"JIGEN NO HANASHI"
Libro III
Ángeles de solo un ala
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Libros, libros y más libros, ya había perdido la cuenta de cuantos había leído, subrayado y utilizado para su composición sobre plantas mortales y sus mezclas para curar enfermedades… libros de Mundo Místico, libros del Dragon World, libros de Céfiro… volteó un momento de su lectura para encontrarse con un pequeño montón de libros y rollos relegados al rincón más alejado de la mesa de la biblioteca… eran los libros fanelianos que el Jefe del Consejo de Ancianos le había entregado en su última visita, eran básicamente tratados sobre herbolaria y criaturas míticas de Fanelia… y en verdad, no quería leerlos de nuevo, el simple hecho de ver la escritura la ponía nostálgica… regresó entonces a sus estudios cuando de improviso, la puerta de la biblioteca del Templo se abrió.
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Cap 10.- El Acuerdo
Luin.- ¿Fang?
La puerta se cerró, no veía a nadie pero podía percibir una presencia justo en la puerta, no se asustó, ya estaba acostumbrada a aquel hombre invisible.
Fang.- Uranai Baba se pregunta si has terminado tu trabajo.
Luin.- Aun me falta un poco, dile que lo tendré listo en unas horas.
Fang.- Ella quiere un avance, y lo quiere ahora.
Luin.- Bien, de acuerdo… aquí está, es más de la mitad.
La joven sostuvo un fajo de papeles en el aire para luego soltarlos, ninguno se cayó, el hombre invisible sostenía todos los papeles con cuidado, de pronto, uno de los libros relegados cayó justo encima de lo que la pelirroja escribía.
Fang.- Uranai Baba me pidió asegurarme de que revisaras todos los libros para que el trabajo esté completo.
Luin.- Leeré estos al final, gracias Fang.
Fang.- No al final, ahora.
Luin.- Fang, no te pases de listo
Fang.- Ella me ordenó que los leyeras ahora.
Luin.- ¿Sigue muy molesta?
Fang.- No cenarás hoy tampoco.
Luin.- Sigue molesta, ¡que raro!
Fang.- Apresúrate, dijo que el próximo en venir sería tu amiguito vampiro
Luin.- Ni hablar… ¿A DONDE LLEVAS MI ESPADA?
Fang.- Uranai Baba teme que mates a tu amigo vampiro.
Luin.- Fang, quiero mi espada de vuelta.
Fang.- Estará en tu habitación… apresúrate a terminar, tal vez puedas entregar tú misma el trabajo.
Luin.- Me apuraré…
Tomó el libro que Fang había dejado caer, era el tratado sobre los duendes, lo abrió y comenzó a leerlo con dificultad, aun no dominaba del todo aquella escritura… comenzó a subrayar las pocas anotaciones que había sobre hierbas y plantas para luego hacer sus anotaciones, se sentía un poco triste, pero no como para detenerse, siguió leyendo y subrayando, anotando y haciendo conexiones en el pequeño mapa de plantas y enfermedades que tenía más arriba, todo iba bien, estaba comenzando a avanzar a buena velocidad hasta que llegó a la tabla lunar, una pequeña tabla donde se anotaban las lunas en que los duendes aparecían y las plantas asociadas a ellos, cuando debían ser cultivadas, florecían o debían ser cosechadas y secadas… en Luna Blanca era cuando se abrían esas flores pequeñitas con forma de estrellas… en la doceava Luna Blanca sería su cumpleaños… hizo sus cálculos de manera inconciente, era el equivalente al 12 de Abril… era mañana, su mano se movió sola hacia su cintura, abrió el saco que colgaba de su cintura de forma automática y sacó el comunicador cefiriano… nadie se había comunicado con ella todavía… no era necesaria… tal vez ni siquiera la extrañaban… sintió una lágrima correr por su mejilla y la limpió con furia mientras devolvía el comunicador al saquito y cerraba con odio el libro… maldita su suerte, maldita tabla lunar... "maldito corazón idiota", y con aquella última frase flotando sobre el ambiente tomó otro libro violentamente y comenzó a leer.
Pasaba de la media noche cuando una voz familiar la sacó de sus sueños, se levantó corriendo para ir al gancho de la puerta donde guardaba el saco de su cintura y tomó el comunicador con el corazón desbocado, sabía que no era él, sin embargo se sentía emocionada.
Luin.- Kali chan, aquí estoy, ¿Qué pasa?
Kali.- Prima, que bueno que contestas… ¿te desperté?
Luin.- Pues… ¡SI!... no importa, ¿Qué pasa?
Kali.- Es Guru Clef, se ha estado portando extraño estos días.
Luin.- Pensé que los maestros de hechicería eran todos extraños.
Kali.- Si si, pero… me refiero… más de lo usual.
Luin.- ¿Eso se puede?
Kali.- Ahora mismo está con tu padre en el salón del trono, solo se escuchan gritos.
Luin.- ¿Y que quieres que haga?
Kali.- Quiero que vengas, es que… parece que quiere casarse…
El comunicador cayó de entre sus manos… ¿Guru Clef? El hechicero más poderoso de todo Céfiro, maestro de todos los hechiceros y magos del planeta desde hacía más de 300 años ¿casándose? ¿es que eso no estaba prohibido acaso?
-¡PRIMA! ¿SIGUES AHÍ? … ¿LUIN?
Luin.- Aquí estoy, aquí estoy… etto… déjame verificar unas cosas y voy para allá.
Kali.- ¿La bruja sigue enfadada?
Luin.- Enfadada es poco… espera… ¡perfecto! Según el acuerdo familiar tengo libre el día de mañana, pero…
Kali.- Déjame adivinar… te toca con tu otra familia.
Luin.- Si, es complicado… ¿Sabes que prima? Espérame ahí, no los pierdas de vista, no tardaré mucho… y no dejes que Ascot te distraiga.
Kali.- Ascot no está…
Luin.- Si, claro… Ascot, más te vale dejarla poner atención o te juro que serás incapaz de consumar cualquier matrimonio con cualquier persona.
Ascot.- Creo que nos descubrió.
Kali.- ¡Ascot!
Luin.- Jejejejeje, no tardaré demasiado.
Era tarde, muy tarde, pero no le importó, alistó sus cosas dejando la habitación arreglada, se puso la ropa que su padre en ese planeta le había regalado a su muerte y salió volando del recinto.
...
Minutos más tarde estaba sentada sobre la nube voladora que compartía con su hermano menor, Gohan… pronto la nube la llevó a la casa en la Montaña Paos, entró con cuidado pasando primero a su antigua recámara donde ahora dormía su hermanito Gohan, se veía muy grande después de un año de crecimiento, juraría incluso que se había estirado… después fue a la habitación de su madre, la observó durmiendo sola y abrazando una enorme almohada tal y como solía hacer con su padre cuando estaba en casa, al lado de la cama estaba la cuna donde su hermanito Gotten dormía cómodamente, la chica se acercó a su madre de adopción, se sentó a su lado y besó su frente para luego susurrarle al oído "tardaré más tiempo del esperado en venir a verte mamá, cuídate, cuida de mis hermanos, te extrañaré", luego de lo cual la escuchó murmurar algo ininteligible, su subconsciente había captado la idea, lo sabía, luego de eso se volvió a levantar para tocar su brazalete, concentrándose en Nuevo Céfiro.
-¿Por qué tardaste tanto?
Aun no había terminado de aparecer cuando su prima ya le estaba reclamando, esperó a poder respirar antes de contestar, sin embargo, los gritos en la sala del trono seguidos de la puerta abriéndose de golpe la hicieron olvidarse de lo que iba a decir, menos mal que ella, su prima, su hermanita y Ascot estaban ocultos detrás de un pilar bastante ancho… menos mal que Paris y Clef estaban tan molestos el uno con el otro, porque ninguno pudo notar a los jóvenes espiando.
Paris.- ¡TE DIGO QUE ES UNA LOCURA, NO PUEDES!
Clef.- ¡EN NINGÚN LUGAR LO DICE! ADEMÁS ESTOY HARTO DE TODO ESTO.
Paris.- Ya perdí a mi esposa, no me hagas perderte a ti también, el planeta se volverá un caos si esos dioses se enfadan y acaban contigo.
Clef.- Prefiero enfrentarlos y morir por su mano, que hacer lo que me venga en gana y ver que Marina paga las consecuencias.
Paris.- ¿Y ya te pusiste a pensar en lo que ella hará si te asesinan?
Silencio, el ambiente era tenso por completo, tanto que casi podría cortarse con una navaja… ambos se miraban a los ojos, había furia y terquedad en los dos, había determinación, ninguno daría su brazo a torcer, parecía que se petrificarían ahí mismo como estatuas de colosos a punto de enfrentarse en una lucha feroz, más sin embargo, fue todo lo contrario.
Clef.- Soy bastante mayor para tomar mis propias decisiones, y no me importa si eres el rey o un simple sirviente, te vine a avisar esperando tu apoyo, ya que no lo tengo no me queda más remedio que ponerle punto final a la discusión.
Paris.- No te atrevas.
Clef.- Pues lo lamento mucho… y si no vuelvo, dile a Marina que siempre la amé.
Acto seguido, el mago más poderoso de todo Céfiro golpeó su báculo tres veces contra el suelo y se desvaneció convertido en luz, nadie parecía reaccionar, estaban todos conmocionados, Paris solo siguió caminando con el semblante duro, los cuatro espectadores esperaron lo suficiente para salir corriendo a la sala de adivinación tomando un atajo a través del salón del trono, cuando finalmente llegaron rodearon la enorme esfera que había servido para vigilar a Luin tantos años atrás, los cuatro se concentraron, solo había un lugar en todo el universo al cual Guru Clef podría haberse ido a pelear su derecho a una vida propia… Yggdrasil.
Luin.- ¿Qué sucedió antes de que llegara?
Mizaki.- Al parecer escuchaste el resumen hermana.
Ascot.- Está enfurecido desde ayer, Marina lleva años viviendo sola aquí en el castillo y ayer la encontró llorando, iba a preguntarle que le sucedía pero Caldina se le adelantó.
Luin.- ¿Caldina?
Kali.- Si, así es, al parecer, a la tía Marina le dan temporadas de depresión porque está sola… y ayer le confesó a Caldina lo que siente por el maestro.
Luin.- A Guru Clef debió dolerle…
Ascot.- Era inevitable, Lucy y Leo estuvieron de visita para ver a sus padres, parece que Marina tuvo que traerlos
Luin.- Es cierto, los hijos de tía Lucy… tía Marina es la única que no tiene hijos aquí.
Kali.- Su reloj biológico le va a estallar un día de estos si sigue así… miren, ya está apareciendo la imagen.
Mizaki.- Silencio, no me dejan escuchar.
Luin.- Lo siento hermanita.
Ahí estaba él, de pie con su túnica y su bastón, el cuerno de su tiara sobresalía completamente sobre su frente, a su alrededor estaban los dioses de Yggdrasil, esta vez no era Belldandy quien estaba al frente, era más bien un dios de cabellos plateados y ropas negras con una media túnica blanca cruzada, en su rostro se veían las marcas azules de los dioses adornando su frente y sus mejillas, sus manos estaban enguantadas igual que las manos de Belldandy, pero con gemas color plata encima de los mismos, su nombre era Baki.
Clef.- Me encuentro ante ustedes para hacerles saber de mi decisión, voy a tomar una esposa, no me importa a que tengo que renunciar, no me importa si me quitan la vida aquí mismo.
Baki.- Guru del planeta Céfiro, eres muy valiente al venir aquí, ¿tienes idea del precio por tomar una esposa?
Clef.- Se que en ningún lado dentro de las leyes de Yggdrasil dice que no puedo compartir mi vida con otra persona, tampoco hay ninguna ley que diga que no puedo tener mis propios hijos, pero todos los magos, todos los hechiceros y especialmente todos los sacerdotes dimensionales dicen que está prohibido para nosotros tomar nupcias, yo ya no le veo el caso ni el objetivo a dicha prohibición.
Baki.- Veo que es más inteligente que sus pupilos, aunque inconscientemente les ha inculcado sus ideas rebeldes.
Los dioses a espaldas de Baki asintieron, al parecer todos sabían algo que Clef desconocía había sucedido entre sus alumnos hacía poco tiempo. Los dioses deliberaron un momento, Belldandy pidió permiso y tomó la palabra encarando a Guru Clef.
Belldandy.- Eres valiente, Gran Guru de Céfiro, y también eres observador, no hay ninguna ley que diga que no pueden tomar nupcias… porque es una de las pocas leyes no escritas pero si establecidas en Yggdrasil, tal vez tú no le ves razón alguna, si nos lo permites te la explicaremos.
Clef.- Soy todo oídos, y aun así nada de lo que me digan me hará cambiar de opinión, no puedo seguir lastimando a la mujer que amo, no puedo seguir permitiendo que pase su vida en soledad como si ella hubiera elegido el camino que yo tomé hace siglos.
Belldandy.- Muy bien, mi hermana Urd, la diosa del pasado es la mejor para explicártelo.
Los dioses hicieron una cara de disgusto ante la mención de la hermana mayor de la diosa, una mujer de piel tostada, cabellos plata y escandalosas ropas purpuras, con las marcas de los dioses en el rostro, ella se acercó a Guru Clef con una sonrisa torcida, en cierto modo, estaba disfrutando ser el centro de atención, y su mirada parecía querer embrujar al mago frente a ella.
Urd.- Es una lástima que seas tan joven, eres muy bien parecido… en todo caso, deberías ir a reclamarle al espíritu de tu maestro, Guru Kamat, fueron él y otros tantos hechiceros los que instauraron la ley de celibato, eran ambiciosos, muy ambiciosos, no podíamos permitirles todo sin sacrificar algo a cambio.
Clef.- ¿Eso que quiere decir?
Urd.- ¿Tienes idea de cuanto tiempo requiere que un hechicero adquiera tu nivel de conocimientos?
Clef.- Mucho tiempo.
Urd.- Exacto, toma siglos de estudio y perfeccionamiento, ninguna criatura con su limitado tiempo de existencia podría llegar tan lejos, así que ninguna criatura puede llegar a ser tan poderosa como lo eres tú y la mayoría de tus colegas… esa longevidad tuvo un costo hace poco más de mil años.
Clef.- ¿Fue un intercambio?
Urd.- Fue más que eso, fue un acuerdo… hace siglos, tu maestro se alió junto con otros hombres, incluido el líder de los casi extintos atlantes, esas vanidosas criaturas… querían más poder, pero el poder solo se adquiere con el conocimiento y el conocimiento solo se obtienen mediante el estudio y la experimentación, sus vidas eran demasiado limitadas y sus mentes demasiado jóvenes como para poder manipular la alta magia, así que vinieron aquí, fueron los primeros en averiguar la ubicación de Yggdrasil, los primeros en tomar los cargos de sacerdotes dimensionales, ofrecieron su ayuda a otros mundos a cambio de las llaves que tan orgullosamente portan ahora, pero también vinieron a acordar el modo de alcanzar la longevidad necesaria para obtener poder.
"Nosotros, como dioses, no podíamos permitirles obtenerlo todo, después sus hijos serían también longevos y pronto nos veríamos sumergidos en un mar de inmortales, así que tomamos una decisión, un acuerdo que forjaría la ley no escrita de Yggdrasil, la longevidad de cien siglos a cambio de sus vidas, cada vez que un hechicero evade esa ley y toma una esposa, pierde su longevidad, ninguno vive más allá de 40 años con su familia, y cada vez que una persona decide, en su avaricia, tomar el camino del poder y el conocimiento, el camino de la magia y la alquimia, obtiene la longevidad suficiente para aprenderlo casi todo."
"Si tú, Guru Clef de Céfiro, que has perdido incluso el nombre original de tu casta, tomas una esposa ahora, tendrás que pagar un precio aun mayor puesto que has vivido ya varios siglos y tus conocimientos son bastos, dime, ¿estas dispuesto a pagar el precio por una vida en familia?"
Clef.- Lo estoy, no importa el precio, no importa cuan alto sea.
Baki.- Bien, si esa es tu voluntad, pagarás el precio en este mismo instante… Skuld, por favor, has los honores.
Ahora una pequeña diosa de cabellos negros, aparentemente tan joven como Mizaki, vestida con ropas rojas y un enorme mazo largo se acercó a Guru Clef, a quien observó con cuidado.
Skuld.- Lamento mucho si esto lo lastima, pero es necesario.
Acto seguido, utilizó su gran mazo para destruir en pedazos el cuerno sobre la tiara de Guru Clef, de aquellos trozos solo quedó un pedazo casi plano y pulido en forma de gema, aquel hombre de cabellos lilas quedó consternado por unos segundos.
Clef.- ¿Qué es lo que han hecho?
Baki.- Tu voluntad, en tu planeta, ese cuerno fue forjado por tu maestro para ser pasado a su sucesor, era lo que mantenía tu mortalidad aplazada, y servía también como un amplificador a tus poderes, ahora tendrás que buscar a un sucesor para que lleve esa tiara una vez que tú hayas muerto, alguien dispuesto a vivir mil años en soledad por el bien de tu planeta.
Clef.- Comprendo… se me dijo también que debo pagar un precio aun más alto que el resto, ¿Cuál es el precio extra por los años que he vivido para aprender?
Baki.- Toma los fragmentos de tu tiara y entrégalos a aquellos hechiceros a quienes creas debes liberar del aplazamiento de la mortalidad, en tu planeta ya hay cuatro que nos están observando en este momento, tres de ellos están decididos, y una cosa más, no puedes tomar esposa antes de un año y medio.
Clef.- ¿Por qué no?
Skuld.- Porque año y medio es el tiempo que te llevará localizar a todos los aprendices que desean lo mismo que tú y están sufriendo por la prohibición, debes encontrarlos a todos y entregarles un fragmento del cristal para que sean marcados como mortales libres del acuerdo, se les permitirá seguir haciendo magia por un tiempo, a algunos se les seguirá permitiendo ir y venir entre las dimensiones… pero llegará el momento en que topen con un límite de aprendizaje y no podrán instruir a nadie… tú debes terminar de instruir a tus actuales alumnos, una vez que ellos concluyan, no podrás volver a instruir a nadie más.
El Guru lo pensó unos segundos antes de arrodillarse para recolectar hasta el último fragmento del cristal, hecho esto, se dirigió ante Belldandy una vez más.
Clef.- De momento estoy incapacitado para viajar a otros planetas que no sean Farem, Chizeta y Autosam, ¿cree que podrían brindarme ayuda con eso?
Belldandy.- Por supuesto.
La diosa de larguísimos cabellos castaños puso sus manos sobre el báculo de Guru Clef, todos los fragmentos recogidos volaron hasta incrustarse en el báculo a la vez que tomaban un color azul cobalto.
Belldandy.- Esta será tu llave dimensional Clef de Céfiro tu misión te ha sido encomendada, el tiempo límite ha sido fijado, cada vez que encuentres a un rechazante del pacto podrás desprender un fragmento, cuando no tengas más fragmentos que entregar, este báculo te traerá de vuelta con nosotros para que podamos regresarte a tu planeta natal, después de eso, solo podrás viajar entre Nuevo Céfiro y Mundo Místico al igual que la mujer que planeas tomar como esposa.
Clef.- Comprendo… les agradezco infinitamente, comenzaré mi misión en Nuevo Céfiro y continuaré… ¿Cómo sabré a que planeta ir?
Baki.- No lo sabrás tú, lo sabrá la llave que se te ha encomendado.
Clef.- Bien, hasta dentro de año y medio entonces.
Una reverencia y el Guru de Céfiro desapareció de Ygdrassil, los chicos lo vieron y se preocuparon por un segundo, luego comenzaron a correr por toda la habitación sabiendo lo que venía, sin embargo era tarde, el báculo ya lo había llevado ante ellos
Clef.- Con que… dos estudiantes desobedientes ¿eh?
Ascot.- Espera, Guru Clef, por favor… ¡OUCH!
Kali.- ¡OUCH!... ¿Pero a ti en que te afecta?
Clef.- En realidad no lo se, ¿qué hicieron?
K y C.- …
Clef.- ¿Princesas?
Mizaki.- ¡NO SE NADA MAESTRO!
Luin.- Se casaron en secreto.
Clef.- ¡¿QUÉ?
Kali.- Traidora
Luin.- Pero no consumaron… o eso creo.
Ascot.- ¡Kali!
Kali.- Yo no la puse al tanto de eso… últimamente al menos.
Clef.- Menos mal o tendría que castigarlos… pero no, ambos vengan aquí… debo entender, Ascot, que no serás mi sucesor entonces.
Ascot.- No… yo deseo lo mismo que tú.
Clef.- Esperaba que se refirieran a Kali y Mizaki, pero algo me decía que eran ustedes dos… tomen, en lo que a mi concierne, solo los instruiré para que concluyan con el nivel en que estaba cada uno después de casarme…
Ambos se acercaron para aceptar el pequeño cristal que se les ofrecía, estaban felices, aunque lo suficientemente doloridos para no besarse ahí mismo.
Clef.- Princesa Luin, me imagino que usted también quiere uno de estos, pero antes, debemos revisar la esfera y conversar.
Luin.- De acuerdo Guru Clef.
Un rato más tarde la pelirroja portaba su nuevo cristal a manera de dije en el cuello, ahora sabía lo que debía hacer y las consecuencias que vendrían de no hacer las cosas… tenía año y medio para concluir sus estudios concluyendo así con su nivel y tenía que esforzarse más para encontrar al responsable de las últimas tragedias en Fanelia, ahora tenía una pista, así que se apresuró a tocar su brazalete para transportarse, cuando al fin se materializó de nuevo, estaba en el despacho real, había alguien durmiendo sobre uno de los papeles en el escritorio, a juzgar por aquellos desordenados cabellos negros, sabía perfectamente de quien se trataba, se acercó con una sonrisa tímida en los labios y un poco de miedo en el corazón, había pasado un mes desde su rechazo, ¿podría soportar otro?, necesitaba averiguarlo, así que solo posó su mano sobre el hombro del rey ángel y como por arte de magia este se despertó.
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Notas de la autora:
WAAA, me dio una súbita racha de inspiración, de no ser por el quehacer, mis hijos y mi marido, habría terminado mucho antes este capítulo, en fin, este sábado me voy de vacaciones dos semanas al DF a ver a mis padres, así que no podré subir nada, en todo caso, voy a poner de una vez el siguiente capítulo porque ya no sabrán nada más de mi hasta principios de Agosto.
SARABA
