Hola...!
¿Cómo estamos? Pues YO bastante inspirada dejenme decir ja ja ja ja ja, Bueno, quiero contarles algo que sucedió, Comunmente yo escribo cosas con las que sueño o simplemente a veces solo me llegan a la mente, una que otra vez solo me siento frente a la computadora y escribo lo que sea... XD en estos momentos estoy escribiendo mi propia Historia, con personajes originales, estoy pensando seriamente en subir la Historia a la pagina hermana de , FictionPress Y QUISIERA SUS CONSEJOS... :) si quieren hacerlo por Review o por MP no importa, se lo agradecería enormemente... Saludos.
BlackAthena.
Azúcar Amargo
Epilogo
Parte IV
/ SERPIENTE CELOSA/
El viento golpeaba suavemente su cuerpo, meciendo sus cabellos de un lado a otro; el sueño se había esfumado como espuma de mar de regreso a la playa, y mientras la oscuridad de la noche la cubría cómo manto estrellado, sus ojos permanecían sobre el lago, aquel mismo donde un calamar gigante dormitaba tranquilamente.
Ese año habían vuelvo a Hogwarts para retomar los últimos niveles escolares, y estaba a punto de finalizar, lo que significaba que más pronto de lo que muchos creían, estarían ya diciéndose adiós, despidiéndose de sus profesores y de los compañeros que durante siete años habían estado a su lado para compartir aventuras, risas y chismes, entre otras cosas.
Tanto Harry, como Ron habían comentado y debelado sus peores temores respecto a dejar el colegio para encarar una realidad que los atemorizaba, ella simplemente los escuchaba, Hermione no era muy dada a expresar sobre sus sentimientos, ella simplemente se los guardaba para sí, sabía que no era nada bueno para aquello que muchos le llamaba alma, pero su temor a que la vieran tan vulnerable era mucho.
Cerró los ojos, pensando simplemente en el rose del fresco viento cubriendo su cuerpo, su vida como Bruja había sido complicada, pero había superado cada una de las complicaciones, los obstáculos y había encarado los problemas como debía de ser, uno de las tantas cosas tenía nombre y un rostro… y que rostro Por Merlín…
Hermione abrió los ojos rápidamente y sin pestañear, se sorprendió así misma pensando en el "innombrable" como lo llamaba ante Ginny y Lavender; la castaña dio un par de pasos hacia atrás, con la mirada perpleja, al relajarse un poco y bajar la mirada, simplemente creyó en la misma gran mentira que se repetía una y otra vez cada vez que lo miraba o pensaba en él…
- "Pronto pasara Mione, es un amor pasajero que dentro de poco quedará como un mal recuerdo… y cómo las hojas en otoño, el transcurrir del tiempo soplara ese sentimiento y lo alejara de ti…" – se decía casi siempre.
Las rondas nocturnas habían acabado antes de lo planeado, los alumnos últimamente no habían estado dando lata desde que ella y Tom Riddle habían sido nombrados prefectos, quizá fuera que los castigos impuestos por los jefes de prefectos hacia los alumnos que faltaban a las reglas del colegio eran demasiado duras, pero a Hermione no le pasaba por alto el terror que les causaba Riddle si este llegaba a atraparlos en infraganti, sonrío inconscientemente de ello en el momento de pensar en ello, del rostro altivo del muchacho y la mirada profunda, esa mirada que provocaba gran miedo a los demás alumnos.
El sol volvió a indicarle que la noche había muerto con el primer rayo de luz que golpeo fijamente en su cara, movió los ojos bajo los parpados cerrados, volteándose en la cama para darle la espalda a la luz maldiciendo mentalmente el hecho de no haber cerrado las cortinas que rodeaban su cama, pero lo que más le fastidiaba era esa sensación que golpeteaba dentro de su corazón y le hacía sentirme emocionada, otro día más deseando poder verlo…
Se preguntó en ese instante en el que abría los ojos poco a poco y les permitía acostumbrarlos a la luz, ¿En qué jodido momento ese chico se le había metido tan profundamente dentro de su corazón? Escuchó ruidos provenientes del baño, esa seguramente era Lavender y sin más, se puso de pie, sintiendo el frío sobre las plantas de los pies con el contacto con el suelo.
Draco Malfoy se encontraba arreglándose la camisa mientras observaba a sus compañeros arrojarse las almohadas uno contra el otro.
- ¡Potter deja de comportarte como un niño! – exclamó el rubio mientras se dirigía hacia ambos jóvenes, Harry Potter y Ronald Weasley, y les arrebataba tales armas mortales de batalla, ambos chicos se le quedaron mirando, luego se miraron uno al otro.
- ¿Qué…que están…? ¡Ni se les ocurra! – gritó Draco mientras observaba a Ron tomar otra de las almohadas y a Harry quitándole la que anteriormente le había quitado de las manos, los dos adolescentes antes enemigos, ahora se habían aliado para luchar contra el rubio, y entre golpe y golpe con las suaves y esponjosas almohadas, Draco encontró un tiempo para contraatacar, dio un golpe con la almohada que tenía bajo su poder y golpeo en la cara a Harry, quien giró la cara por la potencia del golpe, Ron levantó su esponjosa arma para defender a su amigo, pero se detuvo al sentir que el aire se le escapaba del cuerpo al recibir un almohadazo en el estómago, cosa que lo llevó a arrojarse al suelo, mismo lugar conde el joven de redondos anteojos se encontraba ya.
Draco tomó la almohada del pelirrojo y ahora con ambas en sus manos decidió golpear a ambos chicos, quien en un intento por proteger sus caras había levantado sus manos.
- Dejen de comportarse como dos chiquillos idiotas… ya es tarde y…- pero el rubio se interrumpió al escuchar la puerta abrirse, Harry y Ron se pusieron de pie rápidamente con una gran sonrisa en la cara, el objetivo de aquella "cruel" batalla de almohadas no había sido con el propósito de hacer enfadar a Malfoy, sino que se integrara con ellos, entre golpe y golpe, los tres muchachos habían soltado fuertes carcajadas que fuera de aquella habitación había despertado a más de uno.
- Riddle…- nombró Harry Potter al ver al prefecto, los ojos verdes del joven habían perdido ese brillo juguetón que había tenido momentos antes, Ron simplemente se dedicó a mirar a otro lado que no fueran los aterradores ojos de aquel joven y Draco, él simplemente miraba fijamente a Tom, él único que se había atrevido a mirarle como su igual, aunque para Riddle no era así.
- ¿Jugando, Malfoy, Potter, Weasley? Cuando…- decía mientras miraba el reloj de pulsera que adornaba su blanca pulsera, el joven levantó la manga de su túnica y mostró su reloj plateado e hizo como miraba la hora.- …evidentemente ya es un poco tarde… dejen de perder el tiempo y vayan al comedor…- continuó diciendo en tono de orden, Draco endureció la mirada, fue en ese momento cuando Riddle y Malfoy se enfrascaron dentro de una batalla de miradas, Harry y Ron se percataron de ello, sintiendo el ambiente bastante tenso.
- Eh, Riddle… ya vamos, solo nos falta la túnica…- intervino Harry para llamar la atención del prefecto.
- Dense prisa.- fue la respuesta de Tom antes de enviarle una amenazadora mirada al rubio y pasar a retirarse, después del portazo, TANTO Ron y Harry se relajaron por completo.
- ¡¿Pero qué rayos fue eso Draco?! – gritó Ron bastante alterado, los grises ojos del rubio fueron a dar hacia Harry y Ron.
- Nada que les importe…- contestó Draco para dirigirse nuevamente hacia el espejo y continuar abotonándose la camisa, al terminar pudo ver a través del objeto reflejante el rostro de los curiosos muchachos, que para su mala suerte, eran sus compañeros de habitación desde el primer curso o al menos desde hace unos días desde que el recordaba.
- ¿Esto es por Mione, verdad Draco? – se atrevió a preguntar Harry para la sorpresa de Ro9n y Draco, este último supo ocultar tal emoción así que Harry no supo si la pregunta lo había afectado.
- ¿Hermione, que tiene que ver ella con la actitud arrogante de Riddle? – preguntó el rubio mientras se giraba y encaraba a ambos chicos.
- Corren rumores Draco, unos dicen que te gusta Hermione ¡Carajo, si son amigos desde la infancia!
- Y hay otros chismes que recorren los pasillos… desde hace algún tiempo Harry y yo nos hemos dado cuenta del repentino interés de Riddle por Hermione…- intervino Ron mientras lanzaba una fugaz mirada a Harry.
- Hermione no me gusta…es mi amiga.- mintió descaradamente mientras desviaba la mirada de los ojos verdosos de Harry.
- Mientes con todos los dientes Malfoy, si no te conociera te creería, pero eres mi amigo y sé perfectamente cuando mientes y cuando no…- ante aquellas palabras, Draco dirigió sus ojos hacía el muchacho, el pelirrojo de infinitas pecas simplemente asentía con un movimiento de cabeza, apoyando a Harry y sus "sabias" palabras.
- Y si me gustara… ¿Qué? – respondió un tanto violento el rubio.
- ¿Y qué? ¡Hermione no va a corresponderte y lo sabes! ¡ella te ve como el hermano fastidioso y empalagoso que no tuvo! – fue lo que dijo Harry, Draco levantó la ceja al escuchar como lo describía.
- Yo ni soy enfadoso y mucho menos empalagoso…
- Solo ten cuidado ¿quieres? Riddle va muy en serio con Hermione al parecer, y conociendo a Mione, no creo que se dé cuenta de lo que está pasando a su alrededor.- Ron se encogió de hombros tras decir aquello.
Después de un rato, el trío salió de su habitación para dirigirse al gran comedor.
Ginny y Hermione se encontraban a unos pasos frente a la entrada del gran comedor, las dos muchachas se encontraban esperando a Luna para quedar en el mismo sitio durante el desayuno.
- Te digo, lo encuentro bastante extraño durante estos días, de repente lo descubro mirándome de una manera muy rara…- comentaba Ginny mientras recordaba a Harry Potter durante la clase, con su mirada fija en ella.
- ¿Será que le gustas? – preguntó Hermione con una sonrisa dibujada en sus rostros, Ginevra Weasley abrió los ojos y los labios en son de sorpresa.
- ¡¿Tú crees, Mione?!- gritó la joven mientras juntaba sus manos a la altura de su pecho y daba unos cuantos saltitos de alegría.
- Supongo yo, conozco a Harry un poco más que tú y… creo que sí, le gustas.- acabó afirmando la castaña ante una pelirroja sonrojada y con una mirada llena de alegría.
- Vaya… pero ¿por qué tan feliz, Weasley? – la alegría y la tranquilidad, así como habían llegado, así se habían esfumado, Hermione cerró los ojos y soltó un suspiro, rezó por paciencia y se giró lentamente.
- ¡Riddle! Pero si es un honor contar con su presencia.- por favor, nótese el sarcasmo en el tono de Hermione; Riddle sonrío de medio lado al notar evidente sentimiento de antipatía proveniente de la muchacha, Ginny simplemente los miraba uno y al otro con suma curiosidad.
- Lo siento Granger, yo no puedo decir lo mismo… y tú Weasley, la profesora McGonagall ha mandado por usted, así que diríjase inmediatamente hacia su oficina y evite…distraerse con Potter en los pasillos… no me gustaría tener que encontrarme con desagradable escena como la otra…noche…- Ginevra y Hermione quedaron perplejas al escuchar aquello, la castaña envió una sorprendida mirada a su amiga pelirroja, la cual evadió su mirada para luego salir corriendo.
- ¿Qué escena, Riddle? – preguntó Hermione mientras veía a su pelirroja y pecosa amiga desaparecer entre el tumulto de alumnos que comenzaba a invadir los pasillos.
- La curiosidad mató…al gato, Granger… aunque en este caso se podría decir que rata de biblioteca.- fue la respuesta de Riddle mientras daba un paso al frente, intentando intimidar a Hermione, pero la muchacha no se movió ni un milímetro, simplemente lo miró fijamente, aceptando el reto de miradas que Tom le había lanzado.
- No creo que hacer una pregunta te mate Riddle…- respondió Hermione ante un medio sonriente Tom. - ¡¿Qué rayos te causa RISA?! – preguntó la castaña ya entrando en la histeria.
Y es que no era para menos, Tom Riddle le provocaba ese tipo de reacciones cada vez que se encontraba cerca de él, la alteraba su mirada inquisidora, esa sonrisa maquiavélica que solo le dirigía hacia ella, sus comentarios burlescos, entre otras cosas.
- Tú, Granger… todo en ti me causa gracia…- fue la respuesta de Tom mientras daba un paso más hacia ella, pero aun así, pese a la corta distancia que los separaba, Hermione no retrocedió, Tom no sonrío pero hubo un destello en sus ojos que no pudo pasar desapercibido por la joven.
- No soy tu bufón personal, Riddle, así que como llegaste, retírate…- fueron las palabras de la muchacha, Tom Riddle se detuvo y observó a la joven de pies a cabeza.
Uno de los pensamientos de Tom era que, así como esa chica se esmeraba en sus estudios y en sacar buenas notas pusiera el mismo empeño en arreglarse, otra persona sería, ese pelo enmarañado y abundante, esa mirada desconfiada y llena de inteligencia podría ser el resultado de algo salvaje, tal vez; Riddle era por mucho más alto que la joven, casi dos cabezas, por lo tanto la corta distancia que había entre ellos dos la obligaba a estirar el cuello para verle a la cara.
Hermione no era de esas chicas que retrocedían fácilmente ante el peligro y aunque Tom Riddle era un alarmante peligro humano que constantemente atentaba contra su salud mental y emocional, no era motivo suficiente para que la muchacha escapara, nunca lo había hecho y no empezaría en ese momento.
Draco se dirigía hacia el gran comedor acompañado de Ronald y Harry, quien reían a carcajadas sobre una de las tantas bromas que le habían hecho a los hermanos Black y a Lucius Malfoy, el hermano de Draco.
- ¡¿y viste la cara que puso Rebastan Lestrange?! ¡Oh, Harry, creo que voy a morir con una sonrisa en la cara! – comentaba Ron mientras soltaba la risa una vez más, aquello para Harry era bastante contagioso y no pudiendo evitarlo, él también reía a llanto por lo sucedido, Draco simplemente se obligó a no prestarle atención a las tonterías de aquel par; y el rubio se detuvo de golpe al percatarse de cierta escena a unos cuantos metros frente a él.
Eran Hermione y Tom Riddle, muy cerca uno del otro, demasiado para el gusto de cierto joven rubio; y sus ojos grisáceos le vieron inclinándose hacia ella, a Hermione abriendo los ojos en son de perplejidad.
Y sin más, Harry y Ron le vieron correr a sabrá Merlín donde y por qué motivos; Ginny vio a Riddle alejarse de una muy sonrojada Hermione, el chico y su amiga compartían en ese momento una mirada, ella, por la mirada que tenía en esos momentos, debía estar mordiéndose la lengua para tragarse la furia que sentía, algo le había hecho o dicho ese Tom para ponerla tan roja como un tomate.
- ¡Riddle, eres un maldito! ¡McGonagall no me llamaba! – gritó la pelirroja al detenerse a lado de su amiga, y al ver que el chico no le contestó se dirigió hacia Hermione.
- Ese malnacido Hechicero es un… ¡Agh! ¡Me hico correr a toda prisa el muy bribón! – se quejaba la joven mientras guardaba silencio al ver a Draco Malfoy atropellando alumnos por el pasillo.
- Ese rubio…- susurró la joven, Hermione permaneció mirando la espalda de Riddle mientras se alejaba.
Draco bajó a la velocidad hasta detenerse, frente a él venía Riddle con una sonrisa arrogante de medio lado, algo le había dicho a Hermione, y quería saber que era aquello que le había puesto así, por qué lo había notado claramente.
- ¿Qué le dijiste Riddle? - exigió el rubio mientras endurecía la mirada y el tono de voz, el pelinegro muchacho se detuvo justamente a lado del rubio y lo miró de soslayo.
- Lo que pase entre HER-MIO-NE… No es de tú incumbencia, Malfoy, así que hazte un favor… y no te entrometas…- respondió Tom mientras recibía la mirada de acero del joven Malfoy.
- Todo lo que tenga que ver con ella es de mi importancia, Riddle…- contestó Draco mientras continuaban mirándose uno al otro, Ron y Harry y cualquiera que estuviera cerca, simplemente se quedaron estáticos, aquel par causaba terror al alumnado.
- Pero yo no soy de tu importancia, Malfoy… ve y pregúntale a ella que le dije…pero no creo que quiera informarte…- y luego de una última y arrogante mirada cargada de burla y desdén, Tom continuó con su camino, golpeando el hombro del rubio con todo el propósito del mundo, Malfoy se giró para reclamar a Riddle, pero Harry y Ron lo detuvieron recargando sus manos en los hombres del muchacho, Riddle le dedicó una sonrisa burlesca al rubio antes de desaparecer entre los alumnos de primer grado.
- Malnacido hijo de pe…-
- ¡Malfoy, cuide su vocabulario! – el rubio se vio interrumpido, aquella voz podía identificarla en todo el maldito mundo, se giró y ahí estaba Severus Snape.
Ginny la veía comer mientras esta poseía en su cara una enorme sonrisa, la pelirroja sabía que algo había pasado durante su ausencia, y aunque había preguntado demasiadas veces por lo sucedido, Hermione no había querido hablar sobre ello.
- ¡Vamos Hermione, soy tu amiga y te pido por favor, que me lo digas, te ruego! ¡Es más, seré tu sirvienta por el resto del curso pero dime que te dijo Riddle! – gritaba la muchacha mientras se inclinaba al frente, Hermione soltó un suspiro y dejó los cubiertos sobre la mesa, dirigiendo una mirada de fastidio hacia la joven, Lavender, quien estaba a su lado simplemente sintió como el foco de curiosidad se le encendía.
- Ginny ¿Qué ha pasado? ¡¿Tom y Hermione han tenido otro de sus olímpicos encontronazos de pasillo?! – intervino la rubia mientras recargaba sus pechos a la mesa en un intento de acercarse más a la pelirroja.
- ¡Si, lo han hecho! Riddle ha tenido que mentirme para estar a solas con Hermione ¡¿Te das cuenta?! ¡Riddle mintiendo para que mua, los dejara a solas! – decía una emocionada pelirroja, segundos más tarde Lavender y Ginny se encontraban agarradas de la mano y gritando de emoción.
- ¡Ya basta Ginny, Lavender! Por Merlín, parecen un par de niñitas precoces… Ginny, Riddle siempre miente, así que no es de extrañarse que lo haya hecho contigo para que desaparecieras, otra es que Tom no me ha dicho nada que no sepas… siempre es lo mismo con él y bien que lo saben…- fue la respuesta de una exasperante Hermione, quien más que harta de la actitud de las dos chicas, era que ya no quería hablar de Tom, a lo lejos un par de miradas azuladas y plateadas la observaban atentamente.
- Mione…- comenzó a decir una misteriosa Ginny muy en su papel de mejor amiga, la pelirroja se levantó un poco de su asiento y se acercó más a la castaña, Lavender se acercó más a Hermione para escuchar mejor. - ¿Y tú sabes que si no hubiera pasado algo realmente importante…no hubieras llamado a Riddle por su nombre? – la pregunta dejó a Hermione realmente sorprendida y a una Lavender con una sonrisa tamaño gigantesca en su cara, la sonrisa de una pícara Ginny comenzó a hacer acto de presencia en el rostro lleno de pecas de la joven.
- Son unas… son unas… ¡Son unas chismosas de lo peor! – gritó la castaña y se puso de pie para luego pasarse a retirarse y mientras se alejaba.
- ¡Sabes que es verdad Hermione! ¡Y voy a investigar hasta llegar al fondo de todo esto! – gritó una feliz Ginevra Weasley.
- ¿Vas o vamos? – intervino Lavender con una ceja levantada y su mirada llena de algo que Ginny sabía muy bien que significaba.
Ron fue el único que había escuchado todo, y tras digerir la comida simplemente soltó un suspiro resignado.
- No de nuevo… - dijo el pelirrojo.
- ¿Qué sucede Ron? – preguntó Harry algo curioso, Draco apartó el plato mientras escuchaba a sus amigos.
- Ginny y Lavender ya están de nuevo en su papel de casamenteras…- contestó un aburrido Ronald.
- ¡No! – gritó Harry recordando la última vez que había visto a aquel aterrador par intentando juntar parejas.
- ¿y quiénes son los desdichados ahora? – preguntó Draco mientras le daba un sorbo al jugo de naranja, Ron y Harry se miraron uno al otro y luego se dirigieron hacia Draco.
- No vas a querer saberlo, Draco…- dijo Ron un poco nervioso, el rubio endureció la mirada.
- Si te estoy preguntando es porque quiero saber, idiota.
- Draco, de verdad, de verdad, de verdad… No quieres.- intervino Harry.
- Y tú, si de verdad, de verdad, de verdad no quieres mi puño en tu cara te callarás y me dirás quiénes son…- contestó Draco con una ceja levantada.- entonces ¿Quiénes son? – continuó diciendo el rubio.
Hermione se dirigía hacia la clase de Defensa contra las Artes Oscuras con sus pensamientos hechos un garabato dentro de su cabeza, se detuvo por un momento mientras las palabras de Riddle llegaban de nuevo a ella, se sonrojó una vez más…
- Draco…- comenzó a decir Ron.- el nuevo proyecto de las chicas son…Riddle y Hermione.- continuó diciendo el pelirrojo ante un perplejo rubio. Hermione se mordió el labio.
- "No Granger, tu no sirves para eso, pero yo te puedo explicar para que puedes hacerme de utilidad… en un lugar más privado…"– Hermione se detuvo a mitad del camino, dándose cuentas que a varios metro frente a ella, se encontraba el causante de todo aquello. CONITNUARA.
N/A.- Como vi que varias Lectoras me han pedido DRAMIONE creo que es lo más JUSTO y lo minimo que puedo hacer por agradecer sus comentarios, que las complasca con esto, ahora... me interesa de sobremanera saber que piensan sobre mis queridas Cazamenteras de Ginny y Lavender... :)
Les dejo besos y muchos Saludos, cuidense y espero leerlas pronto.
