Hola!

Gracias por todos los reviews, Danii, liale, camila92, LuliR y jos Black :). Saben? El lúnes me pusieron unos elásticos entre cada muela para separarlas, porque el próx. lunes me van a poner frenillos (brackets) y ahg, pucha que duele xD. Igual los brackets los usaré re poco, así que... da lo mismo, espero.

Las quiero mucho chicas, y espero reviews.

chau.

Bella Traición

21.- Ruptura.

¿Qué importaba todo? Inexplicablemente, ya no le encontraba sentido a nada. Solo sabía que mil lágrimas caían por mis – ahora frías – mejillas y que mi cuerpo temblaba de frío, aún cuando no lo hacía. Algo me apretaba el pecho y me costaba respirar.

Estaba sola, pero más sola que nunca. Quizás hasta peor que cuando decidí no casarme con Harry. ¿Acaso era una venganza? Imposible, él no sabía de nuestra relación, pero aún así no entendía por qué tenía que ser así.

Todo parecía más lejano de lo que en verdad era. Y me sentía impotente al no poder acercarme y tratar de arreglar las cosas, porque a pesar de todas las excusas que le dí, ninguna fue lo suficientemente convincente para que Draco Malfoy me creyera. Decidió terminar todo, aún antes de escuchar todo lo que tenía y necesitaba decirle, antes incluso de que llegáramos a nuestras habitaciones, aunque no puedo negar que albergaba un poco de esperanza cuando llegué a nuestra torre y me encontré frente a frente con sus ojos grises, porque a pesar de que esperaba esa reacción, que esperaba todo lo que me dijo, yo no podía dejar que lo nuestro terminara así como así.

Es un poco depresivo como lo veía todo en este momento, pero sentía como si nada tuviese color, como si todo estuviese negro. Y lo único que de verdad veía eran las lágrimas que empañaban mi visión. Solo esperaba que volviera, pronto, porque a pesar de que llevabamos poco tiempo, creía no poder soportar dormir en una cama tan grande y tan fría, de nuevo. No había nada comparado como dormir con Draco, porque él era tan cálido que casi nunca ocupaba las frazadas cuando dormíamos juntos, botandolas en la madrugada al piso.

Caminé hacia la cama y levanté algunas frazadas para luego meterme debajo de ellas. Quería cerrar mis ojos, aunque eso trajera consigo una imagen realista de Draco, porque necesitaba dormir para que así pasara más rápido el tiempo y amaneciera en un nuevo día. Para salir de aquella pesadilla, aunque tuviese que pasar aquella noche muerta de frío.

Lo primero que pensé cuando la luz embargo mi habitación en el día siguiente fue 'mierda', porque por una parte odiaba que la luz me despertara y por otra, mi cuerpo pesaba más que de costumbre. Además en el primer momento en que abrí los ojos, recordé todas las palabras que me había dicho Malfoy el día anterior, volví a sentir aquella rabia que era imposible de contener subiendo por mi estómago hasta que inconcientemente lancé un gruñido a quién sabe qué.

Rápidamente me llevé las manos a los ojos y mientras me los tocaba, me senté en la cama para observar mí alrededor; papeles, libros y ropa, eran algunas de las cosas que estaban tiradas y dispersas por la alfombra. Era la prueba más clara de lo que había hecho el día anterior, tirar las cosas por rabia. Aquello, fue lo primero que hice al cerrar la puerta, luego de que el Slytherin se hubiese encerrado en su habitación dejandome plantada en la sala con la boca llena de palabras que quería decir, me daba impotencia que él no me escuchara, o por lo menos... mínimo, que fingiera que lo hacía.

Por eso, cuando entré a mi habitación, cerré la puerta con toda la fuerza que tenía - que igual no era mucha - vi los libros, pergaminos, figuritas o cosas por el estilo, me lancé a ellas y las tiré lejos por toda la habitación. Nunca hacía eso, porque yo no era una persona violenta, pero justo Draco hacía que fluyera lo peor de mí y no podía conterme.

Me levanté, pateando las cosas que estaban en el suelo y caminé hacia el baño. Supuse que Draco se había ido por el silencio que reinaba en la torre. Y bueno, era mejor así. Sabía que él no tenía ganas de verme a mí, y yo menos a él, porque aunque me gustaría explicarle, no me creería y sería una pérdida de tiempo, y además mi ánimo empeoraría mucho más. Cosa que no era favorable para mí, ni para nadie que estuviese aquel día a mi alrededor.

xoxoxoxoxoxoxoxoxoxoxoxoxox.

- Ginny. – Dije frunciendo el ceño, deprimida. – Acabó todo.

- Yo, eh… - Respondió la pelirroja un poco confusa al verme en ese estado. Me había costado un poco contarle todo lo que había pasado, pero después de algunos minutos no me fue difícil botar todo. – No sé que decir, jamás pensé que podrías estar así por Malfoy. Lo lamento… - Me tendió su mano.

- ¿Sabes? – Entrecerré los ojos y arranque un poco de pasto. – Lo que más me da rabia, son sus palabras, como me trató ayer. Como si fuera una cualquiera, una puta. Yo no quise nada de lo que paso con Harry, ¡nada!

- ¿Estás segura de que solo te gusta?

- ¿Qué? No entiendo. – La miré dudativa.

- ¿Estás segura de que no estás queriéndolo?

- Claro que no. – Contesté automáticamente. – Solo me molesta su actitud, me da rabia como me trató. ¡Me enoja que no me crea!

- Es que por la forma en que estas, por la forma que hablas… no sé.

- Ginny, yo no quiero al estúpido Hurón-soy-el-mejor-Malfoy. - Reí sin ganas, porque la felicidad no me llego ni a un ojo.

- Bueno. – Asintió aunque no parecía creerme del todo. – Me parece estúpido lo que hizo Harry, ¿es que no entiende que tú no quieres nada con él? - Preguntó tratando de desviar el tema.

- Al parecer. – Miré el suelo. – Quiere solo arruinarme la vida, antes era una de las mejores personas que conocía, una de las personas que más me hacía feliz, pero ya no… y no lo soporto. Yo solo quiero ser su amiga, pero él no lo entiende. - Bufé y tensé la mandíbula.

- Deberías decirle que te gusta otro chico…

- ¡No! – Respondí rápidamente, al mismo tiempo que la miraba y veía las arruguitas que se le formaban en la nariz cuando también fruncía el ceño. – Eso nunca, porque en poco tiempo no me gustará nadie. Nadie. - Repetí tratando de mostrar decisión, aunque mi voz no me ayudaba mucho en ese momento, porque sabía bien que ni yo me lo creía tanto como quería.

- ¿Cómo que nadie? – Ginny frunció el ceño y sentí su mirada inquisitiva en mí.

- Me olvidaré de Malfoy, estar con él… ¡Por merlín! ¡Solo fue un error! - Negué con la cabeza y arranqué más pasto. - ¿Él y yo? Incluso me parecería imposible si no lo hubiera vivido en mi propio pellejo. Somos agua y aceite, Ginny, y sea cual sea el sentimiento que tenga hacia él... creo que no se puede si no hay confianza.