Diario maniacoobsesivo de Lily Evans (actualmente tirando más a Lily Potter)- Capítulo 20

Mary Jane: Antes que nada quiero decir que porfi, vayáis a leer mi auto-review, sí me he dejado aun review a mi misma, para no tener que colgar el comentario como si fuera un capítulo y os llevarais la desilusión de que no era un capítulo. Es un comentario dirigido a todas vosotras, no solo a las que me comentaron lo del spoiler del último capítulo( y, ahora puedo decirlo, de éste capítulo) (por cierto, gracias , porque ni me acordé de que estaba el spoiler). Así que, estáis informadas y … disfrutad del capítulo, me ha costado mucho determinar hasta donde pondría.

Nota importante: este capítulo va dedicado, (no suelo hacer esto pero esta vez vale la pena) dedicado a Luna712, a Sandrasg09 (gracias d todo corazón, sois las responsables de que esté colgando este capítulo) y como no a mi prima .. wno… todo va dedicado siempre a mi prima, es así de pesada.. jajaja. Uf.. ya lo se.. a leer.

3 de diciembre.

¿Has visto alguna vez algo, no sé, un paisaje o olido algún olor concreto que te recordara a cuando eras pequeño? ¿Te he dicho que soy gafe?

He decidido dar un rodeo antes de ir a casa porque no es normal que los vecinos no me vean entrar y salir de casa, si me aparezco directamente la gente empezará a pensar que … ¿soy una bruja?

Y resulta que pasaba por allí cerca el que había sido objeto de mis pensamientos hacía unos días. Severus, andaba esta vez con aire tranquilo y no tan cabizbajo, no he podido evitar recordarle de pequeño, y casi me he transportado por unos segundos a mi casa y, el barrio en el que crecimos y… a pesar de que estaba decidida a no hacerlo, he vuelto a saludarle.

- ¿Quieres beberte el café que dejaste en la mesa el otro día?- fue suficiente para que sin decir una palabra entráramos en el bar.

Pedimos lo mismo, café solo y café con leche.

- ¿Estudias para auror? – preguntó. Y volví a sentirme como cuando comentábamos lo guay que era el techo del gran comedor en primero, al salir de la cena de selección.

Asentí.

- Y tú…

- Tienes que irte. – me cortó.

- ¿Qué quieres decir? – el hechizo se había roto completamente.

- Vete unos días, a casa de… quien sea, tómate un descanso fuera de Londres.

- Sev, estoy bien, no necesito un descanso. – sigo sin saber a qué venía eso.

- Ha habido desapariciones, alguna que otra muerte, Lily, no puedes quedarte en este barrio. Ya debes de saber que yo siempre…

Se estaba poniendo pesado y yo estaba empezando a acordarme de las palabras "sangre sucia".

- James. – le corté la conversación de raíz- Vivo con James Potter, aunque seguro que te cuesta mucho de concebir, me encanta volver a casa y encontrarle a él esperándome.

Vi la repulsión en sus ojos, y me di cuenta de que había tenido a James en la mente durante toda la conversación repitiéndome que, por algo que seguro que se me escapaba, Sev ya no era él mismo.

- No tengo ni porqué decirte lo que opino sobre eso.- se había vuelto frío.

Y entonces entendí que le estaba hablando a una pared.

- Creía que eras mucho más que "Snivellus".- no hacía falta que hablara, leí el "no" en sus ojos- Pero supongo que yo solo soy una sangre sucia cualquiera, ¿no?

Severus negaba con la cabeza. Y mi animo no fue a mejor.

- Hay cosas que no puedo decirte, pero…

- Mientras pudiste me dijiste que no había diferencia, que daba igual que fuera nacida de muggles o de magos, pero, estoy segura de que hay más de ti que las buenas notas de Hogwarts y jugar a hacerse el mortífago.

Tras unos segundos de silencio, me decidí a mirarle a los ojos, y en cuanto lo hice…

- No es un juego, Lily, solo tienes que leer el diario.

Por su mirada no se si se iba a ir corriendo o si iba a pegarme un puñetazo.

- Ya, para ver como los abuelos de mi mejor amiga mueren a manos de algún antiguo amigo tuyo, ¿no?

Me repitió que me fuera de Londres, como si tuviera que irme de vacaciones y dejarlo todo porque él lo dijera.

- En todo caso, si decidimos irnos a alguna parte nos iremos James y yo, y no esperes verme más, Snape.

Por un momento pensé que iba a llorar o él o yo, daba igual, el caso era que las miradas recíprocas de rabia pararan de una vez. Pero terminó el café, se puso de pié e iba a irse, pero le cogí la mano, no sé porqué, de verdad me siento tan confundida al pensarlo ¡¿qué narices estabas haciendo Lily?! En serio.

- Hay más en ti que el Príncipe de sangre mestiza, Sev. – susurré.

No sé a que vino esa referencia tan infantil, pero creo que era la única que sabía de su apodo y eso me daba todo el derecho a utilizarlo si eso significaba que recapacitara y … de alguna manera estaba intentando enmendar el haberme apartado de él en quinto. Debí haber tirado de él con todo lo que pude.

En fin, tiró de mi mano y se fue tal y como la otra vez.

5 de diciembre.

9:00 En días estaremos de vacaciones y Deidre se unirá al resto para celebrar la Navidad en casa de los Potter, llevo bastante sin verla, y la idea de estar sentados a la mesa con Sirius y Lupin sin hablar de materia de estudio es simplemente deliciosa.

13:23 Ya me conoces, necesito transcribir las conversaciones para comprender lo que significan. Aunque en este caso está bastante claro, no quiero, repito no quiero creerlo.

Acababa de terminar la última clase y necesitaba sacar un libro de la biblioteca, supongo que esta fue la excusa de Lupin para seguirme escaleras abajo y hablar conmigo.

La verdad es que no recuerdo como hemos terminado hablando de eso.

- ¿No lo sabes? He leído que ha desaparecido gente del ministerio que terminó Hogwarts poco antes de nosotros.

Me ayudaba a buscar el libro adecuado mientras hablábamos en susurros porque hay más de uno en la biblioteca que ya solo de vernos entrar se pone tapones en los oídos.

- ¿No han encontrado a nadie?

- Dicen que muchos de ellos han desaparecido voluntariamente, no se si me explico…- se dejó caer en una silla y devolvió uno de los libros al estante más alto con un golpe de varita.

- ¿Mortífagos?- muy bien Lily, por una vez has dado en el clavo.

Afirmó. No hacía falta que me dijera una palabra más, sabía porqué estaba preocupado.

- Dudo que entre ellos esté Severus Snape. – me miró con expresión de gravedad, y estuve apunto de hablarle de los dos cafés con leche.

- James me…

- Lo sé, Lupin, lo de James es algo estúpido. – de repente me di cuenta de que no buscábamos ni mucho menos, un libro- sabe que no me hablo con él desde hace años.

- Lily, no me mientas.

¿Acaso era tan obvio?

- Tú estabas allí, Remus, lo viste igual que yo, y sabes muy bien lo que es que te traten con desprecio por algo que no puedes evitar.

La conversación parecía totalmente zanjada y encontré el libro que buscaba, así que no había razón para quedarme más tiempo.

- Tienes que explicarle a James porqué saliste en su defensa. Está preocupado.

Ya no cabía en mí.

- Dos cosas Lupin, James es mayorcito para hablar conmigo en lugar de utilizarte como mensajero, y aunque hubiera hablado con él, eso es problema mío. – me arrepentí de haberlo dicho enseguida.

Lupin tiene una faceta que da miedo, no creo que le haya visto nunca enfadado pero la expresión era de lo más próxima.

- Es un mortífago, Lily y tenemos todo el derecho a pedirte que no te acerques a él.

Habíamos llegado a la entrada y James y Sirius nos esperaban, me fui sin decirles una palabra.

17: 23 En casa. Reflexionando, lo que hace haberte leído ya todos los libros de la estantería.

James está haciendo la cena, le toca a él, está convirtiéndose en un verdadero manitas en cuanto a lo que a hechizos de cocina se refiere. Y mi auto-pregunta es: ¿Porqué no me habla?. En realidad sí me habla pero.. ¿porqué no me ha preguntado una palabra sobre porqué he salido corriendo esta tarde?

Ahí viene, mmmh... macarrones con una sonrisa de acompañamiento.

7 de diciembre

James insiste en que nos vayamos a casa de sus padres antes de que terminen las clases. No sé a qué se debe esta urgencia, pero estoy por decirle que me quedo aquí, que se vaya él, claro que eso sería el colmo y seguro que me preguntaría sin ninguna clase de sentido si es que he pensado en pasar la Navidad con Snivellus.

James es idiota, si supiera lo que me duele que estemos enfadados.

8 de diciembre

12:09 En Godric's Hollow, con James y sus padres. Me encanta este lugar, y más en invierno hoy ha nevado toda la noche y la nieve me llega a los tobillos.

14:23 Estoy furiosa, furiosa es poco.

La escena era bastante romántica, había suficiente para que James olvidara que estaba celoso de Snape, lo cual ya era estúpido de por sí y se diera cuenta de que estoy con él, y que no quisiera estar en otra parte. Pues bien, estoy por repensarme lo de pasar la Navidad en el piso, sola, sin él.

La madre de James nos había enviado al jardín con la excusa de que todavía éramos demasiado niños para no salir a disfrutar de una buena nevada.

Le cogí de la mano intentando que… no sé, me hiciera algo de caso, y nos sentamos en un banco de piedra que puso el Señor Potter en verano en el jardín.

- Me alegro de pasar la Navidad con tus padres, dudo que Petunia me envíe siquiera una triste postal.

Asintió sin hacerme mucho caso.

- Yo también me alegro de que estés aquí.

Sinceramente, era lo más bonito que le oía decir en una semana.

- Y me encanta la idea de no tener que cocinar, por unos días.

Reí sola, porque a él no pareció hacerle mucha gracia. Era un momento muy romántico, y tenía que estropearlo.

- No quiero que vuelvas a hablar con Snape, intenté que Lupin te lo hiciera ver pero…

¿Cómo narices sabía él que yo había estado hablando con Severus?

- No me digas que has enviado a Lupin o a Sirius para que me espíe.

La idea era de lo más bajo que podía caer, pero no lo suficiente. Negó con la cabeza y me cogió la mano entre las suyas. Estoy segura de que ante la imagen, la Señora Potter debía de estar en alguna ventana de la casa llorando de alegría por una proposición de matrimonio inexistente.

- Lo siento mucho, Lily.

Por un momento pensé que se refería a haberse comportado como un imbécil y haberse puesto celoso de alguien que tengo en muy poca estima. Así que aferrada a esa idea me acerqué para besarle pero…

- He leído parte de tu diario. Cuando no estabas en casa… – estaba helada, a mi lado el ambiente invernal era pleno agosto- Sé que ha estado muy mal, pero…

¿PERO? ¿PERO QUÉ? No hay nada que pueda excusar que haya leído mi diario. Un segundo, ha leído mis conversaciones con Severus… ¡eso era privado! ¡Incluso mis comentarios sobre él y mi bata de conejitos eran privados!

- ¿Cuánto tiempo llevas haciéndolo?- la pregunta me había estado quemando en la garganta más de diez malditos segundos.

- Desde que vivimos juntos. – respondió enseguida- Ha sido la mayor estupidez que…

- Y que lo digas.- contesté ya con las manos en los bolsillos y poniéndome en pié.

No sabía si irme o quedarme, temía que si me quedaba, cualquier cosa que pudiera decir, solo empeoraría la situación.

- Lo siento mucho, Lily, sabía que estaba mal. Lupin no dejaba de…

- Encima, ¿les recitabas mi diario a Remus y a Sirius?– fuera de mis casillas, de repente, para mí, la nieve era lo más interesante a lo que podía mirar.

- Pero era algo totalmente inocente… Un segundo, - James le da un giro increíble a la conversación-¡ Tú no me dijiste una palabra de que hablaste con Snivellus!

No podía procesar lo que estaba diciendo. Volví a sentarme, ¿a dónde creía que iba? Aunque me lo pensé mejor y vi la habitación de invitados de los Potter como una auténtica salvación. Hasta hace unos cinco minutos seguía sobre la cama de invitados llorando de rabia o, tal vez, un poco por todo.

9 de diciembre

08:30 Divino diálogo matutino. James se me acerca con unas tostadas recién hechas y las deja con mi usual café con leche, en la mesa.

- Buenos días.- su padre.

- ¿Has dormido bien, querida?- su madre, asiento y sonrío- a veces, consultar las cosas con la almohada sienta muy bien.

No le dirijo la mirada a James, por nada del mundo, me termino mi última tostada y adivino una mirada alentadora del padre de James a su hijo.

- Voy a vestirme y… saldré a dar una vuelta antes de que vengan Sirius y compañía.

- Te acompaño.- era James, respondiendo a otra mirada alentadora.

Así que, aquí estoy, vistiéndome para dar una vuelta que quería dar sola, para olvidarme de que la persona con la que me hacía una ilusión bárbara pasar la Navidad, y en la que creía que podría confiar, se ha leído mi diario. Tengo que ponerte algún hechizo para que nadie más que yo pueda abrirte.

11:35 ¡Deidre está aquí! La he echado de menos una barbaridad, y tengo tantas cosas que contarle… tengo la sensación de que siempre estoy echando de menos a esta chica.

He subido a mi habitación a cambiarme de camisa, ahí abajo está la chimenea a toda potencia y la Señora Potter ha tenido el horno a doscientos grados todo el día haciendo galletas de Navidad. Me derrito. Por cierto, después te cuento la brillante conclusión de James a cerca de Severus, cualquier cosa con tal de quitar el hecho de que cotilleara mi diario sin permiso alguno de la conversación.

15:23 Se acaban de ir, no sé porqué no se han quedado más tiempo. También ha venido Peter, pensaba que no se presentaría, parece que hace una eternidad que no estamos todos juntos, le he hecho prometer que mañana volvería para jugar una partida de Poker conmigo, me ha enseñado hoy, y ¡es adictivo! Parece mentira, pero también le echaba de menos.

Por cierto, notición del día: Gwyn se va a casar, el play boy número uno de mi lista, se casa… ¡con una chica muggle! Muriel, o Mary o... da igual, el caso es que, y lo siento mucho por la novia, estoy deseando verle con el esmoquin, ¡a Deidre le hace tanta ilusión…!

Cambiando de tema. James es de un intelecto excelente, está obsesionado con reafirmarse en la idea de que Severus en un mortífago, no digo que en el colegio no se interesara por las artes oscuras, pero me niego a pensar que llegara a tal punto, simplemente es muy retorcido. Y James ha ido a sacar el tema cuando le estaba machacando sobre porqué narices se le había ocurrido curiosear mi diario. Si te digo la verdad… empiezo a pensar que esto es culpa mía, si tuviera a mi padre aquí…

Ha leído mi diario, quiero decir… sabe todo lo que opino de Severus, y más cosas que con que me hubiera preguntado bastaba.

11 de diciembre

23:43 Tengo sueño. Peter no ha cumplido su promesa de venir a jugar al póker, así que la tarde no ha sido muy animada, digo la tarde porque me he pasado la mañana durmiendo, no me había dado cuenta de lo cansada que estaba. Así que, como es normal, ahora no hay hechizo que me haga dormir.

Estoy trise, (en tono de niña pesada y mimada) James no me habla y yo estoy demasiado enfadada y soy demasiado orgullosa para decirle nada. ¡Quiero a mi papá!

Vale, deja de hacer el tonto, Lily… Voy a escribirle unas líneas a Deidre, o a Lupin, o a Sirius, o… una carta riñendo a Peter ¡por no venir a jugar conmigo! (Lily berrea como una niña de cinco años y se seca las lágrimas y los mocos con la manga del jersey).

Respuesta aproximada de Deidre ante mis súplicas de que viniera mañana a calmar el ambiente, porque cuando no estamos solos sí hay una conversación normal y James y yo actuamos como si no se hubiera leído mis más íntimos recuerdos:

"Querida Lily,

Tengo que suplir a Gwyn en la tienda porque está con mamá y la abuela mirando vestidos para la boda. Sé lo que estarás pensando, pero Gwyn… dejémoslo, digamos que se ha vuelto muy exigente desde que se comprometió.

Tranquilízate, en mi opinión, el resto (físico, intelectual y afectivo) de James, compensarían incluso que te leyera la mente.

Besos, Deidre"

Un segundo, ¿no debería ser ella la que acompañara a su madre y a su abuela? ¿Es que Gwyn se ha vuelto estilista de la noche a la mañana? ¿es que va a conjuntar lo que lleven su madre y su abuela con su traje de boda? ¿Qué fue antes el fénix o la llama? …

¿Es imprescindible que le dé la razón a Deidre sobre James? (vocecilla tímida y casi inaudible).

Fin el capítulo

Mary Jane: ¿Lo dije o no lo dije? ¡SORPRESA! Lo cierto es que la idea de que James le leyera el diario a Lily estaba rondando por mi cabeza desde la segunda vez que Lily lo perdió. Pero en ese momento no me pareció bien. A James le hacía falta un poco más de confianza y una razón justificada para hacerlo y ¡plas! Aparece Snape y James duerme con Lily, era el momento perfecto. Muchas gracias a todas por todo. Un beso y que sigáis como yo, soñando con la bata de conejitos. ¡Oh! Y ya os adelanto parte del siguiente capítulo. La escena con James que os prometí (lo siento, la escenita es lo primero del siguiente capítulo, os lo juuuuro por Apolo) y…. una sorpresa … bastante más bestia que esta última, más bien yo lo llamaría… un mal trago.