Capítulo 21

Problemas

La rubia gritaba y forcejeaba para intentar soltarse de las garras de la cosa pegajosa que la tenía firmemente sujeta. Pero no podía y mientras más se movía, mas ramas le golpeaban el rostro y el resto del cuerpo. Distinguió que era completamente de noche y habia una espesa neblina por todos lados. Sintió que la cosa comenzaba a detenerse, miró al suelo y no podía verlo, tampoco veía nada a su alrededor, solo algunas manchas amarillas que no eran estrellas exactamente. La lanzaron a una especie de cueva fría donde pusieron muchas ramas para hacer de reja. Cuando comenzó a forcejear una de las cosas con alas le tomó por el rostro y se acercó a ella gruñéndole en la cara.

-R…ub…i..a – articuló entre sus podridos dientes – L..u..cy.- la apuntó con un dedo.

La mirada aterrada de la chica hiso que la cosa sonriera y la lanzara nuevamente contra la fría piedra. Esperó a que la cosa viscosa se fuera y buscó entre sus ropas su llaves o su látigo, ahí estaban, era afortunada, tenía con que defenderse, pero eran demasiados para ella sola. Se asomó nuevamente a la reja formada por ramas y miró a ambos lado para ver si algo se acercaba. Nada. Tomó sus llaves e invocó a Gemini.

-¿Pueden convertirse en esas cosas extrañas? – los gemelos asintieron. – Bueno, necesito salir de aquí y la única forma que se me ocurre es saliendo de la misma forma que entré.

Los gemelos obedecieron y una cosa asquerosa apareció frente a Lucy, sacaron las ramas cuidadosamente para no hacer ruido, Gemini tomó a Lucy y salieron volando, vio muchas cosas pasando a su alrededor, pero no sucedía nada extraño, estaban dentro de una cueva, por eso todo estaba aún más oscuro y no se veían las estrellas, se perdieron varias veces y recorrieron muchos caminos diferentes, vagaron durante horas, incluso se escondieron en un lugar para reponer energías y luego siguieron por la cueva más ancha, que al parecer era la principal pues se observaba algo a la distancia. Estaban casi a las salida de la cueva, solo faltaban pocos metros, cuando ella se sintió caer, su magia se habia acabado, Gemini habia desaparecido y unos chillidos se escucharon tras ella, se levantó y comenzó a correr hacia la salida, en su huida distinguió por el rabillo del ojo una capa negra con una flor roja bordada en una esquina inferior, no le tomó importancia, pues en la cueva en la que estaba habían prendas de ropa desgastadas y otras cosas, al parecer eran coleccionistas de objetos humanos. Solo corrió hacia la salida. Rogaba para sus adentros que apareciera Natsu, que saliera el sol o algo asi.

"Lo tengo" pensó. "Estas cosas no salen a la luz del sol, por eso nos atacaron al anochecer y en medio del bosque. Si solo me quedar aun poco de magia"

-Loke, por favor… - susurró la maga mientras corría, seguidas por aquellas cosas voladoras.

-Me llamaste – La maga saltó a sus brazos.

-Loke! – el león correspondió el abrazo y luego se puso frente de la maga para encarar a los persecutores.

-Regulus – y todo comenzó a brillar, inmediatamente las criaturas cubrieron sus ojos con sus alas y otros regresaron a la cueva. Lucy corrió y se escondió tras unas rocas, habían vagado dentro de la cueva por mucho tiempo, ya no le quedaba magia y estaba bastante magullada. - ¿estás bien? – le preguntó a la rubia.

-Sí, gracias Loke, me has salvado de una grande.

-Estarás bien – ella asintió -Vendré siempre que me necesites – le guiñó un ojo y desapareció con los primeros rayos de sol.

Lucy asomó la cabeza con cuidado por sobre las rocas y alcanzó a ver cuándo una enorme roca comenzaba a cubrir la cueva. Le agradecía a Mavis el haber salido antes de que eso ocurriera. Lanzó un suspiro al aire y se puso de pie para comenzar a caminar hacia el bosque, de seguro ya la estarían buscando y pronto estarían con ella. Caminó durante algunos minutos, de vez en cuando miraba el cielo, por si veía a Happy o a Charle, pero nada. Por no estar atenta a donde pisaba, tropezó con una raíz y calló al suelo. Se afirmó de una raíz antes de caer hacia un barranco de unos cuatro metros de altura, se sintió aliviada, pero su cuerpo no tenía fuerzas y el terreno a sus pies era peligroso y se desmoronaba rápidamente. Escuchó un aullido y el pánico se apoderó de ella, sintió como sus dedos se resbalaban de la rama y cayó, golpeó el suelo fuertemente y sintió una punzada de dolor en su pierna en el costado del muslo y gritó de dolor. Rodó durante unos momentos y de una u otra manera odiaba el hecho de seguir consiente. Se levantó cuidadosamente y miró su pierna con unas lágrimas en sus ojos producto del dolor. Una rama se habia incrustado en su pierna, probablemente cuando cayó, sangraba y le dolía demasiado, recurrió a su valentía, cerró su mano en torno a la rama en su pierna y luego cerró sus ojos, la jaló con fuerza y un grito de dolor escapó de sus labios, seguido por las lágrimas. No le importaba quien la hubiera escuchado. Apretó la herido con sus manos tratando de detener el sangrado. Miró hacia arriba.

"Solo son algunos metros" se mentalizó, respiró profundo y ayudada con su látigo comenzó a subir. La pierna le dolía como el infierno, rogaba volver con Wendy para que le curara. Llegó arriba forzosamente y su pierna chocó una roca. Se mordió los labios para ahogar un grito. Se puso de píe y comenzó a caminar afirmándose de los troncos de los árboles gigantes. Cayó un par de veces, pero volvía a levantarse. Se le acababan las fuerzas y perdía mucha sangre. Poyó su espalda en un tronco y miró la herida en su pierna, era profunda y le dolía mucho, rasgó un trozo de su polera y lo amarró alrededor de su muslo, lo apretó y siseó por el ardor, luego sintió su cuerpo caer sobre las raíces de los árboles. Descansaría los ojos un momento para reponer fuerzas.

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Natsu y Happy se movían rápidamente por las ramas. De vez en cuando gritaban el nombre de la maga a quien buscaban, habia amanecido hacia algunas horas y aun no encontraban nada. Natsu habia seguido su rastro por el bosque, pero luego lo habia perdido, al parecer se habían volado hacia el cielo, pero Wendy no habia encontrado nada. La pequeña Dragon Slayer estaba agotada, al igual que Charle, por lo que Natsu les dijo que volvieran con los demás y que estuviera lista por si pasaba algo. La chica asintió y dijo que si era muy urgente, mandara a Happy a buscarle.

-No te preocupes Natsu – decía Happy a su lado – la encontraremos.

-Lo sé.

Una brisa sopló suavemente refrescando a ambos, y un olor golpeó la nariz de Natsu, comenzó a correr desesperadamente.

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Ella abrió los ojos al sentir pisadas entre las ramas, se encogió entre las raíces del árbol, ya no tenía fuerzas para pelear.

-Estas seguro Natsu – decía una vocecita.

-Si Happy, es el olor de Lucy.

La rubia abrió los ojos. Una lágrima rodó por su mejilla y una sonrisa se formó en sus labios. Ellos habían ido a por ella.

-Natsu…- susurró bajito. El pelirrosa se volteó y la vio, ella estaba encogida entre unas grandes raíces.

-Lucy! – gritó Happy lanzándose a los brazos de la Rubia - ¿estás bien?

-Si Happy estoy bien – dijo ella – gracias por venir a buscarme.

Un olor diferente golpeó la nariz de Natsu. Sangre. Se acercó a la pálida chica y la miró de pies a cabeza. El horror pasó por su rostro cuando vio su pierna, estaba sangrando y su piel estaba muy magullada. Sacó el trozo de tela con la que estaba cubierta, era profunda y se veía grave, el rostro de Lucy se crispó de dolor, cuando él la tocó suavemente con sus dedos.

-¿Qué sucedió? – preguntó furioso.

-Me llevaron a una cueva extraña, Gemini me ayudó, pero mi magia se acabó y Loke me salvó, después corrí por el bosque y caí a una zanja, me incrusté una rama en la pierna – dijo ella ante la atemorizante mirada de Natsu.

-Vámonos! – dijo a Happy – No estamos muy lejos de donde están los demás, es probable que se infecte si te dejamos más tiempo aquí. – desenredó su preciada bufanda del cuello y la acercó a la pierna de la chica con la intención de usarla como torniquete para impedir que siguiera sangrando. Pero ella le detuvo.

-No, es muy preciada para ti – Natsu no se detuvo, alejó las manos de la chica y envolvió su bufanda en su pierna.

-Igneel no se enfadará por esto.

-Pero…

-Nada de peros Luce, estas herida… ya la lavaremos luego – él sonrió.

-Gracias.

Natsu la tomó en sus brazos con cuidado de no rozas su pierna herida y se la llevó hacia donde estaban los demás, caminaron durante varias horas tanto que Lucy se quedó dormida. Cuando llegaron los demás los recibieron preocupados. Natsu dejó a Lucy sobre una manta que le habia dado Erza y Wendy se apresuró a curarla.

Poco a poco la herida de la chica se iba cerrando. Cuando Lucy despertó se sintió relajada, no tenía tantos raspones en su cuerpo y aun sentía su pierna un poco adolorida.

-ya despertarte – Ella miró a su alrededor y se encontró sentada en el regazo de Natsu siendo abrazada por él.

-La pierna te dolerá al caminar durante el resto del día – dijo Wendy – pero ya está curada.

-Muchas gracias Wendy.

-Lucy – Gildarts se acercó a ella – quiero que nos cuentes todo lo que pasó.

Ella le explicó con lujo de detalles donde habia estado y lo que habia visto.

-Debemos apurarnos en llegar a la ciudad – Erza parecía preocupada.

-Nos vamos ahora mismo – Gildarts comenzó a recoger sus cosas y los demás le imitaron.

Avanzaron un poco lento debido a la pierna de Lucy, pero Erza dijo que no importaba. De vez en cuando Natsu la llevaba en sus brazos, pero a ella no le gustaba molestar al chico. Pasaron por varias ciudades que estaban en las mismas condiciones que la anterior. Descansaron en una de ella cuando se hiso de noche, no querían pasar por lo mismo dos veces. Aquella noche Erza durmió con Lucy, para evitar que Natsu se metiera en la habitación de la rubia, según Gray, Erza era el caballero que protegía a la princesa del dragón; y pesar de que Gildarts insistió en que Natsu no le haría nada a la chica, pues estaba herida, nadie pudo oponerse a las órdenes de Titania, menos el pobre Dragon Slayer que terminó encerrado en la habitación más lejana a la de la rubia.

Aquella fue una de las noches más difíciles de la rubia, no solo porque Erza organizó una pijamada y le hicieron miles de preguntas acerca de su relación con el pelirrosa, no fue eso, fue su mal dormir. Dormir con Natsu era una cosa, es un mago de fuego y muchas veces el calor que desprendía de su cuerpo le molestaba, pero a la vez le atraía y no podía negar que le encantaba dormir con él. Happy era como un oso de felpa, era tranquilo y algunas veces se apegaba a ella como un bebé. Habia dormido con Michelle en un par de ocasiones y no era molesto, pero dormir entre Erza y Wendy, con Charle a su lado y Happy acurrucado en su pecho, no era lo más cómodo del universo, además de que la Dragon Slayer del cielo se abrazó a su cuerpo y eran muchas personas en una cama, que sin duda era amplia, pero no para aquel número. Deseó que, por lo menos, Natsu estuviera durmiendo mejor ella.

Pero la situación del chico fue un tanto parecida, tampoco durmió muy bien, pero no por una pijamada exactamente, o porque es su cama habían muchas personas, sino que se sentía solo, estaba tan acostumbrado a dormir con Lucy o con Happy, pero esa noche no estaba ninguno de los dos. Maldijo a Erza para sus adentros y se dedicó a dar vueltas en la cama, con el deseo de que Lucy no lo estuviera pasando peor que él.

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Hola! ¿Cómo estás? ¿Les gustó el capítulo?¿Alguien más quiere matar a Mashima por lo que le hiso a Jellal y el Nali? Díganme que no soy la única! Jellal tiene que rescatar a Erza, no puede pasarle eso, tienen que besarse, casarse y como mínimo deben tener tres hijos. No puede hacernos esto, primero Gray, luego Happy, más le vale que no le pase nada a Jellal.

Lo siento por eso, estoy un poco furiosa, casi me dieron ganas de llorar.

Espero sus comentarios.

Nos leemos en el próximo!

Los quiero! Besos y abrazos.

JELLAL! :'(