que el golpe que me diste. Yo pensé que eras diferente… Inclusive llegué a pensar que querías ser mi amigo… Pero veo que eres igual a todos los que me han utilizado en la vida. Solo espero que un día llegues a ver las cosas cuando las tienes enfrente.
En ese momento Shoutarou se dio la vuelta y comenzó a caminar lentamente, quizás esperando que alguien lo detuviera. Pero nadie lo hizo, a excepción de Karin, quien mostró un gesto de desaprobación de la actitud de Ryousuke, y lo sugió corriendo para tratar de calmarlo. Sabía que Shoutarou en esa situación podía hacer alguna locura, y quería cuidarlo.
Después de unos minutos de tanto caminar, aunado al calor y la sed que sentían en ese momento, Shoutarou logró visualizar un pequeño oasis, en el cual vio reflejado su rostro.
-¿Te encuentras bien, Shoutarou? –preguntó una voz que lo seguía.
-¡Ah! ¡Karin! –gritó Shoutarou demasiado asustado. Parecía que estaba tan enfrascado en sus pensamientos que no se había dado cuenta de la presencia de su amiga.
-¿No te habías dado cuenta de que estaba aquí? –preguntó Karin algo molesta. -¡De verdad que eres tan distraído como siempre!
-Me conoces tan bien… -dijo Shoutarou. –Pero…
-Lo de Ryousuke, ¿verdad? –preguntó Karin. –No debiste decir esas cosas de su hermana.
-¡Pero todo es verdad! –gritó Shoutarou. -¡Ella es la que está detrás del asunto de los Death Riders!
-¿Pero cómo sabes eso? –preguntó Karin.
-Monodramon y yo logramos escapar del castillo de Lucemon, pero en ese momento ella llegó a cazarnos. Dijo que éramos unos viles traidores y que no merecíamos seguir vivos. Afortunadamente ustedes llegaron antes de que eso pasara… Pero ella se fue antes de eso. Creo que sabía que ustedes iban a llegar. No sabía que esa chica era hermana de Ryousuke…
-No tenías que decirle las cosas así de crudas. –contestó Karin.
-¡Pero ella es una amenaza para el Digital World! –gritó Shoutarou. -¡Estoy seguro que ella es un General como nosotros! ¡O que inclusive es dueña de Beelzebumon!
-¿Tanto así?
-No sabes lo que se siente estar al lado de Ai. Es como una situación de desesperación, con ese disfraz que utilizaba aun podías sentir su maldad.
-¿Y cómo sabes que ella era la del disfraz?
-Porque Watanabe Shoutarou es un genio del disfraz. –dijo otra voz. -¿No es así, Dark General?
-Kenji-san. –dijo Shoutarou al verlo. –Y el miedoso de Hideyoshi-kun. Si quieren una pelea, hoy no tengo ganas.
-Algún día terminaremos nuestra pelea. –dijo Kenji. –Pero me alegra saber que el antiguo Dark General es uno de nuestros aliados.
-Jamás he sido aliado de ustedes. Es más, jamás he sido aliado de nadie.
-Ese camino solo te llevará al borde del derrumbe. –contestó Kenji. -¿O no fue así?
-Eso es cierto, Kenji-san. -contestó Shoutarou. -Y eso es lo que me preocupa. ¿Por qué ella? ¿Qué es lo que trama? ¿De verdad comprende el verdadero peligro que es trabajar codo a codo con Beelzebumon? No quiero que Ryousuke sea engañado de esa forma...
-¿Y por qué no se lo dices? -preguntó Hideyoshi, quien no había dicho ni una sola palabra, quizás por miedo al ver de frente al verdadero Dark General.
-¡Hideyoshi! -gritó Kenji un poco molesto por la interrupción de su amigo.
-Si no le dices lo que está pasando, entonces nunca lo entenderá. -dijo Hideyoshi sin titubear. -Hablas de Ryousuke como si fuera tu modelo a seguir, y te entiendo...
-Hideyoshi-san... -respondió Shoutarou en voz baja. -Aun si se lo dijera, él no me va a creer.
-Y es lógico. -dijo Karin. -Es su hermana.
-¡Pero eso no le da derecho a tratarte así-nya! -gritó Tailmon desde dentro del Xros Loader. -¿Dónde quedó ese Ryousuke amable, que no se merecía todo lo que había pasado-nya?
-No lo sé, Tailmon. –dijo Shoutarou a punto de llorar. -¡No lo sé!
En ese instante, Hideyoshi se adelantó a Kenji, y le preguntó en ese momento a Shoutarou.
-¿Por qué te importa mucho?
-Porque… porque quería que fuéramos amigos… Cuando le escuché decir eso por primera vez, sentí que él era demasiado sincero con sus palabras… Inclusive me regaló este colgante como una prueba… Pero nunca le contesté por miedo…
-Entonces ambos son iguales. –dijo Karin.
-¿Qué? –preguntó Shoutarou. -¿Por qué… somos iguales?
-Porque Ryousuke-kun odia las injusticias… Y tú también. Ambos tienen un sentido de justicia bastante similar.
-Justicia… -dijo Shoutarou en voz baja… -Creo que esa palabra me queda demasiado grande…
-Sabes bien que no eras malo. Solo aplicabas tu propia justicia, aunque fuera la equivocada. –dijo Karin.
-Eso no es justicia. –silenció Shoutarou. –Eso… eso… ¡Eso es injusticia! ¡Tailmon me enseñó eso! ¡Es una injusticia que los Digimon inocentes sufran por culpa de un ser humano! ¡Y aunque sea su hermana, no quiero que Ryousuke encubra sus actividades como miembro de los Death Riders! Pero no sé cómo decírselo… No me va a escuchar.
-Te contaré un secreto, Watanabe-san. –dijo Hideyoshi con algo de temor. –Jamás pensé que sería amigo de Kenji siendo tan diferentes, hasta que me di cuenta de que compartíamos algo que nadie más. Y la única forma de decírselo fue a golpes.
-¿A golpes? –gritó Karin asustada. -¿Pero por qué?
-Solo en una pelea puedes sacar tus verdaderos sentimientos. –contestó Kenji. –Claro que Hideyoshi es un debilucho y no pudo contra mí. Pero fue divertido al final.
-¿Cómo puede ser divertido eso? –preguntó Karin un poco angustiada.
-Entiendo. –dijo Shoutarou, como si hubiese encontrado la respuesta en las palabras del General azul.
-¡¿Cómo entendiste?! –gritó Karin más confundida.
-Tengo un plan. –dijo Shoutarou. –Pero necesito de la colaboración de todos ustedes.
-¡Shoutarou! –gritó Ryousuke intentando buscar a Shoutarou.
-¡No debiste golpearlo ni decirle esas cosas! –le reprochó Hiromi.
Ai estaba dormida sobre la espalda de su hermano Ryousuke. Al parecer estaba muy cansada. Eso, o fingía bastante bien.
-Pero insultó a Ai. –dijo Ryousuke intentando excusarse. –No voy a dejar que le diga ni una palabra a Ai. ¿Cómo puede ser ella una Death Riders?
-Aunque hay algo que me intriga… -dijo Hiromi. –Si Monodramon también la vio, ¿por qué no ha dicho nada?
En ese momento Ryousuke tomó su Xros Loader, y notó que todos los Digimon que tenía en su haber no podían "hablar".
-¿Pero qué está pasando? –se preguntó a sí mismo.
-Te diré la razón. –dijo Shoutarou a lo lejos. –Mientras estuve con los Death Riders desarrollé un software que silencia a los Digimon que uno desee.
-Entonces fuiste tú. –dijo Ryousuke. -¿Por qué hiciste eso?
-En su momento lo hice porque quería explotar mis habilidades hasta el límite. –dijo Shoutarou sin dudar. –Claro que en ese tiempo no pensaba en qué manos podía caer, como por ejemplo en manos de Ai.
-¿Por qué insistes en eso? –gritó Ryousuke. -¿Por qué sigues intentando inculpar a Ai? ¡Sabes que no te lo permitiré!
-No quiero eliminar a tu hermana. –dijo Shoutarou arrojándole un bokutou a sus pies. –Lo único que quiero es que abras los ojos. Tal vez Monodramon no pueda hablar, pero yo sí. ¿Acaso no te das cuenta de que Ai está usando la misma táctica que usé para engañarte y obtener el Code Crown de la ruta del ángel? Odio que engañen a la gente, pero odio más cuando la gente no quiere ver que está siendo engañada. ¡Y si no puedo razonar contigo con palabras, entonces que sea a un duelo de kendo! ¡El que teníamos pendiente en mi antiguo castillo!
A lo lejos, Kenji se dio cuenta de la chica que estaba sobre la espalda de Ryousuke, y sin vacilar, dijo en voz baja, y ante la atónita mirada de Karin:
-Sí, es ella. La lideresa de los Death Riders.
Continuará…
Ending: Dream5 – HOP! STEP! Dance!
