Tell Her (Rizzle Kicks)
Unas miradas que conectaban sin querer detrás de unas pestañas que jugaban entre una pequeña que robaba la atención de todas allí y una morena pendiente de que su mejor amiga no saliera a patear los traseros de los malditos fotógrafos que merodeaban por su casa. Unas miradas que decían mucho más de lo que sus palabras podrían expresar. Unas miradas que decían demasiado pero sin duda cada mirada decía algo totalmente distinto.
Ahí estaba Quinn Fabray con Nessi acostada en sus piernas haciéndole caras extrañas, mientras Brittany que se encontraba en el suelo disfrutaba junto con su hija de las mismas expresiones, por otro lado, Santana y Rachel no dejaban de hablar entre ellas sobre Tania y los fotógrafos, como Santana parecía estar enojada por algo que en la lejanía Quinn no podía entender.
Nessi parecía encantada con la rubia, desde que había llegado prácticamente Quinn había arrebatado a la criatura de los brazos de la latina que recibió más de un reto de parte de su mujer por ser tan mezquina y celosa de su hija. Ella cruzada de brazos había reconocido "No soy celosa o mezquina… Ness solo me pertenece a mí" Quinn había sonreído pero no devuelto a la niña a su madre, al contrario admiro la madurez de su recuperada amiga y se sentó en el sofá acomodando a la pequeña en sus piernas y desde ese momento no había parado de hipnotizarla con sonrisas, carantoñas y voces raras.
Justo en ese momento, Brittany trataba por todos los medios levantar una ceja y luego la otra como lo estaba haciendo Quinn pero todo en vano, no era tan habilidosa como creía que lo era.
-Quinn?- llamó Santana acercándose cruzada de brazos, con una Rachel que no dejaba de negar con la cabeza detrás de la latina.
La rubia levantó momentáneamente la mirada de los ojos de Nessi y miro a Santana para hacerle saber que podía hablar que tenía toda su atención.
-Crees que a Judy le moleste hacer de niñera de Vanessa esta noche? Al entrar al pueblo, vi un bar al que podemos ir para festejar el reencuentro- Brittany ladeo la cabeza a un lado, ella no quería dejar a su hija sola- Cariño serán dos horas y nada de alcohol- agregó Santana de inmediato al percatarse de la mirada que su mujer le estaba dando.
-Solo dos horas Lopez- musito Brittany agarrando a Nessi de las piernas de Quinn- llorara en un minuto por comida- le hizo saber ante la mirada de ausencia que Quinn le había dado.
Rachel camino hasta la rubia con una mirada apenada y se sentó a su lado apoyando su frente en el hombro derecho de Quinn.
-Será divertido- susurro Quinn acariciando la mano de Rachel.
-No es eso- espeto la morena ganándose una atenta mirada.- Santana dice que Tania mando los fotógrafos para tenernos controladas- se quedaron en silencio, pensando en eso último, sería o no verdad pero, sería capaz Tania de hacer algo así?
-Si ellas los mando solo tenemos que hacer lo que dijo, no llamar la atención…
-Tanía solo quiere molestar a Rachel, lo de ustedes, lo que sea que tengan es algo que todos estaban esperando hace años de ella- interrumpió Santana con la vista puesta en la ventana.
-No lo entiendo de verdad, si más del 50% de Broadway es gay… no entiendo su problema- exclamo Rachel totalmente molesta, ella quería disfrutar de su… de lo que estaba teniendo con Quinn y no quedaba mucho para tener que volver a Nueva York y a su rutinaria vida.
Entre los silencios que cada una estaba proporcionando, el llanto de Nessi se dejó escuchar fuerte y claro, Brittany le había sacado su pecho, entonces la pequeña simplemente se estaba quejando.
-Es como la madre- musitó acunando a Nessi en sus brazos, Rachel río fuerte acompañada de Quinn mientras Santana sonreía satisfecha, porque eso no era nada que pudiera avergonzar a Santana Lopez.
Pero Quinn todavía no había contestado sobre si Judy podía o no cuidar a Nessi, ella no había vuelto a su casa, porque no quería enfrentarse con la verdad que su madre ocultaba, ella tampoco había hablado con Rachel sobre ese tema en particular. Sin embargo, podía aprovechar que estaban sus amigas para saber que había sido de sus vidas cuando ella solo se había quedado en Lima.
Ella sabía una versión que Rachel en su momento le había contado, bueno solo la versión de Rachel, pero quería y necesitaba escuchar a sus amigas, porque cuando fue "la reunión" ellos fueron los encargados de preguntar sobre su vida, pero Quinn… ella, solo se había limitado a contestar, estaba demasiado inmersa en Rachel, en su beso, estaba demasiado inmersa en querer probar nuevamente esos labios como para ser capaz de elaborar preguntas a sus amigos. Eso no quiere decir que no presto atención por completo, aunque sus ojos estaban puestos en Rachel, no dejo ni un segundo de disfrutar de su hija y como esta se relacionaba con sus amigos con total naturaleza y confianza.
-Creo que podemos llamar a Sarah para que cuide a Ness, si solo serán dos horas no tendrá problema- susurro Quinn a Rachel, la morena a su lado solo asintió con la cabeza, consciente de que eso que le estaba diciendo Quinn era para evitar a Judy.
-Quién es Sarah?- cuestiono Brittany rápidamente.
-Oh Sarah es persona ilustre de Indian Lake, todo lo que ustedes quieran saber, ella lo sabe antes que cualquiera- contesto Quinn con una gran sonrisa, mientras Rachel afirmaba lo dicho por la rubia con cabeza.
-Si ustedes confían en ella, está bien- acepto Brittany y detrás Santana daba de saltitos.
Esa alegría de Santana era totalmente comprensible, desde que su mujer había quedado embarazada, habían hecho una vida sedentaria, sí salían, incluso viajaban a Nueva York, pero desde que Brittany tuve que tomarse licencia de su trabajo, la rutina estaba acabando con Santana Lopez. No hay que mal entender esto, ella no se quejaba de pasar tiempo con su mujer, si fuera por Santana, compraría una isla para que ambas vivieran allí con Nessi sin que nadie las molestara, pero… lo que más irritaba a Santana era que Brittany le había prohibido tomar, comer comidas con grasas excesivas, nada de salidas nocturnas y Santana necesita intoxicar su cuerpo de inmediato.
-Bueno ya tienen todas sus cosas en la habitación de abajo, la misma tiene baño así que mientras ustedes se preparan nosotras haremos los mismo arriba- explico Rachel tirando de la mano de Quinn para separarla de Nessi.
-Quinn?- llamo Santana, haciendo que la rubia girara su rostro- no le metas mano estando yo cerca, te la aguantas- bromeo, pero tanto Rachel como Quinn se sonrojaron y apresuraron sus pasos a la habitación de la morena.
Al entrar a la habitación de Rachel se quedaron en silencio, agarradas de las manos, con la vista clavada en la inmensa cama delante de ellas. Entonces la tensión empezó a crecer en sus cuerpos junto con el calor. Rachel tragó con fuerza y sintió como la mano de Quinn comenzaba a sudar.
-Esto es ridículo- exclamo Quinn soltando la mano de la morena.- Rach… somos adultas, esto – ella las señalo junto con la cama- es inevitable, te deseo tanto- susurro acercándose a Rachel que no podía dejar de ver la intensidad en los ojos de la rubia.- y yo sé que tú…
Para ese momento Rachel estaba dentro de la boca de Quinn con su lengua invadiendo de manera feroz la cavidad bucal de la rubia, Quinn atino agarrarse a la cintura de la morena para no caer estrepitosamente al sentir como sus rodillas se aflojaron ante el asalto de Rachel.
-Dios santísimo- gimió Rachel cuando Quinn subió sus manos a su pelo y tiro hacia atrás no tan suave. Quinn lamió su labio de una manera hipnótica para Rachel.
-Si no nos toca…
-Moriremos por derretimiento-
-Basta Rachel… ve a bañarte, porque juro que no saldrás de esta habitación en todo el fin de semana- sí, esa era la manera que tenía Quinn para calmar la excitación crepitante que estaba sintiendo Rachel, una amenaza que la morena ansiaba que llevara a cabo.
Rachel aún con la respiración acelerada dio media vuelta y se metió en el baño dejando sola a Quinn con sus pensamientos más impuros girando y saltando en su cabeza.
-A este paso no llegaremos ni a pedirle que sea nuestra novia-
-Crees que le interese un título, has visto la intensidad en sus ojos?-
-Ella nos desea tanto como nosotras-
-Tal vez si la provocamos un poco…
- Crees necesario provocar? si no la frenábamos recién, ella no hubiese hecho nada para detenerse-
-Ella nos desea-
-Ella definitivamente lo hace-
Quinn se había dejado caer en la cama, con las manos detrás de la cabeza y la mirada perdida en el techo blanco de la habitación. Acaso no era normal sentir necesidad de más cuando estas besando a la persona que siempre quisiste? El deseo era algo que venía creciendo a paso agigantado entre ellas. Quinn podía confirmar que todo lo que Rachel hacía, lo hacía con pasión y entrega absoluta. No era solo un simple beso, besar a Rachel era peligroso en muchos aspectos, sus labios eran tiernos y absorbentes, cuando Quinn sentía que los labios de Rachel presionaban su labio inferior, sentía que todo su alrededor se volvía fuego, cerraba los ojos fuertemente y se dejaba hacer. Mayormente era Quinn quien tomaba la iniciativa, quien siempre caía rendida ante sus necesidades de Rachel, pero había una verdad dando vuelta que la rubia se había dado cuenta. Rachel… no sabía parar, no sabía detener los arranques de pasión a los que Quinn la sometía. Y eso era algo que la rubia en algún momento no iba a poder frenar.
Un chasquido, el sonido particular de la puerta al abrirse y Quinn levantando su cabeza ligeramente, su corazón deteniéndose unos segundos y una exagerada toma de aire para que sus pulmones se ampliaran. Rachel en toalla con el pelo mojado y sus piernas, infartantes, piernas que estaban marcadas delicadamente, con líneas finas y suaves. Y una Quinn que se estaba recordando que Santana estaba abajo y que debería dejar sus manos quitas.
-Maldición, maldición es extremadamente sexy-
-Cierra esa puerta y haz que sea nuestra-
Quinn se sentó en la cama con sus ojos verdes demasiados oscuros según Rachel que quería parecer distraída en sus movimientos pero solo porque quería hacerle ver a Quinn algo de lo que se estaba perdiendo. Se metió en el vestidor mientras elegía casualmente que ropa interior usaría.
-Negro o blanco?- pregunto desde el vestidor a una Quinn que parecía estar peleando consigo misma por no meterse en ese vestidor y hacer lo que sus deseos demandaban.
-Blan… blanco- balbuceo obligándose a responder. Rachel sonrió había logrado lo que pretendía en un primer momento.
-Si ella es la que se va a controlar y tratarnos como niñas que sufra-
-Nunca podría estar más orgullosa de ti Rachel, juega y provócala-
-Y ahora quiero ver cómo reacciona a lo que le mostraré-
Rachel salió a la habitación, con un jean azul gastado sin abrochar mostrando el inicio de su ropa interior y en sujetador por supuesto blanco con detalles naranjas y dos camisetas en la mano. Quinn se recriminó mentalmente por no cerrar la puerta.
-Demonios, demonios… Rachel Berry quiere…
-Ella está jugando con nosotras… ella nos provoca-
-Vamos a ver cuántos nos provoca ahora-
Rachel estuvo a punto de preguntarle que camisa le gustaba más, cuando Quinn dio un salto de la cama y se sacó su camiseta con una sonrisa pícara en sus labios.
-Gracias- espeto agarrando la camisa blanca de las manos de Rachel, mostrando la piel firme y tersa de su abdomen antes de meterse en el baño de la morena. Quería jugar? Pues Quinn le daría juego. Una de las dos caería pero sin duda las dos disfrutarían de deslizarse lentamente hacia lo más profundo de la caída.
….
Habían llegado al bar que Santana había visto al entrar en Indian Lake, resulta que era el bar al que Quinn y Rachel habían ido por esa noche de mojitos. Fueron en el amado Mini de Rachel a pesar de que Santana y Quinn habían protestado en ir en el Nissan Juke. Brittany hizo de copiloto castigando a la rubia por protestar. Al estacionar Rachel notó que dentro había más gente joven que lo que la noche de mojitos había tenido. Santana sintió que su sangre burbujeaba y agarrándose de la mano de su mujer avanzo con la frente en alto hacía dentro. Rachel miraba a Quinn que se encontraba con el ceño fruncido, ella estiro la mano, importándole muy poco si alguien la veía haciendo ese gesto o no.
Finalmente Quinn se agarró de la mano que Rachel le extendía regalándole una sonrisa un tanto extraño para la morena. La rubia sabía a lo que se enfrentaría desde que bajo del auto. Santana había entrado usando el nombre de Rachel para obtener unos de los mejores lugares, algo que molesto a la morena de inmediato, pero que agradecía que en esa dimensión desconocida no la conocieran. Los argumentos de la latina fueron a parar a un tacho, sin embargo, cuando Quinn se dejó ver toda la atención y privilegios recayeron en ella.
Mesas más alejadas, una rubia y una morena de ojos celestes veían como las recién llegadas se acomodaban para en apariencia pasar una buena noche entre amigas.
-Esa… me parece conocida- susurro la rubia a la morena de ojos celestes, señalando a la compañera de Quinn. La de ojos celestes sonrío comprobando su teoría.
-Es Rachel Berry- espeto dándole una vuelta a su trago.
-Espera… ella es la cantante- exclamo en un susurro, a la vez que su compañera asentía- y que hace con Quinn?- pregunto con asombro…
-Son amigas del instituto Jenn- respondió desganada, desde donde estaban podían ver como Quinn acariciaba el pelo de la morena.
- No me lo creo- mascullo antes de darle un trago a su bebida.
Mientras cerca del viejo escenario, Santana y Rachel leían con detenimiento la lista de canciones que se encontraban a disposición para cantar, resulta que ese viernes era viernes de Karaoke, una oportunidad única para que Santana y Rachel hicieran un dueto. Quinn sonreía satisfecha, se había olvidado por completo que esa noche era de Karaoke, si bien no era particularmente devota de esas noches, estando con su morena sería mucho más divertida.
-Berry nada de clásicos, cantemos algo fresco y enérgico- reprochó Santana al ver que su amiga iba directo a lo seguro, Celine Dion era a la primera que había apuntado y Santana había rodado los ojos, era tan predecible.
-Pero San…
En el escenario se subió una rubia haciendo sonar sus altos tacones mientras se soltaba su pelo como si fuera en cámara lenta, Quinn puso los ojos en blanco, Jennifer estaba tratando de llamar su atención y a pesar de estar ciertamente incomoda, debía reconocer que nada le pasaba por su cuerpo al ver como su aun contadora hacia el ridículo.
Rachel miro a la rubia del escenario con el ceño fruncido, ella era quien quería abrir la noche, pero de inmediato noto como esa rubia no dejaba de ver de manera intensa a su Quinn. Y eso sencillamente le molesto. Miro a Quinn tratando de reprocharle algo y se encontró con que su rubia estaba mirando con atención las fotos que Brittany le estaba mostrando de los primeros días de vida de Nessi. Rachel suspiro casi tranquila.
-Esta canción es para ti- espeto Jennifer y Quinn siguió ignorándola, Rachel y Santana se cruzaron de brazos fulminándola con los ojos.
La canción era sin duda genial, pero no era para la voz de la Jennifer y Rachel lo sabía, bueno todos los sabían en el bar. "Easy" de John Newman, era una canción cargada de sentimiento pero que requería un registro de voz importante. Algo que la contadora no tenía.
Para ese entonces Quinn había apoyado su mentón en el hombro de Rachel mientras Santana había optado por ignorar como podía a los ladridos que estaba dando la rubia para terminar con su primer mojito, aun cuando su mujer le había gruñido de que estaba tomando muy rápido.
-Está cantándote a ti- susurro Rachel con los labios apretados, Quinn asintió en su hombro y la morena giro su rostro ante la aceptación.- Quinn- chilló en voz baja.
-Es Jennifer, está dolida, ya sabes que la deje- respondió como si nada. Rachel giro su cuerpo por completo, acusando con la mirada- no me mires así, quieres que te mienta?- replico con suavidad. Rachel negó con su cabeza.- perfecto, deja que haga lo que quiera, yo soy tuya- agrego volviendo a poner su mentón en el hombro de Rachel.
-Eres mía- repitió con una sonrisa en su rostro, mientras encontraba la mano de su rubia.
Habiendo terminada la canción, Jennifer miro a Quinn y luego a Rachel, acomodo su pelo y camino hacia su mesa. Quinn ni siquiera se molestó en ver hacia donde iba y giro su rostro hacia la mesa.
-Que van a cantar?- pregunto Quinn con una sonrisa desconcertante.
-Empezare sola- dijo rápidamente Rachel, se levantó tal cual lo hacía en el Glee Club y dio la canción que sin duda haría brillar con su voz. Brittany junto con Santana dieron una mirada a Quinn para ver como la rubia la miraba como si nadie más existiera en ese bar.
-Buenas noches- empezó Rachel y su mesa inmediatamente se trasladó a las clases del Sr Schuster.- Brittany… es para ti- Rachel guiño su ojo y la canción comenzó. Brittany salto de inmediato de su asiento y olvido por completo que hacía 15 días había dado a luz.
"Feels like I´m in love" de Kelly Marie era la elegida y los ojos de la pequeña audiencia que tenía se movieron sobre ella de inmediato. Ese no era el tipo de canción que Rachel solía cantar, ella prefería las canciones que necesitaban registros vocales amplios, registros casi inalcanzables, pero ahí estaba, cantando una canción de los 80 y sobre todo disco, mientras Brittany le bailaba alrededor y todos aplaudían. Pero Rachel, tenía un porque… la letra ocultaba un sentimiento. Rachel se movía con destreza por el humilde escenario y sonreía de la manera que a Quinn le gustaba.
Santana y Quinn reían de las poses y divertidas caras que hacían mientras la canción se desarrollaba, Jennifer desde su mesa fruncía su ceño, visiblemente enojada no solo porque estaba claro que Rachel Berry estaba dando catedra con el micrófono, sino porque Quinn no había despegado sus ojos de ella y ni siquiera había intentado averiguar dónde estaba sentada.
-Cambia la cara Jenn, es inútil querer competir con ella, lleva enamorada de Rachel desde el instituto- espeto Isabel a una enfurecida Jennifer.
-Enamorada?- cuestionó rápidamente, Isabel se golpeó mentalmente.
-Si- dijo escuetamente, ya había metido la pata.
La canción había terminado y mientras todos aplaudían y silbaban, Jennifer se apresuró a ir a la mesa de Quinn.
Isabel rodo sus ojos, no entendía porque no podía entender que Quinn no quisiera estar con ella, estaba claro que con la presencia de Rachel todos los sentimientos guardados de la rubia habían salido a flote.
-Qué casualidad- musito falsamente Jennifer al llegar a la mesa de Quinn, Rachel estaba recién sentada al lado de la rubia.- no sabía que te codeabas con celebridades- agrego mirando a Rachel.
-Oh gracias querida, pocos prestan atención a las bailarinas- espeto Brittany con una gran sonrisa, todas en la mesa habían sentido la ironía y sarcasmo en el tono de voz que había utilizado Jennifer al hablar.
-Déjame que te presente- se apresuró a decir Quinn- Jennifer Di Santos, la contadora de Fabray inc, mis amigas, Brittany, Santana y Rachel- Rachel ignoro el saludo gracias a que el camarero había traído su segundo mojito y aunque no podía protestar, pudo sentir cierta incomodidad cuando Quinn se refirió a ella como una amiga más. Pero ella no podía decir nada al respecto.
-Un gusto… sobre todo un placer de tener a Rachel Berry en nuestra humilde ciudad- Quinn sabía que Jennifer estaba siendo la persona más hipócrita del mundo y que estaba ahí por sus compulsivos celos.
Rachel se le quedo mirando con sus dientes alrededor de la pajilla de su nuevo mojito, ella no tenía nada que decir a una desconocida que había estaba con Quinn en un pasado no muy lejano.
-Jenn, es noche de amigas…
-Pero acaso nosotras no lo somos- acuso interrumpiéndola de inmediato. Rachel rodó los ojos.
-Jennifer por favor- pidió Quinn para evitar la situación incómoda.
-Volveré a mi mesa, esperaré que la Srta. Berry nos deleite con algo más arriesgado- dejó caer emprendiendo su camino a donde Isabel la miraba. Rachel reacciono de inmediato.
-Algo más arriesgado? No hay nada arriesgado- espeto molesta, y desafiándola con sus penetrantes ojos.
-Lo siento, pero… es verdad que siempre vas a lo seguro- replico con una mirada de suficiencia, Santana se giró para ver el rostro de la estirada que estaba atacando a su amiga, pero Rachel estaba grandecita y adulta para defenderse sola.
- Si crees que me voy a sentir mal por eso estas equivocada- musito pasando su brazo por encima de los hombros de Quinn- pero ya que estás acusándome, porque no eliges algo "arriesgado" para que interprete para ti- Rachel estaba segura de sus capacidades y Jennifer que solo intentaba hacer quedar mal a la morena en frente de Quinn se mordió el labio ante esa oportunidad.
-Pues estate atenta entonces- dijo antes de seguir su camino.
Quinn miro a Rachel como si estuviera retándola por caer en ese juego de niños sin sentido. Rachel siguió tomando de su mojito sin alcohol como si nada. Santana miraba a Quinn y antes de que esta pudiera recriminarle algo Quinn se levantó de su asiento, hacia el chico que ponía las canciones.
No miro a nadie más que el piso, susurro la canción que iba a cantar bajo la mirada de sorpresa de sus amigas y por supuesto la de Jennifer. Ella quería cantar para Rachel, algo que no fuera tan revelador, que fuera justo, así como la canción de Rachel había sido.
Sonrió con ganas y la canción comenzó, tal vez… la letra era…
"She says I smell like safety and home" susurró con voz suave pero a la vez grave, entonces la piel de Rachel se erizó, Brittany envolvió el brazo de Santana y apoyo su cabeza en su hombro, deleitándose con su amiga. "I named both of her eyes Forever and Please Don´t Go" su mirada estaba llena de ternura, de un pasado que había sentido caer mil veces de su pecho por Rachel. "I could be your morning sunrise all the time, all the time yeah"
Quinn se movió despacio, pero con seguridad, ella amaba esa canción y era realmente una elección excelente porque los ojos de Rachel se lo hacían ver, estaba emocionada. "This could be good, this could be good" continuo y bajo del escenario para sentarse al lado de Santana quien abrazo de inmediato a su amiga para juntas cantar el estribillo de esa canción. "I can´t change, even if I tried. Even if I wanted to And I can´t change, even if I tried, Even if I wanted to
My love, my love, my love, my love. She keeps me warm, she keeps me warm" alcanzó la mano de Rachel en un Segundo, en que la garganta de Rachel se movió por el esfuerzo de tragar el nudo lleno de emociones que estaba creando Quinn. Era una plena declaración de intenciones, sentimientos, estaba ella abriéndole el corazón a Rachel, pero a la vez, estaba dejándola tranquila que en ese momento, para Quinn no había nadie más que Rachel Berry en su vida.
-Después dice que los gestos románticos no son lo de ella-
-Es que tenemos que saltar encima de ella y llenarla de besos-
-Es lo que deberíamos de hacer sin duda-
-Que difícil va ser volver y estar sin ella-
-Quien quiere volver-
-oh por dios Rachel Barbra Berry-
-Oh por dios-
"She says that people stare cuz we look so good together, yeah, yeah, yeah" un guiño de ojos, una sonrisa de lado y Quinn volvía al escenario para terminar su canción, Rachel se sentía mareada con respecto a sus sentimientos, con respecto a lo que realmente estaba deseando en esos momentos. Cuando Quinn se sentó a su lado entrelazo sus dedos con los de la rubia y delineo un "gracias" con una mirada cargada de sentimientos que necesitaba expresar. Por detrás de ellas unos pasos apresurados, el sonido de un vaso destrozarse en el piso y los audibles murmuros de Jennifer pasar por completo desbastada ante esa muestra plena de cariño de Quinn para esa morena intrusa.
Hay amores que no se pueden detener, hay personas que están destinadas a ser y pertenecerse, y cuando se encuentran o re encuentran nadie puede interponerse entre lo que realmente tiene que pasar. Quinn sabía que después de eso todo se sentiría tal vez un poco incómodo, pero era cuestión de tiempo y ella estaba peleando contra los minutos que se iban tan rápido como un respiro. Tenía que hacer saber a Rachel que sus intenciones iban más allá de todo. Pero sobre todo que eran genuinas y verdaderas.
-Lo hago… te quiero Quinn Fabray- susurro contra el oído de la rubia, unas mejillas ardieron, y una sonrisa de felicidad y un corazón casi desbocado fue lo que Quinn sintió.
Santana y Brittany se mantuvieron mirando a sus amigas y por primera vez vieron como Rachel estaba exponiendo su corazón, veían amor y ternura en sus ojos, sentimientos que iban dirigidos a una rubia que estaba aferrada a las esperanzas más grandes del mundo, agarrada a la mano derecha de Rachel como si estuviera sosteniendo su corazón.
Habemus vuelto (?) jajaja
otro verano más a mis espaldas y con lo que los odio...
Si quieren leer algo realmente genial y que las va tener deseando cada vez más. Deberían pasarse por Hidden Memories de la nuestra encantadora señorita Gumilady... es realmente genial la historia y por si fuera poco está traduciendo Sumergidas en los Silencios que es otra extraordinaria historia. Super re mil recomendable.
Entonces ahora sí... bienvenidas nuevamente, prometo volver con mas regularidad y decirles que, estoy muy contenta por sus comentarios, hay algunos misterios y secretos que hay que develar pero todavía queda Feel Again por un rato... todo a su tiempo.
Gracias por seguir ahí y hasta la próxima. ;)
