Continuacion de DS...un capi más y acaba la historia! wiii XDD

Gracias a todos por los reviews y la paciencia

DC es propiedad de Gosho Aoyama

Capitulo 21: Los Anillos.

Era un día calido, floreado y alegre, alegre para los que conocían a Ran y Shinichi porque mañana sería el día que todo el mundo esperaba: ¡La boda!

Haine y Ran habían terminado de trasladarse a la mansión Kudo. Cuando la niña Kudo (Deben admitir que eso suena lindo) deja una caja sobre el piso de su nuevo cuarto, Sweet comenzó a correr ladrando y corriendo a su alrededor, en círculos.

-Ya, ya… Ya te voy a sacar a pasear. – La puerta se abre y ve que era Shinichi. – Hola papá, ¿Qué ocurre?

-Quiero pedirte un favor.

-Seguro, dime, dime.

-Quiero que los anillos de boda sean un secreto, si yo voy a buscarlos Ran sospechara.

-Entiendo, descuida, ahora iba a pasear a Sweet así que iré por ellos.

-Muchas gracias Haine.

-¡De nada! Ahora debo buscar la correa… Correa, correa.

-¡Guau! – Exclamo el perro feliz, moviendo a gran velocidad su cola, de derecha a izquierda y su boca sostenía la correa.

-Que listo eres Sweet. – Exclamo su ama mientras le ponía la correa. – Ese es mi perro.

Ambos salieron de la mansión después de despedirse del detective y comenzaron a caminar por Tokio. La mano libre de Haine sostenía una pequeña nota, la dirección de la joyería donde su padre mandó a hacer los anillos, después de algunas complicaciones logró llegar a la joyería y como no se permitía entrar con animales, Haine amarro a Sweet y entró.

-Buenos días señorita. – La recibió un hombre de 45 años, castaño oscuro con algunas canas, bigote y barba, sus ojos lucían cansados. – ¿Qué se le ofrece?

-Soy Haine Kudo señor, mi padre, Shinichi Kudo, me pidió que viniera en su lugar por unos anillos de boda.

-Oh si, en seguida te lo traigo querida. – Abrió una puerta que estaba detrás de él y al cabo de unos minutos, volvió con una cajita forrada en azul. – Aquí tienes, anillos de boda.

-Gracias. – Al recibirlos, no pudo evitar abrirlos y maravillarse con tal perfección de joyería, eran de oro, pero Shinichi se aseguro que el que usara Ran sea perfecto por lo que le había cubierto de pequeños diamantes blancos y uno de 5 quilates en el centro. – Hermoso. Mi padre dijo que ya lo pago, ¿No?

-Exacto, el valor en total por ordenarlos y mandarlos a hacer… - Lanza un silbido. – Nadie había gastado tanto, un millón y medio de yenes

-¡¿un millón y medio de yenes? – Exclama sorprendida. – ¡¿Los dos?

-No, eso costo el de la novia. El del novio costo la mitad.

-Vaya – Soltó aun en estado de shock. – Mi padre si que sabe sorprender a la gente. Muchas gracias señor.

Se guarda los anillos en el bolsillo, se despide y sale de la tienda para tomar de nuevo a su perro y así ambos irse, sin darse cuenta que alguien los observaba.

-Dos millones. – Dijo. – De seguro puedo duplicar el valor. – Y se va por su propio camino.

-Ah Haine, ya llegaste. – Dijo su padre feliz cuando la niña llegó.

-¿Un millón y medio de yenes? ¿Por solo el anillo de mi madre? – Fue su respuesta

-Con que te enteraste el valor.

-¿Qué? ¿Eso te parece poco?

-¿Qué le parece poco? – Preguntó Ran al aparecer con una maleta ya que iría a pasar la noche con Kazuha por el motivo clásico de las bodas: No puedes ver a la novia antes o es de mala suerte.

-Nada Ran, ¿Cierto Haine?

-Sí.

-Bueno, ¿Podrán con todo ustedes dos solos?

-Por supuesto mamá

-¿Segura? Lo digo especialmente por ti Shinichi, ni macarrones sabes hacer y no quiero que mi hija se muera de hambre.

-Hey. – Alegó el detective.

-Descuida mamá, pediremos algo para comer, ¿No papá?

-Por supuesto, ya ve tranquila

-Está bien, cuídense. – Acaricia a Sweet, besa a Haine en la frente y a Shinichi en los labios, uno corto. – Llamen por cualquier cosa.

-Te llamaré antes de irme a dormir mamá, pero ya vete

-Nos vemos. – Sonríe y se va.

-Pidamos pizza, ¿Vale papá?

-Está bien, yo te aviso cuando lleguen así que ve a tu cuarto a terminar de vaciar las cajas.

-A la orden mi general. – Y niña y perro se van corriendo al cuarto de la hija del famoso detective de Japón por el lado este

Una ves que Haine entró, comenzó con el desembarque de las cajas mientras Sweet se tendió en aquella cama para perros, la chica, en ese momento, encontró un video que de titulo tenía "Parque, Haine a los 2 años"

-Esto es… - Una sonrisa nostálgica invade su rostro.


Finalmente era el día, el día en que el detective Shinichi Kudo y la karateka y escritora Ran Mouri se casarían, se unirían y a lo mejor tengan muchos hijos (Como le gustaría eso a Yukiko). Ran estaba en el cuarto de la novia ya vestida de blanco y siendo peinada por su madre Eri Kisaki (Quien ella y Kogoro estaban de viaje por México) mientras eran acompañadas por Yukiko, Kazuha, Sonoko, Haine y Sora.

-Este es el día que estaba esperando con ansias. – Dice una emocionada Yukiko mientras le brillaban los ojos.

-No eres la única Yukiko. – Dijo Eri

-Mamá. – Alego su hija sonrojada

-Si no me equivoco, Haine y Shinta llevaran los anillos, ¿No? – Pregunto Sonoko

-Así es tía Sonoko – Dijo la niña.

-Que lindo se vera mi niño con los anillos. – Dijo Kazuha

-Deberíamos preparar después la boda de Shinta con Haine, ¿No? – Fue la sugerencia de una divertida Sora.

-¡¿Qué? – Exclamó la pequeña sonrojada. – ¡¿Pero qué tonterías estás diciendo Sora?

-Oh Ran, ¿no te traen ellas buenos recuerdos? Son la viva imagen de nosotras

-Cálmate Sonoko.

-¿Por qué no van a ver lo que están haciendo los hombres? – Aconsejo Eri

-Ahora vamos abuela Eri, vamos Sora.

-Ya te sigo compinche. – Ambas salen del cuarto. – ¿Llevas los anillos?

-Sí, debo darle a Shinta la del novio ya que él se lo dará a mamá. – Mientras caminaban

-¡¿Puedo verlos? – Emocionada

-No lo se, temo perderlos

-Si no pasara nada – No se daban cuenta que estaban siendo observadas por una misteriosa silueta.

-Está bien, pero solo un rato, ¿De acuerdo?

-Claro. – Sonríe.

-Mira. – Haine saca del bolsillo de su vestido la cajita azul y la abre, mostrándole los anillos.

-Son preciosos… Y lucen caros, especialmente el de la novia

-Y los son. – Ve como la mira confundida. – Costaron en total más de dos millones de yenes. Un millón y medio solo con el anillo de la novia.

-¡¿Qué? – Sorprendida. – ¡¿Un millón y medio?

-¡Shh! – Tapándole la boca. – Y si, ese es el precio, me lo dijo el joyero

-Guau.

En eso, la misteriosa silueta se iba acercando y cuando paso entre las dos, tomo la caja antes de que Haine la guardara de nuevo y se va corriendo, dirigiéndose a la salida de la capilla. Rápidamente ambas van tras él, salieron y lo vieron correr hacía la izquierda, lo siguieron pero al doblar la esquina, desapareció

-Ay no… Se llevo los anillos. – Exclamó Haine

-Esto es un problema… ¿Qué haremos Haine?

-Tengo una idea, pero debemos apresurarnos

-¿Le avisamos a Shinta?

-En el camino, ahora debemos ir a mi casa, allí esta nuestra esperanza de hallar los anillos.

-¿Le pusiste un rastreador a la caja? – Le pregunto mientras corrían a la mansión.

-No. – Dijo simplemente.

-Entonces… ¿Cuál es nuestra esperanza?

-Sweet.

-¿Qué? ¿Tu perro?


lo se, corto, pero vale la pena XD