DISCLAIMER: Los personajes no me pertenecen, son de Hajime Isayama.

ADVERTENCIAS: Omegaverse, AU, yaoi, Riren, palabras altisonantes, OoC, capítulo corto, mpreg.

Gracias eternas a Aramirezg por corregir a mi bebé *corazones*


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Tercera Parte: Alas Escondidas

Pese a todo, habrá que salir adelante… Habrá que salir de aquí, de esta sangre, de este barro en el que te hundes… No va uno a tumbarse y dejarse morir… No, ¿verdad? Sería una enorme estupidez. Hay que agarrarse… agarrarse… agarrarse… murmuró, y de pronto se vio aferrado al almohadón, sentado en la cama con los ojos muy abiertos, mirando la noche de luna llena, la noche perfumada, silenciosa, la noche cuajada de estrellas, tan agradable tras el calor del día que la granja, contrariamente a su costumbre, tenía abiertas todas las puertas y ventanas, para refrescar y calmar al herido.

~Suite francesa, Irène Némirovsky~

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El café que Mina había instalado, con la ayuda de su nuevo novio, Thomas, era uno de los más acogedores en el centro de Shiganshina. No era demasiado grande, sino más bien pequeño y cómodo, cuya principal intención era relajar a los que lo visitaran y pasar un buen rato. Normalmente estaba lleno de personas, ya fuera con estudiantes, adultos o niños. Además, también era un buen lugar para trabajar.

—Eren, acá está el pedido de Ángel.

—Vooooooooy.

El castaño sonrió, tomando la bandeja para luego salir de la cocina, haciendo malabares con el platillo para que no se le cayera y caminando por entre las mesas, saludando a todas las personas del lugar.

—Un cappuccino, un pedazo de pastel de chocolate y mi respuesta, como siempre, es no, Ángel —dijo Eren dejando lo ordenado sobre la mesa del omega rubio y alto, que dejó a un lado los papeles que estaba leyendo y lo miró con un puchero.

—Gracias, Eren —contestó Ángel enfurruñado—. ¿Algún día me dirás que sí?

—Mmm… —el chico mordió su lápiz y luego negó con la cabeza, riendo—. Lo siento, pero no. No te convengo, para nada.

—Eren —Ángel lo miró seriamente—, si lo dices por el bebé, sabes que no me importa. Tampoco me importa lo de Levi —luego bajo la voz para seguir hablando—. Sabes que las cosas en María son totalmente diferentes.

Internamente, Eren se estremeció y unos ojos grises se aparecieron en su mente.

—Venga, Ángel, no me arruines el día —le reprochó juguetón.

Afortunadamente, el mayor captó inmediatamente que no le apetecía hablar de ese tema y le sonrió con cariño.

—¿Cuántos meses tienes?

—Voy por los cinco meses.

—Estás enorme.

—Creo que eso me ofende.

Pero era bastante obvio que Ángel tenía razón; la barriga que Eren tenía ya era demasiado notoria, así que no valía la pena ocultarla.

—Deberías dejar de trabajar y dedicarte a descansar estos últimos meses.

Eren le revolvió el cabello, riendo, cómodo con la cercanía que había creado con ese hombre.

—El subsidio del gobierno no me alcanza para mucho, así que continuaré por ahora. Ya veremos más adelante.

—Pero…

—Estaré bien, Ángel. Vengo de un país donde todas las oportunidades que tengo aquí no las tenía, y no pienso desaprovecharlas. Anda, deja de distraerme o Mina me disminuirá el sueldo.

El rubio también rió, dejándolo ir, y mientras Eren volvía a la cocina para buscar el siguiente pedido, saludando a las nuevas personas que entraron al café, no pudo evitar soltar un suspiro relajado.

Las cosas al principio fueron difíciles, claro. Y los momentos y recuerdos de su familia, de sus amigos y de Levi todavía lo atormentaban cuando estaba solo, en la quietud de su pequeño hogar. Sin embargo, luego de tres meses en María, con un trabajo estable, rodeado de nuevas personas que lo trataban como si fuera un tesoro… le ayudaban a avanzar cada día, a no entrar en crisis en las noches solitarias.

Porque sí, María era, efectivamente, diferente a Sina, y si bien lo sabía por las pocas noticias que daban en los canales de su antiguo país, la realidad era totalmente distinta.

Lo que ya sabía quedó comprobado, claro: María era un país mayormente pobre, cuya principal economía se basaba en la exportación de comida como vegetales, frutas y pescado; los índices de educación de María eran, por lo que se podía ver, un poco más bajo que los de Sina o Rose, y el orden social era distinto.

Pero lo que había descubierto no pudo evitar dejarlo sorprendido.

María fue un país conformado por inmigrantes omegas y betas en su mayoría.

María no despreciaba a ninguna raza, eran todas tratadas por igual.

Los habitantes de María cuidaban a los omegas por su capacidad de dar bebés, pero no los obligaban a tenerlos. Si un omega era violado, podía abortar o dar en adopción. El abuso hacia alguna raza estaba totalmente prohibido y era sancionado con cárcel. Así, estaba prohibido que una raza golpeara a la otra. Se cometían ciertos abusos, por supuesto, pero no eran tan grandes como los que pasaban en Sina.

María aceptaba a cualquier inmigrante, aunque fuera ilegal, y tenía un programa de inclusión en la sociedad con un pequeño aporte del gobierno. En sí, eran los inmigrantes, que luego pasaban a ser ciudadanos, quienes formaban el país.

—El pedido para Cynthia está aquí, Eren.

Eren, si bien no bajaba la guardia por completo, estaba más relajado en ese lugar. Las cosas iban mejorando, poco a poco, y el ambiente de María era lo que necesitaba. Luego de que diera a luz, daría en adopción a su bebé –no podía criarlo, no se veía capaz de eso– y pasaría unos meses recuperándose antes de volver a Sina.

En volver a esa antigua prisión. En volver al lado de Levi.

Pero por ahora, no necesitaba pensar en eso. Tenía que estar calmado para no asustar al bebé –recomendación del doctor– y seguir adelante. Era todo lo que podía hacer para no recordar los correos que su papá le mandaba a su nueva dirección de e-mail.

Levi ya se dio cuenta.

Levi vino a verme. No luce bien. Me preguntó por ti.

Hanji me contó que Levi no sale de su casa y abraza tu almohada.

Levi apareció de repente en mi oficina exigiendo saber de ti. Dijo que no me dejaría en paz hasta que le dijera dónde estás. Pero no te preocupes, no le diré nada, solo me hice el desentendido y le dije que yo estaba tan furioso como él.

Levi ha estado trabajando como loco, según he oído. No le gusta estar en su casa, por lo que se la pasa en la empresa.

Eren no quería pensar en Levi, aunque sonara egoísta, porque hacía que el corazón le doliera y quisiera llorar. Porque recordaba su mala suerte, el haber tenido una pareja destinada, y no a alguien que solo lo quisiera para follar, pues los lazos de la primera opción no se iban a cortar nunca. Mina tenía una pareja ahora, a pesar de haber sido marcada por un hijo de puta, y era feliz porque su novio actual –Thomas– era su pareja destinada, y era cosa de verlos para saber que se iban a querer para siempre.

Pero Eren… Eren ya tenía a su pareja destinada, y sabía que no querría a nadie más, porque Levi estaría siempre presente en su mente. Lo había marcado a la fuerza, sí, y con eso, hizo una marca profunda en su corazón. No sería fácil olvidarlo, y con toda probabilidad, nunca lo lograría.

Decían que el tiempo curaba las heridas, pero Eren tenía claro que la herida que Levi le hizo nunca curaría por completo. Y si no hubiera sido por ese niño, si no hubiera sido por su estado de embarazo… estaba seguro de que habría reaccionado igual a cómo estaba reaccionando Levi según lo contado por su padre: encerrándose en un cuarto, abrazando su almohada, y odiando a todo el mundo acurrucado bajo las mantas.

Levi era su alfa y todo su ser lo demandaba a su lado.

Estuvo así los primeros días de haber llegado: sin moverse de la cama, sin comer mucho, solo mirando la blanca pared de su pequeño departamento.

Pero entonces había acariciado su estómago, y cuando estaba entrando al quirófano…

Debía salir adelante. De alguna forma, debía seguir caminando.

Aunque una parte de él estuviera muerta. Aunque se sintiera podrido por dentro.

Sin embargo, no iba a echarse a morir.

No iba a hacerlo, aunque muchas veces quisiera hacerlo.

Suspiró, negando con la cabeza, y siguió atendiendo las mesas.


—Eren.

Abrió los ojos con sorpresa, enderezando su cuerpo y respirando a bocanadas. Un vistazo a la habitación le bastó para volver a acostarse y abrazar la almohada del lado, que a pesar de los tres meses, todavía tenía el olor de Eren.

Un ligero, suave olor del omega que lo ayudaba a no quebrarse por completo.

—Eren…

Sabía que debía lucir como un enfermo, como un cachorro necesitado de amor, pero joder, ¿qué otra cosa podría hacer? No sabía nada del omega. Absolutamente nada. Es como si cualquier rastro de su existencia hubiera desaparecido de la tierra. Como si nunca hubiera estado a su lado.

Y eso dolía. Dolía como los mil infiernos, como vidrio rompiéndose en su mano.

Levi no lo entendía. ¿Por qué se había ido de esa forma? Marchándose sin decir nada, sin mirar atrás… ¿Por qué no solo… conversó con él? ¿Por qué se guardó sus sentimientos? ¿Por qué desapareció como si nada? Si quería tiempo, estar unos meses solo, ¿por qué no lo dijo? Levi le habría dado tiempo, lo habría dejado en paz si lo hubiera pedido. Porque él igual quería un tiempo lejos, él pudo haberlo entendido.

No era necesario… mentirle de esa forma. Diciéndole que estaría lejos solo una semana cuando no era así. Cuando ya habían pasado tres meses sin saber nada de él, sin recibir una señal. Sabía, al menos, que estaba vivo –porque si hubiera muerto, su instinto se lo habría dicho– pero eso no significaba que estuviera bien. Había algo en su interior, algo que le susurraba que las cosas con Eren no estaban bien.

Soltó un suspiro, mirando la hora –eran las cuatro de la mañana– y decidió que no podía seguir en esa habitación, en esa casa llena de recuerdos.

Fue al baño y se duchó, evitando mirarse en el espejo. No era necesario verse para saber que lucía como mierda, porque Erwin y Hanji se encargaban de decírselo todos los días. Pero carajo, ¿qué podía hacer? Eren se había ido, lo había abandonado sin decirle nada, marchándose a quién sabe dónde, y Levi se moría de preocupación, ansiedad, tristeza y dolor, por no saber su paradero.

Había varios momentos donde Levi odiaba a Eren por lo que le hizo.

Había varios momentos donde Levi se decía que lo buscaría y lo haría pagar por alejarse de él.

Pero luego recordaba que si estaban en esa situación era porque ellos habían sido incapaces de solucionar sus problemas y estar juntos, e iba a beber a un bar para amortiguar la pena y el dolor y así no pasar tiempo en su casa.

Se había dado cuenta de que Eren se había ido dos días después de su último mensaje, donde le decía que todo estaba bien.

Había tenido que partir, luego del trabajo, al supermercado a comprar varias cosas ya que el refrigerador estaba casi vacío. No le gustaba ir solo, prefería ir con Eren, pero necesitaba ir con urgencia. Allí, se encontró con Mikasa. Y a su lado, estaba Armin.

Se quedó estático unos segundos, parpadeando extrañado. Eren le había dicho que volvería como en cinco días, pero solo habían pasado tres. Quizás… quizás decidió volver antes.

Aquel inocente pensamiento le relajó inmensamente, y pensó que el muchacho no le había dicho nada para darle una sorpresa cuando volviera a casa. Levi lo llenaría de mimos y cariños para luego conversar con calma las cosas, aunque por dentro no estaría demasiado cómodo considerando que pensaba que necesitarían más tiempo. Sin embargo, si Eren había regresado… no lo iba a rechazar.

Se acercó a preguntarle a los amigos del chico cómo había estado el viaje.

Armin y Mikasa se miraron, confundidos, para luego observarlo a él con expresiones en blanco.

Ansioso, les preguntó si Eren se había relajado.

Mikasa contestó que no sabía de qué hablaba y que no veía a Eren como hacía una semana.

Levi le dijo, con un mal presentimiento, que no bromearan con eso. Que Eren le había dicho que irían al mar para relajarse un tiempo, que se habían ido hace tres días.

Armin tragó saliva y, con voz suave, respondió que Eren nunca los había invitado a salir.

Entonces, Levi retrocedió un par de pasos, negándose a creer lo que le decían los chicos frente a él. Botó la canasta con las cosas que iba a comprar, y salió corriendo del supermercado, desesperado por llegar a su casa. Casa donde Eren lo estaría esperando, comiendo algo luego del largo viaje; Levi iba a abrir la puerta, de golpe, encontrándoselo en el comedor, y el chico lo miraría con clara sorpresa, para luego preguntarle qué demonios le pasaba, que por qué ingresaba a la casa tan bruscamente. Y Levi, soltando un suspiro de alivio y felicidad, lo abrazaría con todas las fuerzas del mundo para nunca soltarlo. Nunca más.

Por supuesto, nada de eso pasó.

La casa seguía vacía, sin la presencia de Eren.

El azabache sacó su celular y marcó el número del chico. Nadie contestó.

Luego marcó a Grisha, para preguntarle, disimuladamente, si Eren había pasado por allí en la mañana. Grisha le dijo que no veía a Eren desde la semana pasada.

Piensa, se dijo aturdido, piensa.

Quizás el omega si había ido a la cabaña, pero quiso hacerlo solo. Quizás le había dicho que iría con Armin y Mikasa para no preocuparlo demasiado. Sí, eso debía ser; Eren estaba en la costa, en la cabaña, solo y descansando, sin nadie que lo molestara.

Tratando de controlarse, de no perder los estribos, fue a su auto. Iría donde Eren, para comprobar que estuviera bien, y luego se volvería, en caso de que el chico quisiera estar sin compañía más tiempo. Levi permitiría que estuviera solo más tiempo si con eso lograban salir adelante.

Sin preocuparse de nada, solo de Eren, salió de la casa y fue a su auto, partiendo tan rápidamente como pudo.

El viaje normal llevaba cerca de seis horas, sin embargo, con la velocidad que Levi viajó hizo que demorara cuatro horas.

Llegó cerca de medianoche, cuando ya no había ningún movimiento en las cabañas vecinas. Su cabaña estaba a oscuras, y Levi pensó, mientras metía la llave para entrar luego de recoger el correo, que Eren debía estar durmiendo.

El polvo en los muebles le dio a entender que nadie estaba allí. Tampoco habían maletas, ni ropa, ni ningún plato sucio que mostrara que alguien estuvo ocupando la cabaña durante los últimos días.

Aturdido no era la palabra correcta para explicar cómo se sentía ahora. No había palabra correcta para describir cómo se sentía.

Luego de unos segundos, miró el correo.

Solo había una carta.

Con las manos temblando, rompió el sobre y sacó el papel.

No me busques.

Lo siento.

De verdad lo siento.

Eren.

Y después, el anillo de compromiso cayó en su mano.

Se quedó contemplando las letras y el anillo varios segundos, varios minutos, sin saber cómo reaccionar. Y, en realidad, no sabía exactamente cuánto tiempo se quedó mirando aquella carta, ni siquiera si durmió o hizo algo más. Los recuerdos de ese momento estaban difusos por lo dolorosos que eran.

Lo único que recordaba, después, es que volvió a llamar a Eren, sin resultado alguno. Le envió correos electrónicos, obteniendo el mismo resultado. Y cuando ya, loco por la desesperación, rastreó el celular del chico –gracias al chip de rastreo que le puso para utilizar en caso de verdadera emergencia– y llegó a un basurero al otro lado de la ciudad, colapsó.

Estuvo en cama durante un mes, saliendo solo para lo necesario. Abrazando la almohada de Eren, soñando con él y susurrando su nombre con desesperación.

Era un desastre. Un puto desastre.

Nunca pensó que eso lo afectaría tanto. Nunca pensó que eso lo haría entrar en una especie de terrible depresión. Nunca pensó que Eren se marcharía como si nada. Nunca pensó que no daría señales de vida luego de tres meses.

Hanji y Erwin fueron los que, finalmente, lo sacaron de ese estado. Forzaron su puerta de entrada y le exigieron saber qué mierda ocurría, por qué pidió licencia en el trabajo y no contestaba las llamadas ni iba a abrir la puerta. La cuatro ojos se dio cuenta primero, al ver cómo se aferraba a la almohada del chico cuando Erwin quiso sacarlo de la cama.

Con un susurro débil, lo dijo:

—Se fue, ¿cierto?

Erwin dejó de tironearlo.

Levi solo señaló la carta y el anillo sobre ésta en su velador, aquella carta que quiso quemar, botar o destrozar cientos de veces. Pero era lo último que le escribió Eren, lo último que le quedaba de él.

Sus dos amigos leyeron el mensaje y lo contemplaron en silencio unos minutos.

—¿No… no lo han visto? —murmuró, su voz ronca por apenas hablar en días.

Ambos negaron con la cabeza, mudos por la sorpresa. Habían visto de primera mano todos los problemas que ellos dos tuvieron. La violación, los gritos, las mentiras, los enfrentamientos, el discurso de Eren, la presión de Levi… pero siempre habían pensado que… que podrían recuperarse de ello. Eran pareja destinada, ¿no tenían que estar juntos para siempre? ¿Cómo Eren pudo marcharse sin decir nada?

Quizás si se hubieran esforzado un poco más…

O tal vez no. Ambos se convirtieron en cosas que odiaban para tratar de que el bote en el que estaban siguiera a flote aunque estuviera lleno de hoyos por donde el agua se colaba, hundiéndolo de a poco.

—Debes levantarte, Levi —dijo Erwin con voz firme—. No puedes seguir aquí. La empresa te necesita.

—A la mierda la empresa —masculló sin ganas.

—¿No has pensado…? —el azabache miró a Hanji, que lucía pensativa—. ¿No crees que Grisha pueda saber algo?

—Ya fui a hablar con él.

—Sí, pero… Levi, en el último mes recuerdo que Eren iba a ver a su padre seguido. Y sabes que Grisha siempre trató de volver a llevarse bien con su hijo. ¿Por qué no…?

Levi la fulminó con la mirada, furioso. ¿Es que acaso no podían irse y dejarlo solo? Jesús, lo que menos necesitaba era que fueran a tratar de levantarle el ánimo cuando se sentía tan entumecido y todos sus pensamientos iban solo a Eren; en si estaría bien, si pasaría hambre, si tendría frío, si lo extrañaría tanto como él extrañaba al omega.

—Anda a hablar con él, Levi —dijo Hanji seria—, no pierdes nada. Y si no vuelves al trabajo en una semana, vendré a buscarte. Y ensuciaré toda tu casa. Y te sacaré de la cama a rastras, te bañaré yo misma, incluso te vestiré y te obligaré a ir al trabajo. ¿Me oyes?

Gruñó, ahogando su cara en la almohada, y escuchó el portazo de Hanji al salir con Erwin.

Dos días después, fue a hablar con Grisha y exigirle una explicación, llegando a nada.

Cinco días después, volvió a trabajar y nadie –aparte del padre, sus amigos y los amigos más cercanos de Eren– sabía de su desaparición. Para los que preguntaran, les diría que el chico había decidido irse de vacaciones al mar.

Si el gobierno se llegaba a enterar que un omega escapó de su destino, las consecuencias podrían ser gravísimas. Y no para Levi, sino para Eren. El alfa había escuchado rumores terribles que hablaban de lo que podía pasar si un omega huía de su alfa –y arrancaba del control que el gobierno ejercía sobre ellos–, comenzando por un simple seguimiento de actividades hasta la inyección diaria de Vorlage.

Levi no podía ver a Eren actuando con miedo hacia él y completa disposición a ser, prácticamente, su esclavo. Como había actuado cuando lo tuvieron que sedar luego de que su madre muriera. Como había actuado cuando le inyectaron esa mierda luego del discurso por orden suya.

No, definitivamente no podría vivir con el omega actuando de esa manera.

Así que aceptó a duras penas que Eren se había marchado. Se había ido, bien, lo había hecho. Y él le permitiría eso, porque quizás… quizás volvería en algún momento. Levi ya no quería buscarlo, ya no iba a andar detrás suyo rogando por una relación que ya no servía. Así que esperaría, aún cuando doliera mucho, esperaría.

Por lo que calló, y se concentró en trabajar hasta caer rendido, porque si mantenía la mente ocupada –ya fuera con el trabajo o bebiendo– no se deprimía lo bastante como para volver a encerrarse en la habitación. De esa forma, trabajaba hasta tarde, para luego ir a beber al bar más cercano a su casa para quedar casi inconsciente y también poder dormir –o lo esperaba– sin sueños terribles ni pesadillas. Además, con ello también no pasaba tanto tiempo en su hogar, solo lo suficiente para dormir. Incluso los domingos iba a la empresa, ya que contaba con la llave para entrar, y adelantaba trabajo.

Y sumado a todo ese desastre que era, ya no hacía aseo en la casa por el poco tiempo que pasaba allí, pero principalmente porque no quería eliminar el olor, la esencia de Eren. Los muebles estaban llenos de polvo, las ventanas con suciedad, las sábanas olían asqueroso. Pero por debajo, el olor suave de Eren se mantenía, y no quería eliminar rastro de él. Era lo único que le quedaba, aparte de las ropas que dejó –y las que olía cuando se sentía desesperado y roto– y la carta con su anillo de compromiso.

Mira lo que has hecho, mocoso de mierda, pensó amargamente, cerrando la puerta de la habitación, ambos hicimos un puto desastre y no queremos hacernos cargo de ello.

Salió de su casa –esa maldita casa– y se encaminó a su oficina.


—Hola Christa, disculpa que te moleste, pero ¿por casualidad no tienes frutillas?

—¿Frutillas? Eren, todavía no es la temporada, y las que tengo están ácidas.

—Umm… sí, lo sé, pero tengo antojos.

—Ven, pasa, pero luego no te quejes si no te gustan.

—Gracias, eres un amor.

La rubia solo le sonrió con ternura y lo invitó a pasar, mirando su estómago con diversión.

—¡Histooooooooooooria! ¿Es otra vez el gordo?

—¡No seas mala, Ymir! —le regañó Christa, tomando la mano de Eren y llevándolo a la cocina, pasando por el comedor donde la pecosa estaba sentada.

—¡Cada día estás más panzón, Eren! —se mofó Ymir ignorando a la omega.

—Te dejarán en castidad, Ymir —le advirtió el castaño riendo.

La pecosa le dirigió una mirada disimulada de horror, sacándole más risas.

La pareja eran vecinas de él, viviendo en el departamento abajo del suyo en el pequeño edificio que se les asignaba a las personas migratorias.

Christa –o Historia– había huido un atrás año de Sina. Eren la había reconocido porque la muerte de Historia Reiss, hija de uno de los senadores del país, estuvo en todas las noticias por varios días. Así que, cuando se dio cuenta de que una persona que supuestamente murió en un accidente de tránsito era su vecina, no pudo evitar hacer preguntas.

La chica le había contado que la iban a casar con un empresario viejo, brutal y cruel por los beneficios que traerían a su familia. Ella se había negado, por supuesto, pero eso solo derivó a castigos que llegaron incluso a los golpes, y cuando faltaban dos semanas para la boda, huyó con ayuda de su madre. Al llegar a María, se cambió el nombre –la recomendación que se les daba a todos los inmigrantes– y formó una nueva vida. Su padre aludió los primeros días de su desaparición a que se fue de vacaciones, mientras se dedicaba a contratar a un detective privado –Ymir– para que la encontrara y la trajera de vuelta.

No contaba con que Ymir sería la pareja destinada de Historia.

Así que Ymir mintió diciendo que Historia se había suicidado y borró todos los datos que pudieran delatarla, para luego viajar a Shiganshina y comenzar a formar su nueva vida junto a la rubia.

Ymir era la única que la llamaba Historia; el resto de las personas del lugar la conocía como Christa.

—¿Cómo lo vas a llamar? —le preguntó Christa mientras sacaba del refrigerador una vasija con frutillas.

Eren miró un momento la ventana con el antojo ya desaparecido, sintiéndose nervioso.

—Ah —rascó su nuca y sonrió forzadamente—. Lo voy a dar en adopción.

La vasija resbaló por las manos de Christa y cayó al suelo, rompiéndose en mil pedazos.

—Lo siento —masculló la chica—. Lo siento.

Hasta el momento, Mina, Thomas y Ángel eran los únicos que sabían sobre su decisión. Estaba al tanto que la gente de ese lugar no le prohibiría hacerlo, que era una de las opciones para el omega que fue abusado, pero eso no significaba que lo aceptaran y apoyaran: muchas personas creían que el bebé no debía ser separado de la persona que lo daba a luz.

Además, si Christa e Ymir venían de Sina…

—¿Estás seguro, Eren? —la rubia se enderezó, yendo a tirar los pedazos de la vasija al basurero—. Es una decisión muy difícil. Y sabes que…

—No puedo criarlo. No puedo… —el muchacho suspiró y llevó una mano a su estómago—. Es producto de una violación, Christa. Es un recuerdo de lo que pasó. Tenerlo aquí, en mi estómago, para después verlo todos los días, verlo crecer… Nunca me podré quitar de encima lo ocurrido. Y quiero superarlo, Christa. Quiero volver a perseguir los sueños que tenía antes de esto. Sabes que quise abortarlo, pero… lo tendré y lo daré en adopción, pero nada más. Nada más.

Christa se quedó un momento en silencio, volviendo a levantar las frutillas caídas para llevarlas al lavamanos. Por la expresión que tenía en su rostro, Eren pudo adivinar que estaba triste.

—Pero Eren, un niño es una bendición, podría…

—No insistas, Historia —Ymir entró a la habitación con el ceño fruncido—. Es la decisión de Eren, no te puedes meter en eso. Creo que él ya está bastante grandecito para saber qué es lo que le conviene y que no —Ymir sintió la tensión en el aire y soltó un resoplido—. Historia, si quieres un bebé solo dilo y nos ponemos en campaña.

—¡YMIR!

Christa estaba más roja que nunca y Eren comenzó a reírse, agradecido de que la pecosa hubiera terminado con ese ambiente de pelea.

La rubia terminó de servirle las frutillas y Eren le dio las gracias para luego retirarse e ir a su apartamento en el segundo piso. En comparación con el de las chicas, era claramente más pequeño; la cocina y el comedor eran de tipo americano, tenía solo una pieza y un baño. Pero para Eren estaba bien, ya que no había tenido que pagar nada por él al ser una asignación del gobierno. Quizás más adelante, si llegaba a terminar sus estudios, se buscaría algo más grande. Las habitaciones del segundo y tercer piso eran de esa forma, ya que la mayoría de los inmigrantes eran omegas y betas que venían solos para huir de sus destinos planeados. Los del primer piso, como el de Christa e Ymir, contaban con dos habitaciones y un comedor y cocina separados, para las parejas que huían.

Comenzar de nuevo era difícil de muchas maneras, pero María trataba de alivianarles un poco la carga.

Lavó unas pocas frutillas y fue a su habitación para echarse, con los pies ardiendo y la espalda doliendo. Estar embarazado no era lindo.

El bebé le dio una patada cuando se acostó y Eren gimió.

—¿No puedes estarte quieto una noche? —murmuró.

Como respuesta, el bebé pateó más fuerte.

—Pequeño engendro…

Frunció el ceño, irritado.

No pensaba que estar embarazado sería de esa forma y por un breve instante se arrepintió de no haber abortado, para luego querer darse un golpe por ese pensamiento.

Recordó el momento en que estaba en la clínica, esperando su turno, para luego entrar a la oficina del doctor, el hombre tendiéndole la bata y diciéndole que se recostara en la camilla, donde lo irían a buscar unos minutos después. Y entonces lo fueron a buscar, y Eren miró el techo, tratando de no pensar en nada, tratando de mantener su mente en blanco.

Las luces estaban cegando sus ojos, pero seguía mirando hacia arriba, escuchando la conversación de las enfermeras.

Entraron al cuarto de operaciones, donde el doctor se estaba poniendo los guantes quirúrgicos, acomodándose la mascarilla, y murmurando que respirara calmadamente, que le pondría la mascarilla de oxígeno y luego lo sedarían.

No me importaría tener un par de mocosos contigo, claro, si tú quieres. No los veo como una necesidad.

Casi podía escuchar a Levi a su lado, abrazándolo, murmurándole aquello al oído.

Jadeó, sus ojos llorosos, y negó con la cabeza, levantando la mano, quitándose la mascarilla, murmurando que no lo haría, que no podía hacerlo, que lo daría en adopción pero no lo abortaría, que ese bebé, a pesar de ser el fruto de una violación, no tenía la culpa de nada.

Así que estaba ahí, en ese punto, con un embarazo de cinco meses, suspirando por el cansancio y el dolor, tratando de ahogar sus emociones dolorosas. Sumado a eso, empezaban a aparecer sentimientos de querer ser mimado y abrazado por su alfa, pero claramente era imposible, y estaba a cinco segundos de pedirle a cualquier persona que lo hiciera, aunque no fuera lo mismo.

Era en esas noches solitarias cuando extrañaba más a Levi. Cuando, sumido en la oscuridad, el mutismo y los pensamientos, su mente vagaba hacia el alfa, hacia cómo estaría, si lo habría superado, si lo extrañaría él también, si aún estaría furioso por su decisión o si se podrían perdonar más adelante. Por supuesto, las respuestas nunca llegaban. Solo había silencio, frío y espantoso silencio.

A veces, se acurrucaba para no sentirse tan abandonado. Y otras, lloraba en silencio. Trataba de que esas fueran las mínimas veces, porque el doctor le había dicho que sus sentimientos, sus estados de ánimo y todo lo que le pasaba, afectaban directamente al bebé. Y Eren no quería que sufriera. Al fin y al cabo, el niño no tenía la culpa de nada.

Se cubrió con la sábana y cerró sus ojos, tratando de ahuyentar, por lo menos esa noche, los pensamientos deprimentes que muchas veces lo ahogaban y no lo dejaban dormir.


Fue un capítulo corto y más bien introductorio :v Prometo que el siguiente será más largo, lo juro por la garrita :3

Y ahora lo que todos probablemente van a gritarme: ¡¿POR QUÉ EREN CONSERVÓ AL BEBÉ?!

Ay, porque sí *corazón* Okno xD Bien, sabía que fuera cual fuera la decisión, habrían muchas personas que la iban a criticar o dirían que no fue lo correcto o no sé, algo por el estilo (? El punto es, que lo pensé bastante y pensé en el futuro de la historia, así que tomé la decisión que consideré correcta. Tenía tres escenarios posibles: el primero era que lo conservaba, el segundo era que lo abortaba porque así lo quiso y el tercero que lo abortaba por accidente (planeaba hacerlo en la marcha). Hasta me tentó bastante la tercera xD Pero, finalmente, decidí la primera. ¿Lo dará en adopción? Ya lo veremos. ¿Levi se enterará? También, ya lo veremos :v Como mencioné, este fue un capítulo más bien introductorio a la situación de ambos, los siguientes serán más largos c:

Y ahora, imagínense a Eren con pancita. Ay, es el paraíso *corazones bien gays*

Y gracias a las personitas que me dejaron review la semana pasada, ¡son las mejores!

luciakkss: Eren tiene pancita, ¡alégrate! Eren con pancita es felicidad eterna :v Okno xD

Gateway to infinite: ay, ¿te imaginas un omegaverse así? Sería bonito y doloroso también (? xD No te preocupes, cuando el móvil muere, todo es dolor y tristeza :'c Sí, ambos se callan lo que sienten y así es como suele empeorar todo, pero llegará un punto donde ambos van a tener que hablarse de las cosas, y está próximo, ¡ya verás! Saludos, preciosa :3

mitsukinekouchihagain: ya era momento de que se dieran cuenta c: y gracias a ti por comentar, ahora piensa en Eren con pancita y el mundo será feliz :') ¡Besos xD!

Laauuriitaa: ay, dime que estás feliz con Eren preñado (? xDDD No podía imaginarme a Eren abortando, de verdad, lo pensé muy bien pero no podía xD Y gracias por tus palabras, de verdad, me sacaron una sonrisa *w* ¡Un fuerte abrazo, nos leemos!

Lluery: no les va a pasar nada demasiado malo, lo prometo (? ¡Y tendrán unas escenas muy lindas más adelante, lo juro! ¡Saludos!

Akire y Aimee: JAJAJAJAJ ¡Gracias a las dos! Pensé bien lo de los cinco años, pero me dije que sería mucho xD ¡En el próximo capítulo traigo una sorpresa con Hanji y Erwin, ya verán! Si tuviera la oportunidad, les daría un abrazo a las dos (? *corazones bien gays* ¡Un beso enorme a las dos!

Miri-Anath97: acabo de enviar más pañuelos por correo xD Y tu dignidad, preciosa, ya ha desaparecido por completo :'v ¡Pero Eren tiene pancita! Le digo a eso a todo el mundo porque Eren embarazado es lo mejor del mundo :v Okno xD ¡Un abrazo!

ChrisNovx: ¡BEBÉ! No sé por dónde comenzar xD ¿CÓMO QUE TESTIGO DE UN HOMICIDIO? ¿Y TE SIENTES ORGULLOSA DE ESO? JAJAJA, TE AMO xDD Wey, yo no puedo shipear GrishaxEren, leí un dou de ellos y ay que me dejó traumada xD ¡Vienen cosas no tan tristes! ¡Lo juro! Y DAME MI FIC, TE JURO QUE CUANDO ME LO DIJISTE CASI ME MUERO, AY, NECESITO ESE FIC AHORA, TE LO EXIJO, NO ME HAGAS ESTO xDDDD De verdad bebé, ya tráelo, quiero leerlo :'c ¡Te amo, un besote enorme!

OyeLeslie: no dejaré de actualizar, pero actualizaré menos xD Ocurre que mi universidad está en paro, y quedan unas semanas para que todo se regularice, así que cuando vuelva a clases, deberé cerrar semestre e iniciaremos enseguida el segundo :c así es la vida :c Ay, igual pasa, amo y odio a Eren xD ¡Saludos!

Lis Gonzlez: a ver, ¿cuál era tu idea? xDDD Anda, dímela, quizás sea buena y trágica y la llevo a cabo :v Okno xD Al menos ya sabes que Eren no abortó xDD ¡Un beso enorme, gracias por comentar!

Hbl: Sina no quiere dejar ir a sus omegas (? xD Todo es más entretenido que estudiar para los exámenes :v ¡Gracias a ti por preguntar! ¡Saludos!

AstridHatakeAckermanJaeger: andaba triste esa semana :c con mucho odio por el mundo :'c ahora estoy mejor, pero hazme el baile igual, no me niego *ojitos seductores* Mi amor, deja de escuchar canciones tristes al leer esto, hazme caso xD Y ayudo en la traducción de novelas YA, para las lectoras pobres :v xD ¡Un besote!

IselaRives: no porque sea buena en el angst significa que vengan cosas peores. Bueno, sí, vendrán cosas peores, ¡pero no porque sea experta en el angst! xDDD Okno :v tranquila, vendrán cosas malas, pero no tan horribles como las que ya pasaron antes, lo prometo :3 el tiempo para ellos es lo mejor en este momento :') ¡No abandonaré el fic, no te preocupes! Y trataré de mantener actualizaciones constantes :3 ¡Saludos!

Srpony: ¡bienvenida, nueva lectora! Hay galletitas y mantitas en la esquina xD Y gracias por comentar, de verdad c: ambos van a tener que comenzar de nuevo producto de los errores, y será un largo camino por delante, pero también bonito *corazón* ¡Un fuerte abrazo, nos leemos!

Ethan: ay, no sé si te decepcioné con el homúnculo/engendro :v Pero me dio mucha risa cuando dijiste eso xDDD Sí, las fujoshis nos obsesionamos un montón, así es nuestra triste vida :'v ¡Voy a tratar de sorprenderte, lo juro! Habrán muchas muertes y sangre y gritos, hasta ya tengo la lista de los muertos :v ¡Saludos, gracias por comentar!

RusAckerman: el dolor va a desaparecer de a poco, ya lo verás :3 Y Eren ya tomó una decisión, ay, en el fondo sabía que se podía arrepentir de lo que podía hacer :'c ¡Gracias a ti por comentar! ¡Saludos!

Charly Land: bebé, no mientas, estabas hecha un manojo de lágrimas y mocos (? Charly, tú solo quieres ver muerte y sangre y explosiones y dolor, eso me gusta :v Por ti, pondré mucha destrucción y los que morirán lo harán de forma dramática y dolorosa, ahrre :3 No desaparezcas o entraré en depresión, ya estás advertida *corazón* Besos :*

Solenaru: espero que no te haya dado pena que lo conservara :'c Y no te preocupes, lo van a matar, lo prometo xDD ¡Saludos!

kotoko-noda: ¿te alegró que no lo hiciera? Ay, dime que sí :') ¿Qué te pasó, bebé? Un fuerte abrazo para voce *corazón*

spilarky estedesrk: dejará de dolerte pronto, lo prometo xD

Nacha2005: ¡No lo hizo! xD ¡Baila, canta, grita, llora! :v Y no te preocupes, pensé en Levi satisfaciendo sus deseos, pero luego me dije que no, eso ya sería mucho xD AAAAAAW, gracias, preciosa, tus palabritas me sacaron una enorme sonrisa y me alegraron el día asdfghjklñ toma, galletitas virtuales para ti *w* ¡Un besote enorme, gracias!

Olivia Ainsworth: asdfghjklñ no te preocupes, ¡gracias por comentar!

Alice Lilith Maddison: ¡aw, muchísimas gracias por tus lindas palabras, de verdad! Me hicieron sonreír como tonta *corazones eternos* y espero que sepas comprender la decisión que tomé con respecto al embarazo, pensé mucho el tema del aborto, de verdad, pero al final me dije que quizás aquello solo les haría más daño, de todas formas, quedan muchas por resolver entre ellos, no será fácil :3 ¡De verdad, gracias enormes por comentar! ¡Un besote y un fuerte abrazo!

Monse-Uchiha: ya sabrás si Levi se da cuenta :v Eren podrá empezar a avanzar de a poco, mucha gente le dirá lo cabezota que es, al igual cómo harán con Levi :v xD ¡Besos!

Frantz Kruger: JAJAJAJAA, gracias por comentar tan lindas palabras c: ambos tendrán que reaccionar, ya veremos que si ocurrirá xD Eren tatakae es la luz :v Okno xD

odaxochilt96: Gracias por comentar, y no te preocupes, no siempre es posible dejar review xD Vendrán cosas malas y peleas, pero las cosas irán mejorando, eso tenlo por seguro, es una promesa c: Y ambos van a darse cuenta de sus errores, ya verás como les dan un golpe en la cabeza a los dos para que puedan ver los errores que cometieron c: ¡Saludos!

Suethulhu: ¡gracias eternas por tus palabritas! ¡Saludos!

Fujimy: te envío un tercer corazón de lana xDDDD Las últimas conversaciones que mantienen son tan tristes, hasta a mí me dio pena escribirlas :'c Okno xD ¡Gracias por comentar, besos!

Gihei: Eren se marchó por meses, como sale en el capítulo, el motivo que puso por esos dos días es que Grisha volverá al aeropuerto al cumplir ese tiempo y declarará que Eren regresó, para ello, contará con la ayuda de Pixis, así, Eren salió del país pero volvió y estos meses ha "estado" en Sina para que de esa forma no salieran a perseguirlo :3 No sé si me hago entender xD ¡Y acá tienes la respuesta a si abortó o no! Espero honestamente que la decisión te haya gustado xD Y el Riren perdurará, no te preocupes c: ¡Gracias por el review, fue muy lindo! ¡Besos!

Hevlak: hablaré con la encargada del equipo, no te preocupes, para ver si tomamos tu proyecto c: la separación les ayudará a ambos, verán las cosas de otro modo, ¡lo prometo! Y eternas gracias por comentar, ¡besos!

Y eso sería todo por ahora, ¡trataré de tenerles el siguiente capítulo el domingo, ya estoy trabajando en él y será largo, es una promesa!

Besos a todos *corazón gay*

~Cotota