En este mundo existen dos clases de personas:los consumidores y los consumidos.
En la guerra, en el mundo empresarial, en la política, en la economía, en la sociedad. Es la regla de la existencia misma, los fuertes sobreviven aprovechandose de los débiles.
Es la regla que mantiene mi mundo en movimiento.
Por eso para que no me arrebaten nada me mantengo en constante consumo. Soy una consumidora, una fuerte consumidora.
"Nadie va a ro8arme nada"
Pero hay otra regla ademas de esta. Una que se aplica a los consumidores para ponerles una limitación.
"¡Regres8melo!"
En este mundo no se puede tenerlo todo.
Y muy a menudo el que más tiene es ausente por completo de algo, algo importante.
Como ese corazón de diecisiete años que fue arrebatado y repartido como el dinero de los pobres a las grandes capitales.
¿No es irónico que el que más tiene le robe al que tiene menos?
¿No es irónico que incluso eso pase con asuntos del corazón?
"Detente...¡"
...Que las personas que más amor y cariño reciben sean las que destrocen los corazones de otros?
"No me dejes s8la"
Soy Vriska Serket y a la edad de diecisiete años mi corazón fue extraído y repartido numerosas veces.
Aun recuerdo la primera vez.
Yo tenía solo cuatro años.
Uno de los perros que resguardaban el perímetro de mi casa había tenido crías. Un montón de hermosos perritos dobberman. Pero había uno en particular al que yo quería mucho.
El perro creció muy rápido, eso me hizo muy feliz pero... un día mi padre dijo que tenía que llevárselo un tiempo. A muy duras penas acepte y estuve llorando toda la semana.
Cuando mi mascota regreso ya no era afectuoso, ni divertido, ni fiel conmigo como antes. Parecían fríos, sus ojos negros.
Un día me canse de esas actitudes suyas y le lance una piedra. El perro se abalanzó hacia mi mordiéndome el brazo.
Por suerte dos subordinados de mi padre estaban cerca y me ayudaron, sino, seguro me lo hubiera arrancado.
Después de ser curada debidamente fui a reclamarle a mi padre el cambio drástico en la personalidad de mi mascota, el se lo había llevado y lo había convertido en un desastre y yo quería a mi amigo devuelta.
Cuando termine mi discurso mi padre me preguntó si eso era todo. Yo no supe que decir. El puso una sonrisa cínica. Abrió el cajón de su escritorio y sacó un revolver. Me hizo una seña para que lo acompañara. Fuimos hasta el patio de la mansión.
-Mátalo-me ordenó y me dio el revolver.
-¿Q-que? Es una broma ¿no papi?-respondí yo con una sonrisa nerviosa pero la expresión en su rostro era señal de que hablaba en serio-¡No puedo hacer algo como eso?
-Entonces el te matará a ti.
-El... no lo haría-dije mirando con tristeza a mi mascota.
-Si se lo ordeno lo hará.
-Pero no lo harás ¿o si?-pregunté nuevamente con esa sonrisa dudosa, esperando a que me dijera que no.
-Vriska... en este mundo en el que tu naciste solo existe una regla: matar o morir. No hay punto medio o peleas o mueres. Tú escoges.
Mire a mi amigo, yo no iba a apuntarle con eso. Pero mi padre con solo decir "ataca" hizo que mi mascota se abalanzara sobre mi. Se escucharon dos disparos y luego un pesado cuerpo caer al suelo.
Esa noche no dormí, la pase a la intemperie. Mirando como el cadáver de mi viejo amigo se quedaba sin sangre en el patio, sosteniendo débilmente el revolver en mis manos.
A la mañana siguiente fui al colegio sin comer nada y tampoco dije ni una palabra hasta que ese imbécil de Eridan Ampora, ese niño que se creía un mago de Howards, comenzó a molestarme en el almuerzo.
En ese tiempo yo siempre estaba sola, no tenía amigos pero eso no le daba el derecho a Eridan, que era muy popular y amigo de todos (porque se juntaba con Feferi), de llenarme con puré la cabeza y mojarme con jugo.
Entonces recordé algo que nunca debería haber escuchado.
"Vriska... en este mundo en el que tú naciste solo existe una regla: matar o morir. No hay punto medio o peleas o mueres. Tú escoges."
-Eridan...-susurré pero en ese tono me escucho perfectamente-te gusta Harry Potter ¿no?
-Eh?-dijo el confundido.
-¿Te gustaría tener una cicatriz igual a la suya?-pregunte con una gran sonrisa mientras tomaba el cuchillo junto a mi plato-¡Te daré el placer de tenerla!
Me tire sobre el con el cuchillo en la mano y caímos los dos al piso. Todos los alumnos voltearon a vernos los maestros corrieron a detenerme cuando Eridan gritó por ayuda.
-¡No se acerquen!¡No interfieran!-ordené haciendo que todos obedecieran.
-¡¿Por que no se mueven?!-gritó Eridan desesperado tratando de sacarme de encima.
En ese momento no estaba pensando en porque se quedaban quietos ni tampoco en el dolor punzante en mi frente, de hecho solo escuchaba una voz que me repetía "matar o morir, matar o morir" una y otra vez.
Eridan gritaba pero nadie se movía de su lugar. Cuando se dio cuenta de que no le servia de nada pedir ayuda empezó a suplicarme por piedad, por aquel cuchillo que rozaba su frente y que, de no ser porque el estaba sosteniendo mis muñecas, lo habría asesinado.
Entonces pareció darse cuenta de algo porque sonrió mirando más allá de mi. Velozmente soltó una de mis muñecas para retorcer con fuerza la mordida en mi brazo. Retrocedí gritando presa de dolor y solté el cuchillo pero como si desgarrarme una herida abierta fuera poco Eridan tomó el objeto con el que yo había estado tratando de asesinarlo minutos atrás y me lo clavó el ojo.
Todo estaba Negro.
Todo era doloroso.
Todo era aburrido.
Pero...
"No quiero morir..." pensé.
"LO SE"resonó en ecos una voz dentro de mi mente, era rasposa y gruesa como la de un monstruo.
"¿Quien eres?"
"SOY DIOS"
"Jejeje ¿Ac8so estoy muriendo o ya me volví loca?"
"SI"
"ESTAS MURIENDO NIÑA"
" PERO YO PUEDO SOLUCIONAR ESO"
"Eso eso es o8vio, si eres quien dices ser"
"PERO EL PROBLEMA ES QUE ASÍ COMO ESTA LA SITUACIÓN SERA DIFÍCIL TRAERTE A LA VIDA"
"TENDRÁS QUE HACERME UN FAVOR"
"Que cosa?"
"MATA A TU PADRE Y CONVIÉRTETE EN LA NUEVA JEFA DE SERKET"
"¿Que mate? ¿Por que dios me está pidiendo algo así?"
"PORQUE ESE HOMBRE ES UN OBSTÁCULO"
"PEQUEÑA NIÑA."
"PRONTO LLEGARA UNA NUEVA ERA DONDE NO HABRÁ CRIMEN NI DISCRIMINACIÓN"
"DONDE TODOS SERÁN REGIDOS BAJO LAS MISMA LEYES Y VIVIRÁN EN LAS MISMAS CONDICIONES"
"UN MUNDO DONDE REINARA UNA JUSTICIA DIVINA Y ABSOLUTA"
"PERO EL CARGO QUE TIENE TU PADRE ES DEMASIADO ALTO"
"UNOS ZAPATOS MUY GRANDES PARA UN HOMBRE MUY PEQUEÑO"
"TÚ"
"PEQUEÑA NIÑA"
"EN CAMBIO"
"ERES DIFERENTE"
"ERES LA MAS INDICADA PARA RECLAMAR ESA IMPORTANTE TAREA"
"Pero soy muy pequeña"
"Incluso si hiciera eso y nadie se enterara, no me dejarían ser la nueva jefe"
"NO TE PREOCUPES ".
"LO HARÁS"
"INCLUSO SI NO ES AHORA"
"CON MI AYUDA LO HARÁS"
"SOLO TIENES QUE ASESINARLO AHORA"
"¡Pero es mi padre!"
"POR ESO ESTARÍA MAL DESOBEDECERLE"
"¿Que quieres decir?"
"EL TE LO HA ENSEÑADO"
"RECUERDAS"
"MATAR O MORIR"
"..."
"L8 haré"
"ENTONCES"
"ABRE LOS OJOS"
"PEQUEÑA NIÑA"
El peso en mis parpados desapareció y pude abrir los ojos. Estaba en una sala de mi casa. Yo estaba conectada a una maquina que detectaba los latidos de mi corazón y uno de mis ojos estaba vendado.
Me quede un par de minutos mirando el techo, concentrándome, intentándolo nuevamente. Aunque no sabia exactamente que era lo que intentaba. Una punzada persistente en mi frente, la misma que me dio cuando estaba peleando con Eridan, hizo presencia.
Pude ver a mi padre sentado en su escritorio. Leyendo unos papeles.
"AHORA HAZ QUE SAQUE DE SU ESCRITORIO UNA HOJA EN BLANCO Y ESCRIBA SU TESTAMENTO"
"Saca una hoja"
Mi padre lo hizo y en ella escribió.
Yo, Spinneret Mindfangle Serket, he de dejar todos mis vienes, incluyendo el manejo de la mafia y asuntos pendientes a la menor de mis hijas. Vriska Serket. El que desobedezca mi última voluntad se le dará pena de fusilamiento por traición.
"Ahora, saca el arma del cajón en el escritorio y apuntala a tu cabeza..."
"ADELANTE"
Ese día Spinneret Mindfangle, a quien más de diez mil hombres alrededor del globo llamaban jefe, murió en un sospechoso suicidio. Pero las cámaras no habían registrado ninguna actitud sospechosa por parte de quienes estaban en la casa.
Solo su pequeña hija despertando de un coma causado por una riña con un compañero de colegio.
A pesar del aura misteriosa detrás de la muerte del mafioso no hubo evidencia de haber alguna sido forzado a autofucilarse ni tampoco ningún sospechoso. Por eso, por extraño que pareciese, los fieles y respetuosos subordinados del difunto Serket aceptaron su insólita última voluntad. Y yo, Vriska Serket, a la edad de siete años me convertí en la jefa de una de las mafias más reconocidas a nivel mundial.
El trabajo mas urgente que mi padre me había dejado pendiente era negociar un pago para una deuda con la industria alimenticia Betty Crocker. El valor prestado era de cuatro millones pero con los impuestos se había transformado en una deuda de casi de cuarenta millones. Todo por un descuido.
Pero el tal Coronel Sassacre, el presidente de la compañía, había enviado una carta pidiendo una negociación con respecto a la deuda. Una negociación personal.
Para ese momento ya era oficial el hecho que que la mafia Serket era dirigida por una niña de siete años y todos, incluidos los propios miembros de Serket, pensaban que el poder e influencia ejercíamos en la mafia había ido en picada y a mi primera decisión la "familia" se disolvería. Pero yo no estaba tan segura de eso. Ya que con mi poder podía hacer que otras personas hicieran lo que estuviera a mi antojo. Así que acepte.
Ese hombre vino acompañado por una joven que parecía de la edad de mi hermana que vivía en el extranjero, también habían traído dos cajas de madera del tamaño de una mesita de luz.
Él era un anciano con abundante cabello y bigote blanco con un traje también blanco, parecía un abuelito completamente normal y bastante amable, incluso me trajo un pastel pero por si las dudas no comí nada. La chica se presentó como Jane Crocker, futura heredera de la empresa.
El hombre le pidió a Jane que se retirara para empezar a negociar, yo creí que podría manejar cualquier situación así que no me preocupe pero lo que si me inquietó un poco fue que en la habitación estuvieran esas enormes cajas en el despacho.
-No puedo darte ese dinero, pero te daré veinte millones y el contenido de esas dos cajas-me ofreció el hombre con una cálida sonrisa.
-Puede que acepte si usted me dice que hay en esas cajas.
-Niños-me quede atónita ¿como podía ser eso?- si quieres puedes verificarlo tú misma.
Le pedí a mis subordinados que abrieran las cajas y efectivamente en su interior había dos niños dormidos, tenían cierto parecido con esa tal Jane y se veían como de mi edad. Estaban vestidos con piyamas amarillas estampadas con una media luna. Me daban mucha pena pero no podía ser tan egoísta de no pensar en los hombres que estaban a mi servicio y aceptar el trato. Después de todo, nos serían más útiles los treinta millones que los niños.
-¿Y yo para que querría un par de niños?
-Esa es una pregunta inteligente pequeña Serket y déjame decirte que estos niños no son niños ordinarios.
-¿A no?-pregunté yo con arrogancia-¿Y que los hace especiales?
-Para empezar, son los hijos del hombre que escuchas en tu mente.
Me quede helada, todos los músculos de mi cuerpo se tensaron y el bello de la piel se me erizó, comencé a peinar un mechón de pelo con nerviosismo ¿que debía hacer? ¿cuanto sabía ese hombre?
-¿De que está hablando jefa?
Me preguntó uno de mis subordinados a mi lado pero lo obligue a entrar en trance. Tragué seco y mi cínica sonrisa bien actuada volvió a su lugar.
-Interesante ¿y me puede decir como sabe usted eso?
-¿Que escuchas una vos en tu cabeza que dice ser dios o que estos son sus hijos?
-Las dos.
-Porque yo lo conozco y me lo ha dicho todo-la manera en la que hizo resaltar el "todo" hizo que me recorriera un escalofrío por la espina dorsal.
-¿Hasta donde sabe?-a pesar de la gravedad de mi expresión mi voz sonaba muy asustada. Si llegaban a enterarse de la verdad sería mi fin.
-Todo es TODO.
Una vez más trague en seco.
-Esta bien, digamos que le creo pero ¿Que tienen de especial esos niños? Incluso si son los hijos de ese supuesto dios que no resulta ser más que un maldito psíquico manipulador ¿para que mierda los quiero?
-No llames a Lord English así que puede estar escuchándote, ese hombre no será dios pero si sigue como está no le falta mucho-
-¿Lord English? ¿Ese es su nombre?
-Exacto.
-Bueno, eso no me importa puedo discutirlo con él luego con el pero ¿Que son estos niños?
-Sus nombres son Jade Harley y John Egbert. A pesar ser gemelos tienen apellidos diferentes para ser protegidos, su padre es un hombre muy buscado aunque sus hijos le importan muy poco. De hecho solo los quiere por una cosa...
-¿A si? ¿Y que es?
-Su poder como videntes de los sueños.
-¿Que es eso?
-Ven el futuro. Aunque bueno... ese es posiblemente su poder más estúpido ya que en su debido momento presentaran su potencial adecuado. Pero hasta entonces... son solo mediums.
-Ver el futuro, de verdad interesante.
-Ademas realmente crees que es conveniente negarte a las peticiones de un hombre que sabe que mataste a tu padre.
-Mierda... pero hay algo que quiero preguntarle ¿si son tan valiosos por qué me los está ofreciendo?
-Puede que para ti sean una gran inversión y para Lord English su camino al éxito pero para mi son una abominación. Solo limitarían mi poder, ademas yo tengo mis propios vidente.
-¿Y de donde los sacó?
-Se los robe a su madre y la mate ¿contenta?-respondió ya un poco irritado, aparentemente estaba perdiendo la paciencia.
-Una ultima pregunta ¿Por que si son tan importantes para Lord English no los reclama?
-¿Quien sabe?
Ese día John y Jade despertaron. Debatimos con la mafia que hacer con ellos y acordamos que enviar a uno de ellos a la central el París. Ambos parecían negar a separarse pero no había nada que yo pudiese hacer. Si era conveniente para la familia debía hacerlo. No quería perder mi poder.
Al fin enviamos a la chica a París pero yo no tuve que hacer nada, el trabajo sucio siempre lo hacían mis subordinados.
Ya había pasado casi un año desde que mi ascenso al poder, más específicamente faltaba una semana para eso. Yo caminaba con un clavel rojo en la mano por el patio cuando me encontré con ese niño llorando. justo en el lugar donde iba a poner la flor.
-Apártate-le ordené con frialdad el levantó la mirada para encontrar sus ojos con los míos. Me gustaba mirarlo desde arriba. A pesar de que yo era la jefe de más de diez mil hombres todos me miraban desde arriba y eso me molestaba muchísimo-he dicho que te apartes.
El gateó y se escondió detrás del otro árbol a seguir llorando. Yo deje la flor ahí. Donde había enterrado a mi mascota antes de su muerte. Luego me di vuelta y me sente junto a el.
-No d-dije que p-podias sentar-te-tartamudeó entre hipo y aspiraciones de mocos.
-Bueno, es que yo tampoco pregunte. Técnicamente eres mio así que no hay problema.
-Eres de lo peor-dijo comenzó a levantarse pero lo tomé de la muñeca y lo volví a sentar
-lo siento, yo... antes no era así pero pasaron algunas cosas y...¡Ah!
-¿Estás tratando de disculparte por lo que me has hecho?
-¡Exacto!-mentí- Es solo que... es un poco difícil.
-Lo entiendo pero una disculpa no me devolverá a mi hermana o a mi madre.
-¿Tu madre? ¿Está muerta o algo así?
-¡Y claro si ustedes la mataron!-gritó el indignado.
-¿Nosotros? No, no, no mi niño. Yo no te secuestre ni mate a tu madre. A ti te uso el dueño de Betty Crocker para pagarme una deuda.
Él me miró atónito.
-¿Betty Crocker?
-Ajam.
-¿La malvada empresa pastelera?
-¡Si, hombre!
Él se levanto y elevó su puño de la justicia en el cielo.
-¡Ahora todo tiene sentido!-regresó el puño a su pecho y cerró los ojos cual personaje de anime shounen-solo una empresa con ese nivel de maldad podría hacer algo tan cruel como un par de niños. Pero no se preocupen ¡Madre que estás en el cielo! ¡Hermana perdida! Juro por mi orgulloso como aprendiz de mago que tomare venganza en sus nombre!
Y estallé en carcajadas como las que nunca había soltado antes. Era lo más gracioso que había escuchado en mi vida ¿Quien se creía este tipo? ¿Un personaje de animación japonesa? ¿Nicolas Cage? Pero lo que si él era todo un personaje.
-¡No te rías! Hablo en serio y ademas ¡También estoy enojado contigo! ¡Fuiste tu la que me separó de Jade!
-¿Y que que querías que hiciese? Hice lo mejor para mi familia mafiosa, no puedo pensar solo en una persona o sino los otros podrían sentirse despreciados.
Él me miró fijamente, parecía estar forzando su ceño para mirarme mal era muy tonto y simplón pero por alguna razón me daban ganas de ser su amiga.
-Soy John Egbert-dijo extendiendome la mano, no la tome y me incorporé.
-Lo sé.
-Me estoy tratando de presentar como se debe tonta, intentalo tú ahora.
-¡No me digas tonta dientes de conejo!
-¡Encima que trato de ser amable!
-¡Pues nadie te pidió que lo fueses!
-¡Bien!
-¡Bien!
Él me dio la espalda y comenzó a caminar. ¡Que molesto y arrogante! Podría matarlo solo con pensar un poco ¿Quien se cree?
-Vriska.
-Eh?-se dio vuelta para mirarme.
-Soy Vriska Serket, la jefa de esta mafia-esa escena era una pinturita, sentía mis mejillas arder y mi ceño fruncirse levemente en señal de vergüenza-¡Y tú mi subordinado! ¿entendido? Así que... tratemos de llevarnos bien.
John sonrió de manera cálida y dulce. Como solo mi querida hermana podía, realmente era reconfortante.
A partir de ahí nuestra relación fue fortaleciéndose más y más a tal punto que yo solía llamarlo (medio en broma y medio en verdad)el más fiable de mis subordinados.
John era muy divertido pero inútil para casi todo, el colmo fue cuando me dijo que no podía vender sus servicios como vidente porque el solo podía ver el futuro de las personas importantes para el. Para dejar las cosas parejas le confesé acerca de mis poderes,de mi padre y de la voz incluso lo de Lord English que desde entonces no me había vuelto a contactar.
-Entonces ese tipo de hombre es mi padre...-dijo John sonriendo pero decepcionado-a pesar de que me abandonó... yo tenía la esperanza de que no fuera una mala persona.
-¡Pero tú no te pareces en nada a él! ¡Tú eres increíble John!
John era asombroso y cuando yo estaba con el también me sentía asombrosa. Como si ya no fuera la jefa de una mafia macabra. Como si no hubiera diez mil hombres dependiendo de mis decisiones. Cuando estaba con John podía ser solo Vriska. La tierna, competitiva y amante de Nicolas Cage, Vriska. Jugando y riendo siempre juntos como los niños que eramos. John sacaba lo mejor que había en mi. Eso que ni yo sabía que tenía.
Pero como John sacaba lo mejor de la verdadera Vriska también había alguien que sacaba lo peor parte de mi. Ese pequeño niño que me regalaron para mi cumpleaños como "juguete" (ya que para ese entonces casi, lease John, todos sabían lo sádica que era yo) Y si, lo traté justo como todos imaginaban.
Tavros era tan irritante. Odio esas personas que no se defienden cuando las trato mal solo me impulsa a tratarlas peor. Por eso, en los largos días de trabajo en los que no podía escapar de mis deberes para jugar con John, siempre me quedaba Tavros al final de la jornada.
Admito que no siempre eran juegos cínicos los nuestros. A veces corríamos por la base imaginando que era un barco pirata y ambos peleábamos con espadas, disfrazados. Yo era el pirata y el era Peter pan, pero nuestras peleas eran bastante realistas y para alguien como yo, una poderosa jefa mafiosa relativamente fuerte y sanguinaria para mi edad, era muy fácil provocarle una cuantas heridas a un niñito enclenque con una espada verdadera.
Claro, él varias veces hizo lo mismo conmigo, cuando se emocionaba terminaba lastimándome realmente. Eso me gustaba, su entusiasmo. Pero siempre la cagaba disculpándose. No tenía ni un poco de noción de lo que era el realismo en un juego. Tan odioso era, que terminaba obligándolo a dormir en un cuarto lleno de arañas venenosas.
Yo nunca le dije que yo era la jefa de esa mafia por lo tanto era normal escucharlo decir cosas como "¿tus padres no se preocuparan?" o "¿Como es que te tienen permitido hacer estas cosas?" esos eran los momentos en los que más ganas de torturarlo me daban.
Las torturas para Tavros eran muy variadas y ocurrentes. De hecho, cuando me aburría en el trabajo pensaba en nuevas formas de molestarlo.
Las más destacables fueron: tirar una bocina de esas que suenan fuertisimo en la habitación del terrible Jack Noir cuando este estaba de visita. Me da risa solo acordarme la cara de miedo de Tavros cuando se escondía del escalofriante sicario.
Una vez me gustó mucho fue esa en la que lo obligué a tirarse del quinto piso a un colchón. Al principio él estaba aterrado pero termino por gustarle y lo hizo voluntariamente hasta que cayó mal y el colchón lo empujó hacia adentro de la casa haciéndolo traspasar una ventana.
También lo golpeaba o lo usaba de almohada (muy literalmente).
Bueno, todo así de raro como suena fue mi vida cotidiana, entregando a mi manera pedazos de mi corazón a esos dos niños, hasta que más o menos cuando tenía diez "eso" comenzó.
-¡¿Eh?!-grité yo con indignación mientras leía la pagina en mi computadora-¿Quien se cree este imbécil para escribir estas estupideces?
Era un blog que revelaba abiertamente los planes del gobierno y las afiliaciones que tenían con mi mafia. Como nos ayudaban a traficar personas y todo eso. Lo peor de todo es que tenía incontables de visitas. Llame a la oficina del gobernador y lo force a investigar el caso acomode lugar.
Creí que todos estaría bien después de esa llamada. Creí que ya no tendría más problemas ese día pero me equivoque, lo supe cuando vi el cuerpo de John tirado en el piso de su habitación desangrándose. En su mano izquierda había una nota de suicidio.
-John...-dije yo sacudiéndolo con delicadeza-John... vamos, ¡Si esto es una de tus bromas de mal gusto-! ¡JOHN DESPIERTA!-grité desesperada-¡JOHN!¡AUXILIO, AUXILIO! ¡ALGUIEN LLAME UNA AMBULANCIA POR FAVOR!-tomé el cuerpo inerte de mi amigo en mis brazos y lo abrace con fuerza-¡JOHN NO TE MUERAS! ¡ES UNA ORDEN!...no me dejes sola.
Mis subordinados se lo llevaron al hospital pero me dijeron que por el propio bien de él, yo no tenía que estar presente. Pero creo que lo decían más por mi bien que por el de mi amigo. Eso me molestaba mucho. Todo me molestaba mucho.
Me molestaba el trabajo, me molestaba el no saber la razón que tuvo John para hacerlo, me molestaba no haberme dado cuenta antes, me molestaba pensar en lo que estaba a punto de hacer, me molestaba mi pequeña pelota de estrés.
Fui corriendo al cuarto de Tavros y abrí la puerta de una patada. Él, al verme con esa terrorífica y cínica mirada que tenía siempre antes de torturarlo comenzó a temblar dejando caer sus cartas al piso.
Tome su delgado cuello entre mis manos, lo arroje contra la pared y empece a patearlo y pisotearlo. Escuchar sus gritos de agonía y sus quejas me hacían sentir tan bien. Tan distraída. Tan ausente. Tanto que no me di cuenta que mientras carcajeaba las lágrimas se resbalaban por mis mejillas y que mis piernas se sentían débiles. El temblor de mi cuerpo se hizo más débil y termine por caer al suelo.
Tavros parecía estar agonizando del dolor pero al escuchar mis sollozos se acercó hasta mi poniendo su mano en mi pierna.
-¿Vriska? ¿Que...-lo abofeteé
-¡¿QUIEN MIERDA TE DIO PERMISO DE SENTIR COMPASIÓN POR MI IMBÉCIL?! ¡BASTARDO! ¡HIJO DE PUTA!-volví a golpearlo en la cara una. Dos. Tres veces. Pero después aferré su herido cuerpo contra el mio-¡TAVROS! ¡¿POR QUE?!
-¿Vriska?-pronunció mi nombre con su voz quebradiza.
-¿por que...? ¿Por que eres tan dulce? ¿acaso no me odias?
Él con dificultad movió la cabeza que se encontraba reposando en mi pecho para decirme que no.
-¿Como es posible eso?-dije llorando.
-Yo no podría odiarte. Eres mala pero...-yo lo aparte de mi para verlo cara a cara, sus mejillas estaban rojas a causa de los golpes y sus ojitos se estaban cerrando por el dolor yo toqué el área afectada con una delicadeza que nunca había tenido con nadie, ni siquiera con John-eres mi unica amiga.
-¡¿Como puedes decir eso?!-grité abrazándolo nuevamente-¡Soy la peor persona del mundo!
-Yo no lo creo... creo que en realidad... tú estás más asustada que yo-dijo correspondiendo mi abrazo- ¿verdad?-Tavros se separó de mi para ver mi penosa cara. Su manito se posó en mis mejillas con la fragilidad y delicadeza que solo tendría una mariposa posándose en una telaraña o para adecuar más la analogía a ese niño, como si fuera una hada-yo quiero ayudarte Vriska.
En ese momento sentí como si mi corazón rebosara de felicidad, como con John. No había mafia, no había responsabilidad, no estaba ningún niño vidente de diez años en un hospital, el mundo se había congelado solo para nosotros dos por esos escasos minutos. Pero... sabía que no podía ser para siempre, que el estúpido polvo de hadas que ese niño había tirado sobre mi para hacerme volar se estaba acabando. Me separe de él y me fui de la habitación.
Le encargué a uno de mis subordinados que curara sus heridas.
Luego me encerré en mi cuarto y empecé a pensar en lo que el me había dicho
"Yo quiero ayudarte Vriska"
A partir de ese día deje de tratarlo como si fuera un saco de boxeo y empezamos a entablar una incomoda amistad. Claro, de vez en cuando le hacia bromas pesadas pero nada que fuera a herirlo gravemente. Tampoco dejamos los juegos de rol de piratas porque eran divertidísimos. A veces me acompañaba a mis viajes en el extranjero. Cuando fue a París cambio un poco, se volvió menos llorón y cobarde. Eso me gustó pero tenía el ligero presentimiento que era a causa de la hermana de John que había conocido allá.
Eso me ponía los pelos de punta. Definitivamente no podía dejar que volvieran a verse. Aunque ya no haría falta ya que gracias a mi nueva adquisición tendría dos guardianes más, el vidente de la luz y el caballero del tiempo.
Según me había dicho English, con quien casi no hablaba pero me pedía cosas y me daba información pero a la mierda con eso, esos chicos eran de verdad poderosos y si quería ser importante en el nuevo régimen mundial que ese tipo iba a crear tenía que tener tropas fuertes.
Por su parte John se cortaba las venas muy seguido, pero siempre, en sus verdaderos sueños proféticos veía a un chico por eso yo tenía la esperanza de que si le llevaba un amigo él podría dejar de sentirse así. Y me llevé a Dave Strider conmigo de vuelta a Nueva York.
Pero... ese día en el que Dave y John se conocieron fue el día en que el frágil mundo que yo había construido como una torre de cartas se desmoronó.
John huyó con Strider usando sus magníficos poderes del viento ¿Y que podía esperar yo? Estuve toda mi vida queriendo atrapar una corriente de aire en una jaula para aves, algún día tenia pasar. Solo que yo había rezado todas las noches para que ese día nunca llegara. Para que ese niño que tanto espacio ocupaba en mi corazón no se fuera y dejara ese frío y solitario vació en mi pecho.
-John...-susurré mirando la ventana por donde él y el menor de los hermanos Strider se habían ido volando.
Mi corazón estaba inundado en amargura y dolor o al menos eso me hubiera gustado, hubiera sido lo que hubiera querido pero no.
Estaba vació.
El dolor es un sentimiento y los sentimiento pueden cambiar o transformarse en unos más felices pero cuando no hay nada solo se puede sentir el vació.
Ni las lagrimas salían de mis ojos porque ese chico se había llevado la mitad de mi corazón. Solo me quedaba una mitad y no quería perderle.
"MÁTALO"
-Cállate...
"ES LA ÚNICA MANERA DE QUE SEA TUYO PARA SIEMPRE"
-Te dije que te calles...
"NO IMPORTA CUANTO LO PROTEJAS"
"CUANTOS MUROS PONGAS A SU ALREDEDOR"
"LO ÚNICO EN ESTE MUNDO QUE ES PARA SIEMPRE ES LA MUERTE"
"Y SI LO MATAS MORIRÁ SIENDO TUYO"
No dude más corrí donde Tavros decidida a acabar con su frágil existencia. Lo tome del cuello riendo y llorando como psicópata igual aquella vez, el día en que me enamore de él. Estábamos contra el marco de una ventana en el tercer piso, una caída desde ahí de seguro acabaría con el pero por si acaso con el silbato en mi bolsillo llame a los perros que resguardaban los alrededores de mi mansión.
Moriría de una forma u otra.
Sería mio de una forma u otra.
-Parece que te perderé a ti también Tavros, tal y como con John-no tenía sentido decirlo ya que yo siempre los había estado escondiendo el uno del otro para que John no pensara que yo era un monstruo y para que Tavros no supiera que yo tenía un amigo al que trataba mejor que a él, no se porque dije eso en ese momento pero creo que era como para poder despertarme, escuchar mi voz para saber que yo misma iba a matar a mi primer amor y que nada de eso era un sueño... quería cerciorarme de que era real-adiós Toreomamador.
Y lo arrojé hacia las fauces de los perros hambrientos que tardaron en destrozar sus piernas. Pero pudieron morder más porque increíblemente Tavros respondieron a las exigencias de Tavros de dejarlo en paz, como si el fuese su amo y no yo o peor aun, como si le entendieran cada palabra que decía los perros parecían avergonzados y llevaron al chico a la enfermería.
Al día siguiente todos discutían que se debería hacer con ese asombroso chico capaz de domar bestias así como si nada. Algunos decían que debíamos revenderlo. Otros que debían entrenarlo para convertirlo en un subordinado poderoso. Otros que la anterior no sería posible ya que el incidente con los perros había dejado al niño de diez años invalido. Otros decían que debíamos llevarlo a la central en París ya que desde que el famoso asesino Dirk Strider se había llevado a Rose y a Jade de ese lugar la guardia había bajado mucho, ademas The Felt había acabado con muchos hombres. Todas esas cosas se decían pero nunca nadie pregunto que era lo que yo quería.
Por el bien de la mafia tomé la dolida decisión de poner a Tavros a cargo de un encuadro y rodearlo de un ejercito de bestias.
Con el tiempo ese se transformo en el escuadrón más respetado de toda la mafia Serket pero yo con cada segundo que pasaba me sentía más miserable.
Había intentado que Tavros se quedara a mi lado para siempre, encerrándolo en ese pequeño mundo donde solo existiríamos su presencia posmuerte y yo. Pero al final lo que yo más temía había sucedido. El mundo de Tavros había vuelto a crecer dejándome de lado.
Me enteré de que Eridan había sido el que había estado escribiendo ese blog en mi contra durante estos últimos años. Me causó mucha satisfacción enviar a ese idiota a Alcatraz y también me enfurecí mucho cuando me entere de los planes de esos niños para sacarlos, cortesía de mi hermana hipnotizada. Era un plan asombroso pero no habían tenido en cuenta una cosa: Vriska "putas" Serket.
A pesar de que Eridan terminó por escapar en el submarino de la novia de mi hermana yo me quede con el premio. Ese interesante chico llamado Sollux.
¿Que que tenía de interesante?
Bueno, por alguna razón mi control mental solo funcionaba en él de veinte a treinta minutos. Lo comprobé cuando se despertó de este en el auto de camino a la casa de esa tal Aradia salió del trance. Que bueno que el auto era espacioso y no me costó inmovilizarlo. Y noquearlo.
Pude retomar el control sobre el unas dos horas después. Para ese entonces estábamos justo en frente de la casa de la alcaldesa. Convenientemente, la suegra de Sollux.
Fue frío e irónico de mi parte obligarlos a él y a esa niña Feferi a matar a la familia de Aradia pero no es como si esos niños representaran algo para mi.
En cuanto a mi hermana, ella siempre había estado consiente. Tengo la sospecha de que ella tenía poderes también pero no sabe usarlos... un desperdicio. Incluso sin el poder telepático yo era mas fuerte que ella por mucho, bastaron unos cuantos golpes para que dejarla tranquila.
Fue bastante trágica la cara de circunstancias de esa chiquilla cuando vio a su familia masacrada por sus amigos en la recepción de su casa. Estaba tan consternada la pobre que parecía que iba a orinarse encima en cualquier momento pero antes de que eso sucediera cayó al piso.
Yo creí que estaba desmayada así que solté el cabello de mi hermana, que había estado sujetando todo el tiempo mientras ella se retorcía de dolor en el piso, y me acerqué a ella para verla más de cerca. Me llevé una gran sorpresa cuando se levanto de golpe, me tomó del cuello de mi vestido y me miró a los ojos aunque para ser sincera yo no vi nada en los suyos, solo un tenue resplandor blanco.
Le di un puñetazo en el estomago para apartarla pero no se movió ni un centímetro aunque tampoco me atacaba. No creí que fuera a hacer nada cuando de repente sentí como si se hubiera vuelto un poco más alta. Me miraba desde arriba y parecía que me había elevado. Mire abajo para comprobarlo y me sorprendí muchísimo al percatarme de que tenía razón y a la vez no. Que si me había elevado pero que Aradia no había crecido ni medio centímetro. Las dos estábamos suspendidas tres metros sobre el suelo.
En ese momento sentí una emoción como la que nunca había sentido. La excitación y la adrenalina inundaban mi cuerpo y mi mente. Como quien encuentra un tesoro enterrado en la arena. Esa chica era oro puro.
A la mierda Sollux, si la tenía a ella seguramente nadie, ni el mismo Lord English, podría contra mi. O al menos eso fue lo que pensé hasta que lanzó mi cuerpo con todas sus fuerzas hacia la escalera. Aun estaba consciente pero el dolor no me permitía mover ni un musculo. Sentía como si varios de mis huesos se hubieran quebrado.
Cuando, con todo el dolor del mundo, levante la mirada el poder de Aradia pareció desvanecerse mientras caía nuevamente al suelo. Pero a diferencia mía fueron unos brazos fuertes los que atraparon su delgado cuerpo de niña.
Un hombre muy joven sostenía a la niña, ahora inconsciente, en brazos. Tenía un considerable parecido con John por eso me dio la impresión de que tenia algo que ver con Lord English.
-No... ella es mía-mascullé como pude restringida por el dolor.
-Lo siento mucho, pero debo llevarme a esta señorita-respondió él con una sonrisa amable-me gustaría curarte también pero me temo que por ahora seremos enemigos, de verdad lo siento-concluyó dando media vuelta para salir por donde Aradia había entrado.
Sintiéndome más insultada que nunca en mi vida le ordené a mis marionetas que habían estado todo el tiempo quietos esperando ordenes que atacaran al intruso pero antes de que pudieran siquiera acercarse Sollux y Feferi fueron repelidos por el golpe de una espada enfundada.
Yo nunca había visto a ese hombre pero por su forma de moverse y esa distintiva aura imponente que emanaba pude deducir instantáneamente que se trataba de un Strider. Para ser más específicos, Dirk Strider, el hermano mayor de la escoria que me alejó de John.
Yo ya no sabía que hacer... me sentía devastada, adolorida y lo peor de todo:humillada.
Antes de que esos chicos lograran salir dije:
-¿Quien eres?¿Por que haces eso?
El chico que se parecía a John se dio vuelta y me sonrió con la misma calidez con la que John solía mirarme cuando jugábamos de niños, como si fuéramos amigos muy intimos.
-¡Me llamó Jake English y...-hizo una pausa y cerró por un segundo los ojos como pensando una respuesta para la segunda pregunta que le había hecho. Por fin abrió los ojos y sonrió incluso más radiante que antes-mi único deseo es que todos tengamos un final feliz!
Luego se marchó. Pero no se llevó ni a Sollux ni a Feferi a pesar de lo amables y sinceras que habían parecido sus intenciones, y que no le faltó oportunidad para llevárselos con él. Eso me hizo pensar que lo que dijo no tenía nada que ver con lo que realmente pensaba.
Hablando de ellos, no le quedó otra opción que unirse a mi, después de todo, eran un par de asesinos. Sollux intentó suicidarse pero no pudo al darse cuenta de que si lo hacia Feferi quedaría sola a mi merced. Recignado y a regañadiente lo infiltre a mis tropas en la brigada de Tavros.
"Quien es Jake English?"
"EL MAYOR DE MIS HIJOS"
"POR NO DECIR LA MAYOR MOLESTIA"
"ES COMO UNA CUCARACHA A LA QUE NO PUEDO APLASTAR"
"Y LO PEOR DE TODO ES QUE ÉL Y SU GRUPITO ALPHA NO DEJAN DE VOLVERSE MÁS FUERTE"
¿Y por que n8 lo matas ent8nces?"
"PORQUE HAY MIEMBROS DE SU GRUPO QUE NECESITO PERSUADIR PARA QUE SE OLVIDAN DE ÉL"
"Ya veo, entonces es alguien poder8so ¿no?"
"EL MÁS PODEROSO DE TODOS"
"¿El Escudero de la esperanza?"
"EFECTIVAMENTE"
"Siempre dices que es el m8s fuerte per8 nunca por que, solo dim8lo"
"ES QUE CREÍ QUE LO DESCUBRIRÍAS POR TI MISMA"
"D8"
"TÚ SOLO PIENSALO"
"¿COMO ESTA TU BRAZO?"
"Por que cam8ias de tema?"
"PORQUE SI"
"No esta muy 8ien"
"Equius va a hacerme uno nuevo"
Equius, mi vecino, era por mucho el mejor mecánico que yo había conocido ademas de que tenía una fuerza bestial capaz de parar un auto a toda velocidad con la punta del pie. Le estuve pidiendo durante años que se uniera a Serket pero nunca me hizo caso.
No fue hasta un par de años después de colocarme el nuevo brazo que decidió aceptar mi oferta de unirsenos, aunque me puso la condición de unir también a una pequeña niña que iba con el.
Esa chica tenía el aspecto débil y enfermizo de alguien que había estado hospitalizado por mucho tiempo. De seguro con el tiempo se volvería más vigorosa pero yo nunca esperé nada de ella.
A pesar de que había logrado conformar después de tantos años un escuadrón de mafiosos con mayor eficacia que algún otro, ninguno de ellos podía matar una mosca. Era desesperante.
Por un tiempo traté de persuadirlos enviándolos a misiones peligrosísimas pero no tenía caso ninguno de esos niños estaba dispuesto a tomar la vida de nadie. Fue entonces cuando decidí buscarles un nuevo miembro, uno que no tuviera remordimientos al acabar con alguien y que al mismo tiempo fuera compatible con todos ellos.
Parecía ser misión imposible. Hasta que leí una noticia impactante. Un chico de dieciocho años había intentado asesinar a sus padres en un ataque provocado por la abstinencia de una droga. El reportaje periodístico decía que sus padres le habían prohibido ingerir más toxina y juntarse con su mejor amigo, que seguramente era quien le daba suministros pero después de unos días de confinamiento en su casa, el joven tomó un cuchillo y amenazó a sus padres para que le diesen la droga y las llaves de la casa, alegando que su amigo debía estar solo y llorando en su casa pero los mayores se negaron. El chico los apuñaló una vez a cada uno y recorrió la casa en busca de las llaves y la droga pero cuando por fin las encontró llegó la policía que había sido avisada por un vecino. El chico había sido confinado en un centro de rehabilitación para menores. Su nombre era Gamzee Makara.
Era perfecto.
Le pedí al departamento de investigación que me dieran el paradero de Gamzee e información de la droga que consumía. Aparentemente era una carísima sustancia química llamada Slime. Fui hasta donde estaba internado y le ofrecí Slime y su libertad a cambio de asesinar para mi.
Sobrio, Gamzee aceptó inmediatamente pero despues de infestar sus venas con esa porquería estaba un poco arrepentido a mi parecer.
Se hizo amigo rápidamente de todos, en especial de Tavros, lo que me molestó muchísimo. Ya me estaba arrepintiendo de lo hecho cuando vi la necesidad de probarlo. Era cien por ciento eficaz.
Ya no había nada de que preocuparse. Mi vida como jefa de la más poderosa de las mafias iba en sus rieles después de todo, no se necesita un corazón para hacerlo porque solo le dolería cada sacrificio por la prosperidad. Sip, ese puto símbolo que se representaba con el nombre de un reemplazable órgano bombeador había pasado a la historia. O eso creí Vriska hasta que el día de su cumpleaños diecisiete recibió una carta de John.
Querida Vriska:
Feliz cumpleaños!
¿Cómo estás? ¿Haz hecho nuevos amigos?
Yo estoy viviendo feliz aquí con mis amigos Jade, Rose, Dave y Karkat ¡No tienes idea de todo lo que nos pasó desde la última vez que nos vimos pero todo marcha bien, solo tengo el ligero presentimiento de que alguien quiere matarnos D: No se porque pero me da meyoh :B
En fin espero que la pases muy lindo y rodeada de gente que te quiere y si no es así ¡siempre puedes dejar ese lugar y venir con nosotros! Estoy seguro de que a Jade y Rose les parecerá bien aunque probablemente a Dave y no le agrade y a Karkat...bueno a él definitivamente no le va a gustar ¡Pero aún así te estaré esperando!
Te quiere,
John Egbert
Vriska Tomó el microfono que conectaba al sistema de parlantes de la mansión.
-¡Gamzee, Sollux muevan sus holgazanes traseros a mi oficina de inmediato!
No pasaron más de diez minutos hasta que ese par de imbéciles pasaron por la puerta, pero me pareció como si hubieran hecho una peregrinación hasta mi oficina.
-¿Qué es lo que quieres?-me preguntó Sollux con esa mirada de odio tan propia de él, me odiaba si, pero me importaba tres mierdas.
-Quiero que localices a tu amiguito Karkat y vayas con Gamzee a matarlo a él y a todos los que vivan felices a su lado.
-¿Te pegó mal la regla?-ironizó de nuevo levantando las cejas sobre sus ridículos anteojos 3-D.
-Otro comentario como ese y será Fef la que pagué caro.
Y se fueron.
No estoy seguro de lo que paso ese día. Sollux solo regresó con su expresión acostumbrada de infelicidad. Me dijo que la misión había sido completada con éxito pero cuando le pregunté por Gamzee me dijo: "Lo hemos perdido".
Los días siguientes caí en un extraño sueño estilo comático del cual solo puedo recordar una conversación con la Vidente de la Luz, Rose Lalonde. Ambas nos habíamos conocido en una experiencia interesante pero a la vez aburrida en París durante la cual, obtuve un "PuTiSiMaMeNtE aDoRaBlE" (nótese el sarcasmo) Caballero del Tiempo y una interesante rival.
La verdad fue una conversación de lo más aburrida (al menos para mi), llena de porquerías psicológicas y moralejas absurdas que intentaban hacerme reflexionar acerca de mis errores y enmendar mi camino antes de que fuese tarde.
Cuando desperté, mis subordinados me informaron que Gamzee y "otros mocosos" habían entrado a mi casa y se habían llevado a Tavros. Era el colmo.
Envié a más de noventa soldados altamente armados a traerme a John y a su estúpida familia feliz y desde entonces están encerrados en mi calabozo.
"Pero no por mucho tiempo" escuché una voz traviesa en mi mente, no era la de Lord English pero de todas formas me dio escalofríos.
Un gran estallido suena en alguna parte de la mansión, me levanto de mi silla incrédula y casi chocándome con el escritorio.
"¿Y si se los llevan?"
"N...no quiero"
"Esto debe ser una especie de conspiración de Sollux con los otros porque he interceptado a Nepeta cuando intento ir a 8uscar a los Alpha. Fue Sollux estoy segura-pienso mientras recorro los pasillos de mi mansión a la par de mis subordinados-John y los demás han estado encerrados a propósito esperando este momento ¿Qué mierda pretenden? ¿destruirme?
"Te estás acercando" respondió la voz en mi cabeza.
"Nadie te dio permiso para meterte en mi mente Strider"
"Mi poder como Principe del Corazón es destruir las personas desde dentro por eso puedo hacer lo que se me ocurra con tu cordura. Pero de momento tengo mejores cosas que hacer"
-Como destruir esta lujosa abominación.
El tanque empezó a disparar destuyendo mi masión.
-Bueno... esto no se ve todos los días-comentó Equius detrás mio pero no volteé a verlo. Estaba muy concentrada observando a Jake English victoreando junto a Dirk Strider, Jane Crocker, una chica rubia y Eridan sobre un tanque de guerra con lucecitas de Navidad.
-¡Jake el equipo de música ya está instalado!-anunció Aradia Megido que aparentemente está alojada en el interior el tanque.
No se que hacer, no puedo respirar, estoy mareada, estoy temblado.
Empieza a sonar una canción que no reconozco ni tampoco me importa pero camino lentamente hacia el tanque. No tengo ni idea de lo que debería hacer.
-¿Necesita algo señorita?
-No tendrás a John ni a Tavros ni a ninguno-susurro con la cabeza gacha pero luego lo miro directamente a los ojos, penetro e intento tomar control de Jake pero algo me lo impide.
-Eso no funcionará señorita Serket, no puedes tomar algo que yo mismo he domado.
No entiendo nada de lo que él dice. Solo quiero que esto sea un sueño y despertarme ya.
-Hermano-dijo Jade Harley-el tanque esta bien pero ¿por que tiene esos adornos?
Me doy vuelta. John, Karkat, Terezi, Dave, Jade, Gamzee, Tavros, Equius, Sollux y Feferi están ahí mirando como el tanque destrúyela casa.
-¡Sollux, Equius! ¡Hagan algo!-Los dos me miran directamente pero mis poderes parecen no afectarles.
-Mientras yo este aquí no podrás controlarlos Vriska-me explica Aradia que ha salido del tanque mientras no la miraba-todo se acabo.
Fue solo cuestión de tiempo para que toda mi mansión fuera destruida sin que yo pudiera hacer nada. Todos mis subordinados habían huido. Y todos los chicos, tanto los que habían pertenecido a Serket, como los alphas y los betas se estaban marchando.
Es sorprendente ¿verdad? Como todos los logros de una vida pueden desaparecer en un par de minutos. Como todo se puede pasar a la nada misma. Duele. Pero no me duele no tener casa ni gente a mi lado ni bienes materiales. Yo...
-No quiero estar sola-grite mientras lloraba.
-¿Vriska?
-Yo... ¡No quiero estar sola!
-Entonces vamos.
Levanto la cabeza, John está ahí extendiéndome su mano, ofreciéndome la calidez de su sonrisa.
-Vamos a casa Vriska-dice Tavros.
-Nadie está tan enojado como para no dejarte pasar esta Vriska porque todos nos equivocamos...-me explica Jade-pero si vienes ¡Tendrás que lavar los platos por una semana!
-No es queme agrade la idea de tenerte cerca-dice Dave-pero de ahora en adelante vamos a necesitar toda la ayuda que podamos así que eres bienvenida si lo deseas.
-Aradia...-dice sollux mirando a su ex.
-Por mi no hay problema, siempre y cuando no vuelva a hacer nada malo.
-Todos merecen una segunda oportunidad-dice la Jane Croker.
-Nadie se molestará contigo-me dice Jake-solo deja ese orgullo de lado y vamos a casa.
Yo todo la mano de John aún con lagrimas recorriendo mis mejillas y me pongo de pie. Casi todos me miran sonrientes pero los que no, se aceptan a bufar con resignación.
-¿En serio están dispuestos a perdonarme por todo lo que les he hecho?
-Vriska...
-¡Vamos juntos a casa!-dicen todos juntos.
Ahora, puedo recordar esa carta que me había escrito John en mi cumpleaños, y pensar que si hubiera aceptado en esa ocasión su propuesta todo hubiera sido lo mismo y nos hubiéramos arreglado todo este problema. Pero creo que si no hubiéramos pasado por todo esto no hubiéramos terminado con este final tan feliz. El que busca la felicidad la encuentra, el que quiere puede ir contra la ira, contra el resentimiento y dejarlos de lado dando paso al perdón. El que realmente desea ser feliz no anda odiando a diestra y siniestra, no se esconde su orgullo y no teme decir lo que piensa o hacer lo que quiere.
Mi corazón es de esos chico, desde John hasta Eridan incluso, y me gusta creer que de alguna manera yo también soy importante para ellos y que todos lo que vivimos hoy día a día y lo mañana va a ser parte de nuestro pasado y sin importar lo terrible que pueda llegar a ser ese futuro estos momentos de felicidad y el deseo de proteger a esas personas tan importantes será nuestro impulso para seguir adelante.
Porque un corazón lleno de felicidad es aquel que puede compartirse con personas especiales.
Fin
El fin, bueno yo no se si hacer o no epilogo pero quedó menos incompleto de lo que yo esperaba.
Quizás algún día decida hacer una secuela pero tampoco cuenten mucho con eso.
El retraso no tiene escusa, es solo que el día de hoy acabo de comenzar quinto año de secundaria yupiii...(lease con sarcasmo) y la escuela me da ganas de escribir.
Muchas gracias a todos por haber seguido mi historia de principio a fin.
Y ojala que hayan disfrutado esto tanto como yo ¡Los quiero!
