se perfectamente que no tengo perdon -_- pero este tiempo estuve super ocupada con trabajos y examenes que consumieron todo mi tiempo... ademas la inspiración no venia ni por asomo... la verdad es que lo siento U.U

no sé la verdad si este capi me quedo bien, pero hice mi mejor esfuerzo para sacar inspiración porque la verdad es que con el calor y las fechas... mi cerebro estaba muy apagado y aun lo esta T-T

perdonenmeeeeeeeeeeeeeee


Cap.21: "Mansión Taisho"

Una semana había pasado desde lo de la enfermería. Hizo todo lo posible por alejarse de Inuyasha en ese tiempo, a Sango le había aplicado la ley del hielo por chismosa y se había paseado por el hospital varias veces, pero no había tenido el valor de entrar. No confiaba en las pruebas de embarazo porque eran muy complicadas así que tenía que ir al doctor… la pregunta era… se atrevería a saber qué era lo que pasaba en su cuerpo?

-vamos…- se dijo dándose ánimos- es ahora o nunca…- camino a paso lento y entro al hospital central- lo peor que te pueden decir es… es…- se comenzó a poner nerviosa y miro con decisión el hospital- lo hare!- se acerco a la recepción y le pregunto a la mujer que atendía sus dudas- el doctor Nagisa?

-Esta atendiendo a una mujer- le dijo amablemente la mujer- quiere que la revise?

-si…- dijo bajito- pero si no puede…

-la señora que está con él es la única que vino hoy… estará desocupado- la mujer le sonrió como dándole ánimos.

-está bien…- le dijo contestando la sonrisa.

-enseguida le digo al doctor… dígame su nombre- le pidió la mujer sin quitar su expresión amable.

-Higurashi Kagome- contesto sintiéndose nerviosa.

-siéntese y espere por favor- la mujer tomo un teléfono y comenzó a hablar a través de él.

-"tranquila Kagome… tranquila"- se dijo. Se sentó donde la mujer le había indicado y vio unas revistas para embarazadas-"hasta las revistas están en mi contra"- se dijo con pocos ánimos. Miro a una madre con su bebé y se conmovió-"y si estoy…"-agito su cabeza de inmediato, no es que no le gustaran los niños, por el contrario los amaba, pero ella era muy joven aun para ser madre, aun no terminaba la escuela y era muy inmadura como para ocuparse de alguien, además no quería que sus padres cargaran con su hijo y ella. Siguió mirando la foto y se imagino una vida con un bebé-"un bebé de Inuyasha…"- suspiro y una sonrisa se le escapo.

-Higurashi Kagome?- llamo el doctor desde la puerta.

-aquí!- dijo poniéndose rápidamente de pie.

-bien- dijo el doctor con una sonrisa. El hombre conocía a Kagome desde hace mucho tiempo, había atendido a su madre muchísimas veces y había tenido la suerte de traer al mundo a Kikyo y a ella misma- que te trae por aquí…

-pues… vera… ammm… yo…- Kagome comenzó a frotar sus manos nerviosamente- quiero… quiero… saber…si… Estoy… embarazada?- sus palabras sonaron mas a una pregunta que a otra cosa. El doctor la miro perplejo y puso una expresión más seria.

-el resultado tardara un poco… necesitas saberlo enseguida?- le pregunto amablemente pero sin dejar su expresión.

-s-si-si…- le dijo muerta de los nervios.

-pues entonces, sígame…-y se la llevo a un cuarto anexo a su oficina.

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-que te sucede?- pregunto Miroku mirando a Inuyasha. Este estaba mirando con el ceño fruncido hacia la calle.

-Kagome no me dijo lo que le pasaba… aun cuando le pregunte directamente mis dudas- dijo apretando la mano- sus padres llegaron justo en ese momento y ella se salvo…

-pero tal vez si no dice es porque no es cierto o tal vez no quiere decírtelo por miedo a que la dejes…- Miroku se rasco la cabeza- es complicado saber lo que piensan las mujeres…

-pero si ella sabe que no la dejaría…- Miroku lo miro con una ceja alzada- por favor! Ya no soy como antes quieres? Cambie… un poco… pero… estamos hablando de Kagome! Yo no la dejaría y menos por eso…

-pero quizás ella no lo sabe… recuerda que cuando uno se hace una reputación es muy difícil cambiarla… y bueno… la tuya no es muy buena que digamos… además ser padre… es algo muy serio para alguien tan inmaduro como tu- Miroku sonrió y miro en la dirección que Inuyasha veía.

-no soy un inmaduro- dijo con una expresión terca- haría lo que fuera por ella…

-sabes? Yo creo que lo mejor que puedes hacer ahora es no presionarla… invítala a alguna parte a despejarse… deja que ella solo te busque y te lo cuente… de todas formas un embarazo no se puede ocultar por mucho tiempo…- Inuyasha miro a Miroku como si fuera un genio.

-eso! Tienes toda la razón! Y ya sé donde la puedo llevar…- Inuyasha sonrió con malicia- y tu me vas a ayudar…

-yo?- pregunto perplejo Miroku- y que monos pintaría yo?

-si le digo que vamos solo ella y yo de seguro se negara y pensara que lo hago para sacarle la verdad… en cambio si le digo que tu iras y que Sango puede ir también… se relajara… después tu solo tienes que llevarte a Sango a otra parte y yo estaré con Kagome…- Inuyasha sonrió triunfante y Miroku lo miro como si estuviera enfermo.

-y pensaste todo eso tu?- Inuyasha le dio un golpe en la cabeza y Miroku se quejo- oye!... pero solo contéstame una duda… quieres estar con ella a solas solo para saber que le sucede o para hacer cosillas que te ha negado?- Inuyasha se sonrojo y Miroku soltó una risa- lo sabia! Jajaja

-cállate- le dijo Inuyasha enojado.

- y adonde iríamos?- pregunto Miroku sin quitar su sonrisa.

-a la mansión de la familia Taisho…

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-bien ya tengo los resultados…- Kagome se apretó el brazo donde le habían sacado sangre y se mordió el labio.

-estoy lista doctor…- le dijo mirando el papel que el médico tenía en las manos.

-bien pues….- el doctor tomo un respiro- Kagome tu…

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Dos días después

-te ves bien querida- le dijo su madre con una bella sonrisa. Su vientre estaba más abultado y parecía que se reventaría, sonrió con entusiasmo, pronto tendría nuevos hermanitos a quienes cuidar.

-gracias mamá, aunque no sé porque llevo tanta ropa- Kagome miro la maleta que tenia a sus pies- solo estaré en la casa de los Taisho una semana no todo un mes…- su madre soltó una risita.

-y van a estar solitos?- le dijo su madre picaronamente.

-no mamá- le dijo sonrojada- Sango y Miroku también irán- Se sentía contenta y de muy buenos ánimos, después de haber salido de la consulta había llegado a su casa a bañarse y a asimilar la noticia, para después decirle a su madre lo que pasaba, después de contarle todo Inuyasha la había llamado por teléfono para darle la invitación, estuvo muy tentada a rechazarlo, pero cuando le dijo que Miroku y Sango irían y que también estaría Sexymaru, perdón, Sesshomaru se quedo más tranquila. No quería quedar a solas con él, sabía que intentaría seducirla y era lo que menos quería en estos momentos.

-oh bueno…- le dijo su madre- y Kikyo? No irá contigo?

-no… la invite, pero me dijo que tenía cosas que hacer con Kosho y que la disculpara- Kagome entristeció un poco la mirada, su hermana estaba muy extraña y distante estos últimos días, desde que Bankotsu había llegado se comportaba diferente.

-tranquila querida- le dijo su madre al ver su cara- tu hermana está bien… ya se le pasara…

-segura?- le pregunto abrazando a su madre.

-segurísima- le beso la cabeza y se alejo a paso lento- te espero abajo querida, de seguro tu romeo pronto llegara a buscarte…

-gracias mamá…

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-De veras Kagome- dijo Sango con los ojos brillantes- perdóname, de verdad! No fue con mala intención… es solo que… estaba tan preocupada… y tan enojada… pensé que lo sabia… y por eso le reclame…

-pero no era tu asunto!- le dijo enojada- ese era mi problema y no tenias porque meterte ahí…

-lo sé… lo sé… perdóname…- Sango puso un puchero y sus ojos se llenaron de lagrimas.

- lo pensare…- dijo justo cuando Inuyasha y Miroku se acercaban.

-y están listas?- pregunto Inuyasha mirando a las chicas, Kagome asintió con un poco de indiferencia y Sango lo miro con odio- ejemm, bien pues… síganme…

-oye Inuyasha- dijo Miroku con una expresión cansada- puedes decirme porque si tienes 3 autos en tu casa tenemos que viajar en bus?

-ya te lo dije…- le dijo Inuyasha aburrido en su asiento. Le hubiera gustado viajar sentado junto a Kagome pero Sango le gano el puesto y además Kagome no parecía querer estar muy cerca de él- "de seguro es el embarazo"- se dijo como si eso solucionara todo.

-pero es que no lo entiendo…- dijo Miroku moviendo sus pies- tienes más autos que yo…

-mi padre tiene averiado su auto… el otro es de Sesshomaru y el viaja con él a todos lados… y el tercero es la camioneta, pero esa la usaran mis padres para ir a la casa…- Inuyasha suspiro y se levanto de su asiento para mirar a Kagome quien estaba sonriendo junto a Sango- al parecer ya la perdono…

-es natural… Kagome quiere muchísimo a Sango… a ella le perdonaría todo…- Miroku sonrió y se puso sus audífonos para distraerse en el viaje.

-"y a mi aun no puede perdonarme, aunque lo que le hice… no es algo que se pueda perdonar tan fácil… pero… he hecho lo que puedo con tal de ganarme su corazón y su perdón… pero… parece que no es suficiente…"- Inuyasha se sentó y miro hacia el exterior por la ventana tratando de pensar-"lo único que quiero es que este conmigo y me perdone"

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-hey princesa- escucho que le decían al oído- ya llegamos…- Kagome abrió los ojos lentamente y miro a la persona que le hablaba- vamos dormilona hay que bajarse…- Inuyasha… siempre Inuyasha… era con quien siempre soñaba al desertar y al dormir, nunca dejaba de ser él el causante de todo…

-seguro?- pregunto media adormilada.

-sip- le dijo sonriendo- bienvenida a Yokohama…- ella sonrió y acepto la ayuda de él para levantarse del asiento- yo voy a ayudar al asno de Miroku con las maletas…

-okey- le dijo tranquilamente. Respiro profundo y bajo del bus miro hacia todos lados y vio a Sango enojada con un Miroku cerca de ella y con una mejilla roja- nunca cambia…- miro a Inuyasha quien elevo la mano para que se acercara y ella camino lento hacia él. En un descuido un hombre paso rápidamente junto a ella y la boto al piso- auch!- dijo al caer de trasero al suelo.

-Kagome- exclamo Inuyasha levantándola del piso con cuidado- hey! Idiota! Fíjate por donde andas!- grito enojado.

-a quien le dices idiota mocoso? es la culpa de esta niña- dijo el hombre que detuvo su andar al ser llamado idiota indicando a Kagome con el dedo.

-estúpido… ella está embarazada!- todas las personas se quedaban mirando a los protagonistas de la pelea y más de alguno se la quedo mirando. Kagome se sonrojo y miro a Sango buscando ayuda.

-lo siento…- dijo el hombre calmando su furia- no fue mi intención… se encuentra usted bien?- pregunto arrepentido.

-estoy bien…no hay problema…- Kagome estaba sonrojada a más no poder. Todos la estaban mirando fijamente- discúlpelo… es solo que es muy impulsivo y…

-no se preocupe… el joven tubo razón… perdóneme- el hombre le hiso una reverencia y se marcho.

-está bien señorita?- pregunto Miroku acercándose a ella.

-que si lo estoy- dijo con más énfasis- y tu porque andas diciendo eso!- le dijo enojada a Inuyasha.

-pero si es cierto… debería fijarse más…- Kagome se dio la vuelta echando fuego por los ojos y humo por las orejas-y que le pasa?

-debe ser el embarazo- dijo Miroku confundido.

-estúpidos- murmuro Sango siguiendo rápidamente a Kagome.

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-oye… cuanto falta?- pregunto Sango cansada caminando con su mochila en la espalda.

-estoy aburrida…- murmuro Kagome junto a Sango. Habían caminado por varios minutos si es que no eran horas y todavía no llegaban. Aunque el paisaje era maravilloso, el camino pavimentado era rodeado de arboles y varias plantas llenas de flores, no había muchas casas por ahí, pero si algunas que eran muy bellas y grandes- oye cuanto falta?

-Inuyasha… yo también estoy aburrido…- dijo Miroku tomando un poco del agua que tenía en una botella- la otra vez que vinimos no fue tan largo el viaje…

-eso fue porque nos trajeron en auto…- Inuyasha ya estaba aburrido de escuchar a cada rato el "cuanto falta" y sus nervios se estaban estresando- ahora cállate que queda poco…

-eso dijiste hace mas de 2 kilómetros y todavía estamos aquí…-dijo Sango mirándolo con rencor.

-oye Inuyasha… te compasión… la señorita Kagome esta esperando un bebé y tú la haces caminar así…- Miroku sonrió cuando Inuyasha se detuvo y miro a Kagome como si no se hubiera dado cuenta.

-demonios!- exclamo enojado- si estas cansada podemos detenernos y…

-estoy bien!- grito- ya déjenme en paz… Inuyasha cuanto falta para llegar a tu maldita casa!- todos se la quedaron mirando con la boca abierta- contéstame!

-ya… ya casi llegamos…-Kagome siguió caminando y paso por el lado de Inuyasha pisándole el pie-ahhhh! Porque haces eso!

-cállate- y siguió como si nada.

Pasaron varios minutos caminando y desesperando al pobre Inuyasha que ya no podía más con la insistencia de Miroku y Sango por querer llegar pronto. Kagome había mantenido un sepulcral silencio pensando en cómo le diría a Inuyasha lo que le dijo el doctor.

-bien…- dijo Inuyasha- chicas esa es la casa de mi abuela…- Kagome y Sango siguieron el dedo de Inuyasha que estaba indicando el lugar y se quedaron con la boca abierta.

-a eso tu le llamas casa!- exclamo Sango- eso… eso es enorme!

-woooo- dijo Kagome admirando la blancura de la construcción. Kikyo ya le había mostrado la mansión antes en una fotografía, pero verla en persona era mejor que cualquier cosa- es hermosa…

-bien! Yo pido el baño- Miroku se adelanto al resto y saco fuerzas que hace mucho había dicho que no tenía.

-ese estúpido…- murmuro Inuyasha. Sango siguió a Miroku sin dejar la expresión maravillada de su cara- y te gusta?- le pregunto a Kagome que seguía mirando la mansión.

-sip… pero es muy grande como para que tu abuela y tu abuelo vivan ahí solos…- le dijo caminando junto a él.

-no están solos… ahí viven mis primos y mis tíos… bueno mi tío y su mujer… mi padre solo tuvo un hermano… pero sí que tengo primos… ellos también se quedan aquí en estas fechas…- la tomo de la mano y continuo avanzando. El guardia de la entrada saludo cordialmente a Inuyasha y los dejo pasar- suerte que Miroku es cara conocida…

-por qué lo dices?- le pregunto Kagome curiosa.

-porque Kiske no es muy amable con los desconocidos- Inuyasha sonrió ampliamente y la guio al interior de la mansión. Una mujer de edad mayor se les acerco con una cara de reproche.

-maldito niño ingrato! Nunca vienes a ver a tu abuela…-Inuyasha abrazo a la mujer y esta le pellizco las mejillas.

-maldición abuela duele!- la mujer las apretó mas fuerte e Inuyasha se quejo con más ganas.

-eso te ganas por no venir más seguido- miro a Kagome de pies a cabeza y sonrió- mucho gusto… soy Taisho Tsubame la abuela de este niño estúpido…- Kagome soltó una risita y le dio la mano a la mujer.

-mi nombre es Kagome…- le dijo ella sin perder el buen humor.

-ohhh así que tu eres la chica que agarro a este tonto… te felicito… hacía falta que le echaran el lazo a este niño…- Inuyasha frunció el ceño mientras acariciaba sus mejillas- el asno amigo tuyo ya paso al comedor… como siempre…- Inuyasha agito la cabeza con resignación- ven querida… te mostrare tu habitación…

-ella se queda en la mía…- dijo Inuyasha sujetando la mano de Kagome posesivamente.

-entonces te daré la que era para ella…- le dijo su abuela con simpleza.

-dormiremos los dos en mi habitación…- dijo Inuyasha desafiando a su abuela con la mirada.

-estaré encantada si me lleva a esa habitación que destino para mi…- Inuyasha la miro boquiabierto.

-por supuesto querida- la señora sonrió triunfante y miro a su nieto con burla- no dejare que abuses de esta niña… así que mejor alejarla de ti…- Inuyasha bufo molesto y Kagome siguió con una risita a la señora que le contaba anécdotas de su familia.

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Estuvo casi toda la tarde con la señora recorriendo la mansión por dentro y escuchando la historia que la mujer le contaba de su familia. Un mayordomo se había ofrecido a llevar sus cosas a la habitación que le correspondía para que pudiera acompañar a la abuela Taisho. La mansión era enorme y tenía muchos cuadros y fotos enmarcadas y colgadas en sus paredes de toda la familia desde los abuelos de Inuyasha hasta la última generación (o sea Inuyasha y sus primos)

La mujer le había contado que nunca había tenido mucha fe en que Inuyasha tuviera una novia, amaba a su nieto con todo su corazón incluso era de sus favoritos, pero siempre había sido mujeriego. También le había explicado el porqué lo trataba de niño estúpido y era solo por un juego que tenían desde que él era pequeño, ya que a Inuyasha no le gustaba que lo trataran de tonto y era una fácil manera de hacerlo rabiar.

En todo momento Inuyasha las había seguido, hasta que fue llamado por Miroku a que lo acompañara en la cocina, puesto que Sango había ido al jardín de la mansión a ver todo lo que esta ofrecía para observar. Al final llegaron a la habitación donde su equipaje descansaba sobre la cama acolchada con una linda vista al balcón.

-gracias por todo…- dijo Kagome en su habitación- esta hermosa…

-me alegra que te guste- la anciana sonrió y se alejo de la puerta- ohh querida ponle seguro a tu puerta… de seguro en las noches ese niño vendrá a tu habitación a fastidiarte…

-lo hare…- Kagome suspiro cuando la mujer se fue y sonrió. La señora le caía bien, había entendido con solo mirarla que no quería dormir junto a Inuyasha, cuando él había dicho que se iba a quedar con él estuvo a punto de pisarle el pie, pero la señora había salido a su rescate. No quería estar cerca de Inuyasha y menos compartiendo una habitación, estaba cansada de tener que hacer el amor con él cada vez que se quedaban solos, Inuyasha jamás paraba, no es que fuera malo que te desearan y que te mimaran de "esa" manera él era muy complaciente y de verdad hasta le había pegado la lujuria en muchas ocasiones, pero de verdad a veces pensaba que eso era lo único que él quería con ella, tener sexo cada vez que se pudiera y nada mas… no habían tenido ninguna cita donde él no terminara haciéndole el amor y de verdad que quería descansar de todo eso… además no tenía ganas de nada, había aceptado la invitación porque estaría Sango también y su hermana, pero Kikyo no había querido venir y Sango estaba demasiado embobada con la mansión y Miroku que de seguro estaría sola mucho tiempo. Se quedo pensando en todo lo que había pasado el último tiempo desde el vestidor hasta ahora y el recuerdo aun le daba escalofríos. No importaba lo que Inuyasha hiciera, lo que le había hecho aun lo tenía presente en la memoria y cuando hacían el amor podía recordar con claridad cada momento de su primera vez, quería borrar ese día de su mente, pero no podía por más que intentara, además que Inuyasha pusiera esa misma mirada lujuriosa cuando se quedaban solos no era de mucha ayuda para olvidar, ni menos en estos momentos que las emociones las tenía tan a flor de piel. Necesitaba tiempo para pensar y aclarar su mente, aun no estaba segura de lo que le deparara el futuro junto a Inuyasha, por mucho que lo amara no podía negar que a Inuyasha jamás le faltaría una mujer y que en cualquier momento la dejaría, con lo insaciable que era él no le extrañaría que se buscara a otra mujer, él era joven y muy, muy guapo las mujeres jamás lo dejarían en paz. No había estado muy bien últimamente, se sentía enferma y agotada, harta de sus pensamientos y harta de sus inseguridades que no la dejaban en paz, quería estar con Inuyasha para siempre y poder formar en un futuro una familia, pero siempre estarían sus recuerdos y otras mujeres mucho mejor que ella para Inuyasha, por eso no quería estar con él este tiempo, lo quería poner a prueba, quería ver cuánto podía aguantar Inuyasha y ver el amor que él decía que le tenía (no era desconfianza lo que tenia, sino mas bien se creía tan poca cosa junto a él que no podía creer que él la amara), y estaba resultando, muchas chicas se le habían acercado a Inuyasha insinuándosele, pero él las había despachado, pero y si solo era una pantalla? Ella aun era una principiante en esto del sexo y aun le daba vergüenza, además era torpe y nunca podía dejar de temblar cuando él la tocaba era una aniñada en comparación con las otras chicas que se paseaban delante de él. Y si ella era mala? Y si a Inuyasha no le gustaba lo que hacía? Así que era mejor no hacer nada por ahora, de seguro si se quedaban solos terminarían haciendo el amor y ella perdería su determinación (que era lo más probable, ya que cada vez que estaban juntos ella se olvidaba hasta del lugar en el que se encontraban) además aun quedaba la conversación que se había quedado pendiente en la enfermería de su escuela, tenía que decirle lo que el médico le había dicho de su estado- por qué me pasa esto a mi…- se pregunto afligida por el rumbo de sus pensamientos.

-no lo sé- le dijo una voz ronca. Kagome miro hacia la ventana y vio a Inuyasha ahí- sorprendida?- le dijo juguetón avanzando hacia ella.

-como entraste?- le pregunto mirando hacia la puerta que estaba tras su espalda.

-mi habitación esta junto a esta y ambas tienen un balcón… solo tenía que pasar por ahí y dejando tu ventana abierta me facilitaste las cosas…- sonrió con suficiencia y su mirada dorada se transformo a una llena de lujuria- hace cuanto no estábamos solos princesa?

-ni lo pienses- le advirtió- tengo que hablar contigo, pero no ahora, estoy cansada y me gustaría bañarme…- Kagome se dirigió hacia sus cosas ignorando a Inuyasha.

-nos podemos bañar los dos que te parece?- le pregunto con picardía, pero Kagome solo le dio una mirada fría- que te sucede?- le pregunto el confundido.

-estoy cansada… y no estoy para tus cosas… si me dejaras tranquila por uno minutos te lo agradecería mucho- dijo con las palabras mas frías que pudo, aunque por dentro estaba muerta de ganas por tirarse a sus brazos.

-de acuerdo… qué diablos te pasa?- le dijo él perdiendo los papeles.

-quiero estar sola… puedo?- le pregunto ella mirándolo fijamente.

-has estado sola todo este tiempo!... – le exclamo molesto- te parece malo que quiera estar un momento con mi novia?

-para tener sexo?- le pregunto subiendo la voz.

-si… digo… aj! Solo quiero estar contigo maldición!

-es en lo único que piensas! Nunca piensas en otra cosa! Solo sexo, sexo y mas sexo! Hay otras cosas!- le grito enojada.

-pero si hemos salido! Te he acompañado y hemos pasado buenos momentos!- le grito él sacando su rabia.

-pero siempre terminamos haciéndolo en cualquier parte! Nunca piensas en otra cosa! Nunca piensas en mí y…-pero la interrumpió.

-pienso en ti en todo momento! Por eso no puedo dejarte!- la sujeto de los brazos y la miro fijamente- es que no lo entiendes… cada vez que te veo, cada vez que estamos cerca me enciendes… cuando hacemos el amor te siento más mía que nunca… siento que nadie te puede alejar de mi… es la única forma en la que somos solo una persona…-Inuyasha apoyo su cabeza contra la de ella y tomo aire- sé que hay otras cosas… pero el deseo me gana todo el tiempo… adoro escucharte… adoro cuando me abrazas o me llevas a lugares que te gustan… pero todo eso solo alimenta mi deseo por ti… me eres irresistible… y por esa causa es que ahora estas así…- Kagome se lo quedo mirando raro.

-como así?- pregunto con curiosidad ya más calmada.

-embarazada…- Kagome frunció el ceño y se soltó del agarre.

-y sigues con eso!- exclamo recuperando el enojo.

-ya no tienes porque ocultármelo Kagome… yo no te dejare…- Kagome agarro su mochila y tiro todas las cosas en la cama buscando un papel. Cuando lo encontró se lo entrego a Inuyasha.

-ahí dice claramente lo que te he tratado de decir todo este tiempo…- Inuyasha leyó el papel y quedo con una expresión sorprendida- no estoy embarazada Inuyasha… pero si seguimos así como estamos no solo podría estarlo, puedo hasta enfermarme…

-como es eso?- pregunto aun sin poder entender nada.

-tengo un virus extraño… que me corto el periodo- se sonrojo al decirle eso- me hace tener los mismos síntomas que una mujer embarazada… pero el virus se me pego teniendo relaciones… -volvió a sonrojarse al decir lo ultimo y no le pudo sostener la mirada a Inuyasha- el médico me dijo que tomara estas pastillas- le dijo mostrándole la caja que tenia los medicamentos- y que dejara de tener relaciones por un tiempo para saber si el virus se produjo por eso y es permanente o solo es un virus producto de una infección…así que no estoy embarazada…

Continuara…