Capítulo 20: Secretos pasados

Capítulo 21: Sorpresas.

(Temporada 2)

(Voz de Yasu)

Al principio no podía creer el descubrimiento que habíamos hecho entre Hachi y yo; aquel niño de unos cinco años, el rubito; aquel niño era hijo de Isa.

Y no solo eso, era hijo de Isa y Nobu. Pero los niños no nacen así como así.

¿Cuándo se habían acostado juntos?

No importaba, ahora lo que importaba era que ella había pretendido escondernos a todos la relación del pequeño con ella, y aún más, con Nobu. Aunque podía entender sus motivos.

Nobu y ella no eran pareja, y cinco años lejos de aquí eran demasiados. A pesar de todo, sabía que si ella se lo decía a Nobu, él actuaría como un caballero, asumiría el golpe y le propondría pagar por la mitad de los gastos del niño.

Aún así…

"Isa, haz lo que quieras, pero creo que deberías decírselo a Nobu." Le dije cuando tuve ocasión de hablar con ella lejos del oído de los niños, Shin y Nobu. "Si es el padre debería saberlo y dejarle a él decidir."

"Sé qué decisión tomaría." Afirmó ella. "No quiero fastidiarle la vida cuando yo sola puedo."

"¿Y qué pasa?" Le pregunté. "La prensa acabará por enterarse y entonces eso sí va a poner en peligro."

"La prensa de este país, la que de verdad cuenta, la tengo en mi bolsillo." Afirmó ella tranquila. "Y la mía no puede publicar nada de mí sin pedir permiso."

"Si tan segura estás entonces no hay daño que puedan hacerle a Nobu la prensa." Afirmé.

"Nobu no es ni mi familia ni mi hijo." Afirmó ella. "Ni a Shin ni a mí pueden atacarnos, pero a Nobu… además, no controlo todos los medios. Podrían enterarse y publicar lo que no deben."

"Tú nunca has confiado en nuestra fuerza." Afirmé al darme cuenta de eso.

"Mentira." Afirmó ella tristemente. "Confié en vuestra fuerza, me di cuenta enseguida de que vosotros erais como una familia e incluso confié en que estando con vosotros estaría protegida, pero la realidad es diferente a mis cuentos de hadas."

"La realidad siempre es más cruda." Afirmé suavemente. "¿Por eso huiste?"

"Así es." Afirmó ella. "Una vez alguien de vosotros me llamó ángel. En estos años he estado cumpliendo con mis tareas de ángel, velando por vosotros en silencio, siempre desde las sombras. Siempre sin esperar reconocimiento…"

De pronto algunas cosas de las que nos habían pasado cobraron sentido. Mi trabajo y sus condiciones de contrato, que de pronto la prensa dejase en paz ciertos asuntos de los Trapnest y nosotros… Todo aquello que habíamos pensado que eran buena suerte habían sido acciones bien cuidadas.

"Así que eras tú." Le dije.

"Todo el tiempo, pero… no todo son obras mías." Afirmó ella. "He estado al día de todo lo que os pasaba socialmente. He estado al tanto de todo lo que se decía y se publicaba sobre vosotros. Habéis ganado un montón de cosas por vosotros mismos."

Era increíble, esa chica no había cambiado tanto, aunque no parecía darse cuenta de ello. Era muy lista y seguía siendo muy lista, con una agilidad mental brillante y al parecer, una red de contactos también muy amplia.

"Nobu, ve a comprar más cervezas, por fa…" Le dijo Shin.

"¡Oye, que yo no soy un criado!" Afirmó Nobu molesto.

"Ya, pero es que a mí me conocen y me piden autógrafos…" Dijo Shin.

"Venga, ve a buscarlos." Le dije yo.

"¿Por qué no vais nunca vosotros que siempre nos toca a Hachi y a mí?" Dijo Nobu molesto.

"Bueno, pues vete con Isa." Le dijo Shin.

"No… no necesito que venga nadie." Dijo Nobu.

"¿Será posible?" Dijo Isa como ofendida. "De eso nada, venga, cálzate que vamos al supermercado ese y compramos lo que haga falta."

"Esto… creo que la única descalza eres tú." Le dije yo. "Aquí se puede andar calzado."

"Es más cómodo ir descalzo. Y más sano." Afirmó ella poniéndose de nuevo los tacones bajos que se había traido. "Shin, Jackson, portaros bien y obedecer a los mayores ¿entendido? Enseguida volvemos. Vamos."

"Ya va, ya va…" Le dijo Nobu.

(Voz de Isa)

El camino al supermercado fue curioso, lo pasamos en silencio. No sé qué pasaba por la mente de Nobu pero por la mía había mil asuntos circulando deprisa y entremezclándose, y todos mezclaban a Nobu en ellos.

"No tendrías que haber venido." Me dijo de pronto Nobu.

"¿Qué pasa?" Le dije. "¿Molesto o qué?"

"¡No, no!" Me dijo deprisa. "Lo siento, no… no pretendía eso. Es que… no es justo que manden a una mujer a… bueno, a estas horas."

"Ah, ya…" Dije quedándome más tranquila. "Pensé… bueno, como no has dicho nada desde…"

"Me gusta que vengas, pero… bueno, creo que está mal que te hiciesen venir." Dijo Nobu. "Te he echado de menos…"

Entonces me sentí más tranquila, como si me quitase un peso de encima y a la vez me hizo feliz.

"Isa, esto… igual está fuera de lugar, pero… aún recuerdo el último día que estuviste aquí…" Me dijo de pronto.

"¿El último día?" Le pregunté sorprendida.

"Las últimas 24 horas." Me dijo. "La… la última noche."

"Ah, lo siento." Dije entendiendo a qué se refería y sonrojándome al recordar las consecuencias de aquello. "Supongo que fue una locura, no… no pretendía hacerte daño, yo…"

Entonces me encontré con que me había tapado la boca y me estaba mirando.

"No me hiciste daño. Yo… me hizo muy feliz, pero… bueno, luego te fuiste al día siguiente y todo eso…" Afirmó. "Es que… me preguntaba si significó lo mismo que para mí."

"Nobu, yo no voy por ahí haciendo esas cosas con gente a la que no quiero." Afirmé seria. "Supuse que tú lo habrías deducido."

"¡Ah, lo siento!" Me dijo. "¡No quería decir eso, perdón!"

Ese chico era realmente gracioso cuando estaba nervioso, y cuando se trataba de mujeres se ponía nervioso si metía la pata; en vez de actuar normal, se ponía muy nervioso, tartamudeaba y vomitaba palabras, como yo.

"Vale, vale." Le dije. "Tranquilo. Creo que estamos nerviosos, será mejor seguir con esto en otro momento, cuando estemos más calmados."

"No, no más posponerlo." Me dijo mirándome fijamente. "Por favor."

"Está bien…" Dije. "Cojamos las cosas y… de vuelta a casa paramos y lo hablamos, ¿vale?"

"Mejor cogemos las cosas, las llevamos y sacamos a pasear a tus perros." Me dijo. "Habrán aprendido a pasear sin derribar al que los lleva ¿no?"

"Vosotros nunca supisteis enseñarles quién mandaba." Afirmé sonriendo.

(Voz de Nobu)

Era increíble, me había propuesto no volver a caer en lo de enamorarme de aquella mujer, pensar que aquella noche fue solo que estábamos de calentón, unas risas, un rollo de una sola noche. Me había forzado a pensar que no había sido importante para ninguno de los dos, si lo hubiese sido… bueno, se hubiese quedado ¿no?

"Solo dime una cosa." Le dije mientras cogíamos las cosas de los estantes en el supermercado 24 horas al que habíamos ido a comprar. "¿Por qué crees que me hiciste daño?"

"Porque cometí el error de olvidarme de todo y actuar como quería en vez de cómo debía." Afirmó ella. "Porque me dolió mucho el tener que separarme de esa casa… y porque lo creas o no, me he arrepentido miles de veces del dolor que pude causarte con aquellos actos."

Después de eso no habíamos vuelto a hablar del tema hasta llegar a casa.

"¡Sí, por fin!" Dijo Shin. "¡Mi cerveza!"

"Shin, que vas a dar a los niños a entender que está bien tomar una cerveza tras otra." Le riñó Yasu.

"Mis niños no toman cerveza." Afirmó Isa sacando unas botellas de batido de chocolate y un paquete de polos congelados para meter al congelador.

"¡Chocolate!" Gritó el pequeño Shin en inglés para saltar de la silla e ir corriendo a la cocina.

"Choco-adicto, como yo." Afirmó Isa sonriendo mientras servía tres vasos de chocolate y le daba uno a cada niño. "Para los menores de edad batido o zumo y para los mayores alcohol."

"Además, la cerveza sabe mal." Afirmó Shin. "No pienso probarla en mi vida."

"Es que un día me pidió y le dejé probar una gota, le ha cogido tanto asco al alcohol que no va a probarlo hasta la mayoría de edad." Afirmó Isa acabando de vaciar las bolsas en el frigorífico. "En fin, si no os importa, voy a pasear a mis bebés un poco. Últimamente están un poco hiperactivos."

Seguía siendo buena en inventar excusas para cubrir acciones; claro que las altas esferas eran bastante… bueno, hipócritas. Ella no, desde luego; pero tenía una habilidad terrible para poner cara de poker.

"¿Necesitas ayuda?" Me dijo Yasu.

"Ya voy yo." Le dije yo. "Supongo que no seguirán arrastrándome ahora."

"Sigues igual de canijo que siempre." Afirmó Shin.

"¡Es que tú creces demasiado!" Le dije para justificar que siguiese siendo bajito.

Entonces las dos chicas se rieron entre dientes e Isa se levantó con las correas atadas a sus dos perros monstruosos bien sujetas a sus muñecas.

"¿Nos vamos?" Me dijo.

"Enseguida volvemos." Les dije yo al resto.

"Tranquilos, nosotros cuidamos de Shin y Jackson." Dijo Yasu.

(Voz de Shin)

"Cinco a una a que Nobu se le declara." Dije yo.

"Creo que las cosas no van por ahí." Afirmó Yasu. "Creo que van a ir más bien por la línea de dónde se quedaron y qué pasó."

"Lo veo." Dijo Nana.

"¿Lo veo?" Dijimos Yasu y yo confusos.

"Quiero decir que yo también apuesto." Dijo Nana. "Por un lío."

"Creo que no sabéis de qué estáis hablando." Afirmó Yasu.

"Los adultos son muy raros." Oí al niño tocayo mío decir a Satsuki que seguía pegada a mí.

"Sí, pero molan un montón." Afirmó ella.

"Satsuki, venga, vamos a preparar un poco de té para todos, ¿vale?"

"Niños ¿tenéis ganas de ver a vuestros papás ya?" Les pregunté a los dos chicos sonriendo.

"Es que mis papás están en Inglaterra…" Nos dijo Jackson. "Pero iban a venir a Tokyo a hacer unas cosas y como mami y Shin venían ahora me dejaron venir con ellos."

"¿Y tú Shin?" Le dije. "¿Van a venir también tus papás a recogerte?"

"Yo he venido solo con mamá." Nos dijo él.

"Bueno, pero tu papá vendrá a buscarte ¿no?" Le dije sin darme cuenta de que Nana me estaba mirando como advirtiéndome de algo y Yasu nos miraba atento.

"Es que mi papá está lejos, no lo conozco…" Nos dijo.

"¿Y no te ha dicho tu mamá nada de tu papá?" Le preguntó Nana.

"Sí." Dijo el niño sonriendo feliz. "Mi papá es un músico muy bueno, ¡el mejor de todos! Y me ha dicho que mamá que papá era muy bueno y muy caballeroso y muy guapo y…"

Vaya, sí que parecía adorar a su padre aunque no lo conociese, y su madre tenía que estar muy orgullosa de él para hablarle tan bien de él al pequeño.

"Vaya, seguro que es el mejor papá del mundo." Dije sonriendo. "¿Tiene nombre?"

Entonces el niño se encogió de hombros.

"Shin." Me llamó Yasu como advirtiéndome de que parase. "Su madre prefiere no hablar del tema."

"Su madre, su madre…" Dije. "La única que no quiere hablar del tema es…"

De pronto, abrí los ojos ante la sorpresa de que de pronto aquello tenía sentido, la única persona que no quería hablar del tema era Isa, mi prima; e Isa era la que había llevado allí a los dos niños, e Isa era la que parecía la madre de los dos aunque nos hubiése dicho que Jackson era hijo de su hermano. ¡Jackson, pero no Shin!

(Voz de Isa)

"Hay tantas cosas que quiero decir que no sé por dónde empezar." Afirmé cuando dejamos a mis dos bebés que corriesen libres por el césped de una parcela vayada para perros mientras Nobu y yo nos sentábamos a la entrada.

"Yo también hay miles de cosas que quiero preguntarte, pero… no me atrevo." Afirmó Nobu.

"Me pasa lo mismo." Afirmé suavemente.

Era curioso, pero ambos hablábamos tan suavemente que parecíamos dos extraños, en un velatorio o algo similar…

Había cientos de cosas que deseaba contarle, desde por qué me fui a que era padre, sin embargo, no me atrevía a decirle nada; unas cosas porque no sabía cómo hacerlo, otras porque pensaba que no se lo tomaría bien, que no lo entendería…

Tenía ganas de gritar, de llorar y de correr a la vez. Pero sabía que tarde o temprano acabaría por tener que enfrentarme a la realidad, así que cuanto antes mejor.

"Pregúntame lo que quieras, a ver si así arrancamos." Le pedí.