"Destinos fusionados"
Capitulo 20
" Ataque del enemigo "
Domingo por la mañana...
- Hola Tomoyo- saludó la card captor desde su cama, aún estaba un poco enferma, lo peor había pasado pero el sobre protector hermano que le toco no la dejo levantarse ese día.
- ¿Tomoyo? ¿Dónde, dónde?- el pequeño guardián salió de su cajón.
- Veo que ya estas mejor Sakura, también me alegró de verte a ti Kero- saludó Tomoyo al pequeño guadián que salía de su cajón.
- ¡Tú si te preocupas por mí! no como esta fea ama que tengo- miro con recelo hacía Sakura y Tomoyo miro a Sakura como preguntando.
- Está enojado conmigo porque ayer no le dije nada de que estaba enferma y porque no le dije que me iría a casa de Shaoran cuando nos regresaron de la escuela- recordó cómo es que había terminado enferma y en la casa de Shaoran. Ahora que lo pensaba ayer ya no pudo despedirse de él, cuando su hermano llego a recogerla ella estaba durmiendo y para cuando había despertado ya estaba en su cama, en su casa y con la cara de enojo de Kero por no haber dicho nada antes, sin comentar los múltiples sermones que tuvo que soportar por parte de su siempre celoso hermano, Touya Kinomoto. -Pero dime Tomoyo ¿qué te trae por acá?- tratando de evitar la mala cara de Kero.
- Bueno pues solo quería ver ¿cómo estabas hoy? ayer me quede muy preocupada cuando se fueron-
- No te preocupes Tomoyo ya estoy mejor, lo peor paso ayer-
- Pero además...- puso cara conspiradora -vine porque creo que hay cierta platica pendiente entre tú y yo- Sakura se asustó eso no era bueno -pero antes...- volteó hacía el guardián -Kero abajo deje un delicioso pastel, todo para ti solito, porque no vas a comértelo-
- ¡Pastel, pastel! ¡oh Tomoyo en verdad tu si te acuerdas de mí, no como otras!- dijo llorando en los brazos de Tomoyo.
- Bueno para que veas que siempre me acuerdo de ti, supuse que estarías enfadado así que te traje un pastel para ti solito-
- ¡Si, si, pastel, pastel!- y salió volando de la habitación en busca de su preciado pastel.
- Muy bien ahora si- cerró la puerta de la habitación de Sakura y puso el seguro -ahora si podremos hablar libremente- se volteó hacía Sakura con una cara muy curiosa, todo lo del pastel había sido para que Kero se fuera de la habitación y para que estuviera ocupado un buen rato.
- ¿Q...qué...pasa Tomoyo?- preguntó un poco temerosa.
- Muy bien señorita, ahora me va a contar sobre cierto día y ciertos sucesos que pasaron bajo cierta lluvia, que provocaron un buen resfriado a ciertas personas, que estuvieron ayer todo el día juntos en cierta casa- dijo mientras se sentaba en la cama de la castaña.
- ¡¿Qué?!- se sorprendió la ojiverde, había entendido todo lo que le quiso decir su amiga y ahora su cara estaba totalmente roja.
- Entonces mis suposiciones no eran erróneas- dijo de inmediato al ver la reacción de la castaña, muy emocionada -¡Vamos Sakura tienes que contármelo todo!-
- ¡Qué...no...pero...no hay nada que contar!-
- Pues tu cara dice lo contrario-
La ojiverde suspiro cuando Tomoyo se proponía investigar algo no había poder humano que se lo impidiera -Bueno supongo que tarde o temprano habría hablado contigo de esto-
- Pues mejor temprano que tarde- la animó Tomoyo con una sonrisa -y entonces...ustedes dos...en la lluvia...-
- ¡Si Tomoyo, si nos besamos!- se escondió bajo sus sábanas para tratar de esconder su gran sonrojo.
- ¡Ahhh! ¡lo sabía! ¡qué kawai!- se emocionó Tomoyo -¡Qué romántico!- ahora tenía aire soñador y con estrellitas en los ojos -¡Qué sensacional! ¡su primer... bueno primeros besos, bajo la lluvia! ¿por qué supongo que fueron varios, para estar los dos tan mojados cómo se mostraron, debió de ser mucho tiempo el que estuvieron bajo la lluvia? ¿verdad?-
Sakura asintió sin salir de sus sábanas
- ¡Mucho más encantador! ¡Ah me hubiera encantado poder grabar su primer beso!- sonó decepcionada pero de inmediato se recuperó -¡pero no importa ya tendré muchas más oportunidades! pero bueno Sakura tienes que contarme ¿cómo paso? ¿qué sentiste? supongo que Li es un buen besador...pero como no si no le quitaste las manos de encima por un buena rato ¡vamos Sakura, cuéntame!- esto último lo dijo quitando las sábanas de una muy, muy roja Sakura, quien con trabajo y mucha pero mucha vergüenza respondió a todas las preguntas de su amiga. Era extraño pero aun así se sentía bien, un domingo hablando con tu mejor amiga, no hay nada mejor que pedir; era lo que necesitaba y hablar de eso con Tomoyo la hacía sentir más tranquila y segura.
- Esto es tan genial- Tomoyo seguía encantada con la noticia -Shaoran se ganó la lotería contigo, y tú con él, realmente son tal para cual, pero como no si tú eres una chica hermosísima-
- Eso no es cierto, tú también eres una chica muy hermosa Tomoyo, cualquiera estaría gustoso de salir contigo-
- Gracias Sakura-
- Por cierto Tomoyo- Sakura se quedó pensando un poco -¿alguna vez te ha gustado alguien?- soltó la pregunta así tal cual, lo cual dejo un poco asombrada a la amatista. ¿Desde cuándo Sakura era la que hacia las preguntas? -Perdona si te molestó la pregunta- se disculpó cuando no vio respuesta de su amiga -Creo que fue un poco imprudente preguntarte algo así-
- No, no, está bien- reaccionó finalmente la amatista -creo que tienes derecho a saber, después de todo tú me has contado cómo te ha ido con Li, así ahora es mi turno de hablar- Sakura la miró expectante, no quiso decir nada solo espero a que Tomoyo comenzará a hablar. Después de un tiempo en silencio Tomoyo empezó a hablar:
- Si, Sakura, alguna vez alguien me ha gustado-
- ¿De verdad?-
- Sí, y aunque parezca gracioso recién me di cuenta de que alguna vez sentí atracción hacia esa persona, nunca antes me había puesto a pensarlo hasta hace unos días que me hicieron una pregunta parecida-
- ¿No te habías dado cuenta?-
- Parece gracioso ¿no es así? pero es la verdad, nunca antes me había dado cuenta de eso, tal vez era porque en ese entonces aún era una niña y realmente no sabía lo que era tener un sentimiento así, siempre lo había visto e incluso siempre pude identificarlo en otras personas, pero nunca en mí misma. Parece que conozco mejor a las personas que a mí misma-
- Tomoyo- Sakura tomo la mano de su amiga.
- Pero bueno, eso ya no tiene sentido, eso ya paso y nunca volveré a ver a ese chico así que...-
- Está bien Tomoyo, yo sé que algún día encontrarás a esa persona especial-
- Si algún día- sonrió ampliamente y de repente se levantó -¡Pero mira la hora!- vio el reloj en la cabecera de Sakura -¡se me hace tarde, me tengo que ir!-
- ¿Por qué tanta prisa Tomoyo?-
- Es que tengo una cita-
- ¡Una cita!-
- Si- se sonrojo un poco.
- ¿Y quién es el afortunado si se puede saber?-
- Ryo- dijo sin más.
- ¿De verdad?, ¡no lo puedo creer! qué bueno que te animaste-
- Pues veremos qué pasa, el me dio a conocer sus sentimientos, yo no puedo corresponderle, pero aun así insistió. Él me dijo...me dijo que le diera la oportunidad, una cita, es todo lo que pidió, si después de esto aún sigo pensando que nunca podré corresponderle dejará todo en paz-
- ¿De verdad dijo todo eso?-
- Si, por eso mismo no pude negarme, todos merecen una oportunidad-
- ¿Y qué me dices? ¿Crees que podrás corresponderlo?-
- Aún no lo sé, ya veremos lo que pasa- dijo mientras se acercaba a la puerta -me voy, descansa mucho y nos vemos mañana-
- Si nos vemos mañana- Tomoyo ya iba a salir pero la ojiverde la detuvo -Tomoyo- se volvió antes de salir -suerte- le dedicó una dulce sonrisa, la sonrisa que necesitaba para tomar valor y para aventurarse al mundo de Ryo Kentaro.
- Gracias Sakura-
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El lunes por la mañana... pero muy por la mañana:
Sakura estaba en la puerta de la casa Li, era demasiado temprano el sol apenas estaba saliendo, pero estaba ahí, esa iba a ser su forma de agradecimiento. Tocó el timbre y el afable mayordomo Wei abrió la puerta.
- ¿Señorita Sakura?-
- Buenos días Wei- dijo con su sonrisa de siempre.
- Buenos días a usted también, pero dígame ¿qué la trae tan temprano por acá? el joven Shaoran aún no despierta, pero si quiere puedo ir a avisarle que usted está aquí-
- No así está bien Wei, de hecho quería pedirle un favor a usted- le indicó que se acercara y se lo dijo al oído. El mayordomo se sorprendió por un momento pero de inmediato comprendió y accedió.
- Será un placer señorita Sakura, pase por favor- le indicó el camino que Sakura ya bien conocía.
- Gracias Wei-
- No gracias a usted, es un gesto muy bonito de su parte-
- Es lo menos que puedo hacer después de todo lo que Shaoran hizo por mí los pasados días-
- Y dígame, ¿tiene algo en mente?-
- Pues la verdad no, esperaba que usted también me pudiera decir cuál es el favorito de Shaoran-
- Mmm...- lo pensó por unos instantes -en ese caso...que le parece...-
Algunos minutos después la cocina de la casa Li estaba impregnada con un delicioso aroma a hot cakes, fruta fresca recién cortada y jugo natural de naranja. Sakura había preparado el desayuno especialmente para Shaoran, claro Wei ayudo un poco.
- Señorita, ya va siendo hora de que el joven despierte, porque no va a levantarlo de la cama, aquí entre nos- le dijo que se acercara -a veces es poco dormilón-
Sakura sonrió ante la idea, algo que no le pareció para nada mala idea, iría a darle los buenos días a Shaoran. Sin más se quitó el delantal y subió de inmediato a la habitación del castaño. -Shaoran, es hora de despertar- tocó la puerta un par de veces pero no hubo respuesta, entonces silenciosamente decidió entrar.
Toda la habitación estaba muy ordenada y los rayos de sol se colaban ya por la gran ventana que tenía. Sonrió al ver su objetivo, ahí estaba él, durmiendo plácidamente como si se tratará de un bebé. Lentamente se acercó a la cama, se sentó en ella con mucho cuidado, y toco su rostro.
- Buenos días dormilón-
El castaño aún medio dormido fue despertando y dibujo una sonrisa en su rostro con el simple contacto de la chica. Medio abrió los ojos y lo primero que vio fueron sus ojos verdes preferidos.
- Creo que aún estoy soñando- adormilado tomo la mano de la chica que estaba en su rostro -Si es sueño no me quiero despertar-
Sakura rio ante eso y entonces un impulso se apodero de ella, no lo pudo evitar simplemente le paso -Si fuera un sueño, ¿podría hacer esto?-
Dulcemente se acercó al rostro del adormilado castaño y del mismo modo deposito un tierno beso en sus labios.
- ¡¿Sakura?!- dijo incorporándose y con eso sí que despertó por completo -¿no, no estoy soñando?- se tallo los ojos de incredulidad.
- La misma en persona- dijo sonriente.
- Pero ¿qué haces aquí?, digo no es que no me guste que lo primero que vea al despertar sea a ti, pero...no es un poco temprano- dijo mirando su reloj en la mesita de al lado.
- Vine a darte las gracias-
- ¿A mí?-
- ¿A quién más?-
- Pero...¿por qué?-
- Por todo lo que has hecho en estos días, me ayudaste con Shino Oyaji y además...-se avergonzó por lo que diría a continuación -aguantaste mi humor cuando estuvimos enfermos, y no es uno muy agradable que digamos, pero no te quejaste ni me reprochaste nada-
El chico la calló -No tienes que agradecerme nada, con ver que tu estas bien me basta-
- Aun así yo quise hacer algo para compensarte-
- Entonces creo que ha sido una muy buena compensación, creo que haré que te enfermes más seguido, si después de eso puedo tener compensaciones como estas, no me molestaría para nada que todos los días me despertaras así-
- ¿Así cómo?-
- ...Así...- entonces la atrajo hacia él y la besó, fue un beso tierno y suave que duró varios segundos, él la tomo por la cintura mientras que ella depositaba sus manos en el firme pecho del castaño. Sus labios se encontraron una vez más esa mañana, pero es que ya no lo podían evitar; desde la primera vez que probaron el dulce sabor de los labios del otro firmaron su sentencia, ya no podrían evitarlos y poco a poco eso terminaría convirtiéndose en una adicción, una deliciosa, satisfactoria y electrizante adicción -Definitivamente esta es la mejor forma de despertar-
- Pues no te acostumbres, porque no pienso enfermarme en un buen tiempo- sonrió de modo juguetón.
- Ahhh- se quejó aún sin soltarla.
- Ni modo- sacó la lengua un poco.
- Qué mala eres-
- Si soy tan mala entonces creo hay cierto desayuno abajo que me comeré yo sola-
- ¿También hiciste el desayuno?- se sorprendió.
- Te dije que te recompensaría-
- Definitivamente esta es la mejor recompensa que he tenido en mi vida- la miró profundamente.
- Pues bueno entonces es hora de levantarse de la cama para disfrutar de la recompensa- Sakura hizo el gesto de levantarse de la cama pero no pudo. Sintió como Shaoran no dejo que se parará, la sostuvo más fuerte, solo lo suficiente para evitar que se fuera.
- Sabes que eres la mejor- Sakura vio esos ojos color ámbar que tanto le gustaban y se sonrojo, nunca antes había visto a Shaoran así, mirándola tan firmemente y tan cálido a la vez -por qué no te quedas un rato más conmigo-
- Porque se hace tarde para ir a la escuela- dijo haciendo con todo el esfuerzo que tenía para no hacer caso a la petición de Shaoran.
Shaoran hizo puchero, parecía niño chiquito haciendo berrinche porque no quería ir a la escuela, pero para su mala suerte era lunes y para su peor mala suerte, ese día tenían clase con su fabuloso profesor de literatura, lo que era igual a "imposible saltarse la escuela", a menos de que quisieran tarea extra y más castigos aburridos.
- Bueno está bien- dijo liberándola un poco -pero antes de que te vayas- volvió a inclinarse con la intención de besarla de nuevo, pero por alguna razón Sakura lo detuvo, cosa que lo desconcertó mucho -¿Qué pasa?-
- De verdad eres un niño malo, tú no quieres ir a la escuela, así que no más beso hasta que te pares de esa cama- dijo entre seria y risueña por la cara que estaba poniendo Shaoran. Pero era en verdad que tenía que hacer que fueran a la escuela, no quería más castigos del profesor de literatura y si volvía a besar a Shaoran sabía que les sería imposible llegar a tiempo a la escuela, pues ella tampoco querría dejar de probar los labios de su novio.
- De verdad eres mala-
- Solo cuando es necesario- esta vez sí se levantó y se dirigió a la puerta -Date prisa, te espero abajo- por fin salió de la habitación. Tras cerrar la puerta suspiró recargándose en ella. Del otro lado el chico seguía mirando con detenimiento la puerta, esa había sido el mejor despertar de su vida.
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A la hora del descanso...
- Tomoyo ven tenemos que hablar- la ojiverde tomo a su amiga de la mano y no la dejo decir nada. Tenía que saber cómo había terminado "la cita" del día anterior. En ese momento iba entrando al salón el susodicho tema de conversación, Ryo Kentaro.
- Hola Tomoyo- dijo alegremente.
- Lo siento Ryo, te la voy a robar por hoy-
- ¿Eh?-
- Si pero mira no te preocupes, Shaoran también se va a quedar solo, así que te puedes quedar con él- señaló hacia donde estaba el susodicho.
- Pero...-
- Nos vemos al rato- se despidió rápidamente la castaña arrastrando con sigo a Tomoyo.
Ryo suspiro, le habían ganado a Tomoyo, pero bueno, se dirigió hacia el lugar del castaño quien estaba aún sentado mirando hacia el exterior por la ventana.
- Hola amigo- Shaoran volteó a ver quién lo llamaba.
- Hola- volteó un poco aburrido el chico.
- Veo que a ti también te dejaron solo-
- Así parece, Sakura quería hablar con Tomoyo de algo importante- ahora si alzo la cabeza -De hecho creo que iban a hablar de ti- dijo medio dibujando una sonrisa burlona.
- Eso me temo, pero yo no creo ser el único del que hablen- le devolvió la mirada burlona. Shaoran bufó -Bueno te quedas o vienes- señalo hacia la entrada.
El castaño dudo un poco, pero todo era mejor que pasar el descanso solo -Creo que voy- se paró de su asiento -no quiero estar aquí todo el descanso-
- ¿Quieres ir por algo a la cafetería?-
- Porque no- Y así ambos chicos que empezaban una extraña amistad se dirigían a pasar el tiempo mientras las chicas arreglaban sus asuntos.
En algún remoto lugar de la secundaria...
- Muy bien Tomoyo ahora sí, cuéntame-
- ¿Qué te cuente que?- hizo memoria y eso desesperó un poco más a la castaña -ah ya sé, quieres saber qué paso Ryo ¿verdad?-
La castaña asintió infantilmente -¿y bien?-
- Pues...-
- ¿Pues...?-
- Veras...-
- Ya Tomoyo no la hagas de emoción y dime qué paso-
- Jijijiji...es que es muy gracioso ver tu cara-
- ¡Tomoyo!- exigió Sakura.
- Está bien, está bien...- la amatista empezó a contar a Sakura acerca de su "cita". De cómo era que Ryo había ido por ella a su casa, le había llevado una linda rosa blanca, como la había llevado al cine y de ahí a una muestra musical para terminar con un paseo por un bellísimo parque.
Flash back (en el parque)
La tarde estaba cayendo, y los chicos iban caminando muy tranquilamente.
- Gracias por el día, fue todo muy lindo- dijo la amatista sin detenerse.
- Que bueno que te gusto- ninguno de los dos se miraba, sólo caminaban sin rumbo alguno. Pasaron otros minutos hasta que el moreno se atrevió a preguntar -¿Entonces...?- la chica se detuvo, sabía que era el momento, era hora de decidir -Yo...recuerdas lo que dije acerca de no molestarte más si tu así lo querías-
Tomoyo suspiro y entonces lo encaro, su mirada era dulce y temerosa a la vez -Ryo yo...-
- Sólo dime lo que tengo que hacer ahora, mi promesa sigue en pie. Si tú no quieres ya no te volveré a decir nada al respecto, un trato es un trato-
- Mira Ryo es un poco difícil explicar lo que pasa por mi mente en estos momentos, una parte de mí sigue renuente a esta idea- el chico agachó la mirada -Pero hay otra parte de mí que piensa lo contrario- eso sí que sorprendió al chico.
- ¿Eso quiere decir que...?-
- Por el momento no puedo corresponder a tus sentimientos como tú quisieras...pero no sé... algo me dice que puedes seguir intentándolo, no te prometo nada, simplemente necesito un poco más de tiempo para asimilarlo todo. Tal vez algún día tengas suerte, uno nunca sabe-
- ¿Estás hablando en serio?- el chico estaba anonadado ante lo que escuchaba, Tomoyo le decía que podía seguir intentándolo que tal vez algún día ella llegaría a corresponder o tal vez no, pero eso no le importaba, después de todo al final resultó que no le es indiferente a la chica que le gusta.
- Pero debes tener en cuenta que puedo nunca llegar a corresponder cómo tú lo esperas y por el momento sólo seremos amigos-
- Está muy claro- el chico ahora la miraba maduramente, realmente comprendía esas palabras, estaba sereno y en paz. Sonrió un poco -Gracias por darme más oportunidades de estar contigo, te prometo que no te arrepentirás-
Fin Flash back
- Y eso fue lo que pasó- dijo Tomoyo cuando acabó de relatar lo ocurrido.
- Entonces...- lo meditó un poco la ojiverde -esto significa que no pasó nada pero a la vez sí... ¡hoe!- sus ojos se pusieron como espirales, estaba confundida.
- Pues algo así- rio la amatista ante la cara de confusión de su amiga -realmente sólo le dije que por el momento no correspondo a sus sentimiento y que no sé si algún día seré capaz de hacerlo, pero que podía seguir intentando-
- Pero entonces eso quiere decir...- de repente salió de lapsus confundus -que en realidad estás pensando en la idea de que pueda haber algo entre ustedes ¿?-
- Supongo que sí...no lo sé aún muy claramente...Ryo es muy buen chico y el domingo me la pase muy bien con él, pero aún siento que algo falta...aun así quiero darme la oportunidad de descubrirlo, no quiero quedarme con la duda del ¿y si hubiera...? ...ya no más hubiera- quedó pensativa.
- Tomoyo...- la ojiverde la vio un poco preocupada.
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Pasaron un par de semana más y todo estaba muy tranquilo, al menos para los chicos buenos, porque en cuanto a los chicos malos estos estaban bastante ocupados, en especial la cabeza central.
- Minaki- llamó la madre desde su despacho, La chica acudió de inmediato.
- Si madre-
- He estado pensando en algo muy importante, un pequeño plan que tengo en mente y viendo que tú no estás haciendo nada, más que perder el tiempo como si estuvieras de día de campo- la chica puso mala cara ante esa descripción.
- Eso no es cierto madre-
- No, entonces dime qué es lo que has estado haciendo desde que llegamos acá?-
- Yo...pero eso no es justo Shino ha estado aquí más tiempo y tampoco ha hecho nada-
- Al menos él va a la escuela y consigue información acerca de la maestra y de ese Li...tú en cambio...-
- Está bien, está bien...dime ya que es lo que tengo que hacer-
- Lo que te voy a encargar no es algo fácil, pero hay que encargarse de ciertas molestias, no quiero que nadie interfiera-
- Escucho-
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Inglaterra...
- Ya casi todo está listo amo Eriol- el pequeño guardián, Spinnel Sun, volaba a lado de su amo mientras daban un pequeño paseo por el extenso jardín.
- Si todo sale bien, estaremos en Japón en un par de días-
- Está seguro que quiere ir amo Eriol-
- Claro, siento que puedo ser de utilidad, ahora que sabemos a lo que nuestros amigos se van a enfrentar- Eriol estaba muy campante como siempre, con su amplia sonrisa que decía que lo sabía todo -además de alguna u otra forma mi anterior yo fue el que causo todo esto-
- El mago Clow siempre se metía en problemas ¿verdad?-
- Más bien yo diría que los problemas lo buscaban a él, siempre ganándose nuevos enemigos. Creo que ese es el precio del poder-
- Y de alguna u otra forma quiere compensar todo eso, ¿por eso vamos a Japón?-
- Eso y además...- miro al cielo -tengo ganas de divertirme un poco, nada es igual si no puedo ver directamente lo que pasa con nuestros excard captors- sonrió ampliamente ante el espectáculo del que pronto disfrutaría.
- Amo Eriol- Spinnel tenía pequeñas gotitas en su cabecita, su amo nunca cambiaría.
- Spinnel Sun- dijo cambiando su sonrisa por una más seria.
- Si amo Eriol-
- Creo que tenemos compañía- Eriol fijo su mirada hacia el fondo del jardín a un árbol en específico. De ese árbol salió lo que parecía ser una chica. Spinnel en cuanto sintió la energía maligna provenir de su visitante, cambió su forma y ahora era la enorme pantera.
- Vaya cómo esperaba de la reencarnación de Clow, ¿desde hace cuánto estas enterado de mi presencia?- la chica se fue acercando poco a poco hacia Eriol.
- Un par de minutos, tal vez un poco más- dijo con su peculiar serenidad -sólo estaba esperando a ver cuáles eran tus intenciones, pero dado que no parecías moverte, me vi en la necesidad de delatar tu posición-
La chica pareció sorprenderse un poco, pero de inmediato recuperó la compostura. Eriol la vio fijamente, era una chica de más o menos su edad, cabello castaño oscuro atado en una coleta. Además su vestimenta no era para nada normal, era muy excéntrica y además hay que añadir el hecho de que usaba "Máscara".
- Veo que todo lo que dicen de ti es cierto, eres poderoso-
- Si, muchos suelen decir eso...pero dime que te trae por acá, en que puedo servirte-
- Que acaso no es notorio que no soy una buena chica-
- Claro que se nota, tienes un aura maligna muy poderosa, además tu energía me parece familiar, ¿acaso te he visto antes?-
- No, nunca me has visto...pero probablemente te recuerdo a una muy vieja conocida- la chica empezó a formar una bola de energía negra en una de sus manos
- ¡Amo Eriol!- Spinnel Sun se puso frente a su dueño.
- Calma Spinnel, yo manejare esto, hace mucho que no me divierto un poco- Eriol se puso de pie despacio y toco el lomo de su guardián.
- Pero...- intentó refutar Spinnel pero Eriol lo vio y con eso fue suficiente, supo que no podría hacer nada -está bien, estaré al pendiente-
- No esperaría menos- y la bestia se hizo a un lado.
- Muy bien, ¿por qué no empezamos las presentaciones, aunque tu pareces conocerme bastante bien, no me gustaría pelear con tan hermosa chica sin siquiera conocer su nombre, además tengo curiosidad, ¿por qué tu aura se me hace familiar?-
- Eso pronto lo sabrás- la chica hizo más grande su bola de energía y eso fue suficiente para que el hechicero liberara su báculo.
- Pero por que apresurar las cosas, si acabamos de conocernos- Eriol estaba tan tranquilo como siempre.
Eso no importo a la chica pues en ese momento la chica lanzó su poderoso ataque contra el ojiazul, quien con un simple movimiento de su báculo saco una ráfaga de magia que corto en mil pedazos la bola negra haciendo que desapareciera. De inmediato Eriol empezó a dar una serie de saltos para esquivar los ataques que la hechicera le mandaba ahora de cerca.
- Creo que no eres una hechicera normal, se ve que tienes poder- decía mientras esquivaba.
La chica sonrió maliciosamente ante el extraño cumplido, pero no se detuvo; continúo el ataque, uno tras otro mientras que Eriol los esquivaba elegantemente.
- Y yo también me doy cuenta de que en verdad eres la reencarnación del mago más poderoso que ha existido en el mundo-
- Debería tomar eso como un cumplido-
- Tómalo como se te dé la gana-
- ¿Por qué mejor no me dices tu nombre?-
La chica se detuvo y el combate paro por unos momentos -Si tanto deseas saberlo mi nombre es Minaki, Minaki Oyaji-
Eriol abrió los ojos un poco, pero entonces comprendió todo, esa chica debería tener relación con la persona que estaba detrás de todas esas energías oscuras moviéndose en todo Japón y parte del mundo.
- Entonces eres una Oyaji-
- Parece que nos conoces-
- En realidad eres la primera Oyaji que veo, en esta vida claro está, porque en mi vida como Clow conocí a otra Oyaji... Lian Oyaji.
- No es extraño, después de todo ella es mi madre- la chica detuvo sus movimientos.
- Entonces no estaba del todo equivocado, ella también ha reencarnado- Eriol confirmaba sus sospechas.
- Vaya veo que eres intuitivo-
- Es una de mis mejores cualidades...entonces si Lian es tu madre eso sólo quiere decir...-
- Veo que aprendes rápido. Y sí, vengo en órdenes de ella para acabar contigo, no quiere que esta vez interfieras en sus planes-
- Entonces ya estaba enterada de que iba a Japón...tu madre tampoco cambia, tan inteligente como siempre-
- Ahora que sabes quién soy, el tiempo de la charla terminó- Minaki iba a reanudar la pelea.
- ¿Acaso tenemos que pelear?-
- Lo siento, es lo mejor-
Y de nueva cuenta empezó un ataque contra el hechicero.
- ¡Pero qué está pasando aquí!- la figura de la guardiana Ruby Moon descendió rápidamente junto al otro guardián -¡por qué demonios no estás haciendo nada! ¿qué acaso no ves que nuestro amo está peleando?-
- No estoy ciego, pero el amo nos ordenó no entrometernos en esto- dijo sin quitar la vista de la pelea que veía delante.
- ¡No me importa, yo voy a ayudarlo!- la guardiana quiso dirigirse hacia su amo, pero el otro guardián se lo impidió poniéndose delante de ella.
- Es una orden del amo, no podemos intervenir-
- Detesto cuando hace esto, sabe que no podemos desobedecerlo- Ruby Moon se cruzó de brazos y puso cara de enojada -¡pero me va a escuchar cuando todo esto termine!-
- Minaki que te parece si hablamos un rato, no quiero lastimarte-
- Yo no quiero hablar- la chica se veía un poco cansada después de usar tanta magia y tan rigurosamente, pues un duelo con la reencarnación de Clow no es algo muy fácil de llevar.
- ¿Por qué me atacas?- dijo mientras esquivaba otro ataque.
- Eso ya te lo dije, sólo obedezco órdenes- dijo respirando con dificultad.
- Vamos a parar un rato esto, estas llegando a tu límite-
- Yo decido cuando he llegado a mi límite- esta vez lanzó una energía mucho más poderosa y grande -¡Y ahora no puedo parar!- Eriol invocó un escudo para defenderse, el ataque estrello e incluso hizo que Eriol tambaleara, pero se mantuvo y entonces el ataque simplemente se evaporo.
- Esto no tiene sentido, por qué no paramos-
- ¡No!- la chica Oyaji intentó formar una nueva bola de energía pero fue infructuoso, ya no tenía energía lo había usado todo en su último ataque. Entonces se dejó caer.
- ¡Oye estas bien!- Eriol desapareció su báculo y fue socorrer a su enemigo. Llegó hasta ella y la volteo, pero entonces...
- Mala elección- la chica abrió los ojos repentinamente y de inmediato sopló un polvo morado sobre Eriol quien quedó paralizado al momento.
- ¡Amo Eriol!- ambos guardianes salieron en busca de su creador en cuanto vieron la trampa diseñada de esa chica, quien de inmediato desapareció en el aire.
- ¡Esa mocosa me las va a pagar!- Ruby Moon intentó volar pero la voz del otro guardián la detuvo.
- Déjala- dijo mientras inspeccionaba a su amo, quien ahora yacía en el suelo inconsciente.
- ¡Pero qué dices, esa chiquilla aún debe de estar cerca, no pudo ir muy lejos, voy a atraparla y darle su merecido!-
- No es momento para eso, el amo no luce muy bien-
- ¿Qué dices?- Ruby Moon olvidó a la chica y por una vez empezó a poner atención a Spinnel.
- Lo que sea que le ha hecho esa hechicera no es bueno, tenemos que ayudar al amo antes-
Cómo siempre la voz de la razón de Spinnel se hizo presente. Ruby Moon entonces se concentró en su amo, lo levantó pero al hacerlo notó cosas que no le gustaron.
- ¡Por Dios, apenas y respira! ¡Spinnel date prisa y llama a la profesora Mizuki!-
- ¡Qué!- el guardián no perdió tiempo y fue a buscar a la profesora Mizuki.
- ¡Vamos Eriol, no te rindas, no nos puedes dejar!- decía su guardiana mientras lo llevaba lo más rápido posible al interior de la mansión.
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- El trabajo está hecho madre- unos días después la chica Oyaji llegó a su casa en Japón y ahora daba el informe completo a su madre.
- Veo que tuviste éxito-
- Así es madre, todo fue como usted predijo, la reencarnación de Clow es muy fuerte y no quería peleas, sólo se dedicaba a esquivar los ataques y a defenderse, nunca me ataco-
- Aunque sea una persona diferente, hay cosas que nunca cambian- la madre se sobo las manos.
- Sí, no me fue muy difícil hacerle creer que me había desmayado. Ese chico no tardo en ir a ver mi condición, pero ese fue su error- la chica entorno los ojos maliciosamente.
- Los hechiceros del bando bueno son tan predecibles...¿te aseguraste de que aspirara todo el polvo-
- Si madre, lo sople justo frente a su cara, ese chico no podrá moverse por un buen tiempo-
- Ya era hora de que ese chico recibiera su merecido, al menos ya no estropeará mis planes- Sus ojos estaban llenos de odio y excitación, tenía un obstáculo menos en el camino -Ahora quiero que te concentres en tu misión, es imperativo que consigas la estrella del dragón cuanto antes, es hora de poner en marcha esta situación, hemos estado en las sombras mucho tiempo, pero ahora la oscuridad saldrá victoriosa-
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- Profesora ¿cómo está?- preguntó una Nakuru muy preocupada, cuando la pelirroja salió del cuarto de joven hechicero.
- Mmmnn- negó con la cabeza con pesadez -Aún no hay señal de que despierte pronto, su energía y magia están en un nivel mínimo, sólo lo suficiente para vivir. Me atrevería a decir que está en una especie de coma mágico-
- ¿Coma mágico?- preguntó el pequeño guardián.
- Si es como si no estuviera aquí, sólo su cuerpo está en este momento, lo que sea que le echaron fue algo nuevo y desconocido en el mundo mágico, puedo asegurar que no es ningún veneno normal, definitivamente tenía magia, pude sentirlo mientras examinaba su aura. No sólo afectaron el cuerpo físico, sino también el mágico-
- Pero se va a componer ¿verdad?- ahora pregunto la guardiana.
- No lo sé, sólo nos queda esperar a que Eriol combata desde dentro la magia oscura- su cara estaba llena de preocupación -aunque cabe la posibilidad de que no despierte-
Los dos guardianes abrieron los ojos ante esa posibilidad, Eriol podría no despertar.
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La semana paso rápidamente, finalmente era sábado, último día de clases, sólo un rato más en la escuela y el día siguiente sería para descansar. Como todas las mañanas Shaoran estaba esperando a Sakura junto a la enorme y larga arboleda que recorrían todas las mañanas. Cuando por fin vislumbro a la persona que tanto esperaba.
- Buenos días- dijo la castaña en cuanto llegó a un lado de él.
- Buenos días- respondió mientras se inclinaba para darle el beso de los buenos días, y es que eso ahora era diario. Era un beso suave y lleno de ternura. Cuando se separaron el castaño comentó -Definitivamente esta es la mejor forma de empezar el día- sonrió para la chica que tenía entre sus brazos.
- Pues no te acostumbres, por que mañana es domingo y no vamos a la escuela-
El castaño comprendió lo que le quiso decir Sakura que simplemente era "Mañana no hay beso de los buenos días". Una cara de desagrado se formó en su rostro, eso sería algo que no le gustaría, pero que por suerte tenía pensando cambiar.
- Hablando de domingo- empezó el ambarino mirando hacia otro lado -No sé, estaba pensando que mañana podríamos ir a dar una vuelta o a algún lugar que tú quieras-
Sakura se sorprendió un poco, Shaoran no la veía a la cara y eso le hizo mucha gracia. Entonces pensó en ponerlo un poco más nervioso.
- Es mi imaginación o Shaoran Li me está invitando a salir- dijo mientras jugaba con la corbata del uniforme del chico, eso seguramente lo pondría más nervioso, pero no fue así e incluso se sorprendió de la reacción del chico.
- Sí, te estoy invitando a salir- dijo acercándola más hacia él de forma un tanto posesiva pero muy seguro de lo que decía y hacía. La chica se sonrojo ante el gesto tan inesperado, pero es que ella había empezado con el juego, él se había percatado de que ella lo quería hacer sentir nervioso, pero no señor no más, dos pueden jugar al mismo tiempo -¿Tiene algo de malo?- preguntó inquisidor.
- No-
- Entonces ¿qué dices? mañana, sólo tú y yo-
- Sabes que me encantaría- paso sus brazos alrededor del cuello de su novio y éste sólo sonrió ante la afirmación de la chica, sonrisa que se borró en seguida cuando ella siguió hablando -Pero mañana no voy a poder-
- ¿Cómo dices?-
- Es que mañana no se va a poder ya tengo planes-
- ¿Quién es más importante qué pasar un día conmigo?- el chico estaba celoso, celoso por razón ninguna pues ni siquiera sabía por qué razón Sakura estaría ocupada al siguiente día.
- ¿Estás celoso?- dijo alzando una ceja.
- Si ¿algún problema con eso?- la soltó un poco de su agarre pero no por completo.
La chica sólo empezó a reírse.
- ¿De qué te ríes? no es gracioso sabes- miro hacia otro lado para evitar ver a Sakura.
- Es...que...- dijo entre risas -es increíble...te pusiste celoso de una niña de 7 años-
- ¿Qué? ¿Cómo dices? ¿7 años?- la miro ahora perplejo y entonces empezó a atar los cabos, la única niña de 7 años posible era... -Hanna- y entonces se avergonzó más, se había puesto celoso de una niña de 7 años y para empezar no había dejado que Sakura se explicará. -Lo siento- se disculpó -no sabía-
- No sé por qué te pones celoso, sabes que no te cambiaría por nadie- lo tomo por las mejillas y lo obligó a mirarle a los ojos, unos ojos que estaban seguros de lo que decía, una decisión que vio el chico con esos profundos ojos color chocolate.
- Creo que soy un tonto-
- Uno muy grande-
- ¡Oye!- se quejó el ambarino ante eso y puso una cara de enfado algo infantil. Sakura empezó a reírse de nuevo, era muy fácil hacer que a Shaoran se le olvidará lo que decía.
- Vamos hay que empezar a caminar o no llegaremos a tiempo a la escuela- la chica tomo la mano del chico -De paso te cuento lo que pasa con Hanna-
- Está bien- y emprendieron a caminar rumbo al colegio.
- De verdad no puedo creer lo celoso que eres, ya no sé quién es más celoso, si tú o mi hermano- el chico puso mala cara ante eso -¡pero qué cara has puesto!- lo volteo a ver mientras caminaban con una sonrisa de oreja a oreja -bueno ya, volviendo al tema, mañana no podemos salir a menos de que quieras llevar a Hanna con nosotros todo el tiempo-
- Creo que mejor lo dejamos para el otro fin de semana- dijo con un poco de fastidio -no tengo nada contra Hanna, pero no sería lo mismo-
- Creo que si-
- Y no puedes decirle que irás con ella otro día-
- Pero que insistente salió señor Li- Shaoran alzó los hombros -Y no, no se puede posponer, por que Hanna va a pasar conmigo todo el fin de semana-
- ¿Todo el fin de semana?-
- Sí, lo que pasa es que un familiar de su mamá se puso muy grave ayer, y entonces la mamá de Hanna tuvo que salir hoy de emergencia; pero no puede llevar a Hanna con ella porque no quiere que pierda clases, además de que no es el ambiente para que una niña este. Su mamá me hablo ayer en la noche para pedirme de favor si Hanna podía quedarse conmigo un par de días, no quiere dejar a la niña sola y...vez que Hanna no confía mucho en la gente...creo que somos de los pocos afortunados a los que les habla-
- Ya entendí- Shaoran calló a la chica, ahora entendía todo a la perfección -es muy noble lo que haces-
- Es lo menos que puedo hacer, además así podre pasar algún tiempo con Hanna, tratar de que confíe más en la gente...por eso...esto tendrá que esperar hasta el otro fin de semana...lo siento-
- Está bien, te perdono- dijo abrazando por detrás a la castaña sin dejar de caminar y entonces sonrió -pero sólo esta vez y porque se trata de nuestra pequeña amiga, y sólo por eso eh, el próximo fin de semana no te me vas a escapar- simplemente no podía enojarse con Sakura no cuando de Hanna se trataba pues la pequeña niña le caía demasiado bien como para guardarle rencor.
- Descuida no tenía pensado hacerlo- se agarró con fuerza de los brazos que la rodeaban.
- Es bueno saber que lo tienes en mente-
- Por cierto Shaoran ¿no me quieres acompañar a recoger a Hanna cuando salgamos de la escuela?, prometí que la vería en la puerta de la primaria, de ahí vamos a ir a su casa por sus cosas para que se quede conmigo lo que resta del fin de semana-
- Está bien, te acompaño, yo también quiero ver a la pequeña- Sakura sonrió tiernamente aún abrazada al chico, Shaoran también había caído ante el encanto de la pequeña Hanna.
- ¿Y hasta cuándo se va a quedar contigo?-
- Hasta el lunes por la mañana, su mamá va a llegar justo cuando Hanna este en la escuela así que después de clases ella volverá a su casa-
- Eso no es justo, ¿hasta el lunes por la mañana?-
- Si-
- Eso significa que ella irá con nosotros a la escuela-
- Supones bien-
- Entonces eso también significa que no habrá beso de los buenos días el lunes- hizo un puchero y Sakura empezó a reírse por la actitud de su novio, parecía un pequeño niño chiquito haciendo berrinche por que le iban a castigar no dándole sus dulces, además empezaba a reconsiderar el que la niña le cayera bien, ya le había robado un fin de semana con Sakura y ahora también un beso de los buenos días. Pero no podía de verdad esa niña debe de caerle muy bien para que no le importen los pequeños sacrificios que haría. Todo sea por el bien de la niña de ojos morados -esto te va a salir caro, ¿sabes?-
- Entonces tendré que ir ahorrando- le contestó a modo de broma, aunque en él fondo sabía a qué se refería el castaño, definitivamente el próximo domingo no se salvaría, pero no le importaba, es más hasta estaba empezando a desear que ya fuera la próxima semana.
- Por cierto que vas a hacer con el peluche parlante, no creo que vaya a estar muy a gusto con una niña rondando la casa-
- ¿Peluche parlante?- dudó Sakura pero su mente trabajó rápido y entonces reaccionó -¿Kero?-
- Conoces algún otro peluche parlante-
- Bueno esta Spinnel- se burló la chica.
- Pero él no cuenta, ni si quiera esta en este país-
- Ya lo sé-
- Pero bueno ya, ¿qué vas a hacer con el muñequito?-
- Kero se va a quedar en casa de Tomoyo- entonces lo alzó la mirada -a menos de que quieras que se quede en tú casa-
- ¡NOO!- dijo de inmediato y sin pensarlo dos veces -estará bien en casa de Tomoyo-
- Me lo imaginaba- creo que era de esperarse esa respuesta, después de todo Shaoran y Kerberos no eran los mejores amigos que digamos.
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El día terminó rápidamente, cuando menos lo notaron ya era la hora de la salida. Y dos jóvenes castaños se dirigieron hacia la entrada de la primaria para recoger a cierta personita.
- Hanna- saludo la castaña a lo lejos en cuanto diviso a la niña en la puerta.
- ¡Sakura, Shaoran!- agitó su mano con energía.
Los castaños llegaron hasta la niña.
- Vaya no sabía que tú también vendrías Shaoran-
- Fue algo de último minuto, además ¿qué no puedo venir a ver nuestra pequeña amiga cuando yo quiera?-
La niña rio ante eso -Claro que puedes-
EL chico le devolvió una a penas visible sonrisa.
- Por cierto ya sabes la noticia- dijo emocionada la pequeña.
- ¿Noticia?-
- Sí, que Sakura no te ha dicho que voy a pasar el fin de semana con ella y su familia-
- Si me lo comentó- dijo con una gotita en su nuca, cómo iba a olvidar eso, por esa razón no podía salir mañana con Sakura y definitivamente no tendría beso de los buenos días el lunes, pero ni modo todo sea por ver feliz a esa pequeña niña.
- Entonces Hanna, ¿estás lista?, ahora tenemos que ir por tus cosas a tu casa y de ahí el fin de semana será para nosotras- dijo animadamente la ojiverde.
- ¡Si vámonos ya!- sin pensarlo dos veces tomo las manos de ambos castaños y literalmente los comenzó a arrastrar por la acera camino a su casa.
El camino fue sin complicaciones, llegaron a la casa de la niña, tomo su mochila previamente hecha y se encaminaron hacia la casa de Sakura. En ese tramo Shaoran les invitó un helado a ambas chicas, comieron fuera y se quedaron un rato en el parque. Cuando vieron que ya empezaba a caer la noche decidieron que era hora de volver a casa. El castaño como era de esperarse no iba a dejar a dos preciosas chicas caminar por ahí en la calle como si nada, así que cómo siempre fue a dejar a Sakura, ahora acompañada de Hanna.
- Listo señoritas, están servidas-
- Que bien ya llegamos-
- Creo que aquí las dejo, yo me tengo que ir, pero antes...- le indicó a Hanna que se acercara a él -ten cuidado con Sakura en la noche, he oído que su hermano dice que ella ronca mucho en las noches y hasta habla dormida-
- ¡Shaoran!- la castaña pudo oír perfectamente todo -¡eso no es cierto, yo no ronco!- estaba roja de la vergüenza.
- Jijijijiji- era lo único que podía hacer Hanna ante todo y después recuperó la compostura -bueno será mejor que entremos Sakura-
- Hanna, por que no te adelantas, en seguida te alcanzo-
- Bueno- y la niña tomo su pequeña mochila e ingresó a la casa Kinomoto.
- ¿Estás enojada?- preguntó el castaño cuando la niña ya no estaba con ellos.
- Un poco, pero sé la manera perfecta de que me pagues- se empezó a acercar peligrosamente a él.
- Ah sí, ¿cómo?-
- Creo que tú sabes cómo- la chica paso sus brazos alrededor del cuello masculino.
- Creo saber cómo- él la rodeo por la cintura.
Y entonces ya no se supo más, simplemente dejaron que sus labios exploraran la boca del otro en beso un tanto apasionado. Cuando sus pulmones pidieron aire tuvieron que separarse. No se movieron, pero ambos repararon en algo.
- ¿Está en la ventana verdad?- dijo el castaño sin moverse un centímetro.
- Creo que nos vio-
Desde la ventana de la casa Kinomoto estaba una sonriente Hanna, no había aguantado las ganas de ver lo que pasaba así que se había colado a la ventana para observar y grata fue su sorpresa con lo que se encontró, esos dos de verdad se querían y eso por alguna razón la llenaba de felicidad.
- Eso me temo- alzó un poco la mirada y la envió hacia la ventana, en cuanto Hanna se encontró descubierta se alejó de la ventana.
-Será mejor que entre- dijo un poco sonrojada Sakura de que la niña los hubiera cachado, pero mejor ella que su hermano.
- Supongo que te veré hasta el lunes- él también estaba un poco avergonzado por que la niña estuviera en la ventana.
- Supones bien-
- Ni modo-
- Gracias por todo Shaoran, nos vemos el lunes- y antes de partir deposito un último beso en los labios de su novio. Fue un pequeño y rápido beso.
- Hasta el lunes-
La castaña ingresó a su casa y entonces se encontró con Hanna sentada en el sillón con cara de traviesa.
- Muy bien señorita- se acercó a ella -veo que le gusta espiar a la gente por las ventanas- y entonces empezó un ataque de cosquillas.
- No...No...fue mi...in...tención...jajaja- no podía contener la risa -lo siento...jajajajaja...ya no lo volveré a hacer...jajajaja...pero para...jajajajajaja...por favor...ya no aguanto-
- Está bien, creo que has tenido suficiente castigo- la castaña paró de hacerle cosquillas a la niña y se sentó junto a ella.
- No estás molesta ¿verdad?-
- Para nada- volteó a ver la niña -pero pensándolo mejor, creo que aún no es suficiente castigo- la castaña se disponía a hacerle nuevamente cosquillas.
- ¡Qué, no, otra vez no!- la niña saltó del sillón.
- Ven acá Hanna-
- Tendrás que alcanzarme- y salió corriendo de la sala, Sakura salió tras la niña.
- ¡No te vas a escapar!- definitivamente ese iba a ser un fin de semana muy alegre.
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Mientras tanto en Londres, había un chico que seguía inconsciente, llevaba ya varios días es en esa situación y no parecía haber cambiado mucho. En el interior de la habitación estaba el hechicero ojiazul, sólo dormía, en su cara no había dolor, no había alegría, no había emoción alguna, sólo un chico, un chico que en su interior lidiaba con la oscuridad.
- ¿Dónde estoy?- el joven hechicero abrió los ojos después de varios días y se sorprendió al no encontrar nada, sólo su cuerpo. Él estaba flotando en la nada, todo estaba oscuro.
- ¿Qué paso?-
Se puso a recordar y entonces lo entendió.
- Claro, estaba peleando con esa chica Oyaji y entonces me lanzó un polvo extraño, creo que no debí hacer eso- sonrió para sí mismo -pero que le vamos a hacer, no puedo evitar ayudar a los demás-
Eriol empezó a caminar por el lugar.
- Parece que esta vez me metí en un buen lío- Miró hacia varios lados, todo era negro, nada había allí y entonces cerró los ojos para empezar a sentir la magia a su alrededor. -Mi cuerpo no reacciona y casi no tengo magia, al parecer estoy encerrado en mi propio cuerpo. Tengo que salir de aquí, no puedo perder mucho tiempo, pero ahora el problema es ¿cómo?-
Estuvo pensando por un rato.
- Al parecer no voy a poder hacer nada hasta que mi cuerpo se recupere un poco- dijo pensativo -espero que eso no se tarde mucho, es hora de que las comidas secretas de Nakuru surtan efecto- sonrió para sí mientras se sentaba, aún en situaciones como esas su humor y su personalidad no cambiaban, aún sentía que lo sabía todo y no se preocupaba por nada -por ahora no puedo hacer nada, sólo puedo esperar- y cerró los ojos para dormir un poco, ahora tenía que ahorrar hasta la más mínima cantidad de energía, él sabía cómo salir, pero necesitaría magia y energía, cosas que ahora no tenía. Por ahora lo único que podía hacer era dormir, dormir hasta que pudiera salir.
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- Shaoran- la ojiverde sacudió su mano mientras corría hasta dónde estaba el chico -Gracias por esperarme- como siempre Shaoran espero a Sakura, no importaba si ella salía tarde debido la práctica de porristas, como era en ese caso, o por cualquier otra cosa, él siempre la esperaba.
- Nos vamos-
- Recuerda que tenemos que esperar a Tomoyo y a Ryo- le regaño y el chico puso una cara infantil de enojo.
- ¿Por qué tenemos que esperarlos?-
- Porque hoy le prometí a Tomoyo que la acompañaría a comprar unas cosas que necesita y cómo tú no quisiste dejarme ir sola, pues ahora tienes que ir con nosotras-
El chico odiaba ir de compras con chicas, a él no le gustaba eso, pero él había insistido en acompañarlas, tenía que aprender a decir que no.
- Sí, sí, ya lo sé-
- Pero bueno no va a ser tan malo, Ryo también viene, al menos tendrás con quien hablar-
- Sakura, Shaoran- ambos voltearon y entonces vieron a Tomoyo y a Ryo. Al fin salían de su práctica de coro, es verdad que aún faltaba un par de meses para el nacional, pero la maestra era tan perfeccionista que los había hecho empezar a practicar desde meses atrás.
Después de eso todo fue normal, las chicas empezaron a recorrer tiendas mientras los chicos esperaban algo aburridos, quien los viera pensaría que estaba en una especie de cita doble.
Todo era tranquilo. Mayo estaba terminando, y Junio no tardaría en llegar. El clima estaba de lo mejor y el cielo lo decía, no había nube alguna que diera señales de lluvia. Por fin terminaron, la noche empezaba a caer y los cuatro caminaban hacia sus destinos. Las chicas iban delante platicando muy animadamente, los hombres las seguían de cerca.
- La próxima vez que las chicas quieran ir de compras, que vayan solas- Ryo rompió el silencio -esto de ir de compras con ellas no es lo mío- Shaoran dibujo una leve sonrisa ante el comentario de su compañero, al parecer no era el único al que no le gustaba el hecho de ir de compras.
- Tendremos que acostumbrarnos, supongo-
- Vaya cómo puedes hacer esto- Shaoran lo miró interrogativo -digo, Sakura es tu novia, supongo que no es la primera vez que te arrastra a este tipo de cosas-
- Supongo que el tener cuatro hermanas mayores y una prima completamente locas ayuda a suavizar el golpe-
- Eso tiene sentido-
- Además, Sakura siempre me dice que no tengo que ir con ella, pero nunca puedo decirle que no, creo que esa es mi debilidad-
- Te comprendo amigo, a mí me pasa lo mismo, haría lo que fuera por que Tomoyo algún día me diga que sí, así me pida la luna o que me vista de mujer-
- No le des la idea o podría pedirte que fueras su modelo para todos los vestidos que hace-
- ¿Me creerías que incluso haría eso?- el moreno miro hacia adelante, miró fijamente a la chica que lo traía como loco.
- Bueno en ese caso, que tengas suerte-
- Gracias Li-
En ese momento los dos castaños se detuvieron, de repente sintieron un aura maligna, pero no tuvieron tiempo de reaccionar pues en cuanto sintieron la magia fueron atacados. -¡Cuidado!- gritó el castaño empujando a Ryo lejos de él. Las chicas sólo vieron como Ryo era empujado hacia donde ellas estaban y de repente una explosión. Al parecer el ataque iba dirigido hacia el castaño. Todo fue muy confuso. Incluso las chicas salieron volando debido a la fuerte explosión. El humo empezó a disiparse.
- Tomoyo...cof...cof...Ryo...cof...Shaoran- Sakura empezó a buscar a sus amigos.
- Sakura...cof, cof...- esa fue Tomoyo, Sakura se paró y fue hasta donde estaba su amiga -Tomoyo ¿estás bien?-
- Sí, tranquila...cof, cof, ¿qué paso?-
- No lo sé...de repente sentí un aura maligna y cuando menos lo espere vino la explosión-
- ¿Y los chicos?-
- Tomoyo...Sakura...Li...- eso contestó al menos parte de la pregunta. El humo ya casi se había ido por completo y lograron ver a Ryo. Sakura ayudo a Tomoyo a ponerse de pie.
- Por aquí Ryo- indicó la castaña. Ryo empezó a caminar hacia ellas pero entonces se detuvo -Pero que... ¿dónde estamos?- empezó a ver a su alrededor, ahora que el humo se había ido podía ver claramente su alrededor, aunque en realidad no podía ver nada porque todo estaba blanco, no había nada a su alrededor, sólo ellos y un mundo sin nada -¡Qué...qué es esto!- el chico estaba muy sorprendido. Las chicas entonces también notaron que no había nada a su alrededor, pero en comparación con el chico ellas no se sorprendieron.
- Esto no es bueno- dijo Tomoyo a su amiga.
La castaña empezó a ver hacia todos lados buscando a Shaoran, pero no había rastro de él. Entonces volvió a ver a Ryo, quien seguía de pie muy sorprendido ante lo que pasaba. Entonces se acercó a él.
- Ryo ya te lo explicaremos más tarde, ¿has visto a Shaoran?-
- ¿Qué?- salió de su sorpresa para encontrarse a Sakura y a Tomoyo -¿a Li? él estaba a un lado de mí, cuando me empujo, pero ¿qué es esto?-
- Ryo sólo confía en mi quieres, todo esto es creado por magia, alguien nos atacó y nos encerró en este lugar- Sakura trataba de controlar un poco la situación. - ¿Magia?...- todo era muy repentino para él.
- Si Ryo magia- Tomoyo confirmó -¿tú también Tomoyo?- el chico preguntó al ver que la chica no estaba del nada sorprendida ante lo que pasaba, de hecho él parecía ser el único que no entendía lo que pasaba.
- No, yo no tengo magia, pero Sakura si-
- ¿Sakura?- vio a la chica, parecía normal, ¿cómo es que esa chica tendría magia?, simplemente era increíble.
- Después te lo vamos a explicar ahora lo más importante es encontrar a Shaoran- en su cara se notaba claramente la preocupación por el chino, ella pudo ver cómo la explosión tenía lugar muy cerca de su novio y eso la preocupo, ¿estaría bien Shaoran?
Muy cerca de ahí...
- ¿Qué paso?...cof, cof- el humo apenas y lo dejaba ver claramente. Cuando este se disipó por completo se sorprendió un poco ante lo que encontró. Nada. Todo estaba vacío y blanco. -Sakura- recordó de inmediato y empezó a buscarla a su alrededor, pero no parecía estar cerca -¡Sakura!- gritó una vez más por si había respuesta, pero no recibió exactamente la que esperaba.
- Lo siento, pero ella no está por aquí-
Esa voz, conocía esa voz que le hablaba desde varios metro atrás de él...la chica del otro día, la hechicera.
- ¡Qué hiciste con ella, dime dónde está!- se volteó furioso ya con espada en mano.
- Pero que impaciente-
- ¡Dime dónde está Sakura!-
- Descuida ella está bien, por el momento- entornó los ojos y dibujo una sonrisa malévola en su rostro -simplemente está en otro lado, no quiero que nadie nos interrumpa-
- ¡Qué es lo que quieres!-
- A ti- dijo sin inhibiciones -quiero lo que tú tienes-
El chico se sorprendió, lo quería a él, quería algo que él tenía, pero ¿qué?, ¿de qué estaba hablando esa chica? No entendía nada.
...Continuará...
Ok, ok, esta vez sé que muchos querrán matarme por lo que le hice a Eriol, si me pase un poco... bueno no me pase mucho; sólo espero que no me maten por lo que hice. Si lo hacen ya no sabrán que pasa con él o con el resto de la historia. Así que bueno mientras me esconderé en mi casita y tras mi computadora para evitar cualquier amenaza de muerte :P
Pero bueno, pasando por otros temas, mucho S+S en este capítulo no creen, lamento que si algunos les parece empalagoso, si sé que ha sido mucha miel pero todo es necesario y descuiden sólo habrá un par de capítulos más donde la miel se derroche por doquier, después de eso agárrense, jejejeje.
¿Y qué tal Tomoyo?, ¿qué capitulo tan revelador para ella y para Ryo no les parece? será que se forma una parejita por ahí o será que no ¿qué pasará? ¿Ryo logrará conquistar a Tomoyo o es que ella no podrá olvidar el pasado y ese misterioso amor, del que apenas se dio cuenta? ¿Extraño no? pero que es que ella nunca lo había visto de ese modo ¿qué pasará, qué pasará?... tendrán que seguir leyendo para saberlo. Y que tal ahora Ryo se enteró que de que existe la magia, bueno tarde o temprano se iba a enterar si seguía juntándose con Sakura, Tomoyo y Shaoran, es algo inevitable.
Esto es todo lo que tengo que decir y como siempre, cualquier comentario o sugerencia son bien recibidos. Nos estamos viendo.
¡Mata ne, Sayonara!
