Fortaleza de angband, aposentos de Silmaril
—Maedhros te amo— susurro Silmaril con un tono lleno de miel y ternura que hacía a los orcos quedarse sin habla; mientras el pobre elfo pelirrojo estaba entre sorprendido y con más ganas de salir huyendo de ese lugar.
— ¡Auxilio!— grita cuando ella lo abraza para darle "más amor"
—Resista joven, resista— murmuro Malakath tratando de consolarlo sin mucho éxito.
Silmaril de un momento a otro le dio un beso rápido en los labios haciendo que el elfo se pusiera rojo tomate; los orcos terminaran espantados (porque temían a la reacción de Sauron) y Gothmon… bien el ya sabía que de alguna u otra manera esa niña se saldría con la suya.
—ya no quiero que seas mi mascota ahora serás mi novio—hablo cariñosa la niña abrazando a Maedrhos que no paraba de mirar a los orcos con la expresión de "kill me please" bien marcada en su rostro.
Los orcos solo lo miraron con lastima y negaron con la cabeza; aunque internamente estaban felices ya que ahora el elfo tendría que pasar más tiempo con la princesa que ellos. Sauron entro en la habitación con el bebe Fëanor en las manos y curioso este seguía balbuceando enojado.
—Meados me dices que está diciendo— dijo Mairon mientras miraba con desdén al elfo
—me llamo Maedhros y está enojado porque lo dejaste con la chica murciélago… dice que le da más miedo que…. —se quedo en silencio sin saber que contestar.
— ¿Qué le da más miedo?— pregunto un poco curioso.
—Bien, le da más miedo que las arañas— se dijo salvado por la arañita que estaba caminando por el suelo.
— ¡oh!, bien… — continuo Sauron, pero antes de que pudieran decir más; un temblor les tomo por sorpresa a todos los presentes en la habitación de Silmaril, la oscuridad se apodero por escasos segundos y cuando volvió a iluminarse ya no se encontraban en la pequeña habitación.
— ¿Dónde estamos?— pregunto Maedrhos mirando a todos lados viendo solo bosques frondosos; Sauron también estaba igual de perdido que el pero bajo ningún motivo soltó a Fëanor, Gothmon y los orcos también intentaron reconocer el lugar donde se encontraban.
— ¡Estamos en Narnia!— grito Silmaril mientras corría a donde sabia alguna vez había estado su castillo; los demás salieron corriendo tras de ella, mas porque no sabían a donde ir y al parecer era la única que sabia como llegar a casa.
— ¡Espera Silmaril, no te vayas muy lejos!—Sauron no sabía ni que hacer, solo podía confiar en que alguien los podría ayudar a regresar a casa; tal vez diciéndoles algunas indicaciones "gracias a dios Melkor no está aquí" pensó para sí mismo.
Luego de un rato de pelear, llegaron a un viejo castillo negro abandonado; los presentes se quedaron atónitos ante la grandiosidad de aquel castillo abandonado. Por un rato los mayores comenzaron a recorrer los pasillos en algunos momentos se separaron; Gothmon y los orcos por un lado y Sauron, Maedhros y Fëanor por otro.
—Estos diseños se parecen a los que hice para Angband hace mucho tiempo— susurro Sauron admirando la construcción de las paredes.
— ¿Te gusta la arquitectura o algo así?— pregunto Maedhros tratando de hacerle la plática pues ahora que se encontraban perdidos en ese lugar lo mejor era no mantener enemistades "por ahora".
— antes de servir a Melkor yo era sirvo de Aulë y mis trabajos más comunes eran lo de diseñar edificios y joyas— comento de manera muy amena mientras seguía admirando el castillo.
— ¡Espera! ¡Eres Mairon… el que diseño la mayor parte de los edificios de Valinor!— el asombro de Maedhros fue grande.
— Sí, bueno nunca me gusto presumir— riendo un poco bajito ante esto —aunque debo admitir que extraño un poco a mi viejo maestro…—
— ¿Por qué entonces te uniste a Morgoth?— pregunto un tanto curioso el elfo de pelo rojo.
Una gotita estilo anime salió de la cabeza de Mairon —bien podrá sonar algo tonto, pero ¿nunca has tenido la sensación de que deberías estar en otro lugar?—
—A veces cuando vivíamos en Valinor— susurro Maedhros pues tenía a veces sentía de esa manera.
—Bien, pues eso me pasó a mí… al principio no sabía porque, me pregunte muchas veces pero nunca di con la respuesta; entonces me uní a Melkor y esa sensación se fue— susurro un poco apenado.
—Entiendes que eso no suena convincente— Maedhros miro al maia de manera muy antipática por esa explicación.
— bien, puede que sea tonto; incluso viéndolo en perspectiva es hasta estúpido, pero por alguna razón encontré paz de esta manera— sonrió divertido.
Caminaron por los pasillos hasta y se encontraron con una hermosa sala del trono, justo en el centro un trono negro igual al de Morgoth. Sentada ahí, se encontraba Silmaril sonriendo divertida y feliz pues había vuelto a SU REINO.
TBC…
Vectriz Ikaros: XD llegue aqui... Gaia dime como llegue a esto wow ja ja ja ja nos veemos el proximo capitulo
