Disclamer: Kuroko no Basuke no me pertenece, todos los personajes pertenecen a Todatoshi Fujimaki-sensei, apoya al original
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Aclaraciones:
Letra cursiva- Idioma Español, inglés o italiano (trataré de especificarlo bien en el capítulo)
Comillas (" ")- son pensamientos o citas textuales (el capítulo lo especifica)
Negritas y cursiva- flash backs o recuerdos, pensamientos o narración del personaje
En el capítulo se especifican las llamadas telefónicas o mensajes de texto
Sin más les dejo el capítulo, disfrútenlo :)
Capítulo 20: ¡Tú no puedes hacerme esto!
El camino de regreso a casa fue silencioso, nadie comentó nada, nadie dijo nada, en esa camioneta solo se escuchaban las respiraciones de las tres personas que se encontraban allí, al llegar a su destino, Rina aparcó en donde siempre, ambos adolescentes salieron sin decir palabra alguna, entraron al gran edificio y pidieron el elevador para ir a sus casas.
-Taiga-kun, ¿cenas con nosotras?- preguntó Rina, rompiendo el silencio
-Aahh… sí…- contestó vagamente el chico. Alicia miraba un punto fijo sin ponerle atención a lo que pasaba a su alrededor
-Alice…- suspiró Kagami al verla así.
Cuando el elevador al fin llego al piso solicitado, los tres bajaron deprisa, entrando de la misma manera al departamento del par de mujeres que iban, en cuanto Rina abrió la puerta, Alicia no dudo en entrar deprisa
-¡LOS ZAPATOS!- gritó Rina, dejando las llaves de la camioneta en el platito que estaba a un lado de la puerta, Alicia regreso sin protestar, se quitó los tenis y entró, encerrándose en el baño
-¿Está bien?- preguntó Kagami extrañado por la actitud de Alicia- Normalmente gritaría algo como "Los zapatos, ya sé que me debo quitar los zapatos"- Kagami hizo ademanes en un intento de imitar a Alicia
-Cuando quiere tomar valor para algo, se encierra en el baño- explicó Rina seria, sacando la comida del refrigerador
-¿Valor para qué?- preguntó incrédulo Kagami
-Es mejor que ella te cuente- explicó Rina, centrándose en la cena, Kagami le miró confundido por un rato, fue cuando Alicia salió y se dirigió a la sala, sentándose a un lado de Kagami, luego, lanzando un gran suspiro
-Tiger… yo… no sé por dónde comenzar- admitió, haciendo que Kagami perdiera la poca paciencia que tiene
-¡PUES POR EL INICIO, IDIOTA!- gritó
-¡YA SÉ QUE POR EL INICIO!- contestó Alicia de la misma forma
-¡ENTONCES EMPIEZA!- gritó una vez más Kagami, Alicia le miró con los ojos entrecerrados y los labios apretados, luego, lanzando un suspiro
-Todo empezó una vez que Rina me llamó para ir a comer a un restaurante…-
1 año atrás, México, Ciudad de México.
-¿A dónde vamos Rina?- preguntaba Alicia, mirando desinteresadamente la ventana de la camioneta
-Ya te dije que te llevaré a comer- contestó impaciente Rina, dando vuelta en una esquina, llegando a un bar de sushi
-¿Neta? ¿Sushi?- preguntó Alicia arqueando la ceja
-¿Quieres comer sí o no?- Rina le miró amenazadoramente, Alicia sonrió con burla
-Tú me invitaste para empezar- dijo cuándo Rina bajó del auto, imitando su acción
-Bienvenidas a Sushitto ¿Tiene reservación?- preguntó el hostess
-Sí, a nombre de Rina Shion- Rina sonrió al joven, quien revisó las listas, tomó dos menús y las condujo a una mesa al fondo del lugar
-En un momento las atiende un mesero- dijo y se retiró
-¿Y bien? ¿Qué es eso tan importante que me ibas a decir?- preguntó Alicia ya impaciente por todo el drama, viendo si pedía un norimaki o un nigiri sushi
-a finales de Junio me iré a Japón…- soltó Rina de repente, noticia que cayó como balde de agua fría a Alicia, quien alzó la mirada lentamente del menú para observar a su entrenadora
-¿¡Qué tu qué!?- Alicia arrugó el ceño, sorprendida por ello
-Que me iré a Japón…- repitió Rina
-¡SI TE ESCUCHÉ!- Gritó Alicia interrumpiéndola- Es solo qué… es demasiado repentino, me alegro por ti, pero, ¿qué pasará con los demás? ¿Y por qué me lo dices solo a mí?-hablaba rápidamente
-¡BASTA!- gritó Rina, haciendo que Alicia se callara- Una pregunta a la vez…- pidió Rina más calmada
-¿Qué pasará con los demás? - Alicia le miraba con algo de angustia en sus ojos
-Bueno, como ya sabes, ustedes ya tienen la edad máxima que permite el club deportivo, así que sencillamente seguirán con sus vida, así que estarán bien- explicó Rina algo impaciente
-¿Y por qué me lo dices solo a mí?- Alicia le prestaba más atención
-Todos ya lo saben, y me felicitaron- explicó Rina
-¿¡Y por qué me lo dices hasta ahora!?- se quejó Alicia algo molesta por ser la última en enterarse de ello
-porque quiero que TÚ, Alicia, vengas conmigo a Japón ¡será tu gran oportunidad! ¡Conocerás gente nueva! ¡Y tendrás buenos rivales en el básquet!- explicaba emocionada Rina, pero Alicia le miraba algo incómoda-¿Pasa algo? ¿No quieres venir?-
-Rina… te agradezco mucho, pero… eso significaría separarme de mi familia y de mis amigos, yo no creo estar lista para eso…- Alicia bajó la mirada- Además, dudo que mis padres me dejen ir-
-Si el problema son tus padres, yo hablo con ellos- y la mirada de Alicia se ilumino
-¿De verdad?- preguntó emocionada
-Síp, no te preocupes, que terminando de comer vamos directo a tu casa para hablar con tus padres- Alicia rio emocionada, seguidamente Rina le siguió el juego y pidieron su comida.
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-¿Crees que me dejen?- preguntó una Alicia impaciente y emocionada a Rina, ambas esperaban a que el elevador del gran edificio llegara al penúltimo piso
-Claro que lo harán, si se trata de tu futuro, no dudarán en aceptarlo- alentaba Rina, fue cuando el elevador abrió sus puertas, ambas bajaron y entraron al departamento, para suerte de ambas, los padres de Alicia se encontraban ahí
-¿Quién es usted?- fue la inmediata pregunta de la madre de Alicia, una mujer de verás hermosa, con apariencia de muñeca de porcelana, su piel tan blanca y tersa que no se le notaba la más mínima señal de vejez, su cabello negro y rizado tan largo que le llegaba hasta donde termina su espalda, llevándolo suelto presumiendo sus hermosos rizos, sus ojos grandes de un Azul verdoso, adornados con pestañas largas, una mujer delgada con un buen cuerpo y sonrisa perfecta, se levantó de su asiento algo preocupada, dejando a Rina con la boca abierta, visiblemente medía el 1.80, pero Rina notó que llevaba tacones altos, de unos 10 cm; vestía un hermoso vestido negro llegándole arriba de las rodillas, Rina no dijo palabra alguna, solo veía a la mujer con asombro
-"Ahora entiendo porque Alicia es así…"- pensó Rina asombrada
-Ella es mi entrenadora, Rina Shion- presentó Alicia con una sonrisa, rápidamente Rina regresó en sí, prestando atención a lo que pasaba, la mujer formó una mueca de desagrado en el rostro, mirando de arriba abajo a Rina
-Creí que habías dejado ese estúpido deporte…- comentó con sorna en la voz
-No lo hice… lo siento- Alicia suspiró, haciendo una mueca incómoda
-Señora, es un gusto conocerla- Rina saludó algo nerviosa
-¿Y usted a qué ha venido? No me diga que Alicia volvió a golpear a alguien… ¡Juan! ¡TÚ hija volvió a pelearse!- de inmediato, la señora salió de la sala, Rina se impactó al ver la repentina acción de su madre
-¡No señora! Solo vine a hablar de algo importante para su hija- apresuró a decir Rina, pero fue muy tarde, ya que el señor de la casa salió acompañado de su mujer, un hombre de 1.80, vistiendo un traje negro con una corbata azul eléctrico y camisa blanca, bien conservado, se notaban sus 40 años, a pesar de eso seguía viéndose atractivo, un hombre de tez blanca, rubio con un corte moderno y juvenil, dejándose ver un poco de barba en su rostro, ojos de un azul hermoso, idénticos a los de su hija, se veía musculoso y atlético, sin perder la elegancia, Rina los miraba con asombro, ambos señores con un porte elegante pero con el temple suficiente para hacerte temblar, Rina tragó saliva, en su vida se había sentido tan inferior como en ese momento, pero recobró los estribos de inmediato, retomando su seguridad de siempre
-Buenas tardes señores, soy Rina Shion, entrenadora de Alicia, mucho gusto- se presentó, tendiendo la mano hacia enfrente, el señor de la casa le miró de arriba abajo, tomando su mano para saludarla
-Soy Juan López Muñoz, padre de Alicia, ella- señaló a su esposa- Es mi esposa, Cristina García Ricci- presentó con seriedad, rápidamente, ambas mujeres se saludaron con la mano
-Mucho gusto- pronunciaron al mismo tiempo
-Mi esposa me comentó que Alicia- y el señor Juan dirigió una mala mirada a su hija- se involucró en una pelea de nuevo, le pido una disculpa-
-No, no, no…- se apresuró a decir Rina, negando con ambas manos- Quería hablar con ustedes de algo importante para su hija- ambos padres le miraron confundidos, pero decidieron escuchar
-De acuerdo, tomé asiento- pidió Juan educadamente
-¡Alicia! Trae un poco de vino de la cocina, y no hagas las tonterías de siempre, por favor- pidió su madre, Rina miró extrañada a la señora, luego miró a Alicia, que obedecía como un vil perro asustado
-"¿Alicia…?"- pensó extrañada por la actitud de la chica
-Bien, que es eso tan importante que viene a decirnos, y le pido que sea rápido, tengo trabajo que atender y no puedo perder mi tiempo en pequeñeces- dijo Juan, tomando su celular y revisando unas cosas del trabajo
-Dudo que el futuro de su hija sea un asunto pequeño- respondió Rina, apretando la mandíbula, empezaba a atar cabos de porque Alicia casi nunca estaba en su casa.
-Bien, la escuchamos- apresuró a decir Cristina, cruzando sus piernas y posando de una manera bastante sensual, al mismo tiempo que elegante, fue cuando llegó Alicia, sirvió el vino rápidamente y se sentó a un lado de Rina
-Hasta que sirves bien el vino, Alicia- "felicitó" Juan, tomando de la copa y dejándola en la mesa de centro
-Como ya sabrá- empezó Cristina a hablar- Alicia es muy tonta, y apenas y sabe poner la mesa decentemente- ambos padres empezaron a reír. Rina intercalaba miradas en ambos padres, luego, miró que Alicia estaba sonrojada, muriendo de vergüenza
-Bueno… yo viene a pedirles permiso para… llevarme a Alicia… a Japón… conmigo...-ambos padres miraron a la asiática con sorpresa, dejando la copa de vino que sostenían en la mesa de centro y prestando atención a las palabras de la mujer, Rina pudo notar un leve brillo de emoción en sus rostros- Verán, me ofrecieron un cargo como profesora y…-
-Eso no nos interesa- Juan interrumpió abruptamente a Rina- ¿De verdad piensas llevarte a ESTA chica de aquí?- preguntó señalando a Alicia, Rina miraba sorprendida a ambos señores
-¿Disculpe?- preguntó, no entendiendo del todo la actitud de ambos
-¿La quieres adoptar? ¿De verdad lo quieres hacer?- preguntó esta vez Cristina sonriendo y mostrando su hermosa dentadura blanca
-¿A qué se refiere con adoptarla?- preguntó Rina sorprendida
-Ay tontita…- Cristina empezó a reír- ¡Llévatela! Nosotros ya no la aguantamos-
-No es lo que esperaba de una hija, solo nos trae problemas…- empezó a explicar el señor- Yo quería que mi hija fuera una hermosa muchacha, que me obedeciera en lo que le dijera y que fuera siempre la mejor, pero… esta idiota lo único que hizo fue decepcionarme- evidenció, Rina los miraba con la boca abierta, no creyendo lo que escuchaba, dirigió su mirada a Alicia, ella ya estaba llorando
-P-Pero…- empezó a balbucear
-Ay Alicia, ¡por dios! Era obvio que a la primera oportunidad que tuviéramos, nos desharíamos de ti, así que Rina, toda tuya, ¿Dónde firmamos el certificado de adopción?- preguntó Cristina, sonriendo y ladeando la cabeza, como si acabara de regalar un cachorro a alguien, Rina frunció el ceño y apretó la mandíbula junto con sus puños
-Alicia… ve por tus cosas- habló, Alicia no paraba de llorar, fue cuando Rina se volteó a mirarla-¡Te dije que fueras por tus cosas!- Alicia reaccionó de inmediato, se levantó como resorte de su asiento, yendo a su habitación por sus cosas, los padres la siguieron con la mirada, luego, miraron a Rina
-Te lo agradecemos como no tienes una idea, ya no sabíamos qué hacer con ella- habló Juan, con una amplia sonrisa, Rina le devolvió la sonrisa con sarcasmo y sin esperas, propino un puñetazo en su cara, haciéndolo caer de lleno al piso
-¡Juan!- gritó preocupada Cristina al ver a su esposo tendido en el suelo
-¡Son unos hijos de puta!- gritó Rina enojada- ¿¡Cómo es posible que le hagan eso a su hija!? ¡SU HIJA! Pero, les tomaré la palabra, y de inmediato empezaré con los papeles de adopción.- Fue cuando Alicia salió con una maleta hacia la sala-¡Nos vamos Alicia!- Alicia siguió a Rina hasta la salida-¡súbete a la camioneta!- ordenó Rina, dándole las llaves del auto a la muchacha
-Pero…- replico una Alicia asustada
-¡QUÉ TE SUBAS A LA PUTA CAMIONETA!- gritó, Alicia arrebató las llaves y bajó por las escaleras rápidamente, cuando Rina vio que ya se había alejado lo suficiente, regresó a encarar al par de monstruos que estaban ahí-Escúchenme bien- empezó, ambos señores ya estaban en el marco de la puerta- Me llevaré a Alicia y yo misma me haré cargo de ella, total, prácticamente yo la eduqué, y seré mejor madre de lo que ustedes lo son- dijo, dándose la media vuelta dispuesta a irse
-Si tú la educaste, ahora entiendo porque Alicia es así- dijo Cristina con burla en la voz, Rina regresó donde ella, propinándole un golpe certero en la mejilla
-¡CIERRA LA PUTA BOCA, MALDITA PERRA!- gritó enojada, cuando se dio cuenta, Juan había regresado el golpe
-¡No se meta con mi esposa!- gritó enojado el hombre, a lo que Rina simplemente regresó el golpe, tirándolo al piso semiinconsciente, Rina lanzó una mirada fulminante a la señora, esta le miró con miedo
-¡Váyase de mi casa!- gritó Cristina, Rina no dijo nada más, simplemente bajó y salió del edificio, Alicia ya la esperaba dentro, con el rostro lleno de lágrimas, Rina subió deprisa al auto, abrazando a Alicia
-Perdóname por gritarte de esa manera- dijo, y Alicia, simplemente se echó a llorar.
Y Rina cumplió con lo que dijo, demandó a mis padres y pidió mi custodia
-Es un caso bastante peculiar… sí…- decía el juez, un hombre mayor, rozando los 50 años, calvo y usando lentes redondos, un hombre algo gordo y con una larga barba blanca
-Señor juez, yo solo quiero la custodia de la niña, y no quiero que estas personas vuelvan a verla, por favor- pedía Rina
-Le daré la custodia, pero… los padres exigen verla aunque sea una vez cada año…- decía el juez
-¡Pero ya le demostré que la tratan mal! ¡Ella misma lo dice!- Rina señaló a Alicia quien lloraba en silencio
-Ya lo dije, los padres biológicos pueden ver a la niña las veces que así lo decidan hasta que sea mayor de edad, y si no cumple con ello, las autoridades se harán cargo de usted- y el juez cerró el caso
-Lo siento taaaanto- habló Cristina con burla- Tu intento de separarme de mi hija no se te hizo-
-¡Tú misma me pediste que me la llevará! ¿Qué demonios estás tramando?- preguntó Rina enojada, conteniéndose a golpearla
-Agradece que no le dije al Juez que nos golpeaste, hubieras ido a parar a la cárcel- susurró Cristiana con sorna en la voz- Digamos que… es mi pequeña venganza por ello- Rina apretaba la mandíbula y los puños
-Tú… hija de…-
-¡Rina!- interrumpió Alicia, acercándose a su nueva madre. Abrazándola por la espalda para tranquilizarla
-Pero que hermoso, madre e hija apoyándose- se burló Juan-Patético-lanzó una risa, luego, dirigiéndose con el Juez- Señor Juez, gracias por atender este penoso caso, se lo agradezco-
-Jojo, no tienes nada que agradecer Juan, solo hago mi trabajo- y de la forma más sínica posible, el señor dio un cheque al Juez
-¡Eres la peor escoria que eh visto en mi vida!- gritó Rina, saliendo junto con Alicia del juzgado
Esa fue la última vez que vi y hablé con mis padres, hasta que recibí la llamada de ayer.
Kagami miraba a Alicia con los ojos abiertos por la sorpresa, no sabía ni siquiera que decir
-Yo…- trató de formular algo- Lo siento- dijo cabizbajo
-No tienes nada de que disculparte, Tiger- Alicia sonrió leve, sorprendiendo a Kagami al ver unas cuantas lagrimas traicioneras que se deslizaban de su rostro, sin pensarlo, Kagami abrazó a Alicia, quien soltó a llorar amargamente.
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-¡Reúnanse!- gritó Hyuuga al terminar el entrenamiento, mañana continuarían el resto de los partidos, en cuanto todos los miembros se juntaron, Riko los examino a todos, con cara seria
-Las preparatorias Shutoku, Senshinkan y Kirisaki Daichi avanzan a la liga de campeonato. La liga es quien decidirá las dos escuelas que representarán Tokio en la Winter Cup. Los cuatro participantes ya fueron elegidos y entre ellos, estamos nosotros- Explicó Riko con aires serios
-¿Eso significa que solo tenemos tres partidos más?- preguntó Furihata pensativo
-Las preliminares de la Winter Cup pasaron muy rápido…- respondió en un suspiro Kawahara
-¿De qué hablan, idiotas?- regañó Hyuuga-Es justo lo opuesto-
-¿Acaso ya lo olvidaron? Solo las mejores ocho de las 300 escuelas del torneo de verano tienen permitido participar. En otras palabras, las preliminares de la Winter Cup empezaron con las preliminares de la Inter High. Esto es una eliminatoria a largo plazo que continúa desde el verano-
-Nuestro primer oponente es Senshinkan. Ya hemos perdido dos veces contra ellos ¡Esta vez vamos a ganar!- animo Hyuuga
-¡Sí!- gritó Seirin decidido
-Descansen, el siguiente partido será duro- finalizó Riko
-¡Buen trabajo!- gritaron finalizando el trabajo, los chicos empezaron a limpiar el gimnasio y varios a irse a sus casas
-Alicia-san, necesito hablar contigo- llamó Riko, bastante seria, Alicia le miró unos segundos, dejando lo que estaba haciendo y siguiendo a su entrenadora, Kagami le siguió con la mirada
-Es mejor que no la esperes- Kiyoshi se acercó al pelirrojo- Se tardarán hablando- Kagami le miró sorprendido unos segundos, pero decidió hacerle caso, fue cuando Kuroko se acercó a él
-Kagami-kun- llamó el menor, Kagami le miró para prestarle atención- ¿podrías acompañarme hoy?- pidió, Kagami solo asintió y ambos chicos se fueron.
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-¿Entrenadora?- llamó Alicia a Riko cabizbaja, ya que esta solo le miró seria por varios minutos, pensando en cómo empezar esa platica, ambas ya habían entrado a los vestidores para hablar
-Vamos al grano- soltó Riko, Alicia asintió tímidamente, ya que sabía que Kagami la estaba esperando para irse- Estás demasiado distraída- soltó a lo que Alicia se encogió de hombros
-No es verdad- contestó sin darle importancia-Si era esto de lo que quería hablar, mejor me voy- y Alicia se levantó de su asiento
-Bien. Entonces no te dejaré jugar los próximos partidos- sentenció Riko, sin moverse de su lugar, cruzando los brazos y posando en forma autoritaria, Alicia detuvo su andar, volteando a ver a la menor de estatura con sorpresa
-¿Qué?- Alicia le miró con el entrecejo fruncido, acercándose peligrosamente a su entrenadora y encarándola, Riko le sostuvo la mirada a Alicia, mirándola autoritaria y con el entrecejo fruncido-¿¡Pero qué mierdas dices!? ¡Tú no puedes hacerme esto, maldita sea! ¡Yo soy regular del equipo! ¡CARAJO!- gritó Alicia, bastante molesta
-No te dejaré jugar si estás así de distraída, no permitiré que atrases al equipo, mucho menos cuando estamos a nada de la Winter Cup- Riko también alzó la voz, encarando a Alicia
-¡Ustedes no pueden ganar sin mí!- gritó Alicia, ya enojada-¡YO SOY LO QUE NECESITAN PARA GANAR, MIERDA!- Alicia se acercó de manera peligrosa a Riko
-¡No es verdad!- gritó Riko, igual de enojada que Alicia- ¡A la única persona que necesitamos para ganar es a Teppei! Tú ya lo viste, a la que menos necesitamos en este momento es a ti, así que Alicia-san, oficialmente estás en la banca. No discutiré más el asunto- Alicia gruñó molesta, golpeando uno de los casilleros de los vestidores, abollándolo
-¡TE VAS A PINCHES ARREPENTIR DE ESTO!- y sin más, Alicia salió de los vestidores, azotando la puerta al salir.
-Entonces, ¿Qué quieres?- preguntó Kagami, ambos habían caminado en silencio hasta las canchas de básquet cerca de la escuela, Kuroko estaba de cuclillas, sacando su balón de su maleta
-¿Me ayudarás a practicar mi nuevo drible?- pidió Kuroko, sorprendiendo de cierto modo a Kagami
-¿¡Aún no lo has terminado!?- preguntó Kagami exasperado
-Hice todo lo que pude sin ayuda. Solo necesito un oponente para practicarlo- explicó Kuroko, ganando una sonrisita orgullosa de Kagami
-Entiendo. Claro- habló, moviendo su hombro para calentar-Adelante- Kuroko asintió a lo dicho, ambos jóvenes tomaron sus posiciones, Kagami como defensa y Kuroko de ofensiva. Ambos mantenían contacto visual, Kagami esperando a que el menor atacara, mientras tanto, Kuroko examinaba de la misma forma a Kagami, fue cuando Kuroko decidió avanzar, iba a paso decidido y Kagami ya estaba listo para frenarlo, pero, Kagami lo perdió de vista, y cuando se dio cuenta, Kuroko ya lo había pasado
-"Increíble…"- pensó el joven pelirrojo con los ojos abiertos como platos-"Si es capaz de lograrlo, realmente será un drible invisible"- fue el rebote del mismo balón que trajo a ambos chicos a la realidad, Kagami recogió el balón y se giró hacia Kuroko- ¿¡Cómo que ya estás preparado!? ¡Perdiste el balón!- regañó Kagami al menor
-Perdí el balón- respondió Kuroko evidenciando lo obvio
-¡Es lo que acabo de decir!- Kagami le gritó ofendido por ser ignorado por el menor, luego, lanzando un suspiro dirigiendo su mirada al balón-¿eh?...- se preguntó a si mismo al notar la superficie del balón-"La piel se está desgastando… está muy suave. Bueno, no tarda mucho en ponerse así al usarla en exteriores. No puedo creer que lo haya hecho solo en el verano"- y sin más, Kagami regresó el balón a su dueño, rebotándolo y haciéndolo caer en manos del menor
-Necesito otro balón…- se quejó Kuroko desanimado, arrugando el ceño, acariciando el balón que tenía en manos- Quisiera poder utilizar más el gimnasio, esta ya es la sexta-
-"¿Qué?"- pensó Kagami bastante asombrado por aquella información, no se esperaba realmente que Kuroko haya trabajado tanto en ello.
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-"Me cago en todo, maldita sea"- pensaba Alicia, estaba hecha una furia, pateaba una roca mientras caminaba de regreso a casa-"Quiero golpear algo, ¡ME CAGO EN TODO!"- pensó aún más enojada
Al salir de los vestidores, Alicia se dirigió a la primera persona que había encontrado aún en el gimnasio
-¿¡Dónde chingados esta Kagami!?- gritó en español a Koganei
-habla japonés, Alicia- regañó su sempai divertido, Alicia suspiró molesta, tomándolo del cuello de la playera
-Te pregunte… ¿¡Dónde mierdas está Kagami!?- preguntó esta vez en japonés, Koganei lucía asustado al verla así
-Ya se fue, ya se fue- dijo rápidamente, cubriendo su rostro por si las dudas, Alicia bufó molesta, soltó a su sempai y salió del lugar
-¿Qué fue lo que pasó?- le preguntó a Mitobe confundido, este, solo alzó los hombros
Alicia tronó su cuello, lanzó un largo suspiro y siguió su camino, fue entonces que escuchó una voz femenina bastante familiar
-¡Déjame en paz!- fue el gritó que escuchó
-"¿Satsuki?"- pensó Alicia confundida, acercándose hacia donde escuchó aquella voz
-Vamos nena… solo quiero que me acompañes un momento.- y aquel hombre lanzó una gran risa, Alicia llegó al lugar donde ese asqueroso sujeto tenía acorralada a Momoi
-Te dijo que la dejaras en paz- dijo Alicia con voz neutra
-¿Eh? Nadie pidió tu opinión- habló aquel hombre, escupiendo después
-Déjala ir, y prometo no golpearte- Alicia entrecerró los ojos, preparándose para cualquier cosa
-¿Golpearme? ¡Por fa…!- y sin esperas, Alicia había descargado toda su ira en ese puñetazo, que logró sacarle al menos tres dientes a aquel hombre, dejándolo seminconsciente en el suelo
-¿Estás bien?- Alicia se dirigió a Momoi, quien le miraba asombrada
-Sí… sí gracias…- respondió Momoi aún aturdida por lo sucedido, estaba buscando a Aomine y de la nada se encontró en esa situación
-No deberías ir sola por ahí en la noche. – Dijo Alicia sin mirarla-¿Te acompaño a algún lado?- Momoi le miraba detenidamente, hasta que dio con la identidad de la chica
-¡Tú eres la chica de la piscina! De la preparatoria Seirin- Momoi parecía emocionada por ello
-Ah… sí, soy ella- Alicia se dio cuenta de su error
-¡Creí que eras Cristian-kun!- Momoi miró con detenimiento a la chica, asombrada por el parentesco de ambos
-No me confundas con esa persona, por favor- pidió Alicia con el ceño fruncido y con un tono de voz tajante
-Lo-Lo siento…- se disculpó Momoi sorprendida por la actitud de la chica- ¿Puedo saber tu nombre?- pidió más calmada
-No tiene caso que lo sepas, solo soy una extra en esta historia- Alicia bajó la mirada con tristeza reflejada en sus ojos- Bueno, me alegro que estés a salvo, yo me retiro- y sin más Alicia tomó camino, Momoi le miró alejarse
-¿Eh? "Un momento…"- pensó asombrada, mirando con más detenimiento a la chica que se alejaba- "Su espalda… es igual a la de Cristian-kun…"- pero al darse cuenta de la tremenda tontería que había pensado, sacudió la cabeza y desechó la idea, aunque, la duda se quedó en su mente.
-¡Oye Satsuki!- Momoi escuchó la profunda voz de su amigo a lo lejos, volteo atrás de ella, viendo a su amigo corriendo hacia ella
-¡Aomine-kun!- gritó la chica aliviada de verlo
-¿¡Dónde mierdas te metiste!? Te estaba buscando- regañó el moreno, deteniéndose enfrente de su amiga y recuperando la respiración
-¡Es lo que yo debería decir, idiota!- gritó molesta Momoi, luego, dirigiendo su vista hacia donde había ido la chica de Seirin
-¡Vámonos ya Satsuki!- apresuró Aomine, Momoi le alcanzó y ambos regresaron a sus casas.
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Para cuando Alicia llegó a su casa, ya eran por lo menos las 12 de la noche, Rina le esperaba sentada en la sala, con una taza de café y vistiendo su pijama
-Llegas tarde- pronunció molesta al ver a la muchacha abrir la puerta
-Lo siento- contestó Alicia tratando de sonar neutral
-Los zapatos- Rina miró los pies de Alicia, esta, simplemente suspiró, regresó, se quitó los converse y entró a la casa- Alicia…- llamó Rina, Alicia detuvo su andar
-Dime…- contestó después de varios segundos de silencio
-¿Pasó algo? Hoy vi llegar solo a Taiga-kun- preguntó Rina, esperando a que Alicia dijera algo
-Me pasaron a la banca, ya no soy regular del equipo- dijo Alicia, conteniendo las lágrimas, Rina abrió los ojos con sorpresa, yendo hacía Alicia
-¿¡Pero por qué!?- preguntó indignada
-Riko dice que estoy distraída y que solo voy a retrasar al equipo…- contó, con la voz entrecortada y unas lágrimas traicioneras resbalándose por sus mejillas
-Alice…- nombró Rina en un suspiró, abrazando a su hija de manera protectora
-Ya no sé qué hacer, Rina… todo se está volviendo a repetir…- y Alicia, lloró en el hombro de su madre.
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Y sin darse esperas, la mañana llegó, y con ella, el primer día de las preliminares. Los equipos que se enfrentarían ese día ya estaban listos para atacar con todo. Pero Aomine Daiki, ignorando todo el embrollo de las preliminares, se escapó de sus clases, yendo a su lugar habitual a descansar: la azotea; mientras subía las escaleras para colarse al lugar más alto, y lanzaba un bostezo, se encontró con que su mejor amiga ya estaba ahí
-Aomine-kun…- llamó con tono autoritario, posando sus manos en sus caderas, inclinándose levemente hacia enfrente para recibir a su amigo con el ceño fruncido
-Satsuki, quítate. Voy a dormir- habló Aomine indiferente, mirando a su amiga con desdén
-¡No digas que me aparte! Te dije que hoy iríamos a ver la liga del campeonato- Reclamó Momoi bastante enojada, agachándose más para encarar a su amigo
-Ya les gané ¿qué sentido tiene verlos jugar?- Aomine desvió la mirada, frunciendo el ceño
-Moo…- se quejó Momoi, arrugando el ceño, aún no entendía como su amigo se había convertido en aquella persona que veía enfrente
-De cualquier manera, Satsuki… ¿esas son tus pantaletas de la suerte? Sí que usas cosas locas.-y ante tal comentario, Momoi solo se le ocurrió lanzar una patada a su amigo
-¡Pervertido!- gritó, pero Aomine esquivó la patada de Momoi, brincando a un lado y aterrizando en lo más alto de la azotea, acostándose de inmediato, Momoi se acercó rápidamente a su amigo, aún sonrojada y enojada por el comentario del moreno- Sin contar a Midorin, el rival de Tetsu-kun es el rey del occidente, Senshinkan-
-¿El rey?- preguntó Aomine con burla- Ese título carece de valor- e inmediatamente, su mirada se tornó serio- Obviamente ganará Seirin-Momoi le miró sorprendida por lo dicho- Basándonos en su desempeño, los resultados son aparentes. Y con Cristian, su victoria está más que asegurada-
-Etto… Aomine-kun, Cristian-kun no ha estado jugando los últimos partidos- dijo Momoi cabizbaja-Creo que lo pasaron a la banca- Aomine le miró con los ojos abiertos
-Bien, entonces, ¿Qué tiene de interesante ahora?-preguntó, restándole importancia
-… ¿Eh?- Momoi estaba sorprendida por las palabras de su amigo, si tan solo no hubiera mencionado lo de Cristian, tal vez le hubiera acompañado
-Lo que si sería interesante es un partido entre Tetsu y Midorima… eso o…- decía Aomine, con los ojos cerrados, ya listo para dormir
-¿mmh?- preguntó Momoi, incitándolo a seguir
-Nada, olvídalo- y Aomine echó a dormir.
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-¿¡Dónde está Alicia!?- preguntó Riko enojada a Kagami, a nada de golpearlo
-¿¡Y cómo quieres que yo lo sepa!?- se quejó Kagami de la misma forma
-¡Van en la misma clase! ¡Algo debes saber!- regañó Hyuuga a su kohai
-¡Pero ni siquiera vino hoy a la escuela!- contestó Kagami ya fastidiado
-¿¡A qué te refieres con que no vino!?- preguntó Riko al borde de los nervios
-No tengo idea de lo que pasó, cuando fui a buscarla no había nadie en el departamento- contó Kagami, rascando su nuca fingiendo indiferencia, la verdad, se sentía preocupado al no verla en la escuela, mucho menos en el estadio donde sería el encuentro
-¡No importa!- gritó Riko algo más calmada- ¡vamos ya!- y diciendo esto, Seirin salió a su encuentro
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Alicia mantenía la mente en blanco, desde las 7 de la mañana, cuando Rina se había ido a su trabajo, espero unos 20 minutos y salió después, yendo directo al gimnasio que dirige el padre de Riko, siendo el único que conocía por la zona, y desde que abrieron el gimnasio, Alicia se había dedicado a golpear un saco de box, ya no sentía los brazos y le escurría demasiado sudor, eso no le importaba, solo se dedicaba a golpear esa cosa con todas sus fuerzas, mantenía el ceño fruncido y cada cuando pasaba la lengua por sus labios, ajena a lo que sucedía a su alrededor
-Niña, ya vamos a cerrar…- Alicia salió de su trance, cuando dirigió su mirada al dueño de aquella voz, pudo ver a Kagetora recargado en una pared cerca de ella, Alicia le miró con el ceño fruncido
-Aún es temprano- contestó Alicia con sorna en la voz
-Has estado aquí todo el día… ¿no tenían partido hoy?- preguntó Kagetora, viéndola fijamente
-Creí que me preguntarías de las clases- contestó Alicia, pasando el dorso de la mano por la frente para secar un poco el sudor, y seguir golpeando al pobre saco
-Supongo que tienes razón, pero esa discusión le toca a Rina- Kagetora le restó importancia; Alicia detuvo los golpes para verle con fastidio, negó con la cabeza, movió un poco los brazos para quitar el hormigueo que sentía y siguió con los golpes-¿Entonces no irás al partido de hoy?- preguntó el hombre, yendo al grano, notó que Alicia dejó de golpear, frunció más el ceño y apretó los puños
-Riko me pasó a la banca, no tiene sentido que vaya…- contestó Alicia, dando un golpe más al saco-sería un desperdicio si voy…- susurró, siguiendo con los golpes, Kagetora le miró con los ojos entrecerrados
-Bien, haz lo que quieras- y sin decir más, se fue, haciendo que Alicia se enojara más, golpeando con más fuerza el saco, frunciendo el ceño y apretando la mandíbula, un poco más de fuerza y sus dientes pagarían las consecuencias de su ira. Sin darse cuenta, las lágrimas empezaron a caer por sus mejillas.
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-"¿¡Por qué siempre se me tiene que hacer tarde, mierda, carajo, coño!?"- pensaba Rina tras el volante, apenas y alcanzaría a ver los últimos minutos del partido, a pesar de que Alicia estuviera en la banca, ella apoyaría a Seirin hasta el final.
Cuando entró al estadio, lanzó un suspiro de alivio al ver la gran ventaja que mantenía Seirin; luego, miró a los jugadores en la cancha, notó que Izuki tenía el balón, mantenía una cara de suma concentración. Dribleo a un par de chicos del equipo contrario, hasta que se vio en problemas, decidió pasar el balón, Hyuuga lo capturó sin problemas, lanzando un triple sin esperas, encestando limpiamente
-¡Maldición! Estos tipos…- se quejó el número 8 de Senshinkan, haciendo el saque
-¡No son nada como lo fueron durante el campeonato de verano!- eran los comentarios del equipo contrario, uno de Senshinkan hizo un tiro forzado, haciendo que el rebote lo consiguiera Kiyoshi, aun compitiendo con dos del equipo contrario, pasándola a Izuki de inmediato, y como siempre, Kuroko se escabulló entre los regulares, fue cuando Izuki aprovechó y le dio un pase, que fue a parar a manos de Kagami
-¡VAMOS!- gritó Riko emocionada, alzando el puño, viendo como Kagami finalizaba el partido con una poderosa clavada, dando la victoria a Seirin con 78 puntos
-¡Fin del partido!- gritó el árbitro, todo Seirin se dedicó a festejar la victoria-¡Alinéense!- gritó una vez más el árbitro-¡Con un marcador de 78 a 61, gana la preparatoria Seirin!-
-¡Muchas Gracias!- gritaron los jugadores, alistando una victoria más.
-¡Increíble! ¡Vencieron al rey Senshinkan! ¡Seirin es verdaderamente fuerte!- eran comentarios que se escuchaban en las gradas, Rina mantenía una sonrisa orgullosa en la cara, la cual, se desvaneció en seguida al notar algo importante
-"¿Dónde está Alicia?"-se preguntó, cambiando su semblante a uno preocupado, buscándola con la mirada en la cancha-"No está… pero… ¿¡Dónde mierdas esta!?... Ay no…"- y pensando esto último, imaginó lo peor, salió corriendo de ahí, dirigiéndose a los vestidores de Seirin para preguntarles del paradero de su hija.
Mientras tanto, del otro lado de la cancha, Shutoku se encontraba aún en partido, Takao maniobraba el balón
-"Parece que ya ganaron…"- pensó con aburrimiento, viendo de reojo como festejaban del otro lado- "Este juego también ha terminado… quisiera decir que es lo que esperábamos, pero…"- y Takao volvió a dirigir su mirada al oponente que tenía en ese momento-"No veo a ningún regular de este equipo ¿organizaron este juego?"- pensó con cierta frustración, decidiendo atacar de todas maneras, un suplente del equipo contrario: Kirisaki Daichi, quiso detenerle, pero Takao logró hacerle una finta, pasándole el balón a Midorima, quien sin esperas, lanzó el balón, encestando un triple más. En su cara se veía la molestia impregnada, el árbitro sonó el silbato, indicando el final del partido
-¿Esos no son los regulares de Kirisaki Daichi?- preguntaron en las bancas del partido de Seirin, notando la presencia de esos sujetos-¿qué hacen viendo el partido de Seirin?-
-¿No deberían de estar jugando contra Shutoku?- preguntó otro
-Perdimos contra Shutoku… lo normal, eran suplentes, pero… con esto ya tenemos las siguientes dos victorias aseguradas… Terminamos de analizar aquí-hablaba para su equipo aquel chico con una amplia sonrisa arrogante, un joven que visiblemente alcanzaba el 1.80 de estatura de cabello largo y negro con la parte superior que es un tono más claro, ojos oscuros y un gran mechón de pelo colgando entre sus ojos. Sus cejas notablemente más gruesas en el interior y más delgadas hacia los lados.
Y sin más, el árbitro finalizó el juego de Shutoku, con un marcador de 123 a 51, aplastando a Kirisaki Daichi
-Vamos Takao- llamó Midorima con molestia
-¿Eh?- el aludido le miró interrogante
-No hicieron lo que pudieron. Que juego más irritante- expresó Midorima con desprecio, luego, dirigiendo su mirada al público del partido de Seirin, logrando vislumbrar a los regulares de Kirisaki irse como si nada-"Aunque es un rey sin corona como Kiyoshi, es un jugador desagradable. Fue igual a la última vez que jugué contra él… "El chico malo" Hanamiya Makoto"- pensó Midorima con recelo, realmente frustrado por tan patético partido que acababa de presentar.
Y mientras tanto, Seirin se dedicaba a guardar sus cosas, descansar e hidratarse, la penetrante mirada del equipo contrario hizo desatenderse de ese asunto
-Parece que Shutoku también ganó- comentó Izuki, haciendo que todo Seirin mirara a la banca de Shutoku
-"Lo que significa que, por fin, nos enfrentaremos a ellos"- pensó Kagami serio, mirando con el ceño fruncido a los del uniforme naranja
-Ambos llevamos una victoria. Si ganamos otro juego, aseguramos un lugar en la Winter Cup. Si perdemos, nuestras posibilidades están fuera de alcance- explicó Riko, mirando de la misma manera hacía el nuevo contrincante.
Para cuando se dieron cuenta, ambos equipos se miraban declarándose la guerra
-Se decidió el siguiente enfrentamiento- se escucharon a los organizadores por los altoparlantes- Será el instituto Seirin contra el instituto Shutoku- y sin decir nada más, ambos equipos fueron a sus respectivos vestidores.
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Rina jadeaba cansada, había decidido parar un momento para llamar de nuevo a Alicia…. Tuuuu…. Tuuuu… escuchó el tono de marcación- "El número que usted marcó está apagado o fuera de servicio…"- Rina bufó con molestia y colgó enojada, ya había dado al menos 5 vueltas a todo el estadio y nada, no encontró a Seirin ni siquiera en los vestidores, empezaba a ponerse nerviosa, ya había llamado a Alicia unas 20 veces y ninguna le había contestado, estaba preocupada, eso era un hecho, lanzó un suspiro más y siguió buscando.
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Mientras tanto, Seirin apenas llegaba a sus vestidores
-No hay tiempo para festejar- habló un Hyuuga serio, en cuanto entraron, tomaron sus cosas, se refrescaron un poco y empezaron a alistarse para irse- Nuestro próximo juego será difícil-
-Pero… tenemos a Kiyoshi-sempai. Somos mejores que antes- comentó Kawahara, tratando de dar ánimos al equipo –La última vez los vencimos-
-No estaría tan seguro- habló Kuroko, varios voltearon a verlo, los de primero con interrogativa en la mirada-Precisamente por eso es que pienso que el partido de mañana será difícil-
-Kuroko-kun tiene la idea correcta- habló Riko seria- Nuestra anterior victoria era demasiado buena para ser cierta. Definitivamente son mejores que nosotros-
-Pero ellos no lo ven así. Los rivales que deberían vernos desde arriba nos atacaran con todo lo que tienen.- Hyuuga hablaba, mirando un punto fijo, el trío de primero parecía asustado por ello, su confianza se había esfumado después de escuchar aquello- Aparte de eso, nos enfrentamos a un miembro de la Generación de los Milagros. Esto no será sencillo.- y sin decir más del asunto, Seirin salió de los vestidores, ya verían como regresarían todos, pues, sin Alicia con ellos, no había razón por la que Rina estuviera ahí.
Inertes en sus pensamientos caminaban, hasta que Kiyoshi pareció notar algo, o más bien a alguien
-Chicos…- llamó el 7 de Seirin mientras detenía su andar, varios hicieron los mismo pasos adelante- Adelántense- Hyuuga solo asintió
-Te esperamos- y si decir más, empezaron a caminar, Kiyoshi los miró irse con una leve sonrisa, tornándose serio al no verlos en su campo de visión
-Cuanto tiempo…- habló Kiyoshi con las manos en los bolsillos-Hanamiya-
-Hey- llamó el aludido, mostrando su posición, sentado en una banca escondida en entre los pasillos-me moría por verte-
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-¿Kiyoshi-sempai habrá olvidado algo?- preguntó Furihata curioso, Seirin se había detenido cerca de una de las salidas del estadio
-Sí… algo así- contestó Hyuuga serio
-¿Es ese tipo en la esquina?- preguntó Kagami, estaba totalmente serio, prestando atención a lo que sucedía
-¿Lo notaste, Kagami?- preguntó Hyuuga asombrado
-Noté que es bastante bueno- contestó Kagami con simpleza, a lo que Kuroko solo prestó atención a la charla
-Bueno, no es algo que se deba esconder… En el baloncesto de secundaria, la Generación de los Milagros de Teiko eran los mejores; estos cinco prodigios dirigieron a su equipo con su poder abrumador tres campeonatos nacionales consecutivos. Sin embargo, había otros mayores por un año; cinco talentos que aspiraban a ese título. Si hubieran nacido en otra época, tal vez hubieran sido llamados "Generación Milagrosa". Contando a Kiyoshi, esos cinco prodigios son conocidos como "Generales sin corona"- explicó Hyuuga detalladamente aquello- Ese tipo es uno de ellos.-
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-Te vi durante nuestro juego- habló Kiyoshi para romper el silencio, a pesar de solo estar callados un minuto, él sintió que pasaron horas-Faltaste al partido intencionalmente-
- Sí, ¿algún problema?- preguntó Hanamiya altanero
-No dije que lo hubiera. Solo no me gusta- expresó un molesto Kiyoshi, frunciendo levemente el ceño
-¡Ja!- burló Hanamiya, haciéndose hacia enfrente-Eres tan honesto como siempre. Que desagradable… si hubiese jugado y mostrado mis cartas hubiese hecho que los próximos tres juegos fueran un dolor de cabeza- explicaba Hanamiya con sorna en la voz, luego, ensanchando su sonrisa- Me importa un carajo la victoria. Perderán los siguientes juegos por su cuenta- Kiyoshi le miró mal unos minutos, frunciendo un poco más el ceño
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Rina seguía dando vueltas, hasta que decidió parar y llamar una vez más a Alicia. Marcó el número en su celular y espero a que esta le contestará-"Contesta pinche escuincla pendeja, idiota…"- pensaba Rina con preocupación.
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Mientras, Alicia seguía golpeando aquel saco, no había notado que el gimnasio ya había cerrado y que Kagetora le vigilaba de lejos, escuchó que el celular de Alicia vibraba, decidió ignorarlo ya que sabía quién era
-"Bien, le llamaré en unos 5 minutos…"- pensó el cuarentón con cansancio
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-"El número…"- y con molestia, Rina colgó el celular, lanzando un gruñido de enfado-"Tengo que encontrarlos…"-pensó Rina decidida, empezando a buscar a Seirin y no a Alicia.
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-Si lo saludó, deben ser buenos amigos, ¿no?- preguntó esta vez Furihata al terminar de escuchar la explicación de su capitán
-Todo lo contrario- contestó Hyuuga- Es el polo opuesto a Kiyoshi. Si Kiyoshi es el jugador más honesto, él es el más deshonesto-
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-¿A qué te refieres con eso?- preguntó Kiyoshi entrecerrando los ojos por lo dicho
-¡Ups! Hablé de más- Hanamiya se puso de pie- Mañana jugarán contra Shutoku, ¿no? Ánimo, yo los apoyo, en serio- y sin más, Hanamiya se encaminó para irse, Kiyoshi se lo pensó unos segundos, pero decidió ir tras él
-¡Ah! Una cosa- dijo, al notar que el mayor había salido de donde estaban hablando-Espero que tus heridas sanen pronto. Me tienes preocupado ¿sabes?- comentó con sarcasmo en la voz, dejando a Kiyoshi con mal sabor de boca.
Y ahí se quedó, posando su mirada al piso, totalmente serio
-¿Kiyoshi?- le llamaron, Kiyoshi alzó la vista con rapidez, reconociendo la voz de inmediato
-¿Rina-san?- preguntó asombrado-¿Qué haces aquí?-
-¡Qué bueno que te encuentro!- habló Rina apresurada, acercándose al joven con rapidez-¿¡Sabes donde esta Alicia!?- preguntó preocupada
-N-No… creímos que sabías donde estaba- comentó rápidamente Kiyoshi
-Me cago en todo maldita sea, esta pinche escuincla no aparece- Rina tapó su cara, gritando esto en español
-Tranquilicémonos, vamos por los demás- y Kiyoshi la condujo con el resto de Seirin, quienes, se mantenían esperando al castaño, cuando Kagami lo vio, se sorprendió de ver a Rina con él
-¿Sabes dónde está Alice?- preguntó, acercándose a la mujer
-No- respondió Rina con prisa- Creí que estaría aquí, por eso vine por ustedes- explicó Rina bastante apanicada
-Ni siquiera vino a la escuela- contestó Kagami, empezándose a preocupar por su amiga
-¿¡Qué!?- preguntó Rina sorprendida-"No, no, no, no…"- pensó haciendo su cabello hacia atrás y respirando agitadamente, fue en ese momento que su celular empezó a sonar, contestó sin siquiera revisarlo
-¿¡Alicia!?- contestó en español
-Te equivocaste…- contestó la voz al otro lado del teléfono
-¿¡Kagetora!?- preguntó Rina sorprendida
-Antes de que digas algo, sí, tu mocosa está aquí en mi gimnasio. Cerré hace dos horas, no me incomoda tenerla aquí pero… ha estado golpeando un saco de box por horas- explico el hombre, viendo de lejos a Alicia, que seguía golpeando aquel saco de box, apretando los labios y con el ceño fruncido
-Gracias… iré en seguida.- y sin más Rina colgó el teléfono
-¿¡Dónde está!?- preguntó Kagami alterado
-En el gimnasio de tu padre- Rina miró a Riko, diciendo la ubicación de la desaparecida
-¿Y por qué demonios está ahí?- preguntó confundido Furihata
-Tal vez… solo quería pensar- habló Kuroko serio, varios le miraron dudosos, aunque Kagami le daba la razón al menor, sabía que pasaba con Alicia mejor que nadie
-"Alice…"- pensó preocupado
-Vámonos chicos- apresuró Rina, Seirin la siguió.
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-Siento que seas la última en llegar a casa- de disculpó Rina, subiendo un poco la velocidad, agradecía que Alicia golpeara un saco de box y no personas
-No se preocupe, Rina-san, estoy bien- habló Riko-"Solo espero que ella también lo esté"- pensó preocupada. Sin darse cuenta, habían llegado a su destino, Rina fue la primera en bajar, dejando al par de jóvenes afuera
-¿Qué haces aquí?- preguntó Rina con voz represiva, mirando a Alicia como golpeaba sin cesar aquel saco, Alicia, al escuchar la voz de Rina, detuvo sus acciones y le miró por el rabillo del ojo
-Golpeo un saco- comentó con cierto tono de obviedad, regresando con los golpes
-¿Por qué no fuiste a la escuela?- preguntó Rina, alzando la voz en tono severo
-por qué no me dio la gana- contestó Alicia, imitando el tono de voz de Rina, y, golpeando más fuerte el saco
-No es excusa para hacerlo- contesto Rina, apretando los puños y la mandíbula
-Para mí sí- contestó rápidamente Alicia, ella seguía golpeando, inconscientemente con más fuerza, el saco empezaba a tomar impulso, moviéndose como péndulo
-No estás en México, Alicia. Sabes perfectamente que la asistencia aquí te chinga- Rina apretaba tanto la mandíbula, que ya le empezaba a doler
-En México igual- Alicia seguía y seguía golpeando aquel saco, fue tanta la fuerza que puso al último golpe, que este regresó a ella, golpeándola y empujándola, tirándola al piso-¡su puta madre, carajo!- insultó con frustración al saco
-Escúchame bien- Rina se acercó a Alicia, que ya estaba de pie, dispuesta a seguir golpeando a aquel saco- vas a dejar de golpear esa cosa, vas a pedir disculpas y te subes a la chingada camioneta, ¿entendiste?- Ambas mujeres se quedaron mirando con los ojos entrecerrados
-¿Y tú quién te crees para decirme que hacer?- Alicia le encaró, apretando la mandíbula y los puños, frunciendo el ceño a sobremanera, cualquiera que las viera, pensaría que estaban a punto de empezar un encuentro de box
-Soy tu madre- Respondió Rina de la misma forma
-Tú no eres mi…-Rina sabía perfectamente bien esa frase, la había escuchado millones de veces, y antes de que terminara siquiera de hablar, le propino un golpe en la mejilla para callarla, Kagami, Kagetora y Riko fueron a ver al escuchar el cuerpo de Alicia caer, todos mirando a Rina con asombro-E-Es la primera vez que me golpeas- habló Alicia sorprendida, sosteniendo su mejilla
-Y no será la última- habló Rina con el ceño fruncido, apretando los puños, y mirando con desaprobación a Alicia- Tal vez yo no te golpee ese día, pero de verdad quería hacerlo- confesó Rina, ambas mujeres recordando aquel día en que Alicia paró al hospital por una pelea callejera, Alicia sintió un nudo en la garganta- Alicia- llamó Rina, tendiéndole una mano a su hija para ayudarla a pararse- No dejes que esas personas te roben tu estabilidad- y esa frase logró desatar la ira de Alicia, quitó la mano de su madre con un manotazo, levantándose del piso como resorte
-¿¡Y cómo quieres que haga eso!?- preguntó, con el ceño fruncido y con lágrimas en los ojos-Ellos son mi jodida familia… son mi sangre… ¿¡Cómo quieres que no me roben mi puta estabilidad cuando supuestamente ellos deben serlo!?-y sin más, Alicia se echó a llorar, cayendo de rodillas al piso y tapando su rostro-Tengo miedo Rina… no quiero odiarlos… tengo miedo de odiarlo… ¡Ellos son mi puta sangre, Rina!- Los presentes miraban lastimosos a Alicia, exceptuando a Rina, los otros tres nunca imaginaron ver a Alicia de esa forma
-"Alice…"- pensó Kagami una vez más, tenía ganas de abrazarla, pero Rina se le adelantó
-Que sean tu sangre no los convierte en tu familia.-Dijo, haciendo que Alicia le mirara sorprendida y dejara de llorar-Alicia, no digo que esté mal odiarlos, es tu condición humana, y si tu corazón te dice que debes odiar a alguien, simplemente hazlo. No puedes negar a tus sentimientos-Alicia temblaba en los brazos de su madre
-Tengo miedo…-articulo con dificultad
-No hay nada que temer, yo estoy contigo- Rina acariciaba la cabeza de su hija, con la ternura y consuelo que solo una madre sabe brindar.
-Siento las molestias- se disculpó Alicia seria con una reverencia después de todo el alboroto
-No te preocupes mocosa- Kagetora palpó la cabeza de Alicia, Kagami y Rina se despidieron con una leve reverencia y subieron a la camioneta. Nadie dijo nada en todo el camino, ¿tal vez sí?, Alicia se había dedicado ver la ventana sin prestar atención, su mente recordó la última vez que había discutido de esa forma con Rina
-¡Alicia! ¡Alicia ven acá!- gritaba Rina
-¡Cierra la puta boca!- respondió Alicia, las discusiones eran por lo mismo: los ataques de ansiedad que sufría Alicia, los cuales, desahogaba con peleas callejeras
-¡Te dije que vinieras!- Alicia se detuvo, le mostró el dedo medio
-Tú no eres quien para decirme que hacer- respondió Alicia con fastidio
-¡Soy tu madre!- respondió Rina a nada de golpearla
-Tú no eres mi madre- y sin más Alicia salió del departamento
-¡Alicia!- gritó Rina una vez más, pero fue demasiado tarde-"Estúpida, caminas rápido"- pensó con fastidio, entró de nuevo a su departamento, decidió llamar a Daniel para pedirle ayuda.
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Mientras tanto, Alicia caminaba con el ceño fruncido y pateando una roca, guardando sus manos en sus bolsas; sin darse cuenta, había tomado tantos transportes distintos que simplemente llegó a Santa Fe, -"Estúpida…"- pensó Alicia con frustración, insultando a Rina con la mente-"Si tan solo supieras como me siento, no entiendo porque me adoptaste…"- y sumergida en sus pensamientos, no notó que se había metido a un barrio, unos tres sujetos se le acercaron
-Caite con todo morra- le dijo un sujeto, un joven unos 8 años más grande que ella, tatuado, calvo y con una barba bastante crecida, apenas y alcanzaba el 1.70, tenía unos lentes oscuros y vestía una playera sin mangas color blanco con pantalones de mezclilla por debajo del trasero, mostrando su bóxer roto, aquel sujeto simplemente giro la vista
-No traigo nada, wey, llégale- contestó Alicia con sorna en la voz, el sujeto chasqueo la lengua molesto
-Pinche escuinclita ¿qué pedos te cargas o qué?- preguntó con tono vulgar- Mira pendeja, que traigo barrio-
-Me vale pinches madres, carnal, cámara, caite y aquí mismo te parto tu madre- habló Alicia, tronando sus dedos, lo que Alicia no imaginó, fue que aquel sujeto no la atacaría solo, todos sus acompañantes, los 3 hombres de la misma complexión se abalanzaron a Alicia
Ayúdame…
Alicia solo protegía en vano su rostro, tirada en el suelo, fue cuando recibió una patada en la cabeza, dejándola seminconsciente, dejó caer sus brazos, y aquellos hombres se detuvieron, le quitaron todas sus pertenencias, su celular y su cartera
-No te metas con El Chikarcas- y aquel hombre salió corriendo, seguido por sus dos compañeros, Alicia los vio irse, el corazón le latía con fuerza y miraba un punto fijo, sentía que de alguna parte de su cuerpo escurría sangre, la cabeza le dolía de una manera descomunal, y apenas y podía moverse
Rina… ayúdame…
Veía borroso, empezaba a perder la conciencia y su último pensamiento antes de desmayarse fue Rina.
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-¡Madre mía! ¿Qué fue lo que le pasó?- escuchó Alicia, empezaba a abrir los ojos, seguía viendo borroso, se vio rodeada de gente, que supuso eran enfermeros por el uniforme azul que tenían puesto
-Tres sujetos la golpearon hasta cansarse, una vecina del lugar vio todo y llamó- explicaba el paramédico que la conducía en la camilla, su mirada fue a parar a Alicia-¡Despertó!-gritó el hombre
-Tranquila hija, todo va a salir bien- le dijo a lo que reconoció como la doctora a cargo, Alicia tenía la mente nublada y no lograba ver con claridad, fue entonces que volvió a desmayarse
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Cuando despertó, una enfermera estaba revisándola, miró a su alrededor, se encontraba en una habitación blanca, a los lados pudo ver a más personas compartiendo con ella la misma habitación, y de golpe le vino todo lo que había sucedido
-¿¡Dónde mierdas estoy!?- preguntó aturdida, intentando levantarse
-¡Calma, calma!- gritó la enfermera, tomándola de los hombros-Estás en el hospital Bité Medica, en Santa Fe- explicó la joven, una muchacha de tez morena, ojos y cabello negros, Alicia le miró confundida
-¿Dónde está mi madre?- preguntó alterada
-No tenías ninguna identificación, así que no hemos contactado con nadie- explicó la enfermera, llamando a un médico mediante los controles, Alicia se dejó caer en la almohada
-"Esos putos me quitaron todo"- pensó Alicia con frustración
-¿Está todo bien?- un hombre de unos cuarenta años apareció en segundos, de mediana estatura, calvo y con un bigote grisáceo-Parece que la jovencita despertó- dijo alegre
-¿Dónde está mi madre?- preguntó la joven ya alterada
-Hija, ni siquiera sabemos tu nombre- explicó el doctor- mira, cálmate primero, lo único que sabemos de ti es que tres hombres te golpearon y te dejaron así- Alicia lanzó un suspiro y dictó sus datos al doctor.
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-Aquí tienes…- Rina no había pegado el ojo en toda la noche, Alicia salió y no regresó, Daniel se había quedado con ella toda la noche
-Gracias…- Rina recibió la taza de café humeante
-Tranquila, ella debe estar bien- y al decir esto, el teléfono sonó, Rina lanzó lejos la taza y corrió a contestar
-¿¡Alicia!?- preguntó desesperada
-¿Eh? No, buenas tardes, hablamos del hospital Bité Medica, ¿hablamos con la señora Rina Shion?- Rina se quedó congelada-¿Bueno? ¿Señora está ahí?- Daniel notó que Rina no decía nada y que las lágrimas salían de sus ojos, le quitó el teléfono enseguida
-¿Diga?- habló él, escuchando la información al otro lado de la línea
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Al llegar, Rina fue la primera en bajar, entró al hospital como si su vida dependiera de ello
-¡Soy familiar de Alicia López García! ¿¡Cuál es su jodida habitación!?- preguntó a la enfermera del vestíbulo
-Un momento…- le respondió, buscando la información
-¡Rápido!- pidió Rina, la muchacha intentó calmarla-¡Cierra la puta boca, iré a buscarla yo misma!- y sin permiso de nadie, entró al hospital
-¡Señorita, espere! ¡No es horario de visitas!- gritó la mujer que la atendía, llamando de inmediato a seguridad.
Rina entró como loca, abriendo y cerrando habitaciones hasta que dio con Alicia, al verla, sintió que le lanzaban un balde de agua fría, los ojos morados, dos puntadas en el labio, otras tres puntadas en la cabeza, un brazo roto y un par de costillas rotas también
-¡No puede estar aquí!- regañó la enfermera que atendía a Alicia, Rina le ignoró, se dedicaba a ver a Alicia, se le hizo un nudo en la garganta al verla así, y se acercó con pasos firmes
-Hola- saludó Alicia, pero el saludo que recibió de su madre fue otro, Rina tomó impulso y le propino una cacheta, la enfermera le miró impresionada, y Alicia derramaba unas cuantas lágrimas- Me lo merezco- dijo con la voz entrecortada
-¡ERES UNA PENDEJA!- gritó Rina, abrazando a su hija con los ojos llorosos- Me alegro de que estés viva…- y Alicia, correspondió el abrazo
-Gracias…- fue lo único que artículo, llorando ambas en silencio.
