Disclaimer para este y los siguientes capítulos: Todos los personajes que conocen son de JK Rowling, el uso de ciertos nombres son mera coincidencia y no tienen el propósito de herir o burlarse de alguien. El nombre del fic lo base en la película "Cuando Harry conoció a Sally" (When Harry met Sally) pero el contenido del fanfic no tiene que nada que ver con el de dicha película.
Advertencia: El siguiente capitulo contiene lenguaje no adecuado para todas las edades.
Cuando Scorpius Conoció a Rose
Just Friends
-Hola –dije, siguiéndolo mientras él caminaba por los pasillos.
No me había escuchado, ya que no se detuvo al oírme saludar. Lo seguí a paso apresurado, parecía como si estuviera corriendo, hasta llegar a un aula vacía. Owen me hizo un ademán para que entrara y así lo hice. Después que él entró, cerró la puerta con pestillo y se dio vuelta, mirándome con los brazos cruzados.
-¿Qué necesitas? –preguntó, su voz sonaba molesta.
-Eres mi novio, tengo todo el derecho a-
-Rose –me cortó- ¿Cuándo es mi cumpleaños?
Esa pregunta me tomó por sorpresa. Parpadeé varias veces antes de mirar al suelo. Hemos salido por casi tres meses y todavía no sabía cuando era su cumpleaños. Quería que la tierra me tragara en este mismo instante.
-Yo sé que el tuyo es mañana –siguió-, y nuestro quinto aniversario de mes es en dos semanas.
Abrí mis ojos como platos, agradecida que mi flequillo cubría la expresión de mi rostro mientras miraba mis zapatos. Cinco meses… ¿qué me había perdido? Sentía que era un bote hundiéndose en el medio del océano, alejada de toda alma presente, hundiéndome en la oscuridad. Una ola de culpa llenó mi pecho antes que me diera cuenta, y trague saliva tres veces.
-Cinco meses, ¿eh? – comenté, tratando de sonar ligera- Aún siento que-
-Aún no has contestado mi pregunta –cortó de nuevo, apoyándose sobre la puerta.
Cerré mis ojos, transportando mi mente a otro lugar, donde pudiera haber paz, donde no tuviera que pensar otra vez.
-No sé –respondí después de cinco minutos en silencio.
Aún no había levantado mi vista del suelo, y aún no quería hacerlo y encontrarme con la cara de desilusión de Owen. En ese mismo momento, me di cuenta que apenas sabía cosas acerca de mi novio. Sabía lo básico, como que era el capitán de Ravenclaw, sus hermanos eran Oliver Jr y Oakley, iba en séptimo año… pero nunca me habían importado los detalles pequeños y personales. Nunca le había preguntado cuál era su secreto más íntimo, o lo que le daba más miedo, y definitivamente nunca le había preguntado cuándo era su cumpleaños.
Podían añadirle trompetas a mi título de Novia del Año.
-Me lo imaginaba –comentó sarcásticamente-. Con todo el tiempo que has estado ignorándome…
Espera.
¿Ignorándole? ¿Que acaso un hipogrifo pasó por su cabeza y la descolocó?
-¿Ignorarte? – Pregunté, levantando mis ojos y encontrándome con los suyos- Nunca te he ignorado, y si lo hice fue porque tú lo buscaste.
-¿Disculpa? – Dijo antes que terminara lo que dije- ¡Yo no soy quien no sabe nada acerca de su pareja, o quien ni siquiera se preocupa de buscarlo cuando tiene tiempo libre!
-¿Cómo querías que te buscara, cuando apenas te veía en los pasillos y en clase ni me hablabas? – me defendí, dando unos cuantos pasos hacia atrás.
-¡Tú eras la que se estaba escondiendo, Rose! – gritó, literalmente- ¡En el último tiempo, yo he sido quien te ha buscado para pasar tiempo juntos y ser una pareja normal!
Abrí mi boca, formando una "O" sin creer lo que estaba diciendo. ¿Pareja normal? ¿Cómo quería que fuésemos una pareja normal cuando nos evitábamos más de lo común?
-¡Seríamos una pareja normal si tú me hubieses apoyado en vez de haber apostado en mi contra! – grité, sintiendo una furia dentro de mí que sólo venía cuando estaba demasiado enojada. Sentía que iba a perder el control de mis estribos y seguía dentro de esta sala.
-¡Era porque no soportaba verte actuando así conmigo! – golpeó la pared y dejó un hoyo allí- ¡Porque cada vez que estaba contigo, era yo quien tenía que empezar las cosas, tú no hacías nada! ¡Me tratabas como un ser invisible, si no fuera porque te preguntaba algo ni te enterabas que estaba a tu lado! –su tono de voz subió y subió, hasta que tuvo que poner un hechizo silenciador a la puerta para que nadie nos oyera- No sabes nada, absolutamente nada, acerca de mí. Hasta incluso después de cinco malditos meses saliendo juntos, nunca se te vino a la mente saber algo más acerca de mí, Rose. Yo hacía todo lo posible para conocerte mejor y entender qué era lo que pasaba en tu mente, saber porqué podía tenerte, pero sentirme tan alejado de ti al mismo tiempo.
No podía creer las palabras que salían de su boca. Se veía frustrado, como si hubiese estado guardando todos sus pensamientos en una caja demasiado pequeña y ahora los dejaba salir.
-Yo también estaba enojada contigo – dije - ¿Cómo crees que me sentí cuando me preguntaste que te ayudara a ganar nuestro último partido? Pensaba que eras diferente a eso, Owen, pensaba que eras más justo con tus acciones, pero me equivoqué ¿O cuando me enteré que habías apostado en mi contra? Me sentía traicionada…
-Tú nunca me quisiste – soltó crudamente.
Me petrifiqué al oír esas palabras, como si cada flujo de sangre se hubiese detenido en mi interior. Buscaba mis sentimientos hacia Owen, recordando cada momento que pasé con él, donde no sentí ni siquiera un pequeño cosquilleo en mis brazos cada vez que me tocaba. No sentía nada más que pura atracción física, a su imagen de hombre ideal. Owen era el chico ideal para cualquier chica, pero no para mí. Me di cuenta que nunca me gustó como pensé que me gustaba, que sólo me fascinaba la idea de salir con alguien que era ideal, pero no alguien que me completara.
Nunca quise a Owen Wood.
Al ver que no defendía sus palabras, Owen relajó sus hombros y suspiró, su expresión más cansada que nunca.
-Creo que empezamos muy rápido – empezó a hablar, evitando hacer contacto visual conmigo-. Empezamos a salir sin conocernos muy bien, no nos dimos tiempo como para aprender cosas acerca de nosotros. Saltamos al hoyo muy rápido.
Me mordí el labio inferior, entendiendo todas las palabras que había dicho. Mi relación con Ray fue diferente, lo conocía desde que estábamos en Primer Año, y antes que empezáramos a salir oficialmente nos habíamos dado tiempo para conocernos mejor. Por algo duramos un año, y si no fuera porque él se comportó como un troll, y yo dejé de sentirme atraída hacia él, seguramente aún estaríamos juntos.
Owen y yo sólo alcanzamos a tener una sola cita antes de declararnos como pareja. Pensaba que no iba a importar que no lo conociera tan bien como pensaba que lo conocía, que con el tiempo íbamos a acostumbrarnos a nuestros gustos, a nuestras costumbres, pero nunca pasó así. Yo estaba muy ocupada luciendo mi perfecto novio como para preocuparme de cómo él se sentía. Para mí era suficiente saber que él se sentía atraído por mí, como yo me sentía por él.
La imagen de Victoire con su boca en forma de "O" emergió en mi mente repentinamente, como si me tuviera que acordar de algo, pero no me acordé de nada. Sólo me hizo sentir cien veces peor.
-Deberíamos… deberíamos empezar de nuevo –dijo en una voz tan baja que apenas escuché.
Para su sorpresa (y la mía) negué con mi cabeza, mirando directamente hacia sus ojos con los míos llenos de lágrimas.
-No será lo mismo – dije, con un tono demasiado confiado para esta situación-, no sería buena idea.
El rostro de Owen me dio ganas de enterrarme viva al lado de la tumba de Albus Dumbledore. Se veía desilusionado, con los hombros caídos. Sus manos estaban a cada lado de su cuerpo, con los puños abiertos, y sus ojos estaban opacos, llenos de pena. Su condición me hizo sentir culpable, como si hubiese asesinado a su mejor amigo. Era como si todo Hogwarts estuviera sobre mis hombros y tuviera que llevarlo a cenar al Caldero Chorreante.
-Entonces… ¿amigos? – propuso tímidamente. Podía notar que estaba siendo cauteloso con sus palabras.
Asentí, sintiendo las lágrimas caer por mis mejillas, antes de levantar mi mano y ofrecerla como un acto de paz. Owen la estrechó con la suya débilmente, sus dedos estaban temblando. Después de unos momentos en silencio, él se despidió y salió de la sala, dejándome sola hundida en un mar de pensamientos.
Esta semana iba de mal en peor.
Cuando salí de la sala vacía, el cielo estaba casi completamente oscuro, cosa que indicaba que la cena iba a empezar pronto. Caminé hacia el Gran Salón con el rostro inexpresivo, mis ojos ya completamente mejorados del llanto. Los pasillos estaban vacíos, por lo que no me encontré con nadie hasta llegar a las puertas del Gran Salón y entrar. Todos los alumnos estaban sentados en sus respectivas mesas, cenando el puerco al horno, sin darse cuenta de la mezcla de emociones que tenía dentro de mí. Me gustaba esa indiferencia. Y el hecho que podía cubrir todas mis emociones con una expresión ausente, sentándome al lado de Lily, quien al ver mi aspecto, decidió quedarse en silencio.
Comí sin hablar, mandando pequeñas miradas hacia la mesa de Ravenclaw donde Owen tenía una expresión que se usaría sólo en un funeral. Volví a sentirme culpable por hacerlo sentir así, pero las lágrimas no volvieron a mis ojos. Tampoco el peso sobre mis hombros, cosa que mostraba que la culpa que sentía era más ajena que mía. Estaba sentado con el resto de sus amigos, pero parecía indiferente a las bromas que ellos echaban cada momento.
Mis compañeras de cuarto estaban sentadas cerca de mí, por lo que oía todas sus risitas y comentarios, pero no les hacía caso. Escaneaba el Gran Salón con mis ojos, yendo desde la mesa de Gryffindor a la de Hufflepuff, donde comían animadamente y conversaban con el mismo entusiasmo. Después me fijé en la mesa de los profesores, donde la profesora Sprout estaba conversando con Flitwick en susurros, mientras mandaba miradas hacia el otro lado del salón y él asentía. Las otras dos mesas de las casas tenían una atmósfera parecida a la de Hufflepuff. Era algo que siempre hacía cuando mi vida era monótona. Mirar todo el Gran Salón en las horas de comida era uno de mis pasatiempos favoritos.
Las puertas del Gran Salón se abrieron nuevamente, interrumpiendo toda conversación que estaba ocurriendo en las mesas. Todos nos fijamos en quién había interrumpido el aire entusiasmado que nos rodeaba, y me dieron ganas de sonreír por primera vez desde esta tarde. Albus aún tenía sus manos sobre las puertas, y al darse cuenta que todos se fijaron en su entrada, agachó su cabeza y camino a paso rápido hasta sentarse al lado mío. Sus orejas estaban rojas, cosa que me hizo sonreír más.
-Convencí a Madame Pomfrey para que me diera de alta hoy –dijo cuando el Gran Salón volvió a la normalidad.
A pesar que sus orejas habían vuelto a su color normal, la expresión de Albus era completamente diferente. Miraba a los dos lados de la mesa con rostro nervioso, como si estuviera esperando que un hipogrifo aterrizara sobre la mesa y empezara a comer nuestra cena. O peor, que Martha llegara a sentarse a su lado. Hacía tiempo que quería cortar con ella, pero si había algo que Albus temía, era la furia de la chica. Y no lo culpaba por eso, porque Martha podía ser una Banshee cuando estaba enojada, y peor cuando alguien rompía con ella. Especialmente si esa persona era Albus.
Todos probamos una cucharada de la furia de Martha en segundo año, cuando la Mandrágora que estaba plantando en Herbología vomitó en su pelo. La cabellera larga de Martha se volvió verde por dos semanas, y por esas dos semanas chillaba como una Banshee cada vez que alguien le preguntaba qué había pasado con su cabello. Hizo todo lo posible para sacarse el color, pero la pobre tuvo que pasar catorce días con el pelo verde.
¿Quién iba a saber que las Mandrágoras tenían propiedades para teñir el cabello?
Al terminar la cena, fui a la oficina de tío Neville a entregarle mi formulario para la academia de medimagia. Después me encaminé a la torre Gryffindor.
-Hola – di un respingo al darme cuenta que Oliver Jr estaba caminando a mi lado.
-Hola – dije de vuelta, sabiendo de qué iba a hablar.
Seguimos caminando en silencio por unos cuantos minutos más hasta que Oliver se detuvo abruptamente.
-Ya sabes de qué quiero hablar, ¿verdad? – preguntó, su tono sonaba monótono.
Yo también me detuve y me puse al frente de él, siendo un poco más alta que el chico aunque él me pasaría pronto. Asentí, sin sacar mis ojos de los suyos. Ollie Jr no iba a intimidarme, y menos después de haber pasado un año bajo su comando en el equipo. El chico se cruzó de brazos antes de hablar.
-Vi cómo estaba mi hermano después que terminaron – dijo.
-Decidimos ser amigos – dije después de unos segundos en silencio.
El rostro serio de Oliver lo hacía parecerse más a su hermano. Los dos arrugaban la nariz de la misma forma, y juntaban las cejas. A pesar de tener sólo dos años de diferencia, Owen tenía un rostro más maduro, más adulto; mientras que Oliver Jr aún tenía las expresiones de un niño, pero pronto iban a cambiar. No podía negar que era atractivo, y si no fuera porque era el hermano de Owen e intimidara las bludgers, me fijaría en él.
-A Owen no le gusta perder cosas, es la persona más organizada que he visto en este planeta – explicó, pero no entendí porqué decía esas cosas-. Lo que quiero decir es que él siempre ha tratado bien a la gente que le importa, por eso que cuando algo pasa entre ellos siente que pierde el control de la situación, y muy pocas veces puede hacer que las relaciones vuelvan a la normalidad. Cuando esto no pasa, toma toda la responsabilidad y se culpa a él mismo.
Oh. Genial. Ahora me sentía cien veces peor que cuando salí del Gran Salón.
-Me alegra que hayas aceptado ser su amiga –mini-Wood puso su mano en mi hombro-, porque cuando Owen sabe que perdió algo no sólo se pone depresivo, sino que también más mandón y rudo.
Y con eso, me dejó parada en la mitad del pasillo, yéndose con una risa ligera en su boca. Quería que la tierra me tragara de nuevo, pero sólo que esta vez no me dejara salir nunca. Ahora no sólo sabía que Owen estaba mal por mi culpa, también sabía que estaba peor. Y eso me hacía a mí sentir peor. Aunque no me gustara, no era esa clase de personas que les gusta hacer sentir mal a los demás.
De hecho, odiaba lastimar a la gente.
Excepto a Malfoy, por supuesto, pero él no era gente.
Gracias a Laila Potter M.D por ofrecerse a ser mi beta y mejorar esta historia. Su trabajo es increíble y le agradezco por corregir mi historia. Vayan a su profile a leer sus historias!
Las palabrotas las saqué del video "Wizard Swears", la idea y -lamentablemente- los muñecos le pertenecen a Neil Cicierega.
Perdonen al capitulo por ser tan corto, pero como se enteraran mas adelante, este cap tenia q ser asi... Ah, y acerca d elos 250, de hecho eran 240, me equivoque xD pero igual, gracias x los 244 reviews! n.n
Seguramente todos ustedes sabian q esto iba a pasar algun dia xD Si por algo el fic esta en la categoria de Rose W & Scorpius M... Gracias por todos sus reviews, me hacen tan feliz y me dan mucha inspiracion para seguir escribiendo! Quieren saber algo? Por cada review que recibo, escribo como 800 palabras del fic... asi que, calculando al ojo, si recibo 20 reviews por un capitulo, escribiria como 16000 palabras, y eso para este fic son como 4 o 5 capitulos :O! El mensaje es: dejen review, porfavor :)
Volviendo a la historia... el proximo capitulo sera acerca del cumple de Rose, y aqui les dejo un adelanto ;)
-¿ESTÁS ROMPIENDO CONMIGO? –Mm… a lo mejor debería empezar a preparar el velorio de Albus Potter.
Por suerte, el resto de mis compañeras corrieron hasta las puertas del Gran Salón, esperando captar lo más posible de la ruptura de mi primo y su tan querida novia.
-Martha…
-¡NO ME LLAMES MARTHA, POTTER! ¿CÓMO TE ATREVES A HACERLO AHORA?
-¿Me escucharías, por favor?
-¡QUE NO, NO VAMOS A HABLAR NUNCA MÁS, POTTER! ¡ESPERÉ AÑOS POR TI Y AHORA VIENES Y ROMPES CONMIGO! ¡NO TIENES IDEA DE LO HUMILLADA QUE ESTOY!
Oh. Wow. Y yo pensé que a tío Harry le tocó difícil vencer a Voldemort. Martha podía compararse a una Banshee en su peor temperamento. Pobre Albus, pensando que si le decía tranquilamente que quería cortar con ella iba a salvarlo de las garras de Martha.
Qué mal que se había equivocado.
n.n
Rose se vuelve mas y mas sarcastica, y mas entretenida de escribir!
No se cuando volvere a actualizar, espero que sea pronto, pero todo depende de ustedes ;)
Juro solemnemente que pondré un review en cada fic que lea, sin excepciones, para seguir alegrándole el día al escritor/a
atte
Mrs Scorpius Malfoy
