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Dedicado a Aylin mi Beta, gracias por apoyarme a pesar de la distancia y correguir mis errores en estos ultimos capitulos


21: Reunión Caballero Ren


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*Noventa y ocho, Noventa y nueve, cien* me deje caer en aquel helado piso. Luego de contar en mi mente y lograr las cien flexiones de pecho con una sola mano que hago cada día.

Respiraba con agitación, el sudor recorría todo mi rostro y desde el hasta el final de mi espalda, lamí mis labios que se sentían tan secos y ásperos al contacto, me di la vuelta para posar mi mirada en el techo de aquella sala dispuesta en la Primera Orden para mi entrenamiento personal.

Desde mi regreso daba la impresión que toda la Primera Orden no hiciera más que complacerme como si fuera alguna especie de rey, en esta nueva base en no sé qué planeta porque simplemente no me importó, todo un piso fue dispuesto para mí, mi habitación parece más un gran departamento, una sala de reuniones para los caballeros Ren y un enorme salón de entrenamiento en el que me encontraba justo ahora.

Los dos primeros días escuchaba tantos murmullos a mi alrededor, seguro creyeron que estar tanto tiempo con la resistencia había cambiado algo en mí y si fue así, poco a poco la luz se fue filtrando y resplandeciendo con mayor intensidad, caí rendido ante esa sonrisa, ya no pertenezco a este lugar, pero cuando mi carácter se tornó tres veces más explosivo por la sensación de fastidio al estar rodeado de tanta gente que ahora me desagrada tanto, los rumores pararon, Kylo Ren regresó con un carácter mucho peor que antes, lo cual para ellos fue un gran alivio.

*Rey* nuevamente su nombre resonaba en mis pensamientos, muchas imágenes llegaron a mí: nosotros escapando de la resistencia, nuestro primer beso, cuando sentí que la perdía luego que se intoxicara, sus abrazos, diablos esos abrazos que me llenaban de tanta paz, nuestra primera vez, todo, cada momento junto a ella en esos meses, son los mejores de mi vida y de los cuales quería volver a disfrutar.

Escuché la puerta abrirse y esa maldita presencia delato al atrevido que invadió mi espacio — ¿qué quieres? — fue mi saludo, cortante y distante como siempre.

— Ren, tus caballeros están reunidos, solo falta uno de ellos que se encuentra en camino, deberías prepararte para la reunión — Habló Hux con esa voz tan altaneramente fastidiosa.

— ¿Ahora que se supone que eres mi niñera? — le pregunté mientras me levantaba del piso, tomé mis ropas y mi casco.

— ¿Crees que deseo estar siempre detrás de ti?- preguntó aquel altanero con desdén.

—Entonces no lo hagas, es una maldita molestia, el simple hecho de escucharte respirar cerca de mí me provoca vomitar, si es todo lo que tienes para decirme retírate de una vez Hux, ver tu cara es demasiado desagradable.

Era evidente que mis palabras no fueron de su agrado, su ceño fruncido me lo dijo, pero no me importo le di la espalda y me dirigí a mi habitación.

Todos y cada uno de los seres que me rodean son desagradables, solo deseo acabar esta situación inmediatamente, enfrentar mi destino y si sobrevivo poder volver a su lado, esa pequeña esperanza de tenerla cerca de mí en un futuro no muy lejano es lo que hace que me levante cada día.

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Caminaba en dirección en donde se encontraba la sala de reuniones, sabía perfectamente el motivo de esta, en menos de un mes se realizaría una reunión diplomática en Naboo, donde se tratarían muchos temas, entre ellos el apoyo financiero a la Resistencia como fuerza de ataque contra la Primera Orden, antes de permitir que eso sucediera el líder Snoke dejó claro que prefería sembrar el desorden y decidió atacar a los líderes políticos en dicha reunión, por lo tanto todos nos estábamos preparando para la tan esperada ocasión.

Tenía plena seguridad que Leia estaría presente en ese encuentro, estar al frente del dichoso ataque te daba mucha información, misma que estaba dispuesta a utilizar para salvarla de alguna manera, ya le he fallado suficiente, tal vez así vea que en el fondo el monstruo de mi interior se había ido.

La puerta se abrió y cinco figuras vestidas de negro con cascos de pie se mostraban frente a mí, al parecer aun no lograban darle el puesto vacío de The Armory a nadie, el caballero Ren que pereció en mis manos en Kamino y nadie presente sabía respecto a eso.

—Señor — dijeron todos al tiempo, me limité solamente a tomar asiento.

—Reporte de la situación actual— solicité.

—La Resistencia está dando pasos bastantes ventajosos, con los jedis al frente han logrado conseguir que caigan algunos de nuestros puntos para suministros —antes que siguiera hablando le interrumpí.

—Me estás diciendo que ¿no pueden controlar a dos humanos?, ¿no se supone que todos los presentes en esta sala somos usuarios de la fuerza?

—Bueno señor, son jedis, usuarios de fuerza muy poderosos— el joven caballero Ren evidenciaba su nerviosismo dejándome sus pensamientos al descubierto.

— ¿Crees que sí pudieron controlarme nadie puede hacerles frente? —ataqué directamente lo que todos estaban pensando, logrando que solo me evitaran y giraran sus rostros hacía a los lados.

—Son fuertes sí, pero no intocables, por algo esa maldita mugrienta tiene un brazo metálico, no olvides que fue gracias a mí, la próxima vez que la tenga cerca me asegurare de cortar su garganta— me levanté de la silla para dirigirme a todos los presentes.

— La orden de los caballeros Ren ha existido desde el mismo inicio de la galaxia, es el momento de mostrar el poder que yace dentro de sus miembros, quiero a cada uno de ustedes asegurándose de que los rebeldes no puedan seguir abriéndose paso, estamos para dominar no para dejarnos vencer, en la próxima reunión diplomática atacaremos y no quiero ninguna duda que la Primera Orden es el nuevo regente de la galaxia — hablé con la mayor seguridad que pude, percibí como el espíritu de lucha y sangre venía de ellos, necesitaban creer en su líder y se los di aunque fueran mentiras, de hecho hasta yo me hubiera creído mis propias palabras unos meses atrás por la forma tan arrogantemente segura con la que di mi corto discurso.

Un caballero Ren se puso de pie y apoyó mis palabras—Debemos fortalecer la bases actuales y prepararnos para cualquier ataque de la Resistencia, propongo que nos dirijamos a nuestros puntos de control más importantes, mientras seleccionamos a los mejores soldados que nos acompañarán el día del ataque, solo los mejores— al oírlo pensé que sin duda The Heavy siempre ha sido el más analítico de todos.

—Es un buen punto Heavy, daré vía libre a tu propuesta —no me molestaba para nada enviarlos lejos ya que tener menos gente pendiente de mi sería muy gratificante — confiaré a cada uno de ustedes un sector de la galaxia, mientras yo... necesito fortalecer mi control mental, esos jedis son mi presa en especial la mugrienta, si alguien va a hacerlos pagar, ese seré yo — sonando lo más convencido y decidido que pude.

Luego de tratar algunos otros temas de importancia para todos, pude dar por concluida la reunión, rápidamente cada Caballero Ren tomó rumbo a sus posiciones, me limité a dar una ronda por la base, la galaxia podía parecer infinita cuando te detenías a verla por algunos instantes, sonreí a pesar que nadie podía percibirlo por el casco, miraba el espacio que se abría frente a mí por aquel muro de cristal, pensé en Rey nuevamente, seguramente esta vista le encantaría, era una niña cuando se trataba de apreciar los paisajes, aunque fuera un simple cumulo de luces brillantes en la oscuridad, ella es capaz de encontrar belleza aún en las cosas más simples.

—Ren — esa molesta voz interrumpió mis pensamientos de nuevo.

— ¿Qué quieres? — pregunté.

—El líder supremo desea verte, de inmediato — enfatizó Hux, sin darle ninguna palabra a cambio giré mi cuerpo y tomé el camino que conocía de memoria para llegar hasta la sala donde Snoke proyectaba su holograma.

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—Supremo Líder —fue mi saludo ante el gigantesco Holograma.

—Kylo— su cara nos mostraba ninguna expresión en particular — Los caballeros se han retirado a tomar sus posiciones, pude percibir la aceptación por parte de ellos como su líder, eso era algo que me preocupaba un poco, pero pudiste sondear la situación por tus medios, desde que regresaste el odio que emana de tu interior es tan intenso.

—Creo que ya he demostrado suficiente que no hay ningún indicio de luz en mí, pero parece que a usted aun le preocupa— no pude evitar sonar irrespetuoso y eso sí que mostró indignación al rostro del viejo cadáver andante.

—Desde que llegaste no has hecho más que sonar tan...

—Desde que llegué no han hecho más que mirarme como si fuera alguien de la maldita Resistencia — le interrumpí sin importarme si lo consideraba otro gesto de altanería —es lógico que mi poca paciencia se acabe al estar rodeado de gente que considera que yo soy el enemigo, incluido usted— los ojos de Hux parecían canicas me miraban con odio y humillación ante mis últimas palabras, pero no me importaba, ya nada me era relevante.

—Kylo eres un — Snoke hablo pero nuevamente le interrumpí.

— ¿Skywalker? nieto del gran Darth Vader, destinado a seguir sus pasos, son palabras que le he escuchado decirme suficientes veces, conozco mi lugar y mi destino, quiero gobernar esta galaxia para aplastar a todos los rebeldes y que la Primera Orden sea el manto que cubra cada planeta, no tienen que recordarme porque estoy aquí, yo elegí hacer esto con mis propias manos.

—En esa reunión que atacaremos estará Organa, ya debes saberlo — comentó Snoke y estaba consciente a donde quería llegar.

— No es algo que debería preocuparle Supremo Líder, ella solo es un enemigo más por aniquilar, mi sable la atravesara igual que lo hizo con Solo — desprendía tanto odio en mis palabras producido por el asco de esta situación.

—Bien, sigue preparando ese momento, ese será tu acto triunfal de regreso Kylo, estoy seguro que no me decepcionaras — al decir estas últimas palabras el holograma desapareció.

—Eres un maldito altanero Ren, ¿cómo puedes hablarle así al supremo líder? — me reclamó Hux, solo lo miré de reojo sin darle mayor importancia, quiso seguir hablando pero no estaba dispuesto a perder mi tiempo en sus estupideces, así que me fui dejándolo atrás.

Llegué al comando de naves donde antes había pedido que prepararan una para mí, está ya se encontraba lista, no era muy grande y contaba con una tripulación de solo siete personas, que la conformaban dos pilotos y algunos soldados para acompañarme, eso era todo lo que necesitaba, ingresé y di las coordenadas del destino, tomé asiento y esperé hasta llegar al lugar que deseaba ver con mis propios ojos hace mucho tiempo.

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—Señor hemos llegado — me indicó uno de los soldados blancos, me levanté y me dirigí a la puerta.

—Esperen por mí, no sé cuánto tiempo me tome investigando el lugar— les indiqué.

—Pero Señor, el general Hux dijo que... —solo giré un poco mi cuello, el casco hacia que mi respiración resonara evidenciando mi molestia ante sus palabras, pude sentir el miedo que venía de ellos —lo que usted diga señor — se retractaron los soldados.

La arena que se mezclaba en la brisa azotaba fuertemente, salí y me dirigí al lugar que vine a explorar, mis pasos parecían hundirse por mis pesadas ropas, el casco me proporcionaba un filtro que me permitía respirar sin dificultad pese a la fuerte tormenta que había.

Me detuve a detallar la máquina de guerra caída a medio lado y me pregunté "¿cómo podría servirle de vivienda a alguien algo así?" pero la respuesta yacía en el interior, encontré una forma de entrar, el silencio era abrumador solo se escuchaba los ruidos que se producían por el aire chocando en el exterior.

Luego de unos pasos me choqué con la habitación, tome el muñeco de piloto que yacía puesto en la pared, detallé la pobreza del lugar, la incómoda cama, los pocos utensilios, algo llamo mi atención así que caminé hasta la enorme pared metálica marcada con esas líneas, eran demasiadas, cada día para ella debió ser como una sombra de dolor y soledad esperando una familia que nunca llegaría.

—Rey — susurré su nombre, aun no podía creer que ella hubiera pasado tantos años de su vida en este lugar — ¿por qué no puedo sacarte de mis pensamientos chatarrera?, ¿por qué me haces tanta falta? — preguntaba a pesar de saber que no obtendría una respuesta a mis dudas.

Cerré mis ojos y recordé, sus ojos, su sonrisa, la forma tan curiosa de ella al hablar, los gestos que hace al querer decir algo, todo llegaba como imágenes incandescentes a mi mente, sonreía, lo sabía, ella era mi ángel sin duda.

—Kay — escuché como alguien susurró y todos mis sentidos se alertaron en un instante, solo había una persona en toda la galaxia que me llamaba de esa forma.


Notitas al lector :

Hola a todos, los he extrañado muchisimo, no se si el capitulo esta muy corto, si es asi prometo mas lienas en una proxima ocasión, pero ya volvi! lista para darle los ultimos capitulos a esta historia

hablemos un poquito del cambio, vivir en China no es facil sobre todo cuando no conoces el idioma, la gente es muy amable pero al mismo tiempo tienen una cultura muy cerrada para otras cosas. la diferencia de horarios me mata aveces cuando quiero hablar con mi familia y mis amigos, para mi es de dia, para los latinos de noche y asi.

creo que la comida es lo mas rico del pais, soy vegetariana asi que no he probado sabores sorpresas por ahora, solo mis vegetales en muchas formas de preparacion xD, si ahi muchisimas restrcicciones por semanas no pude conectarme a fanfiction y es que esta pagina funciona con plataforma google y como sabemos todo lo de esa empresa esta prohibido en este pais, al final consegui un programa que me ayuda ha hacerlo y aqui estamos!

a pesar de los cambios amo vivir en Beijing, cambiar tu pequeña ciudad por una de las capitales dle mundo es duro pero gratificante, todo son experiencias y si la vida te da las oprtunidades tomalas, un tren que se va es posible que nunca regrese, un saludo a todos en latinoamerica o cualquier parte dle mundo se les quiere muchisimo... Cindy