Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, yo solo me adjudico la historia, prohibida su publicación en otros sitios sin mi consentimiento.
HISTORIA EN PROCESO DE BETEO. Próximamente el capitulo sera modificado, así que perdón por las molestias que podía ocasionar.
El pequeño de mamá
Capítulo 20: Hope for the hopeless.
— ¡Mami!—Chris entro corriendo a la habitación de su mamá la cual estaba acostada en la cama viendo un portaretrato—Ya no estés tliste—tomo la cara de su mamá entre sus manitas —todo va a estal ben, te lo pometo.
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Chris había pasado toda la semana planeando como arreglar todo el desastre, que Edward se casara con su mamá y se convirtiera en su papi. Su abuelo Charlie le había ayudado, además de su tía Alice. Todo estaba listo y solo faltaba que escogieran el momento adecuado.
Como era una sorpresa, aunque notaba que su mami estaba triste, no le podía decir nada. Aun podía notar que el brillo en los ojos de su mamá había desaparecido y ahora se la pasaba trabajando la mayor parte del día, jugaba con él, comían y se iba a dormir. Su mami ya no reía y cuando sonreía no mostraba todos sus dientes blancos. A veces había notado como se quedaba viendo el vacio y él, no podía hacer nada, más que tratar de alegrarla un poco.
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Edward Cullen seguía moviendo el péndulo que estaba en su escritorio, el día estaba en calma y eso era malo, malo cuando tratabas de olvidar y el trabajo era tu única distracción.
Ya habían pasado cinco días desde la última vez que había hablado con Bella. Estaban en una etapa de estancamiento, no habían roto su noviazgo formalmente, pero no sabía que eran o si las cosas se podrían solucionar. Le quería dar su espacio, no podía obligar su presencia cuando Chris no lo quería.
Aun no lo podía creer, él pensaba que ambos se estaban llevando mejor, tal vez había apresurado las cosas. Pero deseaba tanto formar una familia con ellos. Deseaba tanto pronunciar en voz alta la palabra hijo para Chris, ya no quería seguía mordiendo su lengua cuando lo tenía que llamar.
Su sueño había estaba cerca y se fue.
Su teléfono sonó y contesto sin siquiera ver quién era.
— ¡Hola hermanito!—grito la voz cantarina de Alice.
—Hola Alice.
— ¿Cómo estás? —pregunto preocupada.
— ¿Lo que quieres escuchar o la versión real?—pregunto sarcástico.
—Oye no seas grosero…solo me preocupo por ti.
—Lo siento Alice, estoy mal, siento que me voy a volver loco si no la miro, si no la escucho. La extraño demasiado.
—Cariño, tengo un presentimiento de que todo va a salir bien. Acompáñanos a Jazz y a mí a cenar. No te quedes solo en casa, haciéndote daño con los recuerdos.
—No lo sé Alice, estoy algo ocupado —mintió.
—Vamos Ed, por favor—
—Bien, bien iré—dijo sin muchos ánimos
—Excelente, nosotros pasamos por ti.
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—Mami, ¿podemos il a McDonals pol favol?
—Estoy un poco ocupada, cariño —Bella lo vio tras sus lentes, después siguió leyendo los papeles que tenía en la mano.
—Pol fis— suplico subiendo al sillón y tomando la cara de su mamá entre sus manos.
—No Chris, estoy trabajando, ¿Por qué estas tan inquieto hoy? Vamos a que tomes tu siesta —Bella miro el reloj que marcaban el medio día.
—No quielo siesta, quielo il a McDonals —volvió a suplicar haciendo un puchero.
—No vamos a ir, no podemos ir cada vez que quieres, ¿quieres un perro? Tenemos que ahorrar —Chris había convencido por fin a su madre de que le comprara un perrito.
Chris gruño por lo bajo, se paro del sillón listo para hacer un puchero descomunal. Bella levanto de nuevo la vista de los papeles y lo miro con una ceja levantada.
— ¿Enserio, Christopher?—Bella le pregunto cansada, el pequeño se cruzo de brazos, se dio cuenta que si empezaba su madre lo regañaría.
—Quielo hablal con mi lito.
—Ya hablaste con el hoy…bien —Bella tomo el teléfono inalámbrico, marco y se lo paso a Chris, que de nueva cuenta corrió hacia su habitación.
Desde que Charlie vino al rescate, Chris y el hablaban hasta dos veces o más al día, Chris se encerraba por horas para platicar con él y cuando salía, lo hacía con una sonrisa en su rostro. Ya le había preguntado en varias ocasiones que era lo que platicaban ambos, pero el pequeño siempre que respondía que cosas de hombres.
—Lito, no funciono —Chris le dijo a su abuelo cuando cerró la puerta de su habitación.
— ¿Suplicaste, sargento?
—Sí, pelo mi mami me legaño.
—Bien, yo me encargo de todo, cambio y fuera.
—Cambo y fuela.
Dos horas después el teléfono de la casa de los Swan sonaba, Bella se sobresalto, pensó en que tal vez fuera Edward y corrió hacia el teléfono de la cocina que no tenia identificador, se quedo mirándolo mientras sonaba, tomo valor y lo tomo, deseando y no deseando que fuera Edward al mismo tiempo.
— ¿Si?
—Hija.
—Hola papá
—Vamos a cenar, hoy a las ocho.
—No se papá, tengo mucho trabajo —La verdad es que no le apetecía mucho salir.
—Vamos Bella, soy tu padre, ¿no quieres verme?
— ¿Por qué no llevan a Chris? En otra ocasión voy con ustedes.
—No, vamos a ir por ustedes y espero que estés lista jovencita.
Charlie colgó sin más, Bella negó con la cabeza y siguió con su trabajo, Chris seguía escondido en su habitación.
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—Edward, hora de irnos—Alice toco la puerta del cuarto de su hermano, Edward seguía viviendo en casa de sus padres.
Alice abrió la puerta y vio a un Edward desarreglado tirado en la cama con las cobijas tapándolo completamente. Negó con la cabeza y quito la cobija de un tirón.
— ¡Hey! —grito furioso.
—Arriba Edward Cullen—Alice camino hacia el armario saco un cambio de ropa limpia y la puso sobre la cama—Date un baño, en quince minutos nos vamos.
—No voy a ir a ninguna parte—se volvió a poner los audífonos, subió todo el volumen y se volvió a tapar.
— ¡Dios, Edward! No seas tan inmaduro ¿Así se supone que quieres ser padre de un crio de 4 años?
— ¡Tú no sabes nada, Alice! —Edward se levanto furioso de la cama—No tienes derecho a decir eso —la señalo.
—Pues demuéstramelo —lo reto —En vez de estar solo en tu miseria, deberías ir a luchar por ellos.
—Si voy a cenar contigo, ¿dejaras de molestarme?
—Tal vez —Alice se encogió de hombros. Edward la volvió a ver furioso y se levanto con dirección hacia su baño, Alice sonrió pues el plan aunque un poco modificado seguía en pie.
Alice vio el Ipod de Edward en la cama, lo tomo y puso uno de los auriculares en su oído. Miro extrañada la pantalla al escuchar la canción que provenía del aparato.
—La familia es cariño, la familia es amor que te hace muy feliz, las hay de muchos tamaños. Ninguna es igual. La mía me gusta así, si. La mía me gusta así —Miro la información y vio que era una canción de Barney. Abrió la lista de reproducción, vio que se llamaba Chris y tenía por lo menos unas treinta canciones infantiles de todos los programas para niños. Negó sonriendo con la cabeza. Todo sería mucho más fácil ahora.
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—Mami ¿a qué hola nos vamos a il?—Chris entro al cuarto de su mamá, Bella se estaba amarrando las agujetas.
—En cuanto llegue tu abuelito Charlie —Bella se levanto de la cama y miro a su hijo que lo miraba con el ceño fruncido — ¿Qué pasa? —le pregunto.
—Ponte un vestido.
—No me voy a poner un vestido.
—Ándale mami, así te milas más monita—Chris junto sus manos frente a él
—Bien — no puedo negarse a la cara que había puesto su hijo. Chris corrió al armario y saco un vestido floreado que había usado en su anterior fiesta.
Para cuando llego Charlie y Renné Swan, Bella ya había terminado de arreglarse, como se había puesto el vestido, tuvo que peinarse y ponerse un calzado diferente.
Después de los saludos, todos se subieron en el auto del abuelito Charlie, Renné y Chris no dejaban de estar inquietos en sus asientos.
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— ¿Enserio Alice? ¿Me hiciste salir de casa solo para ir a McDonald? Podríamos pedirla para llevar.
—Quita esa cara de amargado Edward. Disfruta de la compañía de los niños y adolescentes hormonados —Alice bromeo. La verdad es que a Edward no le agradaba mucho la idea de entrar a un lugar donde había familias reunidas con sus hijos, niños parecidos a Chris y madres como Bella corriendo tras ellos para que fueran a comer.
—Alice, no me siento bien, regresare a casa en un taxi.
—Vamos Ed, te divertirás —le dijo Jasper mientras tomaba la mano de Alice— Si no te sientes bien en unos minutos te llevamos a casa —Alice y Jasper se vieron y rieron de un chiste privado.
—Bien, pero no entiendo ¿por qué me hiciste usar corbata? —Edward estiro el cuello de su camisa.
—Calla y entremos Edward. Muy bien porque no te quedas en esa mesa mientras nosotros buscamos la comida —Edward asintió y camino hacia ese lugar con las manos en los bolsillos.
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—Chris, estaba perfectamente vestida si solo íbamos a venir a comer aquí—le señalo mientras entraban al estacionamiento.
—No seas gruñona Bells—la regaño su cruzo sus brazos enojada en el asiento trasero.
Jasper y Alice se encontraban haciendo fila mientras la ultima se mordía sus uñas. Cada cierto tiempo revisaba la puerta hasta que los vio entrar.
— ¿Alice, Jasper…qué hacen aquí?
—Pues hemos venido a comer, tontita
— ¿Por qué no comemos todos juntos? —Renné dijo, Bella prefería que no fuera así, pero no dijo nada.
—Qué gran idea, Renné— Bella se dio cuenta que todo ese show parecía muy bien planeado.
—Cariño, ve a la mesa de los chicos mientras pedimos la comida.
—Ok, Chris vamos —le dio la mano al pequeño.
—No, espela—hablo nervioso —aun no se que comel, me quedo con mis litos.
—Bien.
—La mesa está en la esquina izquierda en el sillón circular—le dijo Alice antes de que Bella asintiera y se dirigiera ahí.
Bella camino hacia la silla, recibió un mensaje por parte de Alice.
"Espero que trates bien a nuestro invitado ;)"
Bella volteo hacia la mesa y ahí sentado estaba Edward Cullen. No pudo hacer nada más que quedarse parada en su lugar. Edward sintió una presencia cerca, levanto su cara y miro a su Bella, debería ser una ilusión, no podía dejar que se fuera aunque fuera un espejismo.
El cuerpo de Bella empezó a temblar. Hace muchos días que no había estado frente a Edward, aunque se hizo la fuerte solo por su hijo, extrañaba el olor de Edward, lo extrañaba a él, extrañaba las noches de pasión que vivían, lo extrañaba todo.
— ¿Bella?—Edward se levanto de su asiento y camino lentamente hacia ella.
Bella sentía como la electricidad entre ellos pasaba, sus manos picaban para tocar su cara.
—Hola Edward.
— ¿Qué-que haces aquí? —Edward se puso frente a ella, quería levantar su mano y poner aquel mechón rebelde tras su oreja.
—Me han secuestrado—rio tímida.
—A mi también—Edward rio, levanto su mano tímidamente y tomo la de Bella entre la de él, la dirigió hacia el sillón. Bella se dejo dirigir.
Ambos se sentaron en silencio, Bella empezó a jugar con sus dedos, Edward la miraba fijamente sin creer que estuviera frente a ella.
— ¿Cómo has estado?
—Bien ¿y tú?
—Bien… sabes creo que todo esto fue planeado.
—Creo que tienes razón —Bella pensó. La rara actitud de Chris, la actitud de sus padres, su insistencia por ir a McDonals, Charlie obligándola a ir, Chris obligándola a vestir un vestido, Alice en el mismo sitio.
—Cariño —Bella levanto la vista de la mesa y miro hacia los brillantes ojos de Edward—Tal vez ellos nos están ayudando a estar juntos de nuevo —Sin vergüenza tomo las manos de Bella—Intentémoslo de nuevo. Tú, Chris y yo… lo haremos con calma. Te amo Bella ¿tú me amas?—Edward no iba a desaprovechar las oportunidades que le daba la vida para estar de nuevo con su familia.
—Edward no bromees con eso, te amo más que mi vida… pero Chris…
—Hola, ¿puedo habal?—Chris miro sonriente hacia Edward y su madre, luego volteo hacia tras donde estaban todos alzándole los pulgares, cuando Edward y Bella voltearon, ellos siguieron como si nada.
Edward se puso nervioso ante la presencia del pequeño.
—Chris, perdón por lo que dije, no fue mi intensión hacerte sentir incomodo, pero de verdad los amo a ambos y quiero tanto formar parte de su familia, olvida lo que dije si te hace sentir mal.
— ¿Ya no queles sel mi papá?—los ojos de Chris se llenaron de lagrimas.
— ¿Qué? Claro que me encantaría ser tu padre, pero no quiero obligarte a nada, pequeño —Edward le dijo sonriendo tristemente. Chris suspiro nervioso, era necesario decir lo que iba a decir para que las cosas se solucionaran.
—Edwad, tu no me agadabas en un pincipio, poque sabía que ibas a lastimal a mi mami—la sonrisa de Edward desapareció— pelo luego me di cuenta que la quelias igual que yo y que la podias cuidal, pelo me dio miedo de que mi mami me olvidala pol tu culpa.
—yo lo siento… Chris… no-no sabía.
—Cariño yo nunca te pudiera olvidar.
—aun no telmino, luego te hiciste mi amigo, pelo yo quelia sel como los otos niños que jugaban con sus papás. Pelo me daba miedo de que si te dijela papá tu ya no me quisielas y te fuelas como mi papá Alec —Bella tapo su boca, no sabía cuánto daño había ocasionado no hablar con su hijo sobre su padre— o te lielas de mi… pol eso cuando le dijise a mi mami que si se quelia casal contigo, yo no quise, polque te conveltilias en mi papá y a lo mejor te fuelas o me olvidalas.
— Por supuesto que nunca haría eso Christopher. Es mi más grande sueño, convertirme en tu padre y en esposo de tu madre. Nunca pudiera abandonarte o ya no quererte, pequeño.
— ¿Enselio?—Chris emocionado se acerco a Edward y puso sus manitas en las rodillas de Edward.
—Por supuesto, granuja—Edward lo levanto en brazos y lo abrazo, Chris le regreso el abrazo. Chris pidió que lo bajara de sus brazos, Edward lo bajo extrañado, pensó que había hecho algo malo de nuevo.
—Bueno… Edwad, ¿aun queles a mi mami?
—Si —Edward hablo firmemente.
— ¿y tu mami, quieles a Edwad?
—Por supuesto que sí, cariño —Bella volteo a ver a Edward con una sonrisa.
—Entonces ¿Edward te quieles casal con mi mami? Pelo tienes que hacela muy feliz y dejala vel sus novelas en las televisión, no comelte sus chocolates del refli, hacela leil cuando este tiste o guñona —Bella rodo los ojos ante lo que dijo Chris, pero no podía estar más que feliz
—Claro que si quiero—Edward tomo a Chris en brazos.
— ¿y quieles sel mi papi? ¿Pometes jugal conmigo a los vaquelos, contalme cuentos, dalme besitos cuando me caiga, hacelme leil, decilme campón, ayudame con las taleas y hacel feliz a mi mami?
—Me harías demasiado feliz, si me dejaras decirte hijo y hacer todas esas cosas—Chris lo abrazo. Bella en cambio se encontraba llorando feliz en silencio —En cambio, yo te prometo ser el mejor papá del mundo, ayudarte y proteger de todo y todos, amarte… al igual que a tu madre —Edward sonrió a Bella que se limpio las lagrimas.
—Ahola lo impoltante —Chris saco de su chaqueta dos ring pop.
— ¿Qué haces, Chris?
—Los anillos son impoltantes, mami ¿Edwad aceptas casalte con mi mami y sel mi papá? —volvió a preguntar.
—Si—Chris saco el anillo de dulce de su envoltura y se lo puso en el dedo anular— ¿Mami, quieles que Edwad sea tu esposo, vivil con él, que te de muchos besitos y que sea mi papi?
—Claro que si cariño, los amo a los dos—las lágrimas de Bella corrían de nuevo por su cara. Chris se acerco a su mamá, limpio sus lágrimas y le dio un beso en la mejilla, después le puso el anillo a su mami.
—Listo, ya pueden dalse un besito, pelo chiquito —Chris se tapo los ojos con sus manos aunque estaba sonriendo, Edward se acerco a Bella y dejo un suave beso en sus labios, un suspiro salió de sus labios. Por fin se sentía en casa.
— ¿ya te puedo decil papá?
—Claro que si, hijo—Edward beso la frente de Chris.
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—Bienvenido a casa, señor Cullen—Bella abrió la puerta de su casa y ambos entraron cohibidos.
Después de anunciar que se iban a casar y disfrutar de una agradable cena, en donde Chris estuvo sentado sobre las piernas de Edward; Alice y Jasper invitaron al pequeño a su casa, para darles un poco de privacidad a los padres.
—Gracias señorita Swan —Edward la giro en sus brazos y la abrazo contra su pecho —te extrañe tanto, amor.
—Yo también—Bella recargo su cabeza contra el pecho de Edward. Bella levanto su cabeza y unió sus labios contra los de Edward.
Edward rápidamente le correspondió el beso, empezando con un ritmo lento y sensual, cargado de anhelo y de bienvenida. Bella paso sus manos por el cuello de Edward para acercarlo más a él. Pronto el beso se volvió demandante empezando un juego de labios y lenguas.
—Vamos a nuestra habitación.
Edward asintió y la cargo como novia, provocando que Bella soltara unas carcajadas. Cuando Edward abrió la puerta de la habitación principal ambos se calmaron. Edward bajo con cuidado a Bella y tomo su cara entre sus manos.
—Gracias por dejarme entrar a tu vida y a tu hermosa familia.
—Gracias a ti por ser parte de ella, te amo—Bella tomo la mano de Edward y ambos se sentaron arrodillados frente a la cama.
Bella tomo el borde de su vestido para sacárselo por la cabeza, Edward le ayudo, quedando en braguitas y sostén. Edward la admiro por algunos segundos, se acerco a ella y la beso. Se separaron de nuevo y Bella ayudo a Edward a desvestirse con demasiada lentitud, como si el tiempo no existiera.
Cuando ambos estuvieron en ropa interior. Ambos se acostaron en la cama, tocándose mutuamente sin ningún tipo de lujuria, solo reconociéndose y percatándose que estaban juntos y no era un espejismo. Edward se acerco a Bella para besarla y posicionarse sobre ella. El beso empezó a perder el tinte inocente, para volverse salvaje, una danza lleno de amor y lujuria.
Paso sus manos y sus labios por todo el cuerpo de su amada, descubriéndolo como si fuera la primera vez.
—Necesito besarte—le dijo con voz entrecortada, cuando Edward empezó a besar sus pechos.
Edward se acerco a sus labios, Bella movió sus manos por el pecho de su novio, por su espalda, hasta llegar a su dureza que se movía contra su muslo, empezó a acariciarlo, hasta que Edward se separo de ella con los ojos llenos de lujuria y de hambre.
Bajo por su cuerpo y llego a su intimidad, Bella tomo entre sus puños las sabanas de su cama, mientras Edward la besaba en ese lugar. Sintió como un pequeño calor se empezó a formar en su bajo vientre, intento contenerlo, pero los movimientos de Edward hicieron que explotara.
Edward volvió a besar el cuerpo de su novia hasta llegar a sus labios, se quito su ropa interior y con un suave vaivén se introdujo en ella. Sus manos se entrelazaron al igual sus ojos, Edward se movió dentro de ella, Bella movía sus caderas al mismo ritmo.
Pronto la habitación se por el sonido de suspiros, gemidos y por el sonido del amor.
—Te amo, Bella—Edward beso con desesperación a Bella antes de que ambos fueran llenados por el acto de amor que acababa de suceder.
—Te amo, Edward—Bella dijo con la voz entrecortada.
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Seis meses después
—Wow, desde aquí se ve toda la playa mami—Chris miraba desde la ventana desde la habitación en la que Bella se preparaba para la boda— ¿podemos bajal?
—Mañana puedes bajar con los abuelos, ahora necesito que te cambies— Alice movió de nuevo la cara de Bella hacia ella, para poder aplicar el rímel —ve con papá.
—Bien— Chris cruzo el pasillo y llego a la habitación de su papá que era exactamente la de enfrente.
— ¡Papi, dice mamá que me cambes!— su corazón saltaba de alegría cuando escuchaba a Chris llamarlo papá, sabía que nunca se acostumbraría.
—Estoy en el baño, hijo —no se cansaba de pronunciar esa palabra.
— ¿Qué haces?
— Me estoy rasurando.
— ¿Puedo hacelo yo tamben?
—No, aun no tienes bigote o barba ¿Por qué no juegas con tu tío Emmett?, debe de estar en la habitación, voy en un momento.
Cada vez se acercaba más la hora, estaba a punto de por fin unirse a la mujer que amaba y poder decir oficialmente que Chris era su hijo. Pues además de la ceremonia civil en la playa, ambos iban a firmar el cambio de apellidos para que Chris pasara a ser un Cullen-Swan.
—Ed, me tome la libertad de cambiar a mi sobrino, así que solo faltas tú…—le dijo Emmett a Edward por la puerta del baño.
—Voy en un minuto—Edward se seco la cara y salió para terminar de vestirse, como iba a ser una ceremonia en la playa y solo para los amigos y familiares más cercanos, Edward iba a usar unos pantalones beige con una camisa blanca —Muy bien, ya es hora—Edward miro su reflejo en el espejo y respiro para calmarse.
Cuando el reloj marco las cinco en punto, todos los hombres salieron hacia la playa privada del hotel en el que estaban. Emmett toco la puerta de enfrente y metió rápidamente a Chris dentro entre risas, para que Edward no pudiera ver a nadie en la otra habitación.
La música empezó a sonar, las manos de Edward empezaron a sudar y sentía sus piernas de gelatina.
Bella salió del jardín y piso las tablas de madera que estaban puestas sobre la arena para que pudiera caminar. Chris se posiciono a un lado de ella y Charlie Swan del otro. Les sonrió a ambos y dejo un beso en sus mejillas. Esme Cullen y Renné Swan, miraban emocionados como la vida de sus hijos por fin se iban a juntar y tener su final feliz.
Sin que Edward se diera cuenta, Bella ya estaba frente a él, llevaba un ligero vestido de seda color Champagne, que la hacía ver como un ángel.
—No tengo mucho que decir Edward, solo que cuides a mis tesoros.
—Lo hare con mi vida señor Swan—Edward no apartaba los ojos de su novia y próxima bella esposa.
Edward tomo la mano de Bella y ambos voltearon hacia el juez que les sonreía con amabilidad.
—Esta tarde, estamos aquí para más que unir a esta pareja, unir a esta hermosa familia. La sangre no es un obstáculo para sentir el amor de un padre, de una madre, hermana, hermano. Por eso estamos aquí, para festejar la unión de Isabella Swan, Edward Cullen y Christopher Swan en familia.
"—Isabella Swan ¿Aceptas a Edward Cullen como esposo, prometes serle fiel en las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad, y así, amarlo y respetarlo todos los días de tu vida?
—Sí, acepto—Bella dijo con una sonrisa. Edward le puso el pequeño anillo de platino
— Edward Cullen, ¿Aceptas a Isabella Swan como tu esposa, prometes serle fiel en las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad, y así, amarlo y respetarlo todos los días de tu vida?
—Sí, acepto. — Bella tomo el anillo que le ofrecía Alice y con dedos temblorosos se lo puso a Edward.
—Ahora, un pequeño cambio especial, Señor Christopher Swan, ¿podría acercarse? —Chris se acerco tímidamente.
—Christopher Swan ¿Aceptas a Edward Cullen como tu padre, prometes quererlo todos los días, estar con él en la alegría en la tristeza, respetarlo y ser buen hijo?
—Sí.
—Edward Cullen ¿Aceptas a Christopher Swan como hijo, prometes quererlo, amarlo y respetarlo. Guiarlo en las adversidades, ser un buen padre, alejarlo de los vicios, estar con él en las buenas y en las malas?
—Sí. —Edward tomo el pequeño relicario que había en su bolsa del pantalón y lo puso sobre el cuello de Chris.
— Por el poder que me confiere el estado los declaro Marido y Mujer—dijo dirigiéndose a Edward y Bella —y familia.
Edward cargo a Chris en sus brazos y el y Bella dejaron un beso en las mejillas del pequeño el cual rio encantado. Después ellos se fundieron en un dulce y delicado beso lleno de promesas y un futuro juntos.
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Chris siguió riendo mientras bailaba al ritmo de la música con su nuevo papi en brazos. La vida no podía ser más perfecta. Por fin todo estaba en su lugar. Y eran una familia tal como los tres miembros habían soñado. Edward y Chris se dieron cuenta que el amor de un padre hacia un hijo va más allá de los lazos de sangre.
A partir de ese momento, ahora Christopher Cullen-Swan, dejo de ser el pequeño de mamá para convertirse en el pequeño de mamá y papá.
—Atención a todos—Bella subió hacia el escenario, todos le prestaron atención— ¡Tengo una sorpresa para mi pequeño bebe y su padre! Chris pronto tendrás un hermanito y querido, pronto serás padre
— ¡Sí!—grito el pequeño Chris en los brazos de su padre.
Bella toco su casi inexistente barriga y corrió al encuentro de su familia que estaba a punto de crecer.
FIN
Hola a todos, pues como ya saben este fue el capítulo final. Agradezco muchísimo su apoyo y por estar siempre pendiente de la historia aunque a veces tardaba en actualizar.
Tuvimos 71 reviews en el anterior capitulo, así que eso fue para mí como...wow, no lo podía creer. Gracias a todas las que creyeron en la historia y darle a la oportunidad, nunca pensé que la historia llegara a tanto.
Agradezco a todas las personas que agregaron la historia a favoritos, alertas, que me siguen, que leyeron y que me dejaron un review con aunque sea una sonrisa, créanme que todos sus reviews o MP me sacaban una sonrisota. Créanme que si alguna vez las hice sonreír con esta historia, me doy por bien servida.
Yo no soy mamá, no tengo experiencia ni con sobrinos cercanos y en por lo menos 10 años no me miro como una. Así que espero que en ese aspecto no las haya defraudado.
Ya sé que a algunas les dije que no abría bebe, pero si sacamos cuentas, apenas el bebe no se concibió cuando estaban peleados así que...Espero que les guste el epilogo, porque si, habrá uno como despedida para ustedes.
Me centrare en escribir mi otra historia Amor y Celos que la he dejado muy descuidada, así que hasta que la termine empezare una nueva historia, próximamente esperen oír de mi de nuevo.
De nuevo muchas gracias por todo.
Nos leemos pronto.
