Final Fantasy VII: Eternal Cycle
Capítulo XXI: Miedo irracional
Tras el desayuno Tifa abrió el bar. Los niños la ayudaban, como siempre, mientras Cloud y Barret se encargaban de ir a hacer los encargos en la camioneta del segundo. A la morena la aliviaba que el rubio fuera a pasar el día fuera, ya que así podía estar más relajada, sin embargo Marlene no compartía esa opinión: si Tifa tenía algún problema con Cloud debía arreglarlo. Sus pensamientos se intensificaron cuando Johnny hizo su visita pertinente a media mañana, se acercó a la barra y empezaron a mantener una animada conversación... ¿tal vez era cierto que Tifa ahora lo prefería a él?
Era cierto que la morena se sentía muy a gusto con Johnny, y cada vez confiaba más en él sobretodo ahora que Cloud había vuelto y despertaba esos sentimientos tan hostiles. Esa era la razón por la que podían estar horas sin parar de hablar y de reírse, y a Johnny le encantaba poder estar así con ella. Pero la cosa cambió cuando Cloud volvió: entró por la puerta y cuando lo vio la sonrisa de Tifa desapareció de golpe. Johnny volteó, sin entender qué le ocurría a su amiga, y le pasó lo mismo que a la morena, pero por distinta razón: no sabía que Cloud había vuelto. El rubio los miró a los dos, casi con expresión de celos por lo que Johnny empezó una conveniente retirada que solo un fuerte apretón en su mano pudo detener.
-Quédate... por favor...-le suplicó Tifa casi sin voz. Johnny volvió a voltear hacia Cloud que había dejado de mirarlos y se dedicaba a ayudar a Barret a entrar las cajas que habían traído, después volvió la mirada hacia Tifa: no pudo decirle que no a su mirada suplicante.
Ella no le soltó la mano hasta que el rubio no se dirigió hacia el piso de arriba, no sin antes echarles otra mirada a ambos. Cuando él salió del bar Tifa suspiró aliviada.
-¿Qué... qué pasa, Tifa?-preguntó entonces Johnny, mientras intentaba hacerse una idea del porqué se podía comportar así la joven. Una idea horrible se le pasó por la cabeza:-A... a... a... ¿acaso te pega?-susurró. La morena negó y de hecho, en ese momento ese pensamiento le pareció absurdo a Johnny. Seguro que en una lucha sin armas Tifa podría ganar a Cloud.-¿Entonces por qué...?
-No lo sé-cortó la joven camarera tensándose de nuevo. Estaba empezando a sudar frío, pues sentía la mirada de Cloud desde arriba de las escaleras.-Me da... me da miedo...
Johnny no entendía qué pasaba, pero decidió que lo mejor sería distraer a Tifa para borrarle esa cara de preocupación. Lo consiguió en parte, pero ella no podía evitar sentirse tensa.
Marlene estaba en el piso de arriba ayudando a Cloud: estaban convirtiendo el despacho del rubio en un pequeño restaurante, donde los dos jóvenes pudieran cenar tranquilamente y hablar sobre el comportamiento irracional de Tifa. ¡Estaba convencida de que con eso a ella se le pasarían todos los males! Habían despejado las mesas del papeleo que solía haber en ellas para llenarlas de velas que iluminarían tenuemente la sala, dándole el ambiente ideal. Había una mesa en el centro de la habitación que Marlene se había encargado de preparar, para que casi pareciera un restaurante de lujo. Cloud parecía satisfecho con el resultado y Marlene estaba satisfecha con el plan. Después la pequeña se fue hacia su cuarto para preparar su maleta.
Estaba empezando a anochecer cuando Barret llamó a los niños para llevárselos. Tifa se sorprendió con ese gesto ya que no la habían avisado, a petición de Cloud. Sin embargo, cuando se enteró, no pudo hacer nada para impedirlo, pero tampoco pudo impedir que la vencieran las ganas de llorar. Se dio la vuelta quedando de espaldas a la barra, por lo que Johnny sintió la necesidad de consolarla:
-Ti... Tifa... no llores por favor... ¡yo estoy aquí contigo!-ella lo miró con lágrimas en los ojos y asintió.
Por una parte sentía una rabia inmensa por estar así a causa de Cloud... él siempre la había tratado bien, no le había hecho ningún daño... estaba allí cuando despertó de su coma y la consolaba siempre que se sentía mal. Entonces... ¿por qué ese miedo irracional? ¿Qué era lo que la hacía temblar de pies a cabeza con tan solo notar que la miraba? ¿Por qué empezaba a sudar frío cuando se le acercaba? Y lo peor era que esa sensación de pánico iba en aumento.
Johnny estuvo con Tifa hasta la hora de cerrar. En ese momento se quedaron ambos en silencio pero la voz de Cloud los sobresaltó:
-Tifa, es hora de cerrar...-dijo bajando por las escaleras.-¿Quieres que te ayude?-se ofreció. Ella solo atinó a negar fuertemente con la cabeza: ya casi ni le salía la voz.
-A... a... aún... está... Johnny... aquí...-pudo decir, finalmente, con un hilo de voz.-C... cuando se vaya... cerraré... n... no te... preocupes.
Cloud la miró preocupado pero cuando iba a acercarse ella pegó un saltito, emitiendo un sonido muy agudo mientras empezaba a llorar de nuevo. Johnny no había visto una reacción más adversa hacia alguien en su vida. Cloud pareció contrariado e incluso algo deprimido, y en ese momento a Johnny le dio pena... debía de ser frustrante que alguien te tratara así... y aún más si ese alguien era importante en tu vida. Pero la parte egoísta de su cabeza estaba satisfecha con esa escena: Tifa lo prefería a él antes que a Cloud... se preguntaba cuántas veces habría soñado algo así. Finalmente el rubio volvió al piso de arriba, cabizbajo. Entonces Tifa volvió a apretar la mano de Johnny y le suplicó con un hilo de voz:
-Sácame de aquí...-su mano temblaba de sobremanera y ni siquiera podía controlar la fuerza con la que apretaba la mano de su amigo: le clavaba las uñas tan fuerte que hasta le hizo sangre. Pero eso no hizo que Johnny rechazara su oferta, al contrario, al verla tan perturbada decidió que aquello era lo mejor.
Se aseguraron de que Cloud no vigilaba para cerrar el bar en silencio quedándose ellos fuera. Fue entonces cuando él se planteó dónde podría llevarla... sólo se le ocurrió un sitio: su propia casa. La tomó de la mano y empezaron a caminar con la sola iluminación de las farolas, en silencio. A medida de que se alejaban de aquel lugar Tifa parecía más aliviada, incluso su respiración se normalizó y ella misma notó como su corazón dejaba de latir a esa velocidad alarmante.
Entraron en casa de Johnny, la cual no estaba muy ordenada, cosa que hizo sonrojar al joven: no planeaba tener visitas. Sin embargo a ella no pareció importarle en absoluto, y le sonrió dulcemente.
-Hoy puedes dormir en mi cama... voy a ponerte sábanas limpias. Pero no sufras que yo dormiré en el sofá, eh... jejeje-le explicó él.-Espérame aquí.
Ella obedeció mirando a su alrededor... aunque en realidad no veía nada: estaba inmersa en sus pensamientos. Se preguntaba qué la llevaba a aterrarse con la presencia de Cloud... tal vez... tal vez se estuviera volviendo loca. Esa idea no la tranquilizó, pero la hizo convencerse de que, si eso era verdad, lo mejor era permanecer lejos de él... y de toda la gente a la que quería.
Johnny no tardó en volver donde ella para acompañarla hacia su habitación que estaba sorprendentemente limpia. Lo que Tifa no imaginó fue que Johnny la había ordenado con una rapidez casi sobrenatural para ella. La joven sonrió nuevamente y le dio las gracias a su amigo tras lo que él se fue al comedor a dormir para no molestarla.
Cuando volvió a encontrarse a solas... a oscuras en aquella habitación que no conocía, sus pensamientos la acecharon de nuevo... Eso hizo que no pudiera dormir, dando vueltas en la cama. La imagen de Cloud preocupado por su desaparición le llegó a la cabeza... seguro que la estaría buscando. ¿Y si la encontraba? No... no quería que la encontrara... no podía estar cerca suyo nunca más. Fue entonces cuando se sentó en la cama, mirando la ventana de aquella habitación para luego asomarse por ella: estaba en un primer piso... si saltaba podría salir ilesa sin problemas. Pero antes decidió escribirle una nota a Johnny: buscó un papel y un lápiz con el que escribir y garabateó lo mejor que pudo "Lo siento. He tenido que irme. Fdo. Tifa". Miró apenada aquella nota y la dejó encima de la cama para después saltar por la ventana. Caminó por las tranquilas calles de aquella ciudad hasta que se encontró en un callejón donde oyó a un hombre que le ordenaba que se detuviera. Vocalizaba muy mal por lo que Tifa no podía entender ni una palabra de lo que decía... pero esa forma de acercarse a ella no le gustó ni un pelo. Y aún menos cuando le iba a poner una mano encima.
Salió de aquel callejón bien erguida, con el ceño fruncido, tras apalizar a aquel desconocido con malas intenciones. Finalmente encontró la salida de la ciudad y caminó sin rumbo: sólo pretendía alejarse de Edge.
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Lejos de allí un hombre de cabellos plateados caminaba a través de las montañas. En las cercanías se podía oír una gran cascada: era hacia donde se dirigía Sephiroth. Una vez allí se situó delante de aquella cueva frunciendo el ceño mientras pensaba el motivo que lo había llevado hasta ella: aquella mujer que se escondía allí no había dejado de acecharlo en sueños, haciéndolo despertar sudando frío. El recuerdo de ese momento le hizo tensar aún más su expresión. Sabía que sólo había una solución... si la mataba... dejaría de infiltrarse en sus pesadillas.
Empezó a caminar a paso seguro hacia el interior de la cueva y cuando se halló frente a aquella mujer la miró fríamente.
-¿Te diviertes intentando atormentarme en sueños?-le preguntó con desprecio.-Yo conozco otra forma con la que divertirme a tu costa...-cogió su Masamune con su mano izquierda y con ella apuntó hacia donde se encontraba la cara de aquella mujer. Sin embargo ella no reaccionó... tal y como era normal..
Sephiroth alzó una ceja, algo contrariado: encontraba que si su víctima no agonizaba un poco antes de morir la sensación de satisfacción no sería la misma... Se lo pensó unos segundos: en realidad aquello no le importaba en absoluto en esos momentos así que dio una estocada en el estómago de aquella mujer, atravesando el cristal que la cubría y su cuerpo inerte. Tras unos segundos desclavó su espada y la observó: no había ni una gota de sangre, y de hecho parecía que aquella estocada no le había hecho ni cosquillas ya que la carne que su espada atravesaba segundos antes se regeneró a una velocidad casi alarmante. Sephiroth hizo un silencio.
-Supongo que era lo que cabía esperar...-dijo frunciendo el ceño mirando su limpia espada. Después alzó la mirada hacia aquella mujer.-Seguro que tú debiste intentar algo parecido antes de encerrarte aquí... al saber cuales eran los planes de tu "querido hijo"-se regocijó pronunciando las dos últimas palabras con tono burlón.-Qué lástima...-continuó fingiendo decepción.-Esperaba poder acabar con esto hoy mismo... pero parece que tendremos que esforzarnos un poco más para encontrar la forma de matarte...-hizo una pausa que usó para guardar su Masamune.- Pero no te preocupes... madre...-siguió hablando con su tono de desprecio, aunque algo irónico esta vez-pronto hallaré la forma de quitarte la vida, al fin... Para que los dos podamos descansar en paz...
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Tras un largo rato de camino Tifa llegó a lo que creyó recordar como "Midgar". Se adentró en aquel lugar desierto hasta toparse con algo que le resultó familiar: la iglesia de Aerith. Recordó la paz que siempre desprendía ese lugar: ¿podría ser que entrando allí pudiera quitarse esos miedos absurdos de encima? Se lo pensó unos segundos, tampoco tenía nada que perder así que se adentró. No recordaba nunca haberla visto tan oscura, sin embargo la sensación de paz permanecía allí dentro, alumbrada por las estrellas. Tifa caminó hasta el borde del lago que allí había y se sentó. Si bien se sentía mejor consigo misma, no notaba ningún cambio respecto a sus sentimientos hacia Cloud. Aquello hizo que su frustración volviera junto con las lágrimas en sus ojos. Bajó la cabeza para apoyarla en sus dobladas rodillas y, una vez sintiéndose amparada, empezó a llorar. Recordó las muchas veces que era él el que se escondía en ese lugar... y lo mal que eso la hacía sentir. ¿Por qué era ella en esos momentos la que se escondía haciéndole sentir mal a él? No le quedaba otra, pues cerca suyo no hacía más que notar el pánico recorriendo cada centímetro de su piel. Deseaba poder acercarse a Cloud, poder abrazarlo como lo hacía antes de que se fuera, poder hablarle... que no se le fuera la voz con su presencia... Pero eso no eran más que sus anhelos... cosas que, por mucho que deseara, tenía asumido que no se cumplirían.
Un pensamiento llegó a su mente, primero algo fugaz pero luego empezó a estacionarse en su cabeza: "Seguro que Aerith sabría hacerlo feliz..." Sí... ella no huiría de él cuando el rubio se empleaba al máximo en mostrar sus sentimientos por ella... Ni le tendría pánico...
Su cuerpo tembló súbitamente, cuando una ráfaga de aire entró por el techo de aquella iglesia. Dejó su mente en blanco durante unos segundos... fue entonces cuando sintió algo alrededor suyo, como una presencia. Alzó la mirada pero no vio a nadie... seguramente su locura la estaba llevando a imaginarse presencias que no estaban... Volvió a cerrar los ojos y a encogerse y volvió a sentir esa presencia... o más bien esos sentimientos alrededor suyo... Esa especie de sentimientos que siempre le llegaban desde el exterior, que pertenecían a alguien de su alrededor. Pero ella estaba sola... no podía estar sintiendo nada así. Las lágrimas volvieron a brotarle casi sin esfuerzo de los ojos... como más loca creía estar, más triste se sentía... ¿qué le esperaba entonces? Una vida llena de soledad... de paranoias... frustraciones... y tristeza. Suspiró largamente, no le quedaba más que afrontar su destino. Cerró los ojos con fuerza, intentando aislarse del mundo cuando pudo oír una voz, casi como una ráfaga de viento.
-¿Por qué te escondes...?-Tifa frunció el ceño... ¿ahora hasta oía voces? Suspiró de nuevo y se dispuso a contestar... no creía que el hacerlo fuera más grave que ninguna de las locuras que estaba cometiendo esa noche:
-Yo... me estoy... volviendo loca...-hizo una pausa.-No quiero... estar cerca... de nadie...
-Tener miedo no significa volverse loca-repuso esa voz. Y razón tenía pero...
-Le temo... a alguien que se preocupa por mi...
-¿Y eso por qué...?
-Yo... no... lo sé... cuando se me acerca... me entra... el pánico... no puedo... respirar... no puedo... hablar...-hubo un silencio.-Cloud... no se merece... que lo trate así...
-¿Cloud...?-aquella voz fue interrumpida por otra que heló la sangre de la morena.
-¡¡TIFA!!-era Cloud, que se acercó a la joven rápidamente y la tomó por los hombros, haciéndole sentir, si cabe, más frío del que ya sentía.-Me tenías preocupado... por favor, volvamos a casa y hablémoslo... pero no huyas de mi...
Tifa empezó a llorar irremediablemente pero asintió: no le quedaba otra, por lo que ambos salieron por la puerta y caminaron hacia su casa acompañados por el silencio de la noche.
En la iglesia Aerith permanecía mirando la salida de aquel lugar, perpleja. Había podido hablar de alguna manera un poco con Tifa y, si al principio le había parecido una locura lo que le decía, en ese momento lo entendió todo. No... no podía ser verdad.
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Cloud y Tifa caminaron en silencio hasta la entrada del Séptimo Cielo. El miedo casi la había saturado y ella andaba por pura inercia, él parecía no saber qué decir pero tampoco estaba dispuesto a soltarla, para que huyera de nuevo. Finalmente llegaron a su destino, subieron al despacho de Cloud y él hizo sentar a la morena en una de las sillas de aquella mesa, tenuemente iluminada por las velas que allí prendían desde hacía algunas horas. El rubio se sentó enfrente suyo y tomó la palabra:
-Tifa... ¿por qué huyes?-la voz del joven sonaba dulce, aunque estaba preocupado. No recibió ninguna respuesta.-¿Me... me tienes miedo?-aventuró. Ella sintió como si una pequeña descarga eléctrica le recorriera todo el cuerpo: había dado en el blanco. Bajó la cabeza, algo avergonzada.-Me lo temía... he estado durante dos meses en ese Cráter... y seguramente mis ojos hayan acumulado algo más de MAKO...
Tifa se paralizó al oír eso: ¿podía ser que fuera eso? ¿Que MAKO la volviera a atemorizar? Alzó la mirada para mirarlo a los ojos, pero no pudo mantenerla durante mucho tiempo. Quizás sí... quizás era ese su problema... Y aquello irradió una pequeña luz de esperanza... Aún sin saber cómo solucionarlo, eso era mejor que estar loca...
-No pasa nada...-continuó hablando el joven.-Lo entiendo perfectamente... Fue mi culpa que le tuvieras miedo y ahora... pero yo te ayudaré a que lo vuelvas a superar...-le tomó las manos, cosa que hizo que a ella le temblara todo el cuerpo, pero no se apartó.-Tan solo... confía en mí... y no vuelvas a apartarte de mi lado... por favor...
Las lágrimas volvieron a los ojos de Tifa. Seguía sin poder evitar sentir pánico de él, pero esa vez era superior la tristeza que le producía haberlo dejado solo por culpa de ese miedo... Quería superarlo e iba a hacer todo lo posible por dejar que él la ayudara.
Tras un rato ambos decidieron ir a dormir, a la mañana siguiente se encargarían de su problema. Tifa resolvió irse a dormir a la habitación de los niños, cosa que entristeció algo a Cloud, pero no se lo impidió. Ella cerró la puerta tras de sí echando el pestillo y se apoyó en ella durante unos segundos. Después empezó a andar lentamente hacia las camas... se sentía algo mareada y sentía como la cabeza se le iba... Tal vez el haber pasado tantos nervios le estaban pasando factura.
Un golpe seco sonó fuerte en aquella habitación: Tifa había desfallecido sin siquiera poder llegar a una cama.
Continuará...
Vale, vale... fans de Cloti sedientos de venganza pasen por la izquierda para cometer un asesinato... el resto podéis pasar por donde siempre a dejar reviews. Si sobrevivo los leeré sin falta, jajaja. ¡Gracias!
Próximo capítulo: La valentía de los débiles
Reviews:
rukiachan25: **Neus mira el enorme bazooka de rukiachan con los ojos como platos** ¡¿Q... qué haces con eso?! **saca a Johnny de un lado y lo deja a su suerte mientras ella sale corriendo**¡¡Desahógate con éééééél!! **Neus sigue corriendo mientras deja a Sephiroth, a Kadaj (?¿), Loz (?¿?¿) y Yazoo (?¿?¿) por el camino y cuando ya ha tomado distancias sigue hablando** Bueno a parte de tus ansias de disparar tu adorado bazzoka, que espero que ya hayan quedado saciadas, espero que te haya gustado el capítulo... Aunque sea... ¿porque Cloud es adorable? xD (por probar...)
Aurenare: Uhm... recuerdo ese lejano día en que me comentaste algo como que Aerith no sólo se le podía aparecer a Cloud, sino que también podía aparecerse a otras personas para ayudarlas... :D Cuando lo dijiste recordé este momento en la iglesia y me pregunté si tendrías una bola de cristal o algún tipo de espía infiltrado en mi PC... En tu anterior comentario en que comentabas que Sephiroth le clavaría la espada a Lucrecia... me lo volví a preguntar xD Jajajaja, pero bueno supongo que es lo que tiene seguir más o menos (como buenamente puedo) con los carácteres originales :D Ahora... ¡DEDUCTION TIME! Me pregunto si la explicación de Cloud te ha dejado satisfecha o aún tienes alguna espinita clavada ;) (puede que esa explicación no esté completa... quién sabe :P:P) Veremos en el próximo :D
hanabi_27: ¡Muchas gracias por tu comentario! ^^ Los de Shinra no está previsto que aparezcan por aquí... por el momento, pero nunca se sabe por dónde pueden salir :P (es que controlando a tanto personaje es difícil que salgan todos...)
