Los personajes no me pertenecen. Pertenecen a Peach-Pit

Casados Por 100 Días

Ikuto POV

Desperté lego de recibir aquel llamado del elenco de "Boys Before Flowers" informándome sobre los resultados del casting y citándome para esa misma tarde en el estudio de grabación. Me levanté rápidamente, busqué algo de ropa y enseguida fui a bañarme. Al salir me coloqué un abrigo blanco, unos jeans negros, unas zapatillas blancas y un solo mitón* de cuero negro en la mano derecha (al estilo de Michael Jackson).

Ya habían pasado tres días desde la última entrevista con CPCD y, durante esos días, ambos habíamos estado tan ocupados con nuestras agendas que casi no habíamos tenido tiempo para platicar tranquilamente. Sin embargo, nuestra relación parecía estar mejorando notablemente puesto que, siempre que podíamos, solíamos regresar a casa para comer juntos al menos una vez al día.

–¿Y ya te dijeron que papel interpretarás? –me preguntó con cierta curiosidad mal disimulada.

–Sí, interpretaré a 'Rui Hanazawa' con el nombre de 'Yoon Ji Hoo' –respondí.

–¿A qué te refieres con eso de "con el nombre de Yoon Ji Hoo"? –se extrañó.

–Es que grabaremos otra versión del drama (*) y es por eso que también se cambiaron los nombres de los personajes en el libreto –justifiqué.

–Ya veo… ¿y sabes quienes serán los demás actores? –preguntó emocionada.

–Parece que estás muy interesada en esto… –sonreí pícaramente.

–¡No digas tonterías! ¡Solo tengo curiosidad por el drama! –se sonrojó–. Después de todo "Hana Yori Dango" es uno de mis mangas favoritos… –agregó.

–¿Realmente? –me sorprendí–. Ahora que lo mencionas, yo nunca leí la historia completa…

–Pues es muy bonita, principalmente el romance entre Tui y Tsukushi –opinó entusiasmada.

–Bueno, ya tengo que irme –dije restándole importancia a su último comentario.

–Sí, está bien –respondió–. Yo también saldré dentro de un momento… –agregó.

–Si logro regresar temprano podríamos salir a cenar afuera, ¿te parece bien? –pregunté.

–Claro, me encantaría –respondió feliz.

–Bien, iré por mis cosas y enseguida me voy –le dije.

Subí al dormitorio para buscar mi mochila, guardé el libreto del drama y tomé mi violín antes de bajar de regreso a la cocina. Me despedí de mi pequeña esposa y subí a mi carro, guardé todas mis cosas en el asiento del acompañante y me dirigí sin más retrasos hacia el estudio de grabación.

Debo admitir que durante el trayecto no pude evitar pensar en Amu… en Amu y Kouta… en Hikari y en mí. Últimamente sus actividades como dúo-musical los mantenía juntos la mayor parte del tiempo y así también su relación parecía comenzar a florecer libremente, los fanáticos de la pareja aumentaban cada día y para la prensa comenzaban a verse como una futura pareja oficial. Se supone que eso debería ser una gran noticia para mí ya que eso significaba que tendría más oportunidades para estar con Hikari, sin embargo… algo muy dentro de mí no quería ver a Amu quedarse con Kouta.

No tardé demasiado en llegar al estudio, estacioné el auto y tomé mis cosas, pero justo en el momento en que me disponía a bajar, recibí un mensaje en mi celular. Lo abrí:

De: Nagihiko (AR)*

¿Aún no has ido al estudio de grabación?
Apresúrate que te espera una gran sorpresa,
No la desaproveches =)!

Sin tomarle demasiada importancia, y pensando que se refería al haber conseguido un papel protagónico en mi primer drama, le respondí que acababa de llegar. Tomé mis cosas y entré. Adentro estaban los productores y también varios de los actores reunidos en un grupo de sillas, saludé a los chicos que conocía y enseguida reconocí aquella dulce voz saludándome desde atrás.

–¡Ikuto-san, estás aquí! –me abrazó–. ¡Te ves muy guapo vestido así! –opinó al separarnos.

–No es para tanto –reí avergonzado–. Pero tú estás especialmente hermosa hoy… –opiné sonriente.

–Muchas gracias –se ruborizó–. Por lo visto aún seguimos teniendo el mismo estilo… –tomó mi mano derecha (la que llevaba puesto el mitón) y me hizo notar que ella también llevaba puesto un solo mitón pero de color blanco y en la mano izquierda.

–Hikari, hasta que al fin te encuentro… –apareció Takashi.

–¿Ves que te dije que Ikuto también vendría? –le preguntó feliz.

–Sí, lo sé –sonrió–. Estuvo buscándote desde que llegó… –me dijo.

–Mira, ¿no es bonito? –le preguntó enseñándole que ambos llevábamos puesto un solo mitón.

–¡Vaya, que coincidencia! –se sorprendió.

–Cuando éramos más jóvenes solíamos pasar mucho tiempo juntos, cantábamos hasta el amanecer las canciones de Michael Jackson y casi siempre utilizábamos un solo mitón –explicó–. Desde entonces, siempre que pienso en él, utilizo uno… –se sonrojó, yo me sorprendí.

–Suena divertido –sonrió–. Por cierto, ¿qué papel conseguiste, Ikuto?

–Rui Hanazawa, o mejor dicho, Yoon Ji Hoo –respondí–. ¿Y tú?

–Souchiro Nishikado, o mejor dicho, el mujeriego So Yi Jung –dijo.

–Y yo conseguí el papel de Tsukushi Makino o Geum Jan Di –agregó Hikari.

No pasó mucho más tiempo hasta que una chica del personal nos pidió que nos sentáramos en el grupo sillas para escuchar al director de la producción. Nos sentamos los tres juntos y enseguida llegó el susodicho.

–Muy bien, ahora que estamos todos, quiero darles la bienvenida –nos dijo–. Espero que juntos logremos un gran éxito y que disfruten su estancia con la producción.

Luego prosiguió a darnos algunas breves indicaciones sobre la nueva versión del drama que grabaríamos y poco después nos llevaron a una camioneta en la que nos transportarían hasta la famosa escuela "Shinwa" donde grabaríamos las primeras escenas. Al parecer primero grabaría Geum Jan Di (Hikari) y luego aparecería yo.

–Muy bien, primero grabaremos la escena de Geum Jan Di en la terraza del edificio salvando a Lee Min Ah, quién está a punto de suicidarse –dijo el productor.

Enseguida los llevaron a una sala de maquillaje, les dieron las prendas que deberían usar y repasaron rápidamente el libreto antes de comenzar la grabación. Para esta toma Hikari vestía un conjunto de gimnasia gris y una tosca campera de color rojo, el otro muchacho llevaba puesto el uniforme de gimnasia del instituto y maquillaje a modo de parecer recién salido de una golpiza. Comenzaron la grabación.

–¡Espere, espere! –gritó Hikari corriendo hacia él–. Disculpe joven, uff… –resopló cansada de correr.

–¿Y… tú quién eres? –preguntó él confuso.

–¿Yo? Pues si quiere saberlo traigo una entrega para usted… ¡Su ropa de la tintorería! –dijo feliz enseñándole sus prendas limpias–. Son 2127 yens, no es mucho, ¿verdad? –sonrió inocente, los alumnos a su alrededor comenzar a reír y a Lee Min As se le escapó un risita por lo bajo.

–¡Corte! –anunció el productor.

–Lo siento, no quería reírme… pero es que actúa tan naturalmente… –dijo entre risas–. "no es mucho, ¿verdad?" –imitó.

El personal nos pidió de favor que nos retiráramos de allí y aproveché aquel momento libre para ir estudiando el guión del drama. La siguiente escena sería en el patio de la escuela y participaríamos únicamente Hikari y yo, para ellos nos llevaron a la sala de maquillaje y también nos dieron algunas ropas para cambiarnos. De admitir que cuando la calidad de aquellas prendas no pude evitar sentirme pobre. Cuando estuvimos listos nos dirigimos al patio de la escuela y comenzamos con la grabación.

Geum Jan Di, ahora estudiante de aquella prestigiosa escuela para ricos, aparece en escena buscando el edificio donde está la piscina de natación. De pronto la sorprende el sonido de una triste melodía de violín y me encuentra tocando en el medio del patio escolar. Se queda observándome por algunos momentos hasta que yo noto su presencia y dejo de tocar.

–T-t-t-tú… ¿sabes dónde está… la piscina? –pregunta y yo le indico el camino con el arco de mi violín–. Ahh… ¿p-por allá? –señala–. Te lo agradezco mucho… –sonríe torpemente–. Por favor, sigue tocando… a-adiós… –se retira.

–¡Corte! –dijo el productor.

Y así continuamos grabando hasta el anochecer. Al terminar, el día el productor nos felicitó nuestro arduo trabajo y volvió a reiterarnos parte de su bienvenida. También explicó que deberíamos seguir con el rodaje lo más pronto posible, así que comenzaríamos a grabar al día siguiente a primera hora. Al salir del estudio Takashi, Hikari y yo decidimos salir a cenar juntos a un restaurante para celebrar el comienzo del drama. Entramos, ordenamos algo sencillo y comenzamos a platicar.

–Hacía mucho tiempo desde la última vez que salíamos los tres juntos, ¿verdad? –preguntó Hikari emocionada.

–Creo que la última vez que estuvimos los tres juntos fue cuando apenas estábamos comenzando nuestras carreras… –respondió Takashi.

–Es cierto –dije con una sonrisa–. Solo que por esos tiempos solíamos juntarnos más en cafés o bares….

El mozo no tardó demasiado en traernos nuestros encargos y lo primero que hicimos fue brindar para que "Boys Before Flowers" fuera un éxito. Luego platicamos un rato más y enseguida nos fuimos.

–Bueno… adiós, Takashi –lo despedimos.

–Adiós Hikari, Ikuto –respondió–. Nos vemos mañana en el estudio –agregó antes de irse.

Luego regresamos caminando al estudio para recoger mi auto (ya que habíamos decidido ir al restaurante caminando) pero afortunadamente el camino no era tan corto como parecía y eso facilitaría las cosas para iniciar una plática más personal entre ambos.

–Realmente hacía mucho que no salíamos los tres juntos, ¿verdad? –preguntó ella sonriente.

–Sí, así es –sonreí–. Fue como recordar viejos tiempos….

–Es cierto, aunque debo admitir que estaba muy nerviosa –comentó avergonzada.

–¿Por qué? –me extrañé.

–Creo que el hecho de tenerlos a ambos así, tan cerca mío, me hizo sentir tan contenta que estaba muy nerviosa –sonrió.

–No creo que sea para tanto –reí avergonzado–. Pero, dime, ¿aquel restaurante no te recordó algo más…? –pregunté curioso.

–¡Claro que sí! –dijo entusiasmada–. El 3% de batería que pudo habernos ahorrado una cena horrorosa –rió divertida.

–Veo que aún no lo has olvidado… –sonreí.

**Flash Black**

Era cierto, no había nada como hacer una reservación a un restaurante de buena calidad. Llegas justo a tiempo y el jefe del comedor te hace esperar por lo menos 15 minutos antes de llevarte a tu mesa. Así que debes de quedarte allí escuchando torpemente la plática de un anciano sobre su infancia. Sería mejor si eso hicieran cada vez que uno viene solo, pero no cuando viene acompañado de una persona muy especial.

–Sr Tsukiyomi, sígame por favor –dice una asistenta.

–Bien ¿vamos, Hikari? –digo mientras la tomo de la mano.

Mientras avanzábamos hasta nuestra mesa pude notar con claridad que todos en el restaurante nos estaban observando con cara de estar pensando '¿Quiénes son ellos?' por lo que no pude evitar tropezar por todo el lugar a causa del nerviosismo.

Finalmente llegamos a nuestra mesa, nos sentamos y enseguida nos sirvieron la bebida. Tomamos un ligero sorbo y antes de que nadie pudiera determinar si los vasos están medio llenos o medio vacíos, el mozo nos sirvió una ración adicional y se retiró.

Una pequeña vela despejaba ligeramente la oscuridad 'romántica' del lugar… oh, ni siquiera es una vela de verdad…

–Me pregunto ¿cuánto tiempo puede durar esta cosa? ¿Y cómo se supone que voy a ver el menú de color negro con una iluminación como esta? –dije un poco molesto.

–¿No tienes tu celular aquí? –preguntó Hikari inocente.

–Sí, pero solo tengo 3% de batería… –respondí.

Saqué mi celular y lo ajusté en el modo más brillante rezando para que su poca batería durara hasta el momento en que supiéramos qué íbamos a pedir. Hojeamos el menú desesperadamente buscando alguna palabra conocida pero solo encontramos nombre de los que nunca habíamos oído hablar.

–¿Estas comida son del año de los dinosaurios? –me pregunté–. Creo que esto comían en Jurassic Park 2.

–No creo que sea para tanto… –rió Hikari algo incómoda.

El camarero regresó y comenzó a recitarnos la cena especial de la noche como si fue un monólogo. Finalmente terminó y era hora de pedir algo…

**Fin del Flashback**

–Luego de ello comenzamos a salir cada vez más seguido –dije sonriente–. Recuerdo que solía llamarte todos los días al atardecer para preguntarte si querías salir contigo y siempre me respondías que si aunque fuese a ese mismo restaurante –reí levemente.

–Es cierto –sonrió–. Fue poco después de eso cuando fuimos elegidos mejor pareja en comerciales, ¿lo recuerdas?... Solíamos escaparnos temprano de las filmaciones y encontrarnos siempre en un mismo café –recordó tímidamente.

–Y en los días de lluvia solíamos esperar a una cuadra antes del café bajo el techo de una casa cualquiera para no llamar la atención de la prensa –respondí con una sonrisa.

–Luego, cuando comenzaba a anochecer, regresábamos a nuestra cabaña tomados de la mano y cantábamos hasta el amanecer las canciones de Michael Jackson parados sobre la mesita del living como si se tratara de nuestro escenario… –recordó feliz.

En ese momento no pude evitar recordar todos y cada uno de esos mil pequeños recuerdos que seguramente nunca habría de olvidar. Los problemas en los que siempre nos metíamos, los regaños de nuestros managers, las salidas a escondidas, las llamadas telefónicas a media noche. Pero de pronto a mi mente también llegaron los recuerdos de los primeros encuentros de ella con Kouta y poco a poco su distanciamiento conmigo.

–Hasta que… llegó él… –susurré para mí mismo.

Continué caminando algunos pasos más y enseguida noté que ella se había detenido. Giré a verla un poco extrañado y la encontré algunos pasos más atrás.

–Lo siento… –se disculpó.

–¿Qué dices? –pregunté sin comprender.

–Tienes razón, en este último tiempo te lastimé muchísimo… y todo por un hombre que jamás me miraría… –levantó ligeramente la vista y observó hacia la derecha con tristeza.

Casi por instinto yo también gire hacia la derecha y pude ver claramente, a través del cristal de la ventana, a Kouta y Amu cenando en lo que parecía un restaurante de primera clase.

–No necesitas recordarlo… –la abracé fuertemente.

En ese momento lo único que deseaba era decirle cuánto la amaba y que yo nunca la lastimaría como él lo hizo, sin embargo, algo me lo impedía… ¿Pero qué era? ¿La imagen de Amu feliz que se apoderaba de mis pensamientos cada vez con más frecuencia? ¿El temor de herirla? ¿O qué? La sentí corresponder lentamente mi abrazo y recostar ligeramente su cabeza sobre mi pecho. Nos quedamos así durante algunos minutos.

–Volvamos al auto, te llevaré a casa… –le dije separándome levemente de ella.

–Sí, está bien… –respondió esquivando mi mirada.

Regresamos al estudio, subimos al carro y la llevé hasta su casa sin más retrasos. El silencio pareció tornarse infinito por primera vez; ella tenía la vista en la ventana evitando que pudiera ver su rostro y yo solo fingía concentrarme en la carretera. No tardamos muchos minutos en llegar.

–Muchas gracias por traerme –dijo sin mirarme.

–De nada, mañana nos volveremos a ver en el estudio, ¿verdad? –pegunté preocupado.

–Sí, hasta mañana –respondió pero justo en el momento en que se disponía a levantarse, la tomé del brazo y la hice girar bruscamente hacia mí, quedando su nariz junto a la mía y con sus labios a pocos milímetros de los míos. La miré fijo a los ojos y por un momento no pude evitar bajar la vista a sus labios y luego volverla a sus ojos. Noté que ella también lo hizo.

–Por favor, Hikari, olvídalo… –supliqué.

–Lo intentaré, Ikuto… –dijo evitando mi mirada.

Me fui. Regresé a casa bastante abatido por el trabajo y me sorprendió el hecho de que Amu aún no hubiese regresado a casa con lo tarde que era. Me quité el abrigo y lo guardé junto a mi mochila y mi violín sobre el sofá del living.

Subí al dormitorio, me recosté y casi enseguida me quedé dormido. No debió haber pasado más de dos horas cuando desperté levemente, giré hacia el lado de Amu y la encontré despierta con la mirada fija en el techo.

–¿Qué te ocurre? –le pregunté.

–No podía dormir… –respondió.

–¿En qué estas pensando? –pregunté.

–En nada, solo… –dijo entre pensamientos.

–¿Solo…? –me extrañé.

–Nada, olvídalo –se dio media vuelta–. Buenas noches.

–Como quieras, buenas noches –le dije.

A la mañana siguiente me levanté muy temprano para comenzar con mi agenda del día, además estaba realmente emocionado por ir a encontrarme nuevamente con Hikari y Takashi, especialmente con la primera. Tomé todas las cosas que el día anterior había dejado sobre el sofá y salí rápidamente. Mientras conducía por la carretera no pude evitar recordar lo sucedido en el día anterior con Hikari, solo deseaba que ese día estuviera igual de alegre que siempre.

Llegué al estudio, estacioné el auto y bajé con todas mis cosas, al entrar me llevaron directamente a la sala de maquillaje. A diferencia del primer día, ésta vez no estaban todos los actores y creo que esto ayudó a hacer más relajado el día. Nos llevaron nuevamente hacia la escuela 'Shinwa' y dijeron que la primera escena que grabaríamos sería de Jan Di (Hikari) y Ji Hoo (yo). Al llegar, repasamos rápidamente los libretos y enseguida comenzamos con las grabaciones.

Luego de una ligera ducha al salir de la piscina, Geum Jan Di termina de vestirse rápidamente y, justo en el momento en que se dispone a salir, la sorprende un grupo de chicos intentando secuestrarla. Comienza a gritar y se resiste firmemente al ataque, pero ellos son demasiados. Entonces llego yo.

–¿Este es el grupo de entrenamiento? –pregunto acercándome al lugar.

–¿Ahh? Esto es… –tartamudean los chicos asustados.

–Oye –me arrodillo frente a ella–. Sobre los hotcakes, ¿estás segura que no se te olvido algo en la receta?

–¿Q-qué? –pregunta asustada.

–Hice todo lo que me dijiste pero nunca se esponjaron… –le digo.

–L-le pusiste polvo para hornear? –pregunta ella.

–Es cierto, lo olvidé –le respondo–. ¿Sabes? También venden la mezcla en el supermercado –comento, ella hace un gesto de dolor y enseguida miro hacia el grupo de chicos–. Por cierto, ¿por qué no se han ido?

–E-es un encargo del señor Goo Jun Pyo –responden.

–Regresen a sus clases –les digo sin prestarles atención.

–¡Q-qué esperan, vámonos! –se dicen entre ellos.

Me quedó mirándola durante unos momentos, tomo una toalla cercana (ubicada en una mesa porque estábamos cerca de la piscina) y la coloco alrededor de ella para cubrirla.

–Estás temblando… –le digo y enseguida me levanto para irme–. Polvo para hornear, lo había olvidado… pero lo intentaré de nuevo… –me susurro para mí mismo.

–E-espera –me dice–. Muchas gracias, Ji Hoo…

–No lo hice por ti, solo estoy en contra de la violencia… –le aclaro antes de irme.

–¡Corte! ¡Salió perfecto! –dijo el productor.

Continuamos grabando hasta el atardecer y luego solo repasamos el guión de lo que ensayaríamos al día siguiente. También se nos informó que era posible que pronto tuviésemos que realizar un viaje a las islas Jeju para hacer algunas filmaciones y que pronto nos darían más información sobre el viaje.

Nos dejaron irnos temprano y, como siempre, el pequeño trío conformado por Takashi, Hikari y yo, fue el primero en escabullirse del estudio de grabación. Primero habíamos pensado en ir a una cafetería cercana, luego pensamos en ir al parque de diversiones y finalmente Takashi nos invitó a su casa para poder estar más cómodos; ambos aceptamos. Afortunadamente su casa no estaba muy lejos del estudio de grabación, así que tardamos pocos minutos en llegar.

–Uff… cada vez hace más frío afuera –dijo entrando a su casa–. ¿Quieren un poco de chocolate caliente? –preguntó.

–Está bien –respondimos ambos.

–Por favor, pónganse cómodos… –agregó antes de retirarse a la cocina.

Nos fuimos a sentar a unos sillones ubicados en el living y solo nos sonreímos al cruzar la mirada mientras esperábamos que Takashi volviera. No tardo mucho y regresó con gres tazas de chocolate caliente.

–Tengan… –no dio una a cada uno.

–Muchas gracias –respondimos ambos.

–Y bien, díganme… ¿cómo les va en ese programa que están filmando últimamente? –preguntó.

–¿Casados por 100 días? –se extrañó Hikari, él asintió–. Pues, bien… Tadase-san y yo somos amigos desde hace mucho, así que nos llevamos muy bien –dijo ella con una sonrisa.

–Amu y yo nos conocimos en el mismo programa y, aunque al principio fue bastante difícil de superar la incomodidad, creo que cada vez estamos más en confianza –dije yo.

–Pues qué bien, me alegro por ambos –sonrió Takashi.

–¿Y tú, Takashi-san? ¿No te gustaría participar? –preguntó Hikari divertida–. Ahora estamos reclutando gente –bromeó.

–No, gracias –rió–. Por el momento no estoy interesado en esas cosas…

–Eso fue lo mismo que yo dije antes de saber que mis padres ya habían aceptado el contrato –agregué entre risas.

Así la plática continuó y la noche se avecinó rápidamente, pronto Hikari y yo decidimos regresar a casa. Subimos al carro y conduje sin dirección alguna mientras platicábamos de nuestro pasado juntos. Por alguna razón, todos aquellos recuerdos me hicieron conducir hasta nuestra antigua cabaña… aquella cabaña que habíamos comprado juntos y que era nuestro hogar como 'pareja' en tiempos lejos. Estacioné el auto.

–¿En dónde estamos? –preguntó Hikari.

–En casa… –respondí con una sonrisa entusiasmada.

Bajamos juntos y antes de entrar a la casa, ella tomó mi mano derecha con su mano izquierda (ambas manos que tenían un mitón) y guardamos la otra mano en un bolsillo del abrigo. No pudimos evitar soltar una sonrisa tras cruzar la mirada.

–¿Aún lo recuerdas? –preguntó sonrojada.

–Claro que sí –sonreí.

Entramos tomados de la mano y, tras encender la luz, los recuerdos llegaron atropelladamente a mis pensamientos. Una especie de nostalgia se apoderó de mi ser. Allí estaba el ahora anticuado equipo de música, la vieja mesita de madera sobre la que solíamos pararnos, todos los discos de Michael Jackson, los micrófonos falsos y todas las pequeñas cosas que antes formaban nuestra vida de ensueños. A la derecha estaba el baño y el acogedor dormitorio con su pequeño televisor, las dos camas individuales y un ropero. A la izquierda estaba el comedor con su pequeña cocinita, la mesa para dos personas, un juego de cubiertos antiguos y una heladera vacía.

–Todo está como entonces… –suspiró ella con cierta emoción.

–Es cierto… –opiné igual de nostálgico que ella.

–Aquí están nuestros discos de Michael Jackson –dijo acercándose a verlos–. Aquí está tu favorito "Bad" y aquí el mío "HIStory" –sonrió.

–Aún lo recuerdo; mi canción favorita era "Man in the mirror" y la tuya era "You are not alone", ¿verdad? –pregunté.

–Sí, así es –respondió–. Oye, ¿qué es esto? –preguntó enseñándome un disco sin ninguna inscripción.

–No lo sé –le dije–. Pero podemos averiguarlo… –sonreí.

Coloqué el disco en el equipo de música y ambos nos sentamos en el sofá del lado para escucharlo juntos. La cinta comenzaba con un poco de ruido y parecía una cinta casera.

[Canción: Just The Way You Are – Bruno Mars]

Hikari: Oh your eyes, your eyes… make the stars look they're not shining…

Ikuto:Your hair, your hair… falls perfectly without you trying, you're so beautiful and I tell you everyday…

Hikari: YeahI know, I know… when I compliment you, you won't believe me…

Ikuto: And it's so, it's so… sad to think you don't see what I see, but everytime you asks me do 'I look okay?' I say…

Ambos: When I see you face… there's not a thing that I would change, 'cause you're amazing… just the way you are…

Hikari: Your lips, your lips… could kiss them all day if you'd let me…

Ikuto: Your laugh, your laugh…You hates but I think it's so sexy, you're so beautiful and I tell you everyday…

Hikari: Oh you know, you know… I'd never ask you to change, if perfect is what you're searching for, then just stay the same…

Ambos: When I see you face… there's not a thing that I would change, 'cause you're amazing… just the way you are…

Hikari: Está canción se adapta muy bien a nosotros, ¿verdad? –preguntó alegremente.

Ikuto: Es cierto, pero es una canción de amor –señaló.

Hikari: Quien sabe… tal vez algún día me enamore de ti… –bromeó.

Ikuto: No bromees con esas cosas, ahora ven aquí y dime si te gusto o no –se escuchó su risa pícara.

Hikari: ¿Qué estás haciendo? Anda, suéltame… –reprochó divertida.

Ikuto:¿Estás enamorada de mi o no?...

Se escuchó el salto del botón indicando que la cinta había terminado y enseguida se denotó el silencio con el que lo habíamos estado escuchando. Bajé la vista recordando especialmente el momento en que grabamos aquella vieja cinta…

–Sí… –dijo Hikari con la vista perdida al frente.

–¿Qué? –pregunté sorprendido.

–Esa era la respuesta… –dijo volteando a verme.

De pronto sentí cómo se me oprimía el corazón y pude ver en sus ojos que ella también lo estaba sintiendo. Nos quedamos mirándonos a los ojos y por primera vez en toda mi vida sentí como si hubiésemos logrado regresar en el tiempo. Me sentí perderme en sus hermosos ojos azules y sin poder resistirme más, comencé a acercarme cada vez más a ella. Cerré los ojos lentamente y la besé. Poco a poco fui sintiendo que empezaba a corresponderme. Coloqué mi mano derecha en su mejilla y acaricié ligeramente sus cabellos. Con ese beso trataba de demostrarle lo mucho que la amaba y la había amado… demostrarle lo mucho que significaba para mí y lo mucho que costaba intentar olvidarla.

–L-lo siento, Ikuto… –se separó de mí–. Yo, no quería…

Se levantó y salió corriendo. Más sorprendido que extrañado, corrí detrás de ella y logré detenerla antes de que llegara muy lejos. Trató firmemente de soltarse de mi agarre pero no lo logró.

–Debería ser yo quien lo sienta… –le dije.

–No revivíamos el pasado, Ikuto, por favor –suplicó–. Es cierto que antes estuve enamorada de ti y no te lo niego, pero ahora… lo acepté o no aún sigo teniendo esperanzas de que algún día él me quiera… –una lágrima se escapó de sus ojos.

–¿Kouta? –me sorprendí–. ¿A pesar de todo él te sigue gustando?

–No quiero jugar con tus sentimientos, Ikuto –bajó la vista–. Lo lamento…

Se marchó. Regresé adentro sin dejar de pensar en todo lo ocurrido, principalmente ese beso… yo la había besado como si toda mi vida dependiera ello y, aunque en un momento la sentí corresponderme, estoy seguro se separó de mí porque no me quería en ese sentido. Tal vez ella me había besado porque se dejó llevar por el momento pero no estaba enamorada de mí, eso me había quedado claro.

Sin embargo, ¿Aún seguía yo enamorado de ella? Había estado esperando ese momento por mucho tiempo y a pesar de todo, la única persona en la que estaba pensando en ese momento era Amu. Y aunque me costara admitirlo, mientras nos besábamos, por un momento no había podido evitar pensar que ella fuese Amu. Estaba devastado, sentía como si estuviese jugando con dos mujeres y sin embargo, ninguna de ellas era mía.

Miré mi reloj y me sorprendió que ya casi fuera media noche, tomé mis cosas y regresé al carro. Debía regresar a casa.

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¡Hola a Todos!

Primero que nada quiero agradecerles por toda su paciencia y, tal como se los prometí en el aviso, aquí está el nuevo capítulo de esta historia. También les dejo las referencias de las palabras con llamadas (*)

*Mitón: Son los guantes sin dedos.
*Otra versión del drama: Ellos estan grabando le versión coreana del drama.
*AR: La banda de Ikuto se llama "After Romeo" y se abrevia con sus inciales AR.

También quiero decirles que en mi perfil ya está disponible:
¡Un dibujo de Ikuto y Amu cantando! (hecha por Jessy)
La canción: Just The Way You Are – Bruno Mars

Bueno, espero que lo hayan disfrutado y que sepan disculpar la demora. También quiero agradecerles de todo corazón por continuar apoyando a esta escritora novata.

Espero que hoy también tengan un gran día
Y gracias por leer.